viernes, 5 de enero de 2018

PREVIO AL DÍA DE REYES 1975


El 05 de enero de 1975, despegó desde Córdoba con destino Tucumán, un Twin Otter del Ejército Argentino. El mismo era operado por el III Cuerpo de Ejército. Desde la capital tucumana, la aeronave realizaría distintos reconocimientos de la zona selvática de la provincia, en el marco de los estudios preliminares para del Operativo Independencia. Vale recordar que la provincia de Tucumán estaba jaqueada por el denominado Ejército Revolucionario del Pueblo, que pretendía conquistar una “zona liberada” para que fuera reconocido como estado beligerante y solicitar la ayuda e intervención militar de países bajo la órbita de la U.R.S.S., por ejemplo de CUBA país que ya había intentado la guerrilla rural en la provincia de Salta en los años 60.


El gobierno democrático encabezado por María Estela Martínez de Perón ordenó a las Fuerzas Armadas Argentinas el planeamiento militar con el fin de aniquilar al terrorismo subversivo. Durante el marco del planeamiento sobre el ambiente a desarrollar las tareas, los terroristas del ERP derribaron el Twin Otter del Ejército Argentino en proximidades de Tafí del Valle, más precisamente en el paraje denominado La Angostura. A causa del salvaje ataque perdieron la vida trece integrantes de esa fuerza; entre ellos el Comandante del 3er Cuerpo de Ejército General Br. Enrique Eugenio Salgado, el Comandante de la 4ta. Brigada de Infantería General Br. Ricardo Agustín Muñoz, Coronel Eduardo Wilfredo Cano, Teniente Coronel Oscar Rubén Bevione, Teniente Coronel Pompilio Schilardi, Teniente Coronel Pedro Santiago Petrecca, Mayor Roberto Dante David Biscardi, Mayor Pedro Antonio Zelaya, Mayor Héctor Abel Sánchez, Mayor Aldo Emilio Pepa, Capitán. Roberto Carlos Aguilera, Teniente 1ro. Carlos Eduardo Correa, Sargento 1ro. Aldo Ramón Linares. El avión fue derribado por el fuego de ametralladoras antiaéreas de origen ruso, que hicieron impacto sobre el timón del avión, haciendo que se precipitara contra el terreno. Tras perderse contacto con la aeronave desde el aeropuerto Benjamín Matienzo se declaró en emergencia, enviándose distintas aeronaves, entre ellas un avión Piper y dos helicópteros para rastrear la zona. La búsqueda se suspendió hasta el el día siguiente cuando cayó la noche. Al día siguiente -06Ene75-, retomaron la búsqueda por la mañana y luego de varias horas de rastrillaje se avistaron los restos del avión totalmente destruido en un radio de 20 metros.

Vaya para ellos nuestro reconocimiento por su sacrificio, ofrendando su vida en defensa de un gobierno constitucional que era atacado por el terrorismo internacional.


Aún hoy las consecuencias de esa guerra la continúan sufriendo el personal de las fuerzas armadas, de seguridad, policiales y otros organismos del estado que combatieron contra el terrorismo en los años '70. Esos Soldados de la Patria han sido perseguidos, encarcelados, escarniados, juzgados y condenados por haber cumplido órdenes emanadas desde los más altos niveles de la conducción política de nuestro país. Algo inconcebible.

PALABRAS FINALES JULIO POCH

jueves, 4 de enero de 2018

MI PADRE

Tricao Malal, provincia de Neuquén

José Marcelino Casanovas,  creció en Tricao Malal, provincia de Neuquén. Hijo de Doña Lucila Casanovas, criancera. Creció sin padre, porque éste la abandonó  cuando se enteró que estaba embarazada.  Luego mi abuela tuvo más hijos. Con poca suerte. Los crió sola. Mujer fuerte y muy creyente.  Con valores bien definidos. Mujer de PALABRA. Muy humana. En su casa se rezaba el rosario todos los días a las 20 hs. Esté quien esté, llueva, nieve o truene.  Ella aparte de hacer las labores del campo, oraba en cadenas para ayudar, pedir por sanación de cualquier poblador de por ahí que lo requería. Rezaba con mucha fe. Devota de la Virgen del Carmen. Falleció un 16 de Julio, en vísperas de la fiesta en su honor. El día anterior había dejado todo listo para celebrar junto a los pobladores cercanos.

