domingo, 17 de julio de 2016

PLATA DULCE E HIPOCRESÍA


"Muchas personas creen que se les debe todo,
pero siempre llega el momento en que
deben enfrentarse con la realidad".
Valerio Massimo Manfredi

Según todas las encuestas, la inflación es el principal tema de preocupación de los argentinos, superando a la corrupción. La reacción generalizada contra los aumentos en las facturas de los servicios públicos (agua, luz y gas), aprovechada políticamente por el inescrupuloso Sergio Massa y el desvergonzado kirchnerismo, demuestra claramente que conformamos una sociedad hipócrita, pendiente del corto plazo y enviciada con las ilusorias ventajas que puede obtener de un Estado omnipresente. Nadie nos dice cómo piensan que deberían financiarse los enormes desequilibrios que Maurico Macri heredó: ¿mayor emisión monetaria?, ¿creciente endeudamiento externo?, ¿más impuestos?; todos sabemos a dónde llevan los dos primeros caminos, porque los hemos recorrido hasta el hartazgo, y el tercero es imposible.

Para que la inflación ceda, lo primero que hay que hacer es reducir el déficit fiscal, algo que se ve impedido por la subsistencia de subsidios indiscriminados. Si, entre otras cosas, no pagamos por la energía que consumimos lo que vale, no sólo seguiremos malgastando inexistentes recursos públicos en la importación sino que, como no habrá inversiones en el sector, no se podrán abrir fábricas; sólo un demente lo haría si no hay gas ni luz eléctrica.

Hace más de una década, dije a los grandes consumidores que iban al suicidio porque, mirando no más allá de la nariz, estaban llevando a la quiebra al sector eléctrico mientras recibían un subsidio implícito desmesurado al amparo del congelamiento de tarifas que, impuesto durante la crisis de 2001/02, Kirchner había mantenido a rajatabla. Recordando una frase que había aprendido en Brasil: "la energía más cara es la que uno no tiene cuando la necesita", les recomendé que llegaran a un acuerdo con los proveedores del indispensable insumo para aumentar el precio que éstos percibían, de modo de asegurar rentabilidad a las empresas y permitirles aumentar la capacidad de generación y transporte. Obviamente, no lo hicieron, y siguieron disfrutando de esa "plata dulce" como si todo hubiera podido seguir así para siempre.

Ese congelamiento hacía que, por ejemplo y en materia de gas, mientras se pagaba a Repsol y los demás productores US$ 2,5 por millón de BTU (la medida que se utiliza para medir el poder calórico) en boca de pozo en Argentina, se reconocía a la misma Repsol US$ 7,5 si lo extraía en Bolivia, desde donde llegaba ante los crecientes faltantes durante los picos de consumo. Lo mismo ocurría en todo el mercado energético; la resultante fue que perdimos el autoabastecimiento y surgió la necesidad de importar masivamente. Durante los 90's, se construyeron gasoductos para exportar a Chile y a Rio Grande do Sul, y líneas de alta tensión para enviar electricidad a Brasil y a Uruguay; a partir de 2003, el sentido de esos flujos se invirtió para importar gas y energía eléctrica. Para atender a la demanda, se recurrió a comprarlo licuado y regasificarlo en Bahía Blanca y Zárate, a más de US$ 17, lo cual generó un enorme negociado, que ya está en manos de la Justicia.

El Gobierno eludió, por un inexplicable prurito vinculado al riesgo de espantar a potenciales inversores, informar claramente a la población la magnitud de una crisis, distinta pero peor que la de 2001/02 y, claro, nadie notó su verdadera dimensión. El sistema tarifario implementado ya había estallado en la década anterior y, cuando se debió elegir a quién cortar los suministros de luz y gas, el populismo optó por mantenerlo a los hogares en desmedro de las empresas, aunque esta medida atentaba contra la industria y, naturalmente, era un factor más en el incremento de la inflación y en la pérdida de trabajo.  

