martes, 21 de febrero de 2012

EL DESPERTAR DE LOS DEMONIOS

Queridos amigos:

En la semana que pasó tuve oportunidad de ver y escuchar a un conocido médico divulgador televisivo, que fue funcionario público en la Provincia de Buenos Aires, confesar que no podía entender a los adolescentes actuales, con motivo de la presentación de un programa en que se mostraba el fenómeno de los jóvenes que someten a malos tratos a sus padres. En realidad, el fenómeno descripto tiene  mucho de censurable pero poco de inexplicable. Cada generación al llegar al momento de su despertar intelectual y sexual encuentra  un mundo hecho y normado por las generaciones anteriores ante el cual tiende  a rebelarse. En la medida en que la educación y la trasmisión de valores no ponen límites a esa rebeldía e incitan en cambio al desprecio a los adultos y a las reglas de convivencia de la sociedad en que el joven vive, se incentivan la falta de adaptación y la violencia. Si los padres, que son quienes detentan la autoridad en el hogar la resignan y no mantienen sus roles con amor pero también con firmeza, luego serán las primeras víctimas de un individuo formado sin sentido del respeto y de  los valores familiares y sociales.

Lo que se menciona para el individuo en el seno del hogar es también válido para  las muchedumbres en el ámbito social. La actuación violenta es el síntoma principal de  la psicopatología de las masas, nos decía Heinz Kohut (1976) y Ortega  y Gasset reflexionaba acerca de  que “la civilización no es otra cosa que el ensayo de reducir la fuerza a última ratio”. Un gobierno, cualquier gobierno, tiene una obligación primaria de mantener  el orden y la seguridad en el territorio bajo su control y es habitual un juego de presiones entre  los grupos sociales que desean imponer sus demandas y el gobierno que trata de mantener esas manifestaciones dentro del orden social establecido para que no alteren la vida en común. Pero ¿qué sucede cuando es el gobierno mismo quien justifica las acciones directas de las masas en lugar de moderarlas? ¿Qué fenómenos sociales se engendran cuando se justifican cortes de rutas, autopistas y puentes internacionales construyendo teorías tales como lo de “no criminalizar la protesta social”? ¿Qué pasa cuando se incentiva a las masas para hacer  un boicot contra empresas (como el que se produjo contra la SHELL) o a los gremios organizados a tomar medidas de acción directa como cuando se bloquearon las plantas del Diario Clarín o se confrontaba con el sector agropecuario? La utilización de las masas como factor de presión o la justificación de la acción callejera no son instrumentos de gobiernos democráticos sino  recursos propios de un autoritarismo de corte populista. Por ello, cuando el demonio de la violencia encarnado por la masa incontrolada  se incentiva  o justifica desde lo más alto del poder formal, en algún momento ese demonio se vuelve contra quien lo despertó y entonces comienzan los verdaderos  y grandes problemas para encauzar lo que se ha permitido desbordar en un marco conceptual que ha dado en calificar como “represiva” toda estructura de orden y de uso legítimo de la fuerza que corresponde al Estado.

Muchos funcionarios públicos y la ciudadanía en general contemplaron con estupor, hace dos semanas,  la saña y la impunidad con que fue golpeado un diputado oficialista a la salida del Congreso porque sus declaraciones a la prensa no gustaron a un grupo de manifestantes. La policía se mantuvo entonces en la situación contemplativa a la que ha sido reducida casi  por completo. Pero esta semana algo cambió. Un grupo de  ex conscriptos que reclamaban que se los incluyera en la condición de veteranos de guerra, a fin de poder cobrar una pensión del estado nacional, decidió cortar la Avenida 9 de Julio en función de la experiencia socialmente comprobada de que el corte es la única forma eficiente de que sean atendidos los reclamos y de que tales acciones son toleradas por la doctrina gubernamental vigente. Sin embargo, esta vez fueron desalojados y al resistirse fueron “reprimidos” y hasta algunos fueron detenidos. Cabe preguntarse ¿qué hubo de distinto en la acción de este grupo respecto de los cientos de cortes que se registran anualmente en la Ciudad de Buenos Aires  sin generar reacción? Igual suerte merecieron los grupos de vecinos que cortaron rutas en Catamarca para manifestarse en contra de la actividad minera a cielo abierto. ¿Por qué a ellos los desalojaron y reprimieron mientras se toleró por años en Gualeguaychú el corte del puente internacional con Uruguay, por ejemplo? Quizá se deba a que entonces el interés del gobierno pasaba por defender los votos entrerrianos y ahora pasa por defender la relación con las empresas mineras  y con las provincias oficialistas que en número de diez ya se organizaron para mantener la actividad minera en sus territorios. En todo caso, la demonizada represión ha reaparecido en forma selectiva y será muy duro conciliar los hábitos sociales creados por los gobiernos de Néstor Kirchner  y Cristina Fernández con una nueva realidad social en que el gobierno es el blanco de los reclamos y manifestaciones.

