jueves, 17 de agosto de 2017

¿QUIÉN SERÍA HOY EL PRESIDENTE?


Sr. Director,

Acabo de volver de la visita que hago frecuentemente a los penales de CABA y suburbano para visitar a los presos políticos. Hoy fuí al Penal de Campo de Mayo. Allí encontré, junto a más de cien presos políticos miembros de las fuerzas armadas y de seguridad, muchos con más de 70 años  y más de tres años sin sentencia firme y acusados por la prevaricatisima figura de "lesa humanidad" al heroe de Malvinas y de la Tablada Cnel. Emilio Nani. Tuve el honor de darle un fuerte abrazo. Esos hombres, cumpliendo las órdenes de un gobierno constitucional lucharon contra el terrorismo apátrida entrenado en Cuba. Al llegar a casa me entero del envío a prisión domiciliaria de la delincuente Milagros Sala que robó los fondos que para las viviendas le enviaba el Gobierno Nacional del corrupto kirchnerismo y que cuando las construía las asignaba sin escritura para poder echar a la calle a aquellos que no le obedecían las ordenes de la gobernación paralela que había establecido. Debo informarle al Presidente Mauricio Macri que muchos los venimos votando incluso el domingo 13 y lo votaremos en octubre pero que si bien no puede ni debe inmiscuirse en el Poder Judicial tanto el cómo los miembros de su equipo, entre otros me refiero a Avruj y a Marcos Peña, deben abstenerse de hacer comentarios y declaraciones enojosos y perversas sobre el tema de los DDHH. Asimismo prometió que iba a terminar con el curro de los DDHH pero no veo que haya movido un solo dedo a ese efecto. Si lo hizo que por favor nos lo informe a quienes lo hemos votado en parte por ese tema.  Le sugiero que en sus reuniones de gabinete analicen si las fuerzas armadas y de seguridad no hubieran reprimido al terrorismo quien sería hoy el presidente de la República Argentina Macri, Firmenich o Santucho.

Saludos cordiales

Dr. José Brunetta

DNI 4180958

LA CARTA A LILITA CARRIO... QUE NUNCA HUBIESE QUERIDO ESCRIBIR


Estimada Lilita,

Soy Guadalupe Jones, hija de un Preso Político por los mal llamados Juicios de Lesa Humanidad... hoy los hijos de los Presos Políticos estamos triste; dolidos e indignados. El 3 de julio murió el Tte. Coronel Julio Cesar Meroi; imputado en Operativo Independencia. Tres días después de su muerte tenía que hacer su descargo, defenderse... Y no llegó!!! Su silla quedó vacía... ni siquiera permitieron hacer un minuto de silencio. Ayer; un mes y medio después; su hija Sandra; se quitó la vida. No pudo más. Otra víctima de esta política k que sin estar sigue presente,... de estos juicios injustos... Sandra Meroi y su hermano fueron al juicio con un cartel con la foto de su padre. Nadie lo nombró... y tal fue la indiferencia hacia la muerte de este Señor que asistía al juicio impecable con su saco sport y su pañuelo al cuello; que la última semana la abogada querellante Liliana Molinari; pidió 25 años de castigo para el imputado Meroi... ¡¡¡25 años para alguien que había muerto!!! ...Lilita, así como a nuestros viejos les inventan desaparecidos a Uds. ahora también... ¿qué van hacer al respecto? ¿van a permitir que dentro de unos años los juzguen por "lesa"? ...Nosotros, los hijos, familiares y amigos no vamos a bajar los brazos, y teníamos esperanza en Cambiemos... pero para nosotros nada cambio, todo sigue igual, nuestros viejos presos, la edad promedio es de 74 años, muchos (la mayoría) enfermos, sin juicios, ni condenas y los dejan morir en las cárceles como el Tte. Coronel Meroi, o el Coronel Delme que se pasó una semana diciendo que le dolía el brazo y lo encontraron muerto en su celda con su rosario en la mano a los 83 años!... mientras tanto le dan domiciliaria a la korrupta de Milagro Sala ...hasta cuando Lilita van a estar "pasivos" con nuestros viejos... hay más de 2000 Presos Políticos, 418 muertos en Cautiverio de los cuales 77 son desde que comenzó el Gobierno de Cambiemos, no queremos más Sandras ni Meroi, ni Delme en nuestras vidas... no queremos más injusticias en Nombre de los Derechos Humanos que definitivamente nuestros viejos no los tienen... ni "Derechos" ni "humanos".


