lunes, 2 de abril de 2012

30º Aniversario de la gesta de Malvinas en Gualeguay


Hoy 2 de abril de 2012 a las 11:00 horas, en la Plaza San Martín de la ciudad de Gualeguay en la provincia de Entre Ríos, se inició puntualmente el acto por la conmemoración del 30º aniversario de la gesta de las Islas Malvinas. Se encontraban presentes todas las autoridades de la Municipalidad, Consejo Deliberante, funcionarios políticos locales, representaciones de las escuelas con sus banderas respectivas, público en general y los invitados de honor: ex combatientes Veteranos de Guerra de Malvinas y deudos de los héroes caídos durante el desarrollo del conflicto del Atlántico Sur del año 1982.


La sociedad gualeguayense honró a sus hijos que lucharon defendiendo nuestras islas recuperadas durante la Operación Rosario y que eran usurpadas por el Reino Unido de Gran Bretaña desde el año 1833. Mucha tinta ha corrido y continuará corriendo por esta injusta usurpación de origen colonial, los derechos argentinos sobre este archipiélago, otras islas e islotes del Atlántico Sur están sostenidos por derechos históricos, geográficos, por la Convención del Mar y ahora por la sangre argentina vertida en su suelo y mar.
El sol otoñal nos regaló una hermosa mañana, el sitio de la ceremonia era alrededor del nuevo monumento a la Gesta de Malvinas –que se inauguraría durante la ceremonia- todo enmarcado por los añosos árboles año de la plaza, el azul y blanco de las banderas y ornamentos especiales a la fecha y la presencia del pueblo junto a sus ex soldados.


Podemos afirmar que la organización y el desarrollo del acto, a cargo de Ceremonial de la Municipalidad local, fue impecable. Bien organizado cronológicamente se inició con la entonación del Himno Nacional, seguido del de la provincia de Entre Ríos, el cura párraco Pedro Brasesco rezó un responso en recuerdo y homenaje a los héroes de Malvinas, no se abusó de discursos, se descubrió el hermoso y nuevo monumento, se depositaron ofrendas florales del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Entre Ríos y de la Municipalidad de Gualeguay, se leyó un poema y se entregaron presentes recordatorio a cada Veterano de Guerra o a sus deudos en el caso de los fallecidos. La provincia de Entre Ríos otorgó una pensión vitalicia a los deudos del ex tripulante del Crucero A.R.A. General Belgrano, Héctor Basilio Correa.


La desconcentración se realizó bajo la Marcha a las Malvinas Argentinas, esa misma con los versos del poeta Carlos Obligado y con la música del compositor José Tieri, que fuera  estrenada en las calles de Buenos Aires el 3 de enero de 1941, al cumplirse un nuevo aniversario de la usurpación británica de las islas, durante una manifestación popular de repudio al atropello de 1833.
Después de varias fotos tomadas a los invitados de honor alrededor del nuevo monumento tuvimos la oportunidad de hablar con algunos de los Veteranos de Guerra, les dejamos sus palabras:


Ángel Ricardo Larrivey
-      Fui soldado del BIM5, combatí en Supper Hill bajo el mando del Capitán de Fragata Carlos Hugo Robacio, del cual me siento orgulloso de haber sido soldado de él. Este es un día para recordar, nosotros los que estuvimos en Malvinas es un día que lo llevamos adentro y recordamos todos los días. Este es un reconocimiento, que después de 30 años el pueblo nos ha dado, les agradezco a todos.
Y la verdad me siento orgulloso de haber participado en el Teatro de Operaciones con la Infantería de Marina, de la que aprendí muchas cosas y hoy las aplico en la vida para salir adelante.
Como argentino le agradezco mucho todo lo que hizo en Malvinas.
No yo estaba al servicio de la Patria y bueno en ese momento era así el pensamiento de todos los que íbamos a combatir y me siento agradecido de haber regresado con vida.
-      Se sintió un chico de la guerra?
-      No yo no me sentí un chico de la guerra, porque  yo tuve la preparación de un gran capitán como fue Robacio. Sin saber que yo iba a ir a la guerra, pero las enseñanzas y preparación que me dejó este hombre en la vida me llena de orgullo.

