jueves, 1 de noviembre de 2012

NUESTRA SEÑORA DE LOS MARES


La Fragata ARA Libertad, construida en el Astillero Río Santiago, un orgullo argentino, es una fragata con gavias dobles y tres palos cruzados (trinquete, mayor y mesana). La altura máxima del palo mayor es de 49,8 m y tiene seis guinches eléctricos para maniobra de velas. Tiene 27 velas  con una superficie total de 2652 m².

La mejor foto a la Fragata ARA Libertad se la sacarán regresando a casa

La Fragata ARA Libertad tiene como misión completar la formación profesional de los guardiamarinas de la Armada Argentina, contribuyendo al incremento de sus conocimientos marítimos e integrándolos a la vida en el mar. Asimismo contribuye a la política exterior representando a la República Argentina en los puertos en los que recala, donde difunde la realidad geográfica, cultural y productiva de su país. Por otro lado fomenta las relaciones navales internacionales, estrechando los vínculos profesionales y de amistad con las armadas de otros países. Su travesía no es “un viaje de turismo” o un "crucero de placer", tiene una gran variedad de tareas que cumplir en cada viaje de instrucción, es un fuerte prueba y cincelada  final al temple y conocimientos de los futuros marinos de la Nación.

Su injusta e inesperada detención en puerto de Tema en la República de Ghana, se ha tornado en una verdadera causa nacional, solo los enemigos de antaño y de ahora se despojan del patriotismo que nunca tuvieron para abandonarla a su suerte… pero no tengan dudas, allá lejos en el puerto de Tema hay un Comandante con sus atributos bien puestos, él sabe que tiene que hacer y cómo hacerlo.


La solución la tiene que brindar el poder ejecutivo a través de los canales políticos, económicos, militares y de justicia que correspondan, no pueden abandonar a un Comandante para que asuma responsabilidades que no son ni eran de su competencia. Una autoridad nacional dio su orden de zarpada, es quién tiene que dar la orden para que nuestra señora de los mares regrese sana y salva a casa.

LA NACION – 01nov12 – Opinión


Publicado en edición impresa
Carta de lectores
LEGÍTIMO ORGULLO

Lo ocurrido a la Fragata Libertad no tiene antecedentes en la historia argentina. Desde 1899, fue la Fragata Sarmiento la que permitió que nuestra república estuviera presente en casi todos los países del mundo, recibiendo a importantes personalidades extranjeras, cruzando todos los mares y, orgullosa, mostrando la esperanza de una joven nación. Su continuadora, la Fragata Libertad, construida íntegramente en el país, desempeñó, con gran dignidad, la misma noble misión de enseñar el arte de navegar a las nuevas generaciones de marinos argentinos y de países amigos, resultando una incuestionable embajada flotante.

Jamás una crítica, nunca un conflicto. La Fragata Libertad, el velero escuela más grande del mundo, es soberanía nacional desde que es territorio argentino, o sea, desde su botadura. Es patrimonio de todos nosotros. Nadie lo puede negar. Prueba de ello es que, más allá de diferencias internas, hoy todos los argentinos nos sentimos heridos en nuestro legítimo orgullo, en particular nosotros, quienes en algún momento ejercimos las más altas responsabilidades navales. Rogamos a Nuestra Señora Stella Maris, patrona de la Armada Argentina, que proteja a nuestro buque escuela, y a nosotros, que nos proteja de las tempestades del alma y de los embates del mar.

Clte. (R) Horacio Arturo Fisher
Presidente del Foro de Almirantes Retirados
DNI 5.185.079

miércoles, 31 de octubre de 2012

Lula, Mujica y una señora exitosa


José Mujica no me dejó mentir. Hace dos o tres semanas escribí en esta misma columna que el presidente uruguayo me había dicho en una entrevista que le hiciera en un club de barrio de una ciudad “de cuyo nombre no quiero acordarme”, que a un mandatario se lo valora por los dirigentes políticos que es capaz de formar. Pues bien, esta semana lo repitió en una conferencia de prensa. La traducción de esa frase es sencilla: un presidente capacita a quienes lo van a suceder, esto quiere decir que un presidente no se concibe como un Dios, como alguien cuya misión se confunde con la eternidad. Un presidente -reitero- es un inquilino en la casa de gobierno, no un propietario. Se queda un tiempo y después se va. Así ocurre en la política y en la vida: estamos y nos vamos. Así de sencillo y así de difícil para algunos. O para algunas.