Los usuarios de las zonas beneficiadas por esa mal intencionada política (Capital y Conurbano) siguieron derrochando la energía, ya que el Estado la "regalaba" -en realidad, se pagaba con los impuestos de todos-, mientras que el interior soportaba tarifas mucho más altas, y lo mismo ocurría con el transporte público; así, aquéllos calentaban sus piscinas en invierno y los hogares parecían arbolitos de Navidad; otra vez, la "plata dulce". Ahora, cuando resulta indispensable realizar un ajuste paulatino -el brusco era política y socialmente inviable- la desinformación generada por el Gobierno y su errónea implementación (hubiera sido mejor, por ejemplo, establecer el aumento a partir del anuncio, lo cual produciría ahorro, y no para el consumo pasado) provocan las protestas, fogoneadas por el kirchnerismo, la primera de las cuales se produjo el jueves. Curiosamente, quienes "cacerolearon" no reclaman por las gigantescas tarifas del celular o del cable, pero se alteran si por el gas deben pagar mensualmente el equivalente a cuatro pizzas en lugar de un café, como hasta ahora. Pero, confesémoslo, tampoco resulta explicable que, en medio del desastre, se sigan quemando billetes ante el altar de Fútbol para Todos y otros tantos agujeros negros.

La Justicia, ahora en defensa propia, mostró el ya pornográfico espectáculo de inexplicables millones de dólares en cajas de seguridad de la hija de Cristina Elizabet Fernández, que no ha trabajado en su vida mientras que sus padres sólo han sido empleados públicos desde hace treinta años y su hermano Máximo consiguió su primer conchabo en diciembre de 2015, como Diputado. La escena recordó a los allanamientos a la casa de los narcos mexicanos, donde se encontraron parvas de billetes escondidos en placards. Por esos detalles ocupacionales que me pregunto por qué el Juez que tiene en sus manos la causa por enriquecimiento ilícito de la ex Presidente no la llama ya mismo a indagatoria, ya que en ella es ésta quien debe demostrar la legitimidad de la gigantesca fortuna que tan impúdicamente exhibe ante un país en ruinas.

Porque así es: la Argentina está en ruinas precisamente porque Néstor y Cristina "fueron por todo" para robar sin medida. Los fondos que se encuentran en bóvedas, bolsones y cajas de seguridad, en casas, hoteles y campos, todos ellos una pequeñísima parte del monto del saqueo, faltan en hospitales, escuelas, viviendas, cloacas, rutas, y en gas, en represas y plantas de generación eléctrica, y otras miles de necesidades insatisfechas a lo largo y ancho del país. En realidad, nada de eso es nuevo, porque cuando ya se conocía el tamaño del latrocinio y llegaban valijas de dólares voladores, la hipocresía de la sociedad argentina hizo que se alzara con el 54% de los votos en 2011, producto de la fiesta de subsidios y de la emisión demencial.

Ante la dramática magnitud que ha adquirido el problema, me pregunto si también seremos hipócritas para enfrentar el narcotráfico -otra fuente de enriquecimiento de los Kirchner, como el juego- y dejaremos la solución en manos de policías como la de Provincia de Buenos Aires, autogestionadas para el delito. ¿Por qué no aceptamos que así no se alcanzará y que, por el contrario, iremos al horror final? ¿No ha llegado la hora de adoptar medidas heroicas? Tal vez, una salida sería la "militarización" de las policías, mediante la designación de oficiales en actividad  y de alto grado de las fuerzas armadas para encabezarlas, sólo hasta tanto la corrupción pueda ser erradicada, algo que a Gran Bretaña le llevó diez años lograr con Scotland Yard.

Bs.As., 17 Jul 16

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

sábado, 16 de julio de 2016

GRACIAS POR JUNTARNOS


Con una emoción que no recuerdo haber sentido en mucho tiempo viví los actos que se realizaron por el Bicentenario de la Independencia. Emoción que me provocó ver de nuevo, después de tantos años de incómodas agresiones, a las instituciones armadas y de seguridad en un desfile. Ver que el compromiso de que "sí, se puede", y todos juntos, es una realidad. Ver la presencia de las Fuerzas Armadas en las calles de Buenos Aires y a la gente contenta y aplaudiendo, como era de esperar, fue conmovedor.


Mauricio Macri nos prometió la unión de los argentinos. Hoy orgulloso del Presidente, quiero transmitir la alegría que se veía en esos hombres de las instituciones armadas, tan postergados, que sonrieron y disfrutaron con orgullo vistiendo sus uniformes, y del público. Será algo inolvidable para la historia argentina. Es mérito del Presidente. Confió en que era posible ponerlos en las calles y que la gente viera desfilar a sus Fuerzas Armadas y de seguridad.