Osvaldo Daniel Texera
-      Fui a Malvinas con el grado de Sargento Ayudante y Encargado de la Compañía Nº 9 de Ingenieros, con asiento en la localidad de Sarmiento en Chubut. Llegué al grado de Suboficial Mayor y luego me retiré.
Y bueno estuvimos desde el primer día hasta 8 días antes de la rendición. Y un día como hoy se nos viene el tiempo, los recuerdos, el espíritu y creo es reconfortante lo que está pasando hoy a 30 años de la gesta aquella.
-      Qué opina de este homenaje de la ciudad de Gualeguay?
-      Yo creo que este homenaje hace rato que se tendría que haber hecho
Nosotros venimos acá porque nos debemos a la sociedad, como se deben los dirigentes. Esto no tiene ninguna bandería política, no tiene camiseta, la única es la celeste y blanca.
-      Un Abrazo muy grande y gracias por lo que hizo.
-      Gracias y un abrazo también a usted.

Javier Alejandro Paredes
-      Fui integrante del BIM5, jefe de pieza y apuntador del cañón sin retroceso de 105 mm, tengo el orgullo de pertenecer a esa unidad. Dimos todo en Malvinas y seguimos luchando por nuestra bandera, en memoria a nuestro Jefe Carlos Hugo Robacio, todos acá los del BIM5.


Angel Antonio Arceli
-      Soldado del Regimiento de Infantería 4 de Monte Caseros, Corrientes, estuvimos en Malvinas en primera línea combatiendo.
No pudimos continuar entrevistando a más Veteranos de Guerra, algunos se habían retirados y otros estaban conversando con medios de prensa o amigos que los abrazan felices de tenerlos entre ellos.
Los Hijos de Gualeguay que lucharon en Malvinas han quedado con su nombre grabado en el acero del nuevo monumento y cuya leyenda reza:

“DEL PUEBLO DE SAN ANTONIO DE GUALEGUAY
A QUIENES CON SU SANGRE REGARON LAS RAÍCES
DE NUESTRA SOBERANÍA SOBRE MALVINAS”

Soldado Caído en Combate
CORREA BASILIO
(Armada Argentina)

Ex Combatientes Fallecidos
VELAZQUEZ JORGE
(Armada Argentina)

GARCÍA ORLANDO FROILAN
(Ejército Argentino)

Ex Combatientes de Malvinas

ARGO RAMÓN
(Fuerza Aérea Argetina)
REBORÍ RAÚL RICARDO
(Civil Voluntario)
MARTINI PASCUAL
(Ejército Argentino)
TEXERA DANIEL
(Ejército Argentino)
VANCELLA ÁNGEL
(Ejército Argentino
WHILEM SERGIO
(Armada Argentina)
AIRALA SEVERO FELICIANO
(Ejército Argentino)
ZELAYA AGUSTÍN
(Ejército Argentino)
GALVÁN PEDRO
(Ejército Argentino)
BUR DARÍO
(Fuerza Aérea Argetina)
BENÍTEZ HORACIO
(Ejército Argentino)
FIOROT PEDRO
(Armada Argentina)
RODRIGUEZ ELISEO VÍCTOS
(Armada Argentina)
LARRIVEY ÁNGEL RICARDO
(Armada Argentina)
PAREDES JAVIER
(Armada Argentina)



Hoy en todo el país se celebró el 30º Aniversario de la Recuperación de nuestras Islas Malvinas, esa celebración no es de nadie en particular como dijo uno de los Veteranos de Guerra entrevistados, debe ser sin banderías políticas y ningún otro objetivo que recordar a los caídos en el conflicto del Atlántico Sur y homenajear a aquellos soldados –que en su momento fueron vergonzosamente ocultados- que gracias a Dios regresaron con vida al continente y hoy nos dan ejemplo de humildad, coraje y orgullo por haber combatido contra la entonces 3ª Potencia Militar a nivel mundial y apoyada por la que es la 1ª y mayor Potencia Militar que ha conocido la historia de la humanidad… haber sido vencidos a un alto costo por esas naciones, nos debe llenar de orgullo y nunca más sentirnos avergonzados por una batalla perdida honorablemente.

