domingo, 22 de diciembre de 2019

UN ALBERTO BIFRONTE



“A pesar de los avances en el conocimiento en el mundo contemporáneo, se siguieron fraguando personajes y acontecimientos que conmovieron a multitudes, porque sigue predominando la creencia en los mitos más que en los hechos reales”.
Juan José Sebreli

El martes, al llegar al Congreso para asumir como Presidente, Alberto Fernández tuvo un gesto conmovedor al empujar la silla de ruedas de la Vicepresidente saliente, Graciela Micchetti; y el abrazo con Mauricio Macri fue la frutilla que coronó esa actitud tan civilizada y democrática. Su discurso inicial, en general, no pudo ser más contemporizador y reunificador para una sociedad tan enfrentada como la nuestra, un remedo del mismo mal que afecta a tantas otras, desde los Estados Unidos, el Reino Unido, España e Italia hasta Chile, Bolivia y Colombia.

En particular, aplaudo su declarada intención de privilegiar los derechos humanos. Pero, mientras celebraba el coincidente día internacional de éstos, en el palco de los representantes extranjeros destacaban Miguel Díaz-Canel, Presidente de Cuba, Jorge Rodríguez, poderoso Ministro de Comunicación venezolano, y Rafael Correa, el prófugo ex Presidente del Ecuador, todos ellos violadores seriales de esos mismos derechos. Y el jueves se sumó el arribo -pidió asilo político- del narco Evo Morales, quien renunció a la Presidencia de Bolivia cuando su fraude fue descubierto.

Además, tuve agradables sorpresas cuando dijo que fortalecería la integración inteligente al mundo globalizado, y su vocación por trasparentar la obra pública para evitar "irregularidades".

También lo acompaño en la necesidad de limitar las prisiones preventivas y de garantizar los derechos constitucionales, siempre y cuando se apliquen a todos, sean quienes fueran. Porque, si aplica esos encomiables propósitos, deberá cesar la persecución estatal a los ancianos militares presos, y muchos de ellos deberán recuperar inmediatamente su libertad.

Comparto con el Presidente la preocupación por el estado de la Justicia Nacional en lo Criminal y Correccional Federal, y creo indispensable su reforma, en especial para excluir de ella las operaciones políticas, provengan de donde sea. Por ser sólo doce los jueces de Primera Instancia, verdaderos zares de las causas federales, ya que son los dueños del "pasa o no pasa" de las denuncias, se convierten en blancos fáciles de las presiones del poder de turno y de las tentaciones "crematísticas", tal como se viera en los casos de Norberto Oyarbide, Eduardo Farah y varios otros, o como razonablemente se sospecha de tantos otros de los actuales.

La mejor solución o, al menos, la más simple, parece ser "federalizar" a los numerosos jueces de primera instancia en materias penal tributaria y criminal común y un Congreso tan permeable a los deseos presidenciales podría transformarla en ley rápidamente. Pero temo, conociendo el paño, que escondida detrás venga su "democratización", tan propulsada por Cristina durante su gobierno y milagrosamente abortada por la Corte Suprema.

Llama la atención que haya tantos procesados por corrupción entre los nuevos funcionarios a nivel nacional y bonaerense y lamentablemente, la insistencia de Alberto Fernández en la supuesta persecución judicial y mediática -replicada por Axel Kiciloff para justificar el nombramiento de dos de ellos- que afectaría a la dueña del peronismo multiforme y pegoteado -¿cómo negar las múltiples pruebas y declaraciones coincidentes de sus cómplices arrepentidos?- me hace dudar de las buenas intenciones del primer mandatario, que está obligado por el siniestro pacto que lo llevó a ese lugar a garantizar la impunidad de su jefa y de la familia de ésta.

En especial, cuando se la suma a los estratégicos nombramientos en los más altos escalones de la pirámide estatal en materia de Justicia: a Carlos Zannini, Procurador del Tesoro y, como tal, jefe de todos los abogados del Estado, se agregaron Juan Martín Mena (ex número dos de la SIDE kirchnerista), como Viceministro, y Gerónimo Ustarroz (hermano de Wado de Pedro), como miembro del Consejo de la Magistratura.

