lunes, 13 de febrero de 2017

LESA HUMANIDAD


Encuentro plausible que el programa Intratables haya convocado a las señoras Victoria Villarruel y Silvia Ibarzábal para que pudiesen alegar en favor del reconocimiento a las víctimas del terrorismo subversivo de los años 70. Ambas lo han hecho con claridad, altura y serenidad. Ello contrasta con la actitud de algunos panelistas, que han presionado para que tanto Villarruel como Ibarzábal señalasen como asesinos a los miembros de la junta militar que asumió en 1976, como si la validez del alegato dependiese de ese señalamiento. Adicionalmente, los periodistas que componen el panel insisten en afirmar con notoria ignorancia que los delitos de lesa humanidad sólo pueden ser cometidos por agentes del Estado y no por los guerrilleros. La la ley 25.390 del 8/1/01 que aprobó el Estatuto de Roma define en su artículo 7 los que denomina "crímenes de lesa humanidad". Luego de tipificar los actos delictivos, la norma, en su punto 2, agrega: "Por ataque contra una población civil se entenderá una línea de conducta que implique la comisión múltiple de actos mencionados en el párrafo 1 contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización de cometer esos actos o para promover esa política".

Consecuentemente, las organizaciones terroristas (ERP, Montone-ros, FAR, FAP y otras) cometieron delitos de lesa humanidad.

Eduardo P. Ayerra
DNI 8.254.636


DÍA DE LA MEMORIA


El editorial "La discusión por el Día de la Memoria", del martes pasado es el aporte más importante que se ha hecho sobre el tema hasta la fecha. Es la primera vez que leo una crónica absolutamente veraz sobre lo ocurrido. Las organizaciones guerrilleras secuestraban y mataban gente con el objeto de pedir rescates o directamente para eliminar rivales políticos representativos de todas las actividades del país. Era evidente que querían derrocar al gobierno constitucional y crear una dictadura al estilo del "castrismo cubano". El Congreso trató por todos los medios de lograr una salida constitucional a un gobierno indefenso, sin autoridad. Toda la opinión pública e incluso los miembros de los más importantes partidos políticos urgieron al Ejército para que se hicieran cargo de la situación.

Los felicito por haber publicado la verdad histórica.

José Norberto Allende
DNI 4.248.609


domingo, 12 de febrero de 2017

LA HISTORIA QUE NADIE QUIERE VOLVER A OÍR

Por Jorge Fernández Díaz

"Desde octubre de 1975, bajo el gobierno de Isabel Perón, nosotros sabíamos que se gestaba un golpe militar para marzo del año siguiente. No tratamos de impedirlo porque al fin y al cabo formaba parte de la lucha interna del movimiento peronista." La frase pertenece a Firmenich, es una admisión pública de que la conducción de "la juventud maravillosa" prefería los militares de la dictadura a la represión ilegal de su propio partido y también de que hasta entonces los 70 eran leídos principalmente como una monstruosa interna armada entre "compañeros". Se trata de una confesión periodística, y por lo tanto algunos kirchneristas folklóricos podrían aducir que es otra mentira de la prensa hegemónica. Hay un problema: el periodista que entrevistó entonces a Firmenich era Gabriel García Márquez, y consta en la página 106 de su libro Por la libre.

La flagrante falsificación de la historia de aquellos años fue anterior al kirchnerismo, y en esa operación cultural de la negación estuvimos casi todos involucrados. Mi generación anhelaba el enjuiciamiento de los terroristas de Estado que a partir de 1976 habían organizado una cacería repugnante, y fue entonces porosa a la idea de no revolver la prehistoria para no justificar a los represores, cuyo plan sistemático ya está en los anales de la aberración universal. Raúl Alfonsín, con su mira en la gobernabilidad, tampoco quiso ir a fondo con las responsabilidades que le tocaron al peronismo. Cualquier crítica a la guerrilla era galvanizada bajo el insulto de "la teoría de los dos demonios", y así fue como con el correr de los años se instaló una serie de mentiras inconmovibles: Perón nada tuvo que ver con la Triple A ni con la criminal escalada contra la izquierda peronista, y murió perdonando a los que mataron a Rucci; las acciones de su secretario privado, su esposa y sus amanuenses sindicales y políticos fueron independientes, fruto de sus propias iniciativas. Y los setentistas eran pibes tiernos que dieron su vida para cambiar el mundo y además lumbreras de la política nacional.

