El cabo de la Policía Federal Alejandro Fabián Villares
sufrió un asalto en la vía pública el 22 de junio de 1999, cuando se dirigía a
cumplir su tarea como adscripto en la División Cuartel Aeroparque.
Intentando defenderse se trabó en lucha contra tres personas
y fue baleado y malherido al punto que fue pasado a retiro de la fuerza de
seguridad que, en noviembre de 2009, dictaminó que las lesiones “surgen como un
riesgo específico y exclusivo de la función policial y que no hubiera podido
producirse en otras circunstancias de la vida ciudadana”.
Su vana -aunque lógica- intención de ser resarcido, luego de
tantos años, se desvaneció ante el reciente fallo de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación.
Los ministros Ricardo Lorenzetti, Carlos Fayt y Juan Carlos
Maqueda -con la honrosa disidencia de su colega Elena Highton de Nolasco-
convalidaron en este sentido un fallo de las dos instancias en la Justicia en
lo Contencioso Administrativo Federal que había denegado la indemnización.
El fallo denegatorio se basa en que el hecho es un “riesgo
específico y exclusivo de la función policial” aunque haya actuado vestido de
civil.
“Un particular puede
sufrir un asalto y aún ser herido o muerto durante el mismo, pero lo que
caracteriza y es nota cardinal en la especie es que el suboficial herido, lejos
de afrontar la situación de manera pasiva, procedió a reprimir el delito en
consonancia con sus deberes”.
Y ya está, los señores Ministros de la Corte han dejado en
claro que quien ejerce el servicio público policial es un ciudadano de segunda.
Como tal sabe que corre riesgos y si corre riesgos no tiene derecho a
indemnización alguna. Conforme el perverso e inentendible criterio de estos
señores, si el cabo se hubiera quedado inmóvil permitiendo que lo asesinaran, su
familia habría sido indemnizada.
Me causan profunda vergüenza estos calienta sillones
rentados que no dudaron en indemnizar con millonarias sumas a los
sobrevivientes y/o familiares de víctimas que se alzaron en armas contra la
Nación, asesinando hombres, mujeres y niños, poniendo bombas en lugares
públicos, secuestrando empresarios para cobrar rescates y luego fusilarlos,
asaltando cuarteles de la Patria asesinando sin piedad conscriptos, todo en su
delirante pretensión de derrocar a un gobierno constitucional y hacerse del
poder.
Y estos calienta sillones rentados los premiaron porque
según su titiritero se trata de una política de estado. En cambio las víctimas
de estos asesinos quedaron fuera del sistema… Dios nos libre de estos jueces
corruptos.
¿De qué política de estado hablan estos prevaricadores
compulsivos? ¿De premiar asesinos y humillar a sus víctimas? ¿De justificar la
violencia de unos y castigar, sin pruebas y sin respeto de la ley, a quienes
asumieron la defensa de la sociedad?
Premios, inmunidad penal, honores y cargos públicos para los
traidores a la Patria y prisión perpetua para quienes cumpliendo órdenes de su
Comandante en Jefe, o sea del Presidente de la Nación, repelieron el intento.
Señores calienta sillones rentados, ustedes dan vergüenza.
Cabo Villares y tantos oficiales y suboficiales de las
distintas policías del país abatidos por las balas de traidores, delincuentes,
rateros, narcotraficantes: USTEDES Y SUS DEUDOS MERECÍAN MEJOR SUERTE, pero el
Forro de San Pablo se aposentó en nuestra querida Patria tergiversando derechos
transformándolos en privilegios.
A través de la Unión de Promociones hemos tomado
conocimiento que lamentablemente fallecieron tres camaradas más, acaecido en
las fechas que para cada caso se especifican, quienes se encontraban
injustamente detenidos como Presos Políticos:
Lunes 12 Octubre de 2015: señorInspector General (R)
Elbio Osmar Cosso, (Servicio Penitenciario Pcia. Bs. As.)
Viernes 15 Octubre de 2015: señor Capitán de Navío (RE) Domingo Ramón Negrete, (Armada Argentina)
Martes 20 Oct 15: señor
Comandante Mayor (R) Antonio Félix CASTELLI, (Gendarmería Nacional)
Con ellos, son 324 (trescientos veinticuatro) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas
las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el
marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades
jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.
Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus
familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda
pronta y cristiana resignación.
Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos
Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más
seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden
continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos
los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar
asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad
para superar las antinomias que después de casi 205 años aún nos mantienen
divididos. Es hora de sin odios, ni
venganzas, es hora de una mirada superadora. ¡BASTA!
A principios de julio, durante la cena de camaradería, la
señora presidenta de la Nación (y en consecuencia comandante en jefe de las
Fuerzas Armadas) expresó en su discurso: “...
mientras otros están penando por las cosas que los mandaron a hacer y les
hicieron hacer...”.
Se manda a través de la impartición de órdenes, o sea, para
nosotros “mandaron” es igual que “ordenaron”. No recuerdo cuánto hacía
que no le escuchaba una declaración tan ajustada a un buen ejercicio de memoria
y verdad, del que tanto les gusta alardear. Memoria para recordar que nos
encontramos en estos juicios, de venganza ideológica, por haber dado estricto
cumplimiento a lo que nos ordenaran, tanto un gobierno constitucional como el
de facto que lo sucedió. Verdad al reconocer que nos están haciendo penar,
acusándonos sin pruebas, con testimonios armados y direccionados, a través de
la intervención de integrantes del Poder Judicial sometidos a los intereses
políticos, económicos o condicionados por el riesgo de ser removidos o
destituidos por el Consejo de la Magistratura (igual a lo sucedido, en estos
tiempos, por otras razones, a los Cabral, Bonadio, Campagnoli, Fayt).
En su condición de “comandante
en jefe”', la Presidenta debería saber, o estar adecuadamente asesorada,
sobre lo que la legislación militar le impone a un suboficial para el
cumplimiento de órdenes y la asignación de responsabilidad a sus superiores.
Hay 545 presos pertenecientes a las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y
Penitenciarias (incluido quien firma y 76 civiles de inteligencia), todos en
distintos estadios de instancia judicial y por: “... lo que los mandaron hacer o les hicieron hacer...”.
Podría completar esa convicción pidiendo que se aplicara
verdadera justicia y se procediera a desprocesar y sobreseer definitivamente a
todos aquellos que están en esta situación sólo porque dieron curso a órdenes
recibidas. “Por el bien del servicio y en
cumplimiento de las leyes y reglamentos militares”.
Pase lo que pase el domingo, estamos a horas del comienzo de
su inevitable y acaso tan temida despedida del poder. Pase lo que pase, el
domingo o será uno consagrado por el voto de los argentinos, o habrá que elegir
entre dos opciones unos días más tarde pero todo está allí, a la vuelta de la
esquina.
O sea, Presidenta, ya aparece el otro. Será una bisagra
histórica. Recuerde que usted lleva casi ocho años ejerciendo el poder, "empoderada", como le gusta
decir. Y por eso, nos imaginamos claramente su tristeza por estas horas frente
al hecho consumado: la certeza de la ausencia de poder.
Usted señora, mostró en un tweet algo así como que lo que se
viene es el fin del principio. Siempre fue rápida de reflejos señora, como para
que nadie le diga ‘esto es el principio
del fin y bla bla...’. Y está bien, y era lo esperable, confrontativa hasta
el fin, siempre redoblando la apuesta.
Como cuando en aquel acto en Rosario frente al monumento a
la Bandera Nacional usted dijo sin decir, pero todos lo entendimos, aquel propósito:
el más antirrepublicano que se recuerde, por lo menos de un gobernante civil.
Y ese "vamos por
todo" estruendoso fue, aunque todo puede discutirse, el principio del
fin. Porque, señora, no pudo con todo. De hecho debe ser raro para usted sentir
que no está en el lugar de los candidatos ahora, que no compite.
Esta vez, si o si señora Presidenta, se tiene que ir. Y lo
que son las cosas: ahí lo tendrá a Massa compitiendo por la banda y el bastón.
El mismo que le cerró la puerta a su propósito de reelección.
Y estará Scioli, el hombre paciente al que usted humilló sin
contemplaciones. Y usted sabe, lo sospecha, lo malicia: si gana y si aflora su
gen peronista de la auto preservación es muy probable que, más temprano que
tarde, la deje de lado, se olvide de usted. Que la traicione, en una palabra.