María Guadalupe Jones

martes, 15 de agosto de 2017

LA DEMOCRACIA ABUSADA


Los infundados reclamos y las violentas acciones de la Resistencia Ancestral Mapuche constituyen actos de sedición.

"Mandó Calvain traer la criatura que criaba de pechos la mujer de Painé y se la hizo entregar a la madre diciéndole: «Dale de mamar por última vez al niñito».  Llegó la hora, quítanle la criatura del seno, tómanla á ella y de un solo bolazo en el cráneo en la parte superior, fue lo suficiente para que dejase de existir, colocándola al lado izquierdo de su marido."

Así relataba el cautivo Santiago Avendaño el asesinato cruel, a golpes de boleadoras, de treinta y dos mujeres como ritual en las exequias del cacique ranquel Painé (1844) ... "Todas se atropellan topándose unas sobre las otras para no ser designadas como una res en una majada, cayendo algunas para no levantarse sino todas pisoteadas y contusas. Ni más ni menos tal era el aspecto de aquel espantoso drama con todos sus horrores."

Painé había formado la gran nación ranquel en el centro de nuestro país, oponiéndose a Rosas y separándose de Calfucurá, quien lo apoyaba. Como otros "pampas antiguos", los ranqueles fueron "araucanizados" y adoptaron las costumbres mapuches.

Sacrificios aztecas

Esos rituales son comprensibles en el contexto de su tiempo, al igual que los sacrificios aztecas o los niños ofrendados por los incas en el volcán Llullaillaco. También es entendible que el general Eduardo Racedo hubiera desenterrado los restos del cacique Mariano Rosas para entregarlos a Estanislao Zeballos como piezas de investigación.

Esos contrastes reflejan el progreso moral ocurrido desde entonces. Hoy está aceptado que cada persona es un fin en sí misma y no un medio para los fines del grupo, de la familia o de la tribu. La dignidad humana es el valor por excelencia, con prescindencia del lugar de nacimiento, de las características étnicas, religión o credo político. La adopción de esos valores otorga sustento ético al Estado argentino para reivindicar su soberanía sobre el territorio de la nación: es una democracia republicana, pluralista e inclusiva.

Sin embargo, en los años setenta grupos violentos rechazaron esos valores, usando el terror para subvertir la democracia en nombre del "socialismo nacional". Y, ahora, la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) llama a la "resistencia ancestral" para reivindicar derechos territoriales, mediante agresiones también aterradoras, a personas que viven en paz en el ámbito de la República.

Facundo Jones Huala

Se trata de la RAM, liderada por Facundo Jones Huala, detenido en la Unidad Penitenciaria 14 de Esquel y de la Coordinadora Arauco Muleco (CAM), su contraparte en Chile. En Chubut, el activista está acusado por ocupar campos y provocar incendios, daños, amenazas, privaciones ilegítimas de la libertad, destrucción de maquinarias, abigeato y robo de mercaderías, entre otros delitos. Su causa más grave es en Chile, que reclama su extradición por terrorismo, tenencia de arma de fuego, incendio de propiedad con habitantes adentro y violación de la ley de extranjería.

Jones Huala manifestó su "orgullo" por el accionar de la RAM, que se adjudicó el incendio del refugio San Martín (conocido como Jakob); daños en la línea eléctrica de Cholila a la ruta 40 y la destrucción de la estación Bruno Thomae del emblemático tren turístico cordillerano La Trochita.

Encapuchados de RAM destrozaron la Casa de la Provincia de Chubut

La violencia de la RAM se extendió a la ciudad de Buenos Aires, donde varios encapuchados destrozaron la Casa de la Provincia de Chubut en una movilización frente al Congreso de la Nación para pedir la aparición de un artesano, cuyo paradero se desconoce, donde activistas con las caras tapadas atacaron a policías y periodistas, pintaron móviles e incendiaron motos policiales.

La RAM niega la soberanía nacional sobre el territorio que ocupa, sosteniendo que allí no rigen las instituciones argentinas, sino las del pueblo mapuche. Hasta conforma "tribunales multiculturales" para juzgar y condenar a quienes los enfrenten, como ocurrió con una notificadora judicial hace unos años.


