lunes, 8 de octubre de 2018

LA DISCRIMINACIÓN POSITIVA



Hay formas de discriminación que jamás serán tenidas en cuentas por los aparatchik del INADI; estas se filtran entre los resquicios de la abundante legislación pretendidamente igualitaria y cruzan, rozagantes, entre las vallas que el elemental respeto a los derechos humanos opone a la violencia contra grupos vulnerables o diferentes, políticamente maltratados por la bobería colectiva. Actos discriminatorios que son untados con una básica y abundante mermelada: la mezcla de complejos de inferioridad, resentimientos y el deleite de purgarlos a como dé lugar.


El odio a la derecha política, por ejemplo, es una forma de discriminación sancionada culturalmente; esto ha hecho que el ciudadano de derechas -y peor aún si es católico y defiende a las Fuerzas Armadas- es el único ser humano al que se puede menospreciar a priori sin sentir que se comete una acto de discriminación política. Es la única minoría en la Argentina a la que es posible aborrecer sin temor de ofender a la razón filosófica y social que consagra la igualdad entre los ciudadanos de la república. Si los argentinos de derechas fueran todos negros o judíos, los popes de la “corrección política” que manejan el INADI y todas las secretarías de DD.HH., nacionales, provinciales, municipales et alts, tendrían un grave problema con la palabra racismo.


Han conseguido, con esto, no solo descalificarnos por ser de derechas, por ser católicos, por creer que las Fuerzas Armadas son una institución de tanto peso como cualquier otra institución republicana sino que han tenido éxito en que se considere cualquier idea que enarbolemos como un símbolo de senectud. No importa que la ciencia haya demostrado que la vida empieza en la concepción, para aquellos que han hecho del “progresismo” su credo sin tener idea de que el progreso sin civilización es nada, cualquier idea que se oponga al aborto es una rémora de la edad media.

La corrección política: un animal grotesco, pero feroz. Ilustración de Miguel Ángel Camprubí

Este guiso podrido elaborado por los proxenetas de los derechos humanos con el tácito acuerdo de las meretrices de la “corrección política”, han llevado a la República a la altura de la República Sudafricana donde la farsa de la “discriminación positiva” es ley, ley que hace que en cualquier trabajo, aún en aquellos donde es necesaria una experiencia probada, un negro sin capacitación siempre estará sobre un blanco, aunque muestre un curriculum impecable. En Argentina, a un ciudadano de derecha candidato a algún cargo -sea en la Corte Suprema, en las Universidades o para cualquier cargo político- le revisarán hasta su ADN en busca de alguna desviación que haga posible su exclusión.


La simpleza, la ignorancia o la conveniencia económica, han hecho que “pensadores”, políticos y periodistas -los proxenetas y meretrices del párrafo anterior- no puedan pronunciar la palabra derecha sin agregarle la palabra “extrema”. Es más fácil adherir a la compostura “progre” que, en una muestra de generalizada ignorancia, establece que todo hombre de derecha es un nazi, que tomarse el trabajo de razonar.

El Recadito, Juan José Paso (zona rural), 05/10/2018

José Luis Milia

NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.

EL CONSTANTE CAMINO SIN ALTERNATIVAS AL FRACASO

7 de octubre de 2018

CIVILIZACIÓN Y BARBARIE. LECCIONES DE NUESTRA HISTORIA. ANGUSTIAS Y FRUSTRACIONES DEL PRESENTE


Como la inmensa mayoría de argentinos que ya hemos vivido cantidades inconmensurables de frustraciones y decepciones políticas y culturales, fluctuando entre la esperanza e ilusión y la indignación y el fracaso, constantemente me interrogo  porqué somos como somos y nos hemos transformado en un mal ejemplo para países normales del mundo, especialmente vecinos que nos admiraban.


Trato de dilucidar también si en las actuales circunstancias existe el remedio adecuado e idóneo para rectificar hasta abruptamente si es necesario, el camino por el cual tropezamos reiteradamente con nuestras incapacidades, tibiezas e irresponsabilidades.

Y si es posible elaborar los paradigmas estratégicos prospectivos, con el consenso de las "personas civilizadas", quienes de una vez por todas deben salir del anonimato y la indefinición y actuar decididamente antes que sea tarde.

