jueves, 1 de agosto de 2013

PARA CECILIA PANDO

Querida Cecilia:

Nos duele saber de tu justificada tristeza, sabemos de tu desigual lucha contra el poder de turno por la justa libertad de los Presos Políticos y siempre has sido un ejemplo de valor, fuerza y templanza. No estás sola, están las señoras de AFyAPPA, muchas organizaciones afines y personas que te siguen.

Desde nuestra asociación te hacemos llegar nuestro agradecimiento y solidaridad en la tarea que te has autoimpuesto.

Cariños sinceros para vos y tu familia.

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre





Estoy con una tristeza muy grande, recién acaban de llevar a mis queridos amigos (Cnel. Losito, Punchi Barreiro, De Marchi y Renés) a otro penal. Los sacaron de Marcos Paz y no sabemos a qué penal los llevaron. Estoy indignada, con mucha bronca, están jugando con la vida de estas personas y nadie reacciona. ¿Hasta cuándo? , estoy cansada de ver sufrir a tanta gente. No doy más, me siento tan impotente. Hoy son ellos y mañana podemos ser cualquiera de nosotros. Nadie se mete, nadie dice nada, todos cuidan su quintita y de esa forma el país no va a cambiar. No quiero más violencia, la gente se puede comprometer manifestándose en forma pacífica. Todos se descargan por la computadora pero en el momento de dar la cara no lo hacen.


Les pido perdón si alguno se molesta con lo que escribí, pero estoy indignada, no aguanto más, veo como destruyen a muchas familias increíbles y nadie dice nada.


Recorro los penales y veo en el estado lamentable que están los presos y no lo puedo creer, se me parte el corazón. Los están matando, los están asesinando... no puedo más.

Cecilia Pando

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

DOS RECORDATORIOS

Carta de Lectores en La Nación on line.


QUERIDA PAULA

Hoy, 1° de agosto, se cumplen 35 años del brutal asesinato de mi querida hermana Paula. Pido una oración en su memoria y en la de todas las víctimas inocentes que murieron a manos del terrorismo.

Ana Lambruschini


Sociales en La Nación on line.



JORGE RAFAEL VIDELA. - Su familia agradece las infinitas expresiones de afecto que sigue recibiendo e invitan a la misa que se celebrará en su memoria el 2 de agosto, a las 19.30, en la iglesia San Benito Abad, Luis María Campos y Maure.

DOS MILITARES FUGADOS ENTRE CENTENARES DE MILITARES ENCARCELADOS


DECLARACIÓN

El Ministerio de Defensa ha dictado una arbitraria resolución, prohibiendo que en hospitales militares o unidades de salud dependientes de las Fuerzas Armadas sean internados o asistidos ambulatoriamente los detenidos con condena o procesamiento por delitos de lesa humanidad. Ha ordenado así, a los Estados Mayores de las tres fuerzas, el estricto cumplimiento de esta desmesura. Asimismo, se ha creado una “Comisión de Asesoramiento Médico” con representantes de los Ministerios de Justicia, de Salud y de Defensa, que  en treinta días debe determinar el alta de los actuales pacientes o su traslado.

Con estas medidas el Gobierno acredita la falsedad de su política de “Derechos Humanos”, a través de la cual implementa en realidad una grosera tortura que se suma a las que ya sufren los presos militares de setenta y más años de edad, al impedírseles ser atendidos adecuadamente.  Desde hace años estos hombres sobreviven como pueden, en condiciones carcelarias desesperantes, sin haber dado el menor trabajo al servicio penitenciario; pero ha bastado que se produzcan dos fugas para que ello sirva de excusa para agravar aún más su situación, administrando purgas al mejor estilo stalinista, ordenando arbitrarios traslados, repartiendo recompensas millonarias y  sanciones al personal penitenciario,  forzando el retiro de generales y otras desmesuras similares.

Es evidente que si se hubiese tratado de una fuga de presos comunes (cosa que ocurre con mucha frecuencia, pese a que son muy pocos los que tienen esa edad y llevan diez o quince años encerrados a la espera de una condena), no habría habido recompensa ni noticia ni reacción algunas. En cambio, estos hombres ya ancianos, que permanecen presos con comportamiento ejemplar, sufrirán estas terribles consecuencias sobre su salud física y mental, a través de una acción del Gobierno movida por la venganza, el odio y el deseo de causar su muerte.