Otra actividad demonizada que ha aparecida en la agenda pública es la inteligencia, a partir de declaraciones formuladas ante un juez federal por el Jefe de la Gendarmería Nacional en que se mencionan  datos de dirigentes que habría sido recopilados en una base de datos conocida bajo el nombre de Proyecto X. Aclaremos que la demonización de la inteligencia ha sido, en mi opinión, un error estratégico de diversos  gobiernos desde el advenimiento  de la democracia. Una eficaz y bien supervisada actividad de inteligencia hubiera podido evitar, por ejemplo, los atentados a la embajada de Israel y a la AMIA mientras que la inteligencia criminal es esencial para la prevención del delito. Por el contrario, la visión conspirativa de la inteligencia ha servido para sentar en el banquillo de los acusados al opositor Jefe de Gobierno de la Ciudad y para llevar a juicio a diversas autoridades militares mientras que se ha denunciado que el gobierno utiliza los órganos de inteligencia para obtener datos de dirigentes políticos opositores. La comisión del Congreso encargada de supervisar la actividad de inteligencia ha sido absolutamente inoperante y hasta el conocimiento de las declaraciones del Jefe de Gendarmería todo transcurrió entre sospechas  y rumores. Más allá del juego político desatado, puedo aportarles que la Ley de Inteligencia  dice claramente (Ley 25520, Artículo 4°, Inciso 1) “Ningún organismo de inteligencia podrá:  realizar tareas represivas, poseer facultades compulsivas, cumplir, por sí, funciones policiales ni de investigación criminal, salvo ante requerimiento específico realizado por autoridad judicial competente en el marco de una causa concreta sometida a su jurisdicción, o que se encuentre, para ello, autorizado por ley”. De modo que, estemos de acuerdo o no con lo actuado, la conformación de una base de datos de personas elaborada por una fuerza de seguridad sin responder a  un requerimiento específico sería en principio ilícita, en tanto y en cuanto los datos no fueran obtenidos de fuentes públicas sino coleccionados mediante escuchas, la utilización de agentes encubiertos u otros medios propios de la actividad de inteligencia.
Lo que está fuera de  dudas es que no es la Ministra Garré quien debe investigar sino quien debe ser investigada porque de acuerdo a los antecedentes de casos similares en que fueron imputados el Jefe de Gobierno de la Ciudad y el Jefe y Subjefe  de Estado Mayor General de la Armada, sería ella quien debería responder por la acusación formulada al accionar de la gendarmería. Han creado un demonio y ahora deben lidiar con él.

El tercer demonio que queremos mencionar es la ficción de prosperidad que instalada en un discurso triunfalista maniata la libertad de acción gubernamental para justificar las medidas de austeridad de aplicación imprescindible para la situación económica real que es, cuanto menos, preocupante. La señora presidente envidió, en un discurso público, la suerte de los empresarios y del gobierno español porque pueden anunciar rebajas de sueldo y despidos masivos solo con la vaga amenaza sindical de una huelga a futuro. Lo que omitió decir es que en España se reconoce una situación económica grave  y crítica ante la cual las medidas de ajuste son pertinentes. Pero ¿cómo pueden nuestros gremialistas convencer a sus bases que en medio del período de crecimiento a “tasas chinas” más prolongado de la historia  argentina (según la versión  de nuestro gobierno) deben resignarse a que sus salarios suban por debajo de la inflación real? ¿Cómo convencerlos de que tienen que aceptar un techo moderado cuando diputados y senadores aumentan sus dietas un cien por ciento y lo justifican con lo que cuesta alquilar, vestirse  y vivir en Buenos Aires como si esas actividades no fueran las que tienen que realizar todos los habitantes de la zona? Lamentablemente para el gobierno si no concilia su discurso con sus acciones, tales como la quita de subsidios al transporte, los aumentos de tarifas de servicios y la necesidad de limitar ajustes salariales, el demonio de la mentira no podrá ser ocultado por mucho tiempo.


Reservo para el final el segundo gran argumento  del Presidente de la Cámara de Diputados para justificar el aumento de las dietas de los “modestos” 15.000 pesos mensuales (más gastos, muchos gastos) al doble. Dijo Domínguez que sin un aumento como el efectuado “tenemos que dejar la política para los ricos y ladrones”. Curioso argumento. Parecería que quienes llegan al Congreso lo hicieran poco menos que obligados cuando la realidad marca que hay una lucha que en algunos casos llega a lo físico para aparecer en las listas de candidatos. También podemos decirle que la honestidad de los hombres y mujeres de bien, no está subordinada al  monto de la dieta  o del sueldo con que son retribuidos. Y finalmente menciono que en el año 2009 presentamos una lista de honestos y competentes ciudadanos, candidatos  a diputados por la Provincia de Buenos aires, que con gusto  hubiéramos entregado todo nuestro tiempo y capacidad profesional solo por el honor  y el orgullo de representar a nuestros compatriotas en el Congreso nacional y poder tratar de solucionar los serios problemas que aquejan al país. Claro, el problema es que ninguno de los hombres y mujeres allí listados hubiera levantado la mano en contra de sus principios y valores y eso no nos hace útiles en tiempos del despertar de los demonios dormidos.
Un abrazo para todos

Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana

DOS CARGOS SIMILARES, DOS PAÍSES TOTALMENTE DIFERENTES ¿POR QUÉ?

 Christian Wulff, presidente de Alemania. Cristina F. de Kirchner,  presidente de Argentina.