Y Macri, que viene desde otro palo y otra condición, y que
empezó su aventura política desde la capital Federal: imagine si fuera él el
elegido. Por eso, se viene el largo adiós, la melancólica retirada. Porque así
de ingrata es la cosa: usted, señora Presidenta, a partir del 11 de diciembre
volverá a ser una persona común y corriente. Una ciudadana más de a pie.
O sea, no habrá Tango 01 a su disposición, tanto como para
ir a buscar a su hijo o a su hija en cualquier momento que quiera hacerlo, o
llevar a bordo los regalos para su pequeño nieto.
¿Se acuerda que hasta se rompió la cabeza precisamente
cuando estaba en esos menesteres domésticos? Porque si quiere hacerlo deberá
pagar su pasaje como cualquiera de nosotros. Y podrá viajar gratis, claro, si
acumula millaje como cualquiera de nosotros.
¿Cuánto de difícil será acostumbrarse a ser una ciudadana
común? No la primera ciudadana, sino una entre tantas. Y extrañará seguramente
que nadie esté obligado a escuchar lo que piensa sobre política, economía,
deporte y sus vidas pasadas.
Con seguridad señora Presidenta, ahora que tiene la certeza
de que comienza su melancólico retiro de la escena, sabe que ya no habrá
cámaras que registren sus alegres pasos de baile, que acaso sigan, pero con la
salvedad de que quedarán reservados para la intimidad de las fiestas
familiares.
O para Bailando por un sueño: experiencia acumula. Porque
aquel baile de los días felices traspasó las fronteras. ¿Se acuerda de Angola y
del tractor de Moreno? Ya nadie se acuerda de Angola. Y cualquiera podrá
imaginarse que recordará con infinita nostalgia esos discursos que estaban
obligados a seguir millones de argentinos y que calurosamente aplaudían sus
fieles acólitos entre el agitar de las banderas en la Casa Rosada y las
desentonaciones jingleras de Ignacio Copani.
¿Quién usará, si así lo decide, -¿por algo será presidente
no?- su balcón señora? Y qué pasará con el Salón de las Mujeres? Imagine que el
próximo inquilino, con todo derecho por otra parte, lo deje de lado. Y peor
aún, que a instancias de la primera dama se haga, por ejemplo, un salón de los
estables de la patria para las cadenas nacionales.
Y ya como algo pesadillesco que el señor presidente decida
terminar con el peregrinaje de Cristóbal Colón para devolverlo a su
emplazamiento original.
Señora Presidenta, usted sabe que cosas así pasarán por su
cabeza cuando deba despojarse del poder. Y tal vez el nuevo presidente decida
cambiar el protocolo también y "ellos
y ellas" o el "para todos y
para todas" sea dejado olímpicamente de lado.
Y acaso en poco tiempo más, porque en Argentina el olvido no
necesita tiempo, ya los slogans que acompañaron sus años de gestión como "tenemos patria", "no fue magia", "ni un paso atrás"; y
sobretodo el temerario y agresivo "vamos
por todo", tan poco digno de usted señora, pasen al limbo de las cosas
descartables.
No podrá ya modelar ni formatear la vida ni la conducta de
los argentinos. Podrá cambiar cosas en su vida o cercanas a usted, elegir
también cambiar cosas en su lugar en el mundo, en el lugar que elija para
vivir, tal vez pueda incidir en el dibujo de su jardín. Pero su revolución
tendrá los límites de su vereda.
Porque señora, usted volverá a ser una persona común y
silvestre, como se dice.
Y como pasaron al olvido cosas de Alfonsín y de Menem, uno
se pregunta, y tal vez usted ya empezó a hacerlo, ¿qué pasará con Tecnópolis,
nuestra feria tecnológica permanente? ¿Y con Zamba, el personaje para niños con
su particular visión de la historia argentina totalmente repartida entre héroes
y villanos, cipayos y patriotas, blancos o negros, buenos y malos? Visión que
se parece tanto a su propio modo de entender la vida.
¿Y 678, el club de los amigos de la revolución nacional y
popular seguirá en la misma pantalla o buscará refugio en las pantallas de los
empresarios amigos? ¿Seguirá carta abierta exaltando las acciones de su
gobierno? ¿O se encolumnarán como buenos soldados militantes con el mismo
fervor de los que cambian de creencia religiosa de un día para otro?
