martes, 21 de febrero de 2017

DEBATE INCOMPLETO


Hoy, a las 22, habrá un debate entre ex militares y terroristas de los 70. Será transmitido en vivo por los canales de YouTube, Facebook y Twitter de Infobae. Participarán José D'Ángelo Rodríguez y Aldo Rico, como ex miembros del Ejército Argentino, y Luis Labraña y Eduardo Anguita, como terroristas que participaron de las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros. Será moderado por Luis Novaresio y Ceferino Reato. Es una buena oportunidad que se está dando al pueblo argentino para darse y participar del debate que se debe a sí mismo. Pero estaría incompleto si no se llamara a políticos y funcionarios de la época. Fue la dirigencia política la que no supo contener el terrorismo que atentaba contra las instituciones, fue la que llamó a los militares para que enfrentaran el caos y fue la que se "borró" en las cámaras a la hora de tomar decisiones. Isabel Martínez de Perón y su gabinete firmaron los decretos de aniquilamiento, y hoy solamente están pagando penas los militares.


Es hora de que los políticos se hagan cargo de los desastres en los que nos sumergen.

David San Román
DNI 36.346.156


POLÉMICA SOBRE LOS ´70: OTRA DENUNCIA CONTRA EX FUNCIONARIOS K POR “EL CURRO” DE LOS DDHH


La asociación civil “Ciudadanos Libres por la calidad institucional” denunció a los ex ministros de Justicia durante el kirchnerismo por los posibles delitos de malversación de caudales públicos y encubrimiento. Se investigan los millonarios fondos recibidos en concepto de indemnizaciones a familiares de detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar.

A fines del 2016, el abogado José Magioncalda, titular de la asociación civil “Ciudadanos libres por la calidad institucional” presentó un pedido de información pública para conocer el número exacto de desaparecidos durante la última dictadura militar al Estado argentino. Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, repudió la inquietud del abogado. Periodismo y Punto accedió a la presentación que realizó el letrado a primera hora del jueves 16 de febrero en los tribunales de Comodoro Py. Allí denunció a los ex ministros de Justicia durante el kirchnerismo Aníbal Fernández, Julio Alak y Alberto Iribarne por los posibles delitos de malversación de fondos públicos y encubrimiento. El restante denunciado es el ex secretario de DDHH camporista, Martín Fresneda. El joven cordobés había sido investigado por la supuesta discrecionalidad en el manejo de dinero público en el pago de las indemnizaciones a familiares de los detenidos-desaparecidos durante la dictadura. El juez Claudio Bonadío allanó en dos ocasiones sus oficinas.

La denuncia se basa en información recibida de la gestión actual y del militar retirado, periodista y escritor José Dángelo autor de “Mentirás tus muertos” quién relató en su obra diversos casos de familiares de detenidos-desaparecidos que cobraron indemnizaciones de forma poco transparente. D´angelo será uno de los protagonistas de un debate que transmitirá Infobae con la conducción de los periodistas Ceferino Reato y Luis Novaresio el próximo martes por la noche.

Uno de los casos que Magioncalda cita en su denuncia es el de Pedro Alberto Sabao, que figuraba como "víctima de ejecución sumaria" a pesar de que la revista Evita Montonera había publicado en 1975 que un pelotón de ese grupo guerrillero "ejecutó al traidor y delator de compañeros, Pedro Sabao, que al intentar huir cayó al río Paraná". Según D´angelo, los familiares de la víctima cobraron dinero del Estado en concepto de indemnización. Otro caso es el de Nora Lía Marquardt, que figura como asesinada en Córdoba, también en 1975, a pesar de que la revista Estrella Roja, del Ejército Revolucionario del Pueblo, publicó "en su número 67, de diciembre de 1975, página 29, que murió combatiendo heroicamente" contra la policía cuando un pelotón intentó "expropiar el dinero" de un camión que transportaba caudales.