El objetivo de un presidente es gobernar bien. Su sucesor puede ser un dirigente de otro partido o del suyo, pero en cualquier caso alguien lo debe suceder para verificar el otro principio básico de toda democracia moderna: la alternancia.

Años y siglos de despotismo nos han enseñado que nunca es bueno que alguien se eternice en el poder. Esa sencilla lección de republicanismo liberal, es lo que no entienden algunos o no comparten otros. Admitamos, por lo pronto, que en la Argentina no hemos sido muy partidarios de este principio. Entre 1916 y 1989 no se cumplió. Ahora hemos retrocedido un poco más. Antes, era un partido el que deseaba quedarse en el poder, ahora es una persona. De lo colectivo hemos descendido a la ambición individual. La señora, no quiere que la suceda un radical o un socialista, pero tampoco quiere que la suceda un peronista. Quiere quedarse ella.


A esta singular estrategia de poder, los epígonos del oficialismo la llaman “relato”, “proyecto nacional y popular” o, simplemente, “ir por todo”. Su ideólogo es un caballero que desde hace más de cuarenta años vive en Gran Bretaña y disfruta de los beneficios del primer mundo, incluida la monarquía. Se llama Ernesto Laclau y cumple la misma función intelectual que en su momento cumplió Regis Debray: para Europa, las virtudes republicanas; para América latina, el foco guerrillero o el populismo. Si las cosas salen mal se vuelven a Paris o Londres, y en las fondas del barrio Latino o en los bares de Piccadilly Circus comentarán con sus amigos las peripecias vividas en el Tercer Mundo, con la misma impavidez y displicencia con que los bwanas coloniales comentaban sobre las vicisitudes de sus cacerías en África.


Regresemos a Mujica, a su objetivo de no eternizarse en el poder y empezar a preparar la retirada al otro día de asumirlo. ¿Ingenuo, tonto? Para la liturgia populista probablemente lo sea. El poder, para ellos se toma y no se lo larga más. ¿Para qué lo hacen? A esta pregunta la podemos responder desde la promiscuidad más inmediata y decir que lo hacen para enriquecerse y disfrutar de sus visibles beneficios, pero en el caso de la señora, o de su maestro, Hugo Chávez, me animaría a decir que la explicación más cercana a la verdad sobre ese deseo compulsivo, requiere más de psicoanalistas o psicólogos, que de la ciencia política, la historia o la sociología.

Decía que un presidente democrático prepara su retirada capacitando a otros dirigentes. El talento, la inteligencia, el saber, son virtudes valoradas, a diferencia de los líderes carismáticos, en cuyo círculo todo síntoma de inteligencia es mirado con recelo.

Marcelo Torcuato de Alvear, tan poco valorado por los populistas de turno, afirmaba con orgullo que no tenía miedo de enfermarse, porque tenía la tranquilidad de contar con un equipo de ministros capacitados para asumir la presidencia. Por su parte, Charles de Gaulle, tan personalista y orgulloso, se jactaba de la lucidez de sus ministros. No lo decía por decir. Pompidou, Giscard d’Estaing, Jacques Chirac y hasta el propio Miterrand, fueron algunos de sus colaboradores. John Kennedy construyó “el sueño de Camelot”, con la élite intelectual más distinguida y progresista de la costa este: Boston, Nueva York y Filadelfia. El vituperado e infamado Julio Argentino Roca, contaba con una línea de ministros de lujo, entre los que merece mencionarse a Luis María Drago, Eduardo Wilde y el gran Joaquín V. González, el político riojano que con su obra nos probó que no todos los políticos riojanos son ignorantes y corruptos.

