domingo, 20 de enero de 2019

EL EJÉRCITO REALIZÓ UN ACTO EN HOMENAJE A LOS CAÍDOS EN EL ATAQUE DEL ERP AL CUARTEL DE AZUL EN 1974


En el aniversario número 45 del asalto, se realizó una ceremonia en Azul para homenajear a las víctimas fatales del ataque y sus familiares


A 45 años del ataque del ERP –Ejército Revolucionario del Pueblo– contra la guarnición militar de Azul, el Ejército Argentino realizó una ceremonia en la Guarnición Ejército Azul en homenaje a los caídos en la defensa del cuartel, ante la presencia de sus familiares.

El 19 de enero de 1974, durante el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, integrantes del ERP asaltaron la guarnición militar de la localidad bonaerense de Azul (en la avenida General Güemes 65), una de las más importantes del país por ser sede del Regimiento de Caballería de Tanques, para robar armamento, munición y explosivos.


Como consecuencia del ataque, que fracasó en su objetivo, murió al entonces coronel Camilo Arturo Gay (47) -ascendido a general de brigada post mortem- y su esposa Hilda Irma Cazaux. Gay fue emboscado mientras se dirigía a defender los cuarteles y su mujer fue tomada prisionera y posteriormente asesinada frente a sus dos hijos. También el teniente coronel Jorge Roberto Ibarzábal (48) -ascendido a coronel post mortem-, asesinado después de 10 meses de secuestro, y el soldado conscripto -ascendido a cabo post mortem- Daniel Osvaldo González, capturado en su puesto de centinela, quien dio aviso del ataque previo a su muerte.

La ceremonia fue presidida por el comandante de la Ira Brigada Blindada, general de brigada Norberto Pedro Zárate y contó con la presencia de Pedro Sottile, presidente del Concejo Deliberante de Azul, entre otras autoridades civiles, militares y de Fuerzas de Seguridad; miembros del Ejército Argentino que participaron de la defensa del cuartel y sus familiares.


Luego de cantar el Himno Nacional, el Presbítero Enrique Germade hizo una invocación religiosa y el jefe del Regimiento de Caballería de Tanques 10, el teniente coronel Ignacio Zubeldia, dijo unas palabras: "El temple, la tenacidad y el valor con que los defensores, en el que también participaron efectivos de la Armada Argentina y de las Fuerzas Policiales, enfrentaron la agresión permitieron que luego de un duro e intenso combate recuperaran las instalaciones del cuartel en las primeras horas del día 20 de enero de 1974″.

Y recordó fragmentos de una carta de Juan Domingo Perón a los miembros de la Guarnición, en la que condenaba el ataque: "Como comandante en Jefe de la Fuerzas Armadas y soldado experimentado luego de más de sesenta años de vida en la Institución, quiero llegar directamente a ustedes para expresarles mis felicitaciones por el heroico y leal comportamiento con que han afrontado el traicionero ataque de la noche del sábado 19 de enero de 1974".


Luego, las autoridades y los invitados especiales se dirigieron al monumento de los caídos para colocar una ofrenda floral y se realizó un minuto de silencio en memoria de los caídos. Para finalizar, se realizó el tradicional desfile militar con los efectivos formados del Regimiento de Caballería de Tanques 10 "Húsares de Pueyrredón" y del Grupo de Artillería 10 "Coronel Chilavert".

El año pasado, el entonces Jefe del Ejército Teniente General Diego Luis Suñer, entregó en una ceremonia la distinción al Mérito Civil en el grado de Comendador (un reconocimiento otorgado a civiles por hechos o circunstancia de trascendencia histórica) a Camilo Carlos Gay, hijo del general de brigada post-mortem Gay y su esposa Nilda Casaux, al coronel retirado Roberto Fernando Ibarzábal, Silvia Ibarzábal y María José Ibarzábal, hijos del coronel post-mortem Jorge Roberto Ibarzábal, y a Inés González, hermana del cabo post-mortem Daniel Osvaldo González.