Los hombres así encerrados pierden día a día la poca salud que les queda. Ahora han perdido también la posibilidad de ser atendidos médicamente. Deberán vegetar en los mal llamados Hospital Municipal de Marcos Paz y Hospital Penitenciario de Ezeiza, que de tales sólo tienen el nombre, ya que carecen en absoluto de elementales medios de atención. Lo que no ha obstado a que el ministro Alak haya declarado que el segundo está equipado para tratamientos de “alta complejidad”.

Este horror está ocurriendo en la Argentina en el año 2013. Cientos de hombres perseguidos políticamente están siendo condenados a una muerte lenta bajo la indiferencia del país, pese al alerta de unos pocos.

Buenos Aires, 30 de julio de 2013.

Mariano Gradín        Alberto Solanet

Secretario                Presidente

lunes, 29 de julio de 2013

LOS 70 EN CARNE VIVA

UNA REVISION 

Por Daniel Muchnik[1]

Libros con una visión crítica, no conformista de los años 70, están ganando las estanterías. Todos apasionantes, que obligan a una reflexión sobre aquel tiempo de sangre, venganzas, guerra despiadada y perversión. Y sin tomar partido, formulan críticas nunca leídas ni escuchadas hasta ahora en un país que prefirió convertir en héroes y no en militantes armados a los violentos, consagrarlos como referencia moral. Entre los más importantes, rescato Los años setenta, de Marcelo Larraquy, como crónica histórica, igual que la producción de Juan Bautista “Tata” Yofre y los del colega Ceferino Reato, los que, en proceso de revisión de muchos acontecimientos (el asesinato de Rucci, la irrupción en el cuartel de Formosa, la vuelta de Perón), pusieron en claro innumerables injusticias que se han cometido al evaluar con un solo ojo la década.

Marcelo Larraquy, Juan Bautista “Tata” Yofre y Ceferino Reato








En los últimos meses se han sumado más trabajos editoriales. Están actuando como minas de profundidad porque hacen mucho ruido y llaman a la polémica, en la que muchos se resisten a entrar. Me refiero a Un testamento de los años 70. Terrorismo, política y verdad en la Argentina, de Héctor Leiss. De igual manera, menciono el aporte de Graciela Fernández Meijide titulado Eran humanos, no héroes. Crítica de la violencia política de los 70. Sin olvidarme la indagación de Claudia Hilb, autora de Usos del pasado. Y prometen seguir otros más. Por de pronto, en este agosto que se aproxima, la Editorial Ariel lanzará el texto Furia ideológica y violencia política en los 70, del cual soy responsable, en coautoría con mi amigo Daniel Pérez.

Héctor Leiss, Graciela Fernández Meijide y Claudia Hilb
El pionero en mostrar por dentro a Montoneros, su régimen jerárquico militar, el narcisismo desaforado de los líderes cubanos que apañaron su preparación como soldados y los delirios de los dirigentes de la organización fue el periodista Pablo Giussani, con su escrito La soberbia armada, aparecido a comienzos del retorno de la democracia, tras su retorno de Italia, adonde había encontrado refugio. De todas maneras, quienes iniciaron hace algunos pocos años la evaluación poco concesiva del pasado fueron la politóloga argentina (residente en México, país adoptado en su exilio) Pilar Calveiro y el artículo del cordobés Oscar del Barco en la revista La Intemperie, que motivó una cadena de respuestas, un debate inacabado, desde varios costados de la intelectualidad. Todos esos materiales dieron nacimiento al apasionante libro No matar, del que se hizo responsable una editorial mediterránea. Ese título se nutrió de palabras de Del Barco, quien, al escuchar relatos de un representante de la violencia armada, se pronunció a los gritos con un No matar al prójimo, como si fuera una plegaria bíblica.

Montoneros, la soberbia armada, Pilar Calveiro y Oscar Del Barco

Pilar Calveiro ha pedido “hacer memoria” y mirar el presente a partir de las experiencias del pasado. Y ha sugerido: “La visión heroica de los años 70 es contraproducente porque obtura la discusión e impide pensar en la responsabilidad que les cupo a los distintos actores políticos”. Aunque además agrega: “El análisis de aquella experiencia puede ayudar a pensar hoy esta relación nodal entre política y violencia. Y si uno glorifica los 70, no puede hacer esto”. Héctor Leiss interpreta la recurrencia de la violencia a lo largo del tiempo en la historia nacional. Y propone un “memorial conjunto” utópico que contenga a todas las víctimas, tanto de la guerrilla como de la última dictadura militar. Beatriz Sarlo, prologuista del aporte de Leiss, considera que la idealización de las víctimas, cuando se entregaba el Nunca más al presidente Raúl Alfonsín, fue probablemente necesaria en aquellos años pero hoy ya no lo es.