Es que, como dijera José Manuel de Estrada, una democracia que merezca ese nombre debería ser el sistema que asegure que gobiernen los mejores. Una aclaración republicana al respecto: los mejores en serio, no los exitosos. Podemos debatir acerca de las cualidades de los mejores, pero se me ocurre que un mínimo de generosidad intelectual nos permitiría ponernos de acuerdo. En política se pondera el talento, la austeridad, la grandeza de miras, la capacidad de decisión, no el éxito. Nunca supe que a Lincoln, Bolívar, Churchill, Napoleón, se los considerara exitosos. De Perón a Fidel Castro, del Che Guevara a Willy Brandt, se pueden establecer los juicios más diversos, pero a nadie, ni siquiera a sus simpatizantes más devotos, se les ocurriría calificarlos de exitosos.

Sin embargo, la señora empleó esa palabra para referirse a su gestión. A su gestión y a su persona. Algo parecido hizo Menem, con lo que muy bien podríamos suponer que estamos ante una suerte de linaje cultural, el de los presidentes exitosos, un término que seguramente no conformaría a un político de raza, pero que parece satisfacer el ego de los presidentes “marquetineros” que nos gobernaron en los últimos veinte años.

“Exitosa o exitoso”. A ese concepto llegamos luego de tantas vueltas y tantas coartadas verbales. “Exitosa”. Una palabra que puede ser válida para referirse a personajes como Tinelli o Moria Casán, pero no para referirse a una actividad trascendente. “Exitosa”, es un término feliz en la farándula, en el universo de la tilinguería, en los ambientes frívolos y casquivanos, en las revistas de moda. Un científico, un sacerdote, un intelectual, un reformador, un estadista, nunca aceptarían ser calificados de “exitosos”.

Pues bien, lo interesante y lo sugestivo en el caso que nos ocupa, es que fue la propia señora la que decidió colocarse en ese lugar: abogada exitosa y presidente exitosa. ¿Una palabra que se le escapó? No lo creo. Por el contrario, afirmo que nunca fue tan sincera, o nunca una palabra suya se correspondió tanto con lo más profundo que hay en ella.


“Exitosa”. Como abogada no se le conoce un juicio interesante, un aporte teórico a la ciencia del derecho, una defensa en nombre de grandes ideales. Todo lo contrario, lo poco y nada que hizo desde su profesión fue, como le dijera en otro momento de sinceridad a uno de sus colaboradores, “hacer platita”. ¿Eso significa ser una profesional exitosa? Para ella, sí. Hacer plata a manos llenas, comprarse lujosas residencias y lucir vestuarios cuyos precios son superiores a casi diez años de sueldos de un trabajador, parece ser un excelente programa de vida. Isidorito Cañones y su novia Cachorra, por ejemplo, lo aprobarían, pero con una diferencia, ni Isidoro ni Cachorra pretende hacernos creer que son los emisarios de la causa nacional y popular o los abanderados de los derechos humanos.

Volvamos a temas más relevantes, salgamos de la farándula y el éxito. Esta semana anduvo por la Argentina el ex presidente de Brasil, Lula da Silva. Dijo muchas cosas interesantes, porque él es un hombre interesante y un político interesante, pero brevemente a sus principales conceptos podríamos resumirlos en lo siguiente: la alternancia es buena para la democracia, la inflación es mala para los pobres, los medios de comunicación no son los enemigos de los gobiernos, la corrupción debe combatirse en todos los terrenos y el presidente debe hacerse responsable de sus actos.

No sé si la señora prestó atención a estas declaraciones o prefirió hacer “mutis por el foro”. Por lo pronto, me llama la atención que alguno de sus colaboradores, algún militante de la Cámpora o el propio José Pablo Feinmann, no hayan alzado su voz contra este señor Lula cuya vocación destituyente es más que manifiesta. ¿Por qué digo esto? Porque las virtudes que pondera el ex presidente de Brasil, son exactamente las opuestas a las que pondera nuestra exitosa señora. Veamos si no. A la alternancia, la presidencia perpetua; a la inflación, las cifras del Indec; al reconocimiento de la libertad de prensa, la amenaza del 7D; a la corrupción del poder, el juez Oyarbide; a la responsabilidad de sus actos, las destituciones de gendarmes y marinos transformados en chivos expiatorios de una gestión inservible, pero eso sí, exitosa; al orgullo nacional, la nave insigne detenida en Ghana.