IMBÉCILES Y PREBENDARIOS


"Como la tecnología militar, la
 competencia vino a engendrar progreso".
Niall Ferguson

Después del anuncio de un nuevo paro de 48 hs. por parte de los pilotos de aviación de Aerolíneas Argentinas y algunas otras compañías, que hubiera perjudicado irremediablemente a 90.000 viajeros, el Ministerio de Transportes reculó rápidamente y derogó la resolución que facilitaba la incorporación de extranjeros a la actividad, previa la revalidación de sus títulos habilitantes antes las autoridades nacionales; aún así, la realización de "asambleas" de los trabajadores de cada línea aérea en las terminales aeroportuarias provocó demoras y cancelaciones en muchos vuelos.

En resumen, una vez más, los argentinos en general, que soportamos con nuestros insanos impuestos el déficit de "su compañía", volemos o no, somos rehenes de un grupo de delincuentes que decidieron complicarnos la vida para deteriorar la imagen del Gobierno, al cual se oponen salvajemente desde su posición kirchnerista. No resulta óbice que sus afiliados sean los mejor pagos del mundo, los que menos trabajan, los que tienen más pilotos por avión, etc., todos factores que explican las monumentales pérdidas anuales de ¿nuestra? Aerolínea; tampoco el daño que infligen a la imagen del país frente al turismo receptivo, que tantas divisas puede proveernos.

La discusión no se limita, como es obvio, al permiso para trabajar a pilotos extranjeros sino que se extiende a rechazar la apertura de los cielos a las compañía low cost, que tantas rutas han habilitado en la Argentina, tanto para interconectar a las provincias entre sí, evitando a los usuarios la necesidad de hacer siempre escala en Buenos Aires, e inclusive operan desde el interior vuelos directos a numerosos destinos externos.

Debiéramos preguntarnos por qué tener una línea de bandera, cuando ya han dejado de hacerlo países tales como Estados Unidos, Suiza, Brasil, Colombia, Chile, Uruguay, etc., que han cerrado o privatizado empresas tales como PanAmerican, Swissair, Varig, Avianca, Lan o Pluna. El Gobierno, también en esta área, debe ponerse los pantalones y avanzar para terminar con este disparate, que tan caro nos resulta.

En la semana se difundieron las estadísticas oficiales que dan cuenta de la fuerte caída en la actividad industrial, motivada por la correlativa declinación del consumo interno; evidentemente, no sirvió para mejorar nuestras exportaciones industriales el tipo de cambio, que produjo casi un 100% de devaluación del peso en 2018. Por supuesto, y porque no saben ni quieren competir, tanto patrones como obreros recurren al Gobierno para que éste cierre las fronteras a los productos importados, so pena de cerrar establecimientos y despedir empleados.

Esa situación me obliga a insistir en una recomendación que formulara infinidad de veces a la UIA. En Argentina, somos aproximadamente 40 millones de habitantes, de los cuales un tercio se encuentra por debajo de la línea de pobreza; eso deja a 28 millones con capacidad de consumir; es decir, somos muy pocos para sostener una producción masiva de bienes, lo cual deriva en que éstos resulten caros por falta de economía de escala y, a veces, carecen hasta de la calidad mínima aceptable en el resto del mundo.

Entonces, ¿por qué siguen pretendiendo continuar pescando en la bañadera y cazando en el zoológico? Mi recomendación para salir de este intríngulis, que tanto daño nos ha causado desde 1946, es copiar modelos exitosos. Se trata, simplemente, de reconvertir nuestras empresas para que pasen a producir para los grandes mercados de lujo internacionales, esos a los que no les preocupa el precio sino la calidad, el diseño y la exclusividad, y abrir nuestras fronteras a los productos masivos que, por cantidad, generan otras economías -China, Brasil y el sudeste asiático son buenos ejemplos- a precios sensiblemente inferiores.

Por supuesto, esto no puede hacerse de un día para otro, pero sí marcar con la suficiente antelación -¿5 años?- un momento en el cual esa apertura se producirá indefectiblemente. En ese lapso, las empresas podrían acceder a créditos blandos, perfeccionar a su personal y modernizar sus maquinarias, abrir canales de promoción externa, etc., ya que se verán obligadas a competir globalmente con quienes hoy tienen el monopolio del prestigio internacional.