Alemania hace casi 70 años era un país devastado, con sus industrias arrasadas, derrotado en una guerra mundial, ocupado por las fuerzas vencedoras en esa contienda, dividido en dos países con regímenes políticos totalmente opuestos. Hoy casi 70 años después, constituye un modelo de país democrático, una  verdadera potencia económica mundial que prácticamente rige las políticas de la Unión Europea y es uno de los referentes mundiales.
Un país que debió reconstruir un verdadero régimen democrático e reinventar sus instituciones rectoras después de la guerra.
Contrario sensu,  Argentina, un país con inmensas riquezas,  se encontraba dentro de los seis o siete primeros puestos en el ranking mundial y se perfilaba potencialmente como un firme competidor de los EE.UU., que, más o menos en el mismo lapso, sin haber  sufrido el flagelo de la guerra ni ocupación extranjera alguna, emprendió un persistente y franco retroceso en muchas de sus características y parámetros socioeconómicos compitiendo ahora con los países más atrasados y postergados del mundo.
Su sistema democrático es actualmente simplemente un ropaje, un verdadero disfraz que oculta un sistema absolutista, autoritario, corrupto y absolutamente ineficaz e inoperante.
Casi es una pregunta que puede considerarse tonta u obvia. ¿Por qué dos personas que tienen cargos similares en países democráticos, independientemente del sistema político imperante, y de sus responsabilidades de sus cargos enfilan a sus países  en rumbos tan diferentes, Alemania cada vez más ascendente, Argentina en franca caída libre.
Evidentemente las causas de nuestro continuo retroceso son múltiples y son atribuibles a los sucesivos gobiernos que se sucedieron a lo largo de este lapso y se podría escribir un voluminoso libro al respecto.
Pero hay un periodo gubernamental que se lleva los laureles al respecto: la dinastía de los Kirchner.  Es la frutilla del postre de la asombrosa declinación argentina.
No quiero enumerar la verdadera montaña de errores, torpezas, falsedades, actos de mala fe y corrupción superlativa de esta dinastía ya que prácticamente lo hago en casi todos mis escritos.
Simplemente quiero exponer un solo ejemplo que habla por si solo.
El presidente alemán, Christian Wulff, renunció a su cargo por unas vacaciones que habrían sido pagadas por amigos y un préstamo personal en condiciones muy ventajosas, también otorgado por un allegado, que hacen sospechar y entrever un tráfico de influencias y un intentó de acallar un medio que publicaba el hecho.
En el momento de presentar su renuncia manifestó “el país necesita un presidente que pueda superar los desafíos nacionales e internacionales, y que goce no solo de la confianza de una mayoría, sino de una amplia mayoría. Yo no cuento más con esa confianza.” También dijo “ser sincero en sus dichos y reconoció sus errores”   y que   “Estoy convencido de que (las investigaciones) conducirán a un total descargo (de mi persona)”
Wulff era apoyada por la Canciller Angela Merkel y el oficialismo. En síntesis, renunció por haber dañado la credibilidad política.
Si intentamos comparar el  caso del presidente alemán con nuestra presidente, la Sra. Cristina Kirchner,  rápidamente dejaríamos de lado el intento…y al mismo tiempo nos mataríamos de risa (o lloraríamos profundamente acongojados) por lo absurdo de la idea.
No creo necesario enumerar las múltiples sospechas de desenfadada y escandalosa corrupción de los Kirchner y la cantidad de denuncias al respecto. No solo ello, sino la    protección oficial a través de la manipulación de la Justicia, de la enorme cantidad de denuncias de corrupción de sus amigos, funcionarios y colaboradores.
En un poco más de un año en el cargo la presidente de Brasil, Dilma Rousseff,  ya separó a cinco o seis de sus ministros por falta de ética política o por denuncias o sospechas de corrupción.
Creo que para el lector es simple llegar a una conclusión porque estamos en caída libre.
          19-Feb-12                                            Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL                                 
                                                                                          alfredo@weinstabl.com.ar

lunes, 20 de febrero de 2012

Responsable de enviar a una generación a la muerte.

El portal platense “Lapolicitaonline.com” indica que el Gobierno nacional envió emisarios a Barcelona para convencer al ex líder de Montoneros Mario Firmenich de que vuelva a la Argentina para agasajarlo.

La noticia surge tras la visita de la diputada nacional Adela Segarra, referente del Movimiento Evita, quien visitó Barcelona hace un mes y habría tenido un contacto con el ex comandante montonero.


Firmenich fue liberado de prisión por un decreto del presidente Carlos Menem en 1990, dejó la política activa para dedicarse al estudio y la investigación. Se recibió de licenciado en Economía en la Universidad de Buenos Aires en febrero de 1996, con el mejor promedio de su promoción, aunque el centro de estudiantes de la facultad, liderado por la agrupación radical Franja Morada impidió que se le otorgara la medalla de oro por tal logro.

Posteriormente viajó a Barcelona, donde reside actualmente. Hasta allí viajo el semanario PERFIL para entrevistarlo con motivo de esta noticia. La periodista se encontró con un personaje de bajo perfil, esquivo y hasta por momentos altanero… ¿tendrá temor de ser nuevamente encarcelado por la causa del asesinato del dirigente gremial y entonces Secretario General de la CGTJosé Ignacio Rucci? El propio Juan Domingo Perón ante el brutal crimen de quién consideraba su hombre de confianza en el movimiento obrero, dijo: “me cortaron las piernas”, frase que años más tardes popularizara Diego Armando Maradona y su autoría le fuese equívocamente atribuida.


Los rumores dicen que La Cámpora quiere desagraviar a Mario Firmenich –nombre de guerra: Pepe- y homenajearlo con un héroe de la Patria. Solo una mente enloquecida como la del loro bolivariano, Hugo Chávez Frías, podría pensar en hacer lo mismo con Ilich Ramírez Sánchez, más conocido como Carlos «el Chacal» era un terrorista miembro del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), posteriormente de un grupo propio y que actualmente, gracias a Dios, purga condenas de cadena perpetua en Francia por actos de terrorismo... si es que no lo ha hecho ya.

El Chacal
No sería extraño que en la mente afiebrada del poder de turno, ronde la idea de incorporarlo a Mario Firmenich a la funesta Galería de los Héroes Latinoamericanos junto a la figura de otro siniestro personaje de aquellos años: Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como El Che. Formulamos votos para que Pacho O’Donnell no lo incluya en la lista de los nuevos patriotas de su revisionismo histórico.


Política
DIARIO PERFIL
Firmenich: "No tengo que avisarle a nadie cuando decida ir a la Argentina"
El ex líder montonero vive en España hace 17 años y da clases de Economía en una universidad cercana a Barcelona. Allí lo consideran un profesor “afable” y “brillante

Por Hebe Schimdt (Desde España) | 19.02.2012 | 09:

Desde España
Mientras circulan las versiones sobre su posible retorno al escenario político argentino de la mano de La CámporaMario Eduardo Firmenichex líder de Montoneros, ‘auto-exiliado’ hace 17 años en España, lleva una vida rutinaria, mantiene un muy bajo perfil y no confirma ni desmiente su regreso.