En la cultura que reivindica la RAM nadie podría haber hecho reclamos territoriales, ni alzarse contra la autoridad tribal. Hubieran sido muertos a lanzazos o con bolazos en el cráneo pues allí sólo regía el arbitrio del cacique. Bastante similar a Cuba, Corea del Norte o Venezuela, donde se fusila o encarcela sin debido proceso legal.

Ésa es la gloriosa debilidad de la democracia: rige el Estado de Derecho, aun frente a quienes lo repudian. Aunque se abuse de esa debilidad, como siempre lo han hecho los terroristas en Occidente, reclamando juicios justos y las garantías de los tratados de derechos humanos.

Jones Huala ha expandido su reclamo comarcal, para ampliarlo a la liberación universal: "Proletarios del mundo, uníos". Como un refrito del Manifiesto de 1848, arenga a luchar contra "dos Estados colonialistas y capitalistas" (la Argentina y Chile) mediante la rebelión popular "a través de la Dirección Estratégica de La Vanguardia de Weichafes (guerreros)".

Para la RAM "todas las formas de lucha son válidas", pues considera que la Justicia y las fuerzas del orden son formas de represión arbitraria y no instrumentos legales del poder público. Para legitimarse, la RAM encuadra su accionar en la "legítima defensa" ante el "Estado opresor", intentando así cambiar los roles para victimizarse. Como aquel apotegma de la guerrilla setentista: "La violencia de arriba engendra la violencia de abajo".

Con un discurso ideológico y bien distante de la mansedumbre de su pueblo, Jones Huala denuncia "el tramposo juego de la burocracia y la hipócrita legalidad burguesa, leyes que no dudan en romper cuando el rico lo ordena; allí los jueces se olvidan el Estado de Derecho convirtiéndose en secuestradores y lacayos de terratenientes y empresarios". Consignas rancias, derruidas como el Muro de Berlín y torpes como los dichos del norcoreano Kim Jong-un.

Como hemos señalado desde estas columnas, nadie es realmente un pueblo originario de ningún lugar, pues la evolución humana incluye desplazamientos, dominaciones, extinciones, connubios e himeneos. En ese desarrollo siempre agónico, siempre incierto, existe un avance ético al reconocerse ahora valores universales e inalienables de la persona humana.

Se ha recordado numerosas veces que el pueblo mapuche, cuya lengua era el mapudungun, no es originario de nuestro territorio, pues irrumpió desde el Arauco (Chile) cuando los españoles introdujeron ganado, para arrearlo desde las pampas y venderlo tras la Cordillera. Fueron llamados araucanos y lograron someter a las tribus locales, hasta imponerles sus costumbres.

Pero sea cual fuere su historia, hayan sido los primeros o los segundos habitantes, ningún ciudadano tiene facultad para atribuirse los derechos del pueblo y peticionar en nombre de éste, sin cometer delito de sedición. El principio de igualdad suprime los fueros personales. Los reclamos de cualquier grupo o colectivo deben canalizarse en el marco de la ley y no por fuera, con actos de terror.

Desconocen Jones Huala y sus seguidores que en la Argentina hemos tenido 34 años de democracia, con gobiernos populares, ajenos a la caricatura neoliberal y capitalista que pretenden pintar y que, en 1994, cuando él tendría 8 años, se reformó la Constitución nacional e incluyó el artículo 75, inciso 17, sobre los pueblos indígenas, único grupo poblacional al que le otorga un tratamiento diferenciado.

La Constitución argentina es un pacto de convivencia entre personas distintas, con ideas diferentes y, muchas veces, en conflicto entre ellas. Personas que han optado por respetar esas reglas, olvidando el origen de cada uno para construir un futuro en común. Todos han renunciado al ejercicio de la fuerza para ganar de mano a los demás y aceptan el rigor de las instituciones, aunque frustren deseos individuales.