Yo no sé si Lula o Mujica dijeron lo que dijeron para molestar a la señora o porque sencillamente creen en ello. En lo personal, apuesto a esta última posibilidad. Son presidentes populares y republicanos que creen en lo que dicen. Si en el camino esas palabras parecen estar dirigidas en contra de la señora, el problema ya no es de ellos, sino de la señora.

Rogelio Alaniz



Los Kirchner y la naturaleza de los ladrones

El razonamiento es interesante y cabe señalar una singularidad. El doctor Hervey Cleckley  señala en el texto que "El Ladrón" desprecia el trabajo productivo. El desprecio del trabajo productivo ha sido una característica constante de todos los regímenes colectivistas y totalitarios, desde la aristocracia feudal a los actuales regímenes socialistas y comunistas pasando por el nazismo, fascismo y variedades diversas de lo mismo. La única excepción a esta regla la constituye la hoy tan menospreciada era del individualismo y liberalismo capitalista que se dio por apenas un siglo, cuando el más alto honor era el de ser un productor consagrado. Que cada uno saque sus conclusiones.


Análisis

PALABRA DE ESPECIALISTA

Hace diez años viajé a Santa Cruz por primera vez para averiguar qué había pasado con los desaparecidos mil millones de dólares que la provincia había reunido gracias a las regalías petroleras mal liquidadas, los célebres fondos de Santa Cruz.


Por entonces, el recientemente desaparecido periodista Daniel Gatti, autor de la primera biografía sobre Néstor Kirchner llamada “El amo del feudo”, me dio una visión muy particular sobre el matrimonio que gobernaba desde Río Gallegos.

"No son de derecha, ni de izquierda. No son estatistas, ni privatistas. En esencia, son ladrones", me contaba.

Desde su punto de vista, era irrelevante buscar el destino de los fondos ya que él estaba convencido que nunca íbamos a enterarnos qué pasó con semejante masa de dinero.

Desde entonces, traté de entender la psicología de estos dos tipos que a principios de los años 80 ya eran dueños de más de 20 propiedades pero cuya voracidad, lejos de ir menguando, crecía y crecía a medida que más bienes y dinero poseían.

Hace una década que escucho a los ingenuos o cómplices políticos de la oposición repetir frases tales como: “Hay que hacerle entender a Cristinao bien “seguro que la Presidenta se dará cuenta de tal o cuál error”.

En las últimas semanas, comencé a bucear sobre la sicología de los ladrones y encontré a un autor norteamericano, oriundo de Augusta, que dio en la tecla sobre este tipo de sicopatía.

Dr. Hervey Cleckley

El doctor Hervey Cleckley estableció hace ya más de 70 años cómo se genera este trastorno antisocial de la personalidad y cuáles son las características principales de estos delincuentes.

Concretamente, los ladrones son personas agresivas e irresponsables a las que el citado médico aborda extensamente en su obra La máscara de la Sanidad.

El autor explica que se trata de personas que "padecen un egocentrismo patológico e incapacidad para amar al resto". Este profesional estadounidense señala que el ladrón es “altamente agresivo e impulsivo y carece de sentimientos y de culpa (a veces no por completo) y sería incapaz de crear lazos de afecto duradero con otras personas (...) superficialidad emocional, trato social aparentemente agradable e incapacidad para aprender de la experiencia".

Alcoyana-Alcoyana: Esta suerte de Nostradamus yanquee describió con justeza a CFK ya en el año 1941.

Acting-out: “Se trata de la forma como el individuo internaliza en la acción sus fantasías neuróticas particularmente hostiles. Acting out se refiere a la libre, deliberada y a menudo maliciosa autoindulgencia en el impulso, particularmente en la esfera de la agresión”.