Durante doce años, los Kirchner no hicieron más que montar una siniestra glorificación de aquella "gesta", mientras impulsaban algo necesario: el castigo judicial a los responsables del Proceso. Hoy la inmensa mayoría de esos jerarcas están condenados y asoma por primera vez la posibilidad de un revisionismo sin miedos ni prohibiciones.

Marcelo Larraquy, un historiador incontaminado de cualquier narrativa de encubrimiento, prepara un libro monumental sobre la violencia política y ya anticipó en Los 70, una historia violenta algunos datos que habían sido cuidadosamente sustraídos de la memoria. No sólo demuestra las demenciales y homicidas faenas de la JP montonera y las ideas calamitosas de una camada que siempre se ha autoproclamado como la más brillante del siglo XX, sino que pone el dedo en la llaga al recordarnos qué hizo Perón cuando se le rebelaron.

La primera reacción ocurrió el 1º de octubre de 1973. Dictado por su propio líder, el Consejo Nacional del PJ elaboró un documento que decía: "El Movimiento Justicialista entra en estado de movilización de todos sus elementos humanos y materiales para enfrentar esta guerra. Debe excluirse de los locales partidarios a todos aquellos que se manifiesten en cualquier modo vinculados al marxismo. En todos los distritos se organizará un sistema de inteligencia al servicio de esta lucha". Quien firmaba el texto era a un mismo tiempo presidente electo y máxima autoridad del órgano partidario.

A partir de su directiva comenzó un impiadoso operativo de "depuración", que consistió en una feroz persecución de los "infiltrados". Perón obligó al justicialismo a entrar en combate y delación, dio luz verde para que el sindicalismo ortodoxo hiciera "tronar el escarmiento" y batallara a sangre y fuego al gremialismo clasista en las fábricas, instruyó a López Rega para que armara un grupo parapolicial dentro del Estado; le dio amplios poderes al comisario Alberto Villar, que llevaría a cabo la represión ilegal, y ascendió a los hombres fundamentales de lo que sería la Triple A. Enseguida sobrevendrían la primera lista de "condenados" a muerte y los atentados con metralleta y explosivos, y una serie de golpes destituyentes a gobernadores legalmente elegidos en las urnas, pero con simpatías por la Tendencia Revolucionaria: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta y Santa Cruz.

Perón tampoco se guardaba nada. Les dijo a sus militantes que no debían permitir que se introdujeran ideologías y doctrinas "totalmente extrañas a nuestra manera de sentir": "¿Qué hacen en el justicialismo? Porque si yo fuera comunista me voy al Partido Comunista y no me quedo ni en el Partido ni el Movimiento". A esa altura, el General no hacía distingos entre el ERP y Montoneros. Envió al Congreso una reforma del Código Penal para endurecer las penas contra la "subversión", superando incluso la severidad de la dictadura de Lanusse. "A la lucha, y yo soy técnico en eso, no hay nada que hacer más que imponerle y enfrentarla con la lucha -dijo Perón-. Nosotros, desgraciadamente, tenemos que actuar dentro de la ley, porque si en este momento no tuviéramos que actuar dentro de la ley ya lo habríamos terminado en una semana... Pero si no contamos con la ley, entonces tendremos que salirnos de la ley y sancionar en forma directa, como hacen ellos... Porque formo una fuerza suficiente, lo voy a buscar a usted y lo mato. Si no tenemos la ley, el camino será otro. Y les aseguro que puestos a enfrentar la violencia con la violencia, nosotros tenemos más medios para aplastarla, y lo haremos a cualquier precio."

Por televisión, Perón pronuncia en esos días la palabra "aniquilación". Luego dice: "La decisión soberana de las grandes mayorías nacionales de protagonizar una revolución en paz y el repudio unánime de la ciudadanía harán que el reducido número de psicópatas que va quedando sea exterminado uno a uno para el bien de la República".

El mensaje hacia adentro y hacia afuera no podía ser más contundente. Bandas compuestas por policías y delincuentes comunes, pesados de la GGT y las 62 Organizaciones, y dirigentes justicialistas de grueso calibre actuaban bajo las consignas del momento: macartismo, espionaje, purga, guerra, exterminio y aniquilamiento. La crónica de esos sucesos se entrelaza con la carnicería montonera, que vengaba cada muerto con fusilamientos y bombas. Los setentistas, a posteriori, intentaron dos camelos: separar a Perón de la persecución ilegal presentándolo como un hombre enfermo y manipulable, y luego relativizar la inquina que les había tomado. Es que pretendían seguir usufructuando el mito, y verdaderamente lo lograron, a pesar de toda evidencia. Perón tuvo lucidez plena hasta tres días antes de su muerte, expiró odiando con toda su alma a los "estúpidos e imberbes" y dejó como misión borrarlos del mapa. No otra cosa hicieron su viuda y su secretario, que continuaron su política.

Los conceptos públicos de Perón serían luego utilizados y perfeccionados por las Fuerzas Armadas. Montoneros no hizo nada para frenar el golpe; por lo tanto, también fue cómplice de la noche más larga y oscura. El justicialismo cometió crímenes de lesa humanidad, que nadie se atrevió a juzgar: hubo en ese período cerca de mil desaparecidos y más de mil quinientos muertos, y el financiamiento de esa masacre surgió del erario. Casi todos son culpables en esta historia de clisés e infames falacias que nadie quiere volver a escuchar.


REVUELCOS INTERESANTES


"La incomprensión del presente
nace de la ignorancia del pasado"
.
Rafael Bielsa

El domingo pasado, al leer la imprescindible columna de Jorge Fernández Díaz en "La Nación" (https://tinyurl.com/z4qcmmf), tomé conciencia del primero de los impresionantes cambios que se han producido en lo que va del año.

Hasta ahora, los ideólogos de izquierda del mundo subdesarrollado se hartaron de despotricar contra la globalización, a la que consideran terriblemente perjudicial para los países pobres. Sin embargo, hoy quien enarbola la bandera más importante de resistencia a ese movimiento -que, debo decir, me parece imparable- es nada menos que Donald Trump, que brega por cerrar la economía estadounidense con los mismos argumentos que utilizan quienes se encuentran en sus antípodas políticas.

Es interesante, entonces, pensar cómo puede darse un fenómeno socio-económico, relativamente nuevo, que resulte perjudicial para todos, sean privilegiados o sumergidos. Como, naturalmente, eso contiene una contradicción que lo convierte en imposible, resulta fundamental discernir a quién le asiste la razón.

Estados Unidos es, sin duda, el mayor país del mundo todavía, aunque China pretenda acercársele. Y es el mayor exportador de tecnología, dada su monumental inversión en investigación y desarrollo. Pero, para poder mantener al mundo entero como un mercado para sus productos, debe también aceptar que el resto de los países exporten a su mercado interno porque, en general, las economías son reacias a comprar a quien no les compra.


Por eso, creo que los próximos meses -hace pocas décadas, hubiéramos dicho años- traerán algunas respuestas a estos interrogantes, generados por algunos datos ciertos: un obrero estadounidense gana, en promedio, cuatro veces más que su homólogo mexicano, y ni hablar de los trabajadores del sudeste asiático, pese a que éstos también han mejorado. Si Trump insiste en concentrar toda la producción de las empresas norteamericanas en su propio territorio y en incentivar el "compre nacional", resulta obvio que los salarios locales subirán aún más, y ese mayor costo se trasladará, necesariamente, a los precios; de la reacción de la sociedad ante ese incremento dependerá, en mucho, el futuro político del nuevo Presidente. Casi tanto como de sus feroces batallas contra la prensa (tan tradicionalmente libre allí que llegó a costarle su cargo al Presidente Richard Nixon) y contra la Justicia, que ha actuado siempre como garante de la división de poderes y como última defensa de los ciudadanos frente a los abusos del Poder Ejecutivo.