Los infundados reclamos de la RAM y sus violentas acciones ofenden a nuestros obreros y empleados, estudiantes y jubilados; a quienes buscan empleo o que necesitan doble empleo. A los médicos de guardia, a las maestras rurales, a los inmigrantes recientes y los nietos de inmigrantes; a los pacíficos obreros que trabajan por su sueldo; a quienes viven en asentamientos urbanos o en campamentos patagónicos; a los abanderados y repitentes; a las viudas y madres solteras sin ayuda; a los huérfanos y personas con discapacidad; a los incluidos y a los excluidos.

Todos ellos sienten que nadie debe lograr ventajas abusando de la frágil y noble democracia con capuchas, palos y bombas. Postergando a los demás en su provecho, invocando derechos que no existen, valores que no se comparten y privilegios que no se justifican.

FUENTE: http://www.lanacion.com.ar/2052583-la-democracia-abusada y la publicación periódica
*1810 – BICENTENARIO – 2010* Año 9  Nº 325


NOTA: Las imágenes y video no corresponden a la nota original.

NOMBRE DE GUERRA



El letrado Pablo Gargiulo, querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y en nombre propio, por la desaparición de Héctor Hugo Gargiulo (su padre), en la megacausa judicial Operativo Independencia que se sustancia en la ciudad de Tucumán, realizó un extenso alegato con la pretensión de probar que dicho operativo fue un genocidio contra civiles y no una guerra contra el Ejército Revolucionario del Pueblo y el Ejército Montonero. Entre otras cosas, dijo que él lleva el nombre de "Pablo" porque, precisamente, "Pablo" fue el alias que su padre eligió como nombre de guerra en la "no guerra" de Tucumán.

Mauricio Ortín



BAJEMOS DE LA PALMERA


No hay argentino carente de “fueros” -en tanto y cuanto esto remita a la idea de que los fueros los da la izquierda, como decía el finado- que no piense, con una dolorosa candidez, que Venezuela volverá a ser, más temprano que tarde, un país democrático, chévere y corrupto como tradicionalmente lo fue. Porque, y de esto nos hemos olvidado, la Venezuela de hoy, hambreada y lastimosa, es la consecuencia rabiosa de la Venezuela de años atrás. Nos rasgamos las vestiduras y nos tiramos cenizas en la cabeza con las muertes de hoy pero nadie recuerda los 390 o 2.500 muertos, según quien sea el cronista, del “caracazo” de 1989 “obra maestra” de Carlos Andrés Pérez, demócrata y corrupto.

Entonces, lamento pincharles el globo, sea éste amarillo o de otro color, el socialismo siglo XXI o como quieran llamar a esa mezcla de muerte, hambre, falacias y planificación estalinista de la nada, llegó para quedarse.

Obviamente, siempre hay un margen de error cuando uno hace estas aseveraciones, pero la historia, más allá de quien sea el que la prostituya, nos indica que seguramente será así. ¿Por qué sucede esto?, no es difícil entenderlo; ya que, como alguien dijo: “¡es la economía, estúpido!”. Si USA, más allá de Bahía de Cochinos, jamás hizo nada para quitar del medio a Castro, ¿va a hacer algo ahora, teniendo una fuente de petróleo a 3.200 kms. con flete barato?.
Creen los americanos, o quieren hacernos creer, que se arregla el problema venezolano interviniendo las cuentas que los jerarcas chavistas tienen en bancos americanos como si los paraísos fiscales a pocas millas de las costas norteamericanas no existieran.

Siguiendo con lo del petróleo -¿Qué es Venezuela sin petróleo?- es menester tener en cuenta algunas cosas: el 60% del petróleo venezolano va a China para pagar créditos y a su vez, como Venezuela le regala el petróleo necesario a Cuba, es seguro que las dos brigadas del ejército cubano estacionadas entre Barquisimeto, Barinas y El Vigía se encargarán que este chorro de regalo no se corte.

Es decir que en Venezuela -más allá de que su pueblo, excepto los integrantes del PSUV, de la Policía, Guardia Nacional y Fuerzas Armadas, no tenga comida ni medicamentos- la connivencia del “chavismo” con Rusia, China e Irán, les ha permitido a estas naciones utilizarla como plataforma desde la cual hacen sentir su presencia en América del Sur por lo que pensar que permitirán un cambio de gobierno es una ilusión.

