miércoles, 7 de diciembre de 2016

AGRADECER Y SOLICITAR APOYO


Estimado Amigo:

Se termina un nuevo año y en el Centro De Estudios Salta  no queríamos dejar de agradecerte todo el apoyo que nos has brindado. Gracias a él hemos podido concretar diversas acciones:
  •  La presentación del libro “1976”  del Tata Yofre.
  • Las Solicitadas en Diario La Nación y La Nueva Provincia denunciando el vergonzoso inicio del juicio “Operativo Independencia” en Tucumán
  • Reuniones formales e informales con el Ministro de Justicia de la Nación y el Sec de DDHH de La Nación
  • La presentación del libro “Los dilemas de la independencia” de Vicente Massot
  • Una nueva presentación en Salta de nuestro documental “La Escuelita de Manchalá”.
  • La presentación en Salta y Tucumán del libro “El Otro Demonio” de Jorge Martinez y Agustín De Beitia. 
  • Las habituales visitas y apoyo a los presos políticos alojados en la Cárcel Federal de Güemes
  • Presencias en el Juicio “Operativo Independencia” en Tucumán
  • La apertura de delegaciones en Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero,  Buenos Aires, San Juan, La Rioja y Mendoza.
  • Nuestra presencia en medios locales, Facebook, blog, etc.

Ha sido un año de mucho trabajo en el cual hemos visto como algunas acciones concretas están rindiendo frutos; en particular, y en gran parte a la difusión del documental “La Escuelita de Manchalá”, y por iniciativa del concejal Andrés Suriani se logró que el Consejo Deliberante de la Ciudad de Salta derogue aquella Resolución que ordenaba destruir el monumento al Combate de Manchalá y trataba de genocidas a los soldados conscriptos que allí combatieron. Ese documental ha sido aceptado también como prueba en el Juicio “Operativo Independencia” lo cual es muy importante ya que es un documento inobjetable que demuestra que en Tucumán se libró una guerra y no, como nos quieren hacer creer, que los militantes del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) eran jóvenes pacíficos que trabajaban en el monte para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes…

Queremos seguir en esa misma línea, nos queda mucho por recorrer, mientras escribimos este email son cientos los compatriotas que están sufriendo injusta prisión en cárceles comunes de todo el país; muchos ancianos, otros enfermos y otros presos sin condena, sólo por haber vestido uniforme en los 70s. Se están violando sistemáticamente sus derechos y queremos denunciarlo a través de un documental que muestre esa situación y que grafique, de primera mano, las aberraciones cometidas durante los mal llamados “Juicios de Lesa Humanidad”.

Necesitaremos para esto mucho apoyo económico, todo aporte suma, el desafío es grande pero nos motiva saber que la causa es justa y que contamos con la verdad de nuestro lado.

¿Contamos con tu apoyo?

En adjunto van los datos de nuestra cuenta corriente. Podés escribirnos también para que coordinar el retiro del dinero.

Desde ya muchas gracias,

BANCO PATAGONIA
  • Sucursal: Salta Nº 216
  • Cliente: Centro de Estudios en Historia, Política y Derechos Humanos
  • C.U.I.T.: 30 - 71465805 – 7
  • Nº de Cuenta Corriente: 216 -216019477 – 000
  • C.B.U.: 0340216200216019477007


Centro de Estudios en
Historia, Política y Derechos Humanos de Salta




Salta - República Argentina


¡GRACIAS POR TU APORTE!

martes, 6 de diciembre de 2016

TERMINEMOS CON LA VIOLENCIA


Los miembros del Centro de Estudios Salta repudiamos el ataque que sufrió el periodista Martín Grande en el mediodía del martes en nuestra ciudad capital, luego de ser interceptado mientras transitaba con su vehículo y golpeado brutalmente.

Condenamos enérgicamente lo sucedido y expresamos nuestra preocupación ante la situación que se vive en la provincia, luego de diferentes hechos de similares características ocurridos últimamente.

Le pedimos al Señor Gobernador que actúe en consecuencia y a la justicia que resuelva con celeridad lo ocurrido.


Aprovechamos para enviar nuestro mensaje de apoyo y solidaridad a Martín Grande y reforzamos nuestro pedido para que en Salta todos podamos expresarnos libremente, apelando al respeto y a la tolerancia como base fundamental del sistema democrático.