El segundo vuelco se refiere a la ola anticorrupción que, desatada por las investigaciones en las empresas Petrobras y Odebrecht, ya alcanza a varios países de Latinoamérica. El pedido de captura del ex Presidente peruano, Alejandro Toledo, las imputaciones al Gobernador del Estado de Rio de Janeiro y al Alcalde (Prefeito) de su capital, el bloqueo judicial a la designación de uno de los principales ministros de Michel Temer (Presidente de Brasil), las acusaciones contra Juan Manuel Santos  (Presidente de Colombia), las repercusiones en Panamá y en República Dominicana, donde hay varios políticos y funcionarios de primer nivel involucrados, están transformando al Lava Jato en un verdadero tsunami internacional que nadie sabe dónde terminará, ni cuál será su costo.

Otro vuelco, el primero propio, se refiere al reducido índice de inflación de enero, un mes tradicionalmente malo para esta medición, que sorprendió a todos los economistas. Anualizando los logros de los últimos siete meses en la materia, resulta claro que el Gobierno y el Banco Central han conseguido domeñar este flagelo, que tantos pobres produce; además, resultará un dato clave al momento de negociar las paritarias, salvo aquéllas que se celebrarán con los gremios de marcada dirigencia kirchnerista, en especial los maestros. Pero creo que, si los diferentes gobiernos provinciales se mantienen firmes, surgirá una importante disidencia dentro de los distintas agrupaciones que permitirán el comienzo de las clases en tiempo y forma, y lo mismo sucederá con el subterráneo capitalino y sus salvajes "metrodelegados". Cada vez serán más quienes estén dispuestos a desobedecer directivas claramente desestabilizadoras.

El dato de la inflación, sumado al éxito del blanqueo y a la proximidad del ingreso de ingentes divisas provenientes de las exportaciones de granos, acompañado por la favorable opinión de los grandes operadores de los mercados de crédito internacionales (Morgan Stanley dijo, el viernes, que Argentina enderezará su economía y atraerá US$ 230 mil millones), permiten afirmar que el Gobierno está haciendo muy bien las cosas en ese terreno. Estoy seguro que el país volverá a crecer este año, aunque será muy difícil que ese crecimiento sea parejo para todas las áreas de actividad, en la medida en que muchas de ellas dependen de la marcha de nuestro principal socio comercial, Brasil, inmerso en una crisis económica y política de incierto futuro.

Y, finalmente, el marcado revuelco que significa la permanente presencia en los medios de difusión masiva, que hoy hasta editorializan sobre la cuestión de los presos políticos pese a haberla ignorado durante los últimos catorce años. Obviamente, ese cambio de actitud responde a un nuevo interés social, reflejado en el rating y en los cientos de cartas de lectores que publican los diarios de mayor circulación, que piden una solución inmediata de este grave condicionamiento de nuestra joven democracia.


Todo ello resulta innegablemente positivo porque, a la entrevista que realizó Eduardo Feinmann a Victoria Villarruel esta semana, siguió un interesantísimo y constructivo debate -en Intratables- entre Silvia Ibarzábal (hija del Coronel secuestrado en el ataque a la guarnición de Azul, torturado y asesinado en 1974, durante la presidencia de Juan Domingo Perón), Luis Labraña (el ex montonero que inventó la mágica cifra de los 30.000 desaparecidos) y Eduardo Anguita (ex combatiente del ERP), que permitió iluminar este tema, tan manipulado.


Resulta inexplicable que, mientras rivales seculares como Alemania, Francia, Gran Bretaña, Polonia y Rusia, que combatieron en guerras terribles y sanguinarias, pudieron sólo siete años después de la Segunda Guerra Mundial (en la que murió el equivalente a toda nuestra población) sentar las bases para la actual Comunidad Europea, y Estados Unidos y Japón se convirtieron en fuertes aliados después de los bombardeos atómicos, nosotros sigamos inmersos en una contienda que ya debiéramos haber debido dejar atrás, cerrando las heridas que, sin duda, causaron esas décadas violentas.