No caben para ello medias tintas ni experimentos ambiguos, pues el mal, sostenido por "los bárbaros" que conviven y se mimetizan entre nuestra gente,  está anclado en nuestras propias raíces como sociedad, y para erradicarlo de una vez y para siempre, hay que renovar las fundamentaciones y estructuras que lo sostienen y le permiten desarrollarse.

La fórmula "cambiar para que nada cambie", es prácticamente una traición que puede sonar por un tiempo como  elegante, propio de la deficiente y claudicante clase dirigencial que intenta conducirnos.


A mediados del siglo XIX, Domingo Faustino Sarmiento, al relatar la vida del caudillo Juan Facundo Quiroga, presentaba, quizás  de alguna manera imperfecta pero descriptiva, la realidad del país al comienzo de la Organización Nacional y luego de las sangrientas luchas internas por constituir una república unida,  organizada y previsible.

Destacaba en ese momento la existencia en nuestro territorio de dos concepciones antagónicas de sectores poblacionales; por un lado el ámbito "de la civilización", radicado preferentemente en ciudades y pueblos importantes y descendiente de los colonizadores europeos y en el opuesto "el de la barbarie", esparcido a lo largo del territorio inculto y extendido, constituido por grupos humanos nativos tribales y anárquicos.

A su vez la civilización incluía dos concepciones complementarias; por una parte lo relativo al progreso material y el bienestar según un desarrollo coherente y justo y  el de la cultura, estructurado sobre valores tradicionales y objetivos de mejoramiento constante. En ambos  imperaban reglas de juego claras para la convivencia social, el orden y el progreso.

En cuanto a la barbarie, según Sarmiento, los grupos humanos excéntricos por su localización geográfica, convivían en una suerte de anarquía permanente conducidos por sus pasiones y la satisfacción de sus necesidades primarias de supervivencia.


Para poder constituir una república unida y próspera era necesario que los pueblos fuertes se extendieran a todo el territorio de la Patria, asimilando a los salvajes por la educación, el orden y la ley y o eliminándolos físicamente.
Indudablemente ésta fue la idea fuerza que orientó la Campaña del Desierto[1] lanzada por Roca en 1878 y las inmigraciones masivas de nuestros ascendientes hacia fines de siglo[2].


Y así, con decisión y convicción, aunque en algún sentido con extrema rudeza, nació el país que se destabaca como uno de los más promisorios del mundo al comienzo del siglo XX.
Han pasado ciento veinte años de aquella época a la vez dramática y esperanzadora y el escenario que hoy presentamos al mundo es deprimente e indefinido.

¿Cómo ocurrió ese deterioro progresivo cuyo inició comenzó a percibirse a partir de la tercera década del siglo anterior?

¿Quién o quienes, por qué y para qué, fueron los responsables  más significativos  de esa involución incontenible que se  agudizó con el transcurso de los años y se hizo patética, grave y hasta inexplicable en los últimos treinta y cinco de falsa y espurrea democracia?

¿Porqué fuimos capaces de perder la conciencia de nuestros destinos y pisotear los mandatos y ejemplos de nuestros Padres Fundadores con absoluta desaprensión y hasta jactándonos de ello?


Los valores tradicionales han sido reemplazados por una modernidad y laicismo esparcidos incontroladamente, opuestos a la ley natural y nuestras convicciones religiosas.

Se proyectan sin limitación a través de medios de difusión sostenidos por intereses de adentro y de afuera, quienes precisamente han creado esta suerte de contracultura para destruirnos sin vuelta. Y en ese panorama el Estado, prácticamente ha dejado de existir.  


¿Porqué seguimos chapoteando en un barro maloliente sin encontrar razón ni solución a nuestros desatinos, tolerando y hasta apoyando, la acción disolvente insertada en nuestras propias instituciones, de modelos actualizados de "barbaros", quienes aunque sin taparrabos ni lanzas visibles, nos han hecho esclavos de sus bajas pasiones, concepciones primitivas e inconsistencias programáticas?

¿Porqué conscientes de nuestras deficiencias y peligros consiguientes, seguimos aferrados a soluciones y recetas superficiales y voluntaristas, que finalmente nos llevan a un fracaso recurrente cada vez más cerca del abismo?


En ese sentido la generación que construyó un país grande que ha dejado de existir, no dudó en su momento combatir a fondo con ideas y la fuerza de las armas, para erradicar la barbarie.

