jueves, 4 de enero de 2018

DE ESTO NO SE HABLA...


Algo "livianito" para leer en la playa...

"De esto no se habla..."
Por Lara Ronín
Impolíticamente correcta

(Bs. As.)- Pensar la ESMA de manera diferente al relato oficial parece una tarea que nadie quiere realizar seriamente, por cierto es más fácil repetir los latiguillos que tan efectivamente se han impuesto en los medios desde hace más de 30 años.

Sin embargo, indagar en los hechos, las circunstancias y los intereses que convergieron para que la ESMA adquiera el estatus que hoy detenta, abre una perspectiva más cercana a una realidad que se niega sistemáticamente, pero aflora en cuanto se intenta un análisis más profundo de las vicisitudes acontecidas.

Una de las razones por la cual es posible tener una perspectiva diferente, se reveló en el segundo tramo del juicio ESMA y se amplió en el tercero, y es indudablemente una consecuencia de la política distintiva que llevó adelante la ESMA.

De acuerdo con las fuentes consultadas y las revelaciones de los debates orales, fueron las actitudes de dos detenidos provenientes de Montoneros, Alfredo Buzalino y Marta Álvarez, quienes a mediados de 1976 dieron al jefe del centro, el almirante Chamorro, los primeros parámetros apropiados para reprimir al terrorismo de manera eficaz y diferenciada.

Esta práctica, le permitió a Chamorro, ordenar acciones militares exclusivamente sobre miembros de la organización Montoneros. Primero Buzzalino y luego Marta Álvarez de una larga lista de colaboradores, que alentaron modificaciones tácticas y estratégicas y favorecieron nuevas modalidades de lucha contra el terrorismo, a las que la ESMA se adaptó rápidamente buscando minimizar de manera drástica daños a terceros, tal como lo explicó Chamorro, en una indagatoria en los ’80, determinado a no afectar a la población civil.

Había nacido el colaboracionismo, que terminaría transformando a los ex montoneros en agentes de inteligencia de la marina.

Chamorro encontró la manera de mantener, dentro de un esquema de colaboración, a un número creciente de detenidos, sin grandes cuestionamientos por parte de sus superiores, que lo inspeccionaban de manera regular.

Como todos los comandantes militares, sabía de la urgencia para controlar la situación de violencia.

La directiva 01/75 del Consejo de Seguridad establecía: “La ofensiva deberá Lograr antes de finalizar el año 1975 una disminución notable del accionar subversivo y transformar a la subversión en un tema de naturaleza policial para fines de 1976”. Por obvio, ello llevaba implícito acciones muy cruentas tal como lo había decidido Ítalo Luder en una reunión reservada mantenida con los Comandantes Militares.

Para Chamorro el camino de los colaboradores fue la llave para reducir las hostilidades con claro ahorro en víctimas, personal, tiempo y medios.

La ESMA destinó un esfuerzo importante para mantener los colaboradores haciéndose cargo de todas sus necesidades.

La testigo María Eva Bernst de Hansen detenida en la ESMA a principios de 1978, en su testimonio ante la CONADEP ratificado ante sede judicial, dijo: “que tiempo antes de salir (de la ESMA) la dicente, le fue conseguido un trabajo afuera como encargada de un negocio de venta de calzado, llamado calzados Valeria en una galería de Villa Ballester, (…) que antes de que fuera a trabajar le compraron ropa, es decir le dieron plata y la acompañaron a comprar ropa para que pudiera estar presentable en el trabajo”.
Tales prácticas le permitieron a la ESMA trabajar de un modo diferente al de la media de otras unidades militares. El resultado no se hizo esperar, la ESMA comenzó a llegar a los lugares más secretos de Montoneros, entre los que se encontraba el Área Federal, verdadero corazón de la Conducción Superior de Montoneros y por ende de la logística de la organización.

Sin embargo, quedó aprisionada por su propia y eficaz política. Pues incapaz de otorgar un salvo conducto efectivo como parte de la negociación con cada colaborador, una parte importante optó por ubicarlos en el extranjero para su seguridad.