Todos estos escritos, producto de investigaciones y experiencias personales, viene a juzgar la desmesura de recordatorios, desde el Gobierno, de aquellos que ingresaron –y la seguridad de matar si fuera necesario– a la guerra revolucionaria. No dudaron en hacerlo en gobiernos elegidos democráticamente.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.



[1] Periodista, especialista en Economía.

BERGOGLIO CONTESTÓ A UNA CARTA QUE LE ENVIARA CECILIA PANDO

POR VIA DE LA SECRETARIA DE ESTADO VATICANA 

Por Ezequiel Spillman

Misiva. Fue recibida por la vocera de un sector de militares y de familiares de ex represores detenidos. El secretario Becciu habló en nombre de Francisco.


Cuando el 18 de junio pasado Cecilia Pando –esposa del ex mayor Pedro Mercado y vocera de un sector de militares, en particular de los  procesados y condenados por crímenes de lesa humanidad– le envió una carta al papa Francisco, jamás pensó que obtendría una respuesta.

Menos aún que desde el Vaticano le contestaran que el Papa piensa que “una sociedad más justa puede nacer sólo de corazones reconciliados con Dios y con la historia, que “comparte el dolor y la preocupación de tantas familias con seres queridos detenidos” y que “pide a Dios que el pueblo argentino avance por las sendas de la concordia y la reconciliación”.

La mujer del mayor Mercado le había enviado una felicitación al Papa ni bien fue nombrado y allí también le planteaba que rezara “por los más de mil militares que están ilegalmente detenidos y por los 200 presos que murieron en cautiverio por abandono de persona, y por sus familias que están sufriendo mucho”, según contó a Pando a PERFIL. “Y le dije que ellos rezaban mucho por él y que el cautiverio los ayudó a acercarse más a Dios, agregó.

Los más de mil militares a los que aludía la carta están siendo, o fueron, juzgados en su mayoría por delitos de Lesa Humanidad, cuyos juicios fueron impulsados por las organizaciones de Derechos Humanos y con el apoyo del gobierno nacional.

Menos de un mes después llegó la respuesta con la firma de Angelo Becciu, secretario para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado vaticana. “El Santo Padre continúa estando cercano a cuantos en esa Nación sufren por razones diversas y pide en su oración por cuantos carecen de libertad exhortando a que se tutelen y promuevan los derechos fundamentales e inviolables de la persona humana”, se puede leer en la carta, fechada el 3 de julio. “Además Él (por Francisco) es consciente – continúa – de que una sociedad más justa puede nacer sólo de corazones reconciliados con Dios y con la historia, ya sea personal como comunitaria”. Becciu, quien trabajó en Cuba dos años y luego asumió su cargo en el Vaticano en mayo de 2011, reveló en su misiva que Francisco “ha hablado con los obispos argentinos sobre estos delicados temas, invitándolos a acompañar a cuantos carecen de esperanza y necesitan de solidaridad y atención”. Sobre el epílogo de la carta el arzobispo escribió: “Su Santidad, que comparte el dolor y la preocupación de tantas familias que se encuentran en dificultad por tener detenidos a sus seres queridos, pide a Dios que conceda al pueblo argentino avanzar por las sendas de la fraternidad, la concordia y la reconciliación”.

“La carta la recibí hace diez días aproximadamente. No esperaba la contestación. No lo podía creer”, explicó Pando. Y reveló que Jorge Bergoglio, como arzobispo de Buenos Aires, la había recibido hace un año y medio junto a un grupo de mujeres vinculadas a los militares presos. “Nos pidió que rezáramos y que no perdamos la esperanza”, recordó.

“Le mandé una carta como cualquier persona. Pero sé que contesta prácticamente a todos. Siempre ha sido muy atento”, concluyó Pando.



NOTA: Las negritas no corresponden a la nota original.

LA FUERZA DE LA VERDAD


Queridos amigos:

Una de las frases más conocidas del libro “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry expresa que lo esencial es invisible a los ojos y que la verdad solo puede ser percibida por el corazón. Es un concepto poético, profundo y quizás discutible pero realmente impacta, porque a pesar de que tendemos a analizar los discursos humanos con racionalidad y espíritu crítico, cuando alguien nos habla con sinceridad y percibimos que lo hace derramando su esencia desde el sentimiento, es usual que su mensaje alcance nuestra esfera emocional.


