miércoles, 22 de mayo de 2013

LESA HUMANIDAD: PROCESARON A EX DIRECTIVOS DE LA EMPRESA FORD


Lo dispuso la jueza federal Alicia Vence. Alcanza a Pedro Müller, Guillermo Galarraga y Héctor Francisco Jesús Sibilla. En la causa se investiga el secuestro de 24 obreros de esa compañía automotriz, ocurridos entre el 24 de marzo y 20 de agosto de 1976.

La jueza Alicia Vence, titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de San Martín N° 2, dictó el procesamiento sin prisión preventiva de Pedro Müller, Guillermo Galarraga y Héctor Francisco Jesús Sibilla, ex directivos de la empresa Ford, por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.

En la causa se investigan los secuestros de 24 obreros de esa fábrica automotriz, ocurridos entre el 24 de marzo y el 20 de agosto de 1976.


Los tres acusados fueron considerados partícipes primario de los delitos de privación ilegal de la libertad doblemente agravada por haber sido cometida por abuso funcional y con violencia y amenazas, reiterada en 24 hechos, nueve ellas agravadas por haber transcurrido más de un mes e imposición de tormentos, reiterado en 24 ocasiones, todos los cuales concurren realmente entre sí.

Asimismo se ordenó trabar embargo sobre sus bienes, cada uno hasta cubrir la suma de $750.000, y se les impuso el cumplimiento de las siguientes condiciones bajo apercibimiento de revocar el beneficio de la libertad provisional: no ausentarse de su domicilio por un lapso mayor de 24 horas y comunicar cualquier cambio de residencia, comparecer mensualmente a la delegación de la Policía Federal Argentina con jurisdicción en su domicilio del 1° al 10° día de cada mes.

Según la resolución, se les imputa a Müller -en su carácter de gerente de Manufactura-, Galarraga -en su carácter de gerente de Relaciones Laborales- y Sibilla -en su carácter de jefe de Seguridad-, el haber arbitrado los medios necesarios para señalar e indicar, al personal militar del ámbito jurisdiccional de la Zona de Defensa IV del Comando de Institutos Militares, a los delegados y empleados Pedro Norberto Troiani, Carlos Rosendo Gareis, Jorge Enrique Constanzo, Marcelino Víctor Reposi, Adolfo Omar Sánchez, Francisco Guillermo Perrotta, Juan Carlos Ballestero, Pastor José Murúa, Rubén Manzano, Juan Carlos Amoroso, Fernando Mario Groisman, Luciano Bocco, Juan Carlos Conti, Ricardo Avalos, Vicente Ismael Portillo, Carlos Alberto Propato, Luis María Degiusti, Eduardo Norberto Pulega, Hugo Adolfo Núñez, Rubén Traverso, Raimundo Cayetano Robledo o Mirco Robledo, Carlos Enrique Chitarroni, Roberto Cantelo y Héctor Subarán, de la empresa Ford Motors Argentina SA, para que de ese modo pudieran ser detenidos por las fuerzas militares, y así ejecutar el plan de represión implementado por el entonces gobierno militar en el interior de esa empresa.

Se destaca que también debió haber sido llamado a proceso Nicolás Enrique Julián Courard, quien se habría desempeñado como presidente de la empresa Ford pero, según consta en autos, habría fallecido en el año 1989 en la República de Chile.

“Concretamente, a los nombrados se les imputa el haber facilitado los datos personales de cada uno de los empleados involucrados, junto a sus fotografías -glosadas a sus Legajos personales de la empresa- y domicilios particulares, para que de esa forma puedan ser habidos. Así también se les endilga, el haber permitido que se montara un centro de detención en el interior del predio de esa fábrica, en los sectores del Campo de Recreativo y/o de Deporte, para que en sus dependientes fueran interrogados. Allí fueron, golpeados, maniatados, tapándoseles sus rostros para que no pudieran observar lo que ocurría y golpeados por el personal que intervino”, indica.



NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

MUERTO EL GENERAL JORGE RAFAEL VIDELA, COMIENZA EL JUICIO DE LA HISTORIA

por Mario Cadenas Madariaga

Hay una clara diferencia entre el juicio de los jueces y el juicio de la historia.

El general Videla ha sido condenado por la actual justicia argentina por haber cometido crímenes de lesa humanidad. Ninguno de estos juicios ha llegado a la instancia internacional que corresponde de acuerdo con el derecho argentino. Por tanto las sentencias no son definitivas.


En la competencia de tales tribunales no se encuentra la facultad de examinar las causas o motivos políticos o institucionales que han justificado, en la conciencia de sus autores, la comisión de tales hechos. Más aún es de presumir que todos los jueces que lo han condenado participan de los valores políticos de dicho jefe del Ejército argentino, que eran la defensa de la democracia y la república, contra una amenaza manifiesta y confesa de su sustitución por un régimen marxista.

Por esta circunstancia hay una evidente contradicción entre el encarcelamiento de los que hicieron posible el restablecimiento de la democracia y la república en el año 1983, con la derrota de las fuerzas militares que proponían derogarla, y el culto generalizado de este regreso a las instituciones tradicionales de nuestra organización constitucional.