Cuando falleció, sentí lo que es hacer buen camino en ésta vida. Yo fui arriba de una camioneta, en la parte de atrás. Sólo ese tipo de vehículo llegaba por ahí, no hasta la casa. Luego se debía ir a caballo o a pie. La gente salía como las hormigas de diferentes laderas. Las camionetas paraban, la gente subía a acompañar a Doña Lucila. Yo conté 30 camionetas, luego atrás acompañaban pobladores de a caballo, con la china o los chinitos. Yo comprendía lo que era tener una muerte así o mejor dicho una vida, siendo querido y respetado.


Mi padre, siempre al lado de su madre, la vida le dio mucha lucidez, fuerza física, inteligencia. Rápido para aprender. Trabajador incansable.

A corta edad, 15 años tuvo que trabajar por dinero para ayudar a su madre. Él no fue a una escuela como cualquier niño. En el campo, apenas se aprende a caminar se es útil para las tareas cotidianas.

Había que sembrar, cuidar animales, arriar.


La vida allí era y sigue siendo dura. En los inviernos los caballos no se ven. Las nevadas son de metro y medio.

Sus primeros trabajos fueron en minas de azufre, trabajo duro e insalubre. Pasó por todo tipo de dolores y cansancio. A los 18 era un Hombre, con mayúsculas, hecho y derecho.

Se enamoró de mi madre y pensó en formar una familia. No quería seguir allí. Que sus hijos vivieran lo que él y sus hermanos.

Buscó una oportunidad, entró a la policía. Allí lo obligaron a realizar la primaria. Se destacó. Conservo un cuaderno. Su caligrafía impecable. Aunque nunca logré cambiarle sus modismos campechanos.

Allí como policía en el pequeño poblado de Tricao, donde había algo parecido a una plaza, un municipio y un pequeño hospital, su función era en ese entonces “juntar borrachos”; los policías de esos años andaban con la cachiporra en mano. Él me contaba de niña que no le gustó.

Pero terminó el 6° Grado. Y construyó una casita en el pueblo de Chos-Malal. Una casita de barro.

Casa de adobe en la Patagonia

Allí crecimos. Tuve una hermana, Lilian, falleció de una convulsión febril. Yo tenía 4 años, ella 3.

Desde ese día mis padres llevan la tristeza en los ojos. Más tarde me enteré que tuve sarampión al mes y medio. Seguro la contagié.

Sumido en el dolor y ese trabajo que no le gustaba, porque lo que otros llamaban “borrachos” que entorpecían la vía pública, eran SUS AMIGOS. Amigos que luego del trabajo duro del campo, hallaban en la bebida un escape.

Escuchó que en Junín de los Andes, reclutaban campesinos como Baqueanos, para tareas de pastoreo, guía, en el EJÉRCITO. Presentó papeles, rindió las pruebas y entró.

Poco después, EL GOLPE MILITAR. No tenía instrucción en armas, ni de comando, ni hacía guardias. En esos años el Ejército en esta zona tenía mucho ganado equino. Las recorridas eran más baratas.

Los vehículos que poseían eran los Unimog, que creo sólo tenían segunda marcha.

Un día llegó del cuartel triste y preocupado. Yo era una niñita chiquita y curiosa. Antes los grandes no hablaban delante de los chicos. Pero yo cuando sentía que estaban mal, procuraba saber para cuidarlos (desde el AMOR más puro, uno toma roles que no son los adecuados).

Escuché que viajaría. Mi mamá se ponía mal. Él ya había hecho viajes. Lo mandaban a Bariloche a hacer cursos de Sky. Sobresalía en condiciones físicas. Representaba al Ejército y al país.

Pero esta vez había energía de guerra. Lo sentía en la sangre. En mi memoria celular ya estaban  escritas. Los padres de mi abuela habían sufrido en Italia las I y II.

Y así fue: salió el 24 de marzo de 1976 y regresó el 9. Con una misión llevar ropa y calzado a los militares de allá. Fue con una Unidad. Fue y volvió. Nunca hizo guardias. Ni volvió a ir. Lo siguieron mandando a campeonatos de Sky y Andinismo. Es Cóndor de Oro. Destacado como compañero. Las mejores notas. Ni un día de arresto. Siempre impecable.