Mauricio, es verdad: "Sí, se puede". Gracias por juntarnos a todos. Por delante quedan muchos años para progresar, y como decía el general Roca: paz y administración.

Jorge Pereyra de Olazábal

viernes, 15 de julio de 2016

REFLEXIONES DE UN SOLDADO PRESO POLÍTICO


DEJAR DE LUCHAR ES EMPEZAR A MORIR

Hace ya muchos meses que mi mundo interior explotaba, tuve una lucha interna conmigo mismo.

Quise dar un respiro al nuevo gobierno y creo que ya es tiempo de que hable, creo que debo dar un ejemplo pues "dejar de luchar es empezar a morir". El Santo Evangelio nos dice que el que quiera ganar su vida que la pierda, en resumen: nuestra vida, la muerte y la resurrección Quiero de todo corazón ser sincero conmigo mismo y buscando en lo más profundo encontré allí la señal de tu camino, te pido Señor no perder de vista el objetivo final que hoy solo acepta dos opciones, o estoy con todos los PP o con la injusticia de nuestra situación.

El Señor eligió para mí una misión, anunciar si es preciso con mi vida la injusticia de casi la totalidad de los PP. Busqué las pistas que Dios iba poniendo en mi camino y encontré una relación: CRISTO-AMOR -COMPROMISO por la justicia. Desde hace ya muchos años me pregunto ¿Por qué hay tantos tibios?, tantos cristianos que no son capaces de gritar y de denunciar esta tan grande injusticia y así llegue a la conclusión que quien no se juega con todo, aún a costa de un gran sacrificio personal y afectivo, no es un buen cristiano, yo Cabanillas estoy convencido que a Él no le es ajena esta decisión, Él quiere nuestro bien y sabrá perdonarme si me equivoco. La realidad actual está inspirada por el amor, amor a la verdad completa pero seguimos anclados en el pasado, seguimos después de 40 años recorriendo un camino difícil pues no se han curado las heridas y cicatrices del pasado pues hemos politizado hasta los muertos. Inicio este camino sin odios ni deseos de venganza, solo quiero estar juntó a mi mujer, hijos y nietos y solo veo esta situación pacífica y el seguir preso para nada fortalece mi dignidad pero nunca perderé la esperanza. Debo reconocer en mi un gran pecador y mi remordimiento en pensar que estoy deseando la muerte me hace pensar en Pedro el apóstol quien uso su libertad para negar al Señor para descubrirlo, solo después la necesidad de ser perdonado.

Eduardo R. Cabanillas  
Gral Div (R) \ Preso político

MISIÓN CARCELARIA

Se adjunta para conocimiento y difusión, una Nota del Pbro. Dr. Jorge BENSON, Párroco de la Iglesia "Señor del Milagro", con motivo de su reciente visita de apoyo espiritual a los Presos Políticos de la Unidad Penal 16 - Güemes - en Salta.


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13/07/16.

Estuve preso y me visitaste.

Sr. Director:

Como cualquier sacerdote que visita reclusos, compartí cuatro días en el penal de Gral. Güemes, Salta, con los presos políticos, o prisioneros de guerra, en una especie de misión y retiro espiritual. Entre misas, confesiones y caminatas, escuché testimonios tremendos de esos años de guerra sin cuartel. Si salir a matarse, aún en defensa de lo que sea, siempre es un horror, por más que lo disimulen con vistosos uniformes, esa guerra, sucia de robos y crímenes, fue más horrible todavía.

Pero todos los pueblos agradecen y honran a los que tienen que enviar, inevitablemente, a matar y morir en su defensa. Por eso me pregunto, el día después de este glorioso festejo del Bicentenario, ¿no sería lógico ver desfilar también a los héroes de la defensa de la Nación contra la guerrilla y el crimen organizado, y que los honráramos con nuestras banderas a su paso, como hicimos estos días, por fin, con los héroes de Malvinas? 

Mientras tanto, y para que vean que no están solos ni olvidados, como se sentían hasta hace poco estos valientes veteranos, podríamos adelantarnos y desfilar nosotros, ciudadanos y vecinos, entre sus cárceles, para alentarlos y sostenerlos y aún ayudarlos con la comida y los remedios y los materiales para sus artesanías.

Como sabemos que, entre los de la sección llamada “de lesa humanidad”, los hay sin juicio ni condena, esperamos que pronto, justo juicio mediante, muchos puedan volver a su casa a disfrutar de los nietos. Y habiendo sobrevivido, no sólo al atentado criminal en nuestras calles y al combate en montes impenetrables, sino también al cautiverio, reciban la honra y gratitud que les estamos debiendo.

p. Jorge Benson
DNI 8275686

Moldes 1157-   4784 1140

HABLA UN CIVIL PRESO POLÍTICO

Otilio Romano: “Que Macri cumpla lo que prometió, terminar con el ‘curro’ de los Derechos Humanos”

14 JULIO, 2016

PUBLICADO EN: ENTREVISTAS, NOTICIAS, PRESOS POLÍTICOS



El juez mendocino asegura que el mismo Tribunal que le negó dos veces la prisión domiciliaria se la concedió “inmediatamente” a narcos y violadores por enfermedades mucho menores a las de él. <<Tengo miedo de volver a la cárcel. Pero tengo más dignidad que miedo>>, dijo. DAVIDREY.com.ar el único medio del país en entrevistarlo desde que abandonó el Penal de San Felipe.
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Escribe: David Rey

La primera vez que intenté entrevistar al juez Otilio Romano su hermana, Raquel Romano, previno: “Está en quimioterapia”, me dijo por inbox de Facebook. Luego de disculparme embarazosamente, ella me tranquilizó: “No te preocupes. Estas molestias, son caricias”.

Es que, como me diría Romano, “la prensa NOS silencia”. Más allá de la revolución mediática que significó que –tras dos solicitudes– le concedieran la más necesaria que anhelada prisión domiciliaria… aún ningún periodista se acercó para ver qué piensa y qué dice aquél que ocupó los titulares de todo el país. La “jerga” oficial habla de que “lo metieron preso” por haber encubierto los “crímenes” que habrían cometido los militares durante la mentada época de los 70. Romano, no obstante, aduce que, en realidad, lo persiguieron y encerraron por haber declarado inconstitucional la Ley de Medios que el gobierno kirchnerista impuso con bombos y platillos.

Romano, de 74 años, enfrenta serias cuestiones de salud: debe consumir medicación oncológica que necesariamente exige condiciones de máxima salubridad (bajan las defensas del sistema inmunológico), cosa que está muy lejos de ocurrir nada menos que en el penal que suele hacer hablar al país entero por ser un “desastre total”.

David Rey: Muchos medios se han hecho eco de la noticia de que al juez Otilio Romano le han concedido la prisión domiciliaria en función de que en la cárcel el mismo no puede tratarse debidamente por su padecimiento, cáncer. Pero muy pocos medios, casi ninguno, ha explicado con debida exactitud por qué estuvo preso en el penal de San Felipe, en la provincia de Mendoza y en qué condiciones ha estado encerrado nada más y nada menos, que en calidad de Preso Político.

Otilio Romano: Mi detención es una consecuencia, es que yo le fallé en contra al kirchnerismo por la constitucionalidad de la Ley de Medios. Nosotros dijimos que esa ley era inconstitucional. Yo tenía 40 años la justicia, de ahí se desató una persecución contra mí y contra mis dos compañeros; los tres estamos afuera. Entonces a mí me inventan esta causa, que yo no encarcelé a los militares por los delitos que los militares habrían cometido durante el gobierno de Videla y antes, es decir del 75 en adelante. Que yo como fiscal no pedí el encarcelamiento de los militares… Cualquier abogado o cualquier persona de esa época sabe que los militares no estaban sometidos a la Justicia Federal ni a la justicia civil, estaban sometidos a la Justicia Militar; había un Código de Justicia Militar y había Tribunales Militares y Consejos de Guerra. Entonces yo no podía absolutamente hacer nada. Me inventaron ese hecho que califican como participación, porque con mi conducta había contribuido a que los militares cometieran los delitos. Lo burdo del tema es que soy el único en el país que está juzgado por eso y encarcelado por eso. Porque dicen: ustedes rechazaban los hábeas corpus. Efectivamente, nos informaban que no estaba detenido, rechazamos el hábeas corpus. Zaