lunes, 8 de mayo de 2017

JUSTICIA Y CANALLADAS


"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor,
la electricidad y la energía atómica: la voluntad".
Albert Einstein

Obviamente, el título de esta nota se refiere, primero, al fallo de la Corte Suprema:


que el miércoles resolvió que correspondía aplicar el "2x1" (cada día de prisión preventiva se computa doble) a un procesado por delitos de lesa humanidad. Los ministros del máximo Tribunal Carlos Rosenkrantz, Elena Highton de Nolasco y Horacio Rosatti conformaron la mayoría que simplemente aplicó la ley, mientras Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda se opusieron. ¡Una para el lado de la Justicia!


No habían pasado cinco minutos desde que el fallo fuera públicamente conocido cuando comenzó el coro habitual de los ex organismos de derechos humanos (ya confesadamente movimientos políticos kirchneristas) a repudiarla; que la Vicepresidente, Graciela Michetti, y el Ministro de Justicia, Germán Garavano, se sumaran a los críticos de la sentencia, y en términos de compleja gravedad frente a la tan declamada separación de poderes resultó, al menos, raro. Lo más notable fue la reacción de quienes apoyaron, siempre y sin reparos, las teorías penales garantistas de Eugenio Zaffaroni, que hicieron escuela y permitieron liberar a acusados de los más aberrantes delitos, que ahora se rasgan las vestiduras simplemente porque se pretende terminar con una arbitraria discriminación. Aquí nadie parece comprender que, aunque se trate eventualmente de culpables, no se combate a los caníbales comiéndoselos.

El voto de Lorenzetti confirmó su postura de años, durante los cuales sostuvo que la persecución a los militares que derrotaron a la subversión terrorista (armada y financiada por Cuba, Argelia, Libia, Vietnam y Rusia) era una política de Estado, consensuada por los tres poderes, por lo cual ese vengativo acoso estaba legitimado y resultaba funcional al poder de turno; nunca se le ocurrió juzgar conforme a derecho y con total independencia. ¿Está abriendo el paraguas -como hizo el propio Néstor, cuando dijo con cinismo "la zurda te da fueros"- frente a las concretadas denuncias de Lilita Carrió o ante lo que surge de su biografía, escrita por Natalia Aguiar, que se ha transformado en un best seller?

Recordemos que, para lograr ese fin, buscado por el kirchnerismo para  conquistar a la intencionada izquierda vernácula e internacional -el actual viaje a Europa de Cristina es una prueba de su éxito-, se violaron todas las leyes vigentes (legalidad, juez natural, irretroactividad, máximo de prisión preventiva, detención domiciliaria a los mayores de 70 años) en juicios fraguados mientras la sociedad entera, con su habitual actitud hipócrita y cobarde, olvidaba a los militares presos y amnistiaba a los asesinos, les pagaba sin control alguno pingües indemnizaciones y los enquistaba en el aparato estatal.

Lamentablemente, esa buena noticia, que hace regresar a la Argentina al imperio del derecho y de la igualdad ante la ley, fue empañada por un nuevo manotazo de venganza: un Juez de Mar del Plata, Santiago Inchausti, armó una causa por presuntos delitos de lesa humanidad y ordenó la captura de cuatro militares, entre ellos el Tte. Cnel. Emilio Nani, héroe de Malvinas y tal vez el más condecorado de la gesta por su valor en combate, que fue gravemente herido y perdió un ojo en la recuperación de los cuarteles del Regimiento N° 3 "Gral. Belgrano", en La Tablada. Esa acción guerrillera, que protagonizó el MTP (continuador del ERP), conducido por Enrique Gorriarán Merlo, se desarrolló en enero de 1989, en la presidencia de Raúl Alfonsín, un gobierno obviamente democrático y. amén de multitud de heridos, costó la vida a muchos militares y policías.


Nani actuó hoy como hubieran debido hacerlo siempre los jefes de todas las armas cuando esta infamia persecución comenzó; es decir, cuando  Néstor Kirchner, arropado en las banderas revolucionarias que siempre había repudiado, obtuvo del genuflexo Congreso la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final que, sabiamente, la democracia había sancionado como camino hacia la pacificación. O sea, haciendo honor a la jerarquía, indispensable en cualquier fuerza armada, y al ver que habían detenido a oficiales más jóvenes que él por la misma causa, viajó a Mar del Plata, se puso a disposición del Juez y fue enviado a la cárcel. ¡Así paga esta miserable y decadente Argentina a sus mejores hombres!