Reside hace años en Vilanova i la Geltrú, un poblado a orillas del Mediterráneo con gran actividad pesquera, situado a medio camino entre las dos principales áreas metropolitanas de esa región, a 40 kilómetros de Barcelona y a 45 de Tarragona. Ocupa un departamento en un edificio común, medianamente alejado del centro urbano, sin los servicios y comodidades de un complejo –pileta, zonas comunes, jardines, cochera–.

Desde que está radicado en España, trabajó como profesor asociado en el departamento de Teoría Económica de la Universidad de Barcelona (UAB), donde se doctoró en Economía en 1999, con la tutoría del premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, escribió diversos artículos para publicaciones especializadas en economía y publicó Eutopía, en 2004, un libro en el que plantea un proyecto alternativo al modelo neoliberal.

Actualmente se desempeña como profesor del Departamento de Economía y Empresa de la Universitat Rovira i Virgili, en Reus, una pequeña ciudad que conforma parte del área metropolitana denominada Camp de Tarragona, en la provincia de Tarragona, en Cataluña. Allí lo encontró PERFIL. En la tercera planta donde funcionan los despachos de las asignaturas de Economía de la universidad se encuentra el aula de profesores número 33, que comparte con otros profesionales. Sobre la pared, una placa indica su nombre: Firmenich M. Eduardo, entre el de otros tantos docentes.


“Aquí llevo una vida como la de cualquier otra persona”, le cuenta a PERFIL. Llega sobre las 8.30 y deja su coche en el estacionamiento de profesores hasta que se retira a última hora, entre las 19 y 21, dependiendo del día y del horario estipulado para las asignaturas que imparte. “Estoy aquí adentro todo el día”, en referencia a la universidad, “y una vez que entro, no salgo ni para fumar”.

Lo cierto es que en el horario de la comida, sagrado por estos lares, entre las 14 y las 16.45, se dificulta encontrar a alguien en su puesto de trabajo, y menos aún que ese alguien atienda un teléfono. Sin embargo, uno de esos días y durante esa franja horaria, Firmenich atiende las llamadas de su despacho en más de una oportunidad. Y lo hace con un marcado acento español, tan pronunciado por cierto, que para identificarse debe aclarar que es él con quien se está hablando.

Tanto en la Conserjería, como en la Secretaría General de la universidad y en el restaurante que funciona en la planta baja donde a veces “viene a comer algo” o a “tomar la merienda”, su apellido no representa absolutamente más nada que el de uno de los tantos profesores que allí acuden cada día para dictar clases. Y entre sus alumnos, a los que imparte las asignaturas de Política Industrial y Dinámica Macroeconómica, se lo reconoce como un “docente cercano y comprometido”, “pragmático y afable”“didáctico” “brillante” y con “gran sentido del humor”.

Consultado por PERFIL acerca de si evalúa la posibilidad de regresar a la Argentina para integrarse a la actividad política de mano de la agrupación juvenil La CámporaFirmenich dijo: “No tengo por qué responder ahora. Lo haré público cuando me dé la gana. No tengo por qué hacerlo ahora”. A la vez que agregó que “son los medios los que han instalado ese tema en su agenda, pues que lo desinstalen”, dado que “yo, ahora, no tengo nada que decir”.


Después, amplió su explicación: “Imaginaros que tengo mi Twitter, mi Facebook, periodistas amigos... cuando quiera decir algo, lo voy a decir por estos canales”. Por otro lado, acotó que “ellos –los medios de comunicación– han generado esta polémica y están afectando a mi trabajo. Pues que se arreglen para hablar de ello ahora”. Y que “ahora estoy aquí, pero cuando vaya a la Argentina no le avisaré a nadie. No tengo por qué hacerlo”.

Son varios los temas que prefiere eludir: una posible valoración de La Cámpora o del gobierno de la presidenta Cristina Kirchner en relación con su política de derechos humanos; el impulso a los juicios y el apoyo a las organizaciones de DD.HH.; el rol que, a su manera de ver, deberían asumir hoy los jóvenes militantes de la JP; si mantuvo contactos con miembros del kirchnerismo para pautar su retorno, o si la causa Rucci representa un impedimento para el regreso. “Estos son temas políticos, y yo aún no tengo definida una estrategia política. Por eso, ahora, no voy a hacer declaraciones al respecto”, explicó.

Tampoco quiso hablar cuando fue consultado sobre la reciente entrevista que otorgó el ex presidente de la dictadura Jorge Rafael Videla:
- ¿Ha visto el reportaje a Videla en la revista “Cambio 16”?
- Sí, lo he visto.
- ¿Y qué opinión le merecen sus declaraciones?
- Bueno… es que sólo he leído los titulares.
- Ha justificado la represión durante su gobierno, criticado a los Kirchner, cuestionado el número de desaparecidos…
- Sí. Lo he visto, pero no haré declaraciones sobre esto.

domingo, 19 de febrero de 2012

Juventud... difícil tesoro

Después de escuchar el excelente reportaje radial del Dr. Mariano Grondona, al periodista español, señor Ricardo Angoso, publicamos la nota de uno de nuestros socios fundadores, señor Horacio Palma, publicado en el semanario El Día de Gualeguay.

“Mi abuelita, que murió convencida de que el Peronismo de Perón había salvado al país de la barbarie comunista y que Evita le había devuelto a las masas la resignada dignidad de su pobreza, solía hablarme mientras tomaba mate  acodada en la mesada de su cocina.

Yo era chico y acudía con ojos inquietos, a esa cocina repleta de manjares custodiados. Recuerdo la alacena en la cocina de la casa de mi abuela. Uf… una alacena en lo alto con sus mil cajones de vidrio transparente. Añorado escaparate para mis ojos de niño, que miraban en lo alto, dulces y caramelos imposibles de alcanzar.