VIVA LA PATRIA,
VIVAN NUESTROS HÉROES,
LAS MALVINAS FUERON Y SERÁN ARGENTINAS.


domingo, 1 de abril de 2012

San Luis: Se realizó el primer acto por los 30 años de Malvinas con impactante discurso


El Veterano de Guerra ex conscripto del BIM 5 en Malvinas, Víctor Vital, realizó en la capital de la provincia uno de los primeros discursos por los actos del 2 de abril. Fuertes y crudas palabras, sobre Malvinas y la realidad en que vive el pueblo argentino.

Queridos amigos,
Queridos compatriotas,
Queridos camaradas de armas,
Queridos hermanos y familiares de los mártires que dieron su vida por defender la Soberanía Argentina en la heroica gesta para Reconquistar las Malvinas al seno de nuestra Patria.

Hoy nos reunimos para rogar por las almas de aquellos que dieron su vida por la Patria, y que por Providencia de Dios, descansan junto al General Belgrano, envueltos en el mar que refleja nuestra bandera celeste y blanca, como el manto de nuestra Madre.


Aunque han pasado 30 años, jamás podremos olvidarlos, jamás hemos de olvidarlos, aunque a lo largo de estos años nos quieran hacer olvidar, y quieran tender un manto de silencio.

Por más que quieran desmalvinizar, por más que quieran decir que eso nunca existió, o que si existió fue un error, que fue un manotazo de ahogado de un general trasnochado.



Jamás podremos olvidar, a lo largo de estos años, de estos tristes y grises años, en que nuestra Patria se desangra, en decadencia y disgregación, el gesto heroico de los que ofrendaron su vida y que marcó el único gesto de grandeza con el cual pudimos reencontrarnos los argentinos.

Jamás podremos olvidarlos. Por eso estamos aquí para rezar.

Hoy estamos aquí para recordar aquellas jornadas. Aquella jornadas en las cuales el pueblo argentino, sin distinción de partidos, sin distinción de banderías, se sintió unido y reaccionó como un solo hombre, en un solo corazón y en una sola alma.

Porque por encima de las falsedades, por encima de las promesas que no se cumplen, por encima de los programas falaces, por encima de los discursos mentirosos de los políticos de turno y de los medios de comunicación, hubo un ideal de Patria, hubo algo noble que hizo que ese pueblo reaccionara como un solo hombre.

Fueron momentos de grandeza, de ánimo, de victoria, momentos de dolor y de derrota. Eso no lo podemos olvidar.



Fue un momento de grandeza entre tanta mediocridad. Después comenzamos a hundirnos, nuevamente en esta mediocridad y disgregación creciente, preámbulo del caos, anarquía y disolución nacional.

Por eso nos juntamos aquí como argentinos de fe, para rezar, por las almas de aquellos que han muerto en combate. Esto es un deber de Piedad Altísimo, ya que dieron su vida por una causa noble, una causa justa, y lo hicieron sabiendo que estaban cumpliendo con su deber.



Como cristianos debemos amar a nuestra familia, pero también debemos amar a esa familia grande que es la Patria, que es mi familia, y las familias de todos aquellos, que están unidos por lazos de tradición, de historia, de sangre, de lengua y de fe; por los que han forjado ese pasado común, y nos legaron un destino común.

Esa virtud de la Piedad, es un deber de respeto y honor hacia los padres y hacia la Patria, porque de ella hemos nacido y nos hemos criado, porque de ellos y en ella hemos recibido todo lo que tenemos.



Por eso hoy al rezar por las almas de los muertos, tenemos que rezar por nuestra Patria y recordar nuestra historia. Tenemos que mirar hacia el presente y hacia el futuro. Nosotros, los que estamos vivos no podemos permitir que haya sido inútil el sacrificio de los muertos que ofrendaron su vida por nuestra Patria.


Nos quieren hacer olvidar del heroísmo, nos quieren hacer olvidar del sacrificio, nos quieren hacer olvidar de los ideales grandes, porque todo eso no les conviene.

Contraalmirante de I.M. Don Carlos Hugo Robacio - FallecidoComandante del BIM5 en Malvinas

No les conviene a los cobardes, no les conviene a los traidores, no les conviene a los vende patrias, no les conviene a los que pactan y entregan nuestros recursos al enemigo, nuestra Cordillera y nuestro Mar. No les conviene a los que quieren descuartizar a la Argentina en tres o cuatro republiquetas.


