domingo, 6 de enero de 2019

EL ENCUENTRO DE LÓPEZ REGA CON GALIMBERTI Y UN PEDIDO INCREÍBLE: "PERDONAME, LOPECITO"


María Elena Cisneros, la viuda del "monje negro" de Perón, contó a Infobae cómo fue el encuentro casual entre el "Brujo" y el dirigente de Montoneros, dos históricos enemigos

Por Luis Gasulla


José López Rega. Rodolfo Galimberti. Nombres esenciales para entender el pasado reciente de la Argentina, uno por ser un influyente ministro durante el último gobierno de Juan Domingo Perón y el de su mujer Isabelita (con una leyenda oscura que incluye, entre delitos varios y prácticas ocultistas, su presunta responsabilidad en la creación de la temible Triple A), y el otro por ser uno de los dirigentes más implacables de la agrupación Montoneros. La derecha peronista y la izquierda revolucionaria (también peronista). Dos enemigos que históricamente se disputaron la atención del General y el liderazgo del "movimiento". Pero, según relató María Elena Cisneros a Infobae, también dos viejos conocidos dispuestos a dejar sus diferencias atrás, al menos durante un par de minutos durante un encuentro casual por las calles suizas al comienzo de la década del 80.

-   En los trece años en los que estuvo con López Rega, usted habrá sido testigo de encuentros de él con mucha gente importante, ¿recuerda alguno en especial?
-   Él se encontró con mucha gente importante pero no me permito dar nombres. Eso invade el terreno de lo privado, hay gente que todavía vive. Pero hubo uno en la vía pública del que nadie sabe.

-      Cuentemelo.
-   Caminábamos un día por Montreux, en Suiza, durante el famoso festival de jazz. Era al comienzo de los años 80 y hacía mucho frio. De repente mi esposo me dice: "Te voy a pedir un favor, da la vuelta y andate a casa". "¿Qué pasó?", le pregunté. "No quiero que me preguntes, solo quiero que te vayas.". Le dije que no lo iba a hacer. "Ese que viene con boina es Galimberti", me dice. Galimberti había dicho públicamente que lo mataría a López Rega si se lo cruzaba…. Seguimos caminando, hasta que él se detiene y Galimberti también. Mi esposo abre los brazos y le dice: "Acá estoy… ¿no era que me ibas a matar? Acá me tenes". Galimberti se sacá la boina, agacha la cabeza, y le dice: "Perdoname, Lopecito". "¿Perdoname? Son unos desvergonzados. Decir que mandé a matar a Mugica, a Rucci, ¿qué tenían en la cabeza, por qué esa maldad, ¿por qué decir eso?" Galimberti se agarró de la baranda y le dijo: "Vos sabés como son los muchachos, sabés cómo hinchaban las pelotas desde Puerta de Hierro porque no les dejaste hacer lo que querían, te buscaron para joderte la vida, te la junaron". "Claro que me jodieron la vida, soy una paria, soy considerado un maldito" le contestó López Rega a Galimberti, que le replicó: "Pero viste que ellos querían manejar al Viejo y vos no los dejabas…"

-   ¿Y cómo termina la charla?
- Galimberti le preguntó a mi marido que quería que hiciese."¡Qué digan la verdad!", le gritó. "Pero vos sabes que después se la agarrarán conmigo. Sabés como son" fue su respuesta.

-  ¿Galimberti tenía miedo que lo liquidaran sus propios compañeros?
-     Sí, porque es lo que hicieron con Carlos Mugica, alguien con quien mi marido hablaba mucho, que es algo que la gente no sabe. Mugica hasta le confesó que había tenido un encuentro con Jesús.

¿Víctima de la Triple A o de Montoneros? El padre Mugica


-  ¿Usted cree que el Padre Mugica fue asesinado por Montoneros?
-      Mugica estaba decidido a salir [de Montoneros]. Pero de ahí entrabas y no salías, te sacaban con los pies para adelante. Eso le pasó.  Él quería irse porque ya no estaba de acuerdo con lo que estaba haciendo Montoneros. Sus propios compañeros lo mataron y e hicieron pasar como que lo había matado la Triple A. Pero seamos honestos, Montoneros salía a matar. Mataban cualquier cosa que les molestara.

- ¿Usted cree que la Triple A no existió?
Sí, existió, pero no como se entiende hoy. Y siguen existiendo. Nunca dejarán de existir mientras haya Fuerzas Armadas.

-      ¿Eran grupos de tareas?
-      Hacen trabajos sucios. Pero no me malentienda. Yo también tengo compañeros y amigos brutalmente asesinados por la Dictadura. Es un dolor para mí. Está bien tener ideas diferentes, pero no está bien que te maten por eso. Pero el argentino no sirve para ser socialista. El argentino quiere tener casa propia, auto de alta gama, casa en el Delta, irse a Miami y tener tres mujeres. Eso no es ser socialista.

