miércoles, 8 de abril de 2015

¿CÓMO FUE ESTE 2 DE ABRIL DE LOS PRISIONEROS DE GUERRA, CAUTIVOS EN LA UF 3 DE GÜEMES (SALTA)?

CENTRO DE ESTUDIOS DE HISTORIA, POLITICA Y DE DERECHOS HUMANOS (SALTA)


Para todos los Argentinos éste 2 de Abril fue muy emotivo y particular, debido a que se conmemoraba el “Jueves Santo” y trigésimo tercer aniversario de la recuperación de nuestras Islas Malvinas.

Para nuestros amigos, los Prisioneros de Guerra, ese día también fue lleno de recuerdos, emociones, fe y esperanza.

Ese día, en el pabellón donde están detenidos la mayoría de ellos, a las 8.00 de la mañana, se congregaron al pie de un improvisado yvirtual  mástil, donde se encontraba una bandera Argentina, con un refulgente  sol, aferrada a una cuerda que estaba adherida a las rejas del cielo raso del segundo piso.

A continuación, el Coronel (R) Juan Carlos Jones Tamayo, hizo una sintética referencia al sentido de ese acto e invitó al Subcomisario (R) Andrés Soraire y al Sargento Luis Arancibia (detenido por un delito común) a que lo acompañasen a izar la bandera; el primero por ser el Prisionero de mayor edad (77 años) y el segundo por ser el preso más joven del pabellón (28 años).

Cabe destacar que previamente, el Tte. Coronel (R) Horacio Domingo Marengo, había entregado a cada uno de los presentes, una escarapela y una hoja con la “Marcha a las Malvinas”. Este oficial fue el encargado de armar el mástil virtual.

A falta de clarín o tambor el izamiento se ejecutó acompañado de fuertes aplausos de todos los concurrentes. Al llegar el Pabellón Nacional al tope del mástil, se gritaron tres ¡VIVA LA PATRIA! Y a continuación se cantó la “Marcha a las Malvinas”, en su versión completa.

Posteriormente, se dirigieron a otro pabellón, donde están alojados otros Prisioneros de Guerra, lugar donde se ofició la misa de Jueves Santo con el “lavado de pies”. De este acto religioso también participaron varios jóvenes que se encuentran presos, en etapa de recuperación del consumo de drogas y cuyas edades oscilan entre los 20 y 24 años.

Al finalizar la misa, el sacerdote recordó la gesta de Malvinas y pidió por todos los muertos en la guerra, rezando la “Oración por la Patria”.

Cabe señalar que la pared de atrás del improvisado altar estaba cubierta por una pintura de la Cara de Cristo en la Cruz, obra realizada sobre un lienzo blanco de 3 x 2 mts. por el Subcomisario (R) Eufemio Jorge Uballes.

Acto seguido, el Coronel (R) Jones Tamayo se dirigió a los presentes para informarles que entre los Prisioneros de Guerra se encontraba un veterano héroe de Malvinas, el Capitán de Fragata (R) Jorge Bardi. El Coronel invitó a la concurrencia a saludarlo, haciéndolo en su persona como representante de todos los veteranos de Malvinas, vivos y muertos.

Todos aceptaron la propuesta y se buscó al Capitán de Fragata (R) que se encontraba en su “camarote”.

Este ingresó al local, acompañado por el Subcomisario (R) Uballes, siendo recibido con un fuerte aplauso por todos los presentes, incluidos el sacerdote y sus ayudantes.

El Capitán de Fragata (R) Bardi agradeció la muestra de aprecio hacia los veteranos de Malvinas y narró, con detalles, su participación en el desembarco en Puerto Argentino en la madrugada del 2 de Abril de 1982 y en los combates por la toma del Cuartel de los Ingleses y de la “Casa del Gobernador”, detallando las circunstancias de la muerte del Capitán de Corbeta Giachino.

Sus palabras fueron escuchadas con mucha atención por todos, especialmente por la veintena de jóvenes que se encontraban allí, los que seguramente, era la primera vez que escuchaban un trascendente hecho histórico de nuestra Patria, narrado en forma presencial por uno de sus valientes protagonistas.

Posteriormente, el Coronel (R) Jones Tamayo agradeció en nombre de los presentes al Señor Capitán de Fragata (R) por su emotivo relato.

Acto seguido, el Tte. Coronel (R) Martín Rodriguez informó que el sábado 4 de Abril, en horario a determinar, se rezaría el “Vía Crucis” con la presencia del Rvdo. Padre Matías Jerez y entregó a todos una oración para ser rezada el día 5, Domingo de Resurrección.

A continuación se compartió café, té y mate con galletitas y “roscas de Pascuas”, elementos llevados por algunos de los concurrentes. En la ocasión hubo un interesante intercambio de experiencia entre el Capitán de Fragata (R) Bardi y el Tte. Coronel (R) Marengo, quien se desempeñó, durante la Guerra de Malvinas, como uno de los responsables del “Lugar de Reunión de Prisioneros, LRP” ingleses en la zona de Comodoro Rivadavia, lugar donde permanecieron detenidos como Prisioneros de Guerra, 4 Suboficiales “Marines” y 1 civil guarda faro de Gran Bretaña, capturados en Malvinas con posterioridad al 2 de Abril.

Ya de regreso a los respectivos pabellones de la UF3, los Prisioneros de la Guerra contra la Subversión prosiguieron con sus tareas habituales (trabajos manuales, lectura, escritura, ejercicios físicos, etc.)