No les conviene a los que nombraron en el Ministerio de Defensa a una ciudadana inglesa. ¡Sí!, a una ciudadana inglesa, hija de un alto funcionario inglés, de la Embajada del Reino Unido en la Argentina.


ciudadana inglesa Laura Natalia FEDERMAN y cuyo principal antecedente es
haber trabajado en el CELS de Verbitsky y ser su sobrina.

No les convienen a los que, por expresa instrucción de nuestros enemigos, denigraron, humillaron y encerraron en verdaderos campos de concentración a los jefes militares que pelearon en Malvinas.

No les conviene a los que desintegraron nuestras FFAA como lo están haciendo actualmente con la Gendarmería y la Policía Federal, por orden de esta misma ciudadana inglesa. En síntesis, los ingleses conducen el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Seguridad Interior argentino.

No les conviene a los políticos de la oposición, cualquiera sea, ya que ellos también medran con el mortal negocio de la droga, del juego y de la prostitución, por lo cual quieren destruir la moral y dignidad de nuestro pueblo.

No les conviene el espíritu de Malvinas porque es el espíritu de la patria, porque es espíritu de Dios, de unidad, de amor. Porque es el espíritu de nuestro pueblo, es espíritu de lucha, el espíritu de sacrificio y dignidad. Porque es el espíritu de la Nación Argentina.



A quien le cabe duda que la heroica gesta de Malvinas, última guerra entre dos banderas, dos naciones, dos linajes antes de entrar de lleno en esta modernidad materialista, esclavizante y globalizada, no continúa hoy, en todo el espacio nacional, con esta perversa Guerra Interna con métodos más sutiles, pero mucho más mortífera que aquella que hoy recordamos.

¿O acaso no provoca más muerte la droga, que penetra sin ningún tipo de control por la frontera norte, donde la comisaria inglesa, ha retirado la gendarmería, para llevarla al conurbano bonaerense, llevando el caos y la criminalidad a niveles incontrolables?



¿O acaso no provoca más muerte en el cuerpo y en el espíritu de nuestro humilde pueblo, en los jóvenes y en las familias todas estas perversas leyes contra la unidad del matrimonio y la familia, piedra basal de nuestro pueblo y nuestra Nación?

Por esto quieren que olvidemos. Nosotros no podemos traicionar esa sangre derramada, porque no podemos traicionar y olvidar el sacrificio de nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestros camaradas en la lucha. Porque no podemos permitir que esa sangre se haya derramado inútilmente.


La sangre de aquellos que han muerto por nuestra Patria son semillas de una Patria nueva, de una Patria que costará más sacrificio y muchos años de lucha. Pero eso no importa.



Tenemos que seguir siendo combatientes, cada uno en el puesto que Dios nos ha designado, para que, como dijera el gran General, “seamos lo que debamos ser, sino, no seremos nada”.

Para que nuestra pobre Patria Argentina, tan herida y maltratada, pueda un día llenarnos de orgullo, como de orgullo nos llenaron aquellos héroes puntanos que hoy recordamos, que fueron capaces de dar su vida como dice el Señor, “Nadie ama más, que aquel que es capaz de dar la vida por los suyos”.

Nos acercamos a los días santos, a los días que la Iglesia revive la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Sabemos que para seguir a Cristo tenemos que estar dispuestos a cargar con la Cruz.


Cristo es el Rey que nos ama y que nos llama a conquistar nuestra Patria. Y Cristo en ningún momento nos llama con promesas de una vida fácil, cómoda. 



Cristo dijo con claridad “El que quiera ser mi discípulo, que cargue la Cruz, y me siga”. Es decir que para llegar a la Gloria de la Resurrección y la Vida, al Triunfo y a su Reino, hay que pasar por el Viernes Santo, la Pasión y la Muerte.

Este es nuestro camino personal, pero también el camino de nuestra Patria. El camino que nos marcaron los que ofrecieron su vida en combate.


Pidámosle al Señor en estos días, que nos ayude a ser fieles en esta empresa, pidámosle al Señor en estos días, que esta Patria entregada por los Judas, humillada, crucificada, pueda alegrarse un día con la Resurrección, con la Vida que no pasa, a la cual Él nos llama, para reinar un día junto a Él, y los que dieron ya su vida por esta Patria del Cielo y de la Tierra.