Ella sabía perfectamente que mi mirada estaba más atenta a las alturas de su alacena inalcanzable, que a sus gestos esforzados por captar mi atención.

Esa mañana la recuerdo con especial nitidez. Son esos senderos raros de la memoria que, vaya a saber porqué, nos quedan grabados con especial sensibilidad. Mi abuela con su mirada clara y su batón oscuro.

Con su cabello fino muy fino, peinado en una especie de batido como para hacer parecer mucho lo poco. Detrás de ella, el resplandor que entraba sin permiso desde la ventana, se le incrustaba en la espalda… parecía disfrutar de esa caricia tibia en la espalda tanto como el mate cebado desde la pava, apoyada en media hornalla.

Yo le miraba siempre las manos. Desde chico me llamaron la atención las manos de los “viejos”. Manos blancas o curtidas de venas marcadas y pieles manchadas. Esas pieles ajadas por el tiempo y por la vida. Yo creía que una persona era vieja por sus manos. Ahora que soy grande y que peino canas y que visto manos de venas marcadas y piel curtida por los años y por la vida… me doy cuenta que en ese momento mi abuela tenía menos años que los que hoy tiene mi madre. Esa mañana miré con especial atención las manos de mi abuela. Sacó un tazón gigante con asa de letra O mayúscula y allí dentro me preparó medio litro de café con leche. Untó con manteca una rodaja de pan lactal, ese pan que para los que vivíamos en la provincia era un artículo de lujo y me sentó en un banquito alto. Recuerdo que en ese momento le tomé la mano con la que acercaba el tazón gigante. Le hice una leve caricia como recorriendo un paisaje lejano y exótico… y con esa inocencia de los 7 u 8 años le pregunté: “¿Vos sos viejita Lala?”.

Lala, así le decíamos todos sus nietos. Ella dejó escapar una carcajada… supongo porque desde sus casi 50 años la pregunta le pareció graciosa. Luego hizo una pausa y me dijo: “Una vez leí una frase que me gustó mucho… y es que uno es joven cuando tiene más proyectos que recuerdos. Y yo tengo todavía muchos proyectos.”

Yo le escuché aquél descargo sin entenderlo. Supuse que mi abuela había contestado que sí, después de todo, yo la veía viejita. Pero la frase la fui recordando con ella muchos años más, hasta el día en que ella se fue de este mundo. Yo estaba a punto de terminar el colegio secundario y el día en que murió me pareció una mujer increíblemente joven para morir.

Comento esto de la juventud y los proyectos y los recuerdos en esta semana en que la Revista española Cambio 16 publicó el reportaje que el periodista español residente en Colombia, Ricardo Angoso le hiciera al General Videla en su prisión del penal federal de Campo de Mayo el pasado 18 de enero.

Ahora que la entrevista que ningún medio de Argentina quiso publicar, pero que una vez publicada por el medio español, cuyos directivos son de la izquierda española, todos levantaron en Argentina. Digo, ahora que las palabras del ex Presidente de facto de Argentina dieron la vuelta al mundo y pasearon por todo el país, les comentaré… más allá de las miles de conjeturas que se han hecho desde el poder y desde el periodismo, algunos detalles de su gestación. Hace unos años, junto a un grupo de personas que fueron víctimas directas e indirectas de los violentos años 70 de Argentina, creamos una asociación civil llamada Pacificación Nacional Definitiva con el propósito de trabajar para una Argentina pacificada con su historia y reconciliada con su pasado. Ante un Estado que tomó como bandera reavivar los dolores de las muchas heridas que esperan en vano cicatrizar, comenzamos a trabajar en pos de una pacificación nacional que en un futuro nos encuentre reconciliados con nuestra historia y curados de nuestros dolores recientes. Todos en paz, pensando más en un futuro en común que en un pasado de rencores. Sabemos que el trabajo es arduo y que en las épocas que corren, la reconciliación nacional se asemeja más a una utopía que a otra cosa.

Y fue en ese marco que pensamos que sería bueno para todos escuchar el pensamiento de uno de los actores principales de esa época Argentina que al gobierno de hoy lo encuentra embarcado por recordar y azuzar a tiempo completo. Pensamos que escuchar la versión del General Videla sería un paso adelante en esa tarea ardua de reconciliarnos con nuestra historia reciente.

Días pasados unos de nuestros socios fundadores acompañado por el periodista español Sr. Ricardo Angoso, concurrieron a la Unidad Penal de Campo de Mayo a visitar a un amigo en común. Luego de sortear todos los requerimientos reglamentarios, consultas radiales entre el personal de servicio penitenciario –encargados de la custodia de penal- pudieron acceder al predio donde se encuentran los militares detenidos como Presos Políticos.  Sorpresivamente se abrió la puerta de la habitación/celda donde se desarrollaba la amena reunión y apareció el General (R) Jorge Rafael Videla. Pasados unos minutos y luego de las habituales presentaciones de rigor, el Sr. Ricardo Angoso le preguntó si no tenía inconveniente en que tomara nota de sus dichos y si le permitía formularle algunas preguntas en su condición de periodista extranjero. Videla accedió.

La entrevista se publicó en España el pasado lunes, y el miércoles explotó en Argentina y en el mundo. Y curiosamente, los mismos medios que pusieron reparos en entrevistar a Videla o publicar en exclusiva la entrevista, demostraron voracidad por transcribir la entrevista publicada en España y conocer al periodista español que la había “conseguido”.

Tres cosas destaco de todo esto. Primero, la grandeza del ex Presidente de facto para contestar todas las preguntas sobre todos los temas. Recomiendo la lectura de la entrevista, pero una lectura libre de prejuicios. Quien así lo haga, podrá encontrar responsabilidades asumidas, arrepentimiento ante los errores y sobre todo, la perspectiva histórica y política de aquella época. También encontrará críticas al poder político de ayer y de hoy.