Desde las 18.00  hs. Y hasta las 19.00 hs., oportunidad en que deben permanecer encerrados con llave en sus respectivas celdas a fin de que pueda salir “en recreación” un delincuente alojado con ellos en el Pabellón B-2, condenado por homicidio, la mayoría de los prisioneros rezó el Santo Rosario.

A las 19.00 hs. se procedió a arriar la Bandera Nacional. Los prisioneros se reunieron al pié del mástil virtual y dando frente hacia el rojizo crepúsculo vespertino que coloreaba los bordes de los cerros que se encuentran en la zona de Campo Santo y El Bordo, en dirección a la Ciudad de Salta.

El acto de arrío estuvo a cargo del Comisario Mayor (R)  Antonio Saravia (76 años) y el ex Comisario Gabriel Gimenez (detenido por un delito común) (44 años), quedando el primero en custodia de la bandera hasta el 25 de Mayo, oportunidad en que si Dios quiere y el Servicio Penitenciario lo permite, se haría un acto similar en ese Pabellón.

Por la noche, como todas las noches, los Prisioneros salteños invocaron al Señor y a la Virgen del Milagro y los jujeños a la Virgen de Río Blanco, pidiendo que los iluminen, a fin de continuar llevando sus calvarios con fé, esperanza, fortaleza, templanza, serenidad, paciencia, salud y alegría.

Se escucha, al quedar en penumbras el pabellón, la siguiente oración:

“Ven Espíritu Santo, para que aprenda a vivir con libertad interior.
Ayúdame a desprenderme de mis planes cuando la vida me los modifique.
Toca mi corazón para que confíe en tu protección amorosa. Serás mi poderoso salvador en medio de toda dificultad. Derrama en mi, tu vida intensa y armoniosa, para que no me resista al cansancio, al desgaste, a los cambios y para que no busque falsas seguridades. Enséñame a aceptar con serenidad y fortaleza los límites variados de cada día y las cosas imprevistas. Libérame de toda resistencia interior contra la realidad. Ayúdame a confiar, Espíritu Santo, sabiendo que también de los malos puedes sacar algo bueno. Enséñame a vencer mis nerviosismos y tensiones, para enfrentar con calma y seguridad interior todo lo que me suceda. Destruye toda desconfianza para que pueda descansar en tu presencia, entregarme en tus brazos, sin pretender escapar de tu mirada de amor. Vive conmigo Señor, enfrenta conmigo los desafíos y las dificultades que AHORA TENGO QUE RESOLVER. Porque contigo, todo terminará bien. Ven Espíritu Santo. Amén”.

(De “Los cinco minutos del Espíritu Santo”. Día 14 de Mayo. Victor Fernandez. Ed. Claretiana – Nov. De 2014)

Así terminó la jornada del 2 de Abril en la UF 3 de Güemes, con esos combatientes de otra  guerra, la guerra contra la Subversión. Con la frente alta, con sus pechos llenos de orgullo por lo que fueron y por lo que siguen siendo, convencidos que no están solos, que todos nosotros, los lectores, los estamos acompañando y repetimos con ellos:

¡¡¡¡CRISTO Y YO, MAYORIA APLASTANTE!!!!

Pedimos a todos los lectores que recen y difundan la siguiente oración:

“Cristo, nuestro Señor, dígnate escuchar la oración que te dirigimos por los Presos Políticos de la intolerancia y el odio, para que les llegue la JUSTICIA y la LIBERTAD. Que reine la concordia en nuestro país para lograr la paz y la felicidad de TODOS los que la habitamos. Amén”

Esta oración nació para pedir por los integrantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias, Sacerdotes y Civiles que están INJUSTAMENTE PRIVADOS DE SU LIBERTAD en distintos “Campos de Prisioneros” (Cárceles) de nuestro País, por haber defendido a la PATRIA de la agresión del TERRORISMO SUBVERSIVO, por mandato de las más altas autoridades. Pidamos también que se terminen los desencuentros entre los argentinos para vivir en paz y armonía, que se promueva y sostenga una JUSTICIA IMPARCIAL e INDEPENDIENTE de la animosidad política de este tiempo. Pidamos que haya espíritu de grandeza y deseo conciliador para que se conozca TODA LA VERDAD.

Dice Vicente Gonzalo Massot en el Prólogo de la Segunda Edición del libro de Carlos Manuel Acuña, titulado “Por amor al odio” (Pág. 32):

“El resultado militar de la contienda, que tuvo un principio y un fin en el tiempo, fue favorable a las Fuerzas Armadas. Inversamente, el resultado político favoreció a sus adversarios. Fenómeno éste –que los vencedores terminarán haciendo el papel de vencidos y los perdedores ganasen la batalla política después de muertos– nunca antes visto, cuando menos en el mundo moderno. Ello fue producto, entre otras cosas, de una sutil, paciente, atrevida y a la vez, sectaria reconstrucción histórica a la que se consagraron, sin prisa pero sin pausa, quienes habían sido derrotados. Las distintas capillas intelectuales de la izquierda, de ordinario, comprometidas directa o indirectamente con la subversión, encontraron en la historia, como disciplina teórica, una forma de prolongar la guerra por otros medios (el subrayado es de ésta redacción). Desde 1983 a la fecha, en la Argentina, sólo se ha escuchado esa campana”.