Nuestro país tiene un gran capital humano, los recursos naturales necesarios y puede ofrecer óptimo diseño y calidad en sus productos, pero nada de ello sirve si no se cuenta con un mercado cuyo volumen justifique las inversiones; por ello hay que salir a buscarlo fuera. A la vez, la apertura de nuestra economía permitirá que accedan a mercaderías más baratas producidas por países que sí disponen de él.

El caso que mejor lo explica es el calzado. Italia, Gran Bretaña y Suiza producen, con nuestros cueros, los mejores zapatos del mundo; sus precios pueden alcanzar los? 2.000 el par. Podríamos fabricarlos aquí, sin despedir a ninguno de los 50.000 trabajadores de ese rubro, para pelear los mismos mercados con precios seriamente inferiores, diseño propio e igual calidad; y si permitiéramos importar calzados chinos o brasileños a US$ 10, no proyectaríamos la penosa imagen de tantos argentinos descalzos.

Por último, me permito recordarle que, a fin de febrero, presentaré en sociedad al P.A.D. y, en los primeros días de marzo, nos volveremos a concentrar en Comodoro Py, para reclamar a la Justicia Federal en lo Criminal que deje de tener contemplaciones y de actuar con cómplice morosidad para garantizar la impunidad de varios que aún deberían ser investigados, procesados y condenados, como los Eskenazy.

Bs.As., 19 Ene 19

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
E.mail: ega1avogadro@gmail.com

APOSTILLAS A UNA CONFESADA VERGÜENZA PROPIA DE UN PROFESOR DE ÉTICA DE UNA FACULTAD DE DERECHO (JAIME MALAMUD GOTI)

Jaime Malamud Goti


El profesor Jaime Malamud Goti, en una colaboración periodística en el diario La Nación del día 16/1/2019 (a cuyo versión online www.lanacion.com.ar/2211349 me remito brevitatis causa) practica una encendida cuanto loable crítica a la última sentencia de la CSJ sobre el tema de la aplicación del “2 x 1” a los condenados en los “juicios de lesa humanidad” donde, contra Derecho, se les  denegó el beneficio (salvo la disidencia  de Carlos Rosenkranz). Pero además se extiende en una serie de consideraciones a las que me referiré solo a algunas muy significativas.
 

Lo hizo en una suerte de ratificación -por una parte- de la legitimidad de los juicios originarios a las Juntas Militares y de los actuales y -por la otra- haciendo algunas observaciones sobre algunos “excesos”, muy interesantes por lo que expresan sobre el propio autor y de todo el contexto que rodea a esta tragedia que ya lleva casi treinta y cinco años y que la mayoría del pueblo por la lejanía en el tiempo ignora, con la contribución decisiva para ello del lapidario silencio, salvo excepciones, de los medios de comunicación. Todo lo dicho por el profesor de ética en una mezcla de vergüenza y culpa (pero con resguardos) que más que una auténtica exteriorización de lamento genuino que no descarto porque solamente él puede saberlo, por lo que se ve -la incertidumbre social-política que se vive- y por lo tardío de sus manifestaciones, tiene la apariencia del arrío del barrilete. Él mismo se refiere al riesgo de “estar condenados a… describir una y otra vez el transcurso de un tiempo circular”. Lo dicho por el profesor de ética, aplicado al caso, explicaría la intención de ovillar el hilo, por lo menos en lo que a él le toca.