¿Ustedes escucharon algún discurso de Cristina donde no termine chicaneando o insultado a algún partenaire de ocasión?

Para el cierre: “Casi todas sus conductas delictivas tienen una significación mágica: exaltar o restaurar un sentimiento primitivo de omnipotencia. Esto le da al ladrón una visión distorsionada de la realidad. Así, la hostilidad proyectada, es como un mecanismo de compulsión a la repetición. A pesar de su habilidad para aprender cosas, no obtiene provecho de las lecciones de su propia experiencia. Miente aun cuando no exista una razón lógica para hacerlo. El delincuente-ladrón busca tener cada vez más poder, el cual le hace sentir que él puede decidir qué es malo y qué es bueno".

Una perla, tipo post data, para entender la locura de los K por la renta, antes que por el esfuerzo: "el ladrón parece no recibir satisfacción alguna del trabajo productivo. Lo desprecia".

Cerramos con Cleckley y volvemos al principio, al amigo Daniel Gatti: "No se trata de un problema político, son ladrones".

Quién quiera oír, que oiga. Quién quiera seguir negociando con ellos, que Dios lo ayude.
                                                                                                                       









Marcelo López Masia



martes, 30 de octubre de 2012

EDUCANDO A KRIS


FRAGATA LIBERTAD

Un hecho de máxima gravedad. Parecemos no darnos cuenta de hasta donde nos llevaron los inmorales. ¿Será porque llevamos tantos años de gobiernos amorales? ¿Nos acostumbramos al cambalache?

Los que conocen la historia:


¿Imaginan al Almirante Brown, a Rosales, a Espora, a Drumond y tantos otros ilustres marinos recibir órdenes deshonrosas de una mujer que desnuda su moral?

Presidente Cristina Fernández Wilhem.

Usted parece desconocer la moral, el honor y la dignidad de un marino, pero alguien debe enseñarle que para ser Comandante en Jefe debe poseer esa misma moral, esa honorabilidad y proceder con exacta dignidad.


Basado en todo lo expresado, usted al dar la orden de repliegue de la tripulación de la Fragata está violando y demostrando que carece de todos esos valores. Esa orden debe ser desobedecida, aquí no hay lugar a la obediencia debida, porque un Capitán juró defender la bandera hasta perder la vida, un buque puede replegarse, pero una tripulación jamás. ¡¡Son marinos!!, no son La Kámpora. Esta situación tiene una máxima responsable: Usted.

Porqué: Usted nombró al Ministro de Defensa. Usted nombró al Ministro de Relaciones Exteriores. Usted decidió ir a Ghana. Usted nombró a la Ministra Garré, Usted nombró a los comandantes de las Fuerzas Armadas. Usted no honró las deudas que el país contrajo, estas se deben pagar y no cambiarles falsamente el nombre por “Fondos Buitres”. ¿Es Usted una Presidente Buitre?

Creo que sí, acaso no se come el dinero que debe y lo gasta en “Fútbol Para Todos”, “Automovilismo para Todos”, mantiene la burocracia de una aerolínea ineficiente con sueldos astronómicos para los yupis de La Kámpora, tomó créditos del Chavismo a valores de usura, Usted recibió a Antonini Wilson en su Casa Rosada cuando vino a traer las valijas desde Venezuela y tantos dislates como su vergonzoso Vicepresidente que Usted eligió. No soy destituyente por lo que le enseño, si no por lo que le estoy demandando como argentino: Presente su renuncia, entregue todos sus bienes para pagar la Fragata que no supo honrar y sométase a Juicio Militar, Dios lo hará luego si lo llega a ver.

Usted dijo en su último monólogo que nos pueden quitar la fragata, o rematarla y agregó la balandronada chabacana como si fuera una arenga “la dignidad y la soberanía no se la van a llevar”.

Esto que dijo es no conocer la vergüenza, es no sentirla, es vivir sin vergüenza. ¡¡¡Pagar las deudas es ser un país soberano!!!  ¡¡¡No afrontar las deudas es no tener dignidad!!!

