miércoles, 28 de marzo de 2012

EL ESCAYOLADOR Y SU REINA


por el Lic.  Gustavo Adolfo Bunse   28/3/2012
  
¿Se habrá dado cuenta ella, en medio de sus vapores de vanidad… que al país le está haciendo ruido su viga maestra?

¿Habrá percibido que hay una sensación de descalabro e indefensión en la sociedad toda, que hace flotar un clima de precolapso moral?

Es evidente que si.    Algo debe haber olfateado.   

Sus últimos “atriles”  muestran el enorme calibre de sus  improvisaciones…  sus inauditas postergaciones y sus infantiles simulaciones.


Como si cada día le enyesaran una parte… el país se parece mucho a un pobre cuerpo escayolado por etapas.    

Una especie de personaje condenado en el Egipto de Tutmosis II  a quien están sometiendo - en vida - a un proceso de  momificación muy lento.

Una silueta que se mueve cada vez con mayor dificultad y que,  con las inmovilizaciones periódicas que va recibiendo… aún se arrastra…

Una verdadera explosión volcánica de prohibiciones, interdicciones y trabas… empieza a derramar sus cenizas sobre quienes hemos leído la Constitución Nacional, dejándonos a todos estupefactos.

Es por algo… de lo que nadie habla. 

Hay una crisis…  hay un precolapso… se huele… se respira… se sabe y se oye en cada diálogo cotidiano… y lo que es más grave… circula ya con un miedo metafísico terrible… porque a cualquiera le cabe… que puedan aplicarle el nuevo aborto de la naturaleza denominado Ley Antiterrorista.

A cualquiera y con cualquier excusa…

Pues para eso… esta hecha esa ley.  

Para poner a raya la crítica, la libertad de acción y la libertad de la palabra 

Frente a un panorama de crisis…  tal como le ha enseñado su difunto esposo, ella reacciona del peor modo     a) Con Agresión   b) Con Desdén.

Como marco a este escayolamiento… otra vez ha caído sobre la sociedad una niebla de inseguridad pública que atraviesa a todos y que se suma a la referida ley antiterrorista…pero no para que los delincuentes se sientan amenazados por ella.  No.   Esa ley no es para ellos.

Para ellos… no se hizo ninguna nueva.

Ella reforma todo…  su rostro, sus carteras, su cuenta en Suiza… todo

El Código Civil  el documento de identidad… los vuelos a Malvinas… todo

Pero el Código Penal… que ahora podría cambiarlo de un plumazo,  no.
Ese no.    Ese lo deja igual o le hace una cosmética de género. 

No vaya a ser cosa que los delincuentes dejen de votarla y por esa única razón…  pierda gratuitamente una parva de apoyos. 

Jamás… ella va a condenar la grave inseguridad pública que por enésima vez se perpetra bajo sus narices, como si fuera un hábito galvanizado al amparo de sus caprichos.

Para que lo haga… debería ocurrir algún episodio en su propia familia.

¿Hará falta es que se le metan en la casa de un Ministro… o peor... que la intercepten a la esposa, la violen… y le manden a unos de sus hijos en una caja de zapatos?

La República sin contrapoderes… navega al garete.

Los otros dos poderes del Estado… se hallan bajo su férreo control…
… y con este  panorama, el evidente sistema feudal  en el que nos hemos convertido… se puede ver en todo su esplendor.

Todos los discursos de sumidero… que le han quedado como reserva a esta mujer… después de casi 9 años, siguen siendo una espantosa pieza retórica sin el menor lustre.    

Casi un gongorismo en su faceta más absurda.

El aumento infernal de su patrimonio…. ya tiene la mirada de los diarios internacionales.   Cuando se encontró con las cuentas  de su marido… ni siquiera atinó a  pensar que eso no era normal.
No.  Lo que se le pone adelante recibe el tratamiento de una Caterpillar.

Heredó una cantidad extravagante de dinero y bienes.  Y es obvio que jamás se pregunto de donde salía…
De cual lugar surgía el dinero a raudales que diariamente era arrojado al cubrecama de su alcoba

Ha usado el centro del poder,  disponiendo indiscriminadamente de las raíces más profundas de la información del Estado.

Llevó la retórica a un grado paroxístico.
Lo retórico, como  máscara, le sirvió siempre para huir de lo esencial y para  no ofrecer un bledo en materia estructural.
Se reduce a arrojar a toda la sociedad,  como un  goteo… la repetición de cien vulgaridades, con la banalización de la muerte en una masacre y con el fomento de la ignorancia de cualquier plan correctivo.

Por eso, el discurso sigue siendo… cada vez, el mismo de antes: 

Un catálogo de expresiones de deseo, un listado de “buenas intenciones” que son la careta de la nada.    Es la “retórica” de la familia.

Para escayolar la República tiene un escayolador.

El escayolador es un tipo vulgar.    Un homínido… sin luces.

Un autómata que ejecuta sus órdenes como Secretario de Precios y como verdugo ambulatorio para arrasar el ejercicio de la  libertad de comerciar consagrada en la Constitución.