Otro punto a destacar es que, si bien ningún medio de Argentina se animó a dar el paso para la entrevista, una vez publicada en Cambio 16, todos abordaron la entrevista con mucha seriedad, aún aquellos medios de la corporación del Estado. Y esto ha sido así pues las palabras de Videla conllevan el respeto y la fuerza de una verdad histórica que, nos guste o no, fue la realidad histórica que vivió nuestro país. Y el tercer punto que destaco es el profesionalismo del periodista Ricardo Angoso, al que lo entrevistaron desde más de 50 medios y, ante la pregunta reiterada: “porqué entrevistar a Videla”, contestó con un ejemplo de periodismo: “Porque todos tienen el derecho a hablar y a ser escuchados”.

El camino es largo y es arduo. Aún somos una sociedad con más recuerdos que proyectos. Una sociedad envejecida por lejanos y absurdos desencuentros. Nuestra obligación como sociedad es hacer del país un país más joven… reunidos todos en los proyectos del futuro, antes que arrebujados en los recuerdos dolorosos de un pasado inevitable”.

Horacio R. Palma
El Dia de Gualeguay
Gualeguay
E. Rios

¡Amalita… te vamos a extrañar, gracias por tu ejemplo!


Ayer nos abandonó Amalia Lacroze de Fortabat, Amalita para todo el país… era única. Empresaria, emprendedora solidaria, coleccionista y una de las mayores mecenas del país,.

Hacemos llegar nuestras sinceras condolencias a su única hija, Inés Lafuente y a sus tres nietos, Alejandro y Bárbara Bengolea y Amalita Amoedo.

Sus restos serán inhumados hoy, a las 11.30 en el cementerio de la Recoleta. La salud de Amalita se había deteriorado en los últimos tres años, y especialmente en el último mes. Había sufrido una fractura de cadera, por la que debió ser sometida a varias cirugías.

Previsora, había dispuesto hasta el último detalle sobre cómo deseaba ser su despedida, y ayer su familia cumplió fielmente con su voluntad, con un hermetismo absoluto.

En los últimos años, Amalita había ahondado su fe y se refugiaba, solitaria, en la palabra de Dios.

Distintas instituciones, como la Policía Federal, la Prefectura Naval, la Liga Naval, junto con la empresa Loma Negra y la señora Ernestina Herrera de Noble enviaron coronas de flores. Y en las redes sociales se multiplicaron las voces que la evocaron como "una de las personalidades más destacadas de la Argentina en el siglo XX, una mujer con un brillo difícil de igualar, que prestigió a los argentinos en los múltiples círculos en actuó".
SOLIDARIDAD

Quienes ayer recordaron su trayectoria destacaron su pasión por el país, que se reflejaba en las fiestas que solía dar, en las que se ejecutaban piezas de tango y de folklore y que inevitablemente concluían con un brindis "por la Argentina".

Esa generosidad y espíritu de solidaridad se vieron reflejadas en la Fundación Fortabat, fundada 35 años atrás, cuyo objetivo promordial fue impulsar iniciativas u obras de carácter educacional, cultural, artístico, benéfico, social, deportivo y filantrópico. También todo aquello que beneficie directamente al bien público y a la promoción de la investigación científica, además de conceder becas de estudio y premios relacionados con la literatura, la pintura y las artes visuales. Su aporte mereció diversos reconocimientos, entre ellos el premio Konex de Platino.

Siempre atenta a atender las inquietudes de las organizaciones que recurrían a ella en busca de apoyo económico, solía darles respuestas satisfactorias. Así, en forma personal o a través de la fundación, colaboró con escuelas, centros culturales, comedores, asilos, hospitales, talleres protegidos y casas de salud, con ex combatientes de Malvinas, con damnificados por desastres naturales y con la educación de grupos desfavorecidos.

Lacroze de Fortabat, quien presidió durante varios años la Fundación de la Policía Federal Argentina, era propietaria de Ecocemento, Lomax, Recycomb, Ferrosur Roca y Estancias Unidas del Sur, entre otros bienes. Durante más de una década guió los destinos del Fondo Nacional de las Artes y fue la fundadora de la Fundación Teatro Colón.

El adiós a una gran mujer.

En aquellos años...

A finales del año 1975, como un barco a punto de naufragar, la situación de Argentina era dramática. El irreversible proceso de deterioro en todos los órdenes había comenzado el 1 de julio de 1974, cuando muere el general Juan Domingo Perón y accede a la presidencia del país su compañera de la fórmula presidencial, María Estela Martínez Perón.


El terrorismo, que golpeaba con fuerza desde la extrema derecha y la extrema izquierda, sobre todo a través de la Triple A y los Montoneros, respectivamente, era ya un problema de dimensiones nacionales y desbordaba a los cuerpos de seguridad. Atacaba con fuerza a todos los sectores sociales, pero especialmente a las Fuerzas Armadas y a los Fuerzas Policiales y de SeguridadEl Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), de extrema izquierda, era otro de los grupos terroristas que estaba en la batalla política a través de las armas y era el responsable de numerosos atentados, rivalizando en crueldad y desproporción en sus actos -causando numerosas víctimas civiles- con los fanatizados montoneros, el objetivo del ERP era lograr una “zona liberada” en la provincia de Tucumán a fin de solicitar la intervención internacional, posibilitando de esa manera el apoyo logístico y militar de la Cuba castrista.

La situación económica no era menos dramática y el clima de contestación, ante la pérdida de poder adquisitivo por parte de los trabajadores, era muy alto, el país estaba al borde de un estallido social, mientras la clase política padecía una suerte de afasia colectiva ante la manifiesta incapacidad e inutilidad de la presidenta en ejercicio. Nadie sabía a ciencia cierta hacia dónde iba el país, el viaje hacia ninguna parte comenzado hace décadas por los peronistas no parecía tener fin. La corrupción sindical no conocía límites, era una cuña enclavada en el poder y los “gordos de la CGT” aprovechaban al máximo la situación, al igual que el terrorismo golpeaba donde podía.

