miércoles, 11 de junio de 2014

EXCELENTE SÍNTESIS DE NUESTRAS GUERRAS

Con claridad meridiana, honestidad intelectual y coraje cívico, el Tcnl Emilio Nani describe nuestro pasado reciente y el presente agobiante que pone en riesgo la supervivencia de nuestra Nación. Entrevistado por Daniel Mutchnik (Infobae), Emilio responde preguntas fundamentales elaboradas por un periodista de fuste, imparcial e interesado en que se conozca la verdad de las guerras sufridas por la Argentina.

Herido dos veces en la Guerra de la Malvinas (1982) y una vez en la recuperación del Regimiento 3 de infantería de La Tablada (1989, durante el gobierno de Alfonsín), el Tcnl Nani pone en evidencia el estado de guerra latente basado en la venganza, el odio, y los "negocios" que persiguen los que, habiendo sido derrotados en el campo de combate, hoy continúan su lucha en el campo jurídico, en el marco de una justicia falaz y prevaricadora, una nueva estrategia para destruir las Fuerzas Armadas de la Nación.

Ver y escuchar ambos videos es una obligación para todos los que anhelan que la concordia y la pacificación, en el marco de la verdad histórica, reine para siempre en nuestra República Argentina.

¡¡¡Felicitaciones, Emilio, y gracias!!!
Lic. Jorge Mones Ruiz

 Entrevista Parte 1
Click en la imágen para ver el vídeo - Parte 1

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FALLECIMIENTO DE OTRO PRESO POLÍTICO



Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento, que el día martes 10 de junio de 2014, se ha producido el fallecimiento del señor Comandante General (R) Octavio Zirone (Gendarmería Nacional), injustamente detenidos como Preso Político.

Con él, ya son 241 (doscientos cuarenta y uno) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo terrorista que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, el terror y la violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más frecuentes e irán en aumento. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 204 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Por tal circunstancia, se reitera la convocatoria a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

La continuación de esta ardua lucha, por la recuperación plena del estado de derecho y por la reparación del respeto y la credibilidad de las Instituciones de la República, así lo exige.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

martes, 10 de junio de 2014

MÁS CONDENAS




LESA HUMANIDAD: CONDENARON A LOS CUATRO ACUSADOS EN UN JUICIO ORAL

Lesa humanidad: condenaron a los cuatro acusados en un juicio oral por delitos en Santa Fe


El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de esa ciudad impuso penas de entre 5 y 9 años de prisión, como coautores del delito de asociación ilícita. El ex juez federal Víctor Brusa fue sentenciado a 7 años de prisión. CIJ TV transmitió en vivo.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe condenó este este viernes a los cuatro acusados en un juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en aquella provincia durante la última dictadura. CIJ TV transmitió en vivo.

El tribunal –integrado por los jueces Lilia Carnero, Otmar Paulucci y Jorge Venegas Echague- impuso las siguientes penas:

  • Víctor Hermes Brusa (ex juez federal), 7 años de prisión como coautor del delito de asociación ilícita.

  • María Eva Aebi, 5 años de prisión como coautora del delito de asociación ilícita.

  • Juan Calixto Perizzotti,   8 años de prisión como coautor del delito de asociación ilícita.

  • Eduardo Alberto Ramos Campagnuolo 9 años prisión como coautor del delito de asociación ilícita.

En tanto, los jueces fijaron para el 13 de junio próximo, a las 12, la fecha para la lectura de los fundamentos de la sentencia.


LA NUEVA DICTADURA


Hay quienes de pronto sienten que su seguridad, sus privilegios, inmunidades e impunidades, que parecían eternas, pueden acabarse. Allí, entonces la intención de contar una historia distinta, de decirle a la gente que esto que consiguieron puede terminar. Para ello nada mejor que mentir de manera diversa, tratando de provocar alarma.

Así, Estela de Carlotto se lanzó a contar que es posible que la Argentina sufra nuevamente una dictadura militar. Lo hizo hace más de una semana asegurando que quienes están siendo enjuiciados por delitos de lesa humanidad cometidos durante el último Gobierno de facto "no se arrepienten y, al contrario, prometen repetir la historia".