La gran figura que  nos conmovió a través de sus mensajes en la pasada semana fue sin dudas el Papa Francisco. Desde la hermosa ciudad de Río de Janeiro, en la que se desarrolló una nueva Jornada Mundial de la Juventud, la  coherencia entre el verbo y el acto,  y la fuerza de la verdad que emanaba de sus palabras tuvieron un impacto superlativo sobre católicos y no católicos.


Francisco habló de justicia y solidaridad, de luchar contra la pobreza y la indiferencia y llegó al corazón de sus interlocutores porque no hizo más que trasmitir desde una tribuna privilegiada lo que ha sido su compromiso de vida. Pero también dejó la impronta de la firmeza de sus convicciones al plantarse a favor de la vida y de la familia, al manifestar su franca oposición a la legalización de las drogas y al condenar sin medias tintas a la corrupción.  Muchos de esos conceptos deben haber restallado con fuerza en los gobernantes de la región que van cediendo a la presión de los narcotraficantes y de la izquierda mal llamada progresista. Mal se sienten los hipócritas que hablan de su condena a los ricos mientras desbordan de bienes personales mal habidos  ostentando sus fortunas injustificables y los que se llenan la boca hablando de su compromiso social pero legislan en contra de los intereses de su nación y de su gente a cambio de su propio beneficio.


Da pena ver los patéticos esfuerzos de esos personajes  haciendo piruetas intelectuales para tratar de que sus lamentables actos parezcan estar en línea con la palabra del Santo Padre, de quien quieren estar a la sombra por su popularidad entre las grandes mayorías y llegan al extremo, como lo ha hecho nuestra propia presidente, de viajar con su candidato para sumar puntos robando una foto de campaña. Grandeza y miseria se mezclan en la vida con el mismo caótico desorden que Enrique Santos Discépolo desgranara en los versos  de su tango Cambalache. El Papa Francisco se vuelve ahora a Roma y nos deja extraordinariamente reforzado el espíritu para luchar por los valores que siempre proclamamos y con el regalo adicional  de sentir que ya  no estamos solos en la prédica por rehabilitar la política, tarea en que ha fijado una de las exigencias para el futuro, a cumplir por todos los jóvenes, al menos de espíritu.


El segundo mensaje contundente y sin  eufemismos que recibimos esta semana provino del presidente de la Sociedad RuralLuis Miguel Etchevehere, en ocasión de la inauguración oficial de la exposición Rural de Palermo.  Fue un mensaje crítico, descarnado y directo, en línea con los que escucho en cada acto en que acompaño a Gerónimo Venegas, quien coincidía entusiasmado, mientras los aplausos subían desde los cuatro costados de la tribuna. Etchevehere  no dudó en denunciar las mentiras oficiales y recorrer punto por punto las promesas incumplidas, los datos falseados y los daños causados por una gestión que, como bien dijo, nos ha dejado sin carne, sin trigo y sin rentabilidad. Pero no se detuvo simplemente en los problemas del sector sino que asumiendo su lugar de ciudadano recordó las amenazas a la justicia, la corrupción, las tragedias ferroviarias, las inundaciones, la pérdida de infraestructura y los avances sobre la propiedad privada,  para terminar pidiendo tan solo que se  permita trabajar y producir en libertad.


La conclusión, luego de escuchar ese mensaje, es que el miedo va cediendo terreno y que las amenazas y las presiones cada vez le alcanzan menos al gobierno para acallar las voces de la ciudadanía y dejarle el terreno libre para su relato y sus mentiras. Es todo un avance  y una luz de esperanza.

Curiosamente, quienes más cuidan sus palabras y miden sus críticas son los  políticos en campaña, que a medida que suman puntos en las encuestas tornan más vagas sus definiciones y más diluidas sus proclamas por temor a que se le fugue algún votante  o lo cruce algún adversario.


El gobierno, por su parte, desarrolla la campaña sin reparar en aprovechar ventajas espurias y violar las normas restrictivas que imponen las leyes y decretos que el mismo oficialismo promulgó. Con total desparpajo reparte dinero para obras y planes   solamente en los municipios con intendentes afines (800 obras por 3900 millones de  pesos según el diario La Nación) y continúa anunciando obras después de la veda que impone la ley. En cada acto lleva al primer candidato a diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires para que “robe” cámara en la televisión por afuera de los espacios asignados, aunque en general la presidente lo  muestra pero no lo deja hablar. Quizás sea una simple protección ya que,  micrófono en mano, Insaurralde dijo en una de sus pocas exposiciones y  refiriéndose a la inseguridad “Yo  también tengo miedo como todos los vecinos”, olvidando obviamente que él está postulado para solucionar los problemas y no para victimizarse por ellos.