En el 75, estuvo en el Aconcagua, volvió llorando. Contaba como la gente se apunaba y se tiraba y moría. Los suizos lo adoraban. Les regalaban ropa. Ellos iban como crotos. Su ropa no era la adecuada. Con mochilas pesadas. Igual en Primer puesto!!!!!

Mi padre conoce al que fue mi padrino, Don Victor. Le compra un terreno para hacer una casita. Esta vez de ladrillos. Se hacían en el mismo cuartel y se vendían.

Nosotros comíamos guisos todos los días. LOS ODIOOOO. Mi madre dulce, inteligente y buena esposa, buscaba la comida balanceada. Un poquito de carne, verduras mixtas y fideos. Hoy veo lo completa. Antes criticaba.

Mi padre con los años logró comprarse una bicicleta vieja, para ir al cuartel porque nos mudamos al pueblo. Era roja, pesada, sin cambios, obvio. Se levantó a las 5 am siempre. Regaba, tomaba mates y salía. Su trabajo a 5km. A mediodía volvía sólo algunas veces. Cuando le daban permiso.

Salía a las 19 hs. Llegaba y se cambiaba. Mi mamá le cebaba mates y él pegaba ladrillos. Así tuvimos una casa digna. Todos hasta las 00:00hs. Trabajando.

Para ascender el debía rendir. Nos quedábamos estudiando de madrugada. El me tomaba lección a mí, yo a él.

Mi padre sacaba 10, yo 7, 8.

Mi padre se da maña para  todo. Hizo de gasista, electricista, lo que venga. Es práctico.

Desde 2010, cuando llegó una camioneta blanca, tipo SWAT, CON SIRENAS, ENCAPUCHADOS, CON BALAS COLGANDO POR TODOS LADOS, GRANADAS, TODOS DE NEGRO.

DIERON VUELTA LA CASA. TIRARON TODO.

Y SE LO LLEVARON. LE SACARON SUS PAPELES. LE DEJARON HACER PIS CON UNO ARMADO EN EL BAÑO.

MI HERMANO MENOR ENLOQUECIO. PUSO LLAVE A LOS PORTONES GRITANDO: A MI PAPA NADIE LO LLEVA.

MI MAMÁ HIPERTENSA, LLORABA. YO LLEGABA DE NEUQUEN DE HACER UN CURSO. AGARRE EL AUTO Y LOS SEGUI AL AEROPUERTO. ALLI PEDI A GRITOS VERLO, MI HIJA LLORABA. NOS PARTÍAMOS DE DOLOR.

NO ENTENDIAMOS NADA.

MI PAPA LLORABA.

PREGUNTABA POR QUÉ.

NADIE RESPONDIA. ERAN ORDENES DE ARRIBA ME DECIAN.

DOLOR. DOLOR Y DOLOR.

DOLOR QUE CALA LOS HUESOS.

ASI COMENZÓ EL CALVARIO.

MI PADRE LLEVA MÁS DE 4 AÑOS EN PRISIÓN PREVENTIVA.

ESTUVO EN BAHÍA. EN ROCA. EN LA PAMPA. EN ZAPALA. EN NEUQUEN.

LA PRIMERA VEZ QUE FUI A VERLO ME DESMAYÉ. NUNCA HABÍA ENTRADO NI PENSADO EN ESTAR EN UNA CARCEL.

FUI A UNA ESCUELA DE MARIA AUXILIADORA. A LOS 11 AÑOS QUERÍA SER SANTA. NO MONJA. AMABA Y AMO TANTO A DIOS, QUE NO CONCEBÍA LA IDEA DE LO MALO.

HOY ES NORMAL. NO TEMO. PERO SUFRO POR LAS CONDICIONES EN QUE ESTÁN.

TUVO UN JUICIO. EL PRIMERO. SE DEFENDIÓ SÓLO. QUEDO ABSUELTO.

EN POCO TIEMPO LO LLEVARON DE NUEVO.

EN MI PROVINCIA SE ALZA MUCHO LA BANDERA NEGRA, LLAMADOS ZURDOS, DE IZQUIERDA, ETC.

ASÍ PASAN AÑOS Y TODOS NOSOTROS PRESOS. LE DIERON UN TIEMPO LA DOMICILIARIA. CREO QUE FUE UN GRAN CASTIGO. TENÍAMOS UN TRAILER VERDE DE GENDARMERÍA EN LA PUERTA. NOS MIRABAN DE DIA Y DE NOCHE. EN UN PUEBLO CHICO ERA COMO SI TUVIERAN A EL MÁS PELIGROSO DE LOS DELINCUENTES. LLORAMOS Y SUFRIMOS. FUE UNA TORTURA. MENTIRAS DE POR MEDIO LO VOLVIERON A LA CARCEL.

7 AÑOS LLEVO YO DE NO DORMIR. EN CONSTANTE VIGILIA DICE EL PSICOLOGO. SOLO EMPASTILLADA SIGO. CON DIOS Y LA VIRGEN A MI LADO.

ACÁ EN EL PUEBLO DE JUNIN DE LOS ANDES LLEVARON 10 BAQUEANOS. SE QUE ALGUNOS COMETIERON HECHOS GRAVES. ESOS YA PASARON NAVIDAD EN FAMILIA.

TAMBIÉN POR ACÁ SIEMPRE ANDUVIERON LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO LEVANTANDO BANDERA.

LA PRIMERA VEZ QUE LO LLEVARON VINIERON COMO TESTIGOS, DOCENTES. OBVIO DE IZQUIERDA.

LUEGO DE PONER UNA CARTA EN EL DIARIO LOCAL PORQUE ME MIRABAN MAL. ME DECÍAN HIJA DE REPRESOR, POR DETRÁS. SABOTEARON MI TRABAJO. MI ASCENSO.ME CORTARON EL AUTO DE LADO A LADO.

EN LAS  ESCUELAS LOS UNIFORMADOS SON TERRORISTAS.

AMO MI PROFESIÓN Y ME CAPACITO PARA REALIZARLA DE LA MEJOR MANERA.

MIS SUPERIORES SIEMPRE LO SUPIERON.

CRITIQUÉ AL GREMIO MUCHO DESDE AFUERA. POR LA VIOLENCIA QUE SE GENERA.

ASI Y TODO ESTOY EN LA SECRETARÍA DE FORMACIÓN. PERO NO SOY BIEN VISTA.

PARECIERA UNA MEZCLA ENTRE MI VIDA Y LA SITUACIÓN DE MI PADRE. ES ASÍ. UNA COSA INFLUYÓ EN LA OTRA.

Cuando asumió el Juez Da silva, Walter. Me acerqué a él y a su esposa. Le hablé de la situación de mi padre. Viajé hasta Bahía para pedir ayuda. Llevaba documentación que no quiso recibir.

No era el lugar. No tenía muchas opciones. Pero, desde que él está, le pone un año de prisión preventiva y lo renueva. Él sabe que mi padre es inocente.

Pedí ayuda por varios medios. Pero aún sin resultados.

Ahora pensando en un habeas corpus, se vulneran todos los derechos en la Unidad 9. La última atención psiquiatra la tuvo en marzo. La atención psicológica, no la tiene. A raíz de ésta injusticia, comenzó con bruxismo. SE quedó con las raíces. Hice todos los reclamos a la defensoría. Pero la Unidad no posee móvil para hacer los traslados. Es lo que argumentan. El Bruxismo junto con la artrosis le producen fuertes contracturas en las zona de cervicales, por ende no va oxigeno ni sangre al cerebro. Perdió la audición, está perdiendo visión y lo más serio es el equilibrio.

Por esto tuvo varios golpes. En uno de ellos se cayó en un desnivel y se lastimó una pierna desde la rodilla al tobillo. Lo llevaron a sanidad, le dijieron se ponga hielo, sólo un hematoma.

Después de 5 días la pierna estaba negra y con tanta queja se lo llevó a un traumatólogo.

El médico no podía creer la mala atención. Le corto la piel para sacar la pus. Lo curaron y lo mandaron a la cárcel.

El está hipotenso generalmente. Por la cervicales, en el año le tomaron  la presión 3 veces. Barrotes de por medio.

Tiene problemas de próstata, está sin medicación.

Le pusieron un audífono. Esto costó tiempo de rogar y rogar. Sacábamos turno y luego no lo llevaban porque no tenían el móvil.  

Ahora no puede usarlo porque le lastimó la oreja. No está controlado.