Me concentraré en un par de cuestiones: 1) Admite expresamente, “En 1983, cuando el gobierno de Alfonsín proyectaba los juicios, tomamos la decisión de centrar la persecución penal en los militares...”, que él  estuvo en el núcleo de los decisores  de esa política adoptada. Seguramente le habrá sorprendido que el tribunal  civil que condenó a las Juntas reconociera que se trató -la lucha contra el terrorismo- de una guerra contrarrevolucionaria; lo cual significa que los imputados y condenados por esa decisión política en la que el profesor de ética  colaboró, fueron sacados de sus jueces naturales: los tribunales militares;  así ocurrió también muchos años después con los juzgados desde 2004 en adelante. 2) Reconoce que hay detenidos ilegalmente con prisiones preventivas de “hasta diez años” (en realidad algunos con más años detenidos); como así mismo que no reciben la atención médica que merece “el más aborrecible criminal”. No sé si antes se expresó en este sentido pero hoy parece un poco tardío: ya van más de 460 muertos a quiénes se les adelantó el deceso por las condiciones ignominiosas de detención, cuestión absolutamente previsible (homicidios). Pero la confesión es restringida, omitió pronunciarse sobre la ilegalidad de los juicios por prescripción de la acción (desde el 2004 en adelante); ahí hubiera tenido oportunidad de pronunciarse también contra la mayoría de la Corte -como lo está haciendo ahora por el 2 x 1- siguiendo el ejemplar voto de Carlos Fayt; probablemente no lo hizo porque comparte la tesis zaffaroniana de aplicación del derecho consuetudinario en el derecho penal… Tampoco aludió a la inmensa cantidad de condenas sin pruebas con grado de certeza, asunto que es imposible que desconozca.  3) En realidad, la intención aparente es ratificar que todos (desde generales hasta agentes de policía) son criminales; así expresó que el mal trato que ha señalado que están recibiendo, muestra que un segmento de la sociedad ha decidido transformar criminales en enemigos. Esa expresión es muy significativa porque es demostrativa de varias cosas: (1) afirmar la calidad de criminales de todos los sometidos a proceso sabiendo cómo se los está juzgando; con esa base de calificación sería razonable suponer que   así se estaría tratando in extenso a todo el estamento militar y policial. (2) Al no explicitar a qué se está refiriendo, es legítimo deducir que para él, implícitamente, la categorización de enemigos es un ascenso en la escala descalificante: es decir que es peor que la de criminales. (3) Al admitir tácitamente el profesor de ética que no hay leyes, reglamentos, protocolos (como sí lo había en los regímenes nazi y estalinista) que determinaran rigurosamente un sistema paralelo de “derecho penal del enemigo”, resulta evidente que todas las arbitrariedades que lo preocupan y se vienen produciendo desde hace muchos años, son producto de la discrecionalidad de jueces omnipotentes. (4) Atribuirle a la sociedad una actitud  vergonzante frente a esta cuestión (y así, de paso, DILUIR LAS RESPONSABILIDADES) es una falsedad o error de percepción, esto último  no admisible en su nivel intelectual y por su grado de participación en esta historia; como tampoco lo es que considere que en la guerra contrarrevolucionaria “al frente” se encontraban solo “bandas de izquierdas (cuyo único delito era) obligar a los concurrentes a los actos universitarios o públicos a brincar para evitar el mal trato que merecían”… ; ¿el ERP, Montoneros y Santucho con su millón de muertos prometidos no lo interpelan al profesor de ética sobre ese reduccionismo ?   (5) En realidad, por la ignorancia o indiferencia de la mayoría del pueblo sobre lo que ocurrió y está ocurriendo -desde 1960 hasta ahora- y de lo que nunca participó y miró siempre de soslayo, las resoluciones judiciales son por cuenta exclusiva de los jueces y de los poderes  políticos que se lo permitieron e instigaron.  En todo caso sí hay grupúsculos bien organizados, cuyas directivas a que responden no es este el lugar para analizar, con un gran poder de presión; nada más que eso.


Durante mucho tiempo los responsables creyeron -en una interpretación más favorable que excluye decisiones geopolíticas más profundas y de más largo alcance- que con estos juicios al mundo le estaban dando cátedra de como se juzga a los responsables de delitos de lesa humanidad, hoy la duda debe estar quitándole el sueño a más de uno. 

En definitiva: solo les cabe esperar  a ellos -los responsables- que al barrilete no se le haya cortado el hilo.

Silvia Marcotullio
DNI 9.999.644
Exjueza de Cámara

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

En la "escuelita" junto a los Bravos de Manchalá

Un héroe es aquel que, en un momento de su vida y sobreponiéndose al miedo -esto se llama coraje-  ha actuado con valor y decisión por el bien de otros. Cuando éramos chicos, los Héroes, esos que se escriben con mayúsculas, eran los soldados de la Independencia, de Maipú, Chacabuco, Salta, Tucumán e incluso de las derrotas como Vilcapugio y Ayohuma, los del cruce de los Andes, los de las cargas a lanzas de Ituzaingó y Camacuá, los marinos del Juncal, Monte Santiago y Los Pozos, y también los de la guerra del Paraguay y la campaña del Desierto, Tenían algo en común, habían muerto hacía mucho, y solo podíamos imaginarlos como gigantes, sin preocuparnos si tenían familias o afectos.