Según el escritor, el Estado habría abonado por indemnizaciones, durante el kirchnerismo, la suma de dos mil millones de dólares. Cada indemnización ascendería a 200 mil dólares. Es otro de los puntos que el denunciante se pregunta cómo se repartió el dinero y quiénes fueron sus beneficiarios. Según la denuncia, el monto de prestaciones reparatorias abonadas fue “en exceso” a partir del 2007 y no coincidirían con el número de víctimas registradas.  Durante su gestión, Fresneda creó el RUVTE –Registro Único de Víctimas de Terrorismo de Estado-. Esa información permanece guardada bajo siete llaves, incluso, por la gestión actual de Claudio Avruj. La respuesta que recibió el denunciante de la secretaria de DDHH del gobierno de Cambiemos es que se trata de “información sensible” y personal a pesar de que los nombres de los fallecidos figuran en el libro Nunca Más desde el año 1985.

Para Magioncalda, “el ocultamiento de la información, a nuestro modo de ver totalmente injustificado y por eso sospechoso, obtura la posibilidad de ejercer ese control ciudadano en un tiempo y modo eficaz”. Uno de las demandas de la sociedad que Cambiemos supo interpretar fue el de transparencia y honestidad. Esta nueva denuncia por el manejo de fondos públicos, en un área tan sensible como los derechos humanos, durante el kirchnerismo, también involucra a los funcionarios actuales que han preferido mirar para otro lado. Mientras tanto, el debate sobre los setenta, se ha reinstalado en la Argentina.

Por Luis Gasulla


lunes, 20 de febrero de 2017

DE ZAPATOS A CHANCLETAS


"No me importaba aparecer como inteligente o limitado
sino aprender la lección para dirigir mejor la acción de gobierno".
Roberto Augusto Ulloa

Mauricio Macri comenzó su período con un par de zapatos tan bien lustrados que permitían reflejar,  bajo las faldas de Cristina, las negras intimidades del kirchnerismo. Fue una pena que ese panorama estuviera restringido sólo al Presidente y su círculo más íntimo, y que nadie (seguramente por consejo de Jaime Durán Barba) se tomara el trabajo de mostrárselo a la ciudadanía, que así se vio impedida de percibir la catastrófica magnitud de la herencia que la noble viuda había dejado.

Para cualquiera medianamente avisado, era natural y justificado que, a medida que el Gobierno caminara por los encharcados senderos económicos y políticos, el brillo se iría apagando, como sucede con todos los regímenes cuando termina la luna de miel que acompaña sus comienzos. Pero nadie pensaba que Macri se vería obligado a quitarse de apuro los zapatos y calzarse las chancletas para recular.

Tengo certeza de la buena fe y la honestidad del Gobierno y, cada vez que me desesperan algunos de sus actos, pienso qué sería de nuestro país si quienes hoy estuvieran sentados en la Casa Rosada fueran Daniel Scioli y Carlos Zannini, acompañados desde La Plata por nada menos que Anímal Fernández. Aún así, me resulta imposible entender por qué actúa como lo hace.

Mauricio sabe, desde que ganó la elección, que le tocaría gobernar sin mayoría en las cámaras legislativas, y también sabe que la consecuente obligación de negociar permanentemente es una de las piedras basales de la democracia. Tuvo enormes éxitos iniciales en la materia, ya que la oposición le permitió hacerse con las leyes necesarias para salir del cepo cambiario, solucionar el tema de los holdouts, contar con un presupuesto, etc.

Pero, por ejemplo, si -como luego quedó demostrado- no necesitaba pasar por encima del Congreso para que sus irreprochables candidatos a integrar la Corte Suprema de Justicia fueran confirmados, ¿para qué recurrir a un decreto de necesidad y urgencia que estuvo al borde de inhabilitarlos? O, si el feriado del 24 de marzo caerá en fin de semana los próximos tres años, ¿para qué "movilizarlo" si luego se retrocederá?