En el otro extremo de Sudamérica, mientras tanto, Nicolás Maduro sigue poniéndose de sombrero a todo su país, sumido en el caos, el hambre, la violencia, la falta de salud, la inflación espantosa. El estruendoso silencio de nuestros presuntos defensores de los derechos humanos frente a la salvaje represión, que ya contabiliza cuarenta muertos, decenas de opositores presos y la destrucción de la prensa libre, desnuda su inmunda hipocresía.

El nuevo engendro jurídico pergeñado por el tirano para conservar el poder omnímodo que aún ostenta fue la convocatoria a una original Asamblea constituyente para modificar la carta magna que su padrino, Hugo Chávez Frías, había impuesto a fines del siglo pasado. Pretende constituirla, al menos por la mitad, con partidarios elegidos a dedo. Pero todo eso no bastará, como lo demuestra cada día en la calle la movilizada sociedad, para compensar su descrédito, por muchas armas y activistas que le suministren los gerontes cubanos; es que, si el chavismo cayera, la isla verá cortarse el último cordón umbilical que le permite respirar, aunque sea miserablemente.


No hay dictadura en el mundo que haya podido sostenerse exclusivamente basada en las bayonetas, cuando sólo el 10% de la población la apoyaba. Pero sería muy importante, casi decisivo, que los Estados Unidos resolvieran, más allá de la correcta declamación política, interrumpir sus compras de petróleo venezolano, que hoy representan el 75% de las exportaciones del país. Si Maduro ni siquiera está dispuesto a permitir la instalación de un corredor humanitario -es más, ha confiscado las escasas medicinas que llegaron a su través- para ayudar a sus connacionales simplemente a sobrevivir, ¿por qué seguir alimentando su régimen, además vinculado al terrorismo colombiano y al narcotráfico, con esenciales divisas?

En el escenario latinoamericano, casi barrido de él el populismo que tanta miseria costó a sus pueblos, Argentina ha recuperado su prestigio y está dispuesta a asumir el liderazgo que Brasil dejara vacante por la enormidad de sus problemas internos. En este momento, la acompañan todos los países de la región -con la obvia exclusión de Uruguay, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, que aún no han conseguido desprenderse de esa lacra, y varias naciones caribeñas, deudoras del chavismo, que intentó exportar el "socialismo del siglo XXI" mediante enormes exportaciones de petróleo a precios subsidiados- y la presión de sus vecinos regionales sobre Nicolás Maduro se está acentuando.

El gobierno bolivariano, ha quedado demostrado, prefiere la muerte de sus conciudadanos a ceder en sus pretensiones pseudo socialistas y en su capacidad depredatoria. Se ha conformado así un verdadero infierno, en el cual Venezuela muere cada día, mientras los chavistas rojo-rojillos bailan sobre un volcán en ebullición. Cómo concluirá esta monumental crisis, que tanto lastima la sensible y dolorida piel del continente, es la gran incógnita.

Bs.As., 6 May 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

sábado, 6 de mayo de 2017

INCOHERENCIA DE LOS DDHH


¿Así les pagamos a las FFAA de librarnos de ser un País como Cuba o Venezuela?  ¿Soldados que dieron su vida para que la República siga teniendo la bandera celeste y blanca en vez del trapo colorado les premiamos con la cárcel? ¿Qué clase de País somos que vemos como en la televisión un terrorista como Anguita se pavonea orgullosos de su pasado Erpiano?

 ... ¿y Militares como el teniente Coronel (r) Nani, héroe de Malvinas y de la Tablada le agradecemos su patriotismo mandándolo a la cárcel? No quiero un país que trate a sus héroes como delincuentes y terroristas como héroes.

María Guadalupe Jones

PERDÓN TENIENTE CORONEL…


Perdón Teniente Coronel…

Como argentino me veo en la necesidad de pedir su perdón. Perdón por el olvido de la sociedad y el desinterés sobre los valores que hacen a un Patriota y a un Héroe de guerra. Perdón por tener las autoridades que tenemos y por la anomia que se abate sobre los argentinos. Perdón por las falsas promesas de campaña de nuestros gobernantes, perdón por los legisladores y funcionarios judiciales, réprobos de vergonzosa catadura moral.