Un insultador con perdigones… a cualquier nacionalidad, discriminador a quien sea gordo,… o tenga facetas antropométricas que a él le repugnan.
Vituperador de gobernadores rastreros…  incapaces de reaccionar.
Descalificador de vidas y haciendas… acróbata de la ordinariez.

Un escayolador… más allá de su graciosa contorsión obediente… más allá de su ridiculez operativa ... que sueña con un imperio devastado por sus designios… más allá de sus gritos… de mercader de la infamia… que es un mero brazo ejecutor de las órdenes de la reina…  muy  hábil para concentrar culpas que - en verdad -  le corresponden íntegramente a ella.  

Un adalid “non sancto”…  de una política de filibusteros del poder…  un advenedizo con una aparatosa perspectiva de mujaidín que necesita dar ese perfil un poco más… sabiendo que de ese palio no se retorna fácil.

Así pues… viola la ley, viola la Constitución… y viola su propia dignidad.

Pues ella lo comanda con un joystick.

Y lo observa orgullosa desde el fárrago de anuncios que nos escupe a borbotones prometiendo remediar problemas… sin mover uno solo de ellos…   y  batiendo todos los récords de los  grandes anunciantes de ilusiones.      Riega a la sociedad y la satura con anuncios que nadie se ocupará de verificar, desde créditos hipotecarios a precio de alquiler hasta inversiones llovidas a raudales por la munificencia mas extraña.    

Es la técnica extremadamente fácil… de los fabuladores.

No exenta, sin embargo, de una impresionante subestimación de la gente.

No exenta, sin embargo, de un sufrimiento mayúsculo que, al soportar al escayolador… se lleva puesta a la sociedad… en pedazos    

                                                                   Lic. Gustavo Adolfo Bunse
                                                                    gabunse@yahoo.com.ar

martes, 27 de marzo de 2012

Descargue Gratis el último Libro de Ricardo Angoso: "Videla se confiesa"


NOTA DE PRENSA DE PRESENTACIÓN DEL LIBRO "JORGE RAFAEL VIDELA SE CONFIESA. LA HISTORIA JAMÁS CONTADA DE UN PERÍODO TURBULENTO", DEL PERIODISTA ESPAÑOL RICARDO ANGOSO

Tras años de silencio, muchas veces autoimpuesto ante la manipulación sufrida a manos de periodistas sin escrúpulos, el general Jorge Rafael Videla vuelve a hablar. En casi cuarenta cuestiones responde a todo lo ocurrido en la Argentina antes y después del denominado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1982), periodo en  que se desempeñó como presidente de la República durante cinco años y donde ocupó también responsabilidades militares al frente de la primera Junta. También el libro hace un recorrido biográfico a través de la carrera política y militar de Videla, y añade algunos documentos interesantes para poder situar al personaje ante la historia.

Ahora este periodo tan controvertido de los años 70 y 80 vuelve a estar de triste actualidad, pues como recuerda el escritor y prologuista de la obra Horacio Palma, al que cito textualmente: "Se vuelve a juzgar a los militares que combatieron a los terroristas, y todo el esfuerzo estatal está abocado a mantener vivo el relato oficial de aquella tragedia argentina. Para que se entienda bien: En los últimos 30 años, la democracia Argentina juzgó a los principales responsables militares y guerrilleros de los años 70. Luego los encarceló. Más tarde los indultó. Salieron en libertad. Después la democracia argentina declaró inconstitucional los indultos, pero solo los indultos de los militares. Y entonces volvió a encarcelarlos, para juzgarlos con tribunales especiales luego y condenarlos con condenas casi calcadas. De un plumazo el relato oficial escondió a los terroristas de la historia violenta que Argentina sufrió en los años 70".

“Es casi imposible conseguir una entrevista con algún militar detenido por el régimen kirchnerista en Argentina. Todo periodista que se aboca a la misión de hacer los trámites para acceder con cámaras o grabadoras a las cárceles donde los militares argentinos (la mayoría mayores de 70 años y con serias afecciones crónicas de salud), choca con una pared infranqueable levantada con duros ladrillos de intolerancia. Los jueces no permiten entrevistas, y los organismos de derechos humanos que monitorean los juicios políticos y a los militares detenidos, han levantado un pesado cerco imposible de sortear. Pero el autor del libro, el periodista español Ricardo Angoso, ha conseguido lo que otros informadores argentinos no lograron en años.”

Este libro tan solo trata de romper el muro de silencio impuesto a los militares argentinos que tuvieron responsabilidades durante  uno de los periodos más difíciles de la historia de Argentina. Le damos la voz y la palabra a Videla, dejando a los lectores que libremente tomen una opinión acerca de ese periodo libres de las ataduras y la manipulación impuesta por el actual discurso oficial.

El libro se puede descargar gratuitamente en:




Más información en: rangoso@iniciativaradical.org

BREVE RESEÑA DEL AUTOR

Ricardo Angoso (1966, Salamanca) es sociólogo, analista internacional y periodista. Ha escrito, trabajado y colaborado, en los últimos años, para El Independiente, Diario 16, El Mundo, Fax Press, Colpisa, La Aventura de la Historia, Safe Democracy, Infomedio, Atenea Digital, Cambio 16,  Cuadernos para el Diálogo, Historia 16, Radio Francia Internacional, Radio Exterior de España, Ideas y Debate, NTN 24 HORAS, Raíces e Historia y Vida.