Usted habla para los imbéciles y ellos sólo entienden imbecilidades. Yo no la entiendo porque todo es una farsa para infradotados.

Si viviera el Almirante Brown ¿sabe qué le aconsejaría?, pague lo que debe y si no le alcanza, ordene desembarcar a la tripulación, formarla, rendir honores, y acto seguido volar la nave con su bandera en el palo más alto. Al mismo tiempo no se olvide de renunciar junto con toda la lacra que la acompaña y entregar todos los bienes y dineros de cuentas guardados en cualquier lugar del mundo.

Como coraje no tiene, seguro estoy de que no se va a subir a la gallarda nave y hundirse con ella.

Tito Minorini Lima
PD: A Usted no le tememos, Usted es la que tiene miedo. Quizás entienda un lenguaje más cercano a su chabacanería: Con dos huevos se puede hacer mayonesa pero nunca un marino.

Creo que cualquier hombre de honor y todos los héroes muertos en acción de guerra compartirán este consejo. Entréguese al juicio de la historia. Va a sentir más miedo todavía.

lunes, 29 de octubre de 2012

Editorial: -8-N: ¿La “Gran Ghandi” argentina?


Por Humberto Bonanata

“No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia”
-Montesquieu

Hace ya casi nueve años y medio comenzó en nuestra Patria un régimen destructivo y corrosivo de las instituciones y la división constitucional de los poderes. Ha logrado más que las dictaduras militares o las democracias autoritarias de mediados del siglo pasado; que muchas familias no celebren fiestas sociales para evitar las discusiones entre sus miembros.

¿Quién podría pensar el 13-S cuando se encontraba en NUESTRA Plaza de Mayo y las de todo el país que la Gendarmería y la Prefectura se amotinarían gremialmente por reclamo de reajustes salariales a sus paupérrimas recompensas mensuales?


¿Quién podría imaginar ese histórico día que Timerman y Puricelli incurrirían en el delito de INCUMPLIMIENTO DE DEBERES DE FUNCIONARIO PUBLICO al no prever –o no importarles prever- que el reclamo de los titulares de bonos argentinos emitidos en 2005 (Presidencia NK ) y en 2010 (Presidencia CFK) se haría plausible sobre parte de nuestra soberanía como lo es el buque insignia de la Armada, la Fragata Libertad?.


¿Quién imaginaría que Felisa Micelli, (ex Ministra de Economía y actual Consejera de la asociación ilícita “Madres de Plaza de Mayo S.A.) el  lunes deberá comparecer ante un Tribunal Oral Federal para evitar ser condenada por su “bolsita feliz” en el baño del Ministerio?.


¿Quién vería a la guevara-indigenista Milagros Sala camino a otro juicio oral por instigación a la violencia en un acto organizado por el senador Nacional (UCR) Gerardo Morales junto al Auditor General de la NaciónHonorable Leandro Despuy- cuando en 2009 irrumpieron en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, junto a su “aluvión zoológico” para impedir el informe de Despuy sobre los desvíos de fondos del régimen?


¿Quién hubiera imaginado ese 13 de septiembre en que el pueblo les perdió el miedo, que según la Secretaría de Inteligencia el próximo 8 de noviembre en Bahía Blanca desde los bebés de la nursery hasta los abuelos de sus geriátricos saldrán a la calle a exigir el inminente regreso de NUESTRA Fragata insigne a puertos argentinos para volver a casa?


Desde los grupos sociales, hoy el quinto poder de la Argentina, han comenzado a propalar una sentada en TODAS las Plazas de nuestro país en la noche del 8-N hasta que el régimen no se comprometa a devolver a nuestra Fragata a casa. Y antes de ello a invitar a las centrales obreras a convocar a un paro general para el viernes 9 de noviembre si no hubiera respuestas oficiales. Y a acampar esa noche primaveral pacíficamente.