Hoy Usted, abatido por la perversa negativa de asilo de la Nunciatura,  no ha dudado sin embargo un instante en estar a derecho poniendo cuerpo y alma ante uno de tantos prevaricadores seriales, recibiendo acusaciones de un fiscal corrupto y denuncias de testigos mendaces... no ha dudado, al igual que ayer tampoco dudó en  la guerra de Malvinas bajo nuestra querida celeste y blanca, ni cuando en La Tablada dejó jirones de sangre en aquella cruenta asonada…

Usted no dudó en defender nuestro pabellón, nuestra soberanía, nuestra República, sea ante el usurpador británico o ante los asesinos terroristas traidores a la Patria…


Tampoco dudó en devolver la Condecoración Presidencial que le fuera concedida como Héroe de Guerra en Malvinas, cuando en el año 2000, en una burla a nuestra soberanía, fueron amnistiados los terroristas del MTP… aún recuerdo su dolorido comentario: "Señor presidente, me siento total y absolutamente defraudado".

Y hoy la justicia prevaricadora una vez más nos mueve a pensar si no hubiera sido más simple dejar que las bandas de terroristas asesinos siguieran cebados en sangre y fuego sobre la República, sus habitantes e instituciones para finalmente transformarnos en lo que ellos propugnaban: El ejemplo de Venezuela y Cuba está a la vista.

Sr. Tte. Coronel don Emilio Guillermo Nani…. PERDÓN!

Juan Manuel Otero

EL CONSENSO IMPOSIBLE


Por: Jorge Milia

Los argentinos estamos condenados –sin 2 x 1– a división perpetua. Es difícil que la pena sea conmutada porque hacerlo depende de nosotros mismos, de nuestra capacidad para perdonar o para ser misericordiosos y para ello es esencial ceñirnos a la Verdad. Y la Verdad parece estar lejos y fuera del sentir argentino, cualquiera sea su convicción.                      

El motivo es simple y complejo a la vez. Simple en cuanto la realidad pasa por aceptar al otro, complejo en cuanto nadie acepta a los que considera "los demás".

El fallo de la Corte que reconoce a Luis Muiña el beneficio del "2 x 1" vuelve a agitar las aguas de la hipocresía argentina. Los "campeones de los derechos humanos" consideran –ahora– que el 2 x 1 es una locura. En otro momento lo aplaudieron, hoy se rasgan las vestiduras. Protestan contra el fallo pero no cuestionan que no ya para Muiña sino para cualquiera, pasar cuatro años en preventiva sea una forma de denegación de justicia. Suena raro. Pero tampoco aleguen que es un caso aislado. Los coroneles Mario Nakagama, Carlos del Valle Carrizo Salvadores y Jorge Acosta, quienes habían sido condenados a prisión perpetua, fueron absueltos de culpa y cargo… luego de cinco (5) años de prisión. Y entonces, nadie dijo nada. ¿No cabía que los defensores de los derechos humanos deploraran ese mal trato, esa negación de los derechos humanos? ¿O la condición de militares ya los hacía culpables?                            

Lo que complica todo es negar la verdad. Cuando se miente es difícil volver atrás. 30.000 desaparecidos sonaban muy bien y muchos los creyeron. Luego era muy difícil volver atrás. Cuando Graciela Fernández Meijide, madre de uno de esos desaparecidos, dijo que no llegaban a 8.000, la lapidaron.                 

Carlotto reclamó por nietos pero nunca reconoció que hubiera niños asesinados por los jóvenes idealistas y soñadores. Ni la hija del Capitán Cáceres, ni Paula Lambruschini, ni tantos otros niños muertos miserablemente fueron reconocidos como tales. Y sus asesinos, en muchos casos, andan libres por la calle o lo que es peor tienen pensiones o cargos oficiales.                          

Vivimos una dicotomía absurda por no querer sentarnos a una mesa y poner sobre ella todas nuestras miserias. Las de un lado y las de otro. Nadie tiene las manos limpias, pero tampoco quiere reconocerlo porque siempre la culpa es del otro.