Durante mucho tiempo ha residido en el extranjero, siendo un buen conocedor de los Balcanes y habiendo pasado largas temporadas en Albania, Bosnia y Herzegovina, Hungría, Rumania, Macedonia, Montenegro, Serbia y Turquía. Como observador electoral de la Organización para la Seguridad en Europa (OSCE) ha participado en numerosos procesos electorales en una decena de países. A su vez, ha sido profesor en la Universidad Nacional de Honduras y becario del Ministerio de Asuntos Exteriores español en Hungría, Rumania y Turquía. También ha ganado varios premios literarios, entre los que destacan el Joven y Brillante, el Ciudad de Periana y el Ateneo de Jaén. En la actualidad, colabora en varios medios de comunicación y es Corresponsal de Cambio 16 en Bogotá, Colombia.

Libros publicados: Chávez perdió: Honduras se salvó, Europa a Debate, Kosovo: la herida abierta de los Balcanes, Las próximas guerras europeas, Kosovo. Las semillas del odio y Rapsodia húngara sobre fondo rojo. Y el último “Videla se confiesa”.

lunes, 26 de marzo de 2012

Suboficial Mayor de IM (RE) Dn. Guillermo Vicente Pérsico

Entrevista realizada por la Asociación de la Infantería de Marina de La Armada Argentina, al Suboficial Mayor de IM (RE) Dn. Guillermo Vicente Pérsico de la Primera Promoción de Suboficiales de Infantería de Marina.

En la actualidad el Suboficial Pérsico cuenta con 90 años y 7 meses, y es admirable la capacidad de memoria que demuestra.

Hace una síntesis de su carrera como Infante de Marina, mencionando algunas anécdotas y deja un mensaje a las actuales y futuras promociones.

Subimos este vídeo para ejemplo de las actuales y futuras generaciones del personal militar de todas las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la Nación. También lo hacemos con el ánimo que la sociedad argentina conozca la verdad de como era la vida de un soldado, alejado de las intrigas políticas que marcaron el Siglo XX.



                                                   

domingo, 25 de marzo de 2012

Que siempre cobije a los habitantes de esta tierra generosa


Aurora es un ópera nacional argentina de Héctor Panizza fue la primera ópera estrenada en la temporada inaugural del Teatro Colón (Buenos Aires). El aria principal originó la "Canción a la bandera" ("Alta en el cielo"), que se conoce con el mismo título de modo independiente a la ópera completa y la cual es una de las canciones oficiales del Estado Argentino.

Darío Volonté entona el aria "Aurora"

La ópera fue compuesta por el músico argentino Héctor Panizza (1875-1967), formado en el conservatorio Giuseppe Verdi de Milán, director de orquesta y autor de varias obras del repertorio lírico. En septiembre de 1908 se estrenó, coincidiendo con la inauguración del edificio del actual Teatro Colón de Buenos Aires. Es una pieza creada para exaltar los ideales patrióticos en vísperas de la celebración del Centenario.

El libreto de la pieza es de Luigi Illica, responsable de los textos de Tosca, Madama Butterfly y La Bohème de Puccini y de Andrea Chénier, de Umberto Giordano. Para acompañar al italiano y suministrarle la información histórica y el contexto nacional que debía dar sentido y referencia al argumento se sumó como argumentista el argentino Héctor Cipriano Quesada.

El título coincide con el nombre de la heroica y trágica protagonista y simultáneamente remite en forma metafórica a la alborada de la Independencia nacional, ya que la acción transcurre durante los sucesos de mayo de 1810 en la provincia de Córdoba y aparecen personajes históricos puntuales como Santiago de Liniers y Güemes.

La pareja romántica era el joven patriota Mariano y la bella Aurora que es la hija del jefe de las fuerzas españolas en la ciudad mediterránea. Las tribulaciones de los amantes ocurren durante los hechos de la lucha por la Independencia.

Fue famosa un aria de la obra que cantaba el tenor Amedeo Bassi (Mariano) al final del segundo acto, en un “intermedio épico” en que se descubría en la figura de un águila que planeaba en lo alto la imagen de la bandera nacional y le cantaba.

Ese segmento fue un éxito y se pedía la repetición del mismo drante las representaciones. Conocido originalmente como "Canción a la Bandera" es la canción que se separó para ser cantada en las escuelas de la Argentina con el nombre de toda la Ópera, "Aurora". Durante el gobierno de 1943 se le encargó a Josué Quesada traducir el libreto junto a Ángel Petitta. Esa versión en castellano se estrenó otra vez en el Colón el 9 de julio de 1945, ante el presidente Edelmiro Farrell y el vicepresidente coronel Juan Domingo Perón. De nuevo el éxito de la ópera y del aria fueron grandes y más tarde un decreto oficial convirtió a la Canción a la bandera en canción obligatoria para los escolares argentinos.