El juicio de la historia tiene una latitud mucho mayor que la justicia de los jueces. Indagará sin limitaciones legales sobre los verdaderos motivos y los procedimientos utilizados de todos los autores del Proceso Militar y civil de 1976 a 1983, para dar el juicio definitivo de la sociedad. Pero también indagará en la conducta de la subversión y de las autoridades constitucionales y juzgará de acuerdo con los mismos principios.

La eterna diferenciación de los medios y los fines.

En la ética y la política de todos los tiempos se ha admitido o no la utilización de ciertos medios, en función de los fines perseguidos.


Se glorifica la Revolución Francesa no obstante las decenas de miles de ejecuciones injustificadas que dispuso. Se admiten los bombardeos atómicos de las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaky para adelantar el fin de la de la Segunda Guerra Mundial en el Asia y evitar el eventual mayor número de víctimas que significaría. No afecta la gloria de Simón Bolívar la guerra a muerte que dispuso contra los españoles, en un momento de la guerra de la Independencia. Se callan o se ocultan las ejecuciones sin juicio cometidos por los maquis franceses y los partisanos italianos al fin del Segunda Guerra Mundial, después de la victoria. Actualmente en la guerra contra el terrorismo se llevan a cabo ejecuciones y torturas, no admitidas por las leyes internas de los países que los llevan a cabo.

Existe una larga doctrina católica a favor de las guerras justas, que comienzan con Santo Tomas de Aquino y San Agustín, lecturas permanentes del general Videla.


En la historia de todos los países el juicio histórico ha terminado justificando las guerras internas y externas que han contribuido a la formación de la Nación y de sus instituciones fundamentales.

Es particularmente importante valorar el grado de independencia de criterio que tiene una persona para decidir su propia conducta, como es el caso de los militares, para juzgar finalmente su responsabilidad,

La justicia actual tampoco podrá evitar el juicio de la historia.



La justicia que condenó a las autoridades del Proceso por crímenes de lesa humanidad va a ser a su vez juzgada por la historia, por varias razones fundamentales:

1) Por qué, en esa guerra entre la subversión y la represión, se limitaron a juzgar solamente a una de las partes, cuando es de toda evidencia, que los métodos aplicados fueron similares, en el sentido que se realizaron ejecuciones sin juicio, se practicó la tortura y el secuestro, por ambas partes.

2) Por qué razón se eludió la aplicación de principios establecidos en la legislación penal del país, en el caso de los inculpados por delitos de lesa humanidad. Por ejemplo cuando no siendo peligrosos, por carecer de razones para repetir sus conductas, y por su edad y estados de salud totalmente quebrantados, no se le permitieron el cumplimiento de las penas en sus domicilios; o mantenerlo detenidos sin condena ni procesamientos decretados, mas allá del límite que permite la ley.

3) Porque la justicia eludió la investigación de los casos de violación de lesa humanidad realizados por la subversión, o antes del 24 de marzo, o no inculpó a las autoridades civiles que ordenaron, por decreto del Poder Ejecutivo Nacional, el aniquilamiento de las fuerzas de la subversión. Porque la amnistía fue justificada para unos casos y para otros no.

Es imposible negar la lógica en forma perdurable.

Es imposible negar la lógica, sin destruir las posibilidades del propio desenvolvimiento, porque la lógica esta en la naturaleza de las cosas y rige el orden natural. La lógica no fue creada sino descubierta por el hombre.


Al decretar el juzgamiento de la Junta Militares en 1983, acogerse al sistema de la Constitución Nacional vigente, y eximir de todo procesamiento a los lucharon por instituir un sistema de dictadura del proletariado, había una contradicción flagrante.

Tal contradicción desaparece si aquel plan fue sólo un primer paso de un proyecto más amplio y de largo plazo, de reformar el sistema constitucional vigente, que comenzaba con la destrucción de las fuerzas armadas y de seguridad, seguía con un progresivo fortalecimiento del Poder Ejecutivo Nacional, continuaba con el sometimiento de la justicia, de los medios de prensa y de los derechos individuales y finaliza con la institución de un sistema de partido único. Esta secuencia está extraída de la experiencia de las tres últimas décadas, faltando solo la implementación de la última parte, que se asoma con las formaciones fanatizadas, resueltas a imponer sus criterios por la fuerza, siguiendo un sistema de mando centralizado.

Contra este plan todo parece indicar que hay una reacción generalizada y mayoritaria y esto se afianzará en poco tiempo más porque nos hallamos en un momento bisagra que originará un nuevo período histórico.

Los que quieran conocer mi pensamiento en forma más amplia me remito al Capitulo IV de la parte II de mi libro “Argentina, la gran transformación necesaria”.



NOTA: Las imágenes no pertenecen a la nota original.

martes, 21 de mayo de 2013

LA CORRUPCIÓN Y EL FRAUDE DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

GRAVE DENUNCIA DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA


CUIDADO ARGENTINOS... QUE NO NOS HAGAN LO MISMO

CASTAÑO OSCURO

Queridos amigos:

La locución coloquial “se pasa de castaño oscuro” se emplea para hacer referencia a una situación o individuo que está a punto de excederse  o sobrepasar los límites de lo tolerable.  En este momento, esa expresión describe el sentimiento que nos embarga ante los avances que el gobierno de Cristina Fernández realiza sobre distintas cuestiones institucionales y el estado de gravedad en que se encuentran variadas áreas que definen el funcionamiento normal de nuestra sociedad.


Comenzamos con la cuestión de la corrupción. Desde que el periodista Jorge Lanata logró sacar el tema de los cajones de una parte de la justicia, genuflexa  y rendida a las presiones del poder, para instalarlo en la agenda pública, las acusaciones se han sucedido semana a semana de la mano de personas que se van animando a romper las barreras del silencio y de las pruebas que logran ser sacadas del ocultamiento del Estado. Miriam Quiroga, la ex secretaria de Néstor Kirchner, pasó del plano televisivo a declarar ante la justicia y el arquitecto que construyó la casa del ex presidente ratificó la existencia de un recinto para valores que trajo a la realidad las historias de bóvedas  y cajas fuertes. La protección que recibieron las empresas de  Lázaro Báez de parte de la Unidad de Información Financiera también fue noticia y el escándalo de corrupción comenzó a exceder el ámbito empresarial para apuntar a la mismísima pareja presidencial. El gobierno no puede detener este aluvión y solo atina a esperar que se empantane en los meandros de los estrados judiciales, de los que, paradójicamente, critica la lentitud  cuando se encaran causas que son de su interés.


Incapaz de ocultar los hechos, la reacción oficial ha sido tratar de acallar al mensajero. Como Lanata trabaja en medios que pertenecen al Grupo Clarín el objetivo de eliminar a este multimedios se ha tornado obsesivo. Los diputados más fieles al gobierno presentaron un proyecto de ley para expropiar acciones de la empresa Papel Prensa en la que los grupos Clarín y La Nación tienen  mayoría accionaria. Por su parte, trascendió a los medios  que, Daniel Reposo, en su carácter de titular de la Sindicatura General de la Nación, había pedido al titular de la Comisión Nacional de Valores que interviniera dicha empresa y que existía la intención de intervenir también al Grupo Clarín.


Claramente, esta situación pasó de castaño oscuro a punto tal que Mauricio Macri, gobernante de proverbial prudencia, conmovió al ambiente político con un decreto para frenar la ofensiva contra los medios habilitando a la justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a intervenir en caso de ataques a la libertad de expresión. Más allá de las objeciones jurídicas que puede tener un decreto como el promulgado, el hecho político fue contundente. Recibió el apoyo de la mayoría de los líderes opositores y el Gobernador de Córdoba se animó incluso a firmar un decreto similar. Esta imprevista ola de osadía desconcertó al gobierno, que se apresuró a desmentir sus evidentes intenciones de avanzar de hecho contra el grupo Clarín y a postergar su acción silenciadora. De este modo, quedó claro que solo la firmeza y el riesgo de ruptura son capaces de detener la voluntad oficialista de “ir por todo” que se ha puesto de manifiesto una vez más, con los ataques a los medios independientes.


Pero los frentes de ataque son numerosos y la sociedad se agota tratando de detener la acción de su propio gobierno contra las instituciones de la república. Las controvertidas leyes de reforma de la justicia  fueron aprobadas en su totalidad casi exclusivamente con los votos del oficialismo y son muchos los sectores vinculados    al ámbito judicial que esperan su promulgación, para detener sus efectos con recursos de amparo. Entretanto, el oficialismo continuó con el tratamiento del blanqueo de capitales en dólares logrando imponer su mayoría colonizada para aprobar el proyecto en  tres comisiones del Senado.  Como esta ley que abre las puertas a cualquier fondo mal habido y desalienta a los buenos contribuyentes es imparable, al menos contamos con la promesa de la oposición de anularla  y denunciar a  los blanqueadores tan pronto consigan la mayoría parlamentaria. Es una muestra más de que se va pasando el tiempo de las palabras y promesas vagas  y llega el momento de poner sobre la mesa proyectos concretos, para cuando las urnas nos devuelvan  la capacidad de poner freno a quienes pretenden avasallar la república.

el economista sueco Fredrik Erixon,
director del Centro Europeo de Política Económica Internacional
Las cosas también pasan de castaño oscuro en el ámbito económico. El director del Centro Europeo de Política Económica Internacional definió su visión acerca de nuestro país en una conferencia  convocada en la Comisión Europea con el siguiente párrafo: “En la Argentina el gobierno ha decidido aplicar doctrinas económicas reñidas con las ideas de los últimos 150 años y cerrar la frontera a la inversión”. Las consecuencias de esa situación son fácilmente perceptibles. Con los primeros fríos se ha reanudado el corte de gas a las empresas industriales por la insuficiencia del fluido. Una nación como la nuestra,  que exportaba  gas y petróleo hace unos pocos años, ha pasado a gastar miles de millones de dólares en importar energía. El transporte ferroviario está en crisis y las soluciones que ofrece  el Ministro Randazzo pasan por ralear cada vez más los precarios servicios. La falta de mantenimiento generó tragedias como la del Once y la falta de infraestructura nos castiga con muertos en cada inundación. Expropiar YPF sin pagar valor alguno por la empresa constituyó una vulgar confiscación y eso nos ha dejado sin aportantes de capital para desarrollar la potencialidad del área. ¿Cuánto ejemplos más hacen falta para aceptar que la iconoclastia económica nos está hundiendo en el fango, ya que estamos conducidos por incapaces allí adonde más falta hacen las mentes brillantes? ¿Cómo podemos pensar que la forma de competir en el ámbito aéreo es negarle a la empresa chilena LAN la posibilidad de usar los servicios que brinda la empresa estatal Intercargo a pesar de que cuente con fallos favorables en la justicia? ¿Cómo podemos conformar un mercado de integración regional negando a los vecinos la posibilidad de exportar sus productos a nuestro país burlando los pactos y compromisos establecidos? Para decirlo en palabras sencillas, lo que la Argentina hace en materia económica no es heterodoxia. Es actuar con arbitrariedad y necedad, y la necedad conduce al desastre.

El viernes 17 de Mayo fue el día de la Armada con muy poca atención oficial y sin buenas noticias. Recibimos la amarga novedad de que  no se pudo completar el reaprovisionamiento de las bases antárticas  y de que el transporte urgente de repuestos se hizo con un  avión Hércules,  gentilmente facilitado por nuestros maltratados hermanos uruguayos, por carencia de aeronaves propias disponibles.


Ese mismo día se conoció la noticia del fallecimiento de Jorge Rafael Videla, presidente de la primera Junta Militar que gobernó al país en nombre del Proceso de Reorganización Nacional. Videla brindó un último servicio al gobierno, seguramente no deseado, al permitirle distraer a la opinión pública con una catarata de declaraciones, comentarios y vituperios que se prolongaron durante todo el fin de semana  y que llegaron al extremo de escuchar decir al periodista deportivo Marcelo  Araujo en medio de un partido de fútbol: “ha muerto un genocida, espero que nunca descanse en paz”. Esa fue una triste síntesis del tenor de lo escuchado.

Videla fue juzgado y condenado durante el gobierno de Ricardo Alfonsín, junto al resto de los integrantes de las juntas,  por los métodos utilizados para combatir a la guerrilla subversiva y marxista y aceptó dignamente su responsabilidad y su condena. Posteriormente fue indultado, junto a los principales líderes guerrilleros, durante la presidencia de Carlos Saúl Menem. Cuando Néstor Kirchner accedió a la presidencia en el año 2003 reabrió los juicios de los  miembros de las juntas  y de todos los militares que habían sido indultados y eximidos de juzgamiento por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Para ello fue necesario vulnerar principios universales del derecho, anular leyes y cometer  aberraciones tales como aplicar legislación en forma retroactiva. Contó para eso con el apoyo de legisladores de casi todos los partidos con representación parlamentaria, con el aval de la justicia y la poderosa voz de los medios que contribuyeron a adoctrinar a la sociedad.


No es sorprendente que todos esos sectores (medios, justicia y legisladores) estén hoy presionados por los abusos de este mismo gobierno, ya que una vez que se acepta la burla al derecho esta nunca queda circunscripta a un determinado grupo o sector. Videla volvió a la cárcel pero, lamentablemente, su juzgamiento actual careció de la legitimidad de origen necesaria para diferenciar justicia de revancha.

Es paradójico que quien fue juzgado y condenado por un Estado supuestamente celoso  de los derechos humanos muriera a los 87 años en una celda sin la atención médica adecuada a su edad y condición física, o sea sin que se respetaran sus derechos humanos básicos, situación  ésta que ya se ha repetido en más de dos centenares de casos  y que amenaza a otros cientos de militares detenidos en similares condiciones.


La muerte de Videla debería servir para cerrar un ciclo, revisar objetivamente la legalidad de los juicios en curso y promulgar una amnistía que cierre una dura etapa de la historia argentina. De lo contrario, tarde o temprano la justicia caerá sobre los líderes guerrilleros que han eludido su castigo, incluyendo a muchos que hoy ocupan posiciones de gobierno y continuaremos con la ronda interminable  de la venganza. Para las falsas Organizaciones de Derechos Humanos que en realidad trabajan como Organizaciones Reivindicadoras de las Bandas Terroristas, es el momento de ampliar los juicios para caer sobre empresarios, miembros del poder judicial y cualquier adulto que fuera mayor de edad entre 1976 y 1983, que no se sume a su prédica envenenadora y al cual se le pueda sacar algo. Pero ya llevamos demasiado tiempo cargando esta rémora y definitivamente ha pasado de castaño oscuro para tornarse en un proceso definitivamente negro. Que la muerte de Videla sirva al menos para iniciar una nueva etapa. 


Para cerrar este informe quiero mencionar unos pocos temas políticos. Quedan apenas poco más de tres semanas para que finalice el plazo para presentar las alianzas electorales para las primarias de Agosto. Algunos dirigentes como Daniel Scioli y Sergio Massa están dejando pasar la última oportunidad electoral para diferenciarse del gobierno que desde el Frente para la Victoria está demoliendo las bases de la Argentina. Allá ellos, porque pierden la posibilidad de ser una alternativa creíble. Desde el llano, quienes creemos en un modelo distinto al actual, seguimos avanzando en una Unión de Partidos de Centro que ya suma seis fuerza políticas  y que trabaja con una comunidad de principios básicos en un proyecto en que la libertad, la creatividad, el orden y la responsabilidad reemplacen al festival de corrupción y avance del Estado a que tratan de someternos. Esperemos que la sociedad reaccione y analice estas y otras  propuestas dignas, antes de que el color de nuestra Argentina pase del castaño oscuro al deprimente negro del fracaso o al temido rojo de la izquierda internacional.

Un abrazo para todos.

Juan Carlos Neves, presidente de Nueva Unión Ciudadana
www.nuevaunionciudadana.org 
Twitter    @NevesJuanCarlos

NOTA Y CARACTER DE LA IDENTIDAD ARGENTINA

por Patricio Lons


Las naciones pueden identificarse por su raza, credo, lengua, historia compartida o territorio, o por varias de estas condiciones juntas. Cuanto más definida es una nacionalidad, mayor conciencia tiene de si misma y mejores relaciones puede construir con otros pueblos y naciones. Cuanto mayor es la identificación con la tierra, más universal se puede ser, puede convivir mejor con otros y puede defenderse mejor. 

La identidad que nos da el cobijo necesario a nuestra alma nacional, desde el Plata a los Andes, desde la Antártida a California, es de carácter hispanocatólica. Esta se refleja en cuestiones y valores trascendentales más allá de las posturas políticas de cada sector e individuo; por ejemplo, si la mayoría de los argentinos adhieren a una Argentina que sea políticamente soberana, económicamente independiente y socialmente justa, con un liderazgo honesto, donde se valore la vida desde la concepción, el amor a nuestra tierra, el cuidado de nuestra lengua como protectora y canal de nuestras ideas, convicciones e intereses, esa mayoría adhiere a un ideal hispano católico, con raíces greco latinas, aunque sean nietos de abuelos orientales y budistas, rusos y judíos, sirios y musulmanes, sajones y luteranos o latinos y católicos, e incluso ateos de cualquier origen. 


Esta nota cultural, se ve en los valores que defendieron caudillos, soldados, federales, nacionalistas, radicales, peronistas y algunos conservadores. Tal fue su valor fundacional que en los tres primeros siglos de historia común americana, los aborígenes adhirieron a España y a la Iglesia, a punto tal que siguieron fieles al rey hasta 1834, diez años después de la última batalla en Ayacucho, ondeando la bandera de las Indias hasta ese año, bandera que ostentó el regimiento 1 Patricios y conocida como las aspas de Borgoña. 


Y en los tiempos modernos, se reflejó en el coraje puesto, por cada soldado que se sintió absolutamente acriollado más allá de su origen, en la guerra del Atlántico Sur en 1982. De tal manera que luego de la derrota, nos invadieron con sectas y nos destruyeron el idioma y la mente con la banalización de los medios, la destrucción de la educación y la cultura y la legislación que socava a la unidad familiar. 


Todo con la complicidad de argentinos que se olvidaron de serlo. Con la devastación de nuestra alma, avanzar sobre nuestras riquezas, fue solo un paso, fue el avance esperable de intereses extranjeros sobre nosotros. Ese carácter que hace a nuestro espíritu, que nos permitiría permanecer como entidad y no desaparecer como una página olvidada en una biblioteca, es el que debemos recuperar para ser otra vez argentinos y cumplir nuestro destino universal.

domingo, 19 de mayo de 2013

DORMÍAMOS…Y ENTONCES LLEGO LA GUERRA

“La guerra es el arte de destruir hombres, 
la política es el arte de engañarlos.”

Jean Le Rond D' Alembert (1717-1783) 
Filósofo, físico y matemático francés.


¡Estamos en guerra! Para muchos, esta ha sido una idea difícil de asimilar, quizás porque esperan una declaración formal, un toque de clarín, o algún funcionario cortando una simbólica cinta amarilla inaugural. Olvidaron que las guerras actuales son sutiles, espectrales, no se anuncian, y transcurren en escenarios complejos, difíciles de interpretar. La guerra así, solo se hace obvia cuando pululan los muertos. Así pasó en Afganistán, en Irak, en Libia, en Túnez, en Siria: las bombas y CNN aparecieron cuando ya la guerra llevaba un buen trecho en las computadoras y en los cuerpos de inteligencia. Hoy, también en las guerras existen concesiones a la realidad virtual.


La guerra en Venezuela empezó en 2004, cuando Fidel Castro tomó el control y se inició la Operación Venecuba. Chávez encendió el mecanismo de ocupación cubana al solicitar de Castro ayuda logística para mantenerse indefinidamente en el poder. Una venta del alma al diablo, en la alegoría de Fausto. Ante una sociedad nada analítica como la nuestra, poco valieron las escasas voces de advertencia (Ej.: Blanco Muñoz, Montaner), y esta operación avanzó sin obstáculos: los cubanos se apoderaron poco a poco y metódicamente de los resortes de la nación, servicios de inteligencia, fuerzas armadas, identificación, CNE, estrategia petrolera, divisas, archivos nacionales, comunicaciones, mientras manejaban a la población con “misiones”, información falsa y noticias forjadas: los famosos distractores conocidos como “trapos rojos”. Como en toda cultura comunista, se desplegó un gigantesco aparato de propaganda. Una parte fundamental de este operativo de dominación fue liquidar la medicina pública nacional y las fuentes de producción de alimentos, sustituyéndolas por mecanismos cubanos de control y penetración social (Mercal, Barrio Adentro), asegurando de esa manera la sumisión y dependencia del pueblo. Se trabajó en socavar el ánimo y la moral de la gente mediante la imposición de funcionarios caricaturescos y la ridiculización de los procedimientos legales. La vida en este país se fue convirtiendo paulatinamente en lo que es hoy: una pantomima.


Se construyó una base de datos en la que cada uno de nosotros tiene un archivo en donde constan nuestros trabajos, ahorros, gustos, enfermedades, medicamentos que usamos, celulares y correos electrónicos. Hoy en Cuba saben que refresco tomas, que medicamentos necesitas, como piensas, que haces cuando viajas, quienes son tus amigos, tus parejas, con quien te acuestas, por quien votas, cuánto dinero tienes y en donde lo guardas. Te has convertido en algo muy vulnerable. Es el control total. La inteligencia cubana es hija de la extinta Alemania Oriental, cuya policía secreta llegó a ser la más eficiente y cruel del mundo. Sus cerebros son egresados de la Universidad de Ciencias Informáticas de Cuba, una tacita de plata en medio de la miseria de la isla. Son agentes expertos en computación, en estrategias y sistemas, y están respaldados por la experiencia de 50 años de dictadura comunista, y la escuela cuasi psicotrópica de la antigua KGB. Uno supone que este servicio de inteligencia solo es superado por EEUU, la OTAN, Rusia, China, y el MOSAD. No queda mucho margen para el Tercer Mundo.


Tras esta invasión, que usó a Chávez como cabeza de playa, y contó con la displicencia de una sociedad egoísta, desarticulada, y poco patriótica, hoy somos un país ocupado y sometido; Cuba manda en Venezuela a través de marionetas, cipayos, y políticos corruptos (oficialistas y opositores). La legitimidad de esta invasión cívico-militar se obtiene a través de votos garantizados, porque las elecciones de Venecuba están hechas para ganarlas siempre. La infraestructura tecnológica que permite controlar las elecciones desde Cuba ya ha sido explicada ampliamente por el general Peñaloza y fuentes en EEUU.

General de División, Carlos Peñaloza
En estos momentos vivimos la segunda etapa de esta guerra: la consumación militar. A partir de ahora habrá mucha violencia abierta, sin disimulos. Se generalizarán las persecuciones, las redadas y las alcabalas militares. Ya hemos visto en estos días fusilamientos en la calle. Hemos visto el uso de “perdigones” que no son perdigones y dejan heridas penetrantes y anfractuosas, con tejido necrótico por quemaduras, lo cual apunta a municiones especiales, expansivas, químicas, y quien sabe que más. Estas heridas pueden ser mortales, porque traspasan la pared abdominal o del tórax y exponen vísceras.


Por la calle transitan libremente escuadrones de la muerte, protegidos por el gobierno. El invasor usa tanto fuerzas uniformadas como fuerzas paramilitares encubiertas no uniformadas de forma que es muy difícil anticipar un ataque. Es guerra de guerrillas pero con un apoyo electrónico descomunal. Saben el punto exacto donde atacar para generar una muerte específica estratégica y diseminar terror al mismo tiempo

El objetivo es abatir toda forma de resistencia.

Los jóvenes interpretaron correctamente el tiempo que vivimos y se echaron valientemente a las calles, creyendo que Capriles se había convertido en el líder necesario que todos esperamos. Tenían muy claro que el enemigo es Fidel Castro, es Cuba, y que esta debe ser una guerra de independencia y no una campaña política. Por eso sus consignas eran “Fuera Cuba”, “Fuera Fidel” desde que hicieron la toma de la plaza de La Castellana.


Dejaron su sangre en las calles, fueron perseguidos, golpeados, encarcelados, humillados, torturados, y algunos hasta desaparecidos, por fuerzas militares cubano-venezolanas, como ha sido denunciado a través de las redes sociales. Y ante estos acontecimientos la mejor respuesta del “líder” fue invitar a replegarse, a tocar salsa, o a algún inofensivo cacerolazo, todo “en casa”. ¿A qué le juega Capriles? ¿Y la OEA? ¿Y UNASUR? ¿Quieren hacernos creer que el escenario de tanta violencia del estado no es un escenario bélico sino el ejercicio de una democracia muy dinámica y creativa? Así las cosas, los jóvenes guerreros fueron abandonados a su suerte. Nadie saldrá en defensa de las víctimas, y los atropellos se multiplicarán. El gobierno gana tiempo y oxígeno, puede celebrar la “coronación” en paz y obtener un desvergonzado apoyo internacional, mientras la oposición espera ingenuamente una auditoría que durará meses y que no concluirá en nada. Para Cuba no vale replegarse, no se contempla eso, no dejarán que les quiten la presa de la boca. Desde los tiempos de Alejandro es ley que la guerra trae el botín, y aquí el botín es nada menos que una potencia petrolera. ¿Es tan difícil para algunos entender que Cuba no se irá de aquí por las buenas? Remember Grenada.


¿Y Estados Unidos que dice al respecto? ¿Le están zapateando en su patio? ¿Por qué su aparente indiferencia ante el avance cubano? Por mucho menos de lo que ocurre aquí, intervinieron en países de Centroamérica. Quizás en los siguientes meses se puedan descubrir algunas de las claves escondidas detrás de esta terrible tragedia. Todo parece indicar que Venezuela es hoy la inocente víctima de una gran conspiración internacional. Nuestro país no es un país latinoamericano cualquiera, ésta es una tierra muy especial, con una situación geográfica de privilegio, con la mayor reserva petrolera del mundo, la segunda fuente de agua potable del mundo, una fuente inagotable de recursos, metales estratégicos, pesca, biomasa. Un banco genético muy rico, ecosistemas únicos, y todo esto en un territorio sin tsunamis, sin volcanes, sin huracanes, sin terremotos catastróficos, buen clima ¿Qué país del mundo puede albergar tanta riqueza? Y ahí mismito frente a EEUU. Extraña que con tanto venezolano que opina, a nadie se le ocurra preguntarse que sucede realmente aquí, que hay detrás de esta pleomórfica historia que vivimos, más allá de la evidente banalidad en las explicaciones disponibles ¿Cuánto de lo que vemos es fachada? ¿Qué planea EEUU? ¿Y qué otras fuerzas están en el juego? ¿Será esta historia algo como la película ¿“What”? de Polansky? ¿Desaparecerá el país Venezuela con la rapidez con que se hundió el Titanic, sin dar tiempo a alguna explicación razonable? ¿Acaso somos los violinistas de aquel famoso buque?


Una cosa es cierta: No esperemos un desenlace lógico. Venezuela no tiene una historia convencional, empezando por su mismísima génesis geológica, ya que en lo que es hoy el macizo guayanés se formó la Luna tras el impacto de un meteorito. Somos los padres de la Luna.

AJC

Este artículo no es mío, lo firma un AJC, sin embargo lo traigo por interesante y de tomar en cuenta. Stamper Klane.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

GENERAL JORGE RAFAEL VIDELA: EL HOMBRE QUE MOLESTABA DEMASIADO

General Jorge Rafael Videla

Harán leña del árbol caído. Le endilgarán el infierno para esconder sus propios demonios. Murió el Hombre que molestaba. Molestaba por su valentía. Molestaba por su austeridad. Molestaba por su silencio. Molestaba por su honestidad. Molestaba porque cuando habló siempre dijo la verdad. Molestaba porque nunca se quebró. Molestaba porque nunca dejó de ser soldado. Molestaba porque hizo lo que nadie: asumir su responsabilidad.


“Asumo toda la responsabilidad” dijo frente a cada tribunal que lo persiguió con saña en busca de venganza. Lo que nunca otros, él sí.

El General Jorge Rafael Videla fue presidente de facto de la República Argentina entre 1976 y 1981. Se hizo cargo del Proceso de Reorganización Nacional, tras el cual Argentina legó la democracia más estable y duradera de la historia. Y sí, la más corrupta también.

Cuando Videla pasó a retiro como militar, entregó la presidencia. Así que veleidades de dictador por lo visto, no tenía.


El General Videla no murió el viernes 17 de mayo, sino que fue asesinado por el régimen que nos gobierna. Cuando lo arrancaron de la prisión de Campo de Mayo, tenía las clavículas quebradas por una caída. En el Hospital Militar sus hijos y sus nietos debían alimentarlo en la boca. Recuperado, fue llevado al penal de Marcos Paz. Pocos días antes de su muerte, Videla, de 87 años, fue llevado a declarar en muy malas condiciones de salud. Caminaba con dificultad y había perdido de manera preocupante la memoria y la ubicación en el espacio y en el tiempo.


Ese mismo día, antes de ser llevado a declarar por millonésima vez, Videla se desvaneció en la ducha del Penal. Y a pesar de no haberse recuperado, igualmente lo arrastraron a la función del circo: tribunales. Para aquellos que no lo saben, llevar a una persona a declarar a tribunales desde el penal de Marcos Paz insume todo un día. Se lo levanta a las 4 o 5 de la mañana, se hacen los trámites mientras el preso espera arriba de una camioneta encerrado en un cubículo de medio metro cuadrado, se lo traslada a tribunales, se lo aloja en una celda, se lo lleva luego al piso del tribunal, se lo sienta durante horas, y una vez terminada la audiencia se hace el camino inverso. Con suerte, el preso que se levantó a las 4 de la mañana, vuelve al Penal a las 9 de la noche. Ese día el preso debe aguantar con apenas una vianda de pan duro. Imaginen entonces este periplo en una persona de casi 90 años con serios problemas de salud. Y sí, es lo que ocurrió, le hicieron vivir el calvario el lunes, y el viernes murió crucificado.

Unidad Penal N° II de Marcoz Paz
El General Videla estaba detenido en una cárcel que no está en condiciones de atender ni contener a personas ancianas con enfermedades crónicas. Por eso en Argentina casi no hay presos mayores de 70 años en cárceles comunes. Salvo los militares, porque para el régimen kirchnerista, en la persecución a los soldados que combatieron al terrorismo en los años 70 vale todo. Violar todas las leyes y deshacerse de todas las garantías.

Varios meses atrás, el Servicio Penitenciario Federal dijo haber recibido una amenaza de muerte contra Videla. Según ellos, la amenaza provenía del mismo penal y de algunos de sus propios camaradas. Mentira. Pero esa mentira fue la excusa para que el General Videla fuera aislado de todos sus camaradas, trasladado a un sector especial y con custodia permanente del Servicio de Inteligencia del Estado. Escarmiento por hablar con la prensa.


El jueves 16 de mayo Videla no pudo cenar pues tenía una fuerte descompostura y fue llevado al Hospital del Penal, que para que usted entienda, es una especie de sala de primeros auxilios en estado deprimente. Como no le encontraron “nada preocupante”, supongo que en la ropa, porque allí no hay complejidad para nada más que examinar un pantalón, lo volvieron a trasladar a su celda de aislación… donde fue encontrado sin vida pocas horas después. Videla tenía que morir así. El régimen necesitaba verlo morir así. Necesitaba eso para luego armar el cirko decadente de las declaraciones ampulosas.

Vianda del Servicio Penitenciario

Fue patético ver a funcionarios enriquecidos hasta la fastuosidad en la función pública, hablar de la moral de un hombre que, habiendo tenido en sus manos el país durante casi seis años, vivió en la más sencilla austeridad. Siempre me indignó la hipocresía. La de cualquiera. La de los Bulgheroni que en los 70 visitaban a Videla como grandes amigos, o la hipocresía de mi vecino que anda un 0 Km. y no paga las expensas. Yo no conocí a Videla en los 70. No bebí las mieles del Poder ni saqué réditos económicos en su gobierno, como muchos de los que ayer lo hicieron y aún así, hoy escribieron barbaridades de un hombre no se merecía esa felonía ni de los Mitre, ni mucho menos de Ernestina Herrara de Noble. Yo a Videla lo conocí en las malas, solitario y encorvado acarreando sus petates hacia una mesa de visitas en un Penal de Máxima Seguridad. El Soldado de hablar pausado, el de hablar sereno, el de hablar en voz baja... lejos de aquellas arengas a viva voz. Nos concedió el honor de darnos permiso para que Ricardo Angoso pudiera entrevistarlo. Queríamos que sus palabras no fueran sacadas de contexto, como sospechábamos ocurriría con Ceferino Reato. Lo pudimos grabar y contestó con total lucidez. Pudimos hacer publicar la entrevista en un medio de Europa. Muchos necesitábamos sus porqués. Tuve la oportunidad de decirle gracias... ahí, en la soledad de una mesa en un rincón alejado de un salón enorme de un penal de máxima seguridad. ¿Porqué gracias?, me preguntó en voz baja... General, porque cuando la Patria pasó lista usted dijo presente, y porque cuando los hipócritas y cobardes le pasaron facturas que no eran suyas, usted no dejó de ser Soldado y asumió la responsabilidad.


Yo conocí a Videla en la malas, y aún así, lo ví más Soldado que nunca. Y eso es algo que los cobardes y los corruptos no soportan, por eso vomitan lo que vomitaron.


En Argentina, los militares presos por haber combatido al terrorismo en los años 70, han sido perseguidos abiertamente, acallados deliberadamente y estigmatizados sin pudor. El Estado ha dedicado tiempo y dinero en pintar de color rosa a los grupos terroristas que asolaron a la República Argentina durante casi dos décadas. Se esforzaron en enseñar la versión de un terrorismo “idealista” y “romántico”, como una forma perversa de maquillar los violentos años escarnecidos de un país que se desangró, dolorosamente, en intestinos egocentrismos. Sin embargo, y no es casual, poco y nada podemos encontrar sobre la visión de los protagonistas militares. En los años 70 yo iba a la escuela primaria. Quiero decir que toda mi vida de adulto la viví en una democracia que, por alguna razón que nunca alcancé a comprender, intentó ocultar la historia y la palabra de los militares que tuvieron que combatir a un terrorismo impiadoso y especialmente cruel, que no dudaba en atentar con bombas, acribillar por la espalda o secuestrar a sus víctimas para luego fusilarlas en algún sótano “revolucionario”.


Unos días antes de su aislación, el General Videla les había dicho a sus compañeros de prisión que prometía ser el último en salir del Penal, si no moría antes. Y murió nomás.

Y los que se han cansado de robar el país, aprovecharon el insulto y la descalificación.

La ruta del dinero de la corrupción
Comprensible molestia. Es que el Videla soldado los ha vencido. El Videla austero, los ha puesto en evidencia. El Videla católico los ha perdonado…y el Videla “monstruo” no lo compró nadie. Solo existe en la mente de los que ayer desangraron el país para hacerse del poder, y hoy, con el poder absoluto, aprovechan para saquearlo…


General Videla... descanse en paz.

Horacio Ricardo Palma
El Día de Gualeguay
Gualeguay
Entre Ríos


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.