viernes, 2 de diciembre de 2016

CON LAS FAMILIAS TAMBIÉN SE METIERON


María Cristina Viola, tres años, su última foto, sí, con las familias también se metieron!!!

Los que hemos sobrevivido al ataque terrorista del 70 aportamos nuestro testimonio, lamentamos que la promesa de terminar con la injusticia de las víctimas del terrorismo no hayan sido cumplidas por el gobierno del presidente Macri. Deseamos que no sean sólo promesas de campaña.

Reclamamos nuevamente verdad, justicia, historia y reparación!!!

Arturo C. Larrabure

jueves, 1 de diciembre de 2016

EL PUDOR Y EL OPERATIVO INDEPENDENCIA

Por Mauricio Ortín

Créase o no, el auto de elevación del juez Bejas, el que promovió el juicio oral que por estos días se celebra en Tucumán con el nombre de “Operativo Independencia”. Afirma que el contexto en el que se dieron los hechos que se juzgan fue el de un plan de aniquilamiento sistemático contra la población civil a través del cual cientos de tucumanos fueron perseguidos, torturados y/ o eliminados por su posición política, pensamiento, o condición social. Casi idéntica aserción obra en el respectivo requerimiento a juicio producido por los fiscales Leopoldo Oscar Peralta Palma y Pablo Camuñas (“la primera intervención masiva de las fuerzas armadas y de seguridad en un plan sistemático de exterminio de opositores políticos”). Pues bien, actuando ambos escritos en la causa y teniendo en cuenta el hecho de que el “Operativo Independencia” comenzó a ejecutarse el 8 de febrero de 1975, no hay otra opción posible que endilgar la responsabilidad intelectual al gobierno que diseñó y ordenó dicha acción. El cuál, no es otro que la gestión del partido Justicialista comandado por María Estela Martínez de Perón y sus ministros.

Yo no fui; fueron ellos

Mas, créase o no, el juez Bejas, en su escrito, sostiene que no fue así y, en una suerte de responsabilidad objetiva, atribuye exclusivamente la responsabilidad del Operativo Independencia al colectivo de las fuerzas armadas y a las de seguridad (jefes y subordinados incluidos). De allí que, con prescindencia del cargo o grado del individuo y por el mero hecho de pertenecer al colectivo que actuó en Tucumán en esa época, es suficiente para caer bajo el estado de sospecha. En tal marco “jurídico” una simple denuncia por una “violación de domicilio”, supuestamente, acaecida hace cuarenta años basta y sobra para procesar penalmente, enviar a juicio y condenar al infortunado; no así, en cambio, para Estela Martínez de Perón y los ministros firmantes del Decreto 261/75 que ordenó dicho Operativo. Es más, en su escrito, Bejas sugiere que los militares (léase, desde Videla hasta el cabo más moderno e incluyendo a los conscriptos) se aprovecharon de la candidez política de los López Rega, Lorenzo Miguel, Cafiero, Ruckauf, Herminio Iglesias y demás angelitos del peronismo gobernante para embaucarlos y así convencerlos de firmar el decreto para combatir la subversión en Tucumán.

Onganía, verdadero “padre” del Operativo Independencia

Según Bejas el Operativo Independencia constituiría una segunda fase a ejecutar de un plan militar contra la economía tucumana anterior al gobierno peronista que asumió el 25 de mayo de 1973. “El Operativo Tucumán”, a éste se refiere, es un plan de la presidencia del general Onganía que, entre otras medidas y en medio de la crisis del bajo precio mundial del producto, terminó con el subsidio a la industria azucarera tucumana. Dicho plan, sostiene Bejas, preveía la futura represión de los obreros y campesinos (especialmente sus líderes sindicales) que se verían afectados por la pérdida de sus fuentes de trabajo.

Al juez Bejas lo comprenden las generales de la ley

Ello así porque Bejas, antes de ser juez federal, se desempeñó como apoderado del partido justicialista tucumano (antecedente que suele ser decisivo en la elección de un magistrado). Por ende, quién más calificado e interesado que un ex apoderado para desvincular a su partido de la paternidad del Operativo Independencia. Además, un trámite sencillo por estos tiempos; como quitarle un dulce a un niño; sobre todo cuando se tiene a disposición a ancianos militares que hacen de pato de todas las bodas de los políticos.