-      En las charlas, ¿qué le contaba López Rega sobre lo que pensaba Perón acerca de Montoneros?
- Que eran una molestia. Perón arengó la violencia de Montoneros para vengarse de lo que le habían hecho sus camaradas en 1955. Pero eso lo deduzco yo, mi marido jamás habló mal de Perón. Pero esos muchachos no fueron los que Perón creía que serian. No eran igual que los trabajadores de 1945 y no los podía manejar como aquellos. Estos muchachos habían estudiado. El General pensó que los "imberbes" harían lo mismo que con los trabajadores de 1945, pero había una distancia llamada "estudio".

-  Su marido tenía una mala relación con Héctor Cámpora?
- Mi esposo tenía un enorme respeto y cariño por el Doctor Cámpora. Siempre dijo que era el verdadero verticalista del movimiento.

-   ¿Perón se dejaba manejar por alguien, por su marido, por ejemplo?

-   Cuando dicen que mi esposo lo manejaba… me doblo de la risa. Porque realmente no lo conocieron a Perón, ni una pela (sic) de cebolla se tiraba en la casa si Perón no daba la orden. Él sabía todo, decidía todo. Tenía el entrenamiento de los militares de antes, era un estratega completo, no permitía que ni el pasto de la casa se cortara sin su autorización. Perón era un militar tiránico, en todo momento lo fue. Hasta el final de su vida.

Un mensaje para Mirtha Legrand


Luego de la muerte de Juan Domingo Perón, López Rega sumó más poder. La viuda del General, Isabelita, confiaba ciegamente en "El Brujo", como lo habían apodado sus detractores. Por esa razón, el Ministro de Bienestar Social sumaba gente de su confianza en el gabinete de Isabelita. José María Villone pasó a controlar las comunicaciones al quedar al frente de la Secretaría de Prensa y Difusión, con el objetivo de "impedir la propaganda de grupos marxistas, máxime cuando se presentan como si fueran peronistas". Los funcionarios del gobierno no podían ser criticados. El humor político desapareció de la pantalla de los canales. Tato Bores se quedó sin aire al igual que la popular Mirtha Legrand.

Pero "Chiquita" no se quedaría en silencio. Pidió ser recibida por Isabelita. La Presidenta accedió y tomaron un té en Olivos. Villone no cambió su opinión. El fantasma de López Rega asomaba. Pero ¿qué sabía el influyente ministro? ¿Y qué rol había jugado en esa decisión? Cisneros asegura que la verdad no es la que se cree y le prometió a su marido que algún día se lo contaría a Legrand.

"Mi esposo le dejó un mensaje que debo entregarle en persona. No quiero que me invite al programa, solo tenerla como ahora a usted y transmitirle ese mensaje. Él no tuvo nada que ver con su salida del aire. Legrand siempre lo pensó. Fue a hablar con la Presidenta, y él estaba presente, pero no le podía decir, en ese momento, cómo era la situación. La persona que fue la responsable aún estaba en actividad. López Rega me pidió que le dijese a Mirtha Legrand que le encantaba como actriz y como persona, que era culta. Por favor, quiero que lo sepa".

Colaboró en la producción de la entrevista: Omar Pintos.

EU SOU VOCÊ AMANHÃ




"Todo es cuestión de perspectiva. Desde la terapia
 intensiva, la sala de rehabilitación parece un spa".
Claudio Jacquelin

El título remite a una vieja publicidad brasileña que mostraba a un tipo bebiendo vodka en cantidad; a la mañana siguiente, se levantaba sin efecto alguno si se trataba del producto de la marca auspiciante pero, si la ingesta había sido de la competencia, los efectos resultaban devastadores.

Se han viralizado en la Argentina los videos con el discurso de asunción de Jair Bolsonaro, y de varios de sus ministros; la mayor repercusión la tuvieron el del Presidente, el del Chefe da Casa Civil (Jefe de Gabinete), Onyx Lorenzoni, y el del Ministro de Justicia y Seguridad, Sergio Moro.

En la medida en que ya hemos entrado aquí en modo electoral, me parece interesante pensar qué influencia podrían tener los procesos que han comenzado a vivirse en nuestro gran vecino sobre las campañas con vistas a las elecciones que se sucederán a lo largo de todo el año.

La primera cuestión que salta a la vista es el marcado alineamiento que ha establecido Bolsonaro tanto con Donald Trump cuanto con Benjamín Netanyahu (Israel) y Víctor Orbán (Hungría), mandatarios favoritos del norteamericano en Medio Oriente y Europa. No hay que olvidar que la contribución brasileña a la victoria aliada (Montecassino y Normandía, especialmente) en la II Guerra fue retribuida por Estados Unidos nada menos que con una gran acería en el Nordeste brasileño, simiente de la gigante Compañía Siderúrgica Nacional actual. 

La conspicua ausencia de nuestro Presidente en el acto de toma de posesión de su colega, que encabeza una de las mayores economías del mundo y es, a la vez, nuestro principal socio comercial, pone un signo de interrogación sobre el pretendido liderazgo que la opinión generalizada atribuye (¿o atribuía?) a Mauricio Macri en la región, en especial después de la exitosa y pacífica reunión del G-20 en Buenos Aires.