Todos ellos responden a Cristina, y serán quienes tendrán la misión de garantizarle tranquilidad por muchos años. Pero Alberto Fernández, más allá de las razonables muestras de agradecimiento y sumisión a quien lo eligiera, necesitará tenerla controlada, para evitar los desbordes institucionales a los que es tan afecta y que tanto daño produjeron a la sociedad. Para ello, sólo tiene un arma: precisamente, mantenerla atada a las causas por corrupción que tramitan en Comodoro Py. Creo que será allí donde se librará la principal batalla por el verdadero poder.

El Presidente ha dado suficientes muestras, durante la campaña electoral, de su muy baja tolerancia a las preguntas de los periodistas y, por eso, otra luz amarilla se encendió cuando expuso su decisión de modificar la publicidad oficial para que ésta se convierta en vehículo para "mejorar la calidad educativa" y "el proceso de aprendizaje de nuestros jóvenes". Tendremos todos que estar muy atentos cuando se pruebe en hechos, tanto para controlar que no vuelva a ser un modo de  sojuzgar a la prensa libre cuanto para evitar que se utilice, como tantas veces ha sucedido, para adoctrinar y degradar a la República y la democracia.

Me pareció espléndida y esencial la futura creación de una gran Escuela de Gobierno, a imitación de la que existe en Francia; en ésta, todos los miembros permanentes de la administración pública se han graduado y la meritocracia es el principio rector para el ingreso y la permanencia.

Para terminar, en cambio, disiento con la gratuidad de la educación universitaria, tan ponderada por el Presidente en su discurso. He escrito muchas veces sobre el tema (por ejemplo, en https://tinyurl.com/sp6jbk9) y sigo pensando que es, simplemente, un injustificable disparate.

Bs.As., 14 Dic 19

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

domingo, 15 de diciembre de 2019

PARQUE DE LA MEMORIA



12 de diciembre de 2019

Sr. Director

La promoción 95 del Colegio Militar de la Nación "My Juan Carlos Leonetti", cuyos egresados recibieron su diploma de subtenientes del Ejército el 22 de diciembre de 1964, adhiere al reclamo de retirar del Parque de la Memoria de la ciudad de Buenos Aires, las placas con los nombres de los atacantes a unidades militares y otros crímenes contra la Nación. Es inadmisible que sean homenajeados con una placa recordatoria en dicho parque, quienes troncharon arteramente las vidas de soldados, suboficiales y oficiales de las FFAA, que cumplían sus funciones conforme a las leyes y reglamentos vigentes. Se trata de una manera de tergiversar la historia reciente, honrando a los victimarios en lugar de honrar a las víctimas que dieron la vida cumpliendo su juramento a la bandera, hecho público un 20 de junio, "Defender la Patria hasta perder la vida", como reza la fórmula habitual.

Cnl (R) Federico G. Toranzo
Presidente Profejer 95 "My Juan Carlos Leonetti"

viernes, 13 de diciembre de 2019

MISA EN MEMORIA DEL Cnl (R) HORACIO GUGLIELMONE (h)


INVITAMOS A TODOS NUESTROS AMIGOS Y CAMARADAS A PARTICIPAR DE LA SANTA MISA EN MEMORIA DE NUESTRO QUERIDO AMIGO Y CAMARADA, UN LUCHADOR INCANSABLE QUE RECIENTEMENTE PARTIÓ A LA CASA DEL SEÑOR.

POR FAVOR DAR AMPLIA DIFUSIÓN GRACIAS!

LA HIJA DEL CAPITÁN VIOLA IRRUMPIÓ DURANTE UN HOMENAJE A SU PADRE EN LA LEGISLATURA


Dos bussistas recordaron al militar asesinado en 1974.

María Fernanda Viola, primera desde la izquierda, se hizo presente en la sesión.