Acusan de Terrorismo de Estado a Cristina Fernández



Muerte del policía de Junín de los Andes: el fiscal descartó la pista de la caza


Han pasado varios días desde el 07 de marzo de 2012 al día de la fecha, pero dado los contínuos mensajes contra el terrorismo de estado, hoy el poder de turno es acusado por terroristas de ejercer el terrorismo de estado… ¡Qué cocktail, NO?


¿Y ahora que le van a decir a la esposa e hijos del policía asesinado, que fue muerto por “jóvenes idealistas” que no son asesinos ni terroristas, que solo son "dos hermanos combatientes de la resistencia popular"?


Esta película en Latino América ya fue vista en reiteradas oportunidades y el argumento siempre es el mismo: “Son revolucionarios, guevaristas, internacionalistas, libertarios, combatientes de la resistencia popular, comprometidos profundamente con las luchas sociales y de los pueblos originarios del continente”.

En esta oportunidad “los malos de la película son otra vez los estados que reprimen y organizaron una cacería humana en plena cordillera”, la “organización idealista y de buena voluntad” denuncia con nombre y apellido a los presidentes de Argentina y Chile:  Cristina Fernández, viuda de Kirchner, y Sebastián Piñera


En un confuso episodio, un grupo de personas que se trasladaba en una camioneta disparó contra el efectivo que realizaba un control. El rodado era conducido por el hijo del intendente de San Martín de los Andes, que quedó demorado. Hay otros dos prófugos.

Juan Marcos Fernández

El jefe de la Policía de Neuquén, comisario general Raúl Laserna, confirmó la detención de Juan Marco Fernández, de 26 años, hijo del intendente de San Martín de los Andes, por el asesinato de un efectivo policial, mientras que otras dos personas se encuentran prófugas.


De acuerdo a las primeras versiones, se creía que un supuesto grupo de cazadores furtivos había disparado sobre el policía, quien se encontraba realizando un control sobre la Ruta Provincial 23, a la altura del paraje Pilo Lil, en la localidad de Junín de los Andes, dentro de la juridicción de San Martín de los Andes.


Sin embargo, el fiscal de la causa, Manuel González, aseguró en C5N que las personas no contaban con las armas y los elementos que suelen utilizar los cazadores, por lo que descartó esta hipótesis.


 Fiscal de la Causa, Manuel González

"En esta zona es común la caza furtiva y no se encontró ninguno de los elementos que se suelen utilizar. No creo que se trate de cazadores tras la primera impresión", declaró.


El fiscal informó que la víctima presenta dos disparos, uno en un brazo y otro en la zona lumbar, que le habría provocado la muerte. Sin embargo, esta tarde se hará la autopsia en Neuquén, donde se obtendrán más certezas sobre lo ocurrido.


"Esta tarde también vamos a tener la declaración de otro policía que se encontraba en el lugar, lo que va a ser sumamente importante para la investigación", indicó González.


El agente fue trasladado por un compañero a un nosocomio donde minutos después se confirmó su deceso. La víctima fue identificada como José Eduardo Aigo, oriundo de la zona y padre de dos hijos.


Manifestación reclamando por el asesinato del sargento José Eduardo Aigo


La Policía explicó que los efectivos volvían alrededor de las 4 de un control de rutina y se encontraron en el camino con una camioneta Mitsubishi blanca. Luego de pedirles identificación, uno de los tres ocupantes del vehículo, que viajaba en el asiento del acompañante, bajó y disparó.


En un primer momento transcendió que se habrían efectuado tres disparos contra el policía, pero el jefe de la fuerza no pudo confirmar esta información.


El otro oficial herido respondió la agresión y dos de los ocupantes, el que efectuó los disparos y otro que viajaba en la caja trasera, huyeron por el bosque. En tanto, el conductor se quedó en el lugar y fue detenido.


El único demorado hasta el momento es el conductor de la camioneta, identificado como Juan Marco Fernández, de 26 años e hijo del intendente de San Martín de los Andes, Juan Carlos Fernández.


Los dos acompañantes del joven eran intensamente buscados en varias ciudades de la región donde se montó un importante operativo policial.


El Movimiento de Izquierda Revolucionaria y el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, organizaciones de resistencia armada que operan desde la clandestinidad en Chile, se atribuyeron la responsabilidad política por el asesinato del policía José Aigo y la militancia de los dos prófugos por el caso a través de un comunicado difundido por el Centro de Documentación de los Movimientos Armados (Cedema).


Las organizaciones retratan a los dos evadidos, Juan Carlos alias "el Chino" y Alexis Cortez Torres como "dos hermanos combatientes de la resistencia popular", y responsabiliza al gobierno de Cristina Fernández por la integridad de esas personas, sometidas a una "cacería humana".

Si bien asumen la responsabilidad, lamentan el "contexto específico" en que se produjo el desenlace, al que consideran como "enfrentamiento en igualdad de condiciones".