Pero no podremos hacerlo hasta que cese la venganza, y todos podamos estudiar nuestra historia analizando crudamente los hechos tal como sucedieron, sin enmascararlos detrás de posturas ideológicas, y sin tergiversar lo que pasó en nombre de un sesgado relato que, a esta altura, huele irremediablemente a moho.

Bs.As., 11 Feb 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

sábado, 11 de febrero de 2017

SANTA FE, DE PUNTA: CARAVANA POR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS POLÍTICOS

PARA IMITAR


Feb 10, 2017

El jueves 9 de febrero de 2017, por la mañana, se realizó en Santa Fe una jornada histórica: la Primera Caravana para pedir la libertad de los Presos Políticos y el fin de los juicios mal llamados de Lesa Humanidad.
  


La ONG “La Otra Campana” junto con amigos de AFAVITA, C.E.N.I, U.P., familiares y amigos de Presos Políticos y población civil llevó este mensaje por las calles de la ciudad, la gente nos felicitó, aplaudió y nos acompañó. Gracias a todos ellos por alentarnos con sus palabras. Nos han dicho cosas como: “Los felicitamos, basta de escuchar sólo a los terroristas” o “No sabíamos que hay gente presa ahora por esto, no permitan que esto siga pasando”.


El recorrido fue en paz con la música de RESISTIRÉ. Cuando pasamos por el Tribunal Oral Federal había una manifestación de los Organismos de DD.HH. que nos insultó. Nos gritaron “¡ASESINOS!”. Sólo nos detuvimos a cantar el Himno Nacional sin agredirlos en ningún momento… mientras recibíamos aplausos y felicitaciones de la gente que pasaba. Algo que nos sorprendió fue que no pudimos pasar más por el TOF ya que la policía no podía garantizar nuestra seguridad.


A toda la gente que nos apoyó en esto y no nos conoce, les decimos que nos sigan en la Otra Campana….

Gracias!

ONG La Otra Campana
Facebook @laotracampanasantafeparana
Twitter @laotracampana1


viernes, 10 de febrero de 2017

IRREFUTABLES


Para todos los memoriosos que tenemos más de 70 y hemos vivido la desdichada guerra subversiva y su posterior represión, no nos cabe otra actitud que pensar que todos aquellos que ignoren la historia de lo que realmente sucedió y la juzguen con una mirada parcial y sesgada, lo hacen o por ignorancia o por una visión retorcidamente ideologizada. Por tal motivo apoyo en todos sus conceptos los dichos de Gómez Centurión y Victoria Villarruel, cuyas afirmaciones vertidas en programas de televisión son absolutamente certeras, veraces e irrefutables.

Horacio Landó


POR NIETOS TRUCHOS: DENUNCIAN DELITOS DE ACCIÓN PÚBLICA A ABUELAS DE PLAZA DE MAYO


El miércoles 13 de enero de 2016, Juan Ricardo Mussa, Presidente de la ONG Paso por Paso Argentina, con el patrocinio del abogado Enrique A. Piragini, radicó una denuncia penal por ante el Juzgado Federal N° 3 de La Plata, a cargo del Dr. Krepalk, con intervención de la Fiscal Ana Russo, para que se investigue la posible comisión de los delitos de defraudación al Estado, falsificación de documentos y otros delitos, a raíz de haberse detectado la existencia de algunas personas que se habrían hecho pasar por nietos recuperados, amañando documentación y realizando estudios de ADN falsificados, percibiendo importantes sumas de dinero en carácter de indemnización, burlando así sus supuestos Derechos Humanos, y contando con la complicidad de distintos funcionarios y miembros de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Inclusive se solicita investigar la sospechosa desaparición de algunos de esos “nietos recuperados”, particularmente los que se “suicidaran” y los que fueran víctimas de supuestos robos y hechos de inseguridad. Se pide que todos y cada uno de los nietos recuperados vuelvan a realizar estudios genéticos en algún ente imparcial, habida cuenta que en el Banco Nacional de Datos Genéticos, que funcionara en el Hospital Durand, se detectaron gravísimas irregularidades. Se pide conocer el listado completo de los nietos recuperados, como así también los montos percibidos como indemnización.