Trabalenguas de la traición

El Operativo Independencia fue ordenado, en su momento, por los peronistas para defender un gobierno peronista de los terroristas que querían hacerse del poder por las armas. Hoy, paradojalmente, son también peronistas los que persiguen y llaman “genocidas” a aquellos que cumplieron la orden (“criminal”), del gobierno peronista, de defender el gobierno peronista. Y, para más inri, son peronistas los que les erigen monumentos y llaman víctimas a justamente aquellos que, en su momento, mandó a aniquilar.

Los hechos

A nadie, que frise los cincuenta años o esté medianamente informado, se le escapa que el Operativo Independencia fue la reacción natural, previsible, constitucional, lógica y espontánea, del gobierno civil de Isabel Perón, al ataque de fuerzas guerrilleras que intentaron hacerse del estado tucumano como primer paso hacia la toma del poder de la Nación. Así lo expreso el fallo de la causa 13 en el juicio a las Juntas. Por lo dicho, además de una falsedad ideológica, constituye una burla y un insulto a la inteligencia de los argentinos el llamar “opositores políticos civiles” a individuos que, estaban organizados en banda (Ejército Revolucionario del Pueblo) vestían uniforme de combate, portaban armas largas a la vista, habían sido entrenados militarmente en Cuba, enarbolaban bandera extraña al pabellón nacional, contaban con extranjeros en sus filas, atacaban cuarteles; tomaban pueblos; secuestraban y asesinaban civiles (entre ellos, niños); derribaban aviones; etcétera. Así, por ejemplo y con el objeto de aniquilarlos, en número de 120 atacaron a doce soldados en la escuela de Manchalá. Todos esos actos de guerra están registrados hasta en los más mínimos detalles en los cientos de publicaciones del ERP. Sin embargo e incomprensiblemente, Bejas y los fiscales del caso no se tomaron el trabajo de citar una de estas revistas. ¿Será que allí, por lo menos una vez por página, se insiste que están librando una guerra? ¿Será que se quiere ocultar lo evidente?

Lo evidente

Lo evidente es que era absolutamente legítimo e imperioso reprimir a los guerrilleros en Tucumán. Se podrá cuestionar la forma. Más, no es ésta sino la represión, en sí misma, lo que el juez Bejas y los fiscales consideran crimen de lesa humanidad. El axioma que rige en los juicios de lesa humanidad es que reprimir a los “opositores políticos” es un acto criminal de lesa humanidad. De allí que los jueces y fiscales, a contrapelo de los hechos, se ven en figurillas para negar que fue una guerra. Se llega hasta el monstruoso absurdo de, por ejemplo, que en el propio juicio oral los asesinos del Capitán Viola y su hija María Cristina sean querellantes-víctimas de aquellos que los reprimieron por haber cometido el tan alevoso crimen. Un disparate nauseabundo que califica crimen de lesa humanidad al hecho de que los policías atrapen a los asesinos pero no al que estos (para los jueces, “víctimas”) masacren a una niña de tres años.

Pudor


El tribunal de la Megacausa “Operativo Independencia” está integrado por los jueces Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Juan Carlos Reynaga. Los dos primeros, ya recibidos de abogado, residieron en Tucumán en el tiempo de los hechos que se juzgan. Como pocos y de manera directa, conocen el contexto en que se dieron. Es de suponer que el contexto histórico, que el juez Bejas y los fiscales proponen como el real, les cae como una grosera falta de respeto a su inteligencia y a su investidura. De no ser afectados de tal manera y aceptar dicho “contexto” como ajustado a la verdad, entonces sería deseable que, por una cuestión elemental de pudor, transiten las calles de La Cuna de la Independencia con sus respectivas caretas.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

ILEGALIDAD DE LOS JUICIOS LLAMADOS DE "LESA HUMANIDAD"


A TODOS LOS CAMARADAS DE LAS FUERZAS ARMADAS, FUERZAS DE SEGURIDAD, FUERZAS POLICIALES Y FUERZAS PENITENCIARIAS,

A LOS INTEGRANTES DE LAS DISTINTAS INSTITUCIONES Y ONG VINCULADAS,

A TODOS LOS ALLEGADOS, AMIGOS, INTERESADOS Y COMPATRIOTAS EN GENERAL,

Estimados Camaradas y Amigos:

Sabido es que la persecución judicial desatada contra los miembros de las distintas Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles (incluidos mujeres y hombres), ha dado paso a interminables procesos viciados de nulidad absoluta. Así lo continúan formalmente denunciando numerosos académicos y especialistas del Derecho.

La Constitución de la Nación Argentina, infinidad de Normativas Legales y Principios del Derecho con reconocimiento universal, han sido -y continúan siéndolo- sistemáticamente vulnerados.