El comunicado, fechado el 21 de marzo, lleva por título "Sobre los hechos de Junín de los Andes, Argentina". En su primer punto dice que en "la madrugada del día 9 de marzo (la fecha está equivocada, ya que el episodio ocurrió el 7), en medio de un control policial, tuvo lugar un confuso enfrentamiento en zona rural de Junín de los Andes, cerca de la frontera entre Argentina y Chile, cuyo resultado fue la muerte del sargento (..) y la detención de un ciudadano argentino (por Juan Marcos Fernández), así como la activación de un cerco y búsqueda por parte de todos los aparatos de seguridad del Estado argentino para nuestros hermanos y combatientes de la resistencia popular, "Juan Carlos" y Alexis Torres, quienes optaron por replegarse hacia la profundidad de la cordillera de los Andes y enfrentar esta verdadera cacería humana en medio del hambre, frío y durísimas condiciones de la naturaleza del terreno".

En el segundo apartado, el MIR y el FPMR dicen: "Asumimos la responsabilidad política en la muerte del policía de origen mapuche, en un contexto específico que lamentamos. Entendemos que nuestros militantes defendieron su vida y libertad. Si el señor Aigo optó por ser policía y ubicarse al lado del mismo Estado e institución que ha reprimido históricamente a su propio pueblo mapuche, su familia debe asumir en medio de su dolor que ese destino era posible".

El tercer ítem está dedicado a denunciar "la persecución y cacería humana, cobarde por su desproporcionada fuerza y medios militares, alentada por la venganza de los sectores más fascistas de la sociedad argentina, latifundistas y sus históricos yanaconas represores, cuyo principal objetivo ahora es aniquilar físicamente a estos dos revolucionarios, así como lo han hecho por más de 500 años de brutal represión, masacres y usurpaciones territoriales en contra de nuestros pueblos originarios y del pueblo pobre argentino y chileno".

Las organizaciones, dicen, "hacemos directamente responsable de las consecuencias de esta operación de cerco y aniquilamiento al gobierno de la señora Cristina Fernández de Kirchner, el que ha dado la orden de este alevoso despliegue de fuerzas militares del Ejército y sus fuerzas especiales, Gendarmería Nacional y de la Policía con sus perros, más el apoyo aéreo de dos helicópteros con tecnología de última generación, al estilo del gobierno paramilitar colombiano. También -continúa- hacemos responsable al oligarca y fascista gobierno de Sebastián Piñera, que silenciosamente ha movido a la zona de cerco un pie de fuerza de cien hombres con el mismo objetivo criminal. Los ejecutores de estas órdenes -advierten- no serán olvidados".

Al referirse a los prófugos, dice que "no son asesinos ni terroristas. Son revolucionarios, guevaristas, internacionalistas, libertarios, combatientes de la resistencia popular, comprometidos profundamente con las luchas sociales y de los pueblos originarios del continente. 'Juan Carlos' y su compañera de vida –hoy también perseguida y obligada a la clandestinidad– son trabajadores comunitarios y verdaderos luchadores en el corazón del Wallmapu. Alexis, un trabajador siempre ligado a las luchas del norte minero que lleva en la memoria las matanzas salitreras".

También se refiere al tenor de los hechos ocurridos en Pilo Lil, sobre la Ruta 23, cuando la patrulla de la brigada rural interceptó para un control de rutina la camioneta en la que viajaban los ahora buscados, conducida por el hijo del intendente de San Martín de los Andes. Cuando Aigo se acercó a realizar el registro, fue baleado por "Juan Carlos", según los dos testimonios que obran en la causa. Al respecto, el texto dice: "El enfrentamiento en el cual se vieron involucrados y en el que actuaron en legítima defensa personal y en igualdad de condiciones, no fue una acción deliberada ni predeterminada, ni tampoco parte de nuestros objetivos político militares como organizaciones revolucionarias".



Tras trazar las diferencias entre los luchadores sociales revolucionarios y los "asesinos y terroristas" de los "estados policiales", llaman a "quienes luchan por la liberación social y la revolución libertaria, organizaciones y comunidades mapuche, insurgentes, subversivas, ácratas, organizaciones sociales, estudiantiles y poblacionales, organizaciones de derechos humanos, a movilizarnos y a exigir respeto a sus vidas, de diversas formas y de manera urgente con estos hijos del pueblo y su ejemplar resistencia".

Fuentes:

  • Comunicado Conjunto MIR y FPMR

  • Radio Bío Bío

  • Infobae





sábado, 24 de marzo de 2012

Cuando la belleza de una mujer no puede tapar el horror de la violencia terrorista


He leído en La Nación del 23/03/12 una nota titulada “Tras las huellas de una historia sin final” del periodista francés Philipppe Broussard. Traza en ella un panegírico de la joven franco-argentina Marie-Ann Erize, modelo profesional integrante de la organización terrorista Montoneros, quien fuera abatida en Octubre de 1976.


Al respecto me permito comentar algunos aislados pasajes que, sin desmerecer en modo alguno la calidad del trabajo, denotan mínimamente o un desconocimiento de la verdadera trama de los hechos, o una subyacente toma de posición del autor.

Menciona, por ejemplo, que el recorrido de la infortunada Marie-Ann Erize era “de la pasarela a las villas" dados su carácter de top model y su simultánea actividad como integrante de la citada organización terrorista. Y los argentinos que fuimos testigos de aquellos momentos bien sabemos que la verdadera actividad de las organizaciones terroristas, por romántico que le parezca al autor, no era precisamente el prestar ayuda solidaria en las Villas, sino el sembrar el caos mediante secuestros, robos, asesinatos a traición a militares, jueces, políticos, sindicalistas, niños, mujeres etc. y demás lindezas con el fin de derrocar al gobierno constitucional del Gral. Perón y el de su sucesora. Fue en esa guerra no propiciada por el gobierno, por las Fuerzas Armadas ni por la ciudadanía, que argentinos de ambos bandos dieron su vida, unos por defender a la Patria y otros intentando traicionarla, entre ellos Marie-Ann Erize. Los sobrevivientes del primer bando hoy carecen no sólo de su libertad sino absolutamente de todo derecho, los terroristas de ayer son gobierno.

Omite absolutamente el Sr. Broussard mencionar las inocentes víctimas del terrorismo ni el calvario de sus familiares para quienes aún no ha llegado la justicia ni el reconocimiento. Intente, si le parece, acercarse a ellos. Seguramente tendrá material para otro libro.


Es que vivimos, como gráficamente describe Pilar Rahola, bajo la “mirada tuerta” de la historia y yo agregaría bajo la mirada ciega de la justicia.


También remarca el escriba que se vivía una “época de utopía y de violencia”. Y esta simple opción, parecería indicar una estanca división que imagina un único enfrentamiento: por un lado los utópicos ideales de aquellos “jóvenes maravillosos” y por el otro la “violencia” irracional de la represión. Así de simple.

Señor Brossard, deje la comodidad bucólica de lado, no fue así la historia. Y dada su profesión y reconocida capacidad lo invito a investigar, por ejemplo, los últimos meses del Padre Mujica, quien siendo integrante de Montoneros, realmente obraba en las villas a favor de los desposeídos.
Iniciados los ’70, y a raíz de los excesos, comenzó a tener una actitud crítica hacia la organización y como consecuencia tomó distancia de sus líderes (Abal Medina, Firmenich, Ramus, etc.), finalmente el 7 de diciembre de 1973 expresó públicamente su postura  “Hay que dejar las armas para empuñar los arados”.
Cinco meses después caía acribillado por las mismas armas que pretendía cambiar por arados.


Investigue Sr. Brossard, se llevará más de una sorpresa.

Juan Manuel Otero

por que esta jornada no sea signada por el odio, si no por la paz espiritual


Hoy en todo el país, por disposición del poder de turno, se celebra el Día de la Memoria… esa memoria incompleta y que solo hecha una mirada parcial sobre la guerra que desataron las organizaciones terroristas y para la cual el gobierno democrático de María Estela Martínez (a) Isabelita, viuda de Perón,  debió emplear a las Fuerzas Armadas para ponerle freno la violencia brutal que se dispersaba por la Argentina toda  y agredía a toda la sociedad. Hay que tener memoria completa.


El mismo Juan Domingo Perón alentó y promovió el aniquilamiento de las organizaciones terroristas, haciéndolo enfáticamente vestido de uniforme ante los oficiales sobrevivientes del intento de copamiento de la Guarnición Militar de Azul Regimiento de Caballería de Tiradores Blindado 10 y Grupo de Artillería Blindado 1. Posteriormente lo repitió en un mensaje a la nación, Perón habló de "aniquilar" y "exterminar uno a uno" a los guerrilleros a quienes calificó de psicópatas. Por primera vez un presidente constitucional usaba esos términos para definir el combate contra al flagelo guerrillero.


La amnesia colectiva anestesió el espíritu de la sociedad que clamaba porque se terminara con esa violencia y con el desgobierno que sumía al país en el mar de las tinieblas y la inestabilidad.

Hoy podrán decir todo lo que quieran, denostar una vez más a las Fuerzas Armadas, a todos quienes combatieron y vencieron el terrorismo que no hesitó en hacer un baño de sangre en la nación, pero debería ser un día de reflexión, aprender de los errores cometidos y enmendarlos bajo la igualdad de la ley.

Desde nuestro espacio promovemos la Pacificación Nacional Definitiva y la misma debe abarcar a todos los miembros de la sociedad, en una lectura objetiva del pasado y del presente todos somos responsables del país que construimos. “El que esté libre de culpas… que arroje la primera piedra”.

Por un mejor futuro a legar a las generaciones que nos precederán debemos dar todos los pasos posibles para lograr la “conciliación y justicia” que aquiete nuestros corazones y mediante el perdón a todos los que reconocieron sus errores en esa guerra interna alcanzar la ansiada unión nacional.

Es menester recordar que las Fuerzas Armadas han reconocido y aceptado sus responsabilidades en esa guerra, no hemos escuchado ni visto actitudes similares en los líderes del terrorismo. Muchos ancianos soldados se han sometido a derecho y no han recibido una respuesta justa de los tribunales, muchos han muerto en prisión y otros esperan sus condenas en una prisión preventiva, que excede todo tiempo legal… mientras que los terroristas gozan de total impunidad.

Nosotros no reivindicamos los actos de gobierno del Proceso de Reorganización Nacional, solo aspiramos a una historia y memoria justa que ponga a los hombres rodeados de las circunstancias violentas de la época y no sacadas de contexto como si fueran una banda armada… no señores! fueron nuestras Fuerzas Armadas, de Seguridad y otros organismos del estado que cumplieron las demandas de la sociedad y el mandato de un gobierno democrático encabezado por la viuda del general Perón.
Como hoy todos se expresarán en contra de los soldados y civiles que defendieron la patria, a modo de colaboración y para acercar luz sobre la verdadera historia deliberadamente ocultada por el “relato oficial”, les dejamos la tercera y última parte de la entrevista que el periodista español Ricardo Angoso le efectuara al ex presidente de facto Jorge Rafael Videla, aportando de esa manera el testimonio de uno de los principales protagonistas de la época.

Confirmamos que el señor Angoso ya escribió y envió a España, para su primera publicación un libro electrónico cuyo título es: “Videla se confiesa”, pensaba que ese libro podía salir a la luz en el día de la fecha pero no fue posible por razones editoriales. Apenas tengamos la confirmación de su publicación electrónica, lo informaremos por este medio.

Deseamos que todos tengan un buen día, que la serenidad del Espíritu Santo anide en todos los argentinos de buena fe y la jornada no sea signada por el odio, si no por la paz espiritual.

Una vez más pedimos reconocimiento y reparación histórica a las Víctimas del Terrorismo en la Argentina, las que han sido sistemáticamente olvidadas y discriminadas por todos los gobiernos, inclusive el de las Fuerzas Armadas; inmediata liberación de los miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y civiles que se encuentran detenidos como "Presos Políticos" por haber cumplido con el deber demandado por la Patria.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva


TERCERA Y ÙLTIMA ENTREGA
ENTREVISTA CON JORGE RAFAEL VIDELA
POR RICARDO ANGOSO
ENTRADILLA:
Terminamos con esta entrega, la larga entrevista con el ex presidente y general Jorge Rafael Videla, antaño todopoderoso hombre fuerte del régimen militar argentino y hoy encarcelado por delitos considerados de lesa humanidad. Sin querer entrar en lo polémica desatada en Argentina por las declaraciones del detenido, reivindicamos este texto y esta serie de entrevistas como un simple ejercicio en defensa de las libertades de expresión y de información que algunos nos pretenden negar desde su pedestal de inmaculados defensores de los derechos humanos y su peculiar forma de entender la democracia.

TITULARES:
“Pérez Esquivel cuando recibió el Nobel de Paz era un absoluto desconocido para todos”.

“Me reuní con Carter y traté con toda su crudeza el asunto de los derechos humanos”.

“Los socialdemócratas europeos lideraron la oposición internacional a nuestro régimen”.

“Tuvimos diferencias con los Estados Unidos, como por ejemplo cuando el embargo comercial contra la URSS tras la invasión de Afganistán”.

“El Partido Comunista fue tolerado durante el régimen militar, como todos los partidos”.

ENTREVISTA:
Ricardo Angoso: Quiero concluir esta serie de entrevistas preguntándole algunas cuestiones que han quedado en el tintero, como por ejemplo ¿cómo fue su relación con el almirante Massera y de qué forma observaba sus pretensiones políticas?

Jorge Rafael Videla: No sé si siempre tuvo pretensiones políticas, pero sí puso de manifiesto su vocación política mientras formó parte de la Junta Militar. Ambición legítima desde todo punto de vista pero, a mi juicio, inoportuna, formando parte de un gobierno tripartito. La política es rica en matices que pueden llegar a convertirse en diferencias; y esa posibilidad constituía un grave riesgo en medio de una guerra interna cuyo éxito radicaba en la cohesión de las tres fuerzas armadas que constituían nuestro ejército. Hasta donde llegaban esas ambiciones, no puedo precisarlo; pero lo cierto es que luego de pasar a retiro fundó un partido cuya finalidad no podía ser otra que llegar al poder.


R.A.: ¿Qué relación mantuvieron con los partidos políticos argentinos de entonces?
J.R.V.: El Proceso de Reorganización Nacional mantuvo la existencia de todos los partidos –inclusive el comunista- pero suspendió la política partidaria. Esta situación se daba por primera vez en la Argentina donde, por norma, los gobiernos de facto disolvían a los partidos políticos, al momento de hacerse cargo del poder. Incluso se permitió que los integrantes de los distintos partidos políticos desempeñaran cargos de embajadores, gobernadores, intendentes, integrantes del poder judicial, etc. El partido peronista no gozó de esa ventaja, dado el desprestigio que habían acumulado sus dirigentes en el ejercicio del gobierno que resultó depuesto (el de María Estela Martínez de Perón). No obstante, muchos de sus integrantes colaboraron lealmente con nuestro gobierno, en relación con la guerra interna librada contra el terrorismo.