Por lo demás, y más allá de una cierta morigeración en los dichos presidenciales con relación a sus afirmaciones en campaña, hay una diferencia notable entre la actitud inicial del Presidente brasileño y la del nuestro, pese a que ambos llegaron al poder con una sensible minoría en el Congreso, situación agravada para Bolsonaro por la presencia de más de treinta partidos diferentes con representación parlamentaria.

Así, la firmeza con que aquél ha encarado los cuatro primeros días de gestión lo distinguen francamente de lo que vemos en la Argentina hasta hoy, cuando ya han transcurrido tres años desde la asunción de Macri. Éste heredó, como su colega, una administración pública repleta de militantes del clepto-populismo que lo antecedió pero, mientras que aquí siguen vegetando en sus puestos, en Brasil se los dejó cesantes en masa.

Resulta innegable el prestigio que gozan las fuerzas armadas allí y en Chile, aún después de gobiernos militares tan prolongados (1964/1981 y 1973/1990, respectivamente), justificado porque, en ambos casos, dejaron a sus democracias Estados modernos y dinámicos. En cambio, el enorme endeudamiento, el fracaso económico, la derrota en Malvinas y la mayoritaria deserción de sus jefes a la hora de respaldar el accionar de sus subordinados, significó para sus homólogos argentinos un pasivo que aún hoy resulta complicado levantar.

Pero eso sólo no basta para explicar la masiva presencia de altos oficiales en el gobierno de Bolsonaro ni la influencia que ello tendrá en la conducción del Estado y, sobre todo, en lo que atañe a la seguridad ciudadana. La propia presencia del ex Juez Moro garantiza que la lucha contra la corrupción y la droga, contra la violencia y las organizaciones criminales será frontal; me parece que, a poco de andar, nuestra Patricia Bullrich tendrá que adecuar el accionar de sus fuerzas para prevenir la inmigración masiva de delincuentes de toda laya.

El mismo fenómeno se está dando en Uruguay, donde se han recolectado firmas para imponer la realización de un plebiscito para que la ciudadanía decida mantener la lenidad actual o incrementar fuertemente las penas a los delincuentes, incluyendo la reclusión perpetua. Las últimas encuestas, en razón del sideral crecimiento de los asesinatos que registra nuestro vecino, hablan de un 60% a favor de la agravación, obviamente resistida por el izquierdista Frente Amplio.

Y dado que esos flagelos están golpeando tan fuertemente a la Argentina, me parece que adquirirán mayor trascendencia en las preocupaciones sociales; en especial si, como sostiene el Gobierno, la economía comenzara a mejorar a partir del segundo trimestre.

Es por eso que me pregunto qué influencia tendría un éxito de las políticas de seguridad de Bolsonaro en nuestras elecciones de este año. Y no me refiero sólo a las áreas de seguridad ni a las políticas internacionales, sino a algo que va más allá, en medio de un mundo que parece haberse desencantado con la democracia como sistema de gobierno. Esas olas que recorren América desde hace tantos años, ¿también traerán ejercicio legítimo del poder y de la autoridad, aunque vengan acompañados por paz interior, lucha contra la corrupción y austeridad en el gasto público?

Bs.As., 5 Ene 19

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

PETICIÓN URGENTE



Estimados Amigos y Camaradas:

He redactado una petición que está dirigida al presidente de la Nación, al presidente de la CSJN y al presidente del Consejo de la Magistratura. Estoy pidiendo que se disponga una auditoría jurídica, con participación de la partes, sobre todo lo actuado en los llamados juicios de lesa humanidad y que la justicia cumpla dictamen que emitan los peritos[1].

Al día de la fecha han fallecido 475 personas de este colectivo, urge actuar rápidamente para no llegar a su exterminio.

Para firmar solo deben ingresar en el siguiente enlace de Internet:


También les pido por favor los siguientes temas:

1. Continuar difundiendo por todos los medios a todos los contactos posibles y pedir a los destinatarios que hagan lo mismo, de esa manera la progresión será geométrica.

2. Los que puedan promocionen esta petición con una donación a Change.org, hoy $ 150 se gastan en el kiosco... donar esa cifra o un poco más (los que puedan) no nos hará más pobres y llegaremos a una audiencia mucho mayor.

3. Continuemos apoyando por todos los medios posibles, no tiremos la toalla, ellos nos necesitan y es hora que se audite todo lo actuado en los llamados juicios de lesa humanidad. Sabemos que están plagados de "aberraciones jurídicas", los tribunales no pasarán la auditoría... han cometidos errores muy gruesos. La auditoria debe incluir a todas las partes involucradas y si fuera instrumentada a través de un organismo/profesionales de prestigio internacional, será mucho mejor.

Les pido este pequeño esfuerzo en razón que la presente situación ya no da para más… sabemos que los juicios se han llevado adelante por la venganza terrorista disfrazada de justicia, es hora de sacarle el antifaz a todos los jueces, fiscales y funcionarios que han cometido el delito de prevaricato.