¿Porqué cultivamos con encanto y contemplamos absortos las recetas y diagnósticos de parlanchines de ocasión, magos de opereta, con  soluciones mágicas para   problemas profundos y trascendentes que nos agobian y al implícito servicio de grupos de intereses sectarios y disolventes, de aquí y de afuera?

Arquitectos de negocios, timbas, garitos y falacias financieras inmensas que producen ganancias inconmensurables a sus operadores y sostenedores a costa de la ingenuidad de los pobres argentinos.


¿Porqué permitimos, toleramos y hasta apoyamos que sujetos (as) sin honor, repudiables y obsoletos se reciclen creyéndose con derecho a volver al poder en sus diversos ámbitos y jurisdicciones?

Todos ellos reedición de bárbaros que en su momento fueron transformados o erradicados por argentinos que no se dejaron comprar, construyeron con sacrificio y visión y nos legaron una herencia viva y promisoria.  Ahora proliferan sin control adoptando formas sutiles para dar satisfacción a sus irrefrenables pasiones y sus costumbres tribales y mafiosas.


¿Porqué convalidamos con nuestro silencio o indiferencia, que los crímenes más horrendos, especialmente la corrupción, sean ignorados deliberadamente o sumergidos en los laberintos de una justicia comprada y vendida al mejor postor, para pagar muy ligeramente los costos de sus aberrantes, públicas e impunes transgresiones a su deber y o presentarse como "mártires perseguidos", sufrientes y marginados, y muchísimos los creen?


Nos sentimos deslumbrados por fuegos artificiales de ocasión y el empleo del tiempo perdido en incontables subterfugios, como estrategia de castigo insustancial. Justamente nuestro extendido y privilegiado "aparato judicial", es en realidad y en el noventa porciento de los casos, la herramienta insustituible para el "aparato de la impunidad" que se impone y domina.


¿Porqué toleramos que nuestros medios de comunicación social, especialmente televisión y cine, penetrando sin control en los hogares, proclamen constantemente y en cualquier horario consignas, escenas y relatos humillantes y detractores de la moral y los sentimientos nacionales, envenenando, narcotizando y alienando especialmente a la juventud y destruyendo la familia y los afectos?

Sostenidos por difusos grupos económicos, sirven a los propósitos  de una contracultura humillante y colonialista, que es permitida "por nuestros dirigentes" bajo el pretexto de una falsa "libertad de prensa".

¿Porqué soportamos pacientemente que legiones de incapacitados intelectuales, culturales y sociales en su gran mayoría importados sin control, manejados por caudillejos  al servicio de grupos anarquistas y patoteriles con abundante dinero disponible,  determinen cuándo, dónde y cómo podemos ejercer nuestro derecho constitucional de transitar, trabajar y sentirnos seguros?

¿Dónde se ubica el Estado en estas circunstancias?  La disciplina social,  solidaridad, el respeto a la libertad del prójimo y la autoridad, valores fundamentales para una vida en democracia,  ¿deben y pueden ser entregados al arbitrio de sinvergüenzas y especuladores, autocalificados como dirigentes sociales y o gremiales?

¿Porqué sostenemos y propugnamos el arribo a los cargos más determinantes de los tres poderes del Estado de individuos (as) inhabilitados técnica, moral y psíquicamente para ejercer responsabilidades trascendentes al servicio del bien común, tolerando y hasta justificando sus sistemáticos relatos, falacias y traiciones?

¿Es la democracia  herramienta útil para la llegada al poder de los mas incapacitados integrales?

¿Porqué hemos tolerado el aumento sistemático, desbalanceado, irresponsable y demagógico, particularmente en los últimos treinta y cinco años, de la burrocracia democrática y los escandalosos privilegios de actuales y ex políticos, pseudo representantes del pueblo, que proyectan constantemente ejemplos indignantes de conducta, haraganería y frivolidad?
Más aun a ellos le damos nuestra confianza y la autorización implícita para saquear y destruir a su arbitrio ámbitos políticos, administrativos y culturales, como resultado de comicios ingeniosamente organizados para la trampa y el fraude tradicional, tolerado, ignorado e incentivado.