UNA VEZ MÁS LA INTOLERANCIA MUESTRA SU PEOR CARA EN SALTA


Como denunciara ayer, nuestro columnista José ‘Pepe’ Milia, la intolerancia mostró su peor cara en la ciudad de Salta. La prepotencia, la ignorancia, el resentimiento y la incapacidad para discutir ideas creyendo que una cabeza rota o una camisa manchada con sangre tienen más valor que la palabra. No es el camino para dirimir diferencias, el diálogo nos permite acercar posiciones, exponer las diferencias y obtener un resultado rico para lo sociedad.

Nuestro país ya fue agredido por la violencia en la década de los ’70, no caigamos en la misma trampa. Aprender de los errores es de hombres sabios y maduros, caer en la repetición de los mismos demuestra que no hemos aprendido nada.

Nuestro centro expresa su máxima solidaridad hacia el periodista Martín Grande y su máximo repudio hacia la cobarde agresión que sufriera,

La verdad os hará libres,

Centro de Estudios Salta

Golpearon salvajemente al periodista Martín Grande

Un hombre le cruzó el auto en un semáforo, descendió de él y le propinó varios golpes de puño.

Martín Grande fue agredido en un semáforo de Tres Cerritos

Hace instantes atacaron a trompadas al periodista Martín Grande frente a una estación de servicios, en barrio Tres Cerritos. Según publicó FM Profesional, uno de los hijos del diputado provincial Abel Ramos [1] le cruzó el auto en un semáforo, descendió de él y le propinó varios golpes de puño al periodista que debió ser asistido en la clínica San Roque. El periodista ya realizó la denuncia policial.

Este mediodía el periodista Martín Grande fue agredido a trompadas frente a una estación de servicios, en barrio Tres Cerritos.

Según publicó FM Profesional, uno de los hijos del diputado provincial Abel Ramos le cruzó el auto en un semáforo, descendió de él y le propinó varios golpes de puño al periodista que debió ser asistido en la clínica San Roque donde le diagnosticaron fractura de tabique y permanecerá internado en observación.

El violento episodio ocurrió a las 12.05 sobre la avenida Reyes Católicos y Las Palmeras. El periodista ya realizó la denuncia policial.

Por otra parte,  desde la comisaría de Tres Cerritos aseguraron que el agresor viajaba en un auto marca Toyota quien luego se dio a la fuga.





[1] Diputado Provincial por el Departamento Capital  por el Partido Justicialista
Comisiones que integra:        Salud - Asuntos Laborales y Previsión Social
Periodo: 2013 - 2017

MILAGRO SALA


Si la llamada "justicia" argentina y el propio Estado en conjunto ceden a la presión de los organismos internacionales para que cese la prisión preventiva de Milagro Sala, ¿cómo harán para justificar la permanencia por un tiempo que oscila entre cuatro y catorce años con prisión preventiva, sin condena firme, de más de 2000 personas en los juicios denominados de "lesa humanidad" sin caer en una gravísima contradicción? ¿Van a decir que no estaban enterados?


Cuando se viola la ley y los encargados de controlar a los que la aplican miran para otro lado, tarde o temprano se muestra la hilacha.

Silvia Marcotullio
DNI 9.999.644


lunes, 5 de diciembre de 2016

EL FASCISMO NUESTRO DE CADA DIA

En la primavera de 1930 Max Friedländer, probablemente el historiador de arte alemán más importante del siglo XX, presentó la su libro “Echt und unecht” en el museo de arte de Berlin del cual era director. La presentación fue un fiasco, Max Friedländer era judío y para el esquema mental nazi, que un judío fuera director del Museo de Arte de Berlín era una ofensa que había que hacérsela pagar. Como aún no se habían hecho con el poder, algunas patotas nazis se encargaron de agredir, de palabra y de hecho, a aquellos que asistían a la presentación.


No pequemos, como muchos, por omisión; acallar mediante violencia las opiniones que no nos gustan es una acción que sigue viva en los hombres, al menos en aquellos que por sus circunvoluciones cerebrales siguen cercanos al Homo neanderthalensis como siguen vivas sus causas: la prepotencia, la ignorancia, el resentimiento y la incapacidad para discutir ideas creyendo que una cabeza rota o un vestido manchado con huevos podridos tienen más valor que la palabra.


Que en Salta haya sucedido lo mismo que sucedió con Friedländer, no es algo que asombre a nadie, al fin y al cabo el fascismo, en sus múltiples variantes vernáculas, sigue gozando de buena salud. No obstante, deberíamos salvar las distancias, una cosa era una patota de criminales nazis y otra un grupo de pobres “neofachos” ignaros incapaces de hilar una idea superficial; los primeros mataban, los segundos vociferan, tiran huevos y, por ahora, no matan.