El jueves 28/ 12/17 se vino abajo emocionalmente. Fue notificado vía fax de un embargo. Por el Juzgado Federal N°1, “Secretaría de Derechos Humanos” Bahía Blanca, donde le suman causas absurdas, ya que un ser humano no podría estar en dos lugares al mismo tiempo. Esto lo ví en la visita del sábado. No tiene firma del juez, solo firmo sin sello la secretaria: Anabela Macedo.

Todo es raro, la segunda hoja no tiene sello alguno ni firma.

Pero él se puso muy mal emocionalmente. Ya estaba mal. 2017 fue más que duro. Mi madre internada reiteradas veces. Con problemas cardíacos.

Yo solicité, hice denuncias vía mails a Defensoría, de todo lo relatado.

En una oportunidad apareció una forense tomando nota de su dentadura. Pero el Juez da Silva aduce está en condiciones de seguir en la cárcel. Sin juicio. Primero los que tienen causas probables. Los que presume inocentes quedan adentro.

Curiosamente ayer, 30/12/17 , durante mi visita lo van a buscar porque aparece un psicólogo????

Un día sábado, en estas “FIESTAS” muy curioso. Le cuenta que ha venido su hija desde Junín. –

El responde que entonces no puede atenderlo, que lo hará otro día. Tiene prohibido atender si hay visita. Lo hace firmar y se va.

ESTOY ESCRIBIENDO DESDE EL CORAZÓN. AFUERA HAY FUEGOS ARTIFICIALES. LA GENTE SE JUNTA A CELEBRAR. YO NO PUEDO.

ESTOY OCUPADA.

BUSCO AYUDA

SERES HUMANOS

QUIEN ME LEA

QUIEN ME ESCUCHE

QUIEN ME AYUDE

SI PEDI TRES DESEOS: QUE SALGA LIBRE, SANO, QUE CICATRICE SUS HERIDAS. QUE DISFRUTE TODOS LOS AÑOS QUE LE QUEDAN JUNTO A SU ESPOSA, MI MADRE.

PODER TENER VIDA, YO.

PODER DORMIR.

Juana Rosa Casanova

D.N.I: 17.276.748

INTOLERANCIA POLÍTICA


En su carta de ayer, la lectora Karina Zerillo Cazzaro afirma que "pocas decisiones tan prontas y unánimes" ha producido el Concejo Deliberante de Mar del Plata, como las de repudiar la prisión domiciliaria y su traslado a esa ciudad de Miguel Etchecolatz. No tan unánime, agregaría yo, pero aunque lo fuera, le recuerdo que ese mismo cuerpo es el que, tildándolo de "represor", bajó el cuadro que había en el recinto del capitán Pedro Giachino, primer muerto en Malvinas, sin que pesara contra él decisión judicial alguna. Ahora dicen que "Etchecolatz es el límite".


Algunos que tanto hablan de justicia pasan por sobre ella a su antojo cuando sus decisiones no les agradan. El Concejo Deliberante de Mar del Plata, como cualquier otro cuerpo ejecutivo del país, debería ser parte de la solución y no del problema en la violencia política en la Argentina. Nadie tiene derecho a repudiar, censurar, escrachar, señalar o acosar a una persona por motivos de intolerancia política, pero es doblemente reprochable que desde el mismo Estado se fomente el odio, la segregación, la violencia y el desacato a decisiones judiciales.

Andrea Palomas Alarcón
DNI 18.011.160



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

DE ESTO NO SE HABLA...


Algo "livianito" para leer en la playa...

"De esto no se habla..."
Por Lara Ronín
Impolíticamente correcta

(Bs. As.)- Pensar la ESMA de manera diferente al relato oficial parece una tarea que nadie quiere realizar seriamente, por cierto es más fácil repetir los latiguillos que tan efectivamente se han impuesto en los medios desde hace más de 30 años.

Sin embargo, indagar en los hechos, las circunstancias y los intereses que convergieron para que la ESMA adquiera el estatus que hoy detenta, abre una perspectiva más cercana a una realidad que se niega sistemáticamente, pero aflora en cuanto se intenta un análisis más profundo de las vicisitudes acontecidas.

Una de las razones por la cual es posible tener una perspectiva diferente, se reveló en el segundo tramo del juicio ESMA y se amplió en el tercero, y es indudablemente una consecuencia de la política distintiva que llevó adelante la ESMA.