Sin pruritos, la presidente eligió este momento de la campaña para acordar con los gremios amigos un aumento del salario mínimo que se lleva a  magros 3600 pesos y anunciar la devolución del impuesto a las ganancias correspondiente al aguinaldo ya cobrado. Todo esto tiene su correlato en las cuentas públicas que evidencian una caída del 30 por ciento en el superávit fiscal respecto del año anterior y un déficit de 9400 millones en el resultado financiero para los primeros cinco meses del año, a pesar de los aportes realizados por el PAMI, el Banco Central y la AFIP.


En la batalla electoral todos los funcionarios son soldados y hacen su aporte al igual que las instituciones del Estado. La AFIP reconoce haber enviado “cartas de  inducción” para que los contribuyentes se sumen al blanqueo, la Subsecretaria de Defensa del Consumidor suspendió a la Asociación de Consumidores de Argentina por denunciar la presión que el gobierno ejerce sobre los supermercados para que no publiquen precios en los diarios no alineados  y se señala que el Secretario Moreno ejerce presiones para que los bancos operen en el mercado marginal para hacer bajar el llamado “dólar blue”. Por su parte, un grupo de empleados municipales bonaerenses, encabezado por un dirigente del FPV, cortó la Avenida 9 de Julio y consiguió interrumpir el tráfico y el funcionamiento del Metrobús, recién  inaugurado por Mauricio Macri, en su segundo día de funcionamiento, mientras que  los delegados gremiales del subte, afines al gobierno, se negaron a extender  el viaje a las dos estaciones recientemente habilitadas por el Jefe de Gobierno de la Ciudad, con excusas que la justicia desestimó. Todo sirve y todo vale en la campaña electoral que se lleva con un desprecio bizarro por las normas, que solo se aplican con rigurosidad a las huestes de la oposición.

Sin embargo, al gobierno no le faltan disgustos generalmente ocasionados por la dura realidad que obligó a cortar el suministro de gas a empresas por escasez de fluido y que generó una caída del superávit comercial del 26 por ciento en los primeros seis meses del año impulsado por el déficit de 3247 millones de dólares en el saldo del  sector energético. Con el agua al cuello, todo el esfuerzo está puesto en llegar a las elecciones y después será el diluvio como sucediera en el 2011. El dato negativo para el gobierno es que, fuera del 27 por ciento que hoy le asignan las encuestas en la Provincia de Buenos Aires, todo el resto es oposición legislativa en la provincia más poblada del país,  siempre y cuando Sergio Massa mantenga su rol opositor.


El otro frente de disgustos del gobierno provino del sector afín, cuando el CELS cambió su posición respecto del aval al ascenso del General Milani y motivó que la presidente retirara su pliego del Senado. Así nos anoticiamos de que este Centro de Estudios tiene más poder  y capacidad investigativa que el Estado mismo y que es quien controla los ascensos militares por encima de las decisiones presidenciales. La señora presidente pudo, por ahora, mantener al General Milani en su cargo e instó a “no cometer la torpeza de enfrentarnos entre civiles y uniformados”, torpeza de que ha hecho gala el actual gobierno desde la asunción del difunto ex presidente  Néstor Kirchner con obsesivo entusiasmo.


Finalmente, llegamos al final con espacio para comentar que seguimos con empeño la campaña desde el frente UNION CON FE, a pesar de que no podemos acceder a los canales de aire ni a los grandes medios gráficos y que los recursos son tan limitados que solo nos permiten decir nuestra verdad desde los medios alternativos, el boca a boca  o en algún micrófono o escenario que las circunstancias y el trabajo esforzado de nuestra gente de prensa puede obtener.  Pero pese a ello, estamos tan convencidos del poder que da la fuerza de la verdad que abrigamos la esperanza de que si un argentino virtuoso pudo llegar al papado, por qué no podría el futuro permitirnos  llevar al Congreso y después al gobierno a un grupo de hombres  dignos y con vocación de servicio,  para cambiar para bien la historia de este amado país que es nuestra  patria. Por ahora nadie puede arrebatarnos esa fe.
Un abrazo para todos.


Juan Carlos Neves, Presidente de  Nueva Unión Ciudadana
Twitter   @NevesJuanCarlos


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

domingo, 28 de julio de 2013

MANCHALÁ Y LA DECADENCIA

Por Mauricio Ortín

El Operativo Independencia es, antes que nada, una decisión represora ordenada, planificada y ejecutada desde el principio por un gobierno peronista y finalizada por la dictadura militar. Tuvo lugar durante el mandato de la presidente Isabel Perón cuando se ordenó a las Fuerzas Armadas, a través de un decreto del Poder Ejecutivo, “aniquilar” al Ejército Revolucionario del Pueblo en la selva tucumana. Posteriormente, luego del ataque Montonero a la Guarnición Militar de Formosa, Ítalo Luder, el presidente provisional peronista (Isabel Perón, estaba con licencia médica), también por decreto, extendió la orden de “aniquilamiento” a todas la fuerzas insurrectas en toda la geografía nacional. El Congreso Nacional ratificó la voluntad del presidente y sus ministros peronistas. Todo el arco político argentino (justicialistas, radicales, democristianos, intransigentes, entre otros) se hermanó al unísono en un solo clamor: ¡REPRESIÓN! De allí que resulte por lo menos curioso que el título de “represor” sea utilizado exclusivamente para los militares y/o fuerzas de seguridad y en absoluto a los que los señores políticos que encargaron (ordenaron) el trabajo. “Aniquilar” (tal cual demandan, taxativamente, los decretos peronistas aludidos), según la Real Academia Española, es un verbo que invita a “reducir a la nada” a su objeto directo. La pretensión de confundir el sentido manifiesto de los decretos, asimilando o equiparando “aniquilar”  con otras expresiones verbales tales como “contener”, “apaciguar”, “someter”, “arrestar”, “inmovilizar”, “neutralizar”, además de atentar contra el idioma constituye una “agachada” a la verdad.


¿Qué están esperando los señores políticos para hacerse cargo?  Desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 24 de marzo de 1976, fueron, más que los militares, los principales responsables tanto de la represión como de la forma de reprimir. Fundamentalmente los peronistas, siguiendo por los radicales y, con relación a la cuota de participación en el poder, todos, antes que pedir, deben dar explicaciones. Lean los diarios de sesiones de la época y verán que la verba encendida de diputados y senadores estaba presa de un afán aniquilador. En cambio hoy, con un cinismo fronterizo con la perversión, los herederos político-partidarios de aquellos autores intelectuales del aniquilamiento persiguen, juzgan y condenan a los subordinados que ejercieron sus decisiones con brazo militar. 

  

Frente a mil doscientos militares y policías, no hay un solo político preso por crimen de “lesa humanidad” por el “aniquilamiento” de la subversión. Más aún, el despropósito muta en grotesco al observar que los partidos políticos cuyos representantes en los setenta ratificaron el “aniquilamiento” en el Congreso Nacional, hoy enaltecen y reverencian a los que antaño ordenaron aniquilar. ¿Sentimiento de culpa? ¿Por qué si no, aceptan, como normal y hasta deseable, que el ascenso o el retiro de los oficiales de las Fuerzas Armadas sea una atribución de Horacio Verstbisky, Estela de Carlotto o Hebe de Bonafini?¿Qué autoridad civil o moral ostentan estos personajes que no fueron elegidos por nadie? Ser montonero o madre de montonero ¿es acaso ser mejor? Deberían estar pidiendo disculpas y no gozar de las prebendas del Estado. La oposición no lo entiende así y festeja con entusiasmo cualquier disparate de esta gente. Por ejemplo, ¿condena el Operativo Independencia? ¿Persiguen al general Milani porque participó y no porque siente vergüenza de haber sido parte de esa decisión peronista? Milani también consintió demoler el monumento al Combate de Manchalá en Salta. Lo hizo aún consciente de que hay más valor condensado en la uña de un meñique de cualquiera de esos doce soldados salteños que pelearon defendiendo al gobierno peronista, que en toda su triste humanidad. Ningún gobernador, ni intendente (empezando por los de Salta) tuvieron siquiera una palabra para con los que fueron a poner el cuero por ellos en Manchalá. No dan ni vergüenza (como Milani). La oposición, de un extremo al otro, no fue capaz de acercar un mísero comunicado de prensa en contra de la demolición del monumento. La Iglesia y el sindicalismo brillaron por su ausencia. La sociedad en su conjunto, atenta al “pan y circo”, todavía no se enteró.


Es que el kirchnerismo no es la decadencia argentina sino su vanguardia. La decadencia, empezando por los políticos, somos todos.

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.