Argentina se encaminaba, si alguien no lo remediaba, hacia una guerra civil o hacia una caótica situación de anarquía y desgobierno que podría tener fatales consecuencias, sin descartar que el ala más izquierdista del peronismo, los Montoneros que había echado de la Plaza de Mayo apenas hacia unos meses el general Perón, a los que denominó sin ambages como "estúpidos e imberbes", se hiciera con el poder en un momento de crisis y abierta descomposición. Ver en la página a la  derecha: "LISTADO CRONOLÓGICO DE LOS PRINCIPALES ATENTADOS Y ATAQUES TERRORISTAS OCURRIDOS ENTRE 1969 Y 1979"


Todos los sectores sociales, desde la patronal hasta la Iglesia católica, pasando por las Fuerzas Armadas, los partidos políticos, los sindicatos y casi todas las confesiones religiosas, estaban sumamente preocupados por la deriva que había tomado el régimen peronista. Aparte de la desaparición del elemento carismático, que era Perón, estaba la nefasta sucesión que había dejado como legado el difunto caudillo.
Los atentados se sucedían sin parar e incluso el ERP ya contaba con un frente abierto en Tucumán, es decir, un territorio "liberado" por los comunistas para construir su "paraíso socialista” al estilo de la isla-prisión de Cuba. En estas circunstancias tan difíciles, un nuevo factor vino a unirse a la zozobra y desespero que surcaba por todo el país: la presidenta tuvo que apartarse del poder, en septiembre de 1975, por enfermedad y estuvo estuvo de licencia por razones de salud durante una larga temporada (13 de septiembre hasta el 16 de octubre de 1975)

Había que hacer frente a una situación caracterizada por el vacío de poder, la parálisis institucional, la creciente anarquía y el accionar cada vez más osado de los grupos terroristas. En resumen, había que tomar medidas urgentes y efectivas para gestionar un colapso no ya de la maquinaría del Estado, sino del país en general.

Y los hechos se precipitaron rápidamente: el 13 de septiembre de 1975 la presidenta Martínez solicitó licencia por motivos de salud, asumiendo  Italo Luder, como presidente de la cámara alta argentina, la primera magistratura del país, hasta el 16 de octubre, en que regresaría de nuevo la mandataria tras su retiro, visto casi con alivio por los argentinos dada su supina ignorancia y escasas dotes para el manejo de la Nación en una situación tan compleja.

LOS DECRETOS DEL PRESIDENTE LUDER
Fue entonces y no después, durante su ejercicio de la presidencia provisional por enfermedad de la presidenta, cuando Luder firmó los  controvertidos decretos 2770, 2771 y 2772 , por los cuales se creaba un Consejo de Seguridad Interior integrado por el presidente de la Nación y los jefes de las Fuerzas Armadas, extendiendo a todo el país la política de "aniquilar" la perniciosa acción de los grupos subversivos que se había iniciado unos años antes sin que nadie les hubiese puesto coto.


Así se puso en marcha el Operativo Independencia contra las guerrillas de orientación comunista que operaban en Tucumán. Como vemos, estos hechos se producen mucho antes de la intervención militar de marzo de 1976, y los decretos firmados por Luder constituyeron la columna vertebral legal que sirvió a las Fuerzas Armadas para iniciar la guerra contra la subversión y justificar muchos de los acontecimientos que después ocurrieron. 

Pero, lamentablemente, María EstelaIsabelita, regresó de nuevo al poder  a finales de octubre, como ya hemos dicho, y la situación siguió deteriorándose de una forma imparable. En las Navidades de 1975, como parte de una agonía que no se detenía, el país se hundía entre la desesperanza y la resignación, la apatía y el hastío ante lo que sucedía.

Fruto de este estado de cosas y del mal gobierno ejercido por los peronistas, el 23 de diciembre ocurrieron los incidentes de Monte Chingolo, cuando un comando fuertemente armado y pertrechado del ERP formado por varios cientos de hombres intentó tomar unas instalaciones militares y hacerse con un importante y estratégico arsenal de armas. El ejército argentino, en una acción ejemplar y eficaz, respondió a los insurgentes y les causó unas cien bajas, según fuentes oficiales de la época.

La revista católica Criterio escribía en su editorial:"… Es posible decir que el saldo impresionante (…) del episodio de Monte Chingolo, produjo en muchos un sentimiento de alivio: cien muertos son cien enemigos menos, y si fueron más mejor, cualquiera haya sido la manera de su muerte".

LA SUBLEVACIÓN DEL BRIGADIER CAPELLINI
La sublevación del Brigadier Orlando Jesús Capellini, tuvo lugar luego de que Ítalo Argentino Luder se negara a sustituir a la presidente que se encontraba con uso de licencia por enfermedad, tal como se lo habían sugerido los titulares del Ejército Argentino, la Fuerza Aérea Argentina y la Armada de la República ArgentinaJorge Rafael VidelaHéctor Luis Fautario y Emilio Eduardo Massera respectivamente. Esta noticia enfureció a Capellini como a sus seguidores, que comenzaron a planear una sublevación.

María Estela Martínez de Perón volvió a ocupar su cargo el 16 de octubre de 1975. Un día después, el Almirante Emilio Eduardo Massera y el Teniente General Jorge Rafael Videla decidieron que para marzo de 1976 destituirían a la presidente, sin embargo el Brigadier General Héctor Luis Fautario no apoyó bajo ningún punto de vista la idea de interrumpir nuevamente el orden constitucional.

En una reunión que tuvo lugar en Campo de Mayo entre Jorge VidelaEmilio MasseraRoberto Viola y Armando LambruschiniMassera afirmó que había que sacar a Fautario del medio, y se le comunicó dicha determinación al entonces Brigadier Orlando Ramón Agosti. En definitiva, se estaban planeando dos golpes al mismo tiempo.