La desesperación del montonerismo gobernante, a pesar de la lista negra de 30 ciudadanos entre los que orgullosamente me incluyo, a ser detenidos en el supuesto hecho de “conmoción interior” y suspensión de las garantías constitucionales a través del estado de sitio. Alak, prolijo succionador de medias de CFK ya confeccionó esa lista y se encuentra a disposición de la “viuda negra” y el hijo del subversivo Juan Manuel Abal Medina.


Claro que contamos con una gran ventaja: el internismo fratricida en la S.I.D.E. entre el grupo Berni- Stiusso frente a sus odiados Garré-Pocino.

TIENEN MIEDO Y QUIEREN SEMBRAR MIEDO...

Y ante ello, una débil mujer solitaria que arma su agenda semanal los domingos por la noche sin planificación que supere los siete días.

Ghandi, como su discípulo Nelson Mandela, marcó hitos en la historia revolucionaria pacífica que hoy, aquí en nuestra Argentina, tiene millones de líderes. Y eso es lo que más preocupa al régimen: no poder contrarrestar a unos cuantos porque seguirían miles de miles defendiendo la “República Perdida” desde el 25 de mayo de 2003.


Tan lamentable es la imagen argentina en el exterior, abandonada por el UNASUR de los Kirchner y Chávez, que a propuesta del ex Senador Nacional por la UCR, José María García Arecha, acompañada por Federico Pinedo, Julio Bárbaro y Alfonso Prat Gay -entre otros- esta semana se abrirá una Caja de Ahorros en el Banco Ciudad para que los argentinos podamos depositar desde cinco pesos ($5) que, multiplicados por 20 millones de trabajadores activos, logremos recaudar $ 100 millones (U$S 20 millones) para rescatar a nuestra Fragata LIBERTAD ante la caución exigida por el juez Thomas Griessa.

O si queremos lograr caucionar más pronto, $ 100 por 1 millón de argentinos equivale a $ 100 millones (U$S 20 millones) ¿La soberanía ínsita en nuestra nave escuela vale mucho más que eso, no…?

Saben desde los cenáculos oficiales que tanto la Gendarmería como la Policía Federal no sólo se negará a reprimir a los ciudadanos de buena voluntad autoconvocados a “la Gran Ghandi” en la que sólo nos armaremos con banderas argentinas y constituciones nacionales como nuestra única defensa.


Saben que desde la marcha del 8-N la Argentina puede tornarse ingobernable… aunque logren hacer regresar a la Fragata, que por consejo de Timerman no tiene fecha de regreso por temor al levantamiento popular.

¿De qué les sirve gastar nuestros impuestos en publicidades en “Fútbol para Ellos” si el pueblo ya no les cree sobre las mentiras de la ley de radio-difusión?

¿De qué les sirve generar odio social para el 7 de diciembre si aún no saben cómo llegarán a ese día?

Lucharemos SIEMPRE por la PAZ, NUNCA por el ODIO… que diariamente fomentan desde el poder político del cristinismo.

Así será.

Humberto Bonanata
Buenos Aires, Octubre 28 de 2012
(A 11 días del segundo Cabildo Abierto de nuestra historia)
www.facebook.com/humbertobonanata
Twitter: @hbonanata

SOMOS DOS PATRIAS ENFRENTADAS

Por  Andrea Palomas Alarcón.

Decididamente no soy compatriota de Hebe de Bonafini, ni de Estela de Carlotto. Es algo que he descubierto, que pertenecemos a distintos países.

No sólo pensamos distinto, somos de países extranjeros.

Tampoco soy compatriota de Garré ni de Verbitsky. No canto el mismo himno que Lubertino, ni mi bandera es el trapo colorado que pusieron en el mástil de la ESMA,  cuando las tropas de ocupación de los Kirchner convirtieron esa casa de estudios en una quermese de la media memoria.

Toda esta gente no pertenece a mi Patria.


Los padres de mi Patria no son Rodolfo Walsh ni Mario Santucho. Mis próceres no son el Che Guevara ni Azucena Villaflor. No me importa cuántas calles, estaciones de trenes o plazas llamen con sus nombres.

El padre de mi Patria es José de San Martín, al que le quitaron la guardia de honor de Granaderos que custodiaba la casa donde nació.