¿Para  qué y por qué,  descontrolamos irresponsablemente  nuestras fronteras permitiendo el ingreso casi irrestricto de poblaciones de diferentes razas y religiones a fin de que se acumulen en nuestras ciudades multiplicando la pobreza,  exclusión, el delito en vigoroso aumento y hasta la miseria funcional y además los impulsamos a que exijan de los argentinos que trabajan sustento y atención, especulando con su instrumentación política?

¿Cuál es el beneficio que nos proporciona un gobierno que por lo visto no entiende al país y las implicancias exteriores que lo afectan y ensaya constantemente diagnósticos de compromiso y soluciones superficiales?
Y lo ejecuta casi sin control, hipotecando graciosamente el futuro de todos, como la solución más idónea a despilfarros irreductibles y prolongados en el tiempo.

Estamos enfrentando tormentas, crisis constantes y reiteradas o como se lo llame, pero es imposible pedir a esta pobre gente, muy limitada por cierto en su capacidad para gobernar, soluciones de fondo, proyección realista mas allá de la coyuntura y menos aún valentía y decisión para imponer el orden, la disciplina social, y el control del bandidaje público y encubierto, en sus distintos niveles y manifestaciones.

¿Dónde se ha ido nuestro orgullo cuando nos enteramos que en el mundo se sostiene y fundamenta que la Argentina es casi el país más impredecible y corrupto del mundo? Y sigue.
Y los arquitectos(as) de esta vergüenza aspiran a volver al poder y la alternativa vigente, que es la única posible adolece de fallas y hasta vicios ligeramente y solo ligeramente, superadores.

He querido comparar la visión de una Argentina que contó con estadistas esclarecidos y patriotas, conscientes de su sagrada misión.

Mencionemos especialmente a Rosas, Urquiza, Sarmiento, Alberdi, Avellaneda, Roca, Pellegrini, Richieri, Saenz Peña y hasta Savio y Mosconi. No fueron seres perfectos y obviamente cometieron errores, pero siempre tuvieron por delante el proyecto de una Argentina, próspera, justa, culta y desarrollada armónicamente y al servicio de esta visión colocaron su tiempo, capacidad, intereses y motivaciones.
¡¡¡¡Y lo lograron!!!! Vivieron la alternativa entre civilización y barbarie y actuaron para neutralizar ésta y ponderar aquella.

Aquí y ahora en mi humilde opinión enfrentamos una alternativa similar aunque obviamente con diferente caracterización.

El país está dividido y hasta implícitamente anarquizado.


Los bárbaros están entre nosotros, mimetizados, impulsados por sus bajas y primitivas pasiones, buscando imponer su sistema y modelo de país a su servicio personal, figura contra política que yo he calificado como mafiocracia.
No son por cierto analfabetos en el estricto sentido de la palabra pero por sus concepciones arcaicas y disolventes, es como si lo fueran.

Y ya sabemos cuál es el destino que nos tiene reservado ésta desnaturalización de la verdad que ha colonizado a amplios sectores de nuestra población.

Y este fenómeno se ha agudizado hasta niveles inéditos en los últimos treinta y cinco años.

Así como mencionamos recién los nombres de grandes prohombres de nuestra nacionalidad, solo como ejercicio macabro comparémoslo con los  de los arquitectos de esta pesadilla;  sin dejar por cierto de reconocer que antes de ellos existe una larga lista de otros traidores políticos y militares, que produjeron en su momento daños irrecuperables.

Raúl Alfonsín quien llegó al poder recitando el Preámbulo, fue permeable a directivas del exterior para destruir las FF.AA.; permitió por razones de falsa política un ataque artero y sangriento contra una unidad militar y debió entregar el poder antes del fin de su mandato en medio de un absoluto desorden político, económico y social.

Carlos Menen; pintoresco desarrollador de la corrupción como sistema de gobierno, ejemplo de nada, farandulero y superficial, dilapidó al mejor postor por debajo de la mesa los bienes tradicionales y hasta la soberanía del Estado.

Fernando De la Rúa; quien prometió ser el maestro, el médico, el ejemplo de honestidad y eficiencia y al final convivió con corruptos, inclusive ubicados en su propia familia, no encontró soluciones a casi nada y utilizó el helicóptero como última manifestación trágica de poder abandonado por cobardía.

Eduardo Duhalde; vendedor por treinta dineros del futuro de la Patria a un personaje siniestro, sin moral, ideas ni propósitos constructivos.





Los Kichner (él y ella), arquitectos de una corrupción desde el poder, inédita en la historia del mundo, quienes completando "la obra" de sus antecesores descalabraron al país y lo hundieron en una crisis extrema.

Constantemente como nos ocurre a todos, leo los conceptos valiosos de distinguidos pensadores, algunos de ellos apreciados amigos que detallan nuestras penurias y desaciertos y alertan sobre un futuro imprevisible y hasta proponen diversas medidas para salir de esta involución suicida.

Mi humilde opinión es que nada hemos de lograr con medidas parciales aunque creativas y esperanzadoras.

Nuestra grave enfermedad ha llegado al hueso y el paciente se nos muere. Es necesario operar cuanto antes y en profundidad.

Hay que renovar desde la misma base. Hay que restituir cuanto antes los valores perdidos y los fundamentos de nuestra nacionalidad. No hay demasiado tiempo para alternativas de circunstancia.

Y el nombre de nuestro cáncer es la mafiocracia.


Si no destruimos cuanto antes esta traidora forma de gobernarnos y administrar los recursos públicos y edificamos una verdadera y virtuosa democracia, nos encaminamos a una lucha tribal total en la cual todos no habremos de transformar en bárbaros sin retorno.

Más aun si por el momento nos seguimos conformando con que algo cambie para que nada cambie,   los buitres que nos acechan, aquí y afuera,  seguirán gozando de su festín, hasta que no exista nada para engullir.
Que DIOS nos ayude.

Por lo menos, así, lo veo yo.

Francisco Cervo
NOTA: Las imágenes, referencias y destacados no corresponden a la nota original.



[1] Fue la campaña militar realizada por la República Argentina entre 1878 y 1885, por la que se conquistó grandes extensiones de territorio que se encontraban en poder de pueblos mapuche, pampa, ranquel y tehuelche. Se incorporó al control efectivo de la República Argentina una amplia zona de la región pampeana y de la Patagonia que hasta ese momento estaba dominada por los pueblos indígenas. Éstos, sometidos, sufrieron la aculturación, la pérdida de sus tierras y su identidad al ser deportados por la fuerza a reservas indias, museos o trasladados.
Los hechos son actualmente objeto de debate y visiones diferentes, tanto dentro como fuera de ese país. La posición oficial y tradicional argentina sostiene que se trató de una gesta militar y una guerra legítima respecto de la efectiva soberanía de la República Argentina sobre territorios heredados del Imperio español y que respondió a las matanzas y robos perpetuados por los malones indígenas sobre la frontera.
[2] Entre 1871 y 1915, la Argentina recibió casi 5.000.000 de inmigrantes europeos, originarios de pueblos y culturas diversas. Los principales pueblos o grupos étnicos que llegaron a nuestro país fueron italianos, españoles, franceses, sirios-libaneses, ingleses, alemanes, armenios, rusos, polacos, suizos y galeses.

domingo, 7 de octubre de 2018

EL DEPLORABLE ESTADO DE LAS FUERZAS ARMADAS ARGENTINAS Y EL ABSOLUTO ESTADO DE INDEFENSIÓN NACIONAL


La situación de nuestras FF.AA. es el resultado de dos cuestiones básicas; la primera es el quasi histórico desconocimiento que nuestra dirigencia política tiene sobre el tema defensa y la segunda es una miserable acción política llevada a cabo para hacerlas aparecer como las únicas causantes de los males del país en las últimas décadas, estrategia ésta que ha servido para que los políticos eludieran sus responsabilidades sobre los sucesos que sumieron en la decadencia a la república en los últimos 70 años.
Prueba de todo ello es que estamos en estado de indefensión desde hace décadas; cuando yo, siendo Subjefe de la Armada en 1991, denuncié públicamente la situación tuve que pasar a retiro y eso que todavía no se había llegado a la gravedad actual.

Vicealmirante (R.E.) Antonio José Mozzarelli

En algunas de las audiciones a las que fui invitado, con motivo de la catástrofe del ARA SAN JUAN, me deslizaron la pregunta que se hace nuestra sociedad sobre la real necesidad de contar con FF.AA., me limité a contestarles que les pregunten a los chilenos o a los brasileños, entre otras naciones, ¿para qué tienen FF.AA; las tienen porque son tontos o les gusta dilapidar sus fondos?; por favor, ¿porqué no leen la historia del mundo? O acaso ¿creen que el Derecho Internacional se encargará de preservar nuestra integridad territorial?; miren por ejemplo, el caso que le hace Inglaterra a la Resolución de la ONU de entablar negociaciones por la soberanía de Malvinas.