 Víctor Eduardo Vital (VGM)
Infante de Marina
Compañía Nácar
BIM 5



Carta de un Padre a un Soldado

Seño, ¿Cuándo empezó el terrorismo de estado?


“El concejal autor del proyecto, Martín Ávila (FPMMS), declaró que “el llamado combate de Manchalá se enmarcó en el “Operativo Independencia”, ocasión en que el Estado nacional se apartó del bien común, objetivo indelegable e irrenunciable, iniciando actos de terrorismo”.”
Diario “El Intransigente”.- Salta- 15/03/2012
En una de esas tertulias, en las que había algunos extraños que Gloria no conocía, Perón se volvió hacia Don Oscar y dijo algo extraño, que la jovencita tardaría años en descifrar:  Lo que hace falta en Argentina es un "Somatén".
Miguel Bonasso.-  “El presidente que no fue”.- Los archivos secretos del peronismo (Ed. Planeta).
El ex gobernador (Obregón Cano) recuerda que “se hizo una patota, inclusive con una patota grande que vino de Buenos Aires con parte de la Policía Federal, pero sobretodo de civiles con franjas en los brazos”.
Julieta Dorio - Alejandro San Cristóbal.-  “Cuando el peronismo se volvió antiperonista”

La iconoclastia verbal del concejal Martín Avila le ha generado variados problemas a muchos personajes nac & pop. Desde uno cronológico para el peronismo militante hasta conflictos de conciencia para aquellos militantes nacionales y populares que creían que la triple A era una murga montevideana al estilo de “Asaltantes con patente” o “Falta y resto”.

Más allá de los objetivos del concejal, su intemperancia ha servido para poner en blanco sobre negro si lo que sucedió en los setenta fue una guerra o simplemente un malón destinado a llevar a cabo un genocidio. Malón que a todas luces fue un fracaso como genocidio ya que eliminar a 7.269 personas que, en más o en menos habían tomado las armas en contra de un gobierno constitucional, en nada nos remite al degüello de un mercader armenio a principios del siglo pasado o al tiro en la nuca de un sastre  judío en una calle de Varsovia.

No obstante, la presentación del concejal Avila sirve, al menos, para ahondar un debate pendiente. Si lo miramos desde su punto de vista casi no quedan dudas que el “terrorismo de estado” empezó con un gobierno constitucional peronista. Si quisiéramos hundir un poco más el cuchillo en el mondongo, a caballo de lo dicho por el concejal podríamos aceptar que el General propició un “somatén criollo” destinado a aniquilar al terrorismo. Es decir, sin medias vueltas ni tapujos,  que el “Somatén Criollo” era, en tanto y cuanto un aparato parapolicial, nada menos que la  triple A.

Esto, la triple A y sus 933 muertos/desaparecidos adjudicados alegremente a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, nos pone en el meollo de una nueva pregunta, ¿Cuándo empezó el llamado “terrorismo de estado”?. Si fue antes del estúpido golpe de marzo del 76 es una cosa, pero, ¿como nos arreglamos si empezó con Perón – Isabel – López Rega et alts?. Ahí caerían en la volteada muchos prohombres del peronismo que, aunque muertos, dieron cátedras de “moral y buenas costumbres” por más que hayan usado con ligereza la palabra ANIQUILAR y luego se hayan desentendido de sus consecuencias, pero también daría lugar a nuevos pases de facturas contra jóvenes de aquella época como el Gobernador de la Sota por su, al parecer, activa participación en el “Navarrazo”.


Si bien es cierto en Argentina que aquel dicho de ignota factura: “Aquí no hay nadie limpio, estamos de mierda hasta el cogote” sigue teniendo vigencia, creo menester definir fechas para saber que clase de bosta llevamos todos en la conciencia y decirle a las “vestales” del negocio de los derechos humanos que “naides” es inmaculado de alma en la Argentina.

Visto en perspectiva, no es mala la idea del concejal de demoler el Monumento a los “Bravos de Manchalá”, seguramente sin quererlo este ignoto personaje le ha hecho un favor a la Historia Argentina, a esa que se escribirá en el futuro -no a la de los pelucones que escriben hoy al calor del amparo oficial-, ya que nos permitirá saber si fue una guerra contra el terrorismo como tantos argentinos creemos y como tantos hombres de las Fuerzas Armadas y de Seguridad la encararon, o si todo lo que vino a partir de la “Masacre de Ezeiza” no fue otra cosa que un sistemático plan de limpieza ideológica pergeñado por un anciano  extravagante.

Sea lo que sea, esta puesta en escena de fechas y hechos servirá para que de una vez por todas salgan a la superficie de este pozo negro los nombres de aquellos que compraron su resuello con vidas ajenas, de los que se hicieron detener para poder contar, sin necesidad de “máquina”, donde estaban los escondites, las casas seguras y los arsenales, de las que compraron sus vidas en largos viajes en sábanas con sus captores, de los que aprovecharon un parentesco para hacerse detener y salvar el pellejo en una infame “ortibada”, y también, ¿Por qué no?, los de aquellos que se rajaron para hacer fortuna y que hoy juegan de llorosos sepultureros.

Casi que adheriría a la idea de dinamitar el monumento por lo que esta acción haría en favor de la verdad histórica. Total parece que en Salta y en el País a pocos les interesa el coraje de doce chicos salteños -sí, chicos, tenían dieciocho años-, que mandados por dos suboficiales del Ejército Argentino se enfrentaron durante horas contra un grupo que los superaba en número y armamento. Quizás para los “jóvenes maravillosos” de ayer devenidos en los progres ilustrados de hoy, poco le pueden interesar la epopeya de catorce soldados que lo más probable es que fueran unos “yutos” irredimibles que creían que la bandera y la Patria era algo por lo que valía la pena pelear e inclusive, morir.


JOSE LUIS MILIA
josemilia_686@hotmail.com

La Vigilia de Armas y la Cara Oculta de Malvinas


La “vigilia de las armas” es un acto solemne donde los soldados, poniendo como testigo a Dios, juran rendir la vida por el bien de su patria y el servicio a los demás. Esta ceremonia proviene de los caballeros del medioevo, y es sagrada para todo soldado que entrará en combate.

Normalmente consiste en la celebración de la Santa Misa o de una Liturgia de la Palabra que prepara espiritualmente a quienes dispondrán la entrega su vida a Dios y a la Patria. Por eso, el mejor camino para comprender tan sublime ofrenda es Jesucristo, quien dio su vida por la salvación de todos los hombres. El Evangelio señala: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 16). Y el mismo Señor dice: “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos” (Jn 15, 13).

La ceremonia de jura de la bandera se remonta al 25 de Mayo de 1812 en Jujuy, se dice que más que jurar lealtad a la bandera se bendijo para que proteja a los soldados del ejército. El General Manuel Belgrano, hizo formar a su hombres, enarboló la bandera y mirándolos les dijo “Hasta este punto hemos tenido la gloria de vestir los símbolos nacionales que nuestro Gobierno ha designado; para defenderlo, nuestras armas aumentarán las suyas, juremos vencer a nuestros enemigos, exteriores e interiores; haciendo de América del sur el templo de la Independencia, de la libertad y de la unión. En fe de que así suceda, juradlo y decid conmigo “viva la patria”. Una vez concluido el discurso del General Manuel Belgrano se dio por terminada la jura de la bandera patria, la misma que hoy se realiza cada 20 de julio de todos los años, donde cada soldado de cualquier jerarquía que se haya incorporado ese año jura “Defender la Patria y su Bandera hasta perder la vida”.


Ese juramento es fuente de reflexión colectiva e individual antes de entrar en combate, seguramente en la Fuerza de Tareas Anfibias que tuvo la misión de recuperar en forma incruenta a nuestras Islas Malvinas, el día 01 de Abril de 1982 se realizó el acto de la “vigilia de armas”. Además del oficio religioso que se haya llevado a cabo en cada unidad de esa Fuerza de Tareas Anfibias, cada soldado en soledad debe haber reflexionado sobre su sagrado juramento, recordado con inmenso cariño a sus seres queridos, encomendado su alma al Señor e inmediatamente pasó a verificar el correcto funcionamiento de sus armas y equipo, repasar las ordenes recibida, la misión asignada y estar en estrecha camaradería con su superiores jerárquicos, camaradas y amigos embarcados. Es un momento sublime de cada soldado, en su espíritu se mezclan el miedo, el valor, la incertidumbre,  sus sueños, el amor a la patria, a sus familias, a la sociedad y a sus camaradas. Ese hombre se está preparando para ofrendar su vida y merece todo nuestro respeto, reconocimiento y agradecimiento por la tarea que va a realizar al día siguiente.


Desde hace una semana que algunos medios, cercanos al Nac&Pop, están desarrollando una campaña de difusión del tema Malvinas con un marcado acento de nacionalismo popular… inclusive destacan la valerosa acción de los soldados conscriptos –que las hubo y muchas- e injustamente desmerecen la actuación de oficiales y suboficiales. No hay que ser un erudito en estrategia o guerra para comprender que los planes no los hacen los soldados conscriptos, los buques navegan y los aviones vuelan porque en ellos están los soldados profesionales capacitados para esas tareas. Al igual que el fuego de artillería tampoco es conducido por los soldados conscriptos, ellos no están capacitados para esa tarea, sí para operar y colaborar en la operación de las piezas… pero toda batalla necesita de su conductor estratégico, operacional, táctico y de combate. Esos son distintos niveles de conducción que requiere de soldados profesionales capacitados durante muchos años y que constituyen los cuadros orgánicos de las Fuerzas Armadas de la Nación.

Muchos de esos Jefes, Oficiales y Suboficiales hoy se encuentran encarcelados y juzgados como Presos Políticos de otra guerra. Es extraño ver tras las rejas a oficiales que han servido a la Patria y tienen su pecho lleno de medallas y condecoraciones otorgadas por el mismo Congreso de la Nación Argentina, esa misma institución que en su momento avaló los decretos de María Estela Martínez, viuda de Perón, de Italo Argentino Luder, del Raúl Alfonsín y Carlos Menem. Qué paradoja estrafalaria ¿No? Sin embargo ellos también son nuestros héroes de guerra.


En estas páginas no vamos a juzgar lo equivocado o no de la decisión estratégica y política que llevó a nuestros soldados a emprender semejante epopeya. Vamos a rescatar la cara oculta de Malvinas y para ello hemos elegido un artículo escrito por Rosendo Fraga para la Nación el día 24 de marzo de 2012, basado en el ahora famoso Informe Ratenbach, seguramente muchos ya lo habrán leído… pero vale la pena releerlo por segunda vez y comprender su mensaje.



El llamado Informe Rattenbach fue encargado por la última Junta Militar -la que asumió tras la derrota en Malvinas- y sus conclusiones fueron presentadas antes que asumiera la Presidencia Raúl Alfonsín en diciembre de 1983.
Su elaboración estuvo a cargo de seis oficiales superiores retirados de las Fuerzas Armadas -dos de cada una de las tres Fuerzas-, quienes trabajaron intensamente para terminarlo en la fecha prevista.

Del Ejército los dos integrantes de la Comisión eran el Teniente General Benjamín Rattenbach y el General de División Tomás Sánchez de Bustamante.
A cumplirse el 30 aniversario del inicio de la Guerra del Atlántico Sur, puede ser justo recordar esta cara por lo general oculta del llamado Informe Rattenbach.
Por ser el primero de ellos el más antiguo de los seis -llevaba más tiempo como militar contabilizándose tanto los años en actividad como los de retiro- presidió la Comisión y su nombre pasó ser la denominación fáctica del informe.
Fue Sánchez de Bustamante quien filtró a la prensa el texto del informe -no de sus anexos, mucho más extensos y que no han llegado al conocimiento público- en la idea de que éste iba a contribuir tanto a la solidez de la futura democracia como a la visión de la población sobre las Fuerzas Armadas.
Es así como fue editado en diversas oportunidades. El texto estaba disponible en Internet, por ejemplo, en el sitio del Centro de ex combatientes de Malvinas de Corrientes. El texto desclasificado es exactamente el que fue difundido casi tres décadas atrás.
Son por demás conocidas las críticas que el informe realiza a la conducción militar de la guerra, la que enjuicia en duros términos. Pero son mucho menos conocidos los apartados en los cuales elogia el compartimiento militar de las Fuerzas Armadas.