Los héroes de mi patria son el Capitán Pedro Edgardo Giachino a quien le bajaron el cuadrito un grupo de concejales alcahuetes de Mar del Plata; Belgrano, que es general y no doctor, porque con las armas ayudó a forjar esta Nación y no con el código civil.


Tampoco el código civil que quieren inventar es el de mi patria, ni el matrimonio entre personas del mismo sexo es una institución que yo respete.


Sus instituciones no son las mías. El INADI no me representa porque "Betty" puede decir lo que le venga en gana de la Iglesia de Cristo... porque es judía... pero un católico no puede sugerir nada parecido sobre el judaísmo  sin recibir una sanción. Al fin de cuentas, los católicos estamos para el cachetazo, lo afirma el Evangelio.


Un preso político no puede estudiar en la cárcel debido a que un profesorucho lastimoso se niega a darle clases y a eso lo llama el INADI "objeción de conciencia". Eso no es discriminación para las instituciones de la patria extranjera pero una funcionaria del Registro Civil no se puede 
negar a casar a dos homosexuales por objeción de conciencia porque 

es 
discriminatorio, ni un médico a hacer un aborto, porque pierde su trabajo.


Digámoslo de una vez, somos dos países distintos viviendo en un mismo territorio. Dos países que a esta altura entiendo irreconciliables, que se alejan más y más y cada día tenemos menos que ver uno con el otro.


La pregunta es: ¿vamos a hacer algo al respecto? Porque el "trapo colorado" nunca va a ser mi bandera ni el Che Guevara el padre de mi Patria. Nunca voy a aceptar sus banderas, sus próceres, ni sus instituciones, y el enfrentamiento se volverá cada día peor.


¿Qué se hace cuando un grupo de la población es enemigo de otro? Cuando no nos dejan vivir según nuestras creencias y quieren forzarnos a vivir según las de ellos. ¿Se divide el país? ¿La secesión es la respuesta? ¿Qué hicieron otros países? Alemania, por ejemplo, hizo un muro y listo, no se vieron las caras durante cuarenta años hasta que una de las patrias desapareció, producto de la realidad inclemente que todo lo nivela. ¿Es esa la respuesta?
¿Tendremos que levantar un muro?

¿Podremos sacarnos de encima la población que no pertenece a nuestra Patria?

¿Se irán de nuestro país o tendremos que irnos nosotros? ¿Nos los sacaremos de encima pacíficamente o tendremos que pelear? ¿Es que estos tipos nunca tuvieron un trabajo genuino y su patria es una ficción que parasita la nuestra. Acaso alguien en la Cámpora puede distinguir un trigal de un campo de soja? Lo dudo.

¿Aceptarán pacíficamente que además de cacarear tienen que sembrar la tierra? ¿O tendremos que blandir el sable para explicarles que no somos el combustible de su vida fácil?


LA PATRIA, DULCE SUEÑO.

Despierto como de un dulce sueño y recuerdo los actos de la escuela "Nuestra bandera es blanca y celeste...como el cielo que hizo el Señor...es la bandera más linda del mundo...porque la alumbra el sol del amor...".


Ahora sé que algunos de mis contemporáneos tenían otra bandera, que el Señor era para ellos una imposición patriarcal y el amor un prejuicio burgués, cuando no una neurosis. Los adivino apretando los puños cuando oían sobre las glorias de San Martín, del altruismo y el valor de nuestros próceres, del sacrificio de los jujeños en su éxodo hacia Tucumán, de nuestros mártires en el Monte Tucumano peleando contra la guerrilla, de Güemes y su hermana Macacha, la visión de Roca hacia el desierto y de los extranjeros como Liniers o Brown que se enamoraron de esta Patria en expectativa, cuando no era más que un sueño de libertad. Ahora sé que alguno de los que creía mis compatriotas rechinaban los dientes esperando su turno en el poder para exponer la otra patria al mundo.

Ahora que se han sacado la careta, debemos preguntarnos TODOS, los de una y otra patria... ¿qué vamos a hacer al respecto?