A partir de lo expresado en el libro Juicios de Venganza (Juan Daniel Amelong - Alberto E. González - Abril 2015), las aludidas violaciones, irregularidades y/o arbitrariedades más relevantes se encuentran desarrolladas en el extracto "Ilegalidad de los Juicios llamados de Lesa Humanidad", documento de 9 (nueve) fojas.

Resulta también de capital importancia tomar conocimiento del aludido documento, solicitándose asimismo otorgarle la mayor difusión pública posible.

Coronel (R) Guillermo César Viola

Unión de Promociones

martes, 29 de noviembre de 2016

EL CAMARISTA FREILER Y SUS CÓMPLICES EN LA JUSTICIA FEDERAL

Ya desde 2012 en este blog existen notas llamando la atención sobre el juez Eduardo Freiler y señalando como uno de los de los que hicieron del prevaricato su metodología para negar justicia, para posibilitar la venganza del terrorismo contra las FFAA que los vencieran en el campo de batalla de los ’70.


Una vergonzosa red de complicidades se tejió en los tribunales de Comodoro Py para otorgarle impunidad al juez que no puede justificar su patrimonio

La sonrisa de la impunidad. Foto: Archivo

Con otro estilo, el camarista federal Eduardo Freiler parece dispuesto a recorrer la senda del escándalo judicial que en su momento hizo tristemente famoso al ahora ex juez Norberto Oyarbide.

Los escándalos judiciales que protagoniza Freiler, integrante de la Sala I de la Cámara Federal porteña, tienen, también, la rara virtud de mostrar una red de complicidades y encubrimientos en la justicia federal que va más allá de él y que revela un muy preocupante modus operandi al que es preciso poner fin. Se trata de los delitos cometidos por jueces y fiscales que se apañan y se protegen entre ellos y que, al hacerlo, cometen nuevos delitos a los que ellos otorgan un blindaje de impunidad.

Son varios los problemas de Freiler, uno de los magistrados más allegados y funcionales al kirchnerismo. Para empezar, un gigantesco enriquecimiento que hasta ahora no ha podido explicar y que se compone de caballos de carrera, campos, una mansión en Olivos, un departamento en Pinamar y una flota de automóviles de colección y un yate, además de un 50% de un balneario en Necochea. Lo más llamativo es que, como informó LA NACION, buena parte de esos bienes habrían sido adquiridos entre 2012 y 2015 con su sueldo de camarista. Freiler también es propietario de una financiera en sociedad con la ex esposa de Alfredo Lijo, hermano del juez federal Ariel Lijo.

Luego de que el abogado Ricardo Monner Sans lo denunció por enriquecimiento ilícito y por su sospechosa participación societaria en la financiera, se puso en marcha la aceitada maquinaria judicial para defender a sus miembros a partir del principio "hoy por vos, mañana por mí".

Así fue como en la causa por enriquecimiento ilícito actuó el fiscal Ramiro González, quien se desempeña como profesor en la cátedra de Freiler. En tiempo récord y sin que se llevaran a cabo peritajes ni ninguna medida de prueba, la enorme fortuna de Freiler se volvió lícita y el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi lo sobreseyó basándose en los dichos del propio investigado. Importante pieza en esta deleznable maniobra, Martínez de Giorgi, a diferencia de Freiler, se caracteriza por su bajo perfil. Su esposa, Ana María Juan, es secretaria en la misma sala de la Cámara Federal de Freiler.

Como dijimos en esta columna en abril pasado al ocuparnos de los escándalos de Freiler, Martínez de Giorgi asumió una jurisdicción que jamás debió haber asumido pues, por razones de elemental decoro, debió haberse excusado, y absolvió con una velocidad inédita al jefe de su señora. Lo mismo cabe decir del fiscal González, quien también debió haberse excusado, dados sus vínculos con el camarista investigado. En este punto, dichos funcionarios parecen no ser conscientes de que es imprescindible que quienes administran justicia no incurran en conducta alguna que pueda arrojar dudas sobre la imparcialidad con la que deben actuar.

En cuanto al fiscal González, Monner Sans lo denunció penalmente para que se lo investigue por presunto enriquecimiento ilícito. La causa recayó en el juzgado de Rodolfo Canicoba Corral.

