jueves, 5 de marzo de 2015

ASÍ OPERAN LOS AVIONES DE LA FAA

Publicado el: 3, mar, 2015

Autoridades de Fuerza Aérea no pudieron volar a la Antártida por desperfectos mecánicos de los Hércules T-64 y T-66


03/03 – 10:30 - El Hércules TC-64 de la Fuerza Aérea Argentina, encargado de los relevos antárticos, hace 48 hs que está en Río Gallegos, tratando de volar al continente blanco. Hoy lo intentó, llevando a las máximas autoridades de la Fuerza que iban a cerrar la Campaña Antártica, pero se declaró en emergencia 45 minutos después de decolar. Desperfectos mecánicos impiden completar la misión que ha sido suspendida hasta nueva orden.

OPI pudo saber que con motivo del Cierre de la Campaña Antártica 2014/2015, se encuentra en Río Gallegos una comitiva de 60 personas que tiene como objetivo volar a la Base Marambio para realizar el acto oficial que anualmente encabezan autoridades nacionales, quienes viajan a bordo de las máquinas antárticas, los multifuncionales Hécrcules C-130 que posee Fuerza Aérea, de los cuales hay tres, dos de ellos están parados, sin poder volar, en el aeropuerto de esta ciudad y solo uno permanece operativo, el TC-70, nos confiaron nuestras fuentes. Cabe recordar que OPI ha venido informando permanentemente sobre los problemas operativos, de mantenimiento y mecánicos que han tenido estas máquinas, en estos últimos años.

En la comitiva oficial, que está alojada en un hotel de esta ciudad desde hace 48 horas, se encuentran dos las mas altas autoridades de la Fuerza Aérea, el Brigadier Mayor Mario Miguel Callejo, Jefe del Estado Mayor General y el Brigadier Mario Fernando Roca Comandante de adiestramiento y alistamiento. En este viaje estaba prevista la presencia de la funcionaria del área de Sergio Berni, Cecilia Rodriguez, que por razones personales no pudo ser de la partida.

Ayer lunes las 60 personas de la comitiva se alistaron para volar al continente blanco, en un viaje que dura aproximadamente 3 horas, abordaron el Hércules TC-66 y cuando la máquina estaba con motores encendidos, lista para iniciar el carreteo, luego de una extendida espera, se les comunicó a los pasajeros que, por problema mecánicos, se suspendía la partida.

El avión permanece desde ayer parado fue de los hangares, a la espera de los mecánicos que llegarían hoy desde Buenos Aires.


Inmediatamente se alistó el otro Hércules con matrícula T-64 y esta mañana, dando cumplimiento al cronograma establecido, con tripulación completa y los 60 integrantes de la comitiva oficial, despegó del Aeropuerto Internacional de Río Gallegos a las 07:30hs, con destino a la Base Marambio.


Tal como pudo conocer extraoficialmente esta Agencia, a menos de 30 minutos de despegar, la tripulación informó que “regresaba en emergencia”, retornando a Río Gallegos y tocando pista a las 08:15 hs, aterrizando sin problemas, señalando, las fuentes consultadas por OPI, que la falla mecánica sería resuelta hoy mismo en los talleres de la Fuerza Aérea de esta ciudad.

Testigos de estas maniobras fallidas, le confiaron a nuestro cronista, que había un profundo malestar en las autoridades, que ante los problemas que se presentan y ponen en duda la operatividad de las máquinas dedicadas a estos largos y riesgosos viajes, estarían pensando en regresar a Buenos Aires en las próximas horas, a bordo de un Foker 28 de FFAA que arribaría a esta ciudad, hoy alrededor de las 13:30. Por este motivo, quedaría suspendido, momentáneamente, el acto anual de cierre de campaña antártica 2014.

El material aeronáutico se encuentra al límite de su operatividad, confiaron las fuentes a nuestra Agencia, debido a la falta de presupuesto, de repuestos y a problemas logísticos, que impiden, desde hace mucho tiempo, que las máquinas y los equipos de trabajo antártico, puedan cumplir cabalmente los objetivos que anualmente tienen asignado reglamentariamente. (Agencia OPI Santa Cruz)


MARCOS AGUINIS: AGOTADO MORALMENTE

¿Qué otro país en el mundo bendecido por Dios al otorgarle una riqueza natural y cultura tradicional sólida y generosa, pudo haberse dado el lujo de instalar para su conducción política y administración fecunda, a un conjunto de sinvergüenzas, mentirosos, ineptos e irresponsables durante más de setenta años y aún pese a toda esa lakra, pueda seguir subsistiendo?