Es fácil pedir la Luna, lo difícil es conseguirla. Plantear esta falacia, como si fuera un informe categórico y de realización posible, suena a locura o a mentira. Desafortunadamente Carlotto no está loca.

No se necesita mucho para comprender por qué, quien se encaramó en un cargo para el que muchos le discuten la existencia del nieto que reclama, es un personaje nefasto para los derechos humanos. Una de las razones es cómo entregó al actual Gobierno, tanto los principios que dice defender como la estructura formada por las abuelas iniciales. Es lamentable pero no se debe pensar que se dejó usar por el Gobierno, sino que se incorporó a él a cambio de una cuota de poder que utiliza a destajo.

Una cuota de poder que le permitió a su entorno familiar y de amigos ocupar cargos de mediana a gran importancia.

Algo logrado a través de infatigable prepotencia, deliberada pertenencia al relato y exagerada vanidad.

El peligro que ve en el horizonte no es esta historieta absurda de un golpe militar, en un país en el que los militares si no se limitan a pasar desapercibidos o son colaboradores, no existen. Lo que la inquieta en verdad es que pueda llegar a haber un gobierno civil de otra vertiente política y permita que la justicia investigue a quienes han utilizado en su provecho medios y fondos del Estado.

Esta necesidad de "seguir concientizando a la sociedad", que manifiesta la presidente de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, y que según ella trata de "una realidad que nos sigue afectando porque el peligro que existe: esos que están siendo juzgados no se arrepienten y, al contrario, prometen repetir la historia", suena a no querer perder protagonismo.

Esta burda manera de pretender confundir a la gente es lo más alejado de los principios constitucionales y democráticos. Quizá el estrés, la edad o el cansancio, conspiran contra sus ambiciones y eso hace su prédica más loca, incorporando historias como ésta, que aunque sin pies ni cabeza puede confundir a más de un despistado.


La arenga de esta señora no sólo está ajena a la realidad sino que es totalmente mendaz. Como lo podría hacer la mafia ella vende protección.

Un sistema similar al venezolano. Somos la justicia, somos la libertad, entonces no importa que no seamos la democracia, porque si la democracia no somos nosotros no sirve de nada.

Sabemos que están en las antípodas de la democracia y que en su boca esta palabra es utópica, pero también estamos esperanzados a que algo parecido a la democracia vuelva a nuestra tierra y que algo parecido a la justicia se ocupe de todos, también de ella.



lunes, 9 de junio de 2014

CONTINÚAN FALLECIENDO PRESOS POLÍTICOS


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que se han producido tres (3) fallecimientos de Soldados de la Patria, injustamente detenidos como Presos Políticos:
  • Lunes 02 de Junio de 2014: señor Suboficial Principal (R) Domingo Almeida (Policía de la Provincia de Buenos Aires).
  • Sábado 07 de Junio de 2014: señor Coronel (R) Rafael Benjamín De Piano (Artillería - Promoción 77 del CMN). 
  • Domingo 08 de Junio de 2014: señor Coronel (R) Julio Alberto Tommasi (Caballería - Promoción 81 del CMN).

Con ellos, ya son 240 (doscientos cuarenta) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo terrorista que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, el terror y la violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 204 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Sinceramente,


Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

CARTAS DE LOS LECTORES – LA NACIÓN


DUDA RAZONABLE

El doctor Emilio Cárdenas, en su artículo del miércoles último, vuelve sobre el tema -tomando de ejemplo un juicio de crímenes aberrantes llevado a cabo en África en 2012- puntualizando que el acusado no pudo ser tenido como culpable, toda vez que su responsabilidad por los crímenes de que se lo acusaba no habían sido probados, "más allá de toda duda razonable". Paradójicamente, en nuestro país, en donde la parte acusadora (fiscal y querellante) y el propio tribunal han dado muestras de "estar del mismo lado", cientos de presos políticos son juzgados y condenados sin tener en cuenta el "principio de inocencia" proclamado en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Declaración Universal de Derechos Humanos, OEA y ONU, respectivamente, encontrando siempre una "prueba falsa" que los incrimine más allá de toda duda razonable.