Por ahora no señora, las tropas son leales. Ahí apareció
Horacio González, el de la Biblioteca Nacional, diciendo que ellos van a votar
a Scioli desgarrados, pero lo van a votar. ¿Y con Milani no estaban
desgarrados-? ¿Y con Boudou tampoco estaban desgarrados? ¿Y con Jaime?
Usted se preguntará qué destino le espera a la Secretaría de
Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional -¿qué titulazo no?- que
capitanea el intelectual del modelo Ricardo Foster.
¿Qué harán los artistas militantes frente a su inevitable
ausencia? ¿Irán en busca de un nuevo productor? La palabra clave del tiempo que
se avecina es "ex". Usted
señora, será una ex con todo lo que ello significa y connota porque el poder
será de otro.
Será inevitable, pero así son las cosas del poder: almíbar y
amargura. Como "ex" usted
vivirá de recuerdos. Y en esa caravana desfilarán los fastos del Bicentenario.
¿Se acuerda de la Vuelta de Obligado y de todos los actos militantes
perfectamente armaditos como una gran película de Hollywood?
Y regresará también el recuerdo del regreso triunfal de la
Fragata Libertad a Mar del Plata, y de su repentina amistad con el odiado Jorge
Bergoglio.
Y toda esta película no es el principio del fin, pero
tampoco es el principio de algo que continuará en el tiempo tal como usted lo
dejó.
Señora: tampoco nos vamos a pasar la vida hablando de los
buitres habiendo otros pájaros tan bonitos para ver.
No hay a la vista "Cristina
parte 2". Todo se olvida rápido por aquí ¿Vio?. Y volver al llano a
algunos les cuesta mucho más que a otros. Depende de cómo se haya ejercido el
poder.
Con toda humildad, no quisiera estar en sus zapatos señora
Presidenta.
Publicar esta foto es
una declaración que le da confianza a los demás, que ayudará a tus amigos y
familiares a inclinar su voto y animarse a cambiar.
Estamos a metros de
producir un cambio extraordinario, de llenarnos de esperanza, de volver a la
paz entre argentinos, de crear un país próspero. No lo dejemos escapar.
¡¡¡Vamos con todo!! ¡
Un abrazo
Mauricio
PD: Pasá la voz.
Avisale a todos tus amigos que ya están con el cambio para que participen y
publiquen la foto "Yo lo voto", el jueves 22 a las 17.00.
El
jueves 22 a las 17.00 hacemos el cierre de la campaña presidencial,previo a las
elecciones más decisivas de la historia de la democracia argentina.
Por eso quiero pedirte que ese día a las 17.00 publiques esta
imagen que aparece abajo en Facebook, Twitter, Instagram, acompañada con el
hashtag:
Publicar
esta foto es una declaración que le da confianza a los demás, que ayudará a tus
amigos y familiares a inclinar su voto y animarse a cambiar.
Estamos
a metros de producir un cambio extraordinario, de llenarnos de esperanza, de
volver a la paz entre argentinos, de crear un país próspero. No lo dejemos
escapar.
Vamos
con todo!!
Un
abrazo
Mauricio
PD: Pasá la voz.
Avisale a todos tus amigos que ya están con el cambio para que participen y
publiquen la foto "Yo lo voto", el
jueves 22 a las 17.00.
Nos dirigimos a Ud. A los efectos de solicitarle tenga a
bien respondernos las razones por las cuales la exhibición, en una cartelera
del Colegio Secundario Joaquín V. González de La Rioja, de los nombres y las
fotos de los caídos el 5 de octubre de 1975 como, así también, el recordar lo
sucedido en ese trágico día, constituyen para su gobierno motivo para denunciar
penalmente y sumariar a la profesora que lo elaboró y sumario administrativo
para la directora del colegio. ¿Cómo explica Ud. que lo que pasó aquel día fue
un acto de “terrorismo de estado”?
