martes, 26 de febrero de 2013

"ESTEVEZ, VIDA DE UN CRUZADO"



Descripción o sinopsis:

Un joven oficial de nuestro Ejército nos dejó una lección póstuma sobre el significado del patriotismo y la ofrenda de la vida por la Patria; el Teniente 1° Roberto Néstor Estévez, hijo de esta tierra misionera, en la que transcurrieran su niñez y su adolescencia. El día 27 de marzo, en la sede de su Regimiento, el 25 de Infantería, de Colonia Sarmiento, en la provincia de Chubut, a pocas horas de partir para el frente de las Malvinas, sin duda recogido en el silencio de su habitación, dejó trazado de su pluma estos párrafos que siguen, cuya lectura despiertan la emoción y aviva el sentimiento patrio. Es una carta premonitoria de su destino que dirige a su padre, don Roberto Estévez antes de partir el 27 de marzo de 1982. Esta debía ser entregada por un camarada a su padre en caso de que el muriera en combate, lo cual ocurrió dos meses más tarde en el combate de Darwin-Pradera del Ganso.


Texto:

Querido Papá:

Cuando recibas esta carta yo estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro Señor.

Él, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero fijáte vos ¡Qué misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacia planes, diseñaba vehículos y armas todos destinados a recuperar las Islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un padre generoso, ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria.
Lo único que a todos quiero pedirles es: 1°) Que restauren una sincera unidad en la familia bajo la cruz de Cristo. 2°) Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza y, muy importante, 3°) que recen por mí.

Papá, hay cosas que, en un día cualquiera no se dicen entre los hombres, pero que hoy debo decírtelas:

Gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a dios por ser como soy que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar.

Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo.

Roberto