domingo, 29 de mayo de 2016

CUESTIONES PARA REVISAR


La Argentina afronta graves denuncias sobre desconocimiento de normas del derecho humanitario internacional en el tratamiento a reclusos

La sociedad asiste entre atónita e indignada a la lenta acreditación por parte de la Justicia de un vergonzoso esquema de corrupción sistemática estructurado desde el más alto nivel durante los sucesivos gobiernos kirchneristas, a través del cual se procuró vaciar al Estado en beneficio ilegal de los gobernantes. Para los beneficiarios de esta matriz de corrupción, la política era apenas una avenida para organizar una ola de negociados, con una magnitud y un descaro nunca vistos en la historia argentina.

Ese accionar delictivo se cubrió constantemente con una narrativa engañosa, destinada a distraer y disimular, que conformó el publicitado "relato" oficial, al que Luis Alberto Romero, en un reciente artículo en LA NACION, acaba de calificar con acierto como "avasallante", en tanto que, mediante verdaderas "usinas de adoctrinamiento", se "arrasó con la costumbre de pensar". El reconocido historiador sostuvo que se llegó al extremo de combinar el discurso de los derechos humanos con una particular versión del pasado destinada a "movilizar sentimientos y pasiones", a alimentar constantemente odios y resentimientos, a dividir y fracturar a nuestra sociedad.

Terminada esa triste etapa, es hora de comenzar a trabajar en desmitificar aquel relato desde una memoria integral. Para ello parece necesario revisar algunos hechos del pasado reciente con medidas similares a la auditoría de la justicia federal de la Capital Federal dispuesta recientemente por el Consejo de la Magistratura, a pedido del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, en busca de alcanzar la transparencia que exige la dilucidación sincera de lo sucedido en materia de corrupción pública.

Hay también otros capítulos por revisar. Incluso en materia de derechos humanos, como el que comienza a abrirse paso como consecuencia de las reiteradas denuncias que han cuestionado la labor de fiscales en materia de delitos de lesa humanidad a lo largo de la última década. Tales denuncias abarcan el desconocimiento, no casual, de las disposiciones relevantes del Derecho Humanitario Internacional edificado sobre las llamadas Convenciones de Ginebra, que son derecho interno argentino, lo cual posibilitó que aberrantes crímenes de lesa humanidad cometidos por una de las partes a lo largo del conflicto armado interno que asoló nuestro país en los años 70 continúen todavía impunes[1]. Como si no hubieran ocurrido y como si no hubieran generado víctimas.


No menos graves son las denuncias vinculadas con el destrato que presuntamente recibirían algunos de los detenidos e investigados en ese capítulo de la justicia penal. Por su importancia y por las responsabilidades que genera, el tema no debe quedar sin ser analizado y enfrentado.

Cabe recordar que el Estatuto de Roma también derecho interno argentino, desde que fue aprobado por ley dispone que las condiciones de los reclusos por delitos de lesa humanidad se rigen por las normas del Estado donde se ejecuta la respectiva sentencia, las cuales deben siempre ajustarse a las normas generalmente aceptadas de las convenciones internacionales que reglamentan específicamente el tratamiento de los reclusos.

Es tiempo de corroborar con acciones si nuestro país se ha ajustado o no a las normas internacionales que regulan el trato que deben recibir todos los reclusos por igual, como las contenidas en diferentes resoluciones de la Asamblea General y del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, y del Consejo de Europa. También debe incluirse a las llamadas Reglas Mandela de 2015 en las que nuestro país trabajó intensamente-, que se relacionan con la importancia fundamental que debe siempre asignarse a los derechos humanos en la administración de la justicia penal. Esto es, con el respeto a la dignidad y el valor inherente de los reclusos como seres humanos que son y con la necesidad de investigar con total independencia cada uno de los tratos inhumanos o degradantes que pudieron haberse cometido.