A los 34 (treinta y cuatro) Prisioneros de Guerra en la UF 3 de Güemes les mandamos nuestro gran afecto y apoyo total, pidiéndoles que continúen con el espíritu de sacrificio y lucha evidenciado hasta ahora, suplicándoles que hagan “catecismo” para contagiar a aquellos que necesitan apoyo espiritual.

Este Centro de Estudios de Historia, Política y Derechos Humanos de la Ciudad de Salta, les recuerda que:

“SOLDADO, NUNCA PIDAS PERDON POR HABER DEFENDIDO A LA PATRIA.
TU GUERRA ES JUSTA. NO ESTAS SOLO!!!!!!!”

¡¡¡¡¡VIVA LA PATRIA!!!!!


martes, 7 de abril de 2015

AYER HÉROE DE GUERRA, HOY PROCESADO EN PRISIÓN


Enrique Stel, es Coronel, Veterano de la Guerra de Malvinas. A partir de 1979 perteneció a las fuerzas de élite de la República Argentina y luchó en la guerra integrando la Compañía de Comandos 602. Recibió del Congreso de la Nación Argentina la Condecoración “A los Bravos de Malvinas” y el Ejército Argentino lo condecoró con la Medalla “Al Heroico Valor en Combate”. Además le otorgó una mención distinguida por su desempeño en la guerra.

Arriesgó su vida infiltrándose detrás de las líneas enemigas, ayudó a sus camaradas espiritual, emocional y físicamente para sobrellevar la pesada carga de este hecho traumático. Después de la rendición argentina, estuvo como Prisionero de Guerra de los Ingleses durante un mes, en un frigorífico de la Bahía de San Carlos en condiciones climáticas adversas, durmiendo en el piso, comiendo una vez al día y duchándose una vez por semana.

Hoy este hombre se ha convertido en una simple y lamentable estadística en el sistema de los “Derechos de Algunos Humanos”. Detenido injustamente cuando ya se encontraba presentado en la causa, imputado por “haber sido” y no “por hacer” (derecho penal de autor) y detenido por el simple hecho de “pertenecer” al Ejército Argentino.  Procesado sin fundamento alguno, sin pruebas, sin lógica ni relación circunstanciada de acción, causa, resultado. Imputado por una cosa y procesado por otra, hoy lleva un año privado de libertad en una cárcel común y la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca omitió dolosamente verificar la afectación a su derecho de defensa, y lo que es peor aún, a un debido proceso legal.

Enrique Stel tenía 20 años a la fecha de los hechos que se investigan, era Subteniente del Arma de Comunicaciones y se desempeñaba como jefe de sección de la Compañía Alámbrica del Batallón de Comunicaciones 181. Por ese cargo se lo imputó, pero se lo proceso por otro, por ser jefe de sección de una Compañía de Infantería dedicada a la lucha antisubversiva. Es decir, se le asignó intempestivamente la pertenencia al Arma de Infantería y automáticamente se asoció a este Arma con el desarrollo de actividades ilícitas. Un dislate jurídico.

Cualquiera que conozca un poco la estructura orgánica del Ejército, sabe muy bien que un militar no puede desempeñar funciones de un arma a la que no pertenece (ni por capacidades adquiridas ni por cuadro organizacional) Por otro lado, lo procesan por hechos de los que no hay ningún elemento material que demuestre su participación (ninguna víctima lo menciona, ni por nombre ni por apariencia física. Cabe aclarar que las denuncias en muchos casos fueron realizadas entre los años 2009 y 2014) La imputación de esos hechos sólo se produce por la mera dimensión temporal, tornando automática la culpabilidad sólo por esto (es decir la coincidencia de las fechas en que ocurrieron esos sucesos con el período de tiempo en el que Enrique Stel estuvo desempeñando funciones en una Sección Alámbrica de una Compañía de Comunicaciones)

En síntesis, lo procesan por una función que nunca desempeñó, en un Arma a la que nunca perteneció y por hechos de los cuales no hay elementos que permitan demostrar de modo alguno que participó en la consecución de los mismos.

Es importante destacar que esta investigación surge 40 años después y obviando el hecho significativo de que jamás fueron impugnados sus ascensos a Mayor, Teniente Coronel y Coronel durante la democracia, siendo que en esas oportunidades su legajo personal fue analizado por todos los organismos de Derechos Humanos y la Comisión de Acuerdos del Senado.

¿Cómo es posible que continuemos, como dice el Dr. Gil Lavedra, efectuando “imputaciones por presuntos delitos de lesa humanidad de un modo ligero, sin la correcta verificación de la alta probabilidad de que concurran los requisitos que caracterizan a tales delitos”? Lamentablemente hay muchas distorsiones y confusiones, en parte por ignorancia y en parte por mala fe. Esto tan simple que escribo, es sistemáticamente negado por quienes deben hacer justicia, tal vez  porque necesitan incrementar los números estadísticos y justificar el inmenso flujo de dinero generado por este sistema donde ser parte de las Fuerzas Policiales, de Seguridad o Armadas es casi automáticamente equivalente a ser delincuente, argumento que viola las normas jurídicas más elementales, entre ellas, el principio de la responsabilidad penal individual y el principio de la presunción de la inocencia.