Hoy recibí un post de un amigo donde me recordaba el cumpleaños de alguien que sirvió en el Ejército Argentino; un muchacho que, a los dieciocho años, fue llamado, por ley de la República, a prestar el servicio militar, justo en el año en que la Argentina se encontraba inmersa en una guerra en la que un grupo subversivo se había hecho con una parte de nuestro territorio, el monte tucumano.

Monumento construido en homenaje al Combate de Manchala, que fuera demolido en abril de 2015

A ese territorio que se disputaba fue destinado y por uno de esos avatares del destino se encontró, un 28 de mayo de 1975, envuelto en un combate junto a otros salteños del  Batallón de Ingenieros 5. Hoy, todos sabemos que fue Manchalá, sabemos que por la acción de estos catorce soldados que combatieron horas hasta quedar sin munición, se abortó un asalto al comando de la Va. Brigada que hubiera tenido graves consecuencias en el desarrollo de la Operación Independencia.

Demolición del Monumento al Combate de Manchalá

Jesús Puca Puca se llamaba -se llama- este Soldado y hoy es su cumpleaños. Esto me ha obligado a reflexionar sobre nosotros, sobre cómo somos los argentinos y como dejamos que los hechos nobles se nos vayan de las manos como  arena. Desde los setenta la Argentina ha librado dos guerras, y ha tenido Héroes, sí, de esos que se escriben con mayúsculas. Tiene cientos de héroes muertos; en el Monte Tucumano, en Formosa,  en Azul, en oscuras calles del conurbano y también en la turba malvinera en el mar austral y en La Tablada, pero también tiene cientos de Héroes vivos, como Jesús y sus compañeros de Manchalá, como Oscar Poltronieri- Cruz al Heroico Valor en Combate- como los integrantes del BIM 5, los de la Fuerza Aérea, los comandos o los casi suicidas del submarino Santa Fe, solo para nombrar a algunos de los cientos de Héroes, aún vivos, que hoy tenemos.

Estos Héroes caminan entre nosotros, estos Héroes están entre nosotros, y nosotros, que nos preguntábamos como serían los Héroes de nuestros libros de historia somos incapaces de darnos cuenta que eran exactamente como son estos, que a muchos de ellos se les negó el homenaje por sus triunfos o por su dedicación, que a muchos de ellos vueltos de la guerra se los persiguió y se los encarceló o que, al menos, común denominador, a los de antes y a los de ahora, se los olvidó.

Reinauguración del nuevo monumento al Combate de Manchalá - Salta, 28 de mayo de 2017

Los héroes están entre nosotros, y si no los vemos es porque la vergüenza nos hace bajar la cabeza cuando pasamos al lado de uno de ellos.

Jesús Puca Puca, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!


El Recadito, Pehuajó (zona rural), 12 de enero de 2019

José Luis Milia

Non nobis, Domine, non nobis. Sed Nomini tuo da gloriam.

ADHESIÓN Y CONVOCATORIA - SANTA MISA



A los Presidentes de Promoción del EA e integrantes de sus Comisiones Directivas.

A todos los Camaradas de las FFAA, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y sus familias.

A los familiares de los Presos Políticos.

A los integrantes de las distintas Instituciones y ONG vinculadas.

A  todos los allegados, amigos, interesados y compatriotas en general.


Estimados Camaradas y Amigos

SANTA MISA

La Unión de Promociones adhiere y convoca a participar de la Santa Misa organizada por la Promoción 103 "Teniente Coronel Horacio Fernández Cutiellos", en memoria del Camarada y Amigo cuyo nombre la identifica.