Por otra parte el régimen chavista tiene de su lado al aparato propagandístico de la izquierda que ha sabido manejar, mediante una dialéctica esmerada pero simple en la que los “compañeros de ruta” o “idiotas útiles”, generalmente periodistas u oportunistas políticos, han ocupado un lugar más que importante en todo lo que tiene que ver con desinformación y uso de las mentiras que la ideología izquierdista conlleva.


Tan fuerte ha sido el manejo cultural y propagandístico de la izquierda que somos capaces de evocar permanentemente como un asesino serial a Hitler, y está bien que así lo recordemos, pero hemos borrado de la memoria colectiva los 100 millones de masacrados que el comunismo -a manos de sus jerarcas: Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot et alts- no ha regalado desde 1917.

A tanto ha llegado esta penetración cultural, que una vieja loca que festeja la caída de las Torres Gemelas con sus tres mil muertos es vista con simpática conmiseración y que un premio nobel de la paz, argentino, sin siquiera sonrojarse, pueda pedir la libertad y el mismo premio para un criminal palestino.

Hemos transitado este camino de adoctrinamiento sin darnos cuenta o, al menos, sin rebelarnos. Hoy hay gente que no se aburre de repetir que Macri nos salvó de ser Venezuela, al menos en el primer round, no sabemos cómo saldrá el próximo. Pero olvidamos - gracias a que la izquierda se apropió del “curro de los derechos humanos” y metió en la cabeza de algunos estúpidos o interesados la idea de lo “políticamente correcto”- que hubo tipos que cuarenta años antes nos salvaron de ser Cuba y que hoy están presos por haber cometido ese “crimen”.

Bajemos de la palmera o, al menos, seamos realistas. Hay dos frases de Talleyrand que, aunque nos repugnen siguen teniendo una vigencia desvergonzada; la primera: “…Con las bayonetas, todo es posible. Menos sentarse encima.”, es el principio que la izquierda utiliza en Venezuela; la segunda: “…Conozco a alguien que tiene más espíritu que Napoleón, que Voltaire, que todos los ministros presentes y futuros: la opinión pública.”, y a ésta, no hay como la izquierda y sus alcahuetes políticamente correctos para manejarla.

Jose Luis Milia

lunes, 14 de agosto de 2017

CUBA Y VENEZUELA, UNA RELACIÓN ESTRATÉGICA PARA APUNTALAR A DOS DICTADURAS

Nadie lo dice (salvo honrosas excepciones)… pero lo saben todos: en la década de los años ΄70 nuestro país no cayó bajo la esfera del castro-comunismo gracias a la decidida acción de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y otros organismos del estado, que en forma conjunta derrotaron al sangriento terrorismo desatado por las organizaciones político-militares tan de moda en Latino América. O ¿se olvidaron lo cerca que estuvimos?

Lo mismo pasó con la aventura de la revolución bolivariana, que los Kirchner “casi” le compran a Chávez. En esa oportunidad, la sociedad argentina reaccionó a tiempo y mediante las elecciones de 2015 se decidió por un cambio en la hoja de ruta que CFK y sus cómplices habían trazado.

En la elección del 13 de agosto de 2017, esa misma sociedad acaba de asestar un fuerte golpe a la aventura del retorno cristinista… para que esa “señora” entienda que es hora de devolver y no de volver.

También es hora que la sociedad devuelva su libertad a los injustamente detenidos por los llamados “juicios de lesa humanidad”, fue una guerra… Nadie lo puede poner en duda, excepto aquellos que abrieron la Caja de Pandora en los años ΄70. En toda guerra hay mucha violencia y también errores... también es hora de pacificar los ánimos y buscar la concordia. No se puede continuar castigando injustamente a quienes salvaron al país de la dictadura del comunismo, solo se pretende que esos juicios se ajusten a derecho.


Si se cometieron errores jurídicos este es el momento de corregirlos, ya llevamos la triste suma de 718 fallecidos en prisión, la mayoría se encuentra en prisión preventiva excedida en el tiempo y algunos han recibido condenas en juicios  sin poder gozar del debido proceso, sin garantías mínimas, tendientes a asegurar un resultado justo y equitativo. Los jueces lo saben mejor que nadie.


