miércoles, 6 de enero de 2016

DERECHOS TORCIDOS


Sr. Director,

Leo con mucha preocupación que el Secretario de Derechos Humanos de la Nación Sr. Cláudio Avruj afirmó a través de su cuenta en la red social Twitter, que “los juicios de lesa humanidad deben proseguir”, y aseguró que su gestión tiene “un férreo compromiso en la lucha contra la impunidad”, al tiempo que lamentó la liberación de 10 represores en causas por esos delitos.

¿No sabe este joven ignorante que si no fuera por el accionar de la Fuerzas Armadas y de Seguridad el actual presidente de la Nación Argentina no sería Mauricio Macri sino Santucho o Firmenich?... ¿No sabe este joven ignorante que no se puede aplicar la figura jurídica de crimen de lesa humanidad a hechos acaecidos en los años 70 cuando esa figura nació con los Estatutos de Roma en 1998 y que recién se adhirió Argentina en el año 2002?

¿No sabe Mauricio Macri que no lo hemos votado para que ponga terroristas o cómplices de los terroristas en su gabinete? Sugiero que le exijan que lean algunos de los libros sobre esa época de nuestra historia o me invite a tomar un café y se lo explico.

Saludos cordiales

Dr. José Brunetta[1]
DNI 4.180.958



[1] Ex director de Chrysler Fevre Argentina

DE VERGÜENZAS E INIQUIDADES

Editorial Martes, 05 de enero del 2016

Suponer que los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández lograron verdaderas conquistas de los Derechos Humanos es una falacia que también se intenta utilizar en contra del Gobierno de Mauricio Macri, asegurando que es responsable de ciertas decisiones judiciales que han otorgado a militares presos acusados de delitos de lesa humanidad, lo que la ley otorga a cualquier preso que cumpla ciertos requisitos relativos a la edad y a la salud.

En realidad el Gobierno de Macri no ha hecho nada al respecto. Sucede que al disponer de seguridad personal y jurídica ciertos magistrados han actuado según derecho.

Néstor Kirchner y Cristina Fernández, lejos de haber sido campeones de estas lides, en sus años australes tuvieron connivencia y convivencia con el poder militar. La figura de Bendini fue una moneda de dos caras en la que cada una de las partes se prosternó a la otra en distintas épocas. Cuando el General era el poder en el sur, ellos fueron reverentes y luego, cuando lo entronizaron como Jefe del Estado Mayor de Ejército, le exigieron humillaciones que él otorgó con aguinaldo subiéndose a un banquito desde el que arrojó su dignidad.

La política de entonces no fue la del imperio de la ley sino la de la ejecución de la venganza. Los terroristas de los ’70 se transformaron en los jóvenes soñadores e idealistas, y quienes utilizaron sus mismos métodos desde el Estado, se transformaron en genocidas.

A nadie cabe duda que aquellos años setenta fueron años de excesos, de una y otra parte. Pero condenar a unos preservando a los que desde la otra parte asesinaron y torturaron, ha privado de autenticidad y justicia esas condenas.

No solo aconteció eso. Los imputados fueron condenados en muchos casos con testigos falsos y con ellos no se aplicó la ley sino la venganza. El trato, fuera de toda escala de respeto, no admitió prisiones domiciliarias para muchos mayores de setenta años, y en muchos casos –no solo probados sino presentados ante la Corte Internacional de Justicia– fueron privados de atención médica.

Ahora, el pasado 23 de diciembre, un Tribunal Oral Federal ordenó la liberación de Luis Lucero, Miguel Ochoa, Oscar López, Jorge Quinteros y Orlando Pérez, argumentando que se vencieron los plazos de las prisiones preventivas. Esto de detenidos con prisiones preventivas varias veces vencidas no es un caso aislado, muchos son los que están en esas condiciones.

Considerar que decisiones de este tipo provienen del Gobierno de Macri es un error, es solo el resultado de estar recuperando una justicia parcialmente segura en un estado de derecho. Si el actual Gobierno tomase la decisión de solicitar a la Justicia la revisión de esas causas, no estaría llevando a cabo ninguna acción reprobable sino ajustándose a la defensa de los derechos humanos – que son para todos – y mostrando así una disposición reconciliadora.

Pero sí aún no dependiendo de él se le atribuyen estas medidas y por ellas se lo condena, a cuánto más se podría llegar si fuese verdad que ha hecho un planteo a la Justicia.

La realidad es que estos hechos están poniendo a la vista la perversión de quienes jugaron a hacer justicia y montaron un negocio, aún sobre la misma sangre de quienes decían reivindicar.

Estos hechos que vienen siendo denunciados desde hace tiempo, no solo ante la Justicia local sino en los foros internacionales por muchos, entre los que se cuenta el Dr. Mariano Castex, colaborador de CASTELLANOS, deben tener una respuesta final, pero esa respuesta debe ser de la Justicia, no del Gobierno, porque es la que brindará autenticidad a una decisión acorde a la Ley.

Es necesaria la Justicia para que recomience un proceso de cicatrización de heridas, que alguna vez nos lleve a la reconciliación cerrando un largo proceso de vergüenzas e iniquidades.


martes, 5 de enero de 2016

CARTA ABIERTA AL SECRETARIO DE DERECHOS HUMANOS DE LA NACIÓN

por Juan Manuel Otero


Sr. Secretario de Derechos Humanos de la Nación
Don Claudio B. Avruj
De mi consideración:

Su reciente afirmación de que “no es una buena noticia” la liberación de imputados en juicios de lesa humanidad, contiene un trasfondo que me preocupa.

Sabrá Ud. que fueron liberados ancianos cuyo tiempo en prisión había superado con creces el plazo procesal sin haberse llegado al dictado de sentencia. Es decir, señor Secretario de Derechos Humanos, que les correspondía la excarcelación, independientemente de que para Ud. sea una buena o mala noticia.

En la piedra basal del Derecho Criminal se lee: “nullum crimen nulla poena sine praevia lege”.

Además la presunción de inocencia es una garantía constitucional, por lo tanto, Señor Secretario, si para usted es una “mala noticia” que una persona -que ha sufrido cárcel sin que se pruebe su delito ni se dicte sentencia dentro del plazo procesal establecido legítimamente- sea beneficiada con el Derecho Humano de la excarcelación, lo lamento y, sinceramente, más aún lamento que ocupe Ud. un cargo de semejante importancia.

Creí que algo cambiaría en nuestra República respecto del concepto, respeto y reconocimiento de los Derechos Humanos y que todos volveríamos a ser iguales ante la Ley.

Por otra parte, debería Ud. leer la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, especialmente sus artículos 7, 8, 10 y fundamentalmente el inciso 2 del art. 11. Podrá así comprobar que en nuestra Patria se está violando un derecho humano como es ignorar que al momento del hecho no existía la tipificación de Delito de Lesa Humanidad, por lo tanto no sería aplicable la imprescriptibilidad y en consecuencia los delitos imputados estarían prescriptos.

Pero aunque supongamos que Ud. desconozca las elementales nociones de Derecho Penal, Derechos Humanos o Derecho Constitucional, más razonable sería que se abstenga de emitir imprudentes opiniones en aras de la importancia de su cargo.

Ante el entusiasmo con que ha encarado el inicio de sus funciones, le consulto si similar rigor se aplicará con los terroristas que asolaron nuestra Patria. Porque debe saber Ud. que hay muchas mujeres a quienes les han quitado la esperanza de ver a sus maridos, hijos y nietos, las hay en toda la Nación, no son solo las víctimas de la represión estatal, privilegiadas beneficiarias de indemnizaciones de dudosa legitimidad.

También fueron argentinos los hombres, mujeres y niños que cayeron por el traicionero fuego de los apátridas terroristas. Ellos no tienen placas, medallas, honores ni estaciones de subte que los recuerden, tampoco sus familiares cobraron indemnizaciones.

Pero lo mínimo que merecen en un gobierno democrático que se precie de respetar los derechos de sus habitantes es justamente respeto e igualdad ante la ley.

Saludo al Sr. Secretario atte.

Juan Manuel Otero


domingo, 3 de enero de 2016

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

Lamentamos informar que el sábado 02 de enero de 2016, falleció el señor Coronel (R) Raúl Eduardo Fierro (Artillería - Promoción 80 - CMN),  quién se encontraba injustamente detenido como  Preso Político.

Con él, son 332 (trescientos treinta y dos) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 205 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora… es hora de decir BASTA!

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

SACARSE LA CARETA

Por José Luis Milia

Crecí con el convencimiento ingenuo de que un trabajador de prensa, y más aún un periodista, eran personas que por su trabajo tenían una formación cultural superior al resto de aquellos que, ocupados en otros menesteres, no tenían la posibilidad de la comprensión de lo que leían. Hoy veo que no es así o, si siguen siendo tan cultivados, es dable que se saquen la careta y digan con toda claridad que su idea de justicia no es la que se expresa en la Constitución Nacional.


Pero si aquellos que con absoluta ligereza repudian el editorial “Derecho, no venganza”, publicado en El Litoral días atrás, creen en la justicia, deberían informarse de situaciones que se han ocultado y preguntarse por qué han muerto en prisión 235[1] militares, policías y gendarmes. Nada hay en el editorial para aquel que lo lea desapasionadamente, que ponga en entredicho la legitimidad de los juicios, pero lo que molesta, al parecer, es que denuncie actitudes que son lisa y llanamente actos de venganza o, por lo menos, violatorios de los derechos humanos que se dice defender, porque el tratamiento que reciben los presos llamados de “lesa humanidad” por parte de muchos de los jueces de ejecución -nunca tan bien llamados así- es sencillamente infame.

Yo fui testigo de la agonía de Santiago Cruciani, suboficial mayor del Ejército Argentino en la enfermería del penal de Marcos Paz, lugar que ni siquiera tenía un tubo de oxígeno con que paliar los problemas de respiración que finalmente lo llevaron a la muerte. A partir de ese día, 12 de julio de 2007, se han sucedido casos que, de tener una Justicia que verdaderamente crea en los derechos humanos, se hubieran evitado. Así, la agonía del Tte. Gral. Videla duró tres días, porque la dirección del penal no recibía autorización del juez para llevarlo al Hospital Militar Central; al sacerdote Christian von Wernich se le tuvo que extirpar, en una cirugía que duró seis horas, un tumor de casi 4 kg porque su juez de ejecución, Rozanski, le negó durante once meses el permiso para ser tratado en un centro de alta complejidad; y al almirante Vañek, de 90 años y aquejado de enfermedades que le impedían valerse por sí solo, le revocaron la prisión domiciliaria después de 17 años, porque a su juez de ejecución se le cantó que debía volver al penal. Y éstos son sólo tres casos de entre 432 denuncias que existen sobre el mal tratamiento a esos presos.

Sólo con leer los informes que el Dr. Mariano Castex, médicoforense, ha elevado sobre las condiciones de la muerte del capitán de navíoRaúl Scheller, cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad sabe que el editorial -repudiado por algunos periodistas- no está mintiendo cuando dice: “Derecho, no venganza”.




[1] Al día de la fecha los detenidos como “Presos Políticos” suman 331 faleidos en prisión.
LA RAE RECHAZA EL USO DE “TODOS Y TODAS”

El director de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), José Manuel Blecua

A la Real Academia Española (RAE) le llamó la atención el uso creciente de un latiguillo lingüístico en América latina: un artículo de la Constitución de Venezuela habla de “venezolanos y venezolanas”, y la presidenta Cristina Kirchner comienza siempre sus discursos dirigiéndose “a todos y a todas”.

Sin embargo, los hispanohablantes no están discriminando cuando usan el masculino para designar a hombres y mujeres: no necesitan modificar el uso de su idioma para huir del sexismo y tampoco están obligados a pasar al género femenino el nombre de algunas profesiones.

Titulado “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, un informe de la RAE critica las nuevas guías sobre lenguaje no sexista elaboradas en España por universidades, sindicatos o gobiernos regionales, que proponen, por ejemplo, usar palabras como “la ciudadanía” en lugar de “los ciudadanos” o “el profesorado” en lugar de “los profesores” para hablar de grupos compuestos por hombres y mujeres.

El autor del informe de la RAE, Ignacio Bosque, defiende que “el uso genérico del masculino para designar los dos sexos está muy asentado en el sistema gramatical” español y que no tiene sentido “forzar las estructuras lingüísticas”.

“No es preciso, desde luego, ser lexicógrafo para intuir que la niñez no equivale a los niños”, fustiga.

Asimismo, “no parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura puede elegir entre ser juez o jueza”, critica el académico, considerando que las pautas propuestas por estas guías están únicamente pensadas para el lenguaje oficial.

La corriente “reformista” ya ha tenido varios ejemplos, además de los que brindan la Constitución venezolana y la presidenta Kirchner. El 15 de mayo del año pasado, la Puerta del Sol se vio desbordada por un movimiento de manifestantes que, para subrayar su conformación por mujeres indignadas y hombres indignados, se autodenominó “de l@s indignad@s”. Con el signo de arroba, para ser más inclusivos.

Pero la RAE decidió ponerle, si no freno, al menos un límite a un modo de expresarse que considera artificial y derivado de la exposición pública. En un detallado informe, cuestiona con contundencia e ironía una serie de nueve guías gramaticales destinadas a “evitar el sexismo en el lenguaje”, que fueron publicadas en los últimos 10 años en España.

En esas publicaciones, sus autores recomiendan a los lectores, entre otros consejos, que no apelen al uso genérico del masculino cuando se debe referir a los dos sexos al mismo tiempo. Así, por ejemplo, sugieren que se emplee “las personas becarias” en lugar de “todos los becarios” o, también, “las personas sin trabajo” para reemplazar a “parados”, en España.

sábado, 2 de enero de 2016

FINAL DEL INSTITUTO DORREGO

Por: Claudio Chaves[1]

¡Y no podía ser de otra manera! En una feliz decisión, el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, decidió cerrar ese engendro ideológico denominado Instituto Dorrego con el contundente argumento de que no corresponde al Estado tomar partido por una corriente historiográfica. ¡Felicitaciones! ¡Bien hecho!

Creado en noviembre de 2011 por un grupo de hombres interesados por el pasado, que procuró extender en el tiempo una visión historiográfica anacrónica nacida en nuestro país al calor de la expansión nacionalista en el mundo.

En los años ’30 del siglo pasado, el nacionalismo autoritario causaba furor en Europa. Su atractivo ideológico, más el valor atribuido a la fuerza y la voluntad, sedujo a jóvenes inquietos que responsabilizaban al liberalismo del siglo XIX de todos los males sociales y de la feroz matanza de la Primera Guerra Mundial. Un sector de la juventud argentina, fundamentalmente de clase media y alta, cayó bajo ese embrujo europeísta, rindiéndose al nacionalismo autoritario que hizo su ingreso triunfal en la política argentina con Uriburu en el golpe militar de 1930.

Valores como el intervencionismo de Estado, el industrialismo forzoso, la planificación económica, la sustitución de importaciones, la discriminación étnica, la xenofobia, la lucha contra el imperialismo y el rechazo al capitalismo de libre mercado se impusieron como verdades incontrastables. Mercados herméticos y protegidos fueron los colores y sonidos de aquellos años. El correlato ideológico de esa realidad material fue el nacionalismo. El novedoso relato tuvo una extensa vigencia a lo largo el siglo XX.

En nuestro país el Revisionismo Histórico fue la creación historiográfica del nacionalismo. Se propusieron releer la historia argentina a la luz de los valores de moda en el mundo: la fuerza, la voluntad y el accionar de caudillos infalibles que por encima de las instituciones conducían a sus pueblos al ejercicio de democracias de masas o autoritarismos plebeyos.

Defensores de las novedosas formas políticas buscaron enraizarse en nuestra cultura y demostrar que el nacionalismo más que un cuerpo doctrinario del siglo XX y europeo era un valor eterno de nuestro acervo cultural. Bucearon en el pasado para hallar vasos comunicantes y un hilo conductor que los emparentara con los ancestros. Como fórmula alcanzó ciertos logros aunque como todo cuerpo dogmático tuvo rigideces que desmerecieron la obra.

De aquellos años hasta ahora el mundo ha dado un giro copernicano. El proceso de globalización y mundialización de la economía ha hecho estallar por los aires los cuerpos de doctrina que marchan a contrapelo de las necesidades materiales actuales como es la liberalización de los mercados, la libre circulación y la industria globalizada. No veo cómo el nacionalismo ideológico pueda tener hoy respuestas para el pasado, el presente o el futuro. Sin embargo, los fundadores del Instituto Dorrego no se han dado por enterados. Repiten lo aprendido una vez y lo aplican hasta el fin de los tiempos. El nacionalismo fue la ideología de un mundo compartimentado y en guerra constante. La voluntad, la fuerza y la idea de revolución su leitmotiv. El Revisionismo apoyado en esos valores distorsionó el pasado para justificar su presente. Lo que podía ser entendible para aquellos años fundacionales es hoy un disparate anacrónico colosal. El Dorrego fue la farsa de un pasado con cierta gloria.

Por otro lado al bautizar como Dorrego a esa institución lo hicieron adrede para cavar más profundas las trincheras que en el presente el kirchnerismo realizaba. Fundando en la historia y hallando en ella la justificación de la grieta. Jamás comprendieron que la política es la herramienta para solucionar los conflictos que se suscitan en toda sociedad y no la continuidad de la guerra por otros caminos.

Finalmente, con el triunfo de la economía de mercado tras la caída de Unión Soviética y el Muro de Berlín, las democracias ganan espacio y con ella la valoración del republicanismo, las instituciones, la libertad, la justicia y los derechos humanos; en ese sentido el saber histórico demanda una nueva epistemología.



[1] Es profesor de Historia y licenciado en Gestión Educativa. Director de Escuela Secundaria de Adultos. Autor de "El Perón liberal", "El retroprogresismo", "Un liberalismo criollo de Perón a Menem" y "La gestión escolar en tiempos de libertad". Además, es autor de las obras de teatro "Cartas de amor a la Patria" y "Hombres de casaca negra".