De acuerdo con las fuentes consultadas y las revelaciones de los debates orales, fueron las actitudes de dos detenidos provenientes de Montoneros, Alfredo Buzalino y Marta Álvarez, quienes a mediados de 1976 dieron al jefe del centro, el almirante Chamorro, los primeros parámetros apropiados para reprimir al terrorismo de manera eficaz y diferenciada.

Esta práctica, le permitió a Chamorro, ordenar acciones militares exclusivamente sobre miembros de la organización Montoneros. Primero Buzzalino y luego Marta Álvarez de una larga lista de colaboradores, que alentaron modificaciones tácticas y estratégicas y favorecieron nuevas modalidades de lucha contra el terrorismo, a las que la ESMA se adaptó rápidamente buscando minimizar de manera drástica daños a terceros, tal como lo explicó Chamorro, en una indagatoria en los ’80, determinado a no afectar a la población civil.

Había nacido el colaboracionismo, que terminaría transformando a los ex montoneros en agentes de inteligencia de la marina.

Chamorro encontró la manera de mantener, dentro de un esquema de colaboración, a un número creciente de detenidos, sin grandes cuestionamientos por parte de sus superiores, que lo inspeccionaban de manera regular.

Como todos los comandantes militares, sabía de la urgencia para controlar la situación de violencia.

La directiva 01/75 del Consejo de Seguridad establecía: “La ofensiva deberá Lograr antes de finalizar el año 1975 una disminución notable del accionar subversivo y transformar a la subversión en un tema de naturaleza policial para fines de 1976”. Por obvio, ello llevaba implícito acciones muy cruentas tal como lo había decidido Ítalo Luder en una reunión reservada mantenida con los Comandantes Militares.

Para Chamorro el camino de los colaboradores fue la llave para reducir las hostilidades con claro ahorro en víctimas, personal, tiempo y medios.

La ESMA destinó un esfuerzo importante para mantener los colaboradores haciéndose cargo de todas sus necesidades.

La testigo María Eva Bernst de Hansen detenida en la ESMA a principios de 1978, en su testimonio ante la CONADEP ratificado ante sede judicial, dijo: “que tiempo antes de salir (de la ESMA) la dicente, le fue conseguido un trabajo afuera como encargada de un negocio de venta de calzado, llamado calzados Valeria en una galería de Villa Ballester, (…) que antes de que fuera a trabajar le compraron ropa, es decir le dieron plata y la acompañaron a comprar ropa para que pudiera estar presentable en el trabajo”.
Tales prácticas le permitieron a la ESMA trabajar de un modo diferente al de la media de otras unidades militares. El resultado no se hizo esperar, la ESMA comenzó a llegar a los lugares más secretos de Montoneros, entre los que se encontraba el Área Federal, verdadero corazón de la Conducción Superior de Montoneros y por ende de la logística de la organización.

Sin embargo, quedó aprisionada por su propia y eficaz política. Pues incapaz de otorgar un salvo conducto efectivo como parte de la negociación con cada colaborador, una parte importante optó por ubicarlos en el extranjero para su seguridad.

La decisión parecía razonable, pero no evaluaron las consecuencias de encontrarse con la militancia de Montoneros y el remanente de la Conducción Nacional de la organización, quienes los acusaron de traidores.

Durante un tiempo sobrellevaron el peso de la traición sobre sus hombros, hasta que la conducción de Montoneros decidió cambiar la estrategia y los acogió para su provecho político como víctimas de la dictadura, con la finalidad de utilizarlos en beneficio de sus últimas aventuras militares, la contraofensiva de los años ‘79 y ‘80.

Su primer acto fue una conferencia de prensa de tres ex colaboradoras de la ESMA, Ana María Martí, Sara Solarz de Osatinsky y Alicia Milia de Pirles, en la sede de la asamblea francesa en París en octubre de 1979, coordinada por la Conducción Nacional de Montoneros y estructurada por Eduardo Luis Duhalde en Madrid con la finalidad de ocultar a la opinión pública europea los ataques a la población civil de la contraofensiva en Buenos Aires, que victimizaron a los civiles Juan Aleman, Guillermo Walter Klein y el empresario de origen suizo, Francisco Soldati.

Ya en su nuevo rol de víctimas, los colaboradores no sólo se reivindicaron a sí mismos, extendieron también el efecto reivindicativo a toda la organización y se convirtieron en testigos claves y bien dispuestos para la etapa de juicios que abrió el kirchnerismo.

Esta son algunas de las fotos de los colaboradores de la ESMA ofrecidas durante los debates orales. Lo más notable es que los jueces las observaron y pese a estar comprometidos en las generales de ley por su manifiesta intención punitiva en el resultado del juicio, los testimonios de los colaboradores al momento de valorar prueba fueron considerados determinantes para las condenas impuestas. Poco serio.


Qué puede esperarse de un colaborador con sentimiento de culpa por su condición de traidor a la militancia que ahora lo convoca a declarar como testigo. ¿Va a declarar la verdad o responderá a los intereses punitivos de la militancia?

La victimización de los militantes de montoneros fue acompañada por más de 20 leyes nacionales de reparación que distribuyeron más de 11.000.000.000 de dólares según un estudio preliminar y parcial, realizado por una ONG, basado en cifras oficiales, que llegó a manos del ministro Garavano.

Ello pone en evidencia en inmenso negocio de los derechos humanos, a lo que se debe agregar el costo multimillonario de los juicios de “lesa humanidad”.

Es preocupante que Marcos “Naif” Peña ignore la falta de seguridad jurídica que constituyen este tipo de juicios en un país que pretende sentarse en la mesa del G-20. Así como el hecho de que se mantenga el gasto millonario de estos procesos y se pretenda continuar invirtiendo en el plan de derechos humanos, que sólo le importa a una minoría, mientras se pretende hacer economía con los jubilados.


Abogados Defensores De Derechos Humanos de Latinoamérica
  

martes, 2 de enero de 2018

LAS CUENTAS Y HERIDAS DEL PASADO

El extenso tiempo transcurrido, entre 1983 y 2018, es más que suficiente para que los 3 poderes del estado formulen una solución para reparar la profunda grieta que divide a los argentinos por las consecuencias de la guerra revolucionaria de los años '70.


Es imprescindible superar los obstáculos que mantienen esas heridas abiertas, ya es hora que la Nación se perdone a sí misma y a quienes confrontaron en la peor de las guerras y que la ley los alcance a todos por igual.


LAS CUENTAS Y HERIDAS DEL PASADO

Ha sido el propio Estado argentino el que pospuso por décadas la asistencia y reparación al sufrimiento de las víctimas del terrorismo

Juan Arnold Kremer (a) Luis Mattini

En un fallo de primera instancia, el juez federal de Rosario Marcelo Bailaque denegó la petición del hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, Arturo Larrabure, de citar a Juan Arnold Kremer[1]. Recordemos que Kremer, quien reconoció haber sido integrante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), es señalado como el autor mediato del secuestro, la tortura y el asesinato del referido militar, acaecido en tiempos del gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón.

Coronel (Post Mortem) Argentino del Valle Larrabure

La resolución judicial pone en evidencia cuán vigentes se mantienen aún hoy en nuestro país tantos inexplicables espacios de burda impunidad que, en rigor de verdad, benefician a quienes, desde el terrorismo, cometieron delitos de lesa humanidad en la triste y sangrienta década de los 70. Está claro que nuestros magistrados se resisten a considerarlos como tales.

Mientras esta situación se mantenga, las cuentas y heridas del pasado permanecerán dolorosamente abiertas, tiñendo de impunidad todo lo que la Argentina ha hecho correctamente al desterrar las injustificables violaciones de derechos humanos en la mencionada década, perpetradas desde el Estado a través de sus agentes.

Los delitos cometidos por el terrorismo constituyen crímenes aberrantes, de la misma gravísima naturaleza, por lo que no pueden desconocerse, como tampoco puede no reconocerse a sus víctimas.
 
Niños víctimas del terrorismo en la Argentina


En nuestra Justicia, algunos magistrados continúan aferrados al error de interpretar el emblemático caso "Simón, Julio Héctor"[2] argumentando que solamente el Estado y sus agentes pueden cometer ese abominable tipo de delitos, no así los demás. La denuncia valiente y categórica de ese gravísimo error por parte de un experto internacional en derecho como Luis Moreno Ocampo continúa siendo ignorada.

Son muchas veces esos mismos magistrados de nuestro país quienes han decidido ignorar las Convenciones de Ginebra de 1949, columna vertebral del derecho humanitario internacional, y base, además, del derecho interno en nuestro país desde 1957.