CUBA Y VENEZUELA, UNA RELACIÓN ESTRATÉGICA PARA APUNTALAR A DOS DICTADURAS

Por Ricardo Angoso

Desde el año 1994, en que el futuro presidente de Venezuela y máximo líder de la revolución bolivariana Hugo Chávez visitara Cuba, quedó sellada la gran alianza estratégica que ya dura casi un cuarto de siglo. Chávez, que acababa de intentar derribar mediante un golpe de Estado a la frágil democracia venezolana, fue recibido por Fidel Castro con honores de Jefe de Estado, agasajado en las máximas instancias institucionales  y señalado como el único interlocutor válido para las relaciones entre Cuba y Venezuela en el futuro. Castro pasaba uno de los peores momentos de su historia, la dictadura parecía llegar a su fin tras el derrumbe de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín. El régimen estaba más aislado que nunca en la escena internacional, estaba desahuciado políticamente en el mundo,


La llegada de Chávez, un golpista elevado a la categoría de héroe revolucionario por el decrépito régimen cubano, dio esperanzas a Castro de que podía continuar con su fallida lucha en todo el continente por expandir el comunismo. Castro siempre desdeñó la vía electoral y  trató de acelerar ese proceso apoyando a numerosos grupos terroristas que empleaban la violencia y la lucha armada para llegar al poder por la fuerza. Fracasó siempre -a excepción de Nicaragua, donde los errores de Somoza llevaron a su caída- pero el proyecto nunca se abandonó y siguió su curso hasta hoy.

Chávez, que ya apuntaba maneras de dictador pese a que había comprendido que su futuro político pasaba por las urnas y no por las armas, vio en Castro a su mentor político y en el modelo cubano -si se le puede llamar así a esa colección de fracasos en todos los órdenes- el camino a seguir en el futuro si finalmente llegaba al poder en Venezuela, algo que conseguiría más a tenor de los deméritos de una clase política tradicional incapaz de ver los peligros que se cernían sobre el país que por méritos propios. Chávez fracasó en el golpe de Estado de 1992, que provocó decenas de muertos todo hay que decirlo, pero tuvo éxito en el 1999 a merced de los votos que le llevaron al poder.

El pecado capital del chavismo en sus orígenes es que nunca se miró en los modelos exitosos de la izquierda europea de corte socialdemócrata y en los procesos de reforma y ajuste llevados a cabo por otros socialismos, como el chino y el vietnamita, sino que integró en su corpus ideológico las fracasadas y trasnochadas ideas del socialismo imperante en la isla-prisión de Cuba y del difunto bloque ex comunista de Europa del Este. Este conjunto de prácticas políticas y sobre todo económicas en lo que se refiere al manejo del país son las que, una vez puestas en prácticas tras la llegada al poder de Chávez en 1999, han llevado al colapso total de la economía venezolana y un desastre social inimaginable hace años en Venezuela y de unas magnitudes desconocidas en todo el continente.


No hay una “guerra económica” del mundo contra Venezuela, como argumenta el régimen chavista que ahora lidera el sátrapa Nicolás Maduro, sino el fracaso continuado durante estos dieciocho años de “revolución bolivariana” en la aplicación de una serie de medidas económicas absolutamente inútiles que han llevado al desabastecimiento, a la fuga de capitales al exterior, al abandono de la producción en el campo y en la industria, a la falta de iniciativa privada tanto nacional como foránea y a una caos predecible porque en economía sin confianza no hay nada.  Y, precisamente, lo que menos han generado Chávez y Maduro en estos años de desgobierno, corrupción, inseguridad, represión cuartelera e improvisación manifiesta, ha sido confianza. El lema de los tres millones de venezolanos que ya han huido del naufragio socialista en que se ve inmerso el país es ¡sálvese quien pueda! Los resultados del experimento eran predecibles pues ya habían sido probados con consecuencias parecidas en el extinto bloque ex comunista y en la difunta patria soviética fundada por Lenin. También en Cuba, cuya economía se sustentó durante varias décadas a merced de las ayudas, la energía y las dádivas entregadas por Moscú generosamente para un régimen incapaz de producir nada y generar riqueza, bienestar y prosperidad para los millones de cubanos presos en esa gran ergástula en la que se convirtió la isla.

LA DEPENDENCIA ECONÓMICA DE CUBA CON RESPECTO A VENEZUELA

Así las cosas, y cuando Cuba se precipitaba hacia el abismo y la situación era más crítica tras haber cerrado Castro el grifo de la reformas, la llegada de Chávez al poder de una forma inesperada en unas elecciones en Venezuela se convirtió en la gran esperanza para el régimen de los hermanos Castro. El país, sin duda, no era Nicaragua, uno de los países más pobres y atrasados del continente, sino que albergaba las mayores reservas petroleras del mundo y era uno de los más adelantados del continente. Producía cuatro millones de barriles de petróleo diarios y tenía ingentes reservas financieras en divisas internacionales, justamente lo que más necesitaba en esos momentos la agónica dictadura de los Castro.


Nada más llegar Chávez al poder, visitó La Habana y comenzó la profunda relación entre ambos regímenes. Se firmaron abundantes acuerdos de cooperación, tratados y se pusieron en marcha numerosas iniciativas, pero el punto fundamental de esta estrecha relación sellada por los dos líderes -Castro y Chávez- pasaba por el envío directo a Cuba de entre 60.000 y 100.000 barriles de petróleo diarios a precios de risa en el mercado internacional. Con este envío, aparte de suplir las acuciantes necesidades energéticas de la isla, el régimen cubano se garantizaba su supervivencia a través de la venta a precios ya del mercado internacional de una parte de esos miles de barriles entregados casi gratis por parte de Venezuela. Vendían una parte de esa entrega sin ni siquiera pagarla cuando el barril llegó a estar por encima de los cien dólares. El negocio, desde luego, era redondo para Cuba, pero un desastre para la economía venezolana tal como se reveló más tarde. Cuba sobrevivió a duras penas, mientras Venezuela se sumió en la oscuridad más profunda.


A cambio de ese petróleo, tan generosamente entregado por Chávez a Cuba y otras países del continente a cambio de su apoyo político en todas las instancias internacionales, el régimen cubano aportaría a la isla un contingente médico formado por unos 35.000 profesionales, un aparato de seguridad y militar permanente para apuntalar a la ya incipiente dictadura venezolana -el número de sus miembros se calcula entre los 5.000 y los 6.000, cubriendo la protección personal de Maduro y otros líderes del corrupto ejecutivo “bolivariano”- y el apoyo  y asesoramiento para crear un servicio de inteligencia (y represión de la oposición) siguiendo el modelo cubano, tan exitoso y eficaz durante estos largos 58 años en la persecución de los disidentes políticos y en la desactivación de cualquier movimiento político que surgiera en la isla de corte democrático.

Muy pronto, ambos países, pero muy especialmente la Cuba comunista, cuyo futuro estaba ligado a la supervivencia de Maduro tras recibir la herencia envenenada de Chávez tras su muerte, comprendieron que sin la supervivencia de este modelo estratégico sucumbirían y sería el final. Venezuela, por obra y gracia primero de Chávez y luego de Maduro, se acabó convirtiendo en una colonia cubana y calcó fielmente su régimen cuartelero y represivo para mantener en el poder a una casta ligada al narcotráfico a través del Cartel de los Soles -ya con dos sobrinos del dictador Maduro detenidos en Florida- y otros turbios negocios.

MADURO YA NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA A EXCEPCIÓN DE CASTRO

Los desastrosos resultados obtenidos a la vista están y son constatables en todos los órdenes. Venezuela se ha acabado convirtiendo en una dictadura brutal y criminal, que ya ha asesinado en las calles a más de un centenar de ciudadanos desarmados que protestaban por el actual estado de cosas que vive el país, la economía es una calamidad en todos los órdenes y los indicadores del país -800% de inflación este año y un decrecimiento económico cifrado entre el 7 y el 10%- son los peores del mundo y, finalmente, no se atisban señales de esperanza en el horizonte, toda vez que ya el régimen de Maduro ha abandonado toda posibilidad del retorno a la normalidad democrática y está dispuesto a usar las armas contra sus ciudadanos para mantenerse contra toda lógica política en el poder.