Muchos consideran que los soldaditos asesinados desde Formosa a La Tablada eran represores, y que algunos de sus verdugos tienen todo el derecho a ser legisladores y además de dietas cobrar pensiones por esa actitud libertaria, antidemocrática y anticonstitucional de aquellos años, pero a las familias de aquellos, que cumplían un mandato constitucional de servicio militar obligatorio, tardaron décadas en darles una limosna.                             

Hay militares que mataron civiles y están presos, hay civiles que mataron militares y están en libertad. Si falta justicia, falta en todas partes. No estamos dispuestos a reconocerlo ni a recomenzar. Los argentinos estamos condenados a división perpetua, a venganza perpetua y así no hay posibilidad de que seamos libres. Quien no acepta la Verdad tampoco acepta la Esperanza, y la Verdad es la única que puede darnos la libertad.                            

No sé qué pensará usted, lector. Me gustaría poder contarle otra historia pero ésta es la que nos toca vivir. Ninguno de nosotros está dispuesto a perdonar y mucho menos, a aceptar que todos, sí, hasta usted y yo, somos culpables.


CONTINÚAN FALLECIENDO PRESOS POLÍTICOS


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento, en forma retroactiva, que lamentablemente el día 23 de Diciembre del año 2016 falleció otro Preso Político el señor Suboficial Mayor (R) Juan Amadeo Spataro (Policía de la Provincia de Buenos Aires).

Asimismo expresamos nuestro más profundo pesar por el fallecimiento el día 03 de Mayo de 2017, del señor General de División (R) Luis Santiago Martella (Infantería - Promoción 77 - CMN), Preso Político en cautiverio, de 89 años de edad.

Consecuentemente, ya son 403 (cuatrocientos tres) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática, infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

Se destaca que del total de Presos Políticos que han fallecido, ya son 62 (sesenta y dos) los decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 206 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora. ¡BASTA!

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

viernes, 5 de mayo de 2017

¿QUO VADIS, JUEZ FEDERAL?

Por Silvia Marcotullio -14 /4/16

Con una cierta irreverencia que me permite la edad y con la autoridad moral de haber ejercido la magistratura con honor hasta el castigo de haber sido echada por ello (por decreto, sin jury de enjuiciamiento), y volver al cargo -concurso mediante- después de muchos años, me dirijo a los jueces federales para hacerles algunos reproches, sin otro ánimo que la búsqueda de vuestra rectitud perdida en una significativa cantidad de ustedes.

La Justicia es el último bastión del habitante de una nación para la defensa de sus derechos frente al propio Estado y a los otros individuos; aumenta la dimensión de su importancia en una república como la nuestra donde el Poder Legislativo es parcialmente un aguantadero de pícaros en busca de fueros para no ir presos y el Poder Ejecutivo es débil por diversas razones, tanto en su origen como en las posibilidades de ejercer con plenitud su autoridad. En medio de estas circunstancias extremas que nos toca vivir, el hombre común -que tiene no poca responsabilidad por esta situación por su indiferencia, su ignorancia de la historia y de la política y su falta de participación ciudadana- gira la cabeza para dirigir su mirada a los tribunales.
De tal modo, señores, que -por defecto- el peso del sostenimiento de nuestra República descansa sobre vuestros hombros a causa de la jurisdicción y la competencia que ostentan.

Pero hete aquí que un buen número de ustedes (algunos dicen que constituyen mayoría) no resiste un escrutinio sobre la génesis de su patrimonio, debilidad que les hizo perder la independencia y quedaron sujetos a la presión de cualquiera. Por eso, los que pertenecen a esa mayoría a la cual van dirigidas estas palabras, administran la ley en forma desigual, morosa o apresuradamente -según la conveniencia del momento- y obviamente injusta. Es cierto que los fiscales no les van en zaga, pero son los jueces los que tienen el cuchillo por el mango y, con mala fe -por simpatía ideológica, pago de favores o simplemente cobardía- confiados en aquello de que “el cuchillo no corta a quien lo maneja” pueden producir el más perverso de los daños: el que se hace simulando administrar justicia.