La historia del mundo enseña que para preservar la paz se requieren dos o más voluntades, pero para desencadenar una guerra una sola voluntad basta.

Tenemos un país deseado por muchas naciones, empezando por Chile que apoyó a Inglaterra en la Guerra de Malvinas y sigue enseñando en sus escuelas que la Patagonia es chilena; ver, por ejemplo, una publicidad reciente de Líneas Aéreas LATAM donde en un mapa la Isla Grande de Tierra del Fuego aparece como parte de Chile.

Se observa claramente a la Patagonia como parte de Chile y
la denominación "Chile Exterior" debajo de "Tierra Magallánica"


Con Inglaterra tenemos un conflicto de intereses o como se lo quiera llamar, porque están explotando un territorio y el mar circundante que nos fue arrebatado por la fuerza. Basta de disimular!!


Islas Malvinas ocupadas ilegalmente por el Reino Unido de Gran Bretaña

En el 2041 termina el Tratado Antártico y sobran las presiones para que ese continente se reparta; al respecto Chile e Inglaterra ya firmaron un acuerdo de apoyo mutuo para defender sus respectivos sectores que se superponer con el nuestro, pero a nosotros nos dejaron afuera de ese apoyo.






Podría seguir mencionando numerosos hechos que demuestran la necesidad de contar con eficaces FF.AA. para preservar a nuestra Argentina de los intereses foráneos y poder así legarla íntegra a las generaciones de argentinos que nos sucedan. Este territorio que va desde las selvas tropicales hasta los hielos del sur y desde la cordillera hasta la pampa húmeda y continúa en uno de los más ricos mares del mundo y para preservarlo hace falta inspirar respeto en lugar de lástima; esto sólo se logra con eficaces FF.AA.

Crédito: Gonzálo Martín Brochon

En el caso puntual de la pérdida del ARA SANJUÁN, como no podemos permitirnos no tener submarinos operativos (que son las únicas unidades que pueden vigilar y saber qué pasa en nuestro mar y nuestras costas sin que los infractores sepan que los vigilamos) si fuéramos una Nación con mayúscula ordenaríamos inmediatamente iniciar las reparaciones de media vida del ARA SANTA CRUZ, reparar con cambio de baterías del ARA SALTA (hoy amarrado en Mar del Plata sin operar), reparar y volver al servicio el ARA SAN LUIS y actualizar los estudios hechos en 1983 por INVAP para ponerle propulsión nuclear al ARA SANTA FE que está sin terminaren en el CINAR. Tengo serias dudas de que seamos una nación con mayúscula, como lo fuimos antes de la Primera Guerra Mundial que nos dimos el lujo de cederle dos acorazados a Japón (que después repusimos con el ARA MORENO y el ARA RIVADAVIA) porque en esa época teníamos la sexta flota de combate del mundo; inspirábamos respeto.

Acorazado clase Rivadavia [Armada Argentina]


Antonio José Mozzarelli [1]
Vicealmirante (R.E.)

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.




[1] Fue destituido de su cargo de subjefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina en el año 1991, por haber denunciado la desarticulación castrense y el estado de indefensión nacional que perjudicaba a la Nación Argentina.

¿CUÁNDO SE ACABARÁ CON LOS ARMADOS Y ARBITRARIOS JUICIOS A QUIENES DEFENDIERON A LA ARGENTINA DEL TERRORISMO?







Guillermo César Viola

4 octubre, 2018

Entrevista con el Coronel (R) Guillermo César Viola. Miembro Fundador de Unión de Promociones (UP)

La entidad a la que pertenece y representa el entrevistado por ENFOQUES POSITIVOS, se ocupa, entre otras importantes actividades, de acompañar y auxiliar a quienes sufren injustas y falsas acusaciones, por el sólo hecho de haber vencido militarmente a los grupos guerrilleros que conformaron un fuerte ataque terrorista al país, en los años setenta.