Para el doctor Cárdenas la presunción de inocencia está en los cimientos mismos del debido proceso legal y su respeto forma parte del Estado de Derecho. La justicia argentina lo ignora olímpicamente.

Daniel Ojeda
DNI 12.715.532

TRASLADOS

El miércoles último, en una nota en la sección Política, se hizo referencia a la objeción de organismos de derechos humanos, como también del premio Nobel de la Paz, a uno de los tantos traslados a que fueron sometidos en esta "década" los militares que debieron actuar en los 70 contra el terrorismo. Una vez más queda en evidencia el afán de venganza y odio de estas personas, que se contradicen en los títulos que llevan. No resulta una concesión que ancianos enfermos encarcelados sean destinados a prisiones cercanas a hospitales, sino una precaución para evitar que mueran en los traslados.

Graciela de la Villa
LC 6.072.464

SIN DERECHOS

Con respecto a la nota publicada por el señor director ejecutivo del CELS, Gastón Chillier, quisiera manifestar que en los juicios de lesa humanidad, verdadero resultado de idas y venidas de una justicia títere al servicio del poder político, se recrean hechos de hace casi 40 años con una parcialidad manifiesta que ha llevado a invertir la carga de las pruebas. Militares y policías que deben demostrar su inocencia por el solo hecho de serlo. Fiscales y querellantes presionan y amenazan arbitrariamente a jueces timoratos con la pérdida de cargos obtenidos por el camino de la política y no del mérito. Son juicios animados e impulsados por fuerzas no positivas que no cierran heridas en la sociedad, sino que de ese modo las profundizan.

Señor Chillier: lo invito a ir a la cárcel de Ezeiza. Ahí va a poder observar que gente de más de 70 años (enfermos, con cáncer, ciegos, en sillas de ruedas) están presos cuando la ley 24.660 dice como requisito que una persona de mas de 70 años debe estar en su domicilio. ¿Eso no es un trato diferencial y discriminatorio? Según la página web de su organización, la función principal del CELS es trabajar en la promoción y protección de los derechos humanos. Le pregunto en este caso. Los derechos humanos, ¿dónde están? ¿Cómo están trabajando para que, en democracia, se respeten sus derechos, se respete la ley?

Evidentemente para este tipo de personas no hay derechos.

Malena Gandolfo
DNI 30.366.197


CARTA A SU SANTIDAD FRANCISCO


La siguiente carta fue entregada en mano a Su Santidad Francisco, a mediados de mes de mayo del presente año, por una persona de su amistad personal.

En ella hace una descripción de su penosa situación como Preso Político, sometido a una prolongada prisión preventiva –más de 8 años–, y la que sin duda alguna hace extensiva a todos sus camaradas detenidos en una similar e injusta detención a manos de la justicia.

Desde nuestro humilde sitio formulamos votos para que el Santo Padre, conocedor en detalle de la injusta situación que sufren todos los Soldados de la Patria, que por defenderla de la agresión violenta del terrorismo se hallan detenidos como Presos Políticos y a la merced de jueces y fiscales prevaricadores, interceda ante las autoridades argentinas para que se dé una solución justa y definitiva a este drama que enlútese a la Nación.

Sinceramente,
Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre



Olivos, abril de 2014.

Santo Padre:


Es difícil describir el impacto emocional producido en la mayoría del pueblo argentino cuando, en forma sorpresiva, el 13/3/13 las pantallas de nuestros televisores difundieron la noticia que el Cónclave cardenalicio había consagrado Papa a un compatriota: Nuestro Cardenal Primado.

En una Argentina cargada de dilemas políticos, predicciones económicas inquietantes y una sociedad inducida a dividirse, fue como si se abriera una ventana por donde penetró una bocanada de aire fresco, que avivó la llama de una gran esperanza general.

Quien escribe esta carta de ninguna manera fue ajeno a tan trascendente acontecimiento, porque soy un preso político por casi ocho años que se encuentra privado de su libertad, sin sentencia, y en instancias de la etapa oral del mismo, a merced de caprichos políticos y no de una verdadera justicia.

¿Por qué le escribo estas líneas Santo Padre? simplemente para que sepa el drama que vivo, por más que tengo la seguridad de que Ud. conoce perfectamente lo que ocurre con los presos políticos en nuestra patética patria.