A los hechos me remito: En el fuero penal, que es la vidriera de los tribunales, vuestra indecencia -la de la mayoría- está a la vista de cualquiera que tenga ojos para mirar.

Alguien se tomó el trabajo de enumerar la lista de los vicios de ustedes y contó treinta (Tiempo Militar, Año XXIII, Nº 305 del 3/3/2016, pág. 18). Yo no seré tan exhaustiva, me limitaré a hacer un paralelo de algunos que considero suficientemente representativos de la situación. Haré una comparación entre el modo de administrar justicia para los imputados de delitos de lesa humanidad por hechos de la década del 70 con la manera que lo vienen haciendo con la desenfrenada corrupción kirchnerista.

1.     El principio de legalidad: (1) Mientras para el llamado terrorismo de Estado la Corte Suprema (con la excepción del vocal Fayt) imaginó una ingeniería jurídica que fundó en la violación del principio de legalidad y de una decena principios penales y procesales más, los inferiores no trepidaron en seguir con una improcedente obediencia debida (seguramente fundada en aquella falta de independencia a que aludí más arriba) que permitió abrir las causas penales treinta y cinco o cuarenta años después. (2) En tanto que para la corrupción del período kirchnerista que viene denunciándose hace muchos años con abundantes hechos imputados, el tratamiento es bien diferente y se mueve con una morosidad sorprendente a pesar de tener entre media y una docena de tipos penales del Código Penal que los están esperando. Estamos hablando de centenares de causas de lento trámite cuando no directamente paradas, altísimos funcionarios implicados y cantidad de jueces comprometidos en esa inacción judicial que no tiene excusas pues, en este caso, tanto el derecho positivo como los principios generales del derecho penal y procesal penal los obliga a la acción; su omisión es una conducta que los hace oscilar entre el encubrimiento y la complicidad por la cantidad de implicados y los numerosísimos hechos denunciados, lo que parece exceder de un simple incumplimiento de sus funciones (de ustedes).- Tan escandaloso luce el tema que hoy, recién hoy, el Sr. presidente de la Corte los ha instado a moverse.

2.     La no acumulación de causas: (1) Mientras para los presos políticos (así denominados por ser ilegales sus procesos), la no acumulación de causas lleva en algunos casos a una ridícula suma de condenas a prisión perpetua, (2) para los corruptos la dispersión en decenas de sumarios desperdigados en distintos juzgados viene teniendo un doble efecto beneficioso para ellos: a) facilita la parálisis de los sumarios y los sobreseimientos y b) evita la aplicación del delito de asociación ilícita y, sobre todo, llegar a la cúpula de los presuntos responsables, quedando los escarceos procedimentales para las figuras de segundo o tercer nivel.


3.     La prisión preventiva: (1) Para los presos políticos (los PP) no hay límite para permanecer en prisión preventiva (que sí lo hay para el delincuente común), con una cantidad de tiempo privados de su libertad, sin sentencia, de 8, 10 ó 14 años que causan estupor; y además la mayoría no goza de prisión domiciliaria siendo que ambos beneficios, dadas las condiciones legales, son de pleno derecho. Casos paradigmáticos no faltan, como la del anciano de 84 años que estuvo todo el tiempo en su casa a disposición de la justicia y hace poco fueron a detenerlo (el día de su cumpleaños) lo que podría ser sólo por dos razones que no parece presentar el caso: peligro de fuga o destrucción o entorpecimiento de la recolección de prueba. (2) En tanto que el criterio con relación a los funcionarios corruptos es inverso: la no acumulación de las causas que menciono en el punto anterior le facilita a cada juez argumentar en la suya (distraído de las otras que andan dando vuelta por los otros juzgados, aunque en realidad el informe sobre esto debería constar en su sumario), que “no advierte” que el individuo pueda burlar la acción de la justicia y así, imputados con numerosos sumarios abiertos desperdigados, son beneficiarios de la permanencia en libertad, cuando por la gravedad y número de hechos deberían estar en prisión preventiva por presumirse razonablemente que intentarán eludir la acción de la justicia (tienen mucho dinero para fugarse) o entorpecer la recolección de pruebas.

