Si la prevaricación,
o prevaricato, es un delito que
consiste en que una autoridad, juez u otro servidor público dicte una resolución arbitraria en un
asunto administrativo o judicial, a sabiendas de que dicha resolución es
injusta. Dicha actuación es una manifestación de un abuso de autoridad. Está sancionada por el Derecho penal, que busca la protección tanto del ciudadano como de
la propia Administración. Para que este delito sea punible, debe ser cometido
por un servidor o juez en el ejercicio de sus competencias.
La misión de los
jueces es la de aplicar el derecho vigente al caso concreto. El ejercicio
de esa función se denomina "jurisdicción".
Es decir, la esfera o el ámbito en el cual se puede desenvolver un funcionario
judicial. Cuando un juez se aparta
voluntariamente de la aplicación del
derecho al caso concreto comete un delito del derecho penal que se denomina
prevaricato.

¿Qué sucederá en este país cuando se dé vuelta la tortilla
política y se acusen a los jueces de
haber cometido el delito de prevaricato durante la investigación y juicios mal
llamados de delitos de lesa humanidad? Muchos de ellos, inclusive la SCJN ya han sido acusados, las causas
no han avanzado a la sombra del poder de turno y su oscura política nacional al
respecto, enunciada por el juez Ricardo
Lorenzetti en reiteradas ocasiones.
Formulamos votos para que se recupere el principio
de igualdad ante la ley, se anulen los juicios viciados de “aberraciones
jurídicas” y se dé curso a las causas por prevaricato a todos los jueces y funcionarios que hayan cometido ese
delito en el mal ejercicio de sus funciones.
Sinceramente,
Pacificación Nacional
Definitiva
por una Nueva Década
en Paz y para Siempre