Más allá de las acusaciones o de las condenas que los afecten, ningún recluso puede ser sometido a tratos inhumanos, degradantes o denigrantes. Tampoco, ser discriminados por motivo alguno, de modo que el trato que reciban se transforme en una suerte de pena colectiva, práctica que, por lo demás, está prohibida. Los sufrimientos derivados de su pérdida de la libertad no pueden resultar agravados por el maltrato o la discriminación de la que pueden ser víctimas, incluyendo la falta de respeto a la condición de ancianos que algunos puedan tener. Del mismo modo, es improcedente que sean tratados como condenados mientras no haya recaído sobre ellos una sentencia condenatoria.

Su situación debe ser objeto de inspecciones y auditorías realmente independientes, periódicas y transparentes, tanto internas como externas, con participación de los organismos internacionales.

Alternativamente, frente al hecho de que existen varias denuncias de reclusos presentadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que han aparecido como si se hubieran presentado conjuntamente, podría considerarse invitar al organismo referido a realizar una inspección directa a los actuales centros de detención de los condenados o procesados por delitos de lesa humanidad en nuestro país y solicitar que se identifiquen los eventuales problemas o falencias que pudieran existir y se recomienden los ajustes y cambios que deberían hacerse.


NOTA: Los destacados y referencias no corresponden a la nota original.



[1] Clara referencia a los crímenes aberrantes cometidos por las organizaciones terroristas que se hayan impunes.

sábado, 28 de mayo de 2016

JUICIO EN TUCUMÁN


La ocupación del monte tucumano por parte del ERP fue un acto de guerra del terrorismo internacional al que el gobierno constitucional de Isabel Perón respondió con los decretos de aniquilamiento 261/75 et alts poniendo en marcha el Operativo Independencia. La mayoría de las opiniones políticas y periodísticas de la época aceptan que el país había entrado en guerra, estado de guerra que posteriormente es aceptado por quienes juzgaron a las juntas en 1983. Quienes firmaron los decretos -salvo Isabel Perón, presidente y comandante en jefe del Ejército, y Carlos Ruckauf, ministro- están muertos, al igual que la mayoría de diputados y senadores de todo pelaje que aplaudieron la medida de aniquilamiento; quienes comandaron militarmente la operación y sus unidades, salvo el jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez -que arrastra su enésima e infame condena- también han muerto, así que cabe la pregunta: ¿por qué se ha armado esta causa que solo busca condenar, porque ése es el objetivo, a hombres que en 1975 ni siquiera eran jefes? ¿Por qué poner en los jueces del TOF, ignorantes en lo que respecta a la sustanciación de presuntos crímenes de guerra ya que ése fue el teatro en que se dieron los combates el destino de hombres que solo cumplieron el mandato de ir a la guerra por orden de un gobierno constitucional?

El objetivo, y digamos las cosas como son, es hacerles pagar a los 5000 hombres del Operativo Independencia -no solo a los oficiales y suboficiales- el haber desbaratado la idea del "Criminal de la Cabaña" de crear el primer Vietnam de Sudamérica. No en vano, la concejal del PO y factótum de la destrucción del monumento al Combate de Manchalá, Gabriela Cerrano, acusó a los trece conscriptos que combatieron en Manchalá de "genocidas".

José Luis Milia


viernes, 27 de mayo de 2016

CARTA DE LUZ GARCÍA HAMILTON

A los amigos del Centro de Estudios de Salta, a la querida Silvita Ibarzabal, estimado amigo Coronel Guillermo César Viola, amigo Sandro, valientes Manchaleros:

La verdad es que tenía todo planeado y organizado para estar hoy allí en Salta, acompañando tan lindo acontecimiento con dilectos amigos a los que especialmente quería acompañar y apoyar, pero a último momento la muerte de una querida amiga, me obligó a cambiar de planes ya que los tiempos no daban para repartirme entre el juicio Operativo Independencia y el adiós a esta querida amiga.


Quiero aprovechar para agradecerles a todos Uds., el acompañarnos en este vergonzoso juicio que se lleva a cabo en mi provincia, donde tristemente se está juzgando a militares y policías que han defendido a la Patria, cumpliendo una orden de una Presidente constitucional y peronista, nada menos que María Estela Martínez de Perón, que ante el caos y el pánico que dominaban al país, ordenó con la firma de todos sus ministros y el acuerdo del congreso de la Nación, “aniquilar al enemigo”. Hoy, como la mayoría de Uds. sabe, entre la querella están sentados, impunemente y con total desparpajo, los asesinos del Capitán Viola y su hijita de tres años, en el atentado más cruel que recordemos los tucumanos entre otros conocidos guerrilleros. Todo esto nos indigna y nos lleva a hacer público lo que desde el Centro de Estudios plantearon en una solicitada en La Nación, con tantísimo coraje y brutal honestidad.


La Patria nos necesita unidos y de pie, estimadísimos amigos, y es por eso que hoy, queríamos un grupo de tucumanos, estar allí, vivando a los combatientes de Manchalá y a todos los que de un modo u otro están haciendo posible que la historia se sepa como de verdad fue, que se honre a nuestros caídos y a nuestras miles de víctimas, que haya MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA, que por supuesto nada tiene que ver con la que pregonan desde tantos lados.

Amigos salteños, somos muchos los que estamos trabajando en esto, y son ustedes los que están con más fuerzas, levantando banderas y voces para que se respeten los Derechos Humanos y para que haya justicia para todos.


Estamos cansados de ver ancianos encerrados en los penales, así como oficiales y miembros de las Fuerzas de Seguridad, que soportan con hidalguía humillaciones, calumnias, encierro, acusaciones monstruosas... para todos ellos, y para sus familias, nuestro reconocimiento, agradecimiento y hasta admiración. Son sus mujeres y sus hijos que acompañan, quienes nos enseñan que “un soldado no se dobla, que un soldado no se queja, que un soldado muere de pie, aun en la adversidad”, y somos nosotros, los salteños, es decir Uds., y muchos otros, los que humildemente y desde nos toque, trabajamos en estas causas justas con la promesa de que no los dejaremos solos, hasta que el último preso político no haya recuperado su libertad o cuando menos vuelto a sus casas.


En el año del Bicentenario y de la Misericordia, desde Tucumán nos sumamos a sus voces de reclamo y rogamos al Presidente Macri y a las autoridades, que busquen la manera de pacificar el país. Ellos lo prometieron en su campaña, ellos saben de qué se trata... los votamos con esperanza, entendemos que Argentina atraviesa un momento muy difícil, debido a la pesada herencia que dejó el gobierno más corrupto de la historia... PERO NUESTROS VIEJOS COMBATIENTES SE ESTÁN MURIENDO EN LAS CÁRCELES, ESTOS HÉROES DE LA PATRIA ESTÁN SOPORTANDO AÑOS DE INJUSTO ENCIERRO, aun cuando cientos no han sido juzgados o ni siquiera tienen condena... ES HORA DE TOMAR DECISIONES Y DE CUMPLIR CON LA PALABRA DADA PARA DEJAR A NUESTROS HIJOS Y NIETOS UNA ARGENTINA RECONCILIADA Y EN PAZ.

Desde Tucumán un abrazo enorme a todos los que trabajan en esto por el solo hecho de ayudar a recuperar nuestra Patria. Gracias salteños por todo y por tanto... hoy no pudimos llegar, pero prometemos en el próximo evento estar presentes. Mientras, sepan que mi corazón y el de mis amigos está allá hoy, acompañando a esta mesa debate, rogando para Uds. el mayor de los éxitos, que será sin duda cuando podamos volver a cantar de pie y con orgullo...

¡¡¡OID MORTALES ES EL GRITO SAGRADO, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD!!!

Un enorme y sentido abrazo.


Luz García Hamilton

luzgh@arnet.com.ar





NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

MUY BIEN MONSEÑOR; PERO... ¿NO SE OLVIDÓ ALGO?

26 de mayo de 2016


He tenido mucha expectativa por la homilía del Arzobispo de Buenos Aires Monseñor Poli, en ocasión de un nuevo aniversario del nacimiento de la Patria.


En esta oportunidad era la primera vez en que un presidente en ejercicio concurría a nuestra Catedral, luego de la arbitraria ruptura de esa tradición por parte de los deleznables KK, al comienzo de su gestión.

Las palabras duras y valientes de Monseñor Jorge Bergoglio, en aquella ocasión y en nombre del magisterio de la Iglesia, generaron en dichos individuos (as) una reacción caprichosa y soberbia, que indicaba el camino hacia la tiranía aberrante que vivimos y soportamos posteriormente y a la que el Cardenal enfrentó sin doblegarse.


La Patria por entonces, intentaba recuperarse de los sucesivos fracasos de incapaces gobiernos anteriores, los cuales, particularmente el menemato, habían potenciado a una clase política mendaz, corrupta e irresponsable, que se asentó en nuestras instituciones especialmente a partir de la reinstauración de la democracia.

Los KK tomaron el testimonio y afán de la reconstrucción nacional que como fuerza vital impulsaba al pueblo a estar ilusionado y esperanzado.

Circunstancias internacionales de excepción parecían indicar la factibilidad de que aquellos propósitos se cumplieran y el país renaciera. Pero al fin y al cabo fue una nueva oportunidad pérdida como tantas a lo largo de nuestra historia.


El entonces presidente transitorio conocido hoy como Dr. Frankestein, dio a luz a un monstruo, que demostró a lo largo de su periplo gubernamental y el de su consorte, que era posible superar con creces las barbaridades que nos habían llevado al default moral y material en el año 2001, por la acción de los mediocres gobiernos anteriores

Pero ese desaprensivo Dr. recibió "suculentos reconocimientos y agradecimientos", por sus servicios a los ignotos políticos que llegaron desde el lejano sur. Así son la mayoría de los dirigentes políticos de ésta maleable sociedad argentina. Como suele decirse comúnmente, no dan puntada sin nudo.

Todos sabemos y si aún no nos hemos dado cuenta es porque sintonizamos otra emisora, que la tremenda corrupción instalada, potenciada por arbitrarias y caprichosas decisiones, ejecutada por una superestructura en permanente evolución maléfica, administrada por ineptos, obsecuentes y cipayos funcionarios ad hoc, produjo un desfalco monumental de ilusiones y valores y un vaciamiento inédito de capacidades materiales.


Entre otros disvalores se sembró la pobreza e indigencia de millones de argentinos, la licuación de la cultura y la traición a los mandatos de los Padres de la Patria. Y la Argentina soñada por aquellos prohombres comenzó a desintegrarse.

Monseñor Poli nos habló ayer "de la necesidad de unidad y encuentro de los argentinos" exhortó a que "la dirigencia se comprometa a servir y no ser servida y a dejar de lado toda mezquina ambición".

Luego insistió sobre la necesidad de erradicar la pobreza y la posibilidad de que todo argentino pueda tener "tierra, techo y trabajo". Más tarde comentó la frialdad de las estadísticas que se contraponen a realidades angustiantes de la gente que más sufre.

Nadie puede objetar algo de lo que expresó durante cuarenta largos minutos.

Como balance yo diría que fue claro y cuidadoso en su referencia y abordó como queda demostrado temas sensibles y necesarios, que en definitiva no difieren en nada a la prédica de la Iglesia en las últimas décadas.

Obviamente en su discurso primó la prudencia antes que la exhortación decidida y valiente como acostumbraba Monseñor Bergoglio en sus tiempos de confrontación, incluyó ciertas frases hechas y en definitiva no fue magistralmente convocante como muchos esperábamos.

Como católico decidido y absolutamente confiado en la sabiduría del Altísimo desearía que nuestra Iglesia adopte en estas circunstancias en las que se debate la prevalencia de la paz, de la unidad, la justicia y la existencia misma de la comunidad nacional una actitud clara, concreta y decidida.

No son tiempos de ambigüedades, retóricas elegantes y acciones no comprometidas. A Dios rogando y con el mazo dando. Son tiempos de lucha y ejemplo personal y colectivo. Al diablo con las especulaciones políticas y la decisión de no desagradar a las autoridades de turno.

Desgraciadamente no es la visión que tengo y espero de nuestros actuales dignatarios.


"Por los frutos los has de conocer" y realmente pienso que su casi indiferencia al desbarrancamiento de nuestra sociedad, obedece a muchas miradas al costado y hasta signos de obsecuencia implícitos.

"La Iglesia Argentina será lo que deba ser o si no no será nada"

Siempre espero de las magnas y frecuentes reuniones de nuestros obispos en las cuales por lo visto se pasan horas discutiendo,  algo más que tres o cuatro páginas de discursos retóricos y de allí al próximo mes y nuevamente "horas de deliberaciones" para otro papelito.



Si fueran funcionarios públicos les diría; produzcan algo concreto; para eso les pagamos. Pero como son personas elevadas por sobre el común y orientadores de nuestra hermosa religión expreso con todo respeto; ¡¡¡¡necesitamos más de Uds.!!!; sacrificio, no solo valentía discursiva o solemnidad en los actos de fé, ejemplo de humildad, liderazgo espiritual cierto y evidente, lucha sin desmayos contra la injusticia, la traición y la mentira.

Practiquemos la misericordia con aquellos que reconozcan sus culpas pero no por ello dejemos de olvidar el daño que han causado y el genocidio producido por sus ambiciones desmedidas. ¡¡¡Debe imponerse la justicia a rajatabla y cuanto antes!!!! Y ello no significa perder la dimensión espiritual de la vida humana. El mismo Jesucristo sacó a latigazos a los mercaderes del templo.

Monseñor Poli se ha olvidado en sus cuarenta minutos de reflexiones,  de la corrupción que agobia a nuestras instituciones y ha sido adoptada como metodología por la mayoría de los políticos asociada a la impunidad y la falacia.

Ha mencionado el efecto o sea el drama de  los pobres que cada vez crecen más en número y mueren constantemente por olvido, hambre y enfermedades. ¡¡¡Pero no ha querido referirse a las causas!!!!. Una de ellas sino la principal es la conocida, tolerada y hasta impulsada corrupción que tiene nombres, apellidos, hechos, lugares, circunstancias  y responsabilidades. Todo ello por supuesto avalado por una justicia que responde con desparpajo a los mismos patrones de conducta.

Tampoco se ha referido a la delincuencia en sus diversos matices y especialidades, sostenida por la complicidad de los funcionarios que han creado una estructura ideal para su fomento y desarrollo.


Por supuesto y porque parece ser "religiosamente incorrecto", el drama de nuestros presos políticos, sin derechos humanos, ni interés manifiesto de la Iglesia hacia el sufrimiento que viven ellos y sus familias. Es una falencia indignante de quienes son nuestros dignatarios. Para aquellos no parece existir misericordia. Prima el temor "al qué dirán". Y si eso es cierto no puedo sentir adhesión hacia quienes transforman las enseñanzas del Señor en una mera mercancía de conveniencia.

El padre Francisco ha de recibir mañana a la deleznable Bostafini y en seis oportunidades en audiencias privadas lo ha hecho con  Kretina. Quizás ha intentado ejercer su misericordia con "algunos mercaderes del templo". Espero que su látigo resulte igual de efectivo que el de Jesucristo. Hasta ahora los hechos han demostrado lo contrario.

Por lo menos, así, lo veo yo.

El Soldado Desconocido
Ayer un resumen de homilía de Monseñor Aguer que me hizo llegar un camarada. Como dice el título desgraciadamente debemos reconocer que hay obispos y de los otros.





NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

jueves, 26 de mayo de 2016

EXTRACTO DE LA HOMILÍA DE MONSEÑOR AGUER EN LA PLATA

25 de mayo de 2016

El vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador, a cargo del Poder Ejecutivo, encabezó este miércoles el Tedeum realizado en la catedral de La Plata para celebrar un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo.


La tradicional ceremonia estuvo a cargo de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de la Arquidiócesis de La Plata, y además de Salvador participaron el secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik, los ministros de Coordinación, Roberto Gigante; de Salud, Zulma Ortiz; de Educación, Alejandro Fonocchiaro; de Justicia, Carlos Mahiques; de Desarrollo Social, Santiago López Medrano; de Producción, Jorge Elustondo; y de Agroindustria, Leonardo Sarquis.

A continuación presentamos un extracto de la homilía de Monseñor Aguer en La Plata:


“Se habla en estos días de una “política de memoria, verdad y justicia”. ¿No se llama así, pomposamente, al rencor y a la venganza? La memoria argentina ha sido más bien desmemoriada, o hemipléjica. Es curioso el celo por acusar y juzgar delitos cometidos cuarenta años atrás, cuando hubo y hay tanta distracción y lenidad para juzgar delitos del presente. Se dice que los crímenes aquellos fueron de lesa humanidad, esto es, literalmente, de humanidad herida. El término es usado equívocamente; que así lo hagan periodistas que hablan de omni re scibili e ignoran el derecho, vaya y pase, pero que lo manipulen juristas y jueces supremos es el colmo y ese desliz no augura nada bueno. Necesitamos paz, olvido, borrón y cuenta nueva. Olvido, sí. En varios pasajes de la Sagrada Escritura para indicar que Dios perdona nuestros pecados se dice que se olvida de ellos. Tomás de Aquino escribió que la justicia sin misericordia es crueldad y la misericordia sin justicia es la madre de la disolución. Lo terrible es que la disolución de la sociedad argentina, la relajación y rompimiento de los vínculos sociales proceda de una justicia que tiene tapado un solo ojo. En este Año Jubilar de la Misericordia establecido por un Papa argentino, ¿no podemos los argentinos abrir la inteligencia y el corazón al don divino de la misericordia, y dárnosla los unos a los otros?”.

DECLARAR AL BUQUE ARA SANTISIMA TRINIDAD PATRIMONIO HISTÓRICO NACIONAL



(clic para firmar)

El buque ARA Santísima Trinidad, armado en el Astillero de Río Santiago,  fue el navío insignia en la operación de recuperación de las Islas Malvinas y el primero en entrar en acción, desembarcando un Grupo de Comandos Anfibios. Este navío histórico se hundió en una dársena de la Base Naval de Puerto Belgrano y ahora que fue reflotado corre el riesgo de ser destruido o desguazado. Se ha logrado que la Cámara de Senadores diera media sanción a un proyecto de ley para declararlo Patrimonio Histórico Nacional y ahora necesitamos juntar firmas para que la Cámara de Diputados sancione la ley que permitirá que  no se pierda este hito de nuestra historia que merece ser un Buque Museo.


Esta petición se enviará a: Cámara de diputados de la Nación.

miércoles, 25 de mayo de 2016

ENEMIGO EN ACCIÓN


 Enemigo, porque así debería ser considerado como tal todo aquel  empeñado en llevar a cabo acciones destinadas a que, directa o indirectamente, el gobierno fracase en su gestión de recomponer la debacle recibida en distintos órdenes, aunque mucho me temo que se verá escaso de tiempo para lograr un retorno a una aceptable normalidad ante tanta tergiversación de valores, no sólo en relación a la magnitud y complejidad de la tarea sino también en cuanto a las zancadillas de todo tipo que cotidianamente el enemigo le pone y le pondrá para que fracase en su empeño, con las elecciones parciales de medio término en 2017 y la generales de 2019 como objetivos si previamente, el enemigo, no logra materializar su evidente propósito con anticipación a esos eventos, con un desencadenamiento similar al que  terminó con el gobierno de  De la Rúa.

Dos años vista a las elecciones de 2017 y cuatro a las de 2019, parecieran muy escasos como para que los resultados positivos de un programa de gobierno se puedan apreciar y el electorado vote en consecuencia.

Enemigo enquistado en distintas áreas del propio gobierno como funcionarios y empleados públicos y otros sectores del quehacer nacional que, abiertamente o desde las sombras, harán lo indecible para provocar, dudas, descontentos y frustraciones en la población que otros se encararán de divulgar y amplificar para lo cual cuentan con periodistas militantes en medios adictos como Radio del  Plata AM 1030.
Enemigo que, con falsas, absurdas, o distorsionadas razones, lleva a cabo demostraciones con los consiguientes trastornos e implicancias de toda índole. El pasado jueves 12 de mayo, a pesar que el rector de la UBA reconoció públicamente que el Gobierno le había asignado los fondos necesarios para funcionar, de igual manera llevaron a cabo las farsas conocidas tal como las clases en espacios públicos mientras que, en una bien planeada y ejecutada maniobra,  una horda de denominados cooperativistas ocupó el flamante edificio del gobierno porteño en Parque Patricios superando las custodias policiales, para de inmediato armar en su interior carpas y ollas populares en lo que debiera constituir  un serio llamado de atención en cuanto a las capacidades operativas del enemigo quien cuenta con la experiencia de antiguos montoneros, de cuya capacidad para alterar verdades para llevar agua para su molino da fe el hecho que han logrado éxito en aparecer como jóvenes idealistas y no como despiadados asesinos  e imponer la cifra de 30.000 desaparecidos que se acepta como verdad consagrada con acciones perfectamente coordinadas para atacar a todo aquel que se atreva a poner en duda la veracidad de esa cifra, exigiendo descaradamente retracciones o renuncias en caso de tratarse un funcionario público que en solitario se atrevió a expresarse y que hasta en polarizadas funciones teatrales se ha hecho despiadada crítica del mismo en cada una de ellas por haberse expresado con verdad en relación a esa absurda falacia destinada, en su tiempo  a logran fondos en Holanda al tiempo de procurar que lo ocurrido en la Argentina fuera considerado como un genocidio con las derivaciones e implicancias del  caso.

De modo que caben esperar tiempos complicados ante un enemigo que no se resigna a un papel de leal  opositor y hará todo lo posible, apelando a cualquier medio, para soliviantar a las masas con la habilidad de aparecer como víctima ante cualquier intento de asegurar un mínimo de orden tal como ocurre en cualquier país evolucionado.

El domingo 15 de mayo, pasadas las 22, el ex embajador ante el Vaticano y actual miembro del Parlasur por el FPV, comentó con el conductor del programa el plan de procurar que el Papa visite la Argentina en 2017 y entonces hacer aparecer las concurrencias masivas a que dé lugar tal acontecimiento como una forma de expresión de repudio de la sociedad al gobierno, precisamente, hago notar yo, en un año electoral.

A diario se dan hechos y actitudes de los que sólo trasciende un inevitable mínimo tal como las insólitas recientes declaraciones del pseudo científico Paenza, o los que se dieron, por acción u omisión, el pasado 15 de mayo durante  la entrega de los premios Martín Fierro, ponen en evidencia que lejos de achicarla, el  enemigo hace todo lo posible por ensanchar la mentada “grieta” para llevarla a un abismo ideológico imposible se superar y que el enemigo pretendería hacer desaparecer con la definitiva “neutralización” de los que no coincidan con sus objetivos de desintegrarnos del  mundo evolucionado y afianzar interiormente la vigencia del nefasto populismo que, con altibajos, ha degradado esta sociedad a lo largo de los últimos 73 años.

VOX CLAMANTIS IN DESERTO[1]



[1] Es una lástima que el autor use un seudónimo,  estamos de acuerdo con lo que expresa en su nota y por eso la publicamos.