¿Qué otra sociedad resquebrajada moral y espiritualmente por tanto desatino, puede todavía tolerar pasivamente la difusión de falacias arteras y actos públicos de komedia barata, desde el más alto nivel de la administración pública?

¿Qué otro pueblo sometido por la diktadura del dinero y el ejercicio pleno de un poder desenfrenado y sin límites, puede todavía tener esperanza  en kandidatos con prontuario y candidatos aun indefinidos en temas gravitantes e impostergables, para iniciar un camino de reconstrucción por sobre la basura que han sembrado y dejarán sembrada estos destruktores seriales?

Parece una pesadilla de la que nunca hemos de despertar. 


UN CRECIENTE AGOTAMIENTO MORAL 

Por Marcos Aguinis[1]

Gran parte de los argentinos manifiesta un creciente agobio. Ya no es sólo dolor por la inflexible decadencia política, económica y social, sino cansancio. Agotamiento. Nos hundimos sin haber sido ocupados por potencias extranjeras, ni haber padecido tsunamis catastróficos, ni ser masivamente asesinados por epidemias bíblicas, ni quemados por la lava de los volcanes.


Nos hundimos por propia voluntad, al haber entregado por más de 70 años el timón de nuestra nave a una variopinta legión de malos o ineficaces dirigentes.

Hace tiempo comparé nuestro país con un tobogán ondulante. Tobogán porque lo hace deslizar a uno desde lo alto hasta el piso. Ondulante porque en el curso de la bajada existieron instantes de subida, como las presidencias de Frondizi, Illia y Alfonsín (saboteadas por obstáculos ciegos o mezquinos).

Nuestra historia es breve. Aunque no tan breve como quiere parte del relato oficial, que propone la fecha de comienzo en el año 2003 y tiene la ilusión de instalar a Néstor Kirchner en el lugar de San Martín. ¡Ni a Enrique Santos Discépolo se le hubiese ocurrido tan disparatada profanación! Nuestra historia es breve, sí, porque luce dos siglos de vida independiente, con un somnoliento prólogo colonial.

Pero la vida independiente estuvo signada por un conflicto que no cesa entre los proyectos ilustrados y verdaderamente progresistas contra los que prefieren el corral de la infancia pretérita, tan amada por el “revisionismo” histórico. La infancia pretérita es el pater familias, el caudillo omnipotente e infalible, el servilismo a cambio de la protección, la lealtad en vez del mérito, una corrupción sin límites ni vergüenza, descalificación de los adversarios, silenciamiento de la prensa, apropiación del Estado, devastación de las instituciones que garantizan la democracia, anhelo de perpetuación, hipocresía en el discurso, estímulo incesante del odio entre los ciudadanos, técnicas extorsivas.

Quizá olvido otras características, para no ser demasiado duro... Esto ha sido común a Rosas, las dictaduras militares y parte de los gobiernos peronistas (cualquiera haya sido su tendencia dominante). Los proyectos ilustrados y verdaderamente progresistas, al revés, buscan los modelos que miran hacia futuro, que dignifican a cada hombre y mujer, que ponen a todos bajo límites de leyes sabias, parejas y estables, que jerarquizan el trabajo por encima de las limosnas, que premian el esfuerzo, que ponen una obligación junto a cada derecho, que estimulan el respeto del individuo por encima de sus creencias.

Ahora asfixia la situación imperante. Desde el poder se trabaja para bloquear los caminos del pensamiento crítico, la iniciativa individual, el mérito, el esfuerzo genuino, la decencia y el imperio de las leyes. No cesan las iniciativas para llenar de trampas y moretones a nuestra tambaleante democracia, convertir a los legisladores en milicos obsecuentes y a muchos de los jueces en encorvados siervos. El tango “Cambalache” alcanza tanta vigencia que corta la respiración.


Ya no sólo lo cantamos, sino que le ponemos más actualidad que nunca. “Hoy resulta que es lo mismo/ ser derecho que traidor,/ ignorante, sabio o chorro,/ generoso o estafador.../ ¡Todo es igual!/ ¡Nada es mejor!/ Lo mismo un burro/ que un gran profesor./ No hay aplazaos ni escalafón,/ los ignorantes nos han igualao”.

En otro verso hace la más grave de las denuncias: “¡El que no afana es un gil!” Esta consigna fue bien ejercitada por diversos gobiernos populistas y está llegando a una cumbre que da vértigo con el abismal saqueo que actualmente se denuncia.