¿Cómo un hombre que ha dedicado su vida a las causas humanitarias puede estar procesado por delitos como lo que se le imputan? Un ser humano no pierde su esencia. O es bueno, o es malo y las acciones a lo largo de la vida van reflejando esa naturaleza.  En el caso de mi esposo ha reflejado ser un hombre de bien, con actos heroicos y acciones trascendentes. Ha vivido momentos desagradables  y nunca se ha quejado. En la guerra de Malvinas lo dieron por muerto al punto que le rezaron una misa por su eterno descanso, camino a sabiendas  entre campos minados para cumplir con su misión, sabiendo que un paso en falso podía ser el último. En Zagreb vivió el bombardeo del año 1995, enfrentó la presión de los serbios cuando custodiaba los convoyes humanitarios del ACNUR y del ACNUDH que intentaban llegar a la población civil sitiada en Bosnia Herzegovina… Sus acciones humanitarias le valieron tres condecoraciones por sus servicios a la paz de Naciones Unidas.

Juntos hemos recorrido 16 países investigando algunos de los crímenes más atroces de los cuales puede ser capaz el ser humano y hemos trasmitido a nuestros alumnos la importancia de vivir en la diversidad, respetando al otro más allá de las diferencias. Nunca pensamos que justamente él, uno de los primeros militares argentinos que por convicción se especializó en Derecho Internacional Humanitario –y el primer oficial que en la historia del Ejército Argentino fue becado por la Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto Yad Vashem para capacitarse en la temática de la Shoá en Jerusalén- hoy estuviera en una celda, esperando poder demostrar su inocencia, por delitos que jamás deberían haberle imputado. Cuando fue prisionero de guerra de los ingleses durante el conflicto de Malvinas lo aceptó y lo comprendió perfectamente, son las reglas de la guerra. Esta situación no puede aceptarla ni comprenderla.

Lo que más me preocupa, más allá de esta situación personal, es nuestra deshumanización como nación, nuestra premura en condenar sin saber, nuestra pérdida de valores y principios, nuestra ponderación invertida de cuestiones elementales. Me preocupa el odio alimentado con una fuerte estructura que no nos conduce a nada bueno. Me preocupa la injusticia.

No creo que nadie piense que los responsables de los crímenes más atroces vividos en nuestro país no deban ser condenados, pero es importante que lo hagamos respetando el principio de legalidad, cuidando “celosamente la categoría excepcional de delito de lesa humanidad y los procesos en los que se aplica.”

Sólo espero que Dios nos de la fortaleza para seguir luchando en este sistema perverso donde inocentes pagan por culpables. Lo triste de todo esto es que los años no son infinitos, que nuestro tránsito en la tierra es limitado y que lo que hacemos con nuestro tiempo tiene que ser bueno, constructivo, no estéril. Siento que estamos perdiendo un tiempo valioso en esta lucha desigual cuando podríamos hacer cosas valiosas y trascendentes.

Tres razones me llevaron a escribir esta nota: uno, la fecha de conmemoración de los Veteranos de Guerra de Malvinas, otra, la triste realidad de que el 12 de marzo de este año Enrique Stel cumplió un año de detención en flagrante violación al principio de excepcionalidad de la prisión preventiva y por último, el inicio de la Semana Santa, un tiempo donde como cristianos, debemos purificar nuestra alma y ofrecer nuestro sufrimiento a Dios para acompañar la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Desde la guerra de Malvinas mi esposo lleva consigo un Rosario que con el tiempo se ha deteriorado. Su fiel amigo lo sigue acompañando. Los hombres pueden abandonarnos, Dios jamás nos abandona.

Carina Emilce Faur

NADA MÁS QUE UN SOLDADO

“…..a mis acu­sa­do­res les debe sor­pren­der des­agra­da­ble­mente que yo siga pen­sando igual frente al mismo enemigo, a los mis­mos epi­so­dios que ellos pro­du­je­ron y a los que ahora nos retrotraen.”
Luciano Ben­ja­mín Menén­dez, Gene­ral del Ejér­cito Argentino

Podrán pasearlo por cien cir­cos vanamente lla­ma­dos “jui­cios” y segu­ra­mente lo harán, ya que es el para­digma de lo que sueñan abatir. Podrán ponerlo cuan­tas veces quie­ran a mer­ced de paya­sos toga­dos que creen estar haciendo his­to­ria, sin reco­no­cer que sólo están fir­mando la per­versa sen­ten­cia ya escrita de una revancha impía que solo ha servido para agravar la división que una banda de facinerosos pergeñó para mantener a los argentinos envalentonados en un enfrentamiento estéril mientras ellos saqueaban la República.

Nuevamente los fal­sa­rios a quie­nes derrotó volverán a pedir su cabeza o tra­tar de infamarlo -plu­mas ser­vi­les mediante- inven­tando his­to­rias y repi­tiendo agra­vios para ter­mi­nar, como siem­pre, en el insulto soez, prueba lapi­da­ria que es lo único que les queda a estos miserables después de cada derrota que el General les vuelve a infligir en los estrados judiciales, porque prevaricación mediante y abyecto servilismo, lo podrán condenar pero nunca lo pudieron callar.

El solo queda. El General que quiso, corte marciales mediante, fusilar criminales y no desaparecer enemigos, que cargó sobre sus hombros el peso de una guerra que no se estudiaba en su época en la Escuela de Guerra y que seguramente le repugnaba. Pero era un General de la Nación y por ella combatió.


Son pocos- él, sus subordinados y todos aquellos que al igual que él creyeron que un juramento, “Defender a la Patria hasta perder la vida” no era un bien negociable con los que aún quedan cuentas para ajustar.

Sería más honrada la “justicia” argentina si al igual que el “INRI” en la Cruz por sobre los telones de fondo de los tribunales orales estuviera escrito aquel perverso apotegma: “Al enemigo, ni justicia”.