El informe esta dividido en cuatro partes, integradas en conjunto por quince capítulos a su vez compuestos de casi 900 apartados.
En el capítulo VII (El accionar de las fuerzas propias) de la Parte III (Evaluación y Análisis Crítico), al evaluar el accionar del Comandante en Jefe del Ejército dice, tras criticarlo duramente, en el punto c de los apartados 605 al 609:

No obstante, la artillería de campaña y la de defensa aérea, las compañías de comandos, el escuadrón de exploración de caballería, los elementos de aviación de ejército (helicópteros), algunos elementos de apoyo de combate y elementos del Regimiento 25 de Infantería, demostraron un alto grado de adiestramiento y profesionalismo, así como una adecuada acción de comando, lo que fue puesto de manifiesto especialmente en la defensa de Puerto Argentino, donde tuvieron un desempeño destacado.
Es decir que elogia claramente la actuación de la mayoría de las unidades del Ejército que intervinieron.


La actuación del Comandante en Jefe de la Armada es tratada en los apartados 611 al 614 (inclusive) de forma muy crítica, pero al referirse en el 615 a la Aviación Naval, consigna: 

Los aviones A4Q operaron con base en el continente y junto con los recientemente incorporados Super Etendard infligieron daños fuera de toda proporción con respecto a los análisis previos de poder relativo (medios propios, medios de oposición, en influencia en el ámbito operacional)


En el apartado 616, al referirse al único Batallón de Infantería de Marina que estuvo en las islas, afirma:

El BIM 5 demostró, en cambio, vocación conjunta, un elevado grado de adiestramiento y profesionalismo y equipamiento adecuado, lo que se puso de manifiesto en el combate terrestre durante la defensa de Puerto Argentino, acción en la cual tuvo un comportamiento destacado.


El Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea es tratado en los apartados 617 al 619 (inclusive), reconociendo en este caso, a diferencia de los dos anteriores, aciertos en la conducción militar.
En el apartado 620 dice:
La formación de su personal combatiente respondió cabalmente exigencias de la guerra. Sus pilotos debieron experimentar y llevar a la práctica, sistemas inéditos de ataque a buques de superficie, agregando seguidamente que pero la falta de adiestramiento específico para este tipo de lucha, sumada a la gran capacidad tecnológica y dimensión de la fuerza enemiga, provocó numerosas pérdidas de vidas y material aéreo.

En el apartado 622 agrega:
La Fuerza a su cargo no contaba con los medios adecuados ni sus tripulaciones estaban adiestradas para sostener adecuadamente un conflicto bélico de naturaleza aeronaval. Sin embargo, una vez desencadenadas las hostilidades en este ámbito, el Comandante decidió no sustraer a sus medios a la batalla, y aceptó las desventajas y los riesgos inherentes a la guerra.

En el capítulo XV y último, dedicado a las Conclusiones, dice en el apartado 882 que:
Existen numerosos actos de valor extraordinario, producidos en todas las FF.AA (Fuerzas Armadas) y FF.SS (Fuerzas de Seguridad) en el teatro de operaciones, por quienes, sirviendo a su deber, acreditaron la vigencia de nuestras mejores tradiciones castrenses.

En el siguiente afirma:
Debemos estar orgullosos por la hidalguía con la que procedieron las armas de la Patria, las que, en momento alguno, infringieron las normas de la guerra incurriendo en acciones reñidas con la ética de las tropas en lucha, tales como atacar, a las tropas, naves y aeronaves afectadas a las tareas de salvamento.

En el 884 agrega:
Más allá del resultado del conflicto bélico, nuestras FF.AA pueden estar satisfechas de su actuación durante la contienda, ya que enfrentaron a una potencia mundial de primera magnitud, apoyada política y logísticamente por los EEUU.

Finalmente, en el 885 sostiene:
Si en las condiciones mencionadas nuestras FF.AA supieron infringir daños fuera de toda proporción a la Fuerza de Tareas Conjunto del Reino Unido, a tal punto que este se vio obligado a despegar la mayor parte de sus Fuerzas anfibias, podemos afirmar que han cumplido airosamente con su deber.

Tomados estos párrafos de la versión online del sitio mencionado, que no difiere de la publicada por entregas por la revista Siete Días a fines de 1983 ni de las varias editadas en forma de libro, surge claramente que el informe elogia la actuación de las Fuerzas Armadas como tales, más allá de los errores en la conducción militar, que son los más difundidos hasta el presente.
A cumplirse el 30 aniversario del inicio de la Guerra del Atlántico Sur, puede ser justo recordar esta cara por lo general oculta del llamado Informe Rattenbach.

Rosendo Fraga