lunes, 27 de marzo de 2017

¿QUÉ ES LO QUE SE HOMENAJEÓ, EN REALIDAD…?

Silvia Ibarzábal


Entrevista con Silvia Ibarzábal, hija de una víctima del terrorismo. Y también del “relato”, como muchos argentinos

26 Marzo, 2017

A horas de haberse conmemorado el 24 de Marzo. ¿Qué es lo que se homenajeó, en realidad…?

Difícil respuesta es la que merece el título de la presente nota, y no porque se desconozca, sino porque los interesados en generar confusión, para eludir la prisión y auto justificarse de sus crímenes, lograron esos propósitos a través de tanto engaño, y durante tanto tiempo.

Pero también para que no se les reclamen las importantes indemnizaciones que lograron cobrar. Dineros de todos los argentinos.

Ninguno de ellos dirá -no lo quieren reconocer-, que la Argentina sufrió un ataque terrorista promovido por Estados extranjeros, y también local, como lo fue la Provincia de Buenos Aires, en pleno Gobierno constitucional, elegido libremente por el pueblo.

También ocultarán que hubo un clamor, de parte de la enorme mayoría de la población, pidiendo ser defendida de los horrendos e injustificados crímenes por parte de quienes luego los argentinos vinieron a enterarse que habían sido “jóvenes idealistas”, quienes además fueron llevados a la muerte por sus promotores, mientras estos disfrutaban de confortables y seguros destinos en el extranjero.

A Silvia Ibarzábal le publicó recientemente una Carta de Lectores, el Diario LA NACIÓN, y ENFOQUES POSITIVOS tomó la posta en la intención de ampliar los dichos de quien fuera una de las muchísimas víctimas que provocaron quienes iniciaron una guerra en la Argentina.

A continuación, las respuestas que da al Portal, la aludida víctima:

P: En su Carta a LA NACIÓN fue usted muy precisa en cuanto a la presentación de los hechos que la motivaron a escribirla. ¿Puede darnos algunos detalles que allí no expuso, acerca de los graves hechos que terminaron con el asesinato de su padre, a manos de los terroristas de los años setenta en la Argentina?:

R: “Mi papá, el Coronel Jorge R. Ibarzábal, era Jefe de la Unidad Militar más poderosa en el país la que fue atacada por la organización armada Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) a fin de llevarse todo el armamento que allí se encontraba.

Esto fue durante el Gobierno constitucional del General Juan Domingo Perón, en Enero de 1974. Mes en dónde la mayoría del personal se encuentra licenciado o de pase.

El ataque lo realizaron 230 efectivos aproximadamente, 80 de los cuales no ingresan para dar apoyo desde afuera.

Es un caso emblemático ya que provoca el discurso más fuerte de Perón en donde los llama “reducido número de psicópatas al que hay que ir exterminando uno a uno por el bien de la República”.

El ataque fue brutal, fue sangriento, puedo recordarlo perfectamente ya que era una adolescente y vivíamos en frente al Cuartel. Mataron un soldado para ingresar, luego al Jefe del Regimiento, el Coronel Camilo Gay, más tarde a su señora esposa delante de sus hijos, dejando una gran cantidad de heridos y llevándose secuestrado a mi papá. Lo tienen secuestrado 300 días exactos para luego asesinarlo.
Quiero destacar que su asesino, se encuentra homenajeado en el Parque de la Memoria al igual que tantos otros que atacaron la República”.

P: Resulta llamativo el primer párrafo de la carta aludida, el que dice: “Curioso país éste en donde la memoria reemplaza a la historia …”. Sería importante que explique el sentido que quiso darle a esa frase…

R: “La memoria es muy subjetiva y particularmente en el caso de la Argentina se utilizó con fines ideológicos. Los Organismos de DDHH (que son de izquierda) fueron muy activos durante todos estos años. Nosotros,… los otros, llevamos en cambio un luto silencioso.

Puedo decir que el pasado, martillado con vehemencia una y otra vez por la dirigencia política oficial durante la última década, sigue marcando el compás que anima el presente de los argentinos.

Se falsifica la realidad de lo acontecido y se parcializa la visión de los hechos. Lejos de curar las heridas violentan el orden jurídico y la verdad.

Esto se da con el advenimiento de la democracia, es decir más de 30 años, construyendo una memoria acomodaticia y sesgada. Lo que incide en las generaciones más jóvenes acerca de nuestra historia real y completa.

A esto le llamo memoria que no es historia, que no es verdad.

En la Argentina de hoy existe una falsa memoria, todavía se escuchan voces que no se encuentran.

Es hora de reconocer que nadie es dueño de la verdad completa, que cada uno tiene un pedazo”.

P: Nadie podría cuestionarle su deseo de “… mirar hacia adelante… trabajando por la necesaria concordia política…”. Pese a que también usted dice que “no hay que olvidar lo que pasó”. ¿No cree que algún lector que prefiera eludir los compromisos cívicos y patriotas, quiera quedarse sólo con la comodidad “de mirar hacia adelante”, y con ello dejar de lado una imprescindible exigencia de reparación y reconocimiento del daño cometido por parte de quienes iniciaron la guerra, absolutamente ilegítima, y obviamente también ilegal…?

R: “Es cierto, el poco espacio con que cuentan los Medios hace que uno no pueda explayarse. No fue mi intención expresar que los argentinos tendríamos que mirar para otro lado, al contrario. Creo que todos los sectores tendrían que hacer una autocrítica, no solo los combatientes. También la Iglesia, sindicatos, empresarios, medios de comunicación etcétera. Sería una forma de ir transitando hacia la concordia política, hacerse cargo de lo sucedido desde el lugar que a cada uno le tocó vivir.

Luego, nuestros muertos deberían ocupar el lugar en la historia que les corresponde. Eso para mí es una justa y exacta reparación, claro está que habría que comenzar por la educación y manuales de lectura desde la primaria.

Muchas cosas hay por hacer y serían muy reparadoras”.

P: Desde San Agustín hasta nuestros días, y aún desde mucho antes, se dice que no hay paz sin una justicia previa. ¿Podríamos pedirles a tantas víctimas de los horrores de esa guerra, que no esperen la justicia y que se conformen con la interesada “solución” que la Política le ha dado a este emblemático caso?:

R: “Creo que la Política no ha dado ninguna solución a ningún caso de los muertos por el terrorismo subversivo. Muy por el contrario, ha reabierto las heridas. En lo personal, opino que los argentinos nunca nos vamos a reconciliar… corrió mucha sangre, quedó mucho dolor pero también creo que podríamos reparar nuestro espíritu.

Después de una guerra, civil o internacional, los grandes países curan rápidamente las heridas para afrontar un futuro superado por las diferencias del pasado. Concordia y verdad no son algo mágico que se da de inmediato, es todo un proceso y es necesario para un país con una historia reciente, hacer el esfuerzo de comenzar a transitar”.