Un ambiente de tensión se generó esta mañana en la Legislatura cuando se le rendía homenaje al capitán Humberto Viola, quien falleció en un atentado que se perpetró el 1 de diciembre de 1974. El “pico” se produjo cuando la hija del militar irrumpió en pleno debate, y con el legislador Gerónimo Vargas Aignasse como orador.

“Desde hace mucho tiempo los derechos humanos parece que han quedado sectorizados a un determinado grupo y que el resto de los humanos no son dignos de esos derechos. Desde ya que se repudia todo tipo de acto de dictadura y los muertos en la época del 70 todos los vamos a llorar. Pero no hubo solamente desaparecidos de un lado sino también del otro”, fue la introducción de la bussista Nadima Pecci, quien luego añadió: “queremos reivindicar y hacer hincapié en que los derechos humanos son de todos, tanto de los que fueron militantes de izquierda como de las víctimas de estos terroristas que también sufrieron. Hoy se va a rendir homenaje a la hija del capitán Viola. Estas víctimas que han quedado fuera de la historia”.

En la misma línea, Horacio Vermal (Fuerza Republicana) comentó que “el 1 de diciembre pasado se cumplió el 45 aniversario de su asesinato en manos del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo). El Capitán Viola tenía 31 años y fue salvajemente asesinado por un plan perverso”. “Lo hicieron porque figuraba en una lista de oficiales que tenía que ser eliminado, porque cuatro meses antes en la provincia de Catamarca el Ejército había impedido la toma del visto y habían sido abatidos varios guerrilleros”, agregó.

Tras un minuto de silencio por la muerte de la actriz Rosita Ávila, el peronista Vargas Aignasse volvió a referirse al tema planteado por los bussistas: “quiero adherirme al homenaje a la familia del capitán Viola, y la verdad que defendemos los derechos humanos. Creemos que Argentina tiene que caminar por el camino de la paz, porque si no caeríamos en la triste lógica de algunos sectores 'de los dos demonios' que se enfrentaron y uno era bueno y el otro era malo”.

“La violencia no tiene justificativo y por eso el sufrimiento de la familia Viola tiene que generarnos un enorme estupor”, sostuvo y comentó que “los asesinos del capitán viola fueron condenados a prisión perpetua, no hubo impunidad. Pero lamentablemente no cumplieron como correspondía”.

En ese momento, la hija del homenajeado, María Fernanda Viola, quien sobrevivió al atentado perpetrado contra su padre, irrumpió en la Cámara y gritó: “¡Mentira, soy la hija, nunca los enjuiciaron!”.

El presidente Regino Amado pidió que no se altere el orden y Vargas Aignasse pudo concluir. “Espero que el padecimiento de la familia Viola no se vuelva a vivir nunca más. Ese nunca más es para todos”, sentenció.

lunes, 9 de diciembre de 2019

TOTAL, SETENTA AÑOS NO ES NADA…



Alberto Venazzi, Beto, era carpintero. Lo conocí en 2002 cuando un amigo me lo recomendó para que me hiciera una biblioteca; de ahí en más, cuanto trabajo de carpintería había que hacer en casa o en casa de amigos, allá iba Beto. Era peronista, “bostero” y vivía desde que nació, en La Matanza;  pese a estos “defectos” de carácter era un tipo bueno, servicial y de una honestidad a prueba de todo. Tenía once años menos que yo y en octubre del 2014 un cáncer de colon se lo llevó.

A principio de 2013 comenzó a quejarse de fuertes dolores abdominales y lumbares, conseguí que un médico amigo lo revisara, y le recomendó que se hiciera una serie de análisis y estudios pero fundamentalmente que se hiciera una colonoscopía. Días antes yo me había hecho ese “temible” estudio, mi clínico me lo había pedido como control, pedí turno y una semana después tenía los resultados en mano.