Por suerte, algunos cosas han cambiado en el continente y en el mundo y ya una buena parte de la izquierda no cree en Maduro, al que consideran un vulgar dictador y el representante genuino de tiranía absurda, responsable de incontables crímenes y absolutamente fracasada. Maduro ya no tiene a nadie quien le escriba en el continente a excepción de Castro y, claro está, algunos ilusos e hipócritas de Europa que se creen todavía los cuentos del régimen sobre la “guerra del Imperio” contra Venezuela y la conspiración internacional tejida por Madrid, Bogotá y Miami (¿?). Se trata, en definitiva, de justificar la perfidia a su pueblo con los más inauditos argumentos y de defender lo indefendible a estas alturas de la película, mientras en las calles de Caracas se sigue regando la sangre de decenas de jóvenes que se resignan a vivir el resto de sus vidas en un país sin esperanza ni libertad. Ni vida.

DEJEMOS DE MIRAR PARA EL COSTADO… HAGÁMONOS CARGO


Una vez más la historia se repite: la Familia Militar falta a la cita cuando se la convoca a ser solidaria con los camaradas que se encuentran detenidos como Presos Políticos. En las elecciones de ayer en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, se presentaron las Listas 262 y 298 llevaban precandidatos que ofrecían trabajar en dos temas que nos interesan (a algunos pocos): la libertad de las personas injustamente encarceladas por haber derrotado al terrorismo y el reconocimiento a las víctimas del terrorismo en la Argentina.


Los pre candidatos solo necesitaban alcanzar el 1,5%, de sus respectivos padrones electorales, para tener la oportunidad de competir en las elecciones de octubre y lograron los magros resultados del 0,31% en C.A.B.A. y del 0,19 en Buenos Aires… Sí tan solo las personas que antiguamente integraban la mentada Familia Militar, hubieran acompañado con su voto… ese objetivo se hubiera alcanzado fácilmente.




Se tiene conocimiento que en algunas mesas faltaron boletas de las listas mencionadas, pero eso no justifica el bajo rendimiento obtenido. Por whatsapp y otras redes figuraban los lugares donde previamente se podían conseguir boletas, no era lo ideal pero era una solución… era cuestión de moverse un poco. En las elecciones de octubre no habrá ninguna lista que lleve candidatos que defiendan a los Presos Políticos ni a las Víctimas del terrorismo… hacerlo no es políticamente correcto.

Pero una vez más, como ha ocurrido en tantas otras oportunidades, se pegaron el faltazo.

Sintetizando la situación no ha variado para nuestros Presos Políticos, persistirán los continuos agravios y humillaciones a las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales, en su conjunto. Continuarán adelante con los juicios de la venganza y nos avergonzaremos de la conducta de los miembros del poder judicial, quienes han olvidado el verdadero derecho. El tema más grave son los muertos en cautiverio, la mayoría de ellos sin tener una condena en firme. El universo de los Presos Políticos está integrado por ancianos soldados, muchos de ellos enfermos y en las unidades penales están quedando -salvo algunas excepciones- los que eran los más jóvenes y más modernos… Quienes conocemos la vida castrense sabemos perfectamente que ellos no tenían capacidad de decisión alguna, estaban exceptuados de las responsabilidades que solo le caben a los más altos niveles de conducción del estado de aquellos años de guerras revolucionaria y contrarrevolucionaria.

Recomendamos releer la notas LES ROMPE LAS PELOTAS con autoría del escritor contumaz Horacio Palma y el suscripto. Fueron escritas el 02 de julio de 2009 y 16 de mayo de 2012. La historia se repite y la “Familia Militar” continúa imperturbable… a la mayoría no les toca. Al releer esas notas me indigno y avergüenzo… 418 muertos en cautiverio nos lo reclaman desde el cielo y miles de Presos Políticos desde sus cárceles.

Nunca abandonar al Soldado herido

Si mis palabras ofenden a alguien no me disculparé, ya es hora que dejemos la comodidad de nuestros hogares, visitemos a los camaradas “heridos” que hemos abandonado en la trinchera, les hagamos llegar nuestra solidaridad y nos hagamos presentes en cuanto acto se reclame por su libertad. Lo mismo pasa con las víctimas del terrorismo, mansamente hemos tolerado que sus victimarios se jacten de sus asesinatos y atentados, que ocupen bancas en el Congreso Nacional, sean funcionarios públicos y no se arrepienten del baño de sangre en el que nos sumergieron. Hagámonos cargo… No esperemos más que otros hagan el trabajo que nos corresponde.

Sinceramente,

Roberto José Rosales
Capitán de Corbeta de I.M. (R.E.)