Esa cabeza es el tro­feo que des­vela a quie­nes lle­van ade­lante estos “jui­cios”. Ellos, los ver­da­de­ros auto­res inte­lec­tua­les de tanto caos y muerte en tiem­pos idos. Ellos, los jefes deser­to­res y fal­sa­rios que com­pra­ron su exi­lio aco­mo­dado con la vida de los “pere­ji­les” que cre­ye­ron en su leal­tad. Ellos, que tratarán por enésima vez de obtener el botín que pre­ten­den para autojustificarse.

Esos son los que hoy no pue­den sopor­tar que un grupo de vie­jos, que ni se raja­ron ni se aco­bar­da­ron, les estén dando ejem­plos de dig­ni­dad a dia­rio. Una dig­ni­dad que ellos no tuvie­ron al entre­gar a los pro­pios, esos que hoy vic­ti­mi­zan y por quie­nes recla­man esforzán­dose en olvi­dar que murieron por su pro­pia felo­nía. Es que, mise­ra­bles de su laya, no podían con­tar con que en el Ejército había Gene­ra­les que no eran meros uni­for­mes afe­rra­dos a un escri­to­rio y a una alfom­bra. También eran Soldados.

De nuevo asistiremos -porque el objetivo es que esta historia no tenga fin- a la per­versa estra­te­gia de destruc­ción dia­gra­mada por aque­llos que arras­tran su pasado indigno de tráns­fu­gas y mer­ca­de­res de la vida de sus pro­pios com­pa­ñe­ros, ruina que pre­ten­den lle­var a cabo con la com­pli­ci­dad de jue­ces pre­va­ri­ca­do­res, testi­gos fal­sos, políticos cobardes, una socie­dad anestesiada e hipó­crita y unos uniformados de gene­ra­les “nue­vos” a los cua­les han com­prado con los treinta denarios de la traición.

Por­que el enemigo que ellos deben batir es hoy lo que resta del Ejér­cito Argen­tino, de las Fuer­zas Arma­das. Ese resto que hoy se sos­tiene en el ejem­plo de los que por defen­der a la Patria penan su jura­mento en cár­ce­les comu­nes, ejem­plo que ha evi­tado hasta hoy que las Fuer­zas Arma­das se con­vier­tan en una mon­to­nera de ente­ca­dos mora­les inca­pa­ces de alzarse en armas ante una ofensa a la Patria.


Solo espe­ran con­se­guir con esta segui­di­lla de bufo­na­das jurí­di­cas un mínimo gesto de desánimo. Eso qui­zás con­cre­ta­ría la des­truc­ción pre­ten­dida. Error, Luciano Ben­ja­mín Menén­dez es un Sol­dado. No un bufón al que se le untan mala­mente los cal­zon­ci­llos si en otro momento un des­qui­ciado de mirada errá­tica le hubiera ordenado des­col­gar un cuadro.

José Luis Milia

A QUIENES LEAN ESTO


Pueden leer el fallo por la Causa Río Tercero en: www.cij.gov.ar

Si alguien tiene dudas sobre la existencia de jueces y fiscales prevaricadores (¿eunucos K?) lea el fallo y las solucionará.

En particular pido que lean lo que se dice de mí en la página 1070, lo copio al pie.

Tuvieron que poner ALGO de lo que declararon unos 15 testigos. Si alguien puede creer que una persona que desarrolló los actos que menciona el tribunal en su fallo actuó con intención de dolo, que lo crea…

Los insólitos ATENUANTES que podrán leer implican que el 03/11/1995 hasta las 08:55 horas yo era un fundamentalista tal que hice aquello que ni los esbirros de Osama Ben Laden se atrevieron a hacer, jamás, como maldades (el musulmán se inmola él; su familia no, al contrario, queda protegida de por vida). A la 08:56 horas del mismo día soy “un militar de pura cepa”; “un buen soldado”; tengo comportamientos “heroicos”; me preocupo por la vida humana en todo momento, etc... (Igual redactan mal; maliciosamente, eso es menor pues también les cuento que mis acciones “heroicas” mencionadas por el TOF empiezan ANTES de la 1ra. explosión. Yo traté de que no suceda el estrago que es más que mitigar los daños una vez producidos), etc…

Son argumentos para fundamentar la absolución de una persona y no para condenarla; pero fuimos militares….

Página 1070 del fallo del TOF (textual):

Finalmente, en el caso de Marcelo Diego Gatto, como agravantes debemos valorar la característica del hecho y la multiplicidad de víctimas, su calidad de funcionario público siendo Mayor del Ejército además de Jefe de la División Producción Mecánica de la Fábrica Militar de Río Tercero, su formación profesional específica -ingeniero militar en electrónica y aeronáutica, teniendo una especialización en Higiene y Seguridad del trabajo-, su conocimiento de explosivos y de los riesgos que genera trabajar con los mismos. Asimismo debe tenerse en cuenta como agravantes la extensión del daño y el peligro causado.


Como atenuantes debemos considerar la falta de antecedentes penales computables, su foja intachable de servicios, su problema de salud por el cual debe estar medicado de por vida por haber sufrido un infarto agudo de miocardio y que el mismo es padre de dos hijos.