Respetuosamente,

Roberto José Rosales
Pacificación Nacional Definitiva
Por una Nueva Década en Paz y para Siempre [2]


[1] Si se logra este objetivo los peritos deberán ser juristas de probado prestigio internacional.
[2] Ya hemos perdido, desde 1983 a la fecha,  3 décadas y 6 años más, nuestros Presos Políticos prácticamente están muriendo a diario. Duelen esas noticias de fallecimientos que envía la Unión de Promociones… que la 4° década que estamos transitando sea para solucionar este grave problema creado por las organizaciones terroristas y la dirigencia política de antes, de entonces y de ahora.

jueves, 3 de enero de 2019

ACERTÓ



El trabajo y análisis del Tcnl Emilio Nani es lo que me produjo la necesidad de poder expresar que en nada se equivocó a EXCEPCION DE SU EXPRESIÓN SOBRE SU ELECCION EN SEGUIR LA CARRERA MILITAR.

Ø Acertó al definir a los actuales factores de poder cómo facciosos para con la Patria.

Ø Acertó cuando a mis órdenes y bajo mi responsabilidad combatió, reglamentos y Constitución Nacional en mano combatió a las orgas subversivas.

Ø Acertó cuando, sin titubear, dado el grado y la función que desempeñaba acudió al llamado del clarín que ordenaba a la carga.

El teniente coronel (R) Emilio Nani cumplió su promesa de devolver
 la condecoración al herido en combate que ganó en
la recuperación del regimiento de La Tablada, en 1989
Ø Acertó al revolearles en la cara la medalla que le habían otorgado por su desempeño en combate.

Ø Acertó al definir a Justicia Legitima como el instrumento indispensable para el latrocinio a nivel estatal descomunal y para la destrucción de las Fuerzas Uniformadas y sus consecuencias para la seguridad nacional.

Ø Acertó en cuanto a la anomia, indiferencia y apatía de la sociedad argentina a pesar de tener a la vista la destrucción de la FFAA de la Nación que, tradicionalmente amó.

Ninguna ley puede ser contraria a la Constitución Nacional

Ø Acertó al consternarse a que ahora las leyes son interpretativas y o qué la Constitución Nacional no tiene mandatos a pesar de ser la Carta Magna de la Nación y ser la primera en el orden de precedencia del ordenamiento jurídico y o que el máximo tribunal de justicia nacional no solo fije políticas de estado sino que también ahora juega una interna política con fines obviamente políticos.

Ø Acertó en cuanto a los jueces prevaricadores que cuando lo llamen a juicio oral y público verá en todo su esplendor.

Ø Acertó en tener dudas sobre quien gobierna en nuestra Patria pues el actual, sin coraje cívico ni patriótico se deja llevar por una minoría que, increíblemente responde aun a los foros de San Pablo y Porto Alegre.

Ø Acertó cuando en cuando ningún gobierno desde el año 1983 a esta parte, hizo nada para lograr la pacificación nacional y la concordia sino por lo contrario instrumentaron y azuzaron la venganza.

Ø Acertó en elegir la carrera militar. Sus heridas manan sangre que emulan a la derramada por el Sargento Cabral.

Ø Acertó al difundir los nombres de los terroristas que asolaron al país y que hoy andan sueltos o, peor que son funcionarios públicos actualmente.

Ø Acertó en definir por qué se combatió y las consecuencias que hubiera tenido el pueblo argentino en caso que no se los hubiera derrotado.

Ø Acertó al apreciar que la pobreza y la indigencia es un instrumento de dominación.



Ø Acertó sobre la corporación periodística que oculta, distorsiona o entretiene a causa de un profundo odio en algunos casos y, en general sumidos en un materialismo obsceno y asqueroso.

Ø Acertó en respetar y dar el ejemplo sobre el Orden Militar nacido de San Martin y Belgrano y si ellos hubieran sido nuestros jefes no nos hubieran abandonado.

Ø Acertó en decir que el actual PEN es mentiroso pues no cumplió sobre el “curro”, la pobreza, el narcotráfico, ni en la unión de todos los argentinos.

CONCLUSIÓN Sr. Tcnl NANI -y amigo que es la calificación con la que me honra- NO SE EQUIVOCÓ EN NADA, TODO LO HIZO BIEN SIEMPRE Y SEPA QUE ES POR ELLO QUE, ANTE EL PELIGRO, CONSTANTEMENTE LO SOLICITE A MI LADO. NO SE AREPIENTA DE NADA FUIMOS PRODUCTO DE TRAICIONES, ENGAÑOS Y ABANDONO.


LOS ARREPENTIDOS SON LOS COBARDES QUE NO DEFIENDEN A SUS SUBALTERNOS AÚN PUDIENDOLO HACER.

“CON EL SIGNO DE LA CRUZ” LO INSTO A SEGUIR LUCHANDO POR NUESTRA LIBERTAD.