A su favor, queremos creer, Sr. Gobernador, que tanto,
usted, como el Secretario de DD.HH., Delfor Brizuela y el ministro de Educación
de La Rioja, no tienen la más remota idea acerca de quiénes fueron y que
hicieron los soldados formoseños Antonio Arrieta, Heriberto Dávalos, José
Coronel, Dante Salvatierra, Ismael Sánchez, Tomás Sánchez, Edmundo Sosa,
Marcelino Torales, Alberto Villalba y Hermindo Luna, como así también el
subteniente Ricardo Massaferro y el sargento Víctor Sanabria. Que, por su falta
de cultura y su insensibilidad por cuestiones fundamentales, no sabe que esos
hombres murieron defendiendo un gobierno constitucional (peronista).
Afortunadamente el pueblo formoseño sí los conoce y los honra como héroes.
Cosa muy distinta sería el que usted y sus colaboradores
hubieran procedido de esa manera a sabiendas. En tal caso, no nos hubiéramos
molestado en exigirle explicaciones por su actuación al respecto repudiándola
enérgicamente sin más trámite. No se nos escapa tampoco el intento fascista de
su secretario de DD.HH, por acallar a la profesora Fernanda Megías por el hecho
de pensar distinto.
Si en este país la foto del “Negro” Hermindo Luna es indigna de exhibirse en la cartelera de un
establecimiento educativo, entonces es este país el que no se merece a Hermindo
Luna y no a la inversa. Porque el problema de fondo que nos revela este hecho
es: si merecemos, o no, ser un país. También, hace dos años, en Salta, el
peronismo nacional y provincial demolió el monumento “Al Combate de Manchalá” que recordaba a soldados salteños que
pelearon defendiendo al mismo gobierno peronista. La excusa fue la misma: que
reivindicaba el terrorismo de Estado.
Sr. Gobernador Beder Herrera, hágase un favor, rectifique el
error. Y si no por su honor o por conveniencia política hágalo entonces por las
generaciones futuras que no se merecen el país devastado moralmente que les
deja en heredad.
Atentamente,
CENTRO DE ESTUDIOS EN
HISTORIA, POLÍTICA Y DERECHOS HUMANOS DE SALTA
"Mucha
gente pequeña, en lugares pequeños,
haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo". Eduardo Galeano
Basta de absurdas disquisiciones ideológicas ya que estamos
a horas de una definición trascendental: un seguro abismo o una redención
posible. Asuma su responsabilidad y, si es opositor al Gobierno, deje de
echarle la culpa a los candidatos por la falta de acuerdos previos y corrija
ese proceder con su voto. Hoy le voy a
proponer analizar qué puede suceder en la Argentina el próximo domingo, y qué
puede hacer usted para lograr el futuro al que aspira.
Imagine, por favor, como quiere que sea el país que
comenzará el 10 de diciembre, ya que en él tendrán que vivir usted, sus hijos y
sus nietos. Hace ya seis años enumeré qué debemos hacer para enfrentar los
grandes problemas que nos presenta ese futuro inmediato; puede verlo haciendo
click en (http://tinyurl.com/bla4n57).
Si coincide con esas propuestas, aunque sea a grandes rasgos, no es usted
militante del Frente para la des-Vergüenza, ya que los Kirchner siempre han
hecho exactamente lo contrario. Preferiría que, hacia ese país ideal, nos
condujera Stolbizer, Massa, Rodríguez Saa, Del Caño o Macri pero, a esta
altura, ya sabe que el único que puede llegar al ballotage es el último; o sea,
sólo éste está en condiciones de desalojar del poder al kirchnerismo.
Le propongo entonces que, sin dudar más, vote a los
candidatos a diputados del partido o "espacio"
que más se adecúe a sus preferencias y así éstas tendrán voces que las
representen. Por otra parte, si lo hace logrará que nadie tenga todo el poder
en el Congreso; esa situación, casi inédita, obligará a quien ejerza el
Ejecutivo a negociar cada ley que necesite. Resultará un enorme avance en
nuestra tan deficiente democracia, ya que terminaremos con las mayorías
automáticas de brazos enyesados y nos acercaremos a los países más serios y
civilizados del mundo.
Ahora pensemos en los candidatos a gobernador en las
provincias que aún no han concretado las elecciones para esa categoría; en la
enorme mayoría de ellas, Santa Cruz incluida, la oposición a las dinastías
feudales ha conseguido unificar las propuestas. Si es usted cordobés,
mendocino, entrerriano, salteño, jujeño, tucumano, rionegrino, etc., observe
qué ha hecho el gobierno kirchnerista con la economía de su provincia y deduzca
qué podría pasar con ella si continuara este "modelo", aunque fuera con maquillaje sciolista.