4.     La autoría mediata en aparatos organizados de poder: (1) En los juicios contra los PP se hizo abuso de la teoría del gran jurista alemán Claus Roxin sobre la responsabilidad penal de los superiores por los hechos de los inferiores, hasta el punto que el espectáculo argentino en la manipulación de su tesis lo obligó a realizar posteriores precisiones sobre el tema. Caso paradigmático fue la muerte del obispo Angelelli donde, sin haberse descubierto nunca si hubo -y en su caso quien fue- un autor inmediato y, por ende, nunca pudo establecerse con certeza si fue doloso, culposo o mero caso fortuito, se resolvió que los autores mediatos debían ser los jefes militares de La Rioja en aquella época por el odio que le tenían a la víctima; y se los condenó a cadena perpetua. (2) Con los corruptos el tema se maneja de otra forma: si bien es cierto que la teoría roxiniana probablemente no sería aplicable en las organizaciones civiles del Estado, también es cierto que sistemáticamente, hasta ahora, la poca actividad judicial siempre se detuvo ante el vértice de la pirámide; maniobra ayudada, claro está, con la dispersión de expedientes a la que aludí más arriba, que dificulta la tipificación de la asociación ilícita cuya cabeza estaría en el pináculo del poder.

Colofón:

El tema de los PP hoy es una tragedia que lleva 349[1] muertos en cautiverio a los que se les ha adelantado dolosamente el final por las condiciones ignominiosas de detención de gerontes de hasta 94 años de edad, con juicios viciados en su origen por la ilegalidad y sentencias condenatorias sin otras pruebas que testimoniales producidas treinta o cuarenta años después de los sucesos. Los poderes públicos deberán resolver el asunto -otra pesada herencia del kirchnerismo- sin demora, so pena de quedar enredados en algún grado de complicidad de la cual no puede librarlos aquel “dejaremos actuar a la justicia”; sencillamente porque los que la administran, los jueces federales, son parte del problema.
En cuanto a los juicios por corrupción que parece que se avecinan, tengo mis dudas. El asunto es, señores jueces, que cuando se pierde la vergüenza que es el caso de muchos de ustedes, es difícil recuperarla. Cuando en estos días se los ve tan activos en los procesos a los corruptos que tuvieron paralizados o semiparalizados por años, hay que discernir si fueron tocados por el Espíritu Santo o simplemente se mueven al socaire de los nuevos vientos lo que tampoco sería recto. Como católica, obligada a cultivar la virtud de la esperanza, prefiero creer lo primero. Así sea.

Silvia E. Marcotullio
Jueza de Cámara jubilada
DNI. 9.999.644
Río Cuarto





[1] 401 Muertos en cautiverio al día de la fecha 5 de mayo de 2017.

ACTIVIDADES DE LA UP JUNTO A AFAVITA EN PARANÁ - PANEL


A TODOS LOS CAMARADAS DE LAS FUERZAS ARMADAS, FUERZAS DE SEGURIDAD, FUERZAS POLICIALES Y FUERZAS PENITENCIARIAS.

A LOS INTEGRANTES DE LAS DISTINTAS INSTITUCIONES Y ONG VINCULADAS.

A TODOS LOS FAMILIARES DE LOS PRESOS POLÍTICOS.

A TODOS LOS ALLEGADOS, AMIGOS, INTERESADOS Y COMPATRIOTAS EN GENERAL.


Estimados Camaradas y Amigos

Tal lo anunciado se desarrolló el anunciado Panel en la Ciudad de Paraná.

Al término de las exposiciones, el público asistente, efectuó múltiples preguntas a los Panelistas, relacionadas con la temática expuesta.

Quedaron claramente evidenciados el interés y la preocupación de los presentes, en conocer la historia completa, los antecedentes y la evolución de la situación actual por la que atraviesan los Presos Políticos.

También se trataron aspectos relacionados con la necesidad de alcanzar la concordia y se analizó el accionar abiertamente prevaricador de la mayoría de los Jueces que sustancias distintas causas judiciales.

GRACIAS al acompañamiento creciente de la Ciudad de Paraná y alrededores.

Una vez más GRACIAS a la UP - Delegación Santa Fe - Paraná por la preparación, organización y presentación de esta valiosa jornada académica.




Para ver detalles de la actividad, ingrese a la Página de Facebook de la UP:


Cnl (R) Guillermo César Viola

Unión de Promociones