El grupo liderado por el Brigadier Orlando J. Capellini se reunió el 17 de diciembre y decidieron iniciar el golpe el 18, cuando se anunciara quiénes serían los militares de la aeronáutica que pasarían a retiro, y uno de ellos era Capellini.

A las siete y media de la mañana del 18 de diciembre un grupo de comodoros detuvieron al titular de la Fuerza AéreaBrigadier General Héctor Luis Fautario junto a los brigadieres Francisco CabreraRoberto Donato Bortot y Rubén Bonoris cuando se encontraban por realizar un viaje a Córdoba. Fautario fue encerrado en una habitación sin custodia en el Taller Regional de Quilmes y sus subordinados también detenidos fueron llevados a Morón.

Ante esta situación, el ministro de Defensa Tomás Vottero se reunió con Videla y Massera, quienes le propusieron nombrar a Agosti como jefe de la Fuerza. Luego del encuentro, el ministro redactó el decreto de designación 3971, que nombraba a Orlando Ramón Agosti como titular de la Aeronáutica, y se fue a Olivos para que lo firmara la presidente.

Fautario logra salir de su lugar de encierro y se dirige a la Casa Rosada, donde pide hablar con la presidente, ante la negativa que recibió, le manda a decir por medio del edecán aeronáutico que le darían un golpe de estado en marzo de 1976.

La sublevación fue aplastada cuatro días después de su inicio cuando la VII Brigada Aérea fue bombardeada y luego de que los tres comandantes dieran su apoyo al gobierno.
Esta revuelta sacó del medio al Brigadier General Héctor Fautario y al Subjefe del Comando de la Fuerza AéreaBrigadier Mayor José María Klix y al resto de los brigadieres mayores, quienes no adherían a ningún golpe de Estado.

Así, lentamente, el país se encaminaba por el camino de la violencia terrorista. Pero lo peor era la ineficiencia política hacia una certera guerra en la que, seguramente, los subversivos podrían llegar al poder por la vía armada. Eran los tiempos de la guerra subversiva contra el poder establecido, democrático o no, y en los que la izquierda defendía la estrategia de ese aventurero y pistolero llamado Ernesto Che Guevara que llamaba a incendiar todo el continente, creando "uno, dos, tres Vietnam". Los comunistas, en aquellos tiempos aciagos, no ocultaban su estrategia final de llegar al poder por las armas aprovechando la "inocencia" de los "idiotas útiles" que decía Lenin, que en la Argentina estaba claro quienes eran: los peronistas.


El nuevo año, 1976, tampoco trajo mejores presagios y cada vez quedaba más evidente la tirantez entre unas Fuerzas Armadas obligadas a luchar en desigualdad de condiciones frente a un enemigo despiadado y un poder oficial que no hacía todo lo posible para ganar la guerra, para frenar a la subversión, en definitiva.

Así las cosas, en enero de 1976 había suficientes señales de que el período peronista iniciado tras las elecciones de 1973 estaba agotado y consumido, sobre todo debido a la ausencia de un poder político real y un sentido de autoridad del que carecía, desde luego, la viuda de Perón. El comienzo del año 1976 fue especialmente violento y los atentados del ERP, los Montoneros y del grupo ultraderechista Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) se sucedían por doquier. Argentina se enfrentaba a una verdadera guerra y la gravedad de la situación era reconocida en casi todos los cables diplomáticos y medios de comunicación. No se podía ocultar ya el drama.

Como muestra de la gravedad de la situación, el 15 de marzo de 1976 fracasa un atentado contra el Comandante General del Ejército, el teniente general Jorge Rafael Videla, mediante un coche bomba accionado a distancia, colocado en la zona de estacionamiento cerca de una entrada lateral al Edifico Libertador, en el centro de Buenos Aires. Videla salva su vida por un instante, ya que su auto acababa de ingresar al edificio; el resultado fue la muerte de un civil inocente y otros 23 heridos, entre los que destacaban varios coroneles, suboficiales, soldados y también civiles. El atentado se producía apenas 9 días antes de la intervención militar que puso fin al desgobierno de la fallida presidenta María Estela Martínez de Perón.

Paradójicamente, desde el poder más que hacer frente a la amenaza terrorista se "promocionaba" a la Triple A, que comandaba un ministro de la viuda y presidente, el conocido ultraderechista José López Rega, apodado como "el brujo", y que fue secretario privado del mismo Perón y después de María Estela. Esta alianza tácita entre el poder oficial y las organizaciones terroristas revelaba fielmente el carácter anárquico y poco sujeto al orden del movimiento peronista. López Rega, amigo íntimo de Perón, era el representante más genuino de la derecha peronista y fue procesado por asociación ilícita, decenas de homicidios y desapariciones y secuestros. López Rega era el emblema de toda una época caracterizada por el despropósito y el manifiesto desgobierno.


José López Rega el 11 de julio de 1975 fue obligado a renunciar a su cargo tras las violentas reacciones al plan económico promovido por su protegido Celestino Rodrigo (quien también debió renunciar a su cargo), y fue nominado embajador itinerante, se refugió en España. López Rega abandonó España y se refugió en Suiza, donde viviría cerca de Ginebra hasta 1982, cuando fue descubierto por un fotógrafo. Escapando de la notoriedad, huyó a Bahamas, donde vivió hasta 1986, alternando su residencia con Miami.


Foto representativa de la época, tomada en un acto en la CGT:
Lorenzo Miguel (Jefe de la Unión Obrera Metalúrgica) – Isabelita – Casildo Herrera (Secretario General de la CGT) – Emilio Mondeli (Ministro de Economía)

En esa oportunidad y dirigiéndose a los sindicalistas, mientras señala al ministro y decía “no lo molesten al gordito”.

Roberto José Rosales                                                                         Ricardo Angoso