La solución que encontró el Ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, para poner punto final a la demorada cuestión del Correo Argentino, con su privatización durante el menemismo y la absurda rescisión de su concesión por el kirchnerismo, fue técnicamente correcta. Sin embargo, dado que el concesionario era una empresa perteneciente a la familia Macri, padre, hermanos e hijos del Presidente, la forma en que se llevó a cabo -ad referéndum de la Cámara Comercial- fue un monumental error político. Para enterrarlo, y puesto que estamos en un año electoral, no bastará con volver -algo irreal- a foja cero, como dijo Mauricio al asumir acertadamente la responsabilidad del Gobierno en el cuestionado trámite; la oposición, que siempre y en cualquier época es salvaje, se ocupará de ello.

La modificación de la fórmula de cálculo de los incrementos jubilatorios, un cambio ajustado a la ley vigente, fue otra equivocación mayúscula, en especial por la oportunidad en que fue comunicada, una semana en que se produjeron fuertes aumentos -también justificados- en peajes, medicina prepaga, etc., y anuncios de futuras subas en precios de combustibles. Nuevamente, Macri retrocedió, pero sólo cuando el enorme costo político ya había sido pagado.

La tercera mala señal fue todo el recorrido del acuerdo firmado por el gremio de los bancarios con la patronal, que el Gobierno pretendía no homologar porque supera la pauta máxima de incremento salarial que pretende para todas las paritarias, alineándolas con la inflación prevista; ante la amenaza de una huelga de tres días hábiles, debió también recular y aceptarlo. El próximo puente a cruzar serán las negociaciones con los sindicatos de maestros, que vuelven a disfrazar su recalcitrante kirchnerismo con la defensa de la educación, mientras perjudican dolosamente a los chicos más necesitados, a los que utiliza como rehenes.

Lo peor de esos sucesos es que lograron empañar un excepcional logro del Gobierno, que consiguió que muchos argentinos confiaran tanto en el modo en que conduce la economía como para invertir sus ahorros en bonos en pesos, a diez años y a una tasa del 13%, todo ello en un cuadro mundial sumamente cambiante y riesgoso.

Tengo la impresión de que Macri no quiere asumir, de una vez por todas, el rol que la sociedad le atribuye, y que le confió con sus votos en los mayores distritos electorales del país. Sigue buscando la imposible simpatía del populismo demagógico en todas sus formas, sea el PJ mutante de Diego Bossio y Julián Domínguez, el Frente Renovador (¿reciclador?) del trashumante Sergio Massa, el GEN de la inconsecuente Margarita Stolbizer o en la trasnochada izquierda nacional. Habrá que ver cuál será el costo que pagará por ello Cambiemos en octubre, cuando se expresarán los muchos que eligieron un cambio en 2015 y hoy miran con desilusión este errático rumbo.

No soy quien para dar consejos a la coalición gobernante ni, menos aún al PRO pero, desde mis setenta años muy vividos y con muchos adoquines pateados, me permito sugerir a Cambiemos volver a reunirse en un retiro "espiritual" (tal vez aprovechando el feriado carnavalesco), empaparse de calle y replantear su errática gestión, su medrosa actitud frente a la oposición y la forma en que se comunican las acciones de gobierno.

Macri dijo muchas veces que, al llegar al poder, terminaría con el "curro" (sic) de los derechos humanos pero, ya sentado en la Casa Rosada, tiembla ante las previsibles quejas de los delincuenciales organismos que, a caballo de los sueños compartidos y de las inexplicables indemnizaciones, sienten en riesgo su futuro: mamar irrefrenablemente de la teta estatal y continuar la más abyecta venganza contra aquéllos que impidieron que triunfaran en su guerra de terror y nos convirtieran en la Cuba castrista.

La pusilánime actitud del Gobierno ante la inaguantable existencia de presos políticos en la Argentina, cincuenta y uno de los cuales han muerto desde el 10 de diciembre de 2015, obliga a pensar que debiera recurrirse a un referéndum para preguntarle a la ciudadanía si está interesada en enterrar el pasado y extender un manto de piadoso perdón sobre todos aquéllos (incluyendo a César Milani, la más clara prueba de la falsedad kirchnerista, su justicia "tuerta" y su manipulación de los derechos humanos, que debieran amparar a todos los argentinos) que combatieron hace ya cuarenta años. Para nuestra vergüenza, en Uruguay la pregunta se formuló dos veces y, en ambas, la respuesta fue inequívocamente afirmativa.