Para Beto, todo fue diferente, empezaba de madrugada su peregrinaje por los hospitales del conurbano -esos que Scioli y la Desquiciada inauguraban cada vez que necesitaban un acto que les levantara el espíritu y una obra que les aupara la billetera- para llegar entre los primeros a la repartija de turnos, turnos que se daban a cuatro o cinco meses vista, y de allí seguir hacia su trabajo y al volver a su casa convencerse que dormir solo cinco horas para después volver a la tómbola de los turnos antes de ir a trabajar, era lo mejor que podía hacer por su salud.

Pacientes hacen colas desde las 4 de la madrugada para sacar un turno que se lo otorgan dentro de tres meses
El primer turno que consiguió para la colonoscopía fue a fines de junio, pero quien debía hacerla se había ido de vacaciones o había renunciado y no había nadie que lo reemplazara, el segundo y tercer turno, uno en Moreno y el otro en Merlo fracasaron porque los aparatos estaban rotos. Finalmente, a mediados de marzo del 2014 lo llevé al Austral, el hospital de la Obra, donde pudo hacerse todos los estudios en un solo día y donde supimos que lo de él no eran divertículos, era cáncer.

Esto no es una necrológica, esto es el argumento incuestionable de que el populismo mata, con preferencia casi exclusiva, a aquellos que dice defender.  Setenta años de populismo “nacional” y socialista -no digo nacional socialista para que no se ofendan aquellos que perdieron la batalla por la República en la cancillería de Berlín- han terminado con cualquier idea de formar un país fuerte y sustentable, pero también de tener una sociedad que se maneje con justicia y equidad.


El populismo necesita, esto casi con fuerza de dogma para subsistir, primero, la necesidad del verso de la redistribución de la renta con el cual los personeros del populismo les hacen creer a ignorantes y vagos que pueden vivir a costa de los tontos que trabajan y que estos los mantendrán a ellos in aeternum. Ejemplo de ello fue lo que un imbécil, que era presidente, hizo en el año 2006 cuando decretó que para “salvar” la mesa de los argentinos era menester cerrar la exportación de carne. Durante seis años quienes producíamos carne para exportación -kilaje y calidad determinada con periódicas inspecciones de la UE- y también el resto de los productores ganaderos liquidamos vientres, 10.000.000 de cabezas, nos pasamos a la soja y al sexto año el kilo en pie estaba por encima del dólar, por lo que cabría preguntarle al necio que dictó la medida, si no se hubiera muerto de manera oportuna, cuántos de los doce millones de pobres que su populismo de ladrones nos dejó podían, a fines del 2014, comerse un asado. Lo segundo que es condición sine qua non en la “ideología” populista es la necesidad de elegir o inventar un enemigo y una vez hecho esto calificarlo de la manera más dura. Así, en la Cuba del castrismo todos aquellos que se iban de la isla para buscar un horizonte de libertad eran los “gusanos”, los hombres y mujeres que recorren los almacenes de Venezuela buscando papel higiénico, dentífrico o tampones son traidores a la patria; este relato se viene repitiendo desde hace años en América del Sur ya que es mucho más fácil echarle a otro la culpa de nuestras propias incapacidades. Acá también lo hemos padecido, desde el cariñoso “contrera” con música de fondo de una marchita ramplona hasta el más rebuscado de oligarca o traidor acompañado de una cumbia villera bailada, con espectaculares caderazos, por la Trastornada. Una vez logrado esto la inquina y el resentimiento campan por sus fueros y tienen al país dividido. En tercer lugar, ya que es lo más fácil de conseguir, es hacerse con una masa dócil y estupidizada de miserables limosneros a las órdenes de tres o cuatro matarifes de esquina y encuadrada por patoteros encapuchados y armados de garrote, a los que se les dá la zanahoria de un choripán y un tetrabrik o el garrotazo correctivo de hacerle perder su subsidio ganado a fuerza de cortar calles y lamer culos.


Pero, para conseguir esto hubo que, antes que nada, degradar la educación de manera tal que a partir de su deterioro se pudiera fomentar la vagancia y la envidia, la brutalidad y el resentimiento, sobraron los neardenthal sucios, de crenchas engrasadas y necios de toda necedad que, manejando un sindicato de iletrados puso manos a la obra para llevar a cabo obra tan bellaca.

Esta es la verdad del populismo, pobres acostumbrados a estrecheces, carencias y muerte, porque sus obras sociales siempre les escatiman prestaciones, y si carecen de mutuales, los hospitales públicos les darán turnos un día sí y otro no, hospitales que no tienen gasas ni sábanas las camas, y en los cuales los médicos hacen lo que pueden, lo que, por falta de recursos, se aproxima absurdamente a aquella cuarteta que, hacia 1966, escribió Juan Carlos Colombres, el siempre recordado Landrú, en “Primera Plana”:

Landrú, uno de los más destacados humoristas gráficos del país

“Ni rayos ni penicilina
Esos son puras macanas
Untura blanca, aspirinas
Y licor de las hermanas”

Pero no olvidemos que el populismo también tiene otra cara, una cara que es la del éxito de unos pocos, la del derroche y fiesta de esos pocos, la cara de aquellos que, autodenominándose dirigentes políticos o sindicales, usufructúan los miles de puestos electivos que tiene la República; logreros a los que hay que sumar sus laderos, asesores, testaferros y mangantes y también a aquellos que hacen negocios con ese poder inicuo, en general personajes que llegaron a esas funciones con una mano atrás y otra adelante pero que se dedicaron a defraudar a los pobres que decían defender con el sádico celo de quien ha dejado de ser uno de ellos. A esa caterva despreciable jamás la verán patear las madrugadas del conurbano, para pedir por favor un turno en un hospital que quizás, y solo quizás, le pueda salvar la vida.

Jose Luis Milia
josemilia_686@hotmail.com

Non nobis, Domine, non nobis. Sed Nomini tuo da gloriam.

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

LA PEOR CRISTINA



"Lo más importante es el juicio de la Historia,
y a él los personajes no asisten.
Cuando la gran maestra de los hombres emite su sentencia,
el veredicto recae sobre los muertos".

Fernando Henrique Cardoso

El lunes, tal como estaba previsto, Cristina Elisabet Fernández, llamada a prestar declaración indagatoria en una de las múltiples causas por corrupción que la afectan, se subió a la pista principal del circo de Comodoro Py para desplegar su habitual histrionismo y, por supuesto, negarse a contestar a las preguntas que la hubieran obligado a explicar hechos. Pudimos confirmar entonces que volvieron, pero peores.

A pesar de la marcada insolencia -rayana en el desacato- con que se comportó, los jueces que debieron aguantar sus rencorosas diatribas no reaccionaron, cuando una conducta similar de cualquier procesado hubiera derivado en su inmediato encarcelamiento; si hubieran actuado así en este caso, no hubiera podido invocar la protección de los fueros de su nuevo cargo, ya que se trataba de un flagrante delito pero, seguramente, se hubieran producido enormes conflictos en la calle.

La Vicepresidente electa, en la frase más rimbombante y soberbia, se dijo absuelta en vida por el juicio de la Historia y auguró a los magistrados la condena definitiva de ese tribunal universal. Se inspiró en su numen revolucionario, nada menos que Fidel Castro, quien recurrió a una mucho menos pretenciosa afirmación -"la Historia me absolverá"- al ser llevado ante los Tribunales por los fracasados asaltos a los cuarteles de Moncada y Céspedes en 1953; el tirano cubano, a su vez, había parafraseado a Adolf Hitler cuando, en el juicio que celebró en 1923 por la fallida tentativa de tomar el Ministerio de Defensa alemán, dijo: "Aún cuando los jueces de este Estado puedan condenar nuestra acción, la Historia, diosa de la verdad y de la ley, habrá de sonreír cuando anule el veredicto de este juicio y me declare libre de culpas". ¡Menudos antecedentes tuvo la actitud de la Vicepresidente electa!

Pero lo realmente grave no ha sido ese stand-up, ya que era por completo esperable ya que fue inveterada su decisión de ejercer una defensa política ante la imposibilidad de ejercer una técnica, es decir, aquélla en la cual hubiera debido confrontar con los hechos, probados hasta la náusea.

En cambio, la composición del gabinete de ministros que acompañará a Alberto Fernández a partir del martes próximo ha provocado una profunda inquietud, tanto en la sociedad cuanto en los mercados locales e internacionales, ya que demuestra que el  "albertismo", imaginado por tantas almas buenas como contrapeso al desaforado "cristinismo" en la administración del Estado, no llegó siquiera a existir y sus principales cabezas se han rendido ante la viuda de Kirchner y su engendro político, La Cámpora.

La aparición en el nuevo equipo de nombres como Carlos Zannini (Procurador del Tesoro), Eduardo Wado de Pedro (Interior), Agustín Rossi (Defensa), Elizabeth Gómez Alcorta (Mujer), Luis Basterra (Agricultura) y Sabrina Fréderic (Seguridad) muestran claramente quién tiene el sabot en la mesa de juego y, sobre todo, cuáles son sus prioridades. Pero, más que nada, que el kirchnerismo que volvió es mucho peor que el último que debimos soportar, pues su jefa viene por la impunidad, la venganza y lo poco que quedó después que viniera por todo.

El inspirador de las peores medidas de la década robada se transformará, desde el martes, en el jefe de todos los abogados del Estado; la relación con las provincias será conducida por un dilecto discípulo de quien tanto las apretara en su gestión anterior; en el comando de las fuerzas armadas se repondrá a quien perdió misiles y municiones; la abogada de Milagro Salas ocupará la cartera destinada a equilibrar la participación de los sexos; el más fervoroso defensor de la Resolución 125, irá a una de las carteras con mayor gravitación, la del campo; y una garantista de la escuela de Zaffaroni y negadora del rol de Hezbollah en los atentados de la Embajada de Israel y la AMIA tendrá en sus manos la seguridad.

Mauricio Macri presentó el jueves un balance final de su gestión, intentando vanamente reparar así el monumental error que cometió al evitar decir la verdad sobre la herencia que recibiera en 2015, cuando hubiera debido explicar que sólo podían esperarse sangre, sudor y lágrimas. De cualquier modo, ese gesto tardío no impedirá que el peronismo pegoteado, mucho más ducho en estas argucias políticas, cargue sobre sus espaldas la responsabilidad de todas las medidas amargas que, con certeza, deberá adoptar en los primeros meses de su gobierno.

Pero, sin perjuicio de la opinión personal que cada uno tenga sobre el Presidente actual, es imprescindible que hoy, sábado 7, a las 17:00 hs., hagamos acto de presencia en la Plaza de Mayo para ratificar ante el mundo que aún existe en la Argentina una multitud (al menos 41%) de personas que privilegian la República, la independencia de poderes, la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y la impunidad, y tantas otras cosas del mismo tenor que estos cuatro durísimos años nos permitieron descubrir que son posibles y a las cuales no estamos dispuestos a renunciar.

Bs.As., 7 Dic 19

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
E.mail: ega1@avogadro.com.ar
E.mail: ega1avogadro@gmail.com

jueves, 5 de diciembre de 2019

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO… ¿HASTA CUÁNDO O CUANTOS?



Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento de la confirmación del fallecimiento el día martes 03 de diciembre de 2019, del señor Coronel (R) Raúl Guillermo Pascual MUÑOZ (Infantería - Promoción 82 - CMN), Preso Político en cautiverio.

Consecuentemente, ya son 541 (quinientos cuarenta y uno) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

Debe destacarse que del total de Presos Políticos que han fallecido, 195 (ciento noventa y cinco) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 209 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, de una mirada superadora de la violencia setentista que nos mantiene anclados en el pasado; el país necesita una Ley de Pacificación y Concordia Nacional.

Por tal circunstancia, adherimos a la reiterada convocatoria de la Unión de Promociones a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre