domingo, 29 de junio de 2014

TRATO DIGNO


Con loable preocupación la Corte Suprema, invocando el artículo 18 de la Constitución, recientemente responsabilizó al Estado nacional y a la Comisión Nacional Reguladora del Transporte por las condiciones, que consideró indignas de la condición humana, en las que se presta el servicio público del transporte ferroviario de pasajeros. Lamentablemente, el supremo tribunal no demostró similar preocupación por la muerte de 241 ex combatientes recluidos en prisiones nacionales en condiciones indignas debidas a su edad, afecciones de la salud y a las condiciones edilicias de los lugares de reclusión. El artículo 18 de la Constitución que nos rige en sociedad asegura también a todo habitante del suelo patrio un trato digno e igualitario, y manda que las cárceles sean sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los detenidos en ellas. Y la ley, sujeta en sus prescripciones a los mandatos de la Constitución, establece que toda persona mayor de 70 años cumplirá su detención en su domicilio, salvo que con ello comprometa el éxito del proceso o el cumplimiento de la condena. Sin distinción alguna, como lo manda también aquel sabio precepto forjado por la evolución humanista del derecho represivo universal. Mantener recluidos en establecimientos carcelarios a ancianos enfermos e impedidos de valerse por sus propios medios es renegar de esa evolución y de su reflejo en la pena. 

Y justificarlo, invocando que con el auxilio del prestador médico prepago -caso Patti de también reciente resolución- el establecimiento carcelario brinda adecuada atención al interno inválido, es reconocer la incapacidad, o renuncia del Estado, a cumplir las claras mandas constitucionales.

Norberto A. Giletta
DNI 4.298.214


sábado, 28 de junio de 2014

GRAVE: GENDARMERÍA SECUESTRÓ LA EDICIÓN DE REVISTA LA TECLA

por Julio Mendoza

UNA INVESTIGACIÓN QUE DEJÓ AL DESNUDO EL CLIENTELISMO POLÍTICO


Este jueves ocurrió un hecho que lesiona gravemente la libertad de prensa en la Argentina. En horas tempranas, en el control del peaje de Hudson, provincia de Buenos Aires, Gendarmería interceptó al vehículo identificado como prensa, que lleva la edición de La Revista La Tecla a la Capital Federal. Intentaron impedir la difusión de los negocios ocultos del senador Mario Ishii, el intendente Carlos Urquiaga, el agente de la ex SIDE Jaime Stiusso y el poderoso General Milani.

Como todos los jueves en horas tempranas por la mañana, los vehículos de reparto de ejemplares de la revista La Tecla salen desde la sede de la editorial, para distintos puntos de la provincia, entre ellos el vehículo que circula hacia Capital Federal.

Sorpresivamente en el peaje de Hudson, personal de Gendarmería Nacional procedió a detener la camioneta que transportaba las revistas, y después de requisar la misma y no encontrar nada, comenzaron a increpar al conductor.

Dentro de los hechos acontecidos procedieron a secuestrar el carnet del conductor, informándole que estaba aprehendido, y que iban a mandar a periciar el carnet.

Según comenta la propia redacción de esa publicación, “habíamos perdido contacto con el vehículo hasta pasadas las diez de la mañana. En ese momento nos comunicamos con el chofer y nos informa lo acontecido. Decidimos enviar a nuestros abogados, que al llegar al lugar pudieron constatar en forma inmediata las irregularidades del procedimiento”. Y prosigue:

Inmediatamente, se solicitó el acta del secuestro del vehículo, no existía. Solicitamos el acta de secuestro del carnet de conducir, tampoco existía. Y la pregunta de rigor fue como resguardaron la integridad del elemento supuestamente apócrifo. Cómo sabemos que ese documento es el mismo que se llevaron.

Pedimos el acta de detención del chofer y tampoco existía. Pero no podíamos traer de vuelta a nuestro personal, en este momento detenido sin orden judicial. Independientemente de que los efectivos de gendarmería no quisieron identificarse, los fotografiamos y publicamos las imágenes.

Resultó totalmente obvio que intentaron a toda costa evitar que las revistas llegaran a Presidencia de la Nación, los distintos Ministerios, Cámara de Deputados, Cámara de Senadores y los diferentes medios de comunicación. Intentaron tapar la noticia.

Cabe resaltar que detrás de lo informado, existe algo más que lo que nosotros como empresa editorial publicamos y no vimos, y que seguramente vamos a ir a fondo para que se sepa.


Esto quiso ocultar Gendarmería: Carlos Urquiaga quedó comprometido en la investigación a punteros políticos que se quedarían con parte de los planes sociales. El legislador Mario Ishii no aparece involucrado, pero denuncia que es presionado con la misma instrucción judicial para votar la Policía Municipal.

A continuación, la nota de la polémica: 


Redacción de TDP

viernes, 27 de junio de 2014

SI CUMPLIMOS LOS FALLOS DE JUSTICIA EXTRANJERA EN CASOS DE LA DEUDA EXTERNA ¿POR QUÉ NO CUMPLIMOS CON NUESTRA CONSTITUCIÓN NACIONAL, LEYES Y TRATADOS INTERNACIONALES EN LOS CASOS DE LOS PRESOS POLÍTICOS ARGENTINOS?

Los fallecidos estando detenidos como Presos Políticos ya suman 243 (Doscientos cuarenta y tres) y ese número en los últimos tiempos aumenta semana a semana. Nos preguntamos ¿si realmente se debió esperar llegar hasta esta instancia para darse cuenta que el Servicio Penitenciario Federal, en sus Unidades Penales de todo el país no reúne las mínimas condiciones sanitarias para atender a los ancianos con enfermedades graves o terminales?


Quienes conocemos las Unidades Penales sabemos perfectamente que los nombres de Hospital Penitenciario Central 1 Ezeiza, Hospital Penitenciario Central 2 Marcos Paz, Hospital Penitenciario Central C.A.B.A. y Centro Penitenciario de Enfermedades Infecciosas (U.21) les quedan grandes y suenan demasiados pomposos, son meras enfermerías, sin equipamientos, ni suministros necesarios, sin personal especializado y capacitado para atender las dolencias de la mayoría de los ancianos allí detenidos. Cuando un Preso Político necesita atención especializada y/o urgente, normalmente hay que recurrir a un nosocomio que reúna las capacidades sanitarias necesarias, previa obtención de un turno y posterior autorización del tribunal; la mayoría de las veces esas tramitaciones demoran demasiado para las necesidades del enfermo.

Muchos de los muertos en prisión, sufrieron el delito de abandono de persona por parte del estado. Ejemplo de ello es el fallecimiento en extrañas circunstancias del señor general Jorge Rafael Videla, quien concurriera a su última audiencia en evidente mal estado físico, con lesiones y fracturas internas.


En no pocas oportunidades a pesar de la advertencia por parte de médicos tratantes e incluso de integrantes del cuerpo médico forense, se mantiene en prisión a personas que por su edad y estado de salud no están en condiciones de soportar las rutinas del régimen carcelario,  que deberían tener un seguimiento médico adecuado y que en caso de descompensación precisarían una atención rápida, oportuna, y de alta complejidad.

Esta omisión de la atención debida de la salud, se ha relacionado directamente con el fallecimiento de personas de este grupo  injustamente discriminado,  y puede ser considerada ciertamente criminal.


En efecto, ni las autoridades judiciales, ni los médicos forenses o de institutos carcelarios, podrán justificar su acción u omisión en los casos en que estén involucrados, cuando sus procederes sean analizados por la justicia verdadera, en un futuro no lejano.

Reiteramos la necesidad de conceder el beneficio de la prisión domiciliaria –según lo establecido en el art. 33 de la Ley 24.660– en los siguientes casos:

1.  Al interno enfermo cuando la privación de la libertad en el establecimiento carcelario le impida recuperarse o  tratar adecuadamente su dolencia y no correspondiere su alojamiento en un establecimiento hospitalario;

2. Al interno que padezca una enfermedad incurable en período terminal;

3. Al interno discapacitado cuando la privación de la libertad en el establecimiento carcelario es inadecuada por su condición implicándole un trato indigno, inhumano o cruel;

4. Al interno mayor de setenta (70) años.

5. A la mujer embarazada;

6. A la madre de un niño menor de cinco (5) años o de una persona con discapacidad "a su cargo."


La Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece  claramente:

1. La prisión preventiva no podrá ser superior a dos años. No obstante, cuando la cantidad de los delitos atribuidos al procesado o la evidente complejidad de las causas hayan impedido la finalización del proceso en el plazo indicado, ésta podrá prorrogarse un año más por resolución fundada que deberá comunicarse de inmediato al tribunal de apelación que correspondiese para su debido contralor.

2.  Los plazos previstos en el artículo precedente serán prorrogados por seis meses más cuando los mismos se cumpliesen mediando sentencia condenatoria y ésta no se encuentre firme.

3.  Transcurrido el plazo de dos años previsto en el artículo 1o., se computará por un día de prisión preventiva dos de prisión o uno de reclusión.

4.  En virtud de este último artículo, los procesados que han sufrido una prisión preventiva prolongada, tienen la posibilidad de recuperar su libertad por cumplimiento de la pena al emitirse la sentencia condenatoria.

Sinceramente,
Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

ADHERIMOS E INVITAMOS A ASISTIR



miércoles, 25 de junio de 2014

HACIA UNA MEMORIA SIN RENCORES

Heridas del pasado

Cuando un gobierno transforma la historia en instrumento para implementar una política hegemónica y generar divisiones, inocula el odio en corazones jóvenes que, por ser el futuro, están habilitados para la reconciliación

Por Elisa Goyenechea  | Para LA NACION

La memoria y la sanación de las heridas del pasado se han vuelto una cuestión grave y apremiante para los argentinos. Grave, porque de la aceptación de los hechos penosos pretéritos y de la reconciliación entre compatriotas depende nuestra identidad como nación. Esto significa poder dar una respuesta, parcial y tentativa, a la cuestión de quiénes somos, y narrarlo en una historia con sentido. Apremiante, porque si esa apropiación de un pasado común y significativo no se desea ni se cumple, lo que está en juego es el estancamiento en el pasado violento, la perniciosa prolongación en el tiempo de una herida que no cierra y, en consecuencia, la petrificación de las energías renovadoras y creativas que nos impulsan hacia el futuro.

Desde el punto de vista individual, la memoria y la identidad personal son las dos caras de un mismo fenómeno. Cuando Henri Bergson cuestionó lo que él consideraba un concepto inmóvil y estancado del yo como sustancia, enseñó que una conciencia sin memoria es sinónimo de inconsciencia. Su contribución fue señalar que acrecentamos y dotamos progresivamente de densidad a nuestro yo a medida que transcurre el tiempo. Si vivir consiste en envejecer, la memoria configura un pasado, el nuestro, del que nos apropiamos porque, en la evocación, lo traemos a la conciencia presente. Esta operación se intensifica con el correr de los años, genera sentido y, en gran medida, responde a la cuestión de quiénes somos. En consecuencia, la capacidad de evocar y traer a nuestra presencia, hoy, los hechos de la niñez o la juventud genera identidad porque "produce" pasado.

Hannah Arendt, cuya presencia en el juicio contra Adolf Eichmann resultó en el controversial concepto de la banalidad del mal, les concedió a la memoria y a la imaginación una relevancia sin par en la tarea de aceptar y hacer propio un pasado doloroso. Como otros pensadores que discutieron los ideales de la modernidad, Arendt impugnó el optimismo del concepto moderno de historia como entidad autorregulada por leyes, ciega a las acciones espontáneas de los hombres. En su lugar, elevó la historia (story) como crónica y narración interminable. He empleado las palabras crónica y narración para evitar el término relato, que hoy, y con razón, tiene mala prensa.

Precisamente, porque la historia no está "hecha", es decir, no hay un titiritero tras la escena manejando los hilos de las marionetas; es que el analista o el historiador puede mirar atrás y, pertrechado de documentación, afán de imparcialidad y actitud crítica, descubrir que la historia tiene su propia "lógica". La historia "se está haciendo" porque es la trama y la red de acciones y padecimientos humanos susceptibles de ser contados en una crónica. Se trata, podríamos decir un poco escenográficamente, del gran drama entretejido de acciones y pasiones humanas. Para que ese caos de acontecimientos que conforman el "pasado" constituya una historia significativa que tenga espacio para todos los agentes y los sufrientes, es imprescindible que el narrador tenga la voluntad de imparcialidad, o la mirada limpia, concedida por el tiempo transcurrido.

Arendt distingue entre el actor y el espectador. Quien está intensamente comprometido en la praxis y en el logro de los fines de su propio bando está inhabilitado para la crónica desinteresada. Asimismo, no se puede hacer historia del presente. El espacio que se extiende entre el observador y los hechos es imprescindible, porque el transcurrir del tiempo concede el foco adecuado para mirar las cosas "a la distancia". Esta actitud que la pensadora le atribuye al historiador (pero que se le puede exigir al analista político, al docente e incluso al ciudadano común) lo libera del apremio por la praxis y del aguijoneo de los afectos, como la ira o el resentimiento, que compelen a la acción.

Si hay deseo y voluntad para comprender los hechos ingratos del pasado y reconciliarnos con el espacio público -la patria, que no está hecha a nuestra medida y antojo, sino que compartimos con otros-, entonces la crónica no será funcional al partido de turno (el revisionismo barato). Arendt excluye de la "polución" política tanto a las universidades (públicas y privadas) como a las instituciones de administración de la justicia. No se debe transformar a la historia en apéndice instrumental del Estado (que, en realidad, es del gobierno, o del partido o del caudillo).

Cuando la historia es editada para fines como la implementación de la política hegemónica y la división de los conciudadanos en bandos irreconciliables, o cuando la perversión del revisionismo llega a absurdos tales como poner en paralelo la figura del San Martín con la de Néstor Kirchner, el futuro es oscuro y, en el mejor de los casos, incierto.

Para nuestra desgracia, no se escuchan suficientes voces que proclamen la injusticia de estos procedimientos que, lejos de desear y procurar la pacificación de la sociedad y la reconciliación entre compatriotas (que exige un mea culpa precisamente porque se trata de agentes y de sufrientes), persisten en abonar la fragmentación envenenando las mentes y los corazones de los jóvenes. Cuando el gobierno monopoliza las instituciones del Estado, politiza -en el peor sentido del término- toda praxis y todo discurso, es decir, los convierte en funcionales a sus intereses sectarios y penetra en todas las actividades, primero las públicas y, eventualmente, las privadas.

Cuando la historia se convierte en relato, es decir, en construcción sesgada y adaptada a intereses de bando, la imparcialidad del historiador muda en visión filistea y la convierte en herramienta ideológica. En estas circunstancias, el avance del "relato único" en la currícula de Ciencias Sociales en las escuelas suscita escándalo e indignación, menos por la visión tuerta de los hechos que por el daño imperdonable en niños y jóvenes. Se trata de una estrategia ponzoñosa que pretende inocular el odio y el rencor en corazones limpios que, precisamente porque son el futuro, están habilitados para la reconciliación. Están lo suficientemente distanciados de los hechos como para ponerlos a distancia, comprender los sufrimientos de ambos lados y empezar de nuevo. Esto no significa olvidar, pero sí exige una historia que haga justicia a todos, porque ni el mundo ni la crónica están hecha a la medida de uno, ni adaptados a los caprichos de algunos.

Hannah Arendt, que fue testigo de las prácticas fascistas y totalitarias en la construcción de un relato antojadizo y del adoctrinamiento de las mentes nuevas, advirtió sobre las prácticas de los gobiernos que, con el pretexto noble del Estado educador, esterilizan de raíz la única savia regeneradora de los cuerpos políticos: los jóvenes. Si el milagro del "segundo nacimiento" irrumpe en la escena pública con la permanente aparición de las nuevas generaciones, ellos son la esperanza de innovación, creatividad y cambio. ¿Por qué entregarles en custodia un mundo atravesado por el rencor, por qué persistir sistemáticamente en el recelo hacia el distinto, que, por distinto, es enemigo? ¿Por qué permitimos que la promesa del cambio y de la renovación se trunque gratuitamente?

Thomas Jefferson creía que el despotismo electivo era aún más temible que la tiranía. En una carta que en 1787 le escribió al coronel Edward Carrington, señaló: "Si alguna vez nuestro pueblo se vuelve desatento en asuntos públicos, usted y yo, y el Congreso, y las asambleas, los jueces y los gobernadores, todos, nos volveremos lobos".


REPUDIO DE MONSEÑOR HÉCTOR AGUER A LA PROFANACIÓN DE LA CATEDRAL DE LA PLATA

Por Juan Carlos González Costa

El Arzobispo de La Plata monseñor Héctor Aguer[1]  realizo  una misa de desagravio por la profanación de la catedral platense por el  vídeo que grabó en su interior la cantante denominada Tigresa del Oriente quien manifiesta ser amiga de  La Presidente Cristina Fernández de Kichner.

Afirmó el Arzobispo que a causa de un descuido de la guardia, una mujer desvergonzada, vestida indecorosamente y acompañada por otro personaje que parecía mujer, entró aquí a filmar un video en el que baila y canta; se atrevió a entrar en un confesionario en son de burla, y blasfemó contra la Santísima Eucaristía, remedando la comunión y expresándose de un modo gravísimamente escandaloso, afirmó Héctor Aguer  en una misa celebrada en la catedral el sábado pasado.


“Según he oído decir –agregó el arzobispo––, la filmación estaba destinada a un ‘boliche homosexual” de la ciudad de La Plata. Ahora resultan normales esas abominaciones amparadas por las leyes. Además, mucha gente pudo acceder a la cosa por internet”.

Ofrezcamos el santo sacrificio de la misa en reparación y desagravio por la profanación del templo, y por las blasfemias proferidas. Dediquemos al Señor la procesión de la que hemos participado, como gesto de amor y de entrega confiada, incondicional. Recemos mucho, también, por esas personas descarriadas, depravadas, para que Jesús les toque el corazón y las convierta; todo es posible para su omnipotencia y su misericordia”, concluyó.


La Tigresa del Oriente es una cantante peruana que logró reconocimiento popular a través de sus bizarros clips y, hace algunas semanas, grabó el video de la canción “El Cuerpo de Cristo” junto al travesti argentino conocido como “La Pocha Leiva” dentro de la Catedral.

En los últimos tiempos hemos vivido los católicos, a pesar de seguir siendo Mayoría en el Pueblo Argentino , el acoso, la burla, las profanaciones, muchas protegidas y promovidas por funcionarios de Estado, ordenándole a “La Policía Federal y Provinciales” desproteger los lugares del Culto Católico ante manifestaciones que de antemano se saben Profanadoras y  portadoras de violencias inusitada contra nuestros templos, así lo sufrieron nuestra Catedral Metropolitana, San Ignacio y muchas más en todo el territorio Nacional  con grupúsculos perfectamente identificados y con banderas políticas marginales y extremada mente violentas, sin que la jerarquía eclesiástica  reaccione e incluso cuando jóvenes católicos intentaron defender nuestros templos, estos clérigos e inclusive Obispos, los dejaron abandonados a su suerte.


Me alegra y reconforta como católico que  el  Arzobispo Héctor Aguer  repudie estas abominaciones y perversiones públicamente como corresponde a su misión apostólica,  en estos tiempos donde  lo políticamente correcto ha suplantado la proclamación de “La Verdad” que es la misión de La Iglesia.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.


[1] El Inadi cuestionó al arzobispo platense, que habló de la homosexualidad como una "abominación" e inició un procedimiento de oficio y expresó una seria preocupación por los dichos de Héctor Aguer.

CECILIA PANDO: CON LOS PRESOS MILITARES, LOS DDH

El Espejo de TLV1. Programa periodístico y de opinión, que intenta mostrar algunas de las aristas de la realidad Nacional. Entrevista a la señora Cecilia Pando de Mercado, dirigente de Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos de Argentina, quién se refirió a los temas: ¿En que se relacionan? Los militares ilegalmente detenidos con falsas imputaciones de violaciones a los DD.HH Tuertos. Los fondos Buitres de la Usura, Los Jueces prevaricadores y el estado de latrocinio impuesto por un gobierno que decidió, la entrega y el desguace de la Nación Argentina para el enriquecimiento ilegal de sus mafiosos miembros.