Cnl (R) Jorge Toccalino

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponde a la nota original.

martes, 1 de enero de 2019

AÑO NUEVO 2019


A todos los Presos Políticos y sus familias.

A todos los Camaradas de las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles.

A los representantes e integrantes de las Instituciones y ONG vinculadas.

A todos los amigos, allegados y compatriotas.

Estimados Camaradas, Familiares, Amigos y Compatriotas:

La Mesa de Trabajo de la Unión de Promociones, les desea los mejores deseos de felicidad y prosperidad, reafirmando su irrestricto apoyo a todos los Presos Políticos.



Que el Año Nuevo fortalezca nuestra esperanza y nuestras acciones en pos de alcanzar nuestro cometido.

Coronel (R) Guillermo César Viola
Unión de Promociones

domingo, 30 de diciembre de 2018

ME EQUIVOQUÉ



Hace 10 años atrás, para esta misma época, por motivos iguales a éstos y en circunstancias iguales a éstas, escribí dos artículos.- Uno titulado “Me cansé” (http://www.alfinal.com/politica/mecanse.php) y otro con el título de “Me arrepentí” http://cristiandadypatria.blogspot.com/2009/12/me-arrepenti-tcnl-emilio-guillermo-nani.html).

Habiendo transcurrido una década, llegué a la conclusión que no ha sido ni cansancio ni arrepentimiento.
Simplemente, me equivoqué.

Con muchísima tristeza compruebo que, no sólo no hemos progresado, sino que los argentinos siguen escarbando en el fondo de un abismo que, gracias a ellos, por su indiferencia, anomia y apatía, parece no tener fin.
  
Por estos días hemos podido apreciar, una vez más… y ya van ya no sé cuántas, lo endebles que son nuestra libertad, nuestro patrimonio y, por sobre todo, nuestra cordura.

Un nuevo avance de la corporación político-judicial-comunicacional más corrupta y perversa de toda nuestra historia, nos ha estallado ante las narices.

Consternado he leído las columnas de Roberto Gargarella (“Las leyes interpretativas merecen ser bienvenidas”, del 19/12/2018 - https://www.lanacion.com.ar/2203860-las-leyes-interpretativas-merecen-ser- ) y Norma Morandini (“Leyes que eviten el vaivén judicial”, del 20/12/2018 - (https://www.lanacion.com.ar/2204105-leyes-que-eviten-el-vaiven-judicial ), en las que, de alguna forma, manifiestan su beneplácito por las "leyes interpretativas", sin medir las consecuencias de tales arbitrariedades, dado que, de esta forma, nuestro país ha abolido definitivamente la SEGURIDAD JURÍDICA, toda vez que 257 diputados y 72 senadores (que están donde están, no por su idoneidad, honestidad y patriotismo, sino por las inmorales listas sábanas que permiten que cualquiera se autoproclame "representante del pueblo”, cuando sólo representan sus viciados intereses personales y partidarios) que, con la complicidad de la Corte Suprema de Justicia (cuyos integrantes están donde están gracias a la decisión de la corrupta corporación política y no por su idoneidad (los ejemplos de Maqueda, Highton de Nolasco y Lorenzetti, huelgan de mayores comentarios) más las decenas de carísimos asesores de cada uno de ellos, pueden manejar a su arbitrio y placer la interpretación de las leyes.
Parafraseando a Groucho Marx, una suerte de “esta es la ley, pero si no les gusta, podemos hacerle decir lo que Uds. quieran o necesiten”.



Es decir que, luego de analizar eternamente una ley y debatirla en tediosas sesiones, se la puede promulgar y, si a alguna minoría violenta, no le gusta como salió y comienza a patalear y gritar en la calle, los amorales legisladores sacan una "ley interpretativa", la acomodan a las necesidades o exigencias sectoriales y, con el apoyo de los ministros de la Corte, le dan efecto retroactivo.

Ante este panorama de anomia, ¿alguien va a venir a poner un peso en Argentina, cuando 334 oportunistas (senadores, diputados y cortesanos), pueden resolver, en el momento que se les antoje, cómo se debe aplicar una ley y decidir a su arbitrio sobre vidas, libertades y patrimonios? Esa es la Argentina a la que la inútil y corrupta corporación político-judicial nos ha traído.


De ahí mi gran duda sobre quién gobierna en nuestra querida Patria, porque hasta ahora, dadas las marchas y contramarchas, en todos los ordenes de nuestra vida política, da la sensación que es el Nuevo Orden Mundial (FMI, BID, BM, George Soros, Planned Parenthood Foundation, UNICEF, Fundación Rockefeller y demás organizaciones dedicadas al fomento del genocidio de seres indefensos y de la ideología de género) con la colaboración de los cipayos autóctonos (la infaltable corporación político-judicial, los insaciables piqueteros y empresarios, los organismos de DDHH, los comunistas anacrónicos, los enriquecidos sindicalistas y los medios de “difusión” -dado que de comunicación tienen muy poco-). Así estamos.