Esa manifestación terrorista, tiene en la Argentina a muchos de sus promotores y ejecutores, gozando desde siempre de una inmerecida libertad y hasta han sido, muchos de ellos, premiados por los últimos Gobiernos, incluso el actual, con honorables y costosísimos cargos oficiales.

Para leer la nota completa HAGA CLIC AQUÍ.

sábado, 6 de octubre de 2018

EN BÚSQUEDA DE LA PACIFICACIÓN, CONCORDIA Y JUSTICIA QUE NOS PERMITAN LEGAR UN PAÍS MEJOR



En la reciente semana pasada han ocurrido algunos hechos que merecen destacarse:

·  El miércoles 3 de octubre, por primera vez, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos escuchó los reclamos por violaciones a los Derechos Humanos a los acusados en los juicios de Lesa Humanidad, en una reunión de trabajo a la que asistieron la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, Puentes de la Legalidad y representantes del Poder Ejecutivo Nacional de la República Argentina. Los participantes cerraron su exposición pidiendo a la CIDH que otorgue medidas cautelares para el inmediato traslado de los adultos mayores de 65 años a arresto domiciliario y el cese de prisión preventiva para aquellos que se encuentren excediendo el plazo legal. También continuar con las reuniones de trabajo y debido a la urgencia de la situación que se cobra vidas casi semanalmente, pidieron un Procedimiento de Solución Amistosa homologado por la Comisión.



·   El 5 de octubre, por primera, vez un representante del Poder Ejecutivo Nacional de la República Argentina asistió en Formosa a la ceremonia que conmemoró el intento de copamiento del Regimiento de Infantería de Monte N° 29, protagonizado por Montoneros el mismo día del año 1975 en pleno gobierno democrático. “Los derechos humanos son para todos. No es propiedad de un gobierno y no es propiedad de una ideología. Esto que pasó en Formosa es una afrenta a la democracia. No puede quedar en el olvido”, expresó el Secretario de Derechos Humanos de la Nación Claudio Avruj, al condenar el acto de terrorismo subversivo.


·   El 5 de octubre, el Ministerio de Justicia de la Nación adelantó su decisión histórica de dar a conocer los nombres de los presos, desaparecidos y exiliados indemnizados por el Estado durante el período más violento de nuestra historia reciente. El tema era motivo de controversia por la cerrada negativa de la administración anterior a revelar estos datos.



La señora Jovina Luna, hermana de Hermindo Luna, uno de los soldados conscriptos muertos por los miembros de la organización Montoneros que, atacaron el Regimiento N° 29 de Infantería de Monte en Formosa –conocida como  Operación Primicia que dejó un saldo de 24 muertos de ambos bandos. Al enterarse de que los atacantes del cuartel caídos en el asalto fueron incluidos por la gestión kirchnerista en la categoría de “víctimas del terrorismo de Estado” y sus familiares indemnizados en consecuencia, la señora Luna presentó en el transcurso del año pasado varios pedidos para conocer los nombres de los guerrilleros cuyos parientes fueron beneficiados por las leyes reparatorias. “Si el Estado premió a los que asesinaron a mi hermano o a sus familiares, quiero saberlo”, argumentó Jovina Luna.


El Ministerio de Justicia acaba de disponer la publicación, desde la próxima semana, en la página web de esa cartera “de la parte dispositiva de todas las resoluciones administrativas de esa cartera, de 2004 en adelante”. Destacando que “implica la disposición y manejo de fondos públicos cuya administración y ejecución no debe estar exenta del control del accionar de los ciudadanos”.

Esos documentos incluirán por lo tanto las indemnizaciones otorgadas a ex presos políticos, ex exiliados y familiares de desaparecidos.


·  El 5 de octubre, la Asociación Familiares y Amigos De Víctimas del Terrorismo en Argentina (AFAVITA) como lo ha hecho en los últimos años, desde el año 2006, en la iglesia Nuestra Sra. De Luján Castrense, invitó a una misa en recuerdo de todos los caídos en la lucha contra el terrorismo.


Todos estos hechos nos hacen abrigar la esperanza que está llegando la hora que la República Argentina cierre las heridas del conflicto fratricida, que aún nos divide, en búsqueda de la pacificación, concordia y justicia que nos permitan legar un país mejor y con un promisorio futuro a nuestros hijos y nietos... un camino largo por recorrer, cuánto antes mejor.