Se recordará como todos los años a este héroe de la Patria, a 30 años del cruento ataque terrorista que el MTP (Movimiento Todos por la Patria) perpetrara contra el Regimiento de La Tablada, el día 23 de Enero de 1989.

En dicha oportunidad el citado Oficial Jefe se desempeñaba como 2° Jefe del citado Elemento. Junto a otros 10 integrantes de las Fuerzas (4 del EA, 2 de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y 4 Soldados Conscriptos) perdieron su vida defendiendo heroicamente las instalaciones de la Unidad Militar.

Acompañar también a sus familias y a sus Camaradas de Armas para honrar y orar por sus almas, se constituye en una ineludible obligación. Es entonces ésta, otra oportunidad para dar nuevo testimonio con nuestra presencia.

Día: Miércoles 23 de Enero de 2019.

Lugar: Parroquia Nuestra Señora del Luján Castrense.

Dirección: Avenida Cabildo 452 - C.A.B.A.

Horario: 19.00 horas.

Se solicita contribuir con la mayor difusión de esta invitación.

Coronel (R) Guillermo César Viola
Unión de Promociones

viernes, 18 de enero de 2019

¡SOCIALISMO O MUERTE!


La Revolución cubana da muestras desde hace años de una falta de perspectivas vitales que a estas alturas de la historia resulta un anacronismo histórico  interminable, inexplicable y absurdo.



por Ricardo Angoso

Interminable porque sesenta años de absurda e inútil Revolución solo han conseguido la destrucción total y material de un nación arrastrada a un proceso absolutamente fracasado en todos los aspectos de la vida, pero especialmente en lo económico y en lo social. E inexplicable porque no se puede entender la estupidez y la testarudez de un régimen anclado en un modelo ineficiente, ineficaz y que ya demostró durante la larga noche comunista, que también padeció Europa, su absoluto fracaso y la incompetencia total a la hora de generar prosperidad, riqueza y bienestar. Los pueblos de Europa del Este y de la extinta Unión Soviética que padecieron la satrapía socialista durante décadas bien saben de ese naufragio. Los cubanos, obviamente, también.


Cuba, materialmente, está que se cae a pedazos. La Habana es hoy un paisaje posbélico porque en todos los rincones asoma la destrucción, la desidia, el abandono, la ruina física, la suciedad, el oxido y la miseria, como un cóctel infernal que acabó consumiendo todo y sirve de fondo a una decoración apocalíptica que no es más que la triste realidad de este socialismo surrealista, estúpido hasta la médula y fracasado. Los cubanos, como si ya no fuera con ellos está guerra y se hubieran acostumbrado a la presencia de lo absurdo, pasean como zombies por las calles ajenos al desastre y a la destrucción causada por esta guerra lanzada contra el sentido común y la inteligencia. Ni siquiera se asombran del daño causado por la ceguera de unos dirigentes incompetentes e ineptos, sino que se muestran ausentes y distantes ante la catástrofe, como si no fuera con ellos y nada ya se pudiera hacer ante lo inevitable. Nadie entiende el absurdidad de un sistema empecinado en seguir repitiendo año tras año los mismos errores.


En este ambiente, que tiene algo de teatro u opera bufa de mal gusto, luego resuenan como una broma los eslóganes que de vez en cuando aparecen en las hediondas paredes de La Habana. "Hasta la victoria siempre", reza un gran mural con la imagen del Che Guevara, uno de los principales "planificadores" del desastre económico en que se convirtió Cuba tras la Revolución, allá por el año 1959. Luego hay otros eslóganes no menos estúpidos como "unidos hasta la victoria" o "¡socialismo o muerte!", una redundancia sin sentido pues ambas cosas tienen el mismo significado.


Esos eslóganes vacíos, carentes de sentido tras años de absurdos planes, rectificaciones inútiles que siempre iban por el peor de los caminos, anuncios de nuevos cambios y estrambóticas noticias sobre proyectos destinados al mar de los fracasos, ya han dejado de tener sentido entre los cubanos de a pie más preocupados de la carencia generalizada de productos básicos, especialmente alimentos que llevarse a la boca, y los incesantes cortes de los servicios fundamentales, como el agua, el teléfono y la luz. El internet está absolutamente restringido, claro. En los escasos supermercados cubanos no se encuentra casi nada y cuando se encuentra algo, aunque no lo necesites, hay que comprarlo porque seguramente se acabará en un rato y no volverá a aparecer con certeza en años. Eslóganes vacíos como los supermercados, palabras huecas destinadas al consumo fácil mientras los estantes llevan años sin objetos básicos.

El cuentico de la Revolución cubana ya no se lo cree nadie, hace años que las fábulas revolucionarias del realismo socialista que presentaban como unos idealistas a los líderes revolucionarios de la Sierra Maestra  no cuelan ni se las traga ningún cubano en pleno juicio; nada más llegar los comandantes barbudos a La Habana comenzaron los paredones de fusilamiento sin contemplaciones y las absurdas expropiaciones que llevaron al actual caos. Una pandilla de criminales que acabaron con todo soplo de libertad y democracia, como anhelaban entonces millones de cubanos que fueron absolutamente defraudados y engañados por unos dirigentes sin escrúpulos henchidos de gloria y ansias de poder.

En Cuba se ensayaron todas las fórmulas del socialismo real para destruir de una forma implacable y casi irreversible la economía. Se expropiaron todos los  negocios privados, se nacionalizaron todas las industrias, hoteles, restaurantes y hasta bares, se acabó con las propiedades agrícolas para fundar inútiles cooperativas, se pusieron restricciones a todas las formas de iniciativa privada y se ahogó cualquier forma de inversión extranjera para así, de una forma definitiva, estrangular a todo el sistema productivo y abocarlo a una suerte de socialismo desde arriba que llevó al país al colapso y a la destrucción total de la economía, tal como millones de cubanos han comprobado en estos sesenta años de tedioso comunismo y economía absurdamente planificada de la peor de las formas.

TRES MILLONES DE CUBANOS EN EL EXTERIOR


Los únicos que tuvieron suerte en Cuba fueron los que se marcharon. Lo hicieron por millones y  nunca más regresaron a la isla-prisión fundada por los doctores Castro, un experimento único en el mundo por el cual se arruina un país en unos años y se convierte en un auténtico infierno. Se calcula que hay unos tres millones de cubanos que se han marchado de la isla a través de toda suerte de medios, desde improvisados buques y naves caseras hechas a base de neumáticos o en aviones cuando participaban en viajes oficiales de todo tipo y aprovechaban la primera escala para abandonar el "paraíso socialista". Dos terceras partes de los que se han marchado residen en el oprobioso "imperio" pero donde al menos se come, bebe, duerme y se lleva una vida tranquila alejada de los vaivenes y las pesadillas del socialismo real. Nadie regresa al infierno cubano, nadie, absolutamente nadie, lo cual dice mucho de cómo se debe vivir en el odiado "imperio" y como se vive en esa gran ergástula anclada en el mar Caribe que algunos todavía llaman Cuba.


Y los que no se han ido es porque no han podido o les han denegado la visa para irse al "imperio", pero todo el mundo quiere irse y tiene la vista puesta en la otra orilla, en Florida, donde viven sus amigos o familiares que les cuentan las mil y una maravillas del "infierno" norteamericano. Les explican que allá no se va la luz, que hay agua todos los días, que los supermercados están abastecidos y abren las 24 horas del día, que los teléfonos funcionan y que incluso te puedes conectar a internet a cualquier hora sin problemas con la conexión ni restricciones. Les hablan de que llevan una vida normal, que comen tres veces al día y que no hay que hacer interminables colas para conseguir algo de comida para llevársela a la boca. Todo eso se lo cuentan en persona y los confundidos cubanos, padeciendo sesenta años esa locura, se quedan boquiabiertos y no saben qué decir. Les han repetido miles de veces  estúpidas consignas que ya nadie cree. "¡Socialismo o muerte!" es una broma macabra ideada por un régimen que ya condenó a once millones de sufridos cubanos a la muerte en vida o a irse para siempre a la otra orilla, a la del "imperio", para al menos seguir viviendo de una forma normal. Fidel Castro, la historia nunca te absolverá, te sigue condenando día a día.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

jueves, 17 de enero de 2019

POR QUE NO LO VOY A VOTAR



Los argentinos empezamos a respirar el tufo eleccionario y en breve seremos testigos de agachadas, mentiras y bajezas del calibre que queramos. El peronismo de los mil nombres -ese de los hombres escasos de votos pero al que también pertenece la dueña de los votos que le quedan- ya nos ha extasiado con su consuetudinaria capacidad para urdir indecentes picardías y reiteradas puñaladas traperas asestadas por traidores expertos.

Lo que mueve a compasión, sobre todo en las redes sociales, es la desesperada insistencias de seguidores de Macri intentando saber por quién votarán los quías que componen sus “seguidores” de la web. Es mentira que estos que preguntan: “¿Qué vas a hacer en las elecciones?” o, ¿para quién será tu voto?, sean trolls mandados por Marcos Peña para armar encuestas al voleo que levanten la alicaída moral de los cambiemitas; no, estoy seguro que son hombres y mujeres comunes del Pro y de Cambiemos que ven como el segundo mandato puede irse como agua entre los dedos y quieren exorcizar el raje mediante preguntas, preguntas que si son contestadas como a ellos les gusta les renueva la fe en una ilusión que hace ya bastante tiempo se viene desinflando como globo después de la fiesta. También, consecuencia directa de este forro pinchado, es la puteada que te comés si la respuesta es contraria a sus esperanzas.


Para evitar errores de interpretación, informo que yo no voy a votar al okupa de la Rosada, pero menos aún a la desquiciada. Me embola este ring de cloaca inventado para ver como dos impresentables se pelean; impresentables que, una de ellos, debería estar presa por chorra y no por haberse robado el “mercadito de la feria” precisamente, y donde el otro debería pasar a la historia como uno de los mejores mentirosos, y es poco decir, que ha parido la política argentina, al extremo que, si Nicolás del Caño no fuera un zapallo con pelos, hasta le arrimaría el voto si tuviera que elegir entre ellos tres.


Porque yo voté en 2015 al mentiroso y, aunque poco convencido, volví a la urna de la misma forma en 2017; pero 2018, ese 2018 pleno de ineptitudes, trampas, falacias y artimañas que comenzó con la “habilitación” del debate del aborto disfrazado de acto de conciencia democrática, que siguió con el crédito de 200 MM de USD tomado para ejecutar el “Programa de apoyo a políticas de igualdad de género” y con la autorización de la venta en farmacias del misoprostol, convirtieron a la náusea en mi límite.


Quizás debiera haber tomado esa decisión cuando vi que el mentiroso que se había desgañitado diciendo que “iba a terminar con el curro de los derechos humanos” tiraba flores al río por unos asesinos que, para bien de la Argentina, habían desaparecido de mala manera y permitía que la Nación fuera querellante en los circos de “lesa humanidad”; quizás debiera haberme desengañado cuando el mismo quía que decía que tenía el mejor equipo de los últimos cincuenta años, no daba pie con bola, aumentaba los impuestos y ponía retenciones o, cuando la decepción de ver que el “cambio” era una sanata más de esas a las que los políticos le echan mano cuando no saben que decir y prefieren usar nuestros impuestos para mantener vagos de la misma y exacta manera que la desquiciada lo hacía.

Ya no me pueden correr más con el cuento de: “peronismo nunca más” porque en tres años y medio el mentiroso y su banda de mediocres han hecho lo suficiente como para que el peronismo vuelva a paso redoblado. No lo voy a votar y no tendré ningún cargo de conciencia. ¿Qué es mi voto?, solo un voto entre la masa de frustrados que sienten lo mismo que yo, que creímos -que quisimos creer, mejor dicho- que estábamos frente a un nuevo Roca y solo nos ganamos a un timorato al que nunca le explicaron que para hacer un cambio hace falta coraje.


Con todo, es probable que el mentiroso gane. Aún frente a esta probabilidad tampoco lo votaré, no quiero ser cómplice de algo que se ha demostrado contrario a mis convicciones. Hoy, de lo que estoy seguro es que si alguien no va a ganar será la República!

Jose Luis Milia

Non nobis, Domine, non nobis. Sed Nomini tuo da gloriam.



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.