R.A.: ¿Cuál fue su papel en el gobierno militar de entonces y còmo evalúa su gestión al frente de sus responsabilidades?
J.R.V.: El éxito de mi gestión se debe a que la misma se ajustó a las normas reglamentarias en vigor. En efecto, el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional preveía la existencia de un órgano supremo del Estado: la Junta Militar, integrada por los comandantes de las tres fuerzas armadas que constituían el ejército argentino. Por debajo de ese órgano supremo, estaba dispuesta la figura del Presidente de la Nación (oficial superior del ejército en situación de retiro), con las atribuciones y competencias propias que la Constitución de la Nación determinaba para dicho cargo, pero con algunas limitaciones; por ejemplo, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas que la Carta Magna otorgaba al Presidente del país, la Junta Militar se la reservaba para ello. Dada la situación de guerra interna que vivía el país, la Junta resolvió, por unanimidad, y con carácter de excepción, que el cargo de la presidencia fuera desempeñado por mí, con retención de mi cargo de Comandante General del Ejército. A mediados de 1978, con la subversión dominada, aquella excepcionalidad había quedado superada y la Junta resolvió, por unanimidad, nombrarme Presidente de la Nación, coincidentemente con mi pase a situación de retiro, lo que se denominó como el “cuarto hombre”. Asimismo, se fijó como término de mi mandato el 29 de marzo de 1981, cumplido el cual entregué el cargo a mi sucesor designado, el general Roberto Viola, que había pasado recientemente a situación de retiro. Recuerdo que yo asumí como Presidente, con retención del cargo de Comandante, el 29 de marzo de 1976.


R.A.: ¿Quiénes fueron los más críticos con su gobierno en la escena internacional?
J.R.V.: Las socialdemocracias europeas, por razones ideológicas, alentadas a su vez por los “exiliados argentinos” radicados en Europa y los Estados Unidos cuyo presidente enarbolaba la bandera de los “derechos humanos” para su campaña presidencial apuntando fundamentalmente a la URSS y a sus satélites, pero no se podía soslayar y separar de la realidad que en tal sentido se vivía en el subcontinente americano con motivo de la guerra contra el terrorismo que afectaba a toda la región.

R.A.: ¿Cómo  recibieron la noticia de que Pérez Esquivel había sido galardonado con el Nobel de la Paz, fue una sorpresa para ustedes?
J.R.V.: Diría que fue una inesperada sorpresa e ilustro esta afirmación con una anécdota. Presidía yo ese día la reunión de gabinete  de los viernes, con asistencia de todos los ministros, el Secretario General de la Presidencia, el Secretario de Inteligencia de Estado y el jefe de la Casa Militar. En su momento, interrumpió un edecán y se  acercó a mí para decirme al oído que acababa de escuchar por radio de la designación del señor Adolfo Pérez Esquivel como destinatario del Premio Nobel de la Paz. Interrumpí la reunión,  di la noticia a los asistentes y quedé a la expectativa. Todos se miraban entre sí sin aventurar comentarios. Preguntados: ¿Quiénes conocen a este señor? La respuesta fue unánimente negativa. Ordené entonces al ministro del Interior que abandonara la reunión y buscara información. Momentos después el ministro se hizo presente e informó que el señor Pérez Esquivel era un arquitecto que no ejercía su profesión, que era un activista de los derechos humanos pero sin un papel protagonista ni de liderazgo, y ese perfil bajo se mantuvo durante todo mi periodo de gobierno al frente del país. Nadie le conocía, era un perfecto desconocido.


R.A: ¿Y cómo se desarrollaron las relaciones entre la Argentina y los Estados Unidos?
J.R.V.: No fueron “relaciones carnales” como las calificó un ex canciller. Fueron relaciones maduras como corresponde a países soberanos. Ello no quita que hubiera problemas e incomprensiones, dentro de las cuales puedo citar como dato puntual el embargo cerealero decretado por los Estados Unidos contra la URSS, con motivo de la invasión soviética a Afganistán, al cual la Argentina se negó a adherir por resultar no consultada; por afectar a nuestro país de forma unilateral (por razones climáticas, todos los países cerealeros del hemisferio norte habían vendido sus cereales o estaban impedidos de hacerlo por tener sus puertos congelados). Por su parte, los Estados Unidos se abstenían de vender grano a la  URSS, pero seguía vendiéndoles bienes de otra índole, cosa que no podía hacer la Argentina. Nuestro país, desconociendo la imposición que se intentaba ejercer sobre nosotros, se limitó a cumplir con sus compromisos previos adquiridos con la URSS, sin vender ni un grano más ni uno menos de lo pactado.


El otro problema, con mayor persistencia en el tiempo, fue el de los derechos humanos, cuya bandera hacia como propia el presidente Jimmy Carter, asunto que tratamos en una reunión mantenida entre ambos con oportunidad de la firma de los acuerdos por el Canal de Panamá a fines del año 1977. En dicha ocasión tuve la oportunidad de reunirme con el presidente Carter. Allí se trataron, entre otros asuntos, el tema de los derechos humanos, y se hizo con toda la crudeza por ambas partes, sentando las bases de comprensión necesarias para que los Estados Unidos disminuyeran sus presiones sobre nuestro país. Vale la pena recordar que para fines de 1977 la guerra interna librada contra el terrorismo iba llegando a su fin y sus consecuencias fueron dejando de ser materia de críticas