Una publicación extranjera acaba de preguntarme si el escándalo por las bóvedas en Calafate y un diluvio de corrupciones asociadas a ellas no me inspiraría una novela desopilante. Respondí que no. Que es un tema que ahora me produce el mismo freno que tuve antes de empezar La furia de Evita. Al asunto de las bóvedas y la ruta del dinero K ya lo cubre una montaña de investigaciones y comentarios que impiden abrir la narración por una senda original.


Supongo haberlo conseguido con Evita por el tiempo transcurrido y razones literarias que sería largo describir ahora. Pero dudo que lo pueda lograr de inmediato con el tema de las bóvedas y el huracán de denuncias que ruge en el país, pese al disimulo oficial. Aunque uno se resista, vuelven a la memoria historietas del Pato Donald y su Tío Patilludo, que gustaba zambullirse en piscinas llenas de billetes y dejaba caer sobre su cabeza una ducha con monedas de oro. Es demasiado. Las novelas deben ser verosímiles, aunque naveguen por la ciencia ficción o el disparate. La realidad que padece la Argentina excede el disparate.

Para colmo, aún es apoyada por millones de personas. Constituye parte de nuestra realidad. El “lavado de cerebro” no sólo fue realizado por las dictaduras nazi-fascistas, stalinistas, maoístas y africanas, sino que ahora lo están haciendo enclenques democracias latinoamericanas que han encendido los motores de la genial maquinaria propagandística inventada por Goebbels.

De ahí que hasta se modifiquen los horarios de los partidos de fútbol para quitar audiencia a quienes hacen denuncias difíciles de refutar y poder seguir lavando cerebros con el repiqueteo oficial.

A propósito, vale una anécdota de Jorge Luis Borges, que nunca se molestaba por ser calificado de “gorila”, quizá porque le hubiese gustado tener también el vigor físico de un gorila. Casi ciego, pero aún capaz de movilizarse solo, se detuvo junto a la avenida 9 de Julio con su bastón blanco y pidió ayuda a un joven para que lo ayudase a cruzar.

En el trayecto Borges empezó a manifestar su rabia por las últimas medidas del gobierno peronista.

El joven, indignado, lo insultó y abandonó en medio de la avenida.


Mientras los autos zumbaban por delante y atrás del poeta, y el muchacho se alejaba presuroso, Borges atinó a gritarle: “¡No se enoje, jovencitoo: yo también soy ciego!”.

Es penoso observar los discursos presidenciales por la cadena nacional. Digo observar y no escuchar, porque lo que ella dice -con contradicciones, soberbia y el esfuerzo de imitación al desenfado tropical de Chávez- será material de realismo mágico dentro de poco. Deprime ver a hombres y mujeres convertidos en aplaudidores y sonreidores indignos que festejan hasta los errores.

¿No temen que sus hijos y nietos algún día les pidan rendición de cuentas? Lo mismo vale para los legisladores, gobernadores, intendentes, gremialistas y ciertos magistrados que se someten a un poder que en 2015 será reemplazado por otro. ¿Tanto les cuesta mirar el horizonte?

Desde las altas esferas se realiza lo inimaginable para proteger a megadelincuentes. Si “siempre se roba”, pocas veces se ha llegado a una situación equivalente a la actual. Hay “blanqueos” para conseguir dólares, pero también para borrar el pecado de fraudes, coimas y extorsiones gigantescas. Corremos el peligro de instalar a la Argentina en el catálogo de los paraísos fiscales que, por suerte, poco a poco van siendo acotados en el mundo.

Pero nuestro país da la impresión de seguir eligiendo la peor ruta; nuestra fraternidad con Irán y Venezuela son un botón de muestra. Instrumentos públicos como la Inspección Nacional de Justicia y la Unidad de Información Financiera se han convertido en aparatos encubridores del delito en lugar de servir a la transparencia. ¿Exagero al decir que nos falla la moral?

En este aquelarre de despropósitos, corrupción, aprietes, ineficiencia administrativa, destrucción, incoherencias y mentiras,... se nos está deshaciendo la República.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.




[1] Este artículo el autor lo escribió el 24 de mayo de 2013, sus dichos tienen plena vigencia… no avanzamos nada!

miércoles, 4 de marzo de 2015

LOS ACUERDOS POLÍTICOS NO SON MALA PALABRA

Contribuciones de los socios del Club Político Argentino

Por Luis Alberto Romero

En las elecciones del 24 de febrero de 1946, la Unión Democrática fue derrotada por la coalición que encabezaba Perón. Desde entonces, la UD ha tenido muy mala prensa: muchos coinciden en que fue un acuerdo espurio, realizado con el único propósito de oponerse a Perón y destinado al fracaso. Más aún, cualquier convergencia política que se organice para enfrentar al peronismo es inmediatamente comparada con aquella Unión Democrática.

Se trata de una versión mítica, creada por sus adversarios. Para desmitificarla, hay que comenzar con una precisión: la Unión Democrática existió mucho antes de que Perón entrara en escena. Incluso puede decirse que la candidatura del coronel, surgida del golpe militar de 1943, tenía como propósito evitar su seguro triunfo.


La Unión Democrática comenzó a gestarse a mediados de los años 30, en el seno del frente antifascista, un vasto movimiento social y cultural de oposición al fascismo. En 1936, la Guerra Civil española generó una corriente de solidaridad con la República. Animada por grupos liberales, democráticos, socialistas y comunistas, arraigó en infinidad de organizaciones sociales: los centros hispanos -gallegos, asturianos-, los sindicatos, los núcleos intelectuales, las federaciones de estudiantes y otras muchas surgidas ad hoc en todo el país. Sus adherentes coincidían en oponerse al gobierno conservador y fraudulento; pero en 1937 eso no bastó para concretar una opción política, quizá porque no era fácil imaginar un Hitler en las figuras de Justo u Ortiz.


El movimiento se revitalizó con la Segunda Guerra Mundial. Los antifascistas, organizados en Acción Argentina, se alinearon con los aliados, pero su conformación había cambiado un poco. Se sumaron grupos de la derecha liberal; los comunistas se retiraron durante el acuerdo entre Stalin y Hitler, y surgió un grupo de neutralistas, reclutado a derecha e izquierda. En 1943, en vísperas de las elecciones presidenciales, los partidos vinculados con el antifascismo estaban cerca de una alianza política, quizá encabezada por el general Justo.


En junio de 1943 se produjo el golpe militar del GOU, neutralista y filo alemán. Detrás de esos militares emergía otro movimiento cultural, ideológico y social surgido en los años 30, tan denso como el antifascista. De carácter antiliberal, lo animaron nacionalistas, conservadores autoritarios y, sobre todo, militantes católicos, en tiempos en que la Iglesia de Pío XI y Pío XII aspiraba a restaurar en el mundo un orden social y político católico. Esta corriente arraigó en el Ejército, sumando la espada a la cruz. Las parroquias lo desarrollaron en las sociedades barriales, y los jóvenes nacionalistas y de Acción Católica animaron las calles vivando a Hitler y a Cristo Rey. Se hacía fuerte la Argentina antiliberal, nacionalista, y católica que venía gestándose desde fines del siglo XIX.

El antifascismo había encontrado en el GOU a su Hitler local. Perseguido por la policía, con sus líderes exiliados en Montevideo, se galvanizó. En 1944 la oposición ganó las calles, celebró la liberación de París y empezó a limar las asperezas entre las fuerzas políticas afines, preparándose para hacerse cargo del gobierno cuando el triunfo de los aliados desalojara en el mundo a los amigos de los nazis.


Perón cambió el juego. Militar, admirador de Mussolini, miembro prominente del GOU, construyó desde el poder una fuerza política que salvó a la revolución de junio de un final catastrófico. Desechó las viejas divisiones y cosechó aliados en todas partes: radicales, socialistas, conservadores, católicos y nacionalistas. Sobre todo, incorporó a los dirigentes sindicales, que eran hasta entonces uno de los pilares del antifascismo. Pero no perdió sus bases iniciales, el Ejército y el nacionalismo católico. Sumando el aparato gubernamental, pudo competir con una Unión Democrática, debilitada por las deserciones y por las reticencias de los partidos, que limitaron su acuerdo a la fórmula presidencial.

En febrero de 1946 no se enfrentaron dos proyectos radicalmente diferentes o antagónicos. Lo serían después, pero por entonces tenían mucho en común, pues ambos recogían la experiencia democratizadora y las ideas del Estado de Bienestar surgidas durante la Guerra Mundial. La Unión Democrática las tomó de la social democracia, mientras que Perón mezcló el laborismo inglés con Mussolini y la doctrina social de la Iglesia. Su credibilidad era mayor: hablaba desde el poder y ya había puesto en práctica mucho de lo que ofrecía.

Las diferencias provenían de sus tradiciones. La Unión Democrática continuó la tradición liberal y laica, y puso el acento en la Constitución, las libertades, las instituciones democráticas y la civilidad. Perón en cambio asumió y renovó la tradición antiliberal del nacionalismo, el catolicismo y el Ejército. Exagerando las diferencias, la Unión Democrática lo calificó de “nazi fascista” y él los identificó con “la oligarquía y el capitalismo”. En realidad, la democracia era un valor compartido. Pero la Unión Democrática la enlazó con la Constitución y las instituciones republicanas; Perón habló en cambio de una democracia “real”, diferente y superior a la “meramente formal”. Más allá del horizonte común, estas diferencias se convirtieron hasta hoy en un parte-aguas de la política argentina.