Estoy privado de mi libertad y aún no he podido determinar la razón por la que estoy detenido.

El 16/11/06 fui citado por un juzgado al que me presenté como corresponde ante un llamado de la justicia.

Me atendió un funcionario de tercera o cuarta categoría, que me entregó una cantidad de carpetas imposibles de leer en el corto tiempo disponible; me pusieron un letrado de oficio, negué haber pertenecido a ningún grupo de tareas ni haber participado en ninguna actividad relacionada con los hechos que se me atribuían, como también negué todos los cargos que me parecieron insólitos porque no se ajustaban a la verdad. Acto seguido y, sin análisis previo, ordenaron mi traslado inmediato a la Base Aeronaval Punta Indio en calidad de detenido, preventivamente.

Me endilgaron cargos de partícipe necesario por la tortura, muerte, violación y tantos otros delitos aberrantes cometidos contra más de 200 personas que jamás vi, y con quienes nunca tuve contacto. Me embargaron por más de 200 (doscientos) millones de pesos. Es el día de hoy que aún no puedo comprender tremendas acusaciones.

Desde la primera presentación, nunca más fui llamado por el juzgado hasta que, en 2013, debí presentarme para las acusaciones al comenzar el juicio oral.

En esa instancia pude presentar mis descargos, que en esa oportunidad no produjeron ningún efecto pero que servirán en circunstancias de la defensa final, la que ocurriría, según versiones extraoficiales, en el 2015 ¡¡después de las elecciones!!

Santo Padre, soy un Capitán de Navío retirado de la Armada Argentina, Veterano de la Guerra de Malvinas. Tengo 76 años, nunca pertenecí a ningún grupo de tareas, nunca torturé a nadie, ni tuve contacto con persona alguna relacionada con los grupos subversivos.

De la lectura de miles de páginas que componen el megaexpediente de la causa ESMA 2, no existe ninguna acusación concreta de ninguna persona, ni entidad, ni documento que me relacione con los grupos de tareas. Sin embargo, sigo detenido preventivamente como el peor de los criminales y le puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que un porcentaje elevado de mis camaradas privados de su libertad están en condiciones similares.

Santo Padre, estos casi ocho años fueron una pesada carga, no tanto para mí, porque como soldado estoy preparado para soportar tremenda injusticia, sino para mi familia, que lleva el peor calvario.

En estos años fui privado también de los más ricos acontecimientos familiares. No pude concurrir al casamiento de una hija; dos de mis hijos, presionados por la situación de mi prisión, se radicaron en el extranjero; en el interín nacieron cinco nietos fuera del país, a los que conozco sólo a través de fotografías.

Santo Padre, también me negaron el principio de inocencia, me negaron la excarcelación después de los tres años de preventiva porque consideraron que soy un detenido muy peligroso, que podía fugarme (estoy operado de las dos caderas y tengo certificado de discapacidad) y que tengo contactos en el extranjero donde podría refugiarme.

Me quitaron una autorización para caminar tres veces por semana durante una hora, por prescripción médica, porque un camarada se propasó con esa autorización, por lo tanto nos prohibieron a todos.

Santo Padre, somos personas cuyo promedio de edad es de 72 años. Yo soy un privilegiado porque estoy en prisión domiciliaria, pero muchos de mis camaradas se encuentran recluidos en penales abyectos donde carecen de los elementos necesarios para atender a ese universo de personas que padecen patologías propias de la edad y enfermedades graves como deficiencias cardiacas, renales, cáncer, hipertensión (hay casos de detenidos que han fallecido, por falta de una atención primaria de emergencia).

A muchos camaradas, incumpliendo el juramento Hipocrático, les han negado atención médica por considerarlos represores. Nos han transformado en una subespecie ciudadana que no merece acceder a ningún derecho constitucional y que, una vez señalada por la querella (integrada por ex terroristas), queda de hecho condenada sin que se tengan en cuenta ni se les de valor alguno a las pruebas presentadas, aún debidamente documentadas.

Santo Padre, el marqués Cesare de Beccaria, uno de los grandes innovadores en derecho penal, decía que una prisión prolongada en el tiempo es peor que una sentencia de muerte.

Al respecto, Santo Padre, ya han muerto en cautiverio 238 camaradas, la mayoría sin llegar a sentencia.

Nuestros padecimientos no les interesan a nadie, la muerte de un "represor" tiene menos valor que la muerte de una res en un matadero, salvo para las familias y un grupo de personas integrado por camaradas, amigos y abogados que desarrollan una invalorable tarea de esclarecimiento, apoyo y ayuda a quienes les han quitado hasta el amor de su familia.

Santo Padre, somos muchas personas y familias discriminadas, ni la Santa Iglesia se ha acercado a nosotros para reconfortarnos; los medios ignoran nuestros fallecimientos, la mayoría, por falta de atención médica adecuada.

Lo más grave es que no le he podido quitar a mis hijos y, sobre todo a mis nietos, el doloroso sentimiento de impotencia ante la injusticia en que me encuentro, cosa que les crea demasiado dolor y enojo. Una de mis nietas le pide a Dios, en sus oraciones nocturnas, que le diga a la presidente: “cuándo le permitirá a su nonito que vaya a la calle con ella.”

Trato de suavizar la crudeza de la realidad, pero, a veces, créame Santo Padre, no encuentro las palabras para explicarles las incoherencias de mi condena en relación al trato con que se ven beneficiados los acusados diarios por delitos importantes. Se les tapa la cara para proteger su anonimato y se les da todo tipo de protección judicial hasta tanto se decide su destino. Los niños no lo entienden y, en realidad, los mayores tampoco.

Santo Padre, mi deseo es que mis nietos como mis hijos puedan reconciliarse, lo antes posible, con esta sociedad anárquica y acomodaticia, presa fácil de la acción psicológica de medios que responden a intereses que Ud., Santo Padre, conoce mejor que ninguno.

En lo inmediato, sólo deseo ser juzgado con las pautas con que se juzga ante la ley a todos los ciudadanos de mi patria. Si soy culpable que me condene, pero es intolerable la discriminación, y la negación de derechos elementales como el principio de inocencia y la excarcelación después de los tres años en prisión preventiva que son de práctica.

Santo Padre, soy creyente y he depositado mi fe cristiana en devoción* a San Francisco Di Paola, a quien venera y es devota toda mi familia.

Sus palabras "También hoy, ante tantos cúmulos de cielo gris, hemos de ver la luz de la esperanza y dar nosotros mismos esperanza" me alentaron a escribirle esta carta, que le será entregada por el puñado de abogados y familiares que han pedido audiencia para verlo. Quisiera que sepa que en el ínterin ya fallecieron tres de mis camaradas enjuiciados, como consecuencia de su edad y de sus padecimientos.

Santo Padre, lo que pedimos es justicia y no venganza. Sólo su Santidad, con su bondad e inteligencia, puede influir para que nos devuelvan lo que nos fue negado en estos últimos 10 años. Quienes le llevan esta misiva le informarán sobre el cúmulo de injusticias que se están cometiendo en nuestra patria. Es preciso actuar lo antes posible, porque en estas condiciones se nos va la vida.

A través de su acción, es mi deseo poder restituir la fe, la concordia y la unión en mi familia y en la de mis camaradas a la luz de sus santas palabras "El odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida".

Le pido su bendición y le mando un fraterno abrazo.

Eugenio Bautista Vilardo
Capitán de Navío IM (RE) VGM
Preso Político

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.
                                        
* En el año 1948 mi padre sufrió una pancreatitis aguda, cuya gravedad llevó a que le dieran la extremaunción por declararlo desahuciado. Su fe en San Francisco di Paola, según sus propios dichos, fue la causa de la elección para implorarle que lo sanara. Prometió que iría a visitarlo con toda la familia. Contaba que tuvo la aparición del santo y, en forma milagrosa, fue bendecido con una recuperación inexplicable.
En el año 1951 fuimos toda la familia a visitar al Santo cumpliendo dicha promesa. Recuerdo, que desembarcamos en Génova donde permanecimos un día y fuimos en tren directo al convento en Paola para cumplir su promesa antes de encontrarnos con la familia.