Bs.As., 18 Feb 16


Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que lamentablemente el sábado 18 de febrero de 2017 falleció señor Ex Prefecto Enrique José De Saint Georges (PNA), injustamente detenido como  Preso Político.

Consecuentemente, ya son 393 (trescientos noventa y tres) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

Debe destacarse que del total de Presos Políticos que han fallecido, 52 (cincuenta y dos) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 205 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora. ¡BASTA!

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

CÉSAR MILANI DEBERÍA ESTAR LIBRE


César Milani debería estar libre. Más allá de las antipatías que me pueda generar este sujeto, no se puede más que pedir su libertad. Pretender inculparlo en un crimen de lesa humanidad es violentar el principio de legalidad, tal como se hace con los miles de presos políticos de nuestro país. Esa tipificación no existía en la época en que se produjeron los crímenes que, supuestamente, Milani cometió. Y, más allá de que se debería presumir de su inocencia hasta demostrar lo contrario, los mismos están prescriptos por el paso del tiempo.

Afirmar que “merece” estar preso por supuestos actos de corrupción también es injusto y temerario. Se le debería iniciar un proceso y demostrar luego, en un juicio justo, si es culpable o no. Hoy Milani está preso por haber vestido el uniforme del ejército durante “los 70s”.

El hecho de que su detención ocurra durante el gobierno de “Cambiemos” no es un dato menor. Me dirán que la justicia es independiente pero la conclusión a la que llego es que acá nada ha cambiado. La “política de estado” de DDHH sigue siendo una política de la venganza. Como dice un amigo: “roto el principio de legalidad, en nuestro país, todos gozamos de libertad condicional”.

Alejandro Patron Costas(h)

DNI 23.079.809

UNA RESPUESTA AL CLAMOR DE LOS MILANI


Recién leí en los Facebook de la hija y esposa del Grl Milani comentarios agraviantes al actual gobierno y quejándose de la "injusticia" que sufre su padre y esposo respectivamente.

Sólo quiero hacerles una corta reflexión.

Mi marido, al igual que cientos de camaradas, se encuentra privado de su libertad desde hace 9 años, condenado a prisión perpetua. Otros llevan 12, 13 y hasta 14 años. No tuvieron la fortuna de tener un paraguas protector.

Qué difícil que debe ser para Uds. ver a su familiar preso y según su abogada en condiciones alarmantes.

Después de casi 400 muertos en cautiverio Uds. se preocupan por las condiciones de detención de un soldado del Ejército Argentino?

Qué difícil debe ser para Uds estar del "otro lado del mostrador" o de las rejas. Francamente no se lo deseo a nadie.

Y en cuanto a la frase "cortinas de humo para tapar los escándalos del gobierno" les sugiero que hagan memoria y revisen el pasado reciente. Cuando el gobierno nacional y popular que Uds. tanto apoyan levantó las banderas de los DDHH y se llenaron los bolsillos y nos dejaron en la ruina.

No me alegra la detención del Grl Milani preferiría que investigarán su patrimonio y el origen del dinero de la casita de La Horqueta.

Pero Familia Milani les cuento que por mucho menos hay cabos, sargentos, subtenientes, tenientes, agentes de policías condenados a prisión perpetua. 

Dios quiera que el Grl Milani, aunque no corresponda porque se le aplican leyes en forma retroactiva y se lo ha sacado de sus jueces naturales, tenga un juicio justo, sin aprietes a jueces federales, sin fiscales cómplices casi "comisarios políticos". Sin testigos armados y con libreto. Sin poder hacer careos y sin aceptar un solo pedido de falso testimonio.

Circo? Yo ya viví el circo K.

Era pan y circo y les dieron circo.

Y para terminar sólo me queda preguntar si desde su alto cargo, el Grl Milani, hizo algo por sus camaradas presos y por hacer conocer la Verdad Histórica por el bien de la Nación y el Ejército.

Atentamente.