Hagamos una aclaración antes que algún ignorante de opuesto signo me salte al cogote, no hay algaradas bolches; esta, sea cual sea su variante -llámese el escrache, la ingesta obligatoria de aceite de ricino o la patoteada lisa y llana contra todo el que piensa distinto- ha sido siempre una práctica fascista ya que para llevarla a cabo es menester contar con una policía y un gobierno complaciente o al menos temeroso de las represalias que contra ellos estas patotas puedan urdir. Este era el caso de esa tarde de primavera en el Berlín de 1932 y eso fue lo que sucedió en Salta. Esta agresión se llevó a cabo a escasos veinte metros de la comisaría 1ª y la nula actuación de la policía se debió a que en otro escrache llevado a cabo por los “neofachos” de Salta, tres policías que cumplieron con su deber fueron enviados a juicio -a pedido de los revoltosos- por el fiscal de DD.HH., fiscal que, en una muestra de objetividad judicial, desestimó las denuncias de quienes fueron agredidos.


Esta es la realidad, el escrache es algo meramente facho, que las “ideas” de quienes lo llevan adelante hoy no remitan a “giovinezza, giovinezza” o al siniestro “arbeit macht frei” no quiere decir que, más allá de sus ideas, su manera de actuar no sea la misma aunque no lleven camisas pardas o negras.

Pero, por sobre todas las cosas el escrache -sea negro o rojo- no es otra cosa que la reacción necesaria pero siempre en grupo, en patota, de los obtusos que, incapaces de debatir ideas, creen que al carecer de estas, romper algunas cabezas o simplemente molestar a aquellos que piensan diferentes servirá para algo.

Jose Luis Milia


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

domingo, 4 de diciembre de 2016

UN LIBRO Y DOS PRESENTACIONES

Recordar la verdad completa de los ‘70 molesta a espíritus totalitarios. El otro demonio (Dunken), un trabajo de historia narrativa que cuenta los casos de diez víctimas olvidadas de las guerrillas de izquierda, fue presentado en Tucumán y Salta.

Por Agustín De Beitia, Jorge Martínez

El aspecto más gratificante de escribir un libro puede no agotarse en su mera publicación. Hay una sensación adicional, indefinible, que surge del contacto directo con los lectores y que aporta una dimensión diferente a la solitaria tarea de la escritura.

Los firmantes de esta nota pudieron experimentar algo de eso durante una breve gira de presentación por las provincias de Salta y Tucumán. El libro de marras es El otro demonio (Dunken), un trabajo de historia narrativa que cuenta los casos de diez víctimas olvidadas de las guerrillas de izquierda que actuaron en el país en la década de 1970. Tres de esas víctimas acompañaron a los autores en sus presentaciones: Silvia Ibarzábal, hija del teniente coronel Jorge Ibarzábal, secuestrado y asesinado por el ERP en Buenos Aires en 1974; Eugenia Paz, hija del empresario tucumano José María Paz, asesinado por Montoneros en 1974, y Maby Picón, viuda del capitán Humberto Viola y madre de María Cristina, de 3 años y medio, ambos asesinados en Tucumán por el ERP también en 1974.

Toda la gira fue organizada por el Centro de Estudios Salta. Se trata de una entidad única en su género, motorizada en gran medida por profesionales (Alejandro Patrón Costas, Alejo Caro Figueroa, Mario Cabanillas, Mauricio Ortin) que dedican su empeño y recursos personales a divulgar la silenciada verdad histórica de los años ‘70. Cuesta encontrar grupos equivalentes en el resto del país.

La propia Salta fue la primera escala. En el mundo editorial no hay acto más sereno que una presentación de libros. Al margen del género o los temas, el sentido de ese tipo de reuniones es celebrar el placer compartido de la lectura y la escritura, abrirse a opiniones diferentes o refrendar las ideas con las que se comulga. Pero ese no era el espíritu que aguardaba a los autores.

Manifestantes de H.I.J.O.S. en la Fundación Salta

Una veintena de ruidosos manifestantes de "organizaciones de derechos humanos" quisieron impedir el acto. Al entrar y al salir hostigaron al respetuoso auditorio que, de todos modos, asistió al encuentro. Repartieron panfletos con acusaciones ridículas, arrojaron bombas de olor, cantaron durante toda la presentación. Un par de personas fueron golpeadas, empujadas y corridas. Todo en nombre de la memoria, la verdad y la justicia.


En Tucumán las cosas fueron muy diferentes. Esa provincia conoció como ninguna otra el embate de la guerrilla setentista, que hasta intentó conquistar una parte de su territorio para separarlo del resto del país y fundar su propia republiqueta socialista. El actual juicio de lesa humanidad con motivo del Operativo Independencia (1975) caldeó más los ánimos. Como en los otros procesos similares abiertos por todo el país, los acusados son un puñado de ancianos enfermos, desvalidos y abandonados a la buena de Dios que no dejan de acumular condenas a perpetua. Casi todos consiguieron ya el beneficio de la prisión domiciliaria, lo cual no borra las escandalosas historias de parcialidad que rodean sus juzgamientos.

Testigos que admiten no haber estudiado lo que debían decir, querellantes que se ubican a espaldas de los acusados para marcarlos ante los declarantes, denunciantes, fiscales y jueces con notorio pasado guerrillero, abogados que no pueden cuestionar ese pasado, y los ejemplos podrían seguir.

NERVIO SENSIBLE

Tal vez por eso, y merced a la ayuda de la periodista Luz García Hamilton y su grupo de colaboradoras, los testimonios de Ibarzábal, Paz y Picón tocaron un nervio sensible. No hubo incidentes en Tucumán. Por el contrario, un auditorio atestado se emocionó como pocas veces ante el relato firme y sentido de esas tres mujeres que conocieron de primera mano el demonio de la violencia guerrillera. Un espíritu de gratitud mutua se paseó por el evento. Durante un par de horas, al menos, la pesada losa del olvido selectivo se levantó del pecho de las víctimas y les permitió respirar el aire fresco del recuerdo y la solidaridad de todo un pueblo.

Escraches y atención respetuosa. Consignas gastadas y emociones sinceras. El guión de la división perpetua frente a la posibilidad de la compasión, la memoria genuina y la verdad completa. La presentación de un libro puede generar muchas más cosas de las que cabe imaginar.



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

UN FURIOSO HURACÁN SE ACERCA


"Colgamos a los ladronzuelos y elegimos a los grandes ladrones".
Esopo

Hace tal vez un par de meses describí el costo que había pagado Italia por el proceso "mani pulite" que, impulsado por el Fiscal  Antonio di Pietro, barrió en 1992 con toda la clase política de la península y gran parte de la industrial. Conté entonces lo que estaba sucediendo en Brasil de manos del Juez Sergio Moro y un grupo de fiscales federales, que han dejado pasmado al mundo con sus investigaciones sobre el "lava-jato" y el "petrolão", y me pregunté cuánto estaría dispuesta su sociedad a pagar por la limpieza de sus instituciones.

Juez Sergio Moro

Desde entonces, el huracán, que incrementa diariamente su fuerza con las delaciones premiadas, está arrastrando por el fango a cientos de funcionarios, ejecutivos y dueños de grandes empresas y a políticos de todos los colores. Para tener una idea de la magnitud del golpe que sufrirá el Congreso brasileño, basta con saber que han firmado ya esos acuerdos, tendientes a la reducción de las penas, nada menos que el Presidente de Odebrecht -la mayor constructora internacional de la región- detenido hace más de un año, y 77 de sus más altos ejecutivos, que -ya se sabe- comprometerán a 200 gobernadores, alcaldes, diputados y senadores de 24 partidos. Ante esas noticias, a esos delatores se suman ahora muchos de los implicados del ámbito privado y también algunos funcionarios públicos, todos aterrados por la magnitud de las condenas -algunas superan los 40 año de cárcel- que han comenzado a imponerse.

Los fiscales ya han procesado y eyectado de su cargo al Presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, que habilitó el impeachment que terminó con la destitución de Dilma Rousseff, y el jueves obtuvieron del Supremo Tribunal Federal la autorización para avanzar sobre Renan Calheiros, que ocupa igual cargo en el Senado federal. El Presidente de la República en ejercicio, Michel Temer, no sólo ha sido acusado directamente de corrupción por algunos denunciantes -ya se tramita su propio juicio político, pero no creo que prospere- sino que, desde que asumiera hace pocos meses, ha debido pedir la renuncia a varios de sus ministros, también involucrados en el escándalo. El mismo Lula, quizás el político que conserva, individualmente, la mejor imagen pública, siente al tsunami mojar sus zapatos, y es posible que termine con sus huesos en prisión.

La clase política, corporativamente, ha decidido poner fin a las investigaciones judiciales, y ya tiene media sanción un proyecto de ley -casi una autoamnistía- que así lo ordena. Su repercusión en la sociedad fue inmediata, y fuertes cacerolazos resonaron en la noche del miércoles en muchas grandes ciudades de nuestro vecino. Los fiscales, por su parte, han solicitado al Poder Judicial que declare la inconstitucionalidad de la eventual ley, lo cual generará un conflicto institucional de proporciones homéricas.

El Juez Moro se ha transformado en la gran figura de Brasil y, si presentara su candidatura para algún cargo, sería elegido por un amplísimo margen; por ahora, ha manifestado que quiere seguir con su función hasta terminar la tarea purificadora que ha emprendido. La incógnita está centrada en hasta dónde podrá avanzar porque, se dice, sus investigaciones alcanzan también a varios ministros del Supremo Tribunal Federal.

Todo ha sucedido mientras Brasil cae en la mayor recesión de su historia y, si no fuera porque se trata de la mayor economía de América del Sur, y la séptima del mundo, toda la región podría sentarse a contemplar el proceso y sus derivaciones por televisión, pero sucede que es el más importante socio comercial que todos tenemos, en especial la Argentina y, cuando el gigante se resfría, cogemos una pulmonía.


Ignoro qué sucederá aquí con las innumerables causas por corrupción abiertas contra Cristina Elizabet Fernández, sus hijos, sus funcionarios, testaferros, empresarios y cómplices de toda laya -¡hasta actores de cine y telenovelas!- que integran la asociación ilícita que la ex Presidente encabezara, pero resulta claro que los únicos tres que se encuentran efectivamente en prisión -Báez, Jaime, López- lo están por sus propias torpezas y no porque el brazo de la Justicia haya ido a buscarlos; si no fuera por los videos de La Rosadita y las decenas de estancias, la obscena exhibición de barcos y aviones o el revoleo de bolsos en raros conventos, los Tribunales no tendrían resultados que mostrar.


Mientras, delincuentes emblemáticos como Boudou, Scioli, De Vido, Uberti, Parrilli, Esteche, D'Elía, Bonafini, Shocklender, Daura, Milani, Moreno, Anímal, Máximo y Florencia, Berni, Capaccioli, los Zacarías y muchos más continúan en libertad, disfrutando de sus fortunas mal habidas, entorpeciendo los procesos, riéndose en la cara de sus víctimas y poniendo en peligro las pruebas, sin que a los jueces de Comodoro Py parezca importarles. No sugiero linchamientos, pero sí que se les aplique la prisión preventiva, ineludible en estos casos.

Sin embargo, el próximo 19 de diciembre será una bisagra, ya que la Sala I de la Cámara de Casación ha convocado a todas las partes a una audiencia, fruto de la cual resolverá si la causa por la denuncia del asesinado Fiscal Nisman es reabierta o terminará juntando polvo, para siempre, en los archivos judiciales. Comparecerán ante los magistrados el Fiscal General De Luca -que ya ha desistido de los recursos que formulara su colega Moldes contra los reiterados fallos del Juez Rafecas, quitando al proceso el impulso estatal- y la DAIA, que quiere ser querellante para revivirlo.

Esa absurda corporación de jueces (por ejemplo, la Juez Figueroa, de la Sala I) y fiscales (entre otros, De Luca) autodenominada Justicia Legítima -quienes no la integran, ¿son entonces ilegítimos?- está luchando denodadamente para mantener el escudo que, desde que la causa por el memorándum firmado con Irán se iniciara, protege a Cristina, su ex Canciller Timerman y varios más de las acusaciones por traición a la patria, encubrimiento del terrorismo y otros delitos menores. La agrupación pretende ahora desplazar a los jueces Hornos y Borinsky, integrantes de la misma Sala, y reemplazarlos por otros que confirmen los fallos dictados por la Sala I de la Cámara Federal, integrada por ese otro par de angelitos que son los jueces Ballestero y Freiler, éste con sus propias denuncias por enriquecimiento ilícito, producto de la fortuna que detenta, amasada durante la década robada.

Será un día trascendental porque, si el proceso se reabriera significará que el huracán que se acerca ha sido percibido en su gravedad y los vientos de purificación habrán llegado para quedarse; en caso contrario, no sólo quedará garantizada la impunidad para los más terribles delitos sino que la sociedad entera, a la cual se le está exigiendo aceptar un presente de sangre, sudor y lágrimas en pos de un mejor futuro, pedirá a todos, todos,  los poderes del Estado cuentas por su proceder y, una vez más, cualquier atisbo de gobernabilidad habrá saltado por los aires.

Bs.As., 3 Dic 16

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
E.mail: ega1@avogadro.com.ar
E.mail: ega1avogadro@gmail.com


NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.