También debe valorarse como atenuante su conducta ulterior a la explosión, pues adherimos a la opinión de Jorge de la Rúa (ob. cit., pág. 702), quien al explicar la circunstancia referida a la “extensión del daño”, ubica aquí “parte de la tradicional atenuante referida a la conducta posterior al hecho. Así, cuando el perjuicio se reduce en virtud de la conducta del autor (restituciones, indicación de lugares, etc.), debe considerarse atenuante; pero no cuando la recuperación es ajena a su voluntad”. En el caso que nos ocupa el enjuiciado Marcelo Diego Gatto reaccionó de manera instantánea haciéndose cargo de la situación y dirigiéndose hacia la Planta de Carga poniendo en riesgo su vida. Así el acusado Gatto sostuvo durante la audiencia oral de debate que “ingresó a la zona de Planta de Carga a pie y allí hubo una explosión con desprendimiento de esquirlas más severas, que se escondió detrás de un árbol y observó caer las esquirlas y las ramas sintiendo como un silbido, que le cayó un proyectil cree que de mortero espoletado a tres metros de distancia”.


Añadimos que en todo momento Gatto buscó proteger la vida de seres humanos -tanto de operarios de la Fábrica Militar de Río Tercero como de los vecinos de la ciudad- ayudando en todo lo que estaba a su alcance. Así el mismo, ante la ausencia del Subdirector Quiroga, asumió el mando de la Fábrica ordenando a los trabajadores proteger su propia vida y la del personal, auxilió a civiles y camaradas resultando herido en esta acción, subió a una ambulancia que llegó al lugar a personas lastimadas, pidió por intermedio de un médico en medio de una tumultuosa reunión que se realizó en la Municipalidad local y del senador Battaglia que se avisara por radio a la población de Río Tercero que ninguna persona tocara los materiales explosivos que estaban diseminados por la ciudad de modo altamente peligroso. Además el enjuiciado Gatto intentó alertar a su jefe, el Director Cornejo Torino, que se estaba viviendo una situación grave e intentó comunicarse telefónicamente con los policías y los bomberos de Río Tercero para que vinieran a socorrer a las personas de la Fábrica.

Lo expuesto se encuentra ratificado asimismo con los dichos del testigo Omar Nelson Ramón Gaviglio quien declaró que luego de ocurrida la explosión Gatto venía en una “chata” y le dijo que subiera para dirigirse hacia la Planta de Carga, a lo que éste se negó debido a la situación de alto peligro mortal que ese lugar implicaba en esos momentos. En igual sentido depusieron los testigos Carlos Sergio Cabral y Juan Carlos Roldán. Podemos aseverar que el procesado Marcelo Diego Gatto se comportó durante estos trágicos acontecimientos como un “militar de pura cepa” priorizando salvar a los obreros y ciudadanos de Río Tercero antes que su propia familia -se enteró recién a las 21:30 horas del 03/11/1995 que sus familiares estaban con vida-.

Añadimos que a pesar de sufrir una enfermedad cardíaca realizó una heroica actuación arriesgando su vida, que por ello resultó lesionado en su pierna derecha. Resaltamos que ese día pese a la sugerencia de los médicos que le habían expresado que se quedara internado por la dolencia que padecía, Marcelo Gatto desoyó esos consejos y continuó ayudando en la Fábrica. Subrayamos el excesivo espíritu militar de obediencia del enjuiciado Gatto, que el nombrado como “buen soldado” que era realizaba las acciones que le ordenaban los superiores castrenses dándole prioridad a las mismas antes que a su familia y su propia salud.

Marcelo Diego Gatto

lunes, 6 de abril de 2015

VETERANOS DE MALVINAS SE NEGARON A COMPARTIR ACTO CON LA PRESIDENTA

El presidente del Centro de Ex-Combatientes y Veteranos de Malvinas, Carlos Llamas confirmo en dialogo con FM Radio Provincia que no participaran los Veteranos de Malvinas de manera oficial del acto organizado por Nación, el cual será transmitido en cadena nacional para todo el país, en el Polivalente de Artes de Ushuaia y que contara con la presencia de la presidenta, Cristina Fernández por considerar que más que un homenaje a los Caídos por Malvinas, es un acto proselitista. Tampoco asistirá al Polivalente, el intendente de Ushuaia, Federico Sciurano, quien sí estará presente en el acto de los Veteranos.


Llamas además confirmo que no participaran de manera oficial, ni estarán presentes cuando la presidenta se traslade a la Plaza para realizar la tradicional ofrenda floral, juntos con otros funcionarios nacionales, provinciales y municipales, por considerar que el acto de Malvinas le corresponde al pueblo y no a los caprichos de los funcionarios de turno que pretenden desnaturalizar el acto trasladándolo a otro sitio. Oficialmente no participaremos del acto, dejando librado a cada uno de los Veteranos si quiere o no ir al acto del Polivalente de forma particular.

Por lo cual a las 11 horas cuando se realice el acto tradicional de los Veteranos se realizaran las ofrendas florales como todos los años, dejando luego liberado a los concurrentes al mismo, al igual que a los Veteranos y dando por finalizado el acto sin esperar a la presidenta que concurrirá luego de finalizado su acto en el Polivalente.

Los desencuentros entre los Veteranos y protocolo de Presidencia como lo adelantamos ayer (ver), no solo genero un quiebre por la realización de un segundo acto, sino además porque desde Nación lo transformaron en un acto político "K" ya que al Polivalente solo se dejaría ingresar a funcionarios, veteranos y simpatizantes de La Campara, Forja y el PSP.

El traslado del acto fuera de su sitio natural que es la Plaza y el Monumento de Malvinas y la postura de los Veteranos de no someterse a los pedidos de presidencia, tuvo como desenlace por primera vez en la historia la realización de dos actos paralelos y un gran malestar entre la gente, en especial entre los Ex-Combatientes y los Veteranos de Malvinas quienes interpretaron como una ofensa intentar trasladar el acto fuera de su recinto natural como es la Plaza y el Monumento de Malvinas.

LA VIDA POR MALVINAS - HÉROES SIN RESPETO


LA VIDA POR MALVINAS

Nuestras islas Malvinas siempre fueron y serán una materia pendiente en política exterior para los gobernantes, y quien logre cerrar este capítulo a nuestro favor será merecedor del eterno agradecimiento de todos los argentinos por la labor realizada. Lo importante es que este tema ya no es indiferente para ningún argentino, por el contrario año tras año la conciencia por las Malvinas se hace cada vez más fuerte. Pudimos ver que la gente se abraza con mucho fervor a la causa y esa imborrable gesta debe ser transmitida de generación en generación. Más allá de las diferentes actitudes bélicas que los ingleses fueron demostrando a lo largo de estos años.


Más allá de las circunstancias y los momentos vividos, el año 82, se diga lo que se diga, nos emocionó hasta las lágrimas el hecho de despertar y saber que un grupo de valientes desembarcó en ellas y a costa de sus vidas lograron la rendición de los usurpadores.


Mantener esta condición durante días fue posible por la valentía y tesón de quienes luchaban en un escenario adverso y desconocido. Sin embargo se combatió hasta último momento y qué decir del valiente desempeño de nuestra fuerza aérea. Ese reconocimiento debe mantenerse siempre.

En ese campo, soldados experimentados y conscriptos, aunque si bien estos últimos se trataban de adolescentes, lucharon y entregaron su vida con gran valor. A todos ellos los guiaba el convencimiento de luchar por su país y no de una ideología política. Así entregaron su vida y se convirtieron en héroes caídos en acción por la patria.


Por todo lo sucedido jamás pienso en ellos como jóvenes imberbes. Mataron y murieron como hombres que fueron, con un arma en sus manos, otros jóvenes conscriptos no la tuvieron y desnudos como Dios los trajo al mundo se fueron.

Decir que en Malvinas no sabían lo que hacían y fueron obligados a ello, es minimizar su gloria, en lo que duró el conflicto no hay antecedentes de que alguno de ellos desertó, los registros indican que hasta el último momento, fusil en mano, no solo esperaron en una trinchera al enemigo que venía hacia ellos. Un enemigo experimentado y superior en armamento, no obstante saberlo, también fueron a su encuentro para entablar combate y esto lo hacen únicamente los verdaderos valientes.

Abel Nicanor Cuyupari, Salta Capital


VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS SIN RESPETO

Este año se cumplieron 33 años de la Operación Virgen del Rosario, en la cual efectivos de las Fuerzas Armadas de la República Argentina, recuperaron las Islas Malvinas tras casi 150 años de posesión inglesa, después de que en 1833 el gobernador argentino, Luis Vernet, fuera desalojado por invasores ingleses. Cada aniversario se conmemora aquella gesta histórica siendo también el “Día del Veterano y Caídos en la Guerra de Malvinas”.


Este año, el Homenaje Oficial Provincial de Salta estaba previsto para las 11:00 hrs. en el Campo de la Cruz, donde se desarrollaría el Desfile Cívico-Militar luego de ofrendas florales y de palabras alusivas a aquel desembarco del 2 de Abril de 1982.


Debería haber sido un Acto agradable que homenajeara a Ex-Combatientes, Familiares y Caídos en la Guerra del Atlántico Sur; pero el Gobernador Urtubey se dio el lujo de llegar 25 minutos tarde, provocando la consecuente demora en el inicio, estando los Veteranos de Guerra al rayo del sol esperando que el gobernador llegara.



Empezado el evento, se leyó un mensaje del Ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi. Fue curioso porque, más allá de la lectura de las acciones diplomáticas que estaría llevando a cabo la Nación Argentina por la Soberanía de las islas, en ningún momento hizo referencia a Ex-Combatientes de Guerra y Caídos en Malvinas; quiénes son los verdaderos y principales protagonistas de la fecha. Esto demuestra el nulo interés del Gobierno Nacional en los VGM, pero estaría, una de las pocas veces, siendo coherente entre lo que dice y lo que hace. Si verdaderamente le importaran ellos y quienes murieron, el Monumento a los Caídos que está en Retiro, CABA, tendría la Guardia de Honor y Custodia permanente, por lo que no se habrían robado las placas de bronce que faltan, no estaría cerrado con candado imposibilitando la entrada y tampoco en el deplorable estado en que se encuentra. Mucho menos tendrían encarcelados como presos políticos a ex combatientes como lo tienen al Coronel Horacio Losito.


Por parte del Ejecutivo Provincial, habló el Ministro de Cultura y Turismo, Mariano Ovejero, a quién le ganó la campaña política, pues de un momento a otro, durante el discurso comenzó a nombrar acciones del gobierno. La verdad, ni me interesa si serán verdad o no; pero es una falta de respeto y de seriedad, ensuciar una Fecha Histórica Nacional para hacer campaña política. Como “anécdota”, mientras el ministro leía su propaganda, un joven que estaba al rayo del sol, al parecer hijo de un Veterano, se descompensó y tuvo que retirarse.



Nadie me lo contó, sino que soy testigo. A 33 años de la guerra, ni el estado provincial, ni el estado nacional aprendieron a respetar a sus soldados.

NOTA: Ésta es la carta original, que fuera levemente recortada por la redacción de Diario El Tribuno de Salta.

David San Román (n)


NOTA DEL EDITOR: Las imágenes y destacados no corresponden a las cartas originales.

HISTORIA, NO MEMORIA

Por: Arturo Larrabure

El autor es hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, asesinado por la guerrilla del ERP

El pasado 24 de marzo fue particularmente doloroso para los familiares de quienes fueron secuestrados, torturados y asesinados por la guerrilla entre los años l973/76. Salvo honrosas excepciones, un manto de silencio encubrió la sangrienta militancia de ERP y Montoneros.


La mejor manera de hacer memoria es rescatar el sagrado valor de todas las vidas, no otorgar implícitamente una especie de licencia para matar a quienes -como lo destacara la Cámara Federal en el juicio a los comandantes- llevaron a cabo la mayor parte de sus sangrientos actos en pleno gobierno constitucional.


Ellos no querían la democracia, deseaban imponer un régimen marxista, y para esto trazaron y ejecutaron un plan criminal, que cobró tal intensidad, que las fuerzas de seguridad fueron superadas, obligando a ordenar la intervención de las Fuerzas Armadas. No se oponían al golpe, lo provocaban pensando que éste les iba a generar el apoyo de la población. La historia prueba que sucedió lo contrario.

Hubiera sido oportuno entonces que, en un día en que se pretende que los argentinos recordemos un período tan doloroso de nuestra historia, a la par de juzgar la responsabilidad de las Fuerzas Armadas, se juzgara la responsabilidad de los otros partícipes directos del drama.

Hay preguntas claves, esenciales, que se censuran, por no ser políticamente correctas.

¿Por qué la guerrilla no depuso sus armas en pleno gobierno de Juan Domingo Perón?

¿Qué hubiera ocurrido con la República, con los opositores, si la guerrilla hubiera triunfado?


El reciente testimonio prestado por el ex ministro de trabajo de María Estela Martínez de Perón, Carlos Ruckauf, en la causa en la que se investiga el secuestro, torturas y asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el ERP en l974, ha corroborado que en ese tiempo se había decretado el estado de sitio "por el accionar terrorista que era de gran magnitud", señalando que "era un ataque al gobierno y a las instituciones", que afectó, sin duda, además "a civiles."

Refiriéndose a las características que tuvo ese ataque Ruckauf señaló que "había secuestros, atentados y ataques a cuarteles, estructuras policiales, personal judicial, personal policial y civiles".


Preguntado si tales ataques eran ocasionales, aislados o sistemáticos, respondió: "Hubo muchos hechos", recordando incluso que fueron afectados niños, entre los que citó a los hijos del Capitán Viola.

Interrogado sobre qué tipo de gobierno se hubiera instaurado en el país de haber el ERP tomado el poder, respondió: "Puedo suponer que marxista, porque ellos alegaban que eran marxistas..."

Al preguntársele si las acciones del ERP fueron inorgánicas, aisladas o existía un plan trazado para llevarlas a cabo, contestó: "Supongo que existía un plan, pero no lo conozco"..."En los medios salía que buscaba el poder" -aclaró.


El plan criminal fue minuciosamente expuesto en la Declaración Conjunta a los Pueblos de América Latina, emitida en l974 por el ERP junto a otras organizaciones armadas latinoamericanas, y que se encuentra transcipto en el Nº 31 de su órgano de difusión Estrella Roja. [1]

Su lectura, esencial, permite comprender que los guerrilleros no luchaban por la democracia, la aborrecían; veían enemigos en los partidos progresistas; no respetaban la legalidad y el parlamentarismo, considerándolos exageraciones de los partidos reaccionarios; consideraban a la violencia revolucionaria un método esencial para la toma del poder; proyectaban implementar la lucha de clases, aniquilando a sus enemigos; la lucha armada era para ellos la única posibilidad de triunfo.

¿Cuánta gente hubiera muerto?



El filósofo e historiador Tzevan Todorov, experto en analizar la memoria después del horror [2], denunció, tras visitar Argentina, que no "se puede silenciar la ideología que inspiraba a esta guerrilla de extrema izquierda y al régimen que tanto anhelaba. Como fue vencida y eliminada, no se pueden calibrar las consecuencias que hubiera tenido su victoria. Pero, a título de comparación, podemos recordar que, más o menos en el mismo momento (entre 1975 y 1979), una guerrilla de extrema izquierda se hizo con el poder en Camboya. El genocidio que desencadenó causó la muerte de alrededor de un millón y medio de personas, el 25% de la población del país. Las víctimas de la represión del terrorismo de Estado en Argentina, demasiado numerosas, representan el 0,01% de la población".


Arnol Kremer [3], miembro del buró político del ERP, ha sido muy claro: "No nos chupemos el dedo. Está bien la pregunta, porque ahora hay una cantidad de compañeros que se hacen los blanditos. La historia es la historia y hay que hacerla con la verdad. Pero la verdad es que nosotros nunca pensamos en la democracia. Nosotros pensábamos en la democracia en términos de Lenín, como un paso, un instrumento para el socialismo, teníamos toda la concepción lenilista más dura. Para nosotros la sociedad socialista tenía una etapa previa que era la dictadura del proletariado; y en eso que no se hagan los desentendidos".


NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.


[3] "La revolución imposible", Alfonso Lessa, Uruguay 2002, pág. 190