sábado, 22 de agosto de 2020

LARRABURE


“Quiero morir de pie, invocando a Dios, a mi familia, a la Patria, a mi ejército, a mi pueblo no contaminado con ideas empapadas en la disociación y en la sangre”

Memoria es el recuerdo de un pasado vivido y difundido por quienes experimentaron aquellos hechos, con informaciones que adquieren.

Historia, por el contrario, es lo puramente intelectual, que exige un análisis y una construcción problemática, pero que deja rastros. A partir de estos, y comparados, la historia reconstruye esos hechos y los integra en un conjunto explicativo.

Cuando el historiador va en busca de ese pasado, encuentra una huella profunda e imborrable; en este caso, la marcada por el horroroso secuestro, cautiverio y asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure a manos del ERP, hace 45 años. Su martirio fue permanecer 372 días prisionero en esa “cárcel del pueblo”, una húmeda y pequeña pieza de las calles Garay y Pasaje Bariloche, de Rosario.

Acompañé a Arturo Larrabure, su hijo, a conocer ese horroroso antro, junto a su hija Mechi, hace diez años. Promediaba entonces el mes de septiembre. Su asesinato se produjo el 23 de agosto de 1975. Murió sin quebrarse... habiendo perdido 47 kilos, invocando a Dios, cantando el Himno Nacional y perdonando a sus asesinos. Ejemplo de vida.

César Tito Román
polocolon@icloud.com

 

FUENTE: https://www.lanacion.com.ar/opinion/carta-de-lectores/de-lectores-cartas-e-mails-nid2427741

 

NOTA: Las imágenes, destacados y enlace no corresponden a la nota original.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

No dejar comentarios anónimos. Gracias!