En 35 años de democracia, si es que a este sistema se lo puede calificar de tal, toda vez que lo que el pueblo hace, es dar mandato a un conjunto de personajes para que haga con nosotros lo que se les antoje, no hemos logrado hallar un camino que nos conduzca a la paz social, la reconciliación o la concordia. Alfonsín tuvo la gran oportunidad de pacificar el país y buscar la Verdad, como hizo Nelson Mandela en Sudáfrica. Lamentablemente eligió el peor camino, sepultándola para siempre. Menem, De la Rúa y Duhalde, también tuvieron sus oportunidades, únicas e irrepetibles, para intentar alcanzar la definitiva pacificación nacional. Menem cumplió su compromiso con los montoneros que habían financiado su campaña presidencial y los indultó. Y, para equilibrar la balanza, también hizo lo mismo con los militares juzgados en el denominado “Juicio a las Juntas”. De la Rúa, no sólo dio inicio a los “Juicios de la Verdad”, sentando en el banquillo de los acusados solamente a los militares, preservando a los terroristas de los '70, sino que les conmutó la pena a los criminales del Movimiento Todos por la Patria (MTP) que, el 23 de Enero de 1989, atacaron el cuartel de La Tablada. Finalmente, Duhalde, indultó a los jefes del MTP, no alcanzados por la amnistía de De la Rúa. Con todas estas medidas uno hubiera querido creer que podíamos aspirar a la construcción de un caminos hacia la paz social. Lamentablemente el odio fue más fuerte y hoy Roberto Felicetti, uno de los más feroces cabecillas de la organización terrorista, es el testigo estrella en un insólito juicio llevado a cabo por supuestas desapariciones cometidas durante la recuperación del cuartel de La Tablada.

El presidente Raúl Alfonsín recorre las instalaciones del cuartel de La Tablada,
custodiado por soldados del Ejército Argentino

Lamentablemente las oportunidades fueron desperdiciadas por los “demócratas” Kirchner y su banda de saqueadores, que eligieron el camino de la venganza, en lugar de buscar la Verdad, como senda hacia la paz social. Hoy todos los que hubieran podido dar la información que se exige, han muerto y los uniformados de las más bajas jerarquías están siendo perseguidos y encarcelados.

terrorista Roberto Felicetti
Tal vez sea por todo ésto que haya llegado a la triste conclusión de haberme equivocado, porque veo que no sólo nada ha cambiado, sino que todo ha empeorado.

1.   Me equivoqué al elegir la carrera militar y a ser fiel al Juramento de Fidelidad a la Bandera y a la Patria, combatiendo a quienes la pusieron en peligro, arriesgando mi vida y hasta la de mi familia, permanentemente amenazada. Y hoy vemos que quienes abjuraron de Dios y los Santos Evangelios o de la Constitución Nacional, son quienes conducen las instituciones del Estado, sin sentir el menor remordimiento de conciencia, en tanto y cuanto puedan disfrutar de la efímera cuota de poder del que disfrutan.

2.   Me equivoqué porque, ha pesar de haber sido herido en combate, tanto en la guerra contraterrorista, como en la de Malvinas, hoy, por el antojo de un juez, me encuentro convertido en genocida, violador de los derechos humanos y por lo tanto, merezco el repudio de la misma sociedad que nos pedía a gritos que hiciéramos algo para erradicar el peligro de las bombas, los secuestros y los asesinatos perpetrados por los terroristas y me alentaba a luchar contra el usurpador inglés.

3.   Me equivoqué porque, desparecido el peligro terrorista y habiendo sido derrotado en Malvinas, apareció el repudio social. Aquellos, a los que nada les importó, en tanto y en cuanto les devolviéramos su tranquilidad o la gloria, fueron los primeros en pedir las cabezas de quienes dieron todo de sí para lograrlo.

4.   Me equivoqué porque esa misma sociedad, a la que defendimos, asegurándole la libertad de la que disfrutan hasta el día de hoy, se sumó -por acción o por simple y descarada indiferencia- a la chusma rencorosa, permitiendo que jueces indignos de ser considerados como tales, que eligieron el prevaricato como metodología para negar Justicia, armen causas plagadas de arbitrariedades, para privarnos de la nuestra, tal como ha sucedido y sucede con casi 2700 miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y Penitenciarias y civiles, que se encuentran ilegal, ilegítima e injustamente encarcelados, por decisión de la corrupta corporación político-judicial que, renegando del sagrado cumplimiento del deber, no dudan en violar cuanta norma constitucional y jurídica existe, para mantenernos en las mazmorras del régimen.
De ellos, 473 (132 durante el actual gobierno) ya han sido asesinados en el marco de un verdadero plan criminal y sistemático de exterminio de un sector de la población. Hace 10 años atrás eran 700 los privados de la libertad y 74 los muertos en cautiverio. Mientras tanto, narcotraficantes, falsificadores de medicamentos y saqueadores de cajas y anhelos, apañados por el poder de turno, llevan a la desesperación a cientos de miles de personas y disfrutan de una inexplicable impunidad.