La elección fue reñida y de resultado incierto. Contra lo que supone el mito peronista, la Unión Democrática sufrió una derrota ajustada y digna. Perón triunfó con una diferencia de 250.000 votos, sobre un padrón de tres millones de votantes, es decir, 10 puntos porcentuales.

Hubo cuestiones circunstanciales quizá decisivas, como la deserción de muchos conservadores o el tema Braden. Pero la mayor debilidad de la Unión Democrática estuvo en la fragilidad del acuerdo político que la sustentó. Pese al consistente apoyo de sus electores, los partidos no se comprometieron plenamente. Había una vieja competencia entre socialistas y comunistas; los radicales celaron de los socialistas y rechazaron tajantemente a los conservadores. Los comunistas aportaron mucho a la unidad, excepto cuando Moscú les hacía cambiar de línea. La participación del radicalismo, dividido en unionistas e intransigentes, fue tardía y reticente. Los intransigentes -Sabattini, Balbín- reivindicaron las ideas de Yrigoyen: el radicalismo es el pueblo, y cualquier acuerdo con el “régimen falaz y descreído” -conservadores o socialistas- era un “contubernio”.

El acuerdo se concretó tres meses antes de las elecciones. No hubo tiempo para desarrollar la propuesta social y económica, que hubiera dado mayor densidad al tema de la Constitución. Además, sus dirigentes no podían o no sabían improvisar sobre la marcha, como hizo Perón con el caso Braden. Con un golpe de efecto blanqueó sus viejas simpatías con Mussolini y se enancó en el renovado nacionalismo antiimperialista de posguerra, mientras sus competidores seguían apelando a la denuncia del nazi-fascismo.

Los intransigentes y los peronistas coincidieron en su diagnóstico: la derrota era consecuencia de un acuerdo contra natura. Quedó instalada en el sentido común la idea de que cualquier acuerdo entre partidos se basa en el engaño, y que lo único auténtico es el encolumnamiento singular detrás de un líder. Resulta un pesado lastre para quienes conciben a la democracia como un universo plural, donde conviven y compiten intereses e ideas diversos y contradictorios, que construyen acuerdos. Es algo más que el “consenso”, una palabra débil, alusiva a una idílica unidad, que elude la controversia. En democracia, los acuerdos exigen discusiones recias, que pongan sobre la mesa las diferencias y se construyan con objetivos definidos.

En la Argentina de hoy ese objetivo existe: hay que reconstruir todo lo roto o dañado en las últimas décadas. Hay una amplia zona de coincidencias, y una tarea inmensa, que sólo puede encarar un gobierno de convergencia. Pero en nuestro país, donde las transacciones políticas personales son sencillas, los acuerdos honestos y firmes son difíciles de construir. Es un aprendizaje que nos falta hacer.

publicado en La Nación, 24/02/2015



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

SIN DUDAS… NO HUBO GENOCIDIO

Si en el violento conflicto entre Serbia y Croacia durante la Guerra de los Balcanes no se cometió el delito de GENOCIDIO, según el fallo y sentencia absolutoria de la Corte Penal Internacional de La Haya… no puede haber dudas que durante la Guerra Revolucionaria de los años ’70, en nuestro país, tampoco se cometió el mencionado delito. Fueron acciones de guerra en el Marco Interno de la República Argentina.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Neva Década en Paz y para Siempre



TRIBUNAL DE LA HAYA ABSUELVE A SERBIA Y CROACIA DE GENOCIDIO DURANTE GUERRA DE LOS BALCANES
Al fallar que ninguna de las partes había violado la Convención sobre el Genocidio de 1948, el máximo tribunal de la ONU pidió a los antiguos enemigos que “continúen su cooperación” para compensar a las víctimas con el objetivo de “consolidar la paz y la estabilidad en la región”.

Por: REUTERS
martes, 03 de febrero de 2015

El jurado durante el veredicto sobre la acusación
de  genocidio presentada por Croacia contra
Serbia en la Corte Internacional de Justicia (CIJ)
en La Haya (Holanda). Foto EFE

LA HAYA.- El máximo tribunal de la ONU falló el martes que ni Serbia ni Croacia cometieron genocidio contra sus respectivas poblaciones durante las guerras de los Balcanes que sucedieron al derrumbe de Yugoslavia en la década de 1990.

Ambas partes dijeron que tenían esperanzas de que el fallo marque un hito en las relaciones, que han mejorado ampliamente pero que de vez en cuando se enfrían.

Peter Tomka, presidente del Tribunal Internacional de Justicia (TIJ), dijo que ambos países habían cometido muchos crímenes durante el conflicto, pero que no se había demostrado la intención de cometer genocidio “destruyendo una población en su totalidad o en parte”.

“Esta determinación marca el final de una página sobre el pasado, y estoy convencido de que comenzaremos una nueva página sobre el futuro, mucho más brillante mejor”, dijo el ministro de Justicia serbio Nikola Selakovic a periodistas en La Haya.

La ministra de Relaciones Exteriores de Croacia, Vesna Pusic, dijo que “esperaba que el fallo contribuya a cerrar este capítulo histórico y avanzar hacia un mejor y más seguro periodo para la gente en esta parte de Europa”.

Al fallar que ninguna de las partes había violado la Convención sobre el Genocidio de 1948, Tomka pidió a los antiguos enemigos de los Balcanes que “continúen su cooperación” para compensar a las víctimas con el objetivo de “consolidar la paz y la estabilidad en la región”.

Los casos eran parte del largo proceso legal desde la escisión de Yugoslavia en siete estados en las guerras que duraron ocho años y causaron más de 130.000 muertos en el peor desastre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Croacia presentó su caso contra Belgrado en 1999 y Serbia su contrademanda contra Zagreb en 2010.

“Croacia no ha fundamentado que la única inferencia razonable fue el intento de destruir totalmente o en parte el grupo (croata)”, dijo Tomka acerca de la campaña de Serbia para destruir ciudades y expulsar civiles en Eslavonia y Dalmacia.

En su rechazo a la contrademanda de Serbia, dijo que Croacia no había cometido genocidio cuando intentó expulsar a los serbios de la provincia de Krajina.

“Lo que generalmente se llama limpieza étnica no constituye genocidio”, dijo. "Los actos de limpieza étnica pueden ser parte de un plan genocida, pero sólo si existe una intención de destruir físicamente al destinatario final".

El grupo de jueces rechazó la denuncia de Croacia por 15 votos frente a dos. La contrademanda de Serbia se rechazó por unanimidad, lo que implicaba que incluso el juez delegado de Serbia falló en contra.

El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) ha fallado que se cometió genocidio en Bosnia, donde más de 8.000 hombres y niños bosnios musulmanes murieron cuando el “refugio” de la ONU de Srebrenica cayó a manos de las fuerzas serbobosnias en 1995.

En un fallo anterior de 2007 en un caso presentado por Bosnia, el Tribunal Internacional de Justicia dictó que Serbia no fue responsable de genocidio, pero que había quebrantado la convención de genocidios al no impedir la masacre en Srebrenica.

martes, 3 de marzo de 2015

LA PELÍCULA SOBRE MANCHALÁ SE PODRÁ VER EN MAYO EN SALTA

Sandro Rojas, su director, trabaja en la edición. Crearon un Centro de Estudios para estudio y defensa de la verdad sobre el hecho.

Ya está en proceso de edición la película que guardará para la historia el combate de Manchalá entre 12 soldados del Ejército Argentino y 140 guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), en mayo de 1975, durante el gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón. Al mismo tiempo, se consolida el Centro de Estudios en Historia, Política y Derechos Humanos, formado desde la convicción de que “teníamos sobre la necesidad de difundir y defender la verdad de lo sucedido cuando los guerrilleros atacaron a los soldados que pintaban la escuelita de Manchalá”, coincidieron en señalar Mario Cabanillas, Mauricio Ortín, Alejandro Caro Figueroa, Rodolfo de Mayo y David de San Román, en una charla con BlaBlax

El Centro se creó tras la demolición del monumento a la Manchalá, en el barrio 20 de Febrero, para que “la información no se tergiverse”, añadieron. Lamentaron a renglón seguido, que “nunca, ni el gobernador (Juan Manuel Urtubey) ni el intendente (Miguel Isa) se ocuparan ni preocuparan por el tema; pero tampoco el Concejo Deliberante recibió a los soldados y en cambio los trataron de genocidas”.

Quienes quieran sumarse al Centro o aportar para su sostén y para el financiamiento de la película, pueden enviar e-mail a centrodeestudiossalta@gmail.com

La película

El documental “La escuelita de Manchalá”, fue rodado en noviembre de 2014, y tuvo como protagonistas a varios de aquellos soldados que participaron en el enfrentamiento. En estos días, su director Sandro Rojas Filártiga trabaja en el proceso de edición y su estreno oficial será el 28 de mayo, a las 20, en el Teatro de la Fundación.

Pero con anticipación, la producción se exhibirá en la tradicional Feria del Libro que se realiza en la Capital Federal. Se proyectará en una sala para mil personas, tras lo cual quedará abierto el debate para el público.


NOTA: La petición no forma parte de la nota original.


PETICIÓN

ESTA ES UNA HISTORIA DE GUERRA Y TAMBIEN DE INGRATITUD. Creo que todos ustedes la conocen, pero al igual que a mis nietos que cada tanto me piden que se las vuelva a contar, también a ustedes se la repito tal cual se las cuento a ellos.

Hace cuarenta años la Patria estaba en guerra y un gobierno nacido en elecciones libres dio la orden de combatir a quienes nos atacaban. El Ejército Argentino desplazó tropas para hacer frente a la agresión y cientos de soldados fueron a combatir.

Entre ellos había 12 chicos salteños de dieciocho años que mandados por dos suboficiales habían sido destinados a un lugar del monte tucumano para reparar una escuela, el lugar se llamaba Manchalá.

Esa mañana, mientras trabajaban fueron sorprendidos por un gran grupo de enemigos. Eran casi 120 mientras ellos era solo 12 más sus dos jefes. Pero de puros valientes que eran, vencieron el miedo y combatieron durante horas hasta poner en fuga al enemigo.

No eran militares profesionales esos soldados, eran civiles que cumplían con una ley de la Nación- el Servicio Militar Obligatorio- pero eran argentinos y sabían que su obligación era defender a la Patria.

La Nación los condecoró y el pueblo de Salta, orgulloso de los hijos que había dado a la Patria, les erigió un monumento.

Hoy el monumento ya no está, la envidia y la pequeñez de alma de unos pocos que se han hecho con el poder lo destruyó. Pero lo importante es que podamos contarles a quienes nos siguen en la vida todas esas cosas que como hombres nos hacen trascender.

Ahora, a las cosas. Hay varias maneras de contar la historia tal como fue. Una de ellas es el cine. Un grupo de salteños se ha propuesto contar la epopeya de “los Bravos de Manchalá” mediante un documental que nos muestre como eran esos soldados. El objetivo de esto es poder estrenar el documental en la Feria del Libro este año. El trabajo se halla en los finales pero aún hay cosas que pagar y quedan por juntar alrededor de 70.000 $. No importa lo que cada uno ponga. En momentos que, como este que estamos viviendo, se bastardea el principio de Patria y las ideas que defienden valores eternos y se denosta el coraje cuando éste es puesto en la defensa de virtudes perennes, cualquier contribución a esta causa, sea del valor que sea, es millonaria.

Quien quiera contribuir para ayudar a finalizar este documental debe hacerlo a la cuenta siguiente:

Por transferencia a la caja de ahorro de Sandro Rojas Filártiga, quien es el director de la película a  la siguiente cuenta de ahorro:

CAJA DE AHORRO: 131-131004734 000

CBU: 03401312 08131004734005 

BANCO PATAGONIA

Titular: SANDRO J. ROJAS FILÁRTIGA

DNI:  20.203.584

CUIL:    20-20203584-2

Una vez hecho el aporte les agradecería que avisaran por mail al Centro de estudios Salta informando valor, o mejor aún una copia scan del comprobante de transferencia a: centrodeestudiossalta@gmail.com

Desde ya, muchas gracias


José ‘Pepe’ Milia

¿CON CUAL NISMAN ME QUEDO?

En la ceremonia de apertura de la Asamblea Legislativa, la presidente Cristina Fernández Vda. de Kirchner cuestionó las actuaciones del fallecido fiscal Alberto Nisman, que la investigó a ella y al canciller Héctor Timerman por presunto encubrimiento en la causa AMIA, y se formuló la pregunta: ¿Con cuál Nisman me quedo?


Como es su costumbre, con comentarios falaces y cargados de sarcamos la presidente pretendía, una vez más, desviar el eje de la discusión principal. La vamos a ayudar en la respuesta a su interrogante.

Objetivamente hay dos Alberto Nisman:


El primero era el fiscal especial que investigaba la causa del atentado de la AMIA, y que hasta la madrugada del 19 de febrero que fue encontrado muerto en su departamento de Puerto Madero, había reclamado que  la presidente Cristina Kirchner y su canciller, Héctor Timerman, fueran indagados por la Justicia bajo la acusación de querer encubrir a Irán por el atentado a la AMIA y “fabricar la inocencia” de los ex funcionarios iraníes involucrados en el ataque terrorista.
El pedido de indagatoria, incluía un pedido de embargo de 200 millones de pesos sobre los bienes de los imputados, y se extendió al diputado y jefe de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque; al líder piquetero Luis D'Elía; al jefe de la agrupación Quebracho, Fernando Esteche; a un ex juez de instrucción que trabajó para la ex SIDE Héctor Yrimia, y a un encumbrado agente de Inteligencia que trabaja con la jefe del Estado.


El segundo Nisman es un cuerpo sin vida que se llevó a la tumba todo lo que tenía previsto exponer el lunes 2º de febreo, ante la Comisión de Legislación Penal, las pruebas y motivos que lo llevaron a denunciar a altos funcionarios del poder ejecutivo. Ese Nisman ya no puede hablar, ni defenderse cuando es injustamente atacado por un oficialismo que no ceja en su objetivo de despegar a su jefa de la imputación de encubrimiento del atentado terrorista más sangriento de la historia Argentina. También su muerte facilitó la veloz decisión del juez federal Daniel Rafecas, que la benefició desestimando la denuncia elevada por el fiscal federal Gerardo Pollicita.

Disculpe nuestra simpleza señora presidente… a usted la conviene quedarse con el segundo Nisman, el que ya no la puede denunciar y sostener la acusación. La respuesta es muy obvia.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

domingo, 1 de marzo de 2015

EL GRAN CONTRASTE DEL #18F CON #1M

La Marcha del Silencio del #18F presenta enormes contrastes con la Movilización Nac&Pop del #1M, por ejemplo:


La Marcha del Silencio del #18F fue apartidista y en homenaje al fiscal Alberto Nisman, muerto en circunstancias dudosas, quién se había animado a denunciar a la presidente de la Nación por el presunto delito de encubrimiento en la causa por el atentado terrorista en la AMIA.


La Movilización Nac&Pop del #1M tuvo como único objetivo vitorear, aplaudir y endiosar a la presidente de la Nación, quién pronunció un maratónico discurso relatando las maravillosas obras y acciones efectuadas por su gobierno y algo de lo hecho por su fallecido esposo… escucharla fue como sentir que la Patria había nacido cuando “ellos” llegaron desde el sur del país.


Las personas que asistieron a la Marcha del Silencio del #18F lo hicieron a pie, espontáneamente y compungidos por el dolor de la muerte de un fiscal de la Nación, que tenía mucho que decir en el Congreso Nacional el día siguiente a su misteriosa muerte, la única organización fue la seguridad a cargo de la Policía Metropolitana con la colaboración del gremio de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación.


En cambio las que asistieron a la Movilización Nac&Pop del #1M lo hicieron en ómnibus contratados, con trenes gratis y perfectamente organizados por “colectivos” militantes, tales como: Unidos y Organizados, La Cámpora, Tupac Amaruc, La Kolina, Movimiento Evita, La Jauretche, Municipios K, Movimiento de Mujeres Evita, Nuevo Encuentro, por nombrar a los que más se destacaron.




Los asistentes al #18F portaban flores, escarapelas y banderas enlutadas, velas y algunos carteles con la leyenda “Yo soy Nisman”. También paraguas, la marcha se desarrolló bajo una torrencial lluvia.


Los del #1M portaban banderas partidarias, gallardetes de cada “colectivo”, carteles con diversas leyendas… muchas de las cuales eran “Yo no soy Nisman”, “La Democracia no se imputa”, “Morocha te bancamos”, etc.


Los que participaron del #18F no lo hicieron por ninguna dádiva o lunch prometido.


Desde temprano en el #1M prendieron los fuegos y empezaron a trabajar los parrilleros organizadamente… los choris debían estar listos a tiempo... los militantes exigían la comida prometida.


Durante la Marcha del Silencio solo se escuchó el Himno Nacional a capella y algún ¡PRESENTE! ante un Nisman ausente para siempre.


En el #1M la Plaza de los Dos Congresos era puro bullicio, cánticos y gritos alegres, dentro del recinto de la Cámara de Diputados la crispación se había instalado… Una presidente a veces a los gritos, otras como la “maestra ciruela” o la “víctima” en vez de rendir cuentas de su gestión, los trataba de “estúpidos”, “a mí no me pongan cartelitos de la AMIA”, embestía contra el Partido de la Justicia o la Corte Cuprema y hacía un maratónico discurso que nos hizo recordar a los de Fidel Castro cada vez que agarraba un micrófono.


En la Marcha del Silencio del #18F, bajo la lluvia fuimos testigos de un acto cívico y pacífico.


En la Movilización Nac&Pop del #1M en vez de un acto cívico para toda la sociedad, fuimos testigos de un relato que se enrosca como serpiente presta a atacar y no se reconoce como el “pato rengo” que en realidad es.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre