Se desempeñaba como
secretario de Derechos Humanos de la Nación desde que Néstor Kirchner lo
designó en 2003.
A los 72 años,
falleció hoy el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, según informó en
su portal la agencia de noticias Telam.
Desde nuestro espacio
solo le podemos desear que su conciencia lo deje reposar en paz… como
Secretario de Derechos Humanos, funcionario de la Nación, debió mostrar
objetividad en el desempeño de su tarea.
Sinceramente opinamos
que no lo hizo y al contrario con las políticas llevadas adelante, por su secretaría,
profundizó la desunión entre los argentinos. No obstante haremos una oración
para que el Padre le tenga la piedad que solo su inmenso corazón le puede dar.
Hoy 2 de abril de 2012 a las 11:00
horas, en la Plaza San Martín de la ciudad de Gualeguay en la provincia de
Entre Ríos, se inició puntualmente el acto por la conmemoración del 30º
aniversario de la gesta de las Islas Malvinas. Se encontraban presentes todas
las autoridades de la Municipalidad, Consejo Deliberante, funcionarios
políticos locales, representaciones de las escuelas con sus banderas
respectivas, público en general y los invitados de honor: ex combatientes Veteranos de Guerra de Malvinas y deudos de los héroes
caídos durante el desarrollo del conflicto del Atlántico Sur del año 1982.
La sociedad gualeguayense honró a
sus hijos que lucharon defendiendo nuestras islas recuperadas durante la Operación Rosario y que eran usurpadas
por el Reino Unido de Gran Bretaña desde el año 1833. Mucha tinta ha corrido y
continuará corriendo por esta injusta usurpación de origen colonial, los
derechos argentinos sobre este archipiélago, otras islas e islotes del Atlántico
Sur están sostenidos por derechos históricos, geográficos, por la Convención
del Mar y ahora por la sangre argentina vertida en su suelo y mar.
El sol otoñal nos regaló una hermosa
mañana, el sitio de la ceremonia era alrededor del nuevo monumento a la Gesta de Malvinas –que se inauguraría
durante la ceremonia- todo enmarcado por los añosos árboles año de la plaza, el
azul y blanco de las banderas y ornamentos especiales a la fecha y la presencia
del pueblo junto a sus ex soldados.
Podemos afirmar que la organización
y el desarrollo del acto, a cargo de Ceremonial de la Municipalidad local, fue
impecable. Bien organizado cronológicamente se inició con la entonación del
Himno Nacional, seguido del de la provincia de Entre Ríos, el cura párraco Pedro Brasesco rezó un
responso en recuerdo y homenaje a los héroes de Malvinas, no se abusó de
discursos, se descubrió el hermoso y nuevo monumento, se depositaron ofrendas
florales del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Entre Ríos y de la
Municipalidad de Gualeguay, se leyó un poema y se entregaron presentes recordatorio
a cada Veterano de Guerra o a sus deudos en el caso de los fallecidos. La provincia
de Entre Ríos otorgó una pensión vitalicia a los deudos del ex tripulante del Crucero A.R.A. General Belgrano, Héctor Basilio Correa.
La desconcentración se realizó bajo
la Marcha a las Malvinas Argentinas,
esa misma con los versos del poeta Carlos
Obligado y con la música del compositor José Tieri, que fuera estrenada en las calles de Buenos Aires el 3
de enero de 1941, al cumplirse un nuevo aniversario de la usurpación británica
de las islas, durante una manifestación popular de repudio al atropello de
1833.
Después de varias fotos tomadas a
los invitados de honor alrededor del nuevo monumento tuvimos la oportunidad de
hablar con algunos de los Veteranos de Guerra, les dejamos sus palabras:
Ángel Ricardo Larrivey
-Fui soldado del BIM5, combatí en Supper Hill bajo el mando del Capitán
de Fragata Carlos Hugo Robacio, del cual me siento orgulloso de haber sido
soldado de él. Este es un día para recordar, nosotros los que estuvimos en
Malvinas es un día que lo llevamosadentro
y recordamos todos los días. Este es un reconocimiento, que después de 30 años
el pueblo nos ha dado, les agradezco a todos.
Y la verdad me siento orgulloso de haber participado en el Teatro de
Operaciones con la Infantería de Marina, de la que aprendí muchas cosas y hoy
las aplico en la vida para salir adelante.
Como argentino le
agradezco mucho todo lo que hizo en Malvinas.
No yo estaba al
servicio de la Patria y bueno en ese momento era así el pensamiento de todos
los que íbamos a combatir y me siento agradecido de haber regresado con vida.
-Se sintió un chico de
la guerra?
-No yo no me sentí un
chico de la guerra, porque yo tuve la
preparación de un gran capitán como fue Robacio.
Sin saber que yo iba a ir a la guerra, pero las enseñanzas y preparación que me
dejó este hombre en la vida me llena de orgullo.
Osvaldo Daniel Texera
-Fui a Malvinas con el
grado de Sargento Ayudante y Encargado de la Compañía Nº 9 de Ingenieros, con asiento en la localidad de
Sarmiento en Chubut. Llegué al grado de Suboficial Mayor y luego me retiré.
Y bueno estuvimos desde
el primer día hasta 8 días antes de la rendición. Y un día como hoy se nos
viene el tiempo, los recuerdos, el espíritu y creo es reconfortante lo que está
pasando hoy a 30 años de la gesta aquella.
-Qué opina de este
homenaje de la ciudad de Gualeguay?
-Yo creo que este
homenaje hace rato que se tendría que haber hecho
Nosotros venimos acá
porque nos debemos a la sociedad, como se deben los dirigentes. Esto no tiene
ninguna bandería política, no tiene camiseta, la única es la celeste y blanca.
-Un Abrazo muy grande y
gracias por lo que hizo.
-Gracias y un abrazo también
a usted.
Javier Alejandro Paredes
-Fui integrante del BIM5, jefe de pieza y apuntador del
cañón sin retroceso de 105 mm, tengo el orgullo de pertenecer a esa unidad. Dimos
todo en Malvinas y seguimos luchando por nuestra bandera, en memoria a nuestro Jefe Carlos Hugo Robacio, todos acá los
del BIM5.
Angel Antonio Arceli
-Soldado del Regimiento de Infantería 4 de Monte Caseros,
Corrientes, estuvimos en Malvinas en primera línea combatiendo.
No pudimos continuar entrevistando a
más Veteranos de Guerra, algunos se
habían retirados y otros estaban conversando con medios de prensa o amigos que
los abrazan felices de tenerlos entre ellos.
Los Hijos de Gualeguay que lucharon
en Malvinas han quedado con su nombre grabado en el acero del nuevo monumento y
cuya leyenda reza:
“DEL PUEBLO DE
SAN ANTONIO DE GUALEGUAY
A QUIENES CON SU SANGRE REGARON LAS RAÍCES
DE NUESTRA SOBERANÍA SOBRE MALVINAS”
Soldado Caído
en Combate
CORREA BASILIO
(Armada Argentina)
Ex Combatientes
Fallecidos
VELAZQUEZ JORGE
(Armada Argentina)
GARCÍA ORLANDO FROILAN
(Ejército Argentino)
Ex Combatientes
de Malvinas
ARGO RAMÓN
(Fuerza Aérea Argetina)
REBORÍ RAÚL RICARDO
(Civil Voluntario)
MARTINI PASCUAL
(Ejército Argentino)
TEXERA DANIEL
(Ejército Argentino)
VANCELLA ÁNGEL
(Ejército Argentino
WHILEM SERGIO
(Armada Argentina)
AIRALA SEVERO FELICIANO
(Ejército Argentino)
ZELAYA AGUSTÍN
(Ejército Argentino)
GALVÁN PEDRO
(Ejército Argentino)
BUR DARÍO
(Fuerza Aérea Argetina)
BENÍTEZ HORACIO
(Ejército Argentino)
FIOROT PEDRO
(Armada Argentina)
RODRIGUEZ ELISEO VÍCTOS (Armada Argentina)
LARRIVEY ÁNGEL RICARDO
(Armada Argentina)
PAREDES JAVIER
(Armada Argentina)
Hoy en todo el país se celebró el
30º Aniversario de la Recuperación de nuestras Islas Malvinas, esa celebración
no es de nadie en particular como dijo uno de los Veteranos de Guerra
entrevistados, debe ser sin banderías políticas y ningún otro objetivo que
recordar a los caídos en el conflicto del Atlántico Sur y homenajear a aquellos
soldados –que en su momento fueron vergonzosamente ocultados- que gracias a
Dios regresaron con vida al continente y hoy nos dan ejemplo de humildad,
coraje y orgullo por haber combatido contra la entonces 3ª Potencia Militar a
nivel mundial y apoyada por la que es la 1ª y mayor Potencia Militar que ha conocido la
historia de la humanidad… haber sido vencidos a un alto costo por esas
naciones, nos debe llenar de orgullo y nunca más sentirnos avergonzados por una
batalla perdida honorablemente.
El Veterano de
Guerra ex conscripto del BIM 5 en Malvinas, VíctorVital, realizó en
la capital de la provincia uno de los primeros discursos por los actos del 2 de
abril. Fuertes y crudas palabras, sobre Malvinas y la realidad en que vive el
pueblo argentino.
Queridos
amigos,
Queridos compatriotas,
Queridos camaradas de armas,
Queridos hermanos y familiares de los mártires que dieron
su vida por defender la Soberanía Argentina en la heroica gesta para
Reconquistar las Malvinas al seno de nuestra Patria.
Hoy nos reunimos para rogar por las almas
de aquellos que dieron su vida por la Patria, y que por Providencia de Dios,
descansan junto al General Belgrano, envueltos en el mar que refleja nuestra
bandera celeste y blanca, como el manto de nuestra Madre.
Aunque han pasado 30 años, jamás podremos olvidarlos,
jamás hemos de olvidarlos, aunque a lo
largo de estos años nos quieran hacer olvidar, y quieran tender un manto de silencio.
Por más que quieran desmalvinizar, por más
que quieran decir que eso nunca existió, o que si existió fue un error, que fue
un manotazo de ahogado de un general trasnochado.
Jamás podremos olvidar, a lo largo de estos años, de
estos tristes y grises años, en que nuestra Patria se desangra, en decadencia y
disgregación, el gesto heroico de los
que ofrendaron su vida y que marcó el único gesto de grandeza con el cual
pudimos reencontrarnos los argentinos.
Jamás podremos olvidarlos. Por eso estamos
aquí para rezar.
Hoy estamos aquí para recordar aquellas jornadas. Aquella
jornadas en las cuales el pueblo argentino, sin distinción de partidos, sin
distinción de banderías, se sintió unido y reaccionó como un solo hombre, en un solo corazón y en una sola alma.
Porque por encima de las falsedades, por encima de las
promesas que no se cumplen, por encima de los programas falaces, por encima de
los discursos mentirosos de los políticos de turno y de los medios de
comunicación, hubo un ideal de Patria, hubo algo noble que hizo que ese pueblo
reaccionara como un solo hombre.
Fueron momentos de grandeza, de ánimo, de victoria,
momentos de dolor y de derrota. Eso no lo podemos olvidar.
Fue un momento de grandeza entre tanta
mediocridad.
Después comenzamos a hundirnos, nuevamente en esta mediocridad y disgregación
creciente, preámbulo del caos, anarquía y disolución nacional.
Por eso nos juntamos aquí como argentinos de fe, para
rezar, por las almas de aquellos que han muerto en combate. Esto es un deber de
Piedad Altísimo, ya que dieron su vida por una causa noble, una causa justa, y
lo hicieron sabiendo que estaban cumpliendo con su deber.
Como cristianos debemos amar a nuestra familia, pero
también debemos amar a esa familia grande que es la Patria, que es mi familia,
y las familias de todos aquellos, que están unidos por lazos de tradición, de
historia, de sangre, de lengua y de fe; por los que han forjado ese pasado
común, y nos legaron un destino común.
Esa virtud de la Piedad, es un deber de respeto y honor
hacia los padres y hacia la Patria, porque de ella hemos nacido y nos hemos
criado, porque de ellos y en ella hemos recibido todo lo que tenemos.
Por eso hoy al rezar por las almas de los muertos,
tenemos que rezar por nuestra Patria y recordar nuestra historia. Tenemos que
mirar hacia el presente y hacia el futuro. Nosotros, los que estamos vivos no
podemos permitir que haya sido inútil el sacrificio de los muertos que
ofrendaron su vida por nuestra Patria.
Nos quieren hacer olvidar del heroísmo, nos
quieren hacer olvidar del sacrificio, nos quieren hacer olvidar de los ideales
grandes, porque todo eso no les conviene.
Contraalmirante de I.M. Don Carlos Hugo Robacio - FallecidoComandante del BIM5 en Malvinas
No les conviene a los cobardes, no les
conviene a los traidores, no les conviene a los vende patrias, no les conviene
a los que pactan y entregan nuestros recursos al enemigo, nuestra Cordillera y
nuestro Mar. No les conviene a los que quieren descuartizar a la Argentina en
tres o cuatro republiquetas.
No les conviene a los que nombraron en el Ministerio de
Defensa a una ciudadana inglesa. ¡Sí!, a
una ciudadana inglesa, hija de un alto funcionario inglés, de la Embajada del
Reino Unido en la Argentina.
ciudadana inglesa Laura Natalia FEDERMAN y
cuyo principal antecedente es haber trabajado en el CELS de Verbitsky y ser su sobrina.
No les convienen a los que, por expresa instrucción de
nuestros enemigos, denigraron, humillaron y encerraron en verdaderos campos de
concentración a los jefes militares que pelearon en Malvinas.
No les conviene a los que desintegraron nuestras FFAA
como lo están haciendo actualmente con la Gendarmería y la Policía Federal, por
orden de esta misma ciudadana inglesa. En síntesis, los ingleses conducen el
Ministerio de Defensa y el Ministerio de Seguridad Interior argentino.
No les conviene a los políticos de la
oposición, cualquiera sea, ya que ellos también medran con el mortal negocio de
la droga, del juego y de la prostitución, por lo cual quieren destruir la moral
y dignidad de nuestro pueblo.
No les conviene el espíritu de Malvinas porque es el
espíritu de la patria, porque es espíritu de Dios, de unidad, de amor. Porque
es el espíritu de nuestro pueblo, es espíritu de lucha, el espíritu de
sacrificio y dignidad. Porque es el
espíritu de la Nación Argentina.
A quien le cabe duda que la heroica gesta de Malvinas,
última guerra entre dos banderas, dos naciones, dos linajes antes de entrar de
lleno en esta modernidad materialista, esclavizante y globalizada, no continúa
hoy, en todo el espacio nacional, con esta perversa Guerra Interna con métodos
más sutiles, pero mucho más mortífera que aquella que hoy recordamos.
¿O acaso no provoca más muerte la droga, que penetra sin
ningún tipo de control por la frontera norte, donde la comisaria inglesa, ha
retirado la gendarmería, para llevarla al conurbano bonaerense, llevando el
caos y la criminalidad a niveles incontrolables?
¿O acaso no provoca más muerte en el cuerpo y en el
espíritu de nuestro humilde pueblo, en los jóvenes y en las familias todas
estas perversas leyes contra la unidad del matrimonio y la familia, piedra
basal de nuestro pueblo y nuestra Nación?
Por esto quieren que olvidemos. Nosotros no podemos traicionar esa sangre
derramada, porque no podemos traicionar y olvidar el sacrificio de nuestros
hermanos, nuestros amigos, nuestros camaradas en la lucha. Porque no podemos
permitir que esa sangre se haya derramado inútilmente.
La sangre de aquellos que han muerto por nuestra Patria
son semillas de una Patria nueva, de una Patria que costará más sacrificio y
muchos años de lucha. Pero eso no importa.
Tenemos que seguir siendo combatientes, cada uno en el
puesto que Dios nos ha designado, para que, como dijera el gran General, “seamos
lo que debamos ser, sino, no seremos nada”.
Para que nuestra pobre Patria Argentina, tan herida y
maltratada, pueda un día llenarnos de orgullo, como de orgullo nos llenaron
aquellos héroes puntanos que hoy recordamos, que fueron capaces de dar su vida
como dice el Señor, “Nadie ama más, que aquel que es capaz de dar la vida por los suyos”.
Nos acercamos a los días santos, a los días que la
Iglesia revive la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Sabemos que para seguir a Cristo tenemos que estar dispuestos a cargar con la Cruz.
Cristo es el Rey que nos ama y que nos
llama a conquistar nuestra Patria. Y Cristo en ningún momento nos llama con promesas de
una vida fácil, cómoda.
Cristo dijo
con claridad “El que quiera ser mi
discípulo, que cargue la Cruz, y me siga”. Es decir que para llegar a la Gloria
de la Resurrección y la Vida, al Triunfo y a su Reino, hay que pasar por el
Viernes Santo, la Pasión y la Muerte.
Este es nuestro camino personal, pero también el camino
de nuestra Patria. El camino que nos marcaron los que ofrecieron su vida en combate.
Pidámosle al Señor en estos días, que nos ayude a ser
fieles en esta empresa, pidámosle al Señor en estos días, que esta Patria
entregada por los Judas, humillada,
crucificada, pueda alegrarse un día con la Resurrección, con la Vida que no
pasa, a la cual Él nos llama, para
reinar un día junto a Él, y los que dieron ya su vida por esta Patria del Cielo
y de la Tierra.
“El concejal autor del proyecto, Martín Ávila (FPMMS), declaró que “el
llamado combate de Manchalá se enmarcó en el “Operativo Independencia”, ocasión
en que el Estado nacional se apartó del bien común, objetivo indelegable e
irrenunciable, iniciando actos de terrorismo”.”
Diario “El Intransigente”.- Salta-
15/03/2012
En una de esas tertulias, en las que había
algunos extraños que Gloria no conocía, Perón se volvió hacia Don Oscar y dijo
algo extraño, que la jovencita tardaría años en descifrar: Lo que hace falta en Argentina es un
"Somatén".
Miguel Bonasso.- “El presidente que no fue”.- Los archivos secretos del peronismo (Ed. Planeta).
El ex gobernador (Obregón Cano) recuerda que “se hizo una
patota, inclusive con una patota grande que vino de Buenos Aires con parte de
la Policía Federal, pero sobretodo de civiles con franjas en los brazos”.
Julieta Dorio - Alejandro San Cristóbal.- “Cuando el peronismo se volvió antiperonista”
La iconoclastia verbal del concejal Martín Avila le ha generado
variados problemas a muchos personajes nac & pop. Desde uno cronológico
para el peronismo militante hasta conflictos de conciencia para aquellos
militantes nacionales y populares que creían que la triple A era una murga montevideana al estilo de “Asaltantes con patente” o “Falta y resto”.
Más allá de los objetivos del concejal, su
intemperancia ha servido para poner en blanco sobre negro si lo que sucedió en
los setenta fue una guerra o simplemente un malón destinado a llevar a cabo un
genocidio. Malón que a todas luces fue un fracaso como genocidio ya que
eliminar a 7.269 personas que, en más o en menos habían tomado las armas en
contra de un gobierno constitucional, en nada nos remite al degüello de un
mercader armenio a principios del siglo pasado o al tiro en la nuca de un
sastre judío en una calle de Varsovia.
No obstante, la presentación del concejal Avila sirve, al menos, para
ahondar un debate pendiente. Si lo miramos desde su punto de vista casi no
quedan dudas que el “terrorismo de
estado” empezó con un gobierno constitucional peronista. Si quisiéramos
hundir un poco más el cuchillo en el mondongo, a caballo de lo dicho por el
concejal podríamos aceptar que el General
propició un “somatén criollo”
destinado a aniquilar al terrorismo. Es decir, sin medias vueltas ni
tapujos, que el “Somatén Criollo” era, en
tanto y cuanto un aparato parapolicial, nada menos que la triple
A.
Esto, la triple A y sus 933 muertos/desaparecidos adjudicados alegremente a
las Fuerzas Armadas y de Seguridad, nos pone en el meollo de una nueva
pregunta, ¿Cuándo empezó el llamado “terrorismo de estado”?. Si fue antes
del estúpido golpe de marzo del 76 es una cosa, pero, ¿como nos arreglamos si empezó con Perón – Isabel – López Rega et alts?. Ahí caerían en la volteada
muchos prohombres del peronismo que, aunque muertos, dieron cátedras de “moraly buenas costumbres” por más que hayan usado con ligereza la
palabra ANIQUILAR y luego se hayan
desentendido de sus consecuencias, pero también daría lugar a nuevos pases de
facturas contra jóvenes de aquella época como el Gobernador de la Sota por su, al parecer, activa participación en
el “Navarrazo”.
Si bien es cierto en Argentina que aquel
dicho de ignota factura: “Aquí no hay
nadie limpio, estamos de mierda hasta el cogote” sigue teniendo vigencia, creo
menester definir fechas para saber que clase de bosta llevamos todos en la
conciencia y decirle a las “vestales”
del negocio de los derechos humanos que “naides”
es inmaculado de alma en la Argentina.
Visto en perspectiva, no es mala la idea
del concejal de demoler el Monumento a los “Bravos de Manchalá”, seguramente
sin quererlo este ignoto personaje le ha hecho un favor a la Historia
Argentina, a esa que se escribirá en el futuro -no a la de los pelucones que
escriben hoy al calor del amparo oficial-, ya que nos permitirá saber si fue
una guerra contra el terrorismo como tantos argentinos creemos y como tantos hombres
de las Fuerzas Armadas y de Seguridad la encararon, o si todo lo que vino a
partir de la “Masacre de Ezeiza” no
fue otra cosa que un sistemático plan de limpieza ideológica pergeñado por un anciano extravagante.
Sea lo que sea, esta puesta en escena de
fechas y hechos servirá para que de una vez por todas salgan a la superficie de
este pozo negro los nombres de aquellos que compraron su resuello con vidas
ajenas, de los que se hicieron detener para poder contar, sin necesidad de “máquina”, donde estaban los escondites,
las casas seguras y los arsenales, de las que compraron sus vidas en largos
viajes en sábanas con sus captores, de los que aprovecharon un parentesco para
hacerse detener y salvar el pellejo en una infame “ortibada”, y también, ¿Por qué no?, los de aquellos que se rajaron
para hacer fortuna y que hoy juegan de llorosos sepultureros.
Casi que adheriría a la idea de dinamitar
el monumento por lo que esta acción haría en favor de la verdad histórica.
Total parece que en Salta y en el País a
pocos les interesa el coraje de doce chicos salteños -sí, chicos, tenían
dieciocho años-, que mandados por dos suboficiales del Ejército Argentino se
enfrentaron durante horas contra un grupo que los superaba en número y
armamento. Quizás para los “jóvenes
maravillosos” de ayer devenidos en los progres ilustrados de hoy, poco le
pueden interesar la epopeya de catorce soldados que lo más probable es que
fueran unos “yutos” irredimibles que
creían que la bandera y la Patria era algo por lo que valía la pena pelear e
inclusive, morir.
La “vigilia de las
armas” es un acto solemne donde los soldados, poniendo como testigo a Dios,
juran rendir la vida por el bien de su patria y el servicio a los demás. Esta
ceremonia proviene de los caballeros del medioevo, y es sagrada para todo
soldado que entrará en combate.
Normalmente consiste en la celebración de la Santa Misa o
de una Liturgia de la Palabra que prepara espiritualmente a quienes dispondrán
la entrega su vida a Dios y a la Patria. Por eso, el mejor camino para
comprender tan sublime ofrenda es Jesucristo, quien dio su vida por la
salvación de todos los hombres. El Evangelio señala: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que
crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 16). Y el mismo
Señor dice: “Nadie tiene mayor amor que
el que da su vida por sus amigos” (Jn 15, 13).
La ceremonia de jura de la bandera se remonta al 25 de
Mayo de 1812 en Jujuy, se dice que más que jurar lealtad a la bandera se
bendijo para que proteja a los soldados del ejército. El General Manuel Belgrano, hizo formar a su hombres, enarboló la
bandera y mirándolos les dijo “Hasta este punto hemos tenido la gloria de
vestir los símbolos nacionales que nuestro Gobierno ha designado; para
defenderlo, nuestras armas aumentarán las suyas, juremos vencer a nuestros
enemigos, exteriores e interiores; haciendo de América del sur el templo de la
Independencia, de la libertad y de la unión. En fe de que así suceda, juradlo y
decid conmigo “viva la patria”. Una vez concluido el discurso del General Manuel Belgrano se dio por
terminada la jura de la bandera patria, la misma que hoy se realiza cada 20 de
julio de todos los años, donde cada soldado de cualquier jerarquía que se haya
incorporado ese año jura “Defender la
Patria y su Bandera hasta perder la vida”.
Ese juramento es fuente de reflexión colectiva e
individual antes de entrar en combate, seguramente en la Fuerza de Tareas
Anfibias que tuvo la misión de recuperar en forma incruenta a nuestras Islas
Malvinas, el día 01 de Abril de 1982 se realizó el acto de la “vigilia de armas”. Además del oficio
religioso que se haya llevado a cabo en cada unidad de esa Fuerza de Tareas
Anfibias, cada soldado en soledad debe haber reflexionado sobre su sagrado
juramento, recordado con inmenso cariño a sus seres queridos, encomendado su
alma al Señor e inmediatamente pasó a verificar el correcto funcionamiento de
sus armas y equipo, repasar las ordenes recibida, la misión asignada y estar en
estrecha camaradería con su superiores jerárquicos, camaradas y amigos
embarcados. Es un momento sublime de cada soldado, en su espíritu se mezclan el
miedo, el valor, la incertidumbre, sus
sueños, el amor a la patria, a sus familias, a la sociedad y a sus camaradas.
Ese hombre se está preparando para ofrendar su vida y merece todo nuestro
respeto, reconocimiento y agradecimiento por la tarea que va a realizar al día
siguiente.
Desde hace una semana que algunos medios, cercanos al Nac&Pop, están desarrollando una
campaña de difusión del tema Malvinas con un marcado acento de nacionalismo
popular… inclusive destacan la valerosa acción de los soldados conscriptos –que
las hubo y muchas- e injustamente desmerecen la actuación de oficiales y
suboficiales. No hay que ser un erudito en estrategia o guerra para comprender
que los planes no los hacen los soldados conscriptos, los buques navegan y los
aviones vuelan porque en ellos están los soldados profesionales capacitados
para esas tareas. Al igual que el fuego de artillería tampoco es conducido por
los soldados conscriptos, ellos no están capacitados para esa tarea, sí para
operar y colaborar en la operación de las piezas… pero toda batalla necesita de
su conductor estratégico, operacional, táctico y de combate. Esos son distintos
niveles de conducción que requiere de soldados profesionales capacitados
durante muchos años y que constituyen los cuadros orgánicos de las Fuerzas
Armadas de la Nación.
Muchos de esos Jefes, Oficiales y Suboficiales hoy se
encuentran encarcelados y juzgados como Presos
Políticos de otra guerra. Es extraño ver tras las rejas a oficiales que han
servido a la Patria y tienen su pecho lleno de medallas y condecoraciones
otorgadas por el mismo Congreso de la Nación Argentina, esa misma institución que en
su momento avaló los decretos de María Estela Martínez, viuda de Perón, de Italo Argentino
Luder, del Raúl Alfonsín y Carlos Menem. Qué paradoja estrafalaria ¿No? Sin embargo ellos también son nuestros héroes de guerra.
En estas páginas no vamos a juzgar lo equivocado o no de la decisión estratégica y política que llevó a nuestros soldados a emprender semejante epopeya. Vamos a rescatar la cara oculta de Malvinas y para ello hemos elegido un artículo escrito por Rosendo Fraga para la Nación el día 24 de marzo de 2012, basado en el ahora famoso Informe Ratenbach, seguramente muchos ya lo habrán leído… pero vale la pena releerlo por segunda vez y comprender su mensaje.
El llamado Informe
Rattenbach fue encargado por la última Junta Militar -la que asumió tras la
derrota en Malvinas- y sus conclusiones fueron presentadas antes que asumiera
la Presidencia Raúl Alfonsín en
diciembre de 1983.
Su elaboración estuvo a cargo de seis oficiales
superiores retirados de las Fuerzas Armadas -dos de cada una de las tres
Fuerzas-, quienes trabajaron intensamente para terminarlo en la fecha prevista.
Del Ejército los dos integrantes de la Comisión eran el Teniente General Benjamín Rattenbach y
el General de División Tomás Sánchez de
Bustamante.
A cumplirse el 30 aniversario del inicio de la Guerra del Atlántico Sur, puede ser justo recordar esta cara por lo
general oculta del llamado Informe Rattenbach.
Por ser el primero de ellos el más antiguo de los seis
-llevaba más tiempo como militar contabilizándose tanto los años en actividad
como los de retiro- presidió la Comisión y su nombre pasó ser la denominación
fáctica del informe.
Fue Sánchez de
Bustamante quien filtró a la prensa el texto del informe -no de sus anexos,
mucho más extensos y que no han llegado al conocimiento público- en la idea de
que éste iba a contribuir tanto a la solidez de la futura democracia como a la
visión de la población sobre las Fuerzas Armadas.
Es así como fue editado en diversas
oportunidades. El texto estaba disponible en Internet, por ejemplo, en el sitio
del Centro de ex combatientes de Malvinas de Corrientes. El texto
desclasificado es exactamente el que fue difundido casi tres décadas atrás.
Son por demás conocidas las críticas que el informe
realiza a la conducción militar de la guerra, la que enjuicia en duros
términos. Pero son mucho menos conocidos
los apartados en los cuales elogia el compartimiento militar de las Fuerzas Armadas.
El informe esta dividido en cuatro partes, integradas en
conjunto por quince capítulos a su vez compuestos de casi 900 apartados.
En el capítulo VII (El accionar de las fuerzas propias)
de la Parte III (Evaluación y Análisis Crítico), al evaluar el accionar del Comandante en Jefe del Ejército dice,
tras criticarlo duramente, en el punto c de los apartados 605 al 609:
No obstante, la artillería de campaña y la
de defensa aérea, las compañías de comandos, el escuadrón de exploración de
caballería, los elementos de aviación de ejército (helicópteros), algunos
elementos de apoyo de combate y elementos del Regimiento 25 de Infantería,
demostraron un alto grado de adiestramiento y profesionalismo, así como una
adecuada acción de comando, lo que fue puesto de manifiesto especialmente en la
defensa de Puerto Argentino, donde tuvieron un desempeño destacado.
Es decir que elogia claramente la actuación
de la mayoría de las unidades del Ejército que intervinieron.
La actuación del Comandante
en Jefe de la Armada es tratada en los apartados 611 al 614 (inclusive) de
forma muy crítica, pero al referirse en el 615 a la Aviación Naval, consigna:
Los aviones A4Q operaron con base en el
continente y junto con los recientemente incorporados Super Etendard
infligieron daños fuera de toda proporción con respecto a los análisis previos
de poder relativo (medios propios, medios de oposición, en influencia en el
ámbito operacional).
En el apartado 616, al referirse al único Batallón de Infantería de Marina que
estuvo en las islas, afirma:
El BIM 5 demostró, en cambio, vocación
conjunta, un elevado grado de adiestramiento y profesionalismo y equipamiento
adecuado, lo que se puso de manifiesto en el combate terrestre durante la
defensa de Puerto Argentino, acción en la cual tuvo un comportamiento destacado.
El Comandante en
Jefe de la Fuerza Aérea es tratado en los apartados 617 al 619 (inclusive),
reconociendo en este caso, a diferencia de los dos anteriores, aciertos en la
conducción militar.
En el apartado 620 dice:
La formación de su personal combatiente
respondió cabalmente exigencias de la guerra. Sus pilotos debieron experimentar
y llevar a la práctica, sistemas inéditos de ataque a buques de superficie,
agregando seguidamente que pero la falta de adiestramiento específico para este
tipo de lucha, sumada a la gran capacidad tecnológica y dimensión de la fuerza
enemiga, provocó numerosas pérdidas de vidas y material aéreo.
En el apartado 622 agrega:
La Fuerza a su cargo no contaba con los
medios adecuados ni sus tripulaciones estaban adiestradas para sostener
adecuadamente un conflicto bélico de naturaleza aeronaval. Sin embargo, una vez
desencadenadas las hostilidades en este ámbito, el Comandante decidió no
sustraer a sus medios a la batalla, y aceptó las desventajas y los riesgos
inherentes a la guerra.
En el capítulo XV y último, dedicado a las Conclusiones, dice en el apartado 882
que:
Existen numerosos actos de valor
extraordinario, producidos en todas las FF.AA (Fuerzas Armadas) y FF.SS
(Fuerzas de Seguridad) en el teatro de operaciones, por quienes, sirviendo a su
deber, acreditaron la vigencia de nuestras mejores tradiciones castrenses.
En el siguiente afirma:
Debemos estar orgullosos por la hidalguía
con la que procedieron las armas de la Patria, las que, en momento alguno,
infringieron las normas de la guerra incurriendo en acciones reñidas con la
ética de las tropas en lucha, tales como atacar, a las tropas, naves y
aeronaves afectadas a las tareas de salvamento.
En el 884 agrega:
Más allá del resultado del conflicto bélico,
nuestras FF.AA pueden estar satisfechas de su actuación durante la contienda,
ya que enfrentaron a una potencia mundial de primera magnitud, apoyada política
y logísticamente por los EEUU.
Finalmente, en el 885 sostiene:
Si en las condiciones mencionadas nuestras
FF.AA supieron infringir daños fuera de toda proporción a la Fuerza de Tareas
Conjunto del Reino Unido, a tal punto que este se vio obligado a despegar la
mayor parte de sus Fuerzas anfibias, podemos afirmar que han cumplido
airosamente con su deber.
Tomados estos párrafos de la versión online del sitio
mencionado, que no difiere de la publicada por entregas por la revista Siete
Días a fines de 1983 ni de las varias editadas en forma de libro, surge claramente que el informe elogia la
actuación de las Fuerzas Armadas como tales, más allá de los errores en la
conducción militar, que son los más difundidos hasta el presente.
A cumplirse el 30 aniversario del inicio de
la Guerra del Atlántico Sur, puede ser justo recordar esta cara por lo general
oculta del llamado Informe Rattenbach.