5.   Me equivoqué porque veo la existencia de una doble moral, a la hora de impartir justicia: una para delincuentes y funcionarios corruptos y otra para quienes debimos defender a la Patria, lo que pone en evidencia la aplicación descarada del “derecho penal del enemigo”, en el que todo vale, desde la aplicación retroactiva de normas jurídicas, hasta la abolición de principios fundamentales del derecho, como el de legalidad, la presunción de inocencia y la aplicación de prisiones preventivas perpetuas.

6.   Me equivoqué, al ver cercenado el derecho a la libertad de aquellos que combatimos al terrorismo, en defensa de la Nación y su pueblo, mientras que quienes los atacaron, como los terroristas Horacio Verbitsky, Eduardo Anguita, Eduardo Soares, Roberto Cirilo Perdía, Emilio Pérsico, Carlos Kunkel, Nilda Garré, Carlos Bettini, Alicia Pierini, Jorge Todesca, Alicia Noli, José María Pérez Villalobos, Fernando Vaca Narvaja, Gerardo Ferreyra, Juan Manuel Abal Medina, Miguel Angel Rodríguez, Esteban Righi, Hernán Invernizzi, Mario Kestelboim, Luis Mattini, Gustavo Plis Steremberg, Jorge Taiana y los fallecidos Rodolfo Walsh, Juan Gelman, Eduardo Luis Duhalde, Rododlfo Matarollo y tantísimos otros, gozan de almibarados tratamientos o bien, caminan libremente por las calles y desfilan descaradamente por los medios de comunicación, encumbrados como funcionarios, jueces, periodistas, empresarios, siendo reconocidos, halagados e indemnizados, mientras que nosotros somos perseguidos y encarcelados y nuestras víctimas, ignoradas.

7.   Me equivoqué por haberle evitado a nuestro país los padecimientos de los pueblos que han sufrido y sufren regímenes totalitarios comunistas, habiendo contribuido a que los argentinos hoy disfruten de una libertad que no se merecen, por cuanto muchos de ellos, asumiendo un actitud canallescamente miserable, desde esa libertad ganada a costa de sangre, se hacen los distraídos ante los sucesivos ataques a las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales que tuvieron la responsabilidad de liberarlos del flagelo terrorista.

¿Qué creen, los políticos, jueces, sindicalistas, docentes, periodistas, intelectuales, empresarios, religiosos de todos los credos y el resto de los integrantes de la sociedad, que hubiera sucedido con ellos si los proyectos socialistas del ERP/MTP o Montoneros hubieran tenido éxito?

Yo les respondo:

 Seguramente algunos habrían sido miembros de Comité Central del régimen totalitario instalado;
   Muchos otros hubiéramos sido fusilados;
  Otros hubieran sido privados de su libertad, en cárceles horrorosas (de los cuales, con el correr de los días, algunos también hubiesen sido fusilados);
   Otros habrían terminado en granjas colectivas (¡¡¡qué colegio Newman, ni diarios La Nación, Perfil o Clarín; ni Bridas, ni Arcor, ni SOCMA; ni PRO, ni PJ, ni UCR, ni Coalición Cívica; qué Comisión Episcopal, ni obispados, ni arzobispados, ni sinagogas o mezquitas, ni ocho cuartos!!!) y sus mujeres e hijas, prostituidas para poder sobrevivir;
   TODOS estarían haciendo largas colas en los depósitos para recibir las migajas del régimen, para poder alimentarse;
 Y ABSOLUTAMENTE TODOS, HABRÍAN PERDIDO SU LIBERTAD, la libertad que quienes están presos, les aseguraron hasta estos días, libertad que se les ha conculcado a sus libertadores.

8.   Me equivoqué porque esta sociedad no se merece una sola gota de la sangre derramada; no se merece una sola lágrima de los familiares y amigos de aquellos que dieron su vida en su defensa; no se merece un solo segundo de la angustia de aquellos que hoy padecen ilegal, ilegítima e injusta privación de libertad, ni de la de sus seres queridos.

9.   Me equivoqué porque luché por una Nación que se preciara de tal y, en lugar de ello veo que contribuí a que funcionarios, legisladores y jueces, incapaces y corruptos, se hayan enriquecido a costa del empobrecimiento y la muerte de miles de argentinos.

10.  Me equivoqué porque abogué por una Justicia que nos enorgulleciera y en cambio veo que es la responsable de la existencia de las casi 70 mafias que operan en nuestro país -entre ellas, el narcotráfico y la trata de personas- y del asombroso nivel de la corrupción estatal destapado en los llamados “cuadernos de la corrupción”, porque, jueces y fiscales que, escondidos detrás de expedientes plagados de irregularidades que no soportarían una superficial auditoría, sustanciados por la comisión de inexistentes delitos de “lesa humanidad”, permitieron que los verdaderos mafiosos pudieran apoderarse de nuestra Patria y de nuestro futuro, convirtiéndola en un lamentable “estado fallido”.