Hablamos de normas internacionales convencionales obligatorias, inmodificables y absolutas, que conforman el llamado "orden público internacional". Dichas convenciones definen con meridiana claridad los crímenes del terrorismo en los conflictos armados internos como crímenes de lesa humanidad, definición que ha sido naturalmente recogida de manera reiterada por la jurisprudencia internacional.

El Centro de Estudios Legales sobre Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), una OSC[3] creada por la valiente abogada Victoria Villarruel, no sólo promueve rescatar del olvido a las víctimas de la guerrilla en la Argentina.

Dra. Victoria Villarruel presidente de CELTYV

Su finalidad última radica en obtener el reconocimiento de sus derechos para librarlas del olvido y la exclusión. "Comprendí que escribir, relatar y sacar del anonimato la otra historia, la que nunca se cuenta asegura Villarruel, habría de ser mi tarea a cumplir".

Ha sido el propio Estado argentino el que pospuso por décadas la asistencia y reparación al sufrimiento de las víctimas del terrorismo. Fueron ellas así doblemente victimizadas, por las organizaciones armadas primero y por el Estado, que no reconoció sus derechos, después.

Durante la vigencia de las leyes de obediencia debida y punto final no pudieron avanzar penalmente sobre sus victimarios y, al caerse esas leyes tampoco pudieron hacerlo porque la Corte, de manera restrictiva, sólo categorizó los delitos de los agentes del Estado como imprescriptibles, dejando así injustificadamente impunes los delitos cometidos por los terroristas.

Es oportuno recordar que la prohibición absoluta de atentar contra civiles inocentes genera responsabilidad individual directa para todos los actores involucrados, incluyendo ciertamente a quienes no forman parte del Estado, ni son sus agentes. Esa prohibición es naturalmente obligatoria y es ciertamente mucho más que una mera expresión de deseos o una recomendación programática, por lo que debe ser obviamente respetada, siempre y en todos los casos. Mucho más aún por quienes desempeñan la excelsa tarea de impartir justicia.


NOTA: Las imágenes, referencias y destacados no corresponden a la nota original.



[1] Más conocido por su alias Luis Mattini.
[3] Organizaciones de la Sociedad Civil.

domingo, 31 de diciembre de 2017

MENSAJE DE FIN DE AÑO PARA LAS MUJERES, HIJOS Y AMIGOS DE LOS PRESOS POLÍTICOS


Salta, 30 de diciembre de 2017

Por Isabel Saravia Tamayo[1]

A Ustedes valientes mujeres, armadas de perseverancia y paciencia, que lo largo de tantos años, transitaron la ruta abandonada de la Injusticia. Mujeres compañeras en la adversidad que a pesar de su agotamiento tras tocar tantas puertas sin obtener respuestas, aún siguen firmes en la lucha sin perder su sentido del humor. A Ustedes que un día arriesgaron su vida y la de los suyos apoyando a sus maridos en la defensa de la Patria y que hoy sienten ser tratadas como sus enemigos.


Hijos que jamás dan por perdida estar arbitraria batalla, que persisten incansables para que algún día brille la inocencia y la verdad histórica, que a pesar de vivir esta injusticia sus corazones no alimentan el rencor. Como hija me siento traspasada por el dolor y sé lo difícil que es no perder la alegría.

Nietos presos de una realidad impuesta que les quita la presencia cotidiana tan enriquecedora de sus abuelos.

Familias todas que los extrañan y se ven obligados a enfrentar unas Fiestas más sin ellos.

Un enorme agradecimiento a tantos amigos, camaradas que se juegan con tanto cariño, logrando desplazar la indiferencia de tantos.

A todos y a cada uno, una sentida valoración de tantos argentinos que no se dan por vencidos frente a esta aberrante injusticia que parece no conmover a quienes realmente pueden hacer algo.


Y finalmente a quienes ya partieron de este valle de lágrimas enrejado a mejor vida, a sus familias, nuestra más sincera valoración y apoyo.

Sí, es cierto, podrán cerrarse muchos caminos pero jamás la senda que lleva al Pesebre.

NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.


[1] hija del Coronel José Ignacio Saravia Day (Pepé), cautivo en la prisión de Campo de Mayo.