A su vez, por considerar con mucha razón que el sobreseimiento de Martínez de Giorgi a Freiler es fraudulento, el abogado pidió la reapertura de la causa con el argumento de que se trata de una sentencia írrita pues se sobreseyó sin ninguna investigación. En declaraciones a Perfil, Freiler calificó de "aberración jurídica" la cosa juzgada írrita, y al presentar ante el Consejo de la Magistratura donde se lo investiga su descargo, que en realidad pareció un descaro, argumentó que aquel sobreseimiento en la causa de enriquecimiento ilícito es cosa juzgada.

Quizá debiera recordársele a Freiler que la doctrina de la cosa juzgada fraudulenta reconoce antecedentes en fallos de la propia Corte Suprema y también de la Cámara Federal de Casación Penal, que son sus superiores jerárquicos, lo cual revela, una vez más, su incompetencia para ocupar el cargo que ostenta. O que su criterio es tan parcial como interesado, pues la impunidad que se otorgan unos a otros los magistrados requiere que no haya la menor fisura en la cosa juzgada si el beneficiado es uno de ellos.

No hace mucho, al analizar en esta columna el tema de la sentencia írrita, señalábamos que la cosa juzgada o la imposibilidad de rever una sentencia firme es uno de los pilares del Estado de Derecho, pero planteábamos también que cuando se utiliza a la Justicia para garantizar el fruto de la corrupción y la impunidad de los culpables, la sociedad no puede quedar inerme teniendo que soportar en el futuro a los corruptos devenidos en honestos por sentencias judiciales inamovibles y no revisables. En síntesis, ¿puede lograrse impunidad a través de fallos inescrupulosos? En ocasiones, se recurre también hasta a la autodenuncia para obtenerlos con jueces amigos que garantizan impunidad.

Si el juez no accede a beneficiar a sus colegas, se lo quita del medio. En 1991 el juez Miguel Pons procesó a su colega María Servini de Cubría por su escandalosa actuación en el Yomagate en beneficio de Amira Yoma, ex cuñada de Carlos Menem, y pidió su juicio político, pero fue ascendido a juez de tribunal oral y la causa terminó en la Corte con sólo un descuento de 60 pesos en el sueldo de Servini de Cubría.

Freiler ha sumado otra denuncia en su contra, basada en versiones coincidentes sobre un pago a este juez que habría realizado el empresario del juego, presidente de Boca Juniors y operador judicial del Gobierno, Daniel Angelici, para beneficiar a Mauricio Macri en la causa de las escuchas telefónicas. El 14 de junio pasado, la Sala I de la Cámara Federal, que integra Freiler, confirmó el sobreseimiento del Presidente, que había resuelto el juez federal Sebastián Casanello en diciembre del año pasado, pocos días después de que Macri asumió la presidencia. La denuncia por el pago de las presuntas coimas la realizó un diputado del massismo e incluye a Angelici.

La Justicia es la institución fundamental para llevar a cabo la tan ansiada lucha contra una corrupción que en las últimas décadas ha crecido exponencialmente.

Pero no hay ninguna posibilidad de librar esa contienda si al mismo tiempo no se procede a sanear la Justicia de personajes tan siniestros como Freiler y varios de sus colegas del fuero, como también muchos fiscales. En el caso de ellos, el problema consiste no sólo en que no combatan la corrupción, sino que forman parte de ella.


lunes, 28 de noviembre de 2016

EN ESTE BLOG ES LA ÚLTIMA VEZ QUE SE MENCIONA AL COBARDE


DEFENSA: EL AUDITOR DENUNCIÓ Y EN 24 HORAS LE AVISARON QUE SERÁ RELEVADO DE SU CARGO

EL MISTERIO DEL MINISTERIO


Hace solo tres meses, el contraalmirante Raúl Alberto Lachnicht fue designado Auditor General de las Fuerzas Armadas, máximo cargo al que puede aspirar un abogado militar en actividad. En su cargo, informó al ministerio de Defensa sobre una serie de irregularidades en la Dirección de Asuntos Jurídicos de esa carga. La denuncia le costó el cargo. Pero lo más llamativo fue la rapidez de la reacción: no hubo ni margen para una investigación...


El 16 de agosto pasado, en el 'Boletín Oficial', se leía la siguiente publicación:

MINISTERIO DE DEFENSA
Resolución 42 - E/2016
Buenos Aires, 01/08/2016
VISTO la Ley Nº 26.394, los Decretos PEN Nros 2.666/12 y 721/16, y

CONSIDERANDO:

Que mediante la Ley Nº 26.394 se aprobó la organización del SERVICIO DE JUSTICIA CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS, como Anexo V de la misma.