Pero, en la crucial Provincia de Buenos Aires, que
representa nada menos que el 40% del padrón nacional y que el 25 de octubre
-recuerde que se gana por un voto y no hay ballotage- se convertirá en el
escenario principal en el que se decidirá el futuro, se repite el escenario
nacional de multiplicidad de ofertas y allí usted tendrá también una sola bala.
No crea en la leyenda que dice que el peronismo no pierde nunca en ella porque
es un mito: Fernández Meijide venció a Chiche Duhalde, De Narvéz+Macri le ganaron
nada menos que a Néstor+Scioli+Massa, y Massa+Macri+Solá acabaron allí con el
sueño de eternidad de Cristina.
Porque ¿prefiere usted que quien se ocupe de su seguridad
cotidiana y de la esencial lucha contra la droga sea La Morsa?, ¿y de la educación
de sus hijos? ¿Cree que haría algo con los innumerables ñoquis incorporados,
con las obras hidráulicas imprescindibles para evitar las inundaciones, con el
agua corriente y las cloacas que faltan en el 50% de los hogares o con el
desastre de miseria en que el Gobierno ha transformado la provincia más rica
del país?
A la luz de los datos actuales, la señora Vidal es la única
que puede vencer a Anímal Fernández. Y esto reviste una importancia monumental:
más allá de las lacras morales del candidato del FpdV, de quien se dice con
fundamento que es el cómplice más importante del narcotráfico (credenciales
adquiridas desde que fuera Intendente de Quilmes) y autor intelectual de varios
asesinatos, la influencia de esta elección será trascendente porque, para ganar
a pesar de las seguras derrotas en las provincias más importantes y aún con el
voto fraudulento que llegará del norte del país, El Manco del Espanto necesita
allí más del 43% de los votos; si Anímal cae derrotado en la Provincia de
Buenos Aires, lo arrastrará necesariamente al ballotage. Entonces, si usted
vive allí y coincide en que debemos terminar ahora con esta década más que
infame, no tiene alternativa alguna, y debe votar a María Eugenia Vidal; si no
lo hace, favorecerá al kirchnerismo más rancio y corrupto.
Los propios barones del Conurbano, la supervivencia de los
cuales depende de sus respectivos consejos deliberantes, que se verían
inundados por gente de La Cámpora y de Nuevo Encuentro -el partido del
tránsfuga Sannatella, que acompaña a Anímal en la fórmula-, ya están
repartiendo boletas con la categoría gobernador/vice cortada pero, al menos por
ahora, siguen llevando a Lancha como candidato a presidente. Por lo demás, dudo
que todos los que acompañaron a Julián Domínguez en las PASO estén dispuestos,
por disciplina partidaria, a votar ahora por la pareja conformada por el
narco-candidato y el marxista abusador y corrupto.
En resumen, si usted cree que tenemos una sola oportunidad
de revertir el plano de destrucción de la República y de descenso hacia la nada
que esta década ha inclinado mucho más, le quedará una última bala, es decir,
no tiene otra opción (aunque lo haga tapándose la nariz) que votar por Mauricio
Macri, para llevarlo al ballotage y ganar en noviembre. No puede desperdiciarla
-como anunciaron que tampoco lo harán Juan José Campanella, Mirtha Legrand y
Susana Giménez- eligiendo a candidatos que no tienen chance de llegar a la
segunda vuelta y podrían impedir que ésta se concretara; si actuara por "principios", seguramente
resultará un idiota útil que los K festejarán. Piense, en especial, que si
Lancha fuera el ganador, su segundo, el Chino Zannini, que tanto ha hecho
contra la Justicia y las instituciones, con la invalorable cooperación de La
Cámpora concretaría su rápida "nisman-ización"
ante el más mínimo desvío del "proyecto"
kirchnerista. ¿Puede imaginar, en ese caso, qué quedaría de la Argentina y
cuánto nos habríamos acercado a Venezuela?
Deje de quejarse y actúe, involúcrese y participe. Como le
dije al principio, queda una sola bala; de nadie más que usted y de cómo la use
depende el futuro de todos, en especial el suyo y de su familia.