Gabriela Parodi

PARADOS SOBRE LA HIPOCRESÍA


Editorial Sábado, 11 De Febrero Del 2017

La Argentina es un país espasmódico, agitado por reacciones violentas. Todo el mundo sabe que sobrenada en un mar de inexactitudes, de falacias, de mentiras, pero lejos de enfrentar los problemas con tranquilidad, con respeto, con auto crítica y –lo que es fundamental– una firme decisión de solucionarlos, prefiere una nueva capa de barniz de hipocresía para poder mal dormir una noche más.

Cuando el actual administrador de Aduanas habla de 8.000 desgracias y 22.000 mentiras, la paz parece resquebrajarse, el suelo tiembla y la gente supone estar en los Abruzzos, Le Marche o la Umbria, en lugar de aquí. Pero no se necesita que esas palabras salgan de la boca de Gómez Centurión, del cual algunos estarán en contra sin importar lo que diga. Cuando quien habló –o lo escribi – fue Graciela Fernández Meijide, destinataria de una de esas 8.000 desgracias, y ella misma dijo que no eran 30.000, la reacción no fue menor. Se la acusó de traición y, aquellas que inscribieron los Derechos Humanos como parte de su patrimonio personal, declararon su muerte civil.

Es que aceptar la verdad es difícil. Debería venir con digestivo incluido. Tanto para unos como para otros.

Los argentinos nos debemos, como morosos crónicos, un sinceramiento. Algo que en el retorno a la democracia hubiera sido más fácil, igual de doloroso pero menos traumático para la sociedad. Se prefirió en su lugar la teoría de los dos demonios, que en especial molestaba a uno de ellos y dejaba disconforme al otro. El resto de los demonios  –porque eran muchos– se disfrazó de ángeles y se lo creyeron. Eran los mismos que habían aplaudido el golpe de estado sabiendo que si éste estado caía en manos del terrorismo ellos también podían morir. Al menos eso era lo que propiciaban ciertos teóricos del terrorismo, un millón y medio de muertos como para apaciguar los belicosos ánimos de estas pampas. Algo que hoy prefieren obviar ya que esclavos de los archivos, no pueden borrar la letra escrita, el sonido ni la imagen.

Dado que el pasado era tan tortuoso cada uno intentó reescribirlo en lugar de reconocerlo en una autocrítica madura que nos permitiera crecer. El advenimiento de Kirchner montó un negocio más a su cadena de corrupción, el de los derechos humanos, creando lo que el actual presidente llamó en su momento "el curro de los derechos humanos", que a más de un año de asumir no se anima a desbaratar.

Los argentinos convivimos con la prisión de militares condenados en juicios amañados, con la de otros que tienen causas probadas, y la de quienes son procesados y detenidos durante años hasta que se sustancien las causas.

Pero también convivimos con quienes ejercieron el terrorismo, quienes también mataron y tuvieron millonarias indemnizaciones, mientras las familias de los soldados –que eran conscriptos y cumplían con una ley de la Nación– y fueron asesinados por estos, algunos que hoy ocupan bancas legislativas, jamás recibieron otro reconocimiento que las banderas que cubrían su féretros.

Convivimos con políticos, sindicalistas y una fauna variopinta que aplaudía entonces y hoy habla de los tiempos oscuros de la dictadura.

Nadie entiende por qué haber matado a un guerrillero en el monte tucumano por orden presidencial en un gobierno democrático ha sido un crimen de lesa humanidad, y matar a un soldado de guardia en una unidad militar era sólo una expresión rebelde de muchachos idealistas y soñadores.

Pongamos un punto final. Que cada uno acepte sus culpas y comencemos de nuevo, pero pegados a la ley.

Un país en que no se permite siquiera discutir el número de muertos no es un país maduro. Mientras sigamos siendo el país de Nunca Jamás, los argentinos no seremos otra cosa que émulos de Peter Pan, viviendo la fantasía que produce nuestro manejo hipócrita de la historia. Pero ¿quién puede hacer entender a los argentinos que un país sin una historia escrita con la verdad, es un país sin futuro?