11.  Me equivoqué, porque en esa búsqueda de una Justicia de excelencia, contribuí a que los jueces conformaran una verdadera asociación ilícita llamada “Justicia Legítima”, organizada para garantizarse la propia impunidad y la de los funcionarios kirchneristas corruptos, tal como hoy lo estamos viviendo, con una realidad que nos ha estallado en la cara. Y, como “Justicia Legítima” les pareció poco, armaron la “orga” “Asociación de Jueces Federales de la República Argentina (Ajufe)”, con el argumento de “ser considerados por el actual gobierno”, (algo que no reclamaron cuando el gobierno de Cristina Kirchner pretendió “democratizarlos”), cuando no es más que otra mascarada para asegurarse, como si fuera poco, una mayor y mejor impunidad, ante los múltiples crímenes que vienen cometiendo.

12. Me equivoqué porque veo cómo los sucesivos gobiernos “democráticos”, (muy poco republicanos, para nada representativos y mucho menos, federales), saquearon el futuro, la tranquilidad, la felicidad y los ahorros de toda una vida de trabajo y sacrificio de millones de argentinos; destruyeron los sistemas educativo, de salud y de defensa nacional; permitieron que el narcotráfico se instalara en nuestro país, matando y descerebrando a nuestros hijos y nietos y que una delincuencia cada vez más salvaje, se adueñara de las calles, asesinando a mansalva a quienes, con su trabajo fecundo y a pesar de los esfuerzos de la corporación político-judicial para impedirlo, aún mantienen viva nuestra Patria.

13.   Me equivoqué porque luché por una prensa con valores éticos y morales y hoy veo cómo los medios de comunicación y los comunicadores sociales, escondidos en el “derecho” a la libertad de prensa, se han convertido en los grandes difusores de la ideología de género, la protección de delincuentes y marginales y la mentira, al ocultar o distorsionar la Verdad o la realidad de lo que sucede en nuestro país y en el mundo.

14.  Me equivoqué porque luché por un sindicalismo que realmente velara por los derechos de sus representados y, en lugar de ello, veo a sindicalistas ricos que, para ello, mantienen a los trabajadores en estado de pobreza e indigencia, negociando con empresarios y funcionarios, la mejor forma de mantenerlos en la pobreza y la indigencia.

15.  Me equivoqué porque luché por un país en el que realmente se buscara erradicar la pobreza y la indigencia y el hambre y la desnutrición y sólo veo grandes declamadores que dicen combatir por los pobres y excluidos, que lo único que han hecho es lograr que el 50 % de la población argentina se encuentre en ese estado, como metodología para mantenerla sojuzgada.

16. Me equivoqué porque elegí una profesión que hacía culto a los Valores Sanmartiniano-Belgranianos y a la CAMARADERÍA y hoy la veo plagada de oportunistas que no vacilan en colaborar con la destrucción de las Fuerzas que juraron defender, con la finalidad de satisfacer su propias apetencias.

17.  Me equivoqué porque creí que era lícito combatir el terrorismo y hoy veo cómo se ignora a sus víctimas y se premia a los victimarios.

18.  Me equivoqué porque creí en un gobierno que nos había prometido poner fin al despilfarro del “curro” de los DDHH, y no sólo incumplió la promesa de campaña, sino que lo profundizó de la mano del Secretario de DDHH, Claudio Avruj, dilapidando ingentes recursos que no se destinan a la salud, la educación y la seguridad en decenas de carísimos abogados querellantes en los denominados “juicios de lesa humanidad” y en indemnizaciones y subsidios a terroristas y sus familiares; que aprieta a jueces y legisladores para satisfacer a las minorías vengativas y obliga a dignatarios extranjeros a arrojar flores al Río de la Plata, para rendir tributo a los terroristas que atentaron contra la Nación Argentina en las décadas del ’60, ’70 y ’80.

En fin, me equivoqué porque luché por un país sustentado en los valores de Dios, la Patria y la Familia, en el que se abogara por el Bien Común y la paz social y hoy lo veo en manos de una minoría incapaz y corrupta que, desde las más altas esferas del gobierno y a través de los medios de comunicación, fomenta la perversión de los menores, imponiendo la repugnante ideología de género y la Educación Sexual Integral, que incita a los jóvenes a “construir” su propia sexualidad, incentivando las prácticas más aberrantes; que odia los uniformes, especialmente los de las FFAA; fomenta las divisiones entre argentinos, el rencor y la revancha; induce a los jóvenes a la droga y el alcohol; despilfarra los pocos recursos que tenemos en solventar organizaciones piqueteras que se han adueñado de las calles incitando la violencia social.

Seguramente debo haber omitido más fundamentos para justificar mi equivocación, pero aunque no los haya incluido en esta larga perorata, también caben para explicarles el por qué siento equivoqué el camino.

Emilio Guillermo Nani
Teniente Coronel (R)
Veterano de Guerra
Ayer calificado como “Héroe Nacional”
Hoy, preso político



NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.