La decisión parecía razonable, pero no evaluaron las consecuencias de encontrarse con la militancia de Montoneros y el remanente de la Conducción Nacional de la organización, quienes los acusaron de traidores.

Durante un tiempo sobrellevaron el peso de la traición sobre sus hombros, hasta que la conducción de Montoneros decidió cambiar la estrategia y los acogió para su provecho político como víctimas de la dictadura, con la finalidad de utilizarlos en beneficio de sus últimas aventuras militares, la contraofensiva de los años ‘79 y ‘80.

Su primer acto fue una conferencia de prensa de tres ex colaboradoras de la ESMA, Ana María Martí, Sara Solarz de Osatinsky y Alicia Milia de Pirles, en la sede de la asamblea francesa en París en octubre de 1979, coordinada por la Conducción Nacional de Montoneros y estructurada por Eduardo Luis Duhalde en Madrid con la finalidad de ocultar a la opinión pública europea los ataques a la población civil de la contraofensiva en Buenos Aires, que victimizaron a los civiles Juan Aleman, Guillermo Walter Klein y el empresario de origen suizo, Francisco Soldati.

Ya en su nuevo rol de víctimas, los colaboradores no sólo se reivindicaron a sí mismos, extendieron también el efecto reivindicativo a toda la organización y se convirtieron en testigos claves y bien dispuestos para la etapa de juicios que abrió el kirchnerismo.

Esta son algunas de las fotos de los colaboradores de la ESMA ofrecidas durante los debates orales. Lo más notable es que los jueces las observaron y pese a estar comprometidos en las generales de ley por su manifiesta intención punitiva en el resultado del juicio, los testimonios de los colaboradores al momento de valorar prueba fueron considerados determinantes para las condenas impuestas. Poco serio.


Qué puede esperarse de un colaborador con sentimiento de culpa por su condición de traidor a la militancia que ahora lo convoca a declarar como testigo. ¿Va a declarar la verdad o responderá a los intereses punitivos de la militancia?

La victimización de los militantes de montoneros fue acompañada por más de 20 leyes nacionales de reparación que distribuyeron más de 11.000.000.000 de dólares según un estudio preliminar y parcial, realizado por una ONG, basado en cifras oficiales, que llegó a manos del ministro Garavano.

Ello pone en evidencia en inmenso negocio de los derechos humanos, a lo que se debe agregar el costo multimillonario de los juicios de “lesa humanidad”.

Es preocupante que Marcos “Naif” Peña ignore la falta de seguridad jurídica que constituyen este tipo de juicios en un país que pretende sentarse en la mesa del G-20. Así como el hecho de que se mantenga el gasto millonario de estos procesos y se pretenda continuar invirtiendo en el plan de derechos humanos, que sólo le importa a una minoría, mientras se pretende hacer economía con los jubilados.


Abogados Defensores De Derechos Humanos de Latinoamérica
  

martes, 2 de enero de 2018

LAS CUENTAS Y HERIDAS DEL PASADO

El extenso tiempo transcurrido, entre 1983 y 2018, es más que suficiente para que los 3 poderes del estado formulen una solución para reparar la profunda grieta que divide a los argentinos por las consecuencias de la guerra revolucionaria de los años '70.


Es imprescindible superar los obstáculos que mantienen esas heridas abiertas, ya es hora que la Nación se perdone a sí misma y a quienes confrontaron en la peor de las guerras y que la ley los alcance a todos por igual.


LAS CUENTAS Y HERIDAS DEL PASADO

Ha sido el propio Estado argentino el que pospuso por décadas la asistencia y reparación al sufrimiento de las víctimas del terrorismo

Juan Arnold Kremer (a) Luis Mattini

En un fallo de primera instancia, el juez federal de Rosario Marcelo Bailaque denegó la petición del hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, Arturo Larrabure, de citar a Juan Arnold Kremer[1]. Recordemos que Kremer, quien reconoció haber sido integrante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), es señalado como el autor mediato del secuestro, la tortura y el asesinato del referido militar, acaecido en tiempos del gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón.

Coronel (Post Mortem) Argentino del Valle Larrabure

La resolución judicial pone en evidencia cuán vigentes se mantienen aún hoy en nuestro país tantos inexplicables espacios de burda impunidad que, en rigor de verdad, benefician a quienes, desde el terrorismo, cometieron delitos de lesa humanidad en la triste y sangrienta década de los 70. Está claro que nuestros magistrados se resisten a considerarlos como tales.

Mientras esta situación se mantenga, las cuentas y heridas del pasado permanecerán dolorosamente abiertas, tiñendo de impunidad todo lo que la Argentina ha hecho correctamente al desterrar las injustificables violaciones de derechos humanos en la mencionada década, perpetradas desde el Estado a través de sus agentes.

Los delitos cometidos por el terrorismo constituyen crímenes aberrantes, de la misma gravísima naturaleza, por lo que no pueden desconocerse, como tampoco puede no reconocerse a sus víctimas.
 
Niños víctimas del terrorismo en la Argentina


En nuestra Justicia, algunos magistrados continúan aferrados al error de interpretar el emblemático caso "Simón, Julio Héctor"[2] argumentando que solamente el Estado y sus agentes pueden cometer ese abominable tipo de delitos, no así los demás. La denuncia valiente y categórica de ese gravísimo error por parte de un experto internacional en derecho como Luis Moreno Ocampo continúa siendo ignorada.

Son muchas veces esos mismos magistrados de nuestro país quienes han decidido ignorar las Convenciones de Ginebra de 1949, columna vertebral del derecho humanitario internacional, y base, además, del derecho interno en nuestro país desde 1957.

Hablamos de normas internacionales convencionales obligatorias, inmodificables y absolutas, que conforman el llamado "orden público internacional". Dichas convenciones definen con meridiana claridad los crímenes del terrorismo en los conflictos armados internos como crímenes de lesa humanidad, definición que ha sido naturalmente recogida de manera reiterada por la jurisprudencia internacional.

El Centro de Estudios Legales sobre Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), una OSC[3] creada por la valiente abogada Victoria Villarruel, no sólo promueve rescatar del olvido a las víctimas de la guerrilla en la Argentina.

Dra. Victoria Villarruel presidente de CELTYV

Su finalidad última radica en obtener el reconocimiento de sus derechos para librarlas del olvido y la exclusión. "Comprendí que escribir, relatar y sacar del anonimato la otra historia, la que nunca se cuenta asegura Villarruel, habría de ser mi tarea a cumplir".

Ha sido el propio Estado argentino el que pospuso por décadas la asistencia y reparación al sufrimiento de las víctimas del terrorismo. Fueron ellas así doblemente victimizadas, por las organizaciones armadas primero y por el Estado, que no reconoció sus derechos, después.

Durante la vigencia de las leyes de obediencia debida y punto final no pudieron avanzar penalmente sobre sus victimarios y, al caerse esas leyes tampoco pudieron hacerlo porque la Corte, de manera restrictiva, sólo categorizó los delitos de los agentes del Estado como imprescriptibles, dejando así injustificadamente impunes los delitos cometidos por los terroristas.

Es oportuno recordar que la prohibición absoluta de atentar contra civiles inocentes genera responsabilidad individual directa para todos los actores involucrados, incluyendo ciertamente a quienes no forman parte del Estado, ni son sus agentes. Esa prohibición es naturalmente obligatoria y es ciertamente mucho más que una mera expresión de deseos o una recomendación programática, por lo que debe ser obviamente respetada, siempre y en todos los casos. Mucho más aún por quienes desempeñan la excelsa tarea de impartir justicia.


NOTA: Las imágenes, referencias y destacados no corresponden a la nota original.



[1] Más conocido por su alias Luis Mattini.
[3] Organizaciones de la Sociedad Civil.

domingo, 31 de diciembre de 2017

MENSAJE DE FIN DE AÑO PARA LAS MUJERES, HIJOS Y AMIGOS DE LOS PRESOS POLÍTICOS


Salta, 30 de diciembre de 2017

Por Isabel Saravia Tamayo[1]

A Ustedes valientes mujeres, armadas de perseverancia y paciencia, que lo largo de tantos años, transitaron la ruta abandonada de la Injusticia. Mujeres compañeras en la adversidad que a pesar de su agotamiento tras tocar tantas puertas sin obtener respuestas, aún siguen firmes en la lucha sin perder su sentido del humor. A Ustedes que un día arriesgaron su vida y la de los suyos apoyando a sus maridos en la defensa de la Patria y que hoy sienten ser tratadas como sus enemigos.


Hijos que jamás dan por perdida estar arbitraria batalla, que persisten incansables para que algún día brille la inocencia y la verdad histórica, que a pesar de vivir esta injusticia sus corazones no alimentan el rencor. Como hija me siento traspasada por el dolor y sé lo difícil que es no perder la alegría.

Nietos presos de una realidad impuesta que les quita la presencia cotidiana tan enriquecedora de sus abuelos.

Familias todas que los extrañan y se ven obligados a enfrentar unas Fiestas más sin ellos.

Un enorme agradecimiento a tantos amigos, camaradas que se juegan con tanto cariño, logrando desplazar la indiferencia de tantos.

A todos y a cada uno, una sentida valoración de tantos argentinos que no se dan por vencidos frente a esta aberrante injusticia que parece no conmover a quienes realmente pueden hacer algo.


Y finalmente a quienes ya partieron de este valle de lágrimas enrejado a mejor vida, a sus familias, nuestra más sincera valoración y apoyo.

Sí, es cierto, podrán cerrarse muchos caminos pero jamás la senda que lleva al Pesebre.

NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.


[1] hija del Coronel José Ignacio Saravia Day (Pepé), cautivo en la prisión de Campo de Mayo.

sábado, 30 de diciembre de 2017

BALANCE FINAL


 por Enrique G. Avogadro

"Al analizar las dificultades para avanzar en las reformas, a pesar de todo, se demostró que el Congreso, con sus peculiaridades y morosidades, representa los intereses y las visiones existentes en la sociedad. Cabe al Gobierno (y principalmente al Presidente) entender los términos del juego democrático".
Fernando Henrique Cardoso

A pesar de las persistentes complicaciones que afectan a la economía nacional, la planilla de sumas y saldos de la Argentina del año que terminará mañana ofrece, a mi entender, resultado positivo. Esos problemas trabarán el desarrollo hasta tanto la sociedad en su conjunto cambie su chip y deje de pensar de un modo tan raro.

No debemos olvidar que, en octubre pasado, el 60% de los votantes optó por variantes populistas, que tanto nos han costado durante las últimas siete décadas. Y, peor aún, casi el 50% de los ciudadanos de la Provincia de Buenos Aires sufragó a favor de Cristina Elisabet Fernández, aún habiendo confirmado que la asociación ilícita que encabezara con su marido muerto ha saqueado el país hasta dejarlo exangüe.

Si alguien todavía duda acerca de los límites a los que está dispuesta a llegar la procesada Senadora de la Nación, bastará con que observe cuál fue la postura de su Unión Ciudadana en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, donde se opuso con armas (con su violenta invasión al recinto, el Intendente de Ensenada, Mario Secco, probó que no es sólo literatura) al acuerdo fiscal que permitirá a la Gobernadora, María Eugenia Vidal, disponer de los fondos necesarios para transformar el siniestro Conurbano en un lugar apto para vida humana. La razón de esta sinrazón es bien clara, ya que ha sido el peronismo, que gobernó ininterrumpidamente la Provincia desde 1987, quien lo convirtió en la base decisiva de su clientela electoral, utilizando pobreza, ignorancia y subsidios arbitrarios.

De todos modos, ese raro síndrome no afecta sólo a los que votaron contra Cambiemos: todos, al menos los que pagamos nuestros impuestos con regularidad, protestamos por la exacción que ellos representan pero, a la vez, nos quejamos por el alza en el precio de los servicios públicos que implica la quita de subsidios a los mismos; pretendemos acceder a bienes de consumo importados y, en sentido contrario, queremos proteger la cara e ineficiente industria nacional; nos inquieta que suba el dólar y salimos corriendo a comprarlo, mientras reclamamos por el sufrimiento que significa para muchos productos regionales la baja cotización de la divisa; nos conmueve el 30% de pobreza que padece nuestra población, pero despotricamos contra los planes sociales destinados a paliarla; no ahorramos en pesos, pero nos indignamos cuando el Estado se ve obligado a endeudarse en el exterior para cubrir el déficit fiscal; nos parecen denigrantes los montos previsionales pero, sin vergüenza alguna, aprovechamos las moratorias que permitieron jubilarse sin aportes a más de dos millones de personas; y los ejemplos pueden seguir hasta el infinito.

El Gobierno ha logrado algunos triunfos legislativos que, pese a ser bastante menores, van en el sentido correcto y otorgan cierta previsibilidad al futuro. Ello es tan así que, cuando los suman a la transparencia en las estadísticas públicas, son ponderados por los mercados internacionales y han permitido bajar a la mitad la tasa de interés de los préstamos; si bien es cierto que el endeudamiento externo puede convertirse en una grave crisis si apareciera algún cisne negro en el mundo, el crecimiento pequeño pero constante que se ha previsto permitirá controlar en poco tiempo ese riesgo, ya que la incidencia de la deuda, medida como % del PBI, se irá reduciendo paulatinamente. Los países exitosos crecen poco pero en forma constante, mientras la Argentina lo hacía fuertemente algunos años y caía en otros en recurrentes y demoledoras crisis, en un proceso de suma cero.

Seamos conscientes que, hasta ahora, sólo se trató de modificaciones casi cosméticas y ajustes leves que, a pesar de ello, habilitaron la generación del caos que se vivió frente al Congreso y que dejó un saldo de policías heridos lamentable. ¿Qué sucederá cuando se discutan proyectos esenciales que podrán doler en el bolsillo de la población? En este aspecto, también se muestra la misma esquizofrenia que nos afecta, ya que exigimos terminar con piquetes, ocupaciones y marchas, pero nos horrorizamos si las fuerzas de seguridad se ven obligadas a reprimir.

Uno de los logros más relevantes que obtuvimos como sociedad en estos dos últimos años se relaciona con la cultura del diálogo y la negociación, pilares de cualquier democracia moderna. Eso se puso de manifiesto en el Congreso, que permitió sancionar leyes claves, y en especial cuando cerró filas para oponerse a la violencia de los marginales contratados por el kirchnerismo en alianza con el trostkistmo  irredento, con la penosa excepción de los pocos legisladores que conservan Cristina Fernández y Sergio Massa. Algo sin duda bueno fue el aislamiento que aplicaron las organizaciones sociales -Barrios de Pie, CCC y CTEP- que se retiraron de la plaza cuando comenzaron los orquestados disturbios. 

En la columna de los muchos dramas que nos sucedieron, lo más trágico fue la pérdida del submarino ARA San Juan, con su terrible costo de cuarenta y cuatro vidas, que nos enlutó a todos desde que desapareciera las profundidades; espero que las investigaciones en marcha brinden las respuestas que la sociedad exige. Debemos reflexionar acerca de qué política de Estado queremos para la defensa nacional, y atribuir a las fuerzas armadas los recursos económicos necesarios para cumplir su rol de preservar nuestros recursos naturales y la soberanía.

La Justicia, siempre tan atenta a los efluvios del poder y también a la temperatura de la calle, comenzó a salir del estado catatónico que la afectó durante doce años, y encarceló a muchos figurones de la corrupción; de todos modos, quedan inexplicablemente en libertad tipos tales como Ricardo Echegaray, los Eskenazy (Banco y fondos de Santa Cruz e YPF), Florencia Kirchner, Anímal Fernández, Daniel Scioli, todos los implicados en las coimas de Odebrecht, etc., amén de los protegidos por fueros, como Carlos Menem, Cristina Fernández y Máximo Kirchner. Está pendiente la ley que permita la caducidad del dominio de los corruptos, en especial respecto a aquellos fondos que se encuentran en el exterior y que podrían ser embargados por los jueces argentinos para solicitar su repatriación.

El Gobierno continúa en deuda en el tema "del curro de los derechos humanos" (Mauricio Macri dixit), tanto en lo que se refiere al reconocimiento a las víctimas de la guerrilla cuanto a la publicación de las siderales indemnizaciones pagadas a los terroristas y sus familiares y, sobre todo, en la falta de reclamo al cese de las prisiones preventivas que afectan a tantos ancianos desde hace décadas, violando los pactos internacionales que el país ha suscripto y dado rango constitucional.

En el orden internacional, nos hemos reinsertado exitosamente en el mundo civilizado; y nos hemos sumado a los países de la región que van dejando atrás las falsas recetas de izquierda para gobernar, y donde sólo quedan como rémoras la curiosamente bien administrada Bolivia y la trágica Venezuela; contra toda esperanza, anhelo que la comunidad internacional ponga rápido fin al inhumano sufrimiento ese país, que diariamente muere por falta de alimentos y remedios en manos de un decadente chavismo. 

Ha llegado el momento de cerrar, por este año, las notas semanales con las cuales he intentado que dejemos esa extraña pulsión suicida que nos acompaña desde hace tantas décadas. Ruego a Dios que nos otorgue un 2018 en paz y tranquilidad, con la serenidad individual y colectiva que permita esa transformación vital. ¡Hasta el año próximo!

Bs.As., 30 Dic 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

viernes, 29 de diciembre de 2017

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento, que lamentablemente el día jueves 28 de diciembre de 2017 falleció el señor Teniente Coronel (R) Francisco Herberto Maximiliano Guerrero Rodríguez (Caballería - Promoción 94 - CMN), Preso Político en cautiverio de 77 años de edad, que se encontraba afectado de múltiples y gravísimos problemas de salud.

Consecuentemente, ya son 430 (cuatrocientos treinta) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

Debe destacarse que del total de Presos Políticos que han fallecido, 90 (noventa) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 206 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora. ¡BASTA!

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

Por una Nueva Década en Paz y para Siempre

lunes, 25 de diciembre de 2017

SUPERAR LA GRIETA


Qué pena me da mi país. Qué pena me da que la Justicia no actúe cómo debe, una vez más. Qué pena escuchar críticas a la inacción de la policía, cuando sí lo hacen, luego los mismos que critican su no accionar los llaman represores. Qué pena no ponernos de acuerdo. Qué pena no sanear la grieta que tanto nos duele a todos. Y qué sensación rara me da ver en las bancas de kirchneristas el cartel con la leyenda “Navidad sin presos políticos”[1]. Qué raro ver cómo se discuten si las preventivas están bien o no ya que mi papá, capitán de navío (R) Carlos G. Suarez Mason lleva ya más de once años de prisión preventiva, cuando la ley establece un máximo de dos años. Es decir que hace 11 años que no paso Navidad con mi papá. Además, acaba de ser condenado a cadena perpetua, después de 11 años de preventiva, en un juicio que en cinco años no pudo demostrar nada de lo cual se lo acusa. Simplemente se lo condenó por portación de apellido. Los jueces[2] no tuvieron la valentía de aplicar otra condena simplemente porque mi papá se llama Carlos G. Suarez Mason. Una vez más me da pena y vergüenza esta injusticia que tiene la Argentina, mi país. Quizás, como me dijo una amiga, esta sociedad no está preparada para sanear la grieta.

Magdalena Suarez Mason
DNI 25.745.018


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.



[1] Los presos por corrupción no son presos políticos, son “políticos presos” por haber robado al pueblo de la República Argentina.
[2] TOF N°5: integrado por los jueces Daniel Obligado, Adriana Palliotti y Leopoldo Bruglia.