Que el órgano rector de dicho Servicio es la AUDITORÍA GENERAL DE LAS FUERZAS ARMADAS.

Que, por lo tanto resulta indispensable designar al Auditor General de las Fuerzas Armadas, cuyo mandato se extenderá por el lapso de DOS (2) años, a partir del 27 de febrero de 2016 (artículo 4º, Anexo V, Ley Nº 26.394).

Que este MINISTERIO DE DEFENSA ha llevado a cabo el procedimiento previo previsto por el artículo 3º del Anexo III del Decreto PEN Nº 2.666/12, reglamentario de la Ley Nº 26.394, no existiendo oposiciones que enerven el dictado de la presente medida.

Que según lo previsto por el artículo 4º del Anexo III del Decreto PEN Nº 2.666/12, reglamentario de la Ley Nº 26.394, se dispone el orden de sucesión de la Fuerza de la cual provendrá quien se desempeñe en el cargo de Auditor General de las Fuerzas Armadas en el período subsiguiente.

Que la DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS del MINISTERIO DE DEFENSA ha tomado la intervención que le corresponde.

Que la presente medida se dicta en virtud de las facultades conferidas por el inciso 2° del artículo 2° del Decreto PEN N° 721/16.

Por ello,

EL MINISTRO DE DEFENSA RESUELVE:

ARTÍCULO 1° — Dáse por designado al Contraalmirante Auditor Raúl Alberto LACHNICHT (D.N.I. Nº 10.557.648), en el cargo de Auditor General de las Fuerzas Armadas, a partir del 27 de febrero de 2016 y hasta el 26 de febrero de 2018.

ARTÍCULO 2° — Establécese que el EJÉRCITO ARGENTINO será la Fuerza de origen del Auditor General de las Fuerzas Armadas para el próximo ejercicio.

ARTÍCULO 3° — Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese. — JULIO CESAR MARTÍNEZ, Ministro, Ministerio de Defensa.
e. 16/08/2016 N° 57697/16 v. 16/08/2016"


Desde aquella publicación no se completaron 3 meses antes que el ministro de Defensa, Julio Martínez, emita el siguiente comunicado:
  

¿Qué pasó en tan poco tiempo con el Auditor General de las Fuerzas Armadas (máximo cargo al que puede aspirar un abogado militar en actividad) Contralmirante Raúl Alberto Lachnicht?

Según afirman, el auditor le informó hace poco al ministro de Defensa sobre una serie de irregularidades en la Dirección de Asuntos Jurídicos de ese ministerio, y la respuesta no se habría hecho esperar: en menos de 24 horas, Martínez le contestó a través de una nota con fecha del 15 de noviembre que se quedaba sin trabajo desde el primero de diciembre.

¿Qué denunciaba? Lo que fuere resulta demasiado sospechoso desde el punto de vista de la rapidez de la reacción del ministro, quien claramente, no dejó margen siquiera para investigar lo denunciado...



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

domingo, 27 de noviembre de 2016

PRESOS POLÍTICOS


Como es de público conocimiento, al día de hoy 2175 presos políticos integrantes de las distintas fuerzas, mujeres y hombres, uniformados y civiles cuyas edades van de los 54 a los 96 años, han atravesado -y continúan haciéndolo- por distintas situaciones procesales. Hemos lamentado ya el fallecimiento de 385 de ellos, es decir, el 17,70 % del total.


Dentro de ese frío número hoy se encuentran en cárceles comunes casi 500 presos políticos en condiciones extremas de hacinamiento, precariedad y hasta de abandono. A los problemas lógicos de salud propios de la edad se suman las enfermedades adquiridas dentro de los penales. Las autoridades penitenciarias han expresado que no están en condiciones de cubrir las mínimas necesidades de un hombre de más de 50 años, menos aún de personas que en la mayoría de los casos superan largamente los 70 y 80 años. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y el Grupo de Trabajo de la ONU han expresado su preocupación y reparos respecto de la situación de Milagro Sala en Jujuy, casi "exigiendo" su libertad. Se presenta entonces la inmejorable oportunidad de aprovechar ese "fluido canal abierto de diálogo", para que esos organismos internacionales puedan requerir a nuestras autoridades un panorama actualizado de la gravísima situación descripta.


Ese fructífero intercambio ayudará sin duda a evitar más fallecimientos y quizá nos ayude a comprender el verdadero significado del tan manoseado, politizado y desvirtuado concepto integral de los "derechos humanos".

Coronel (R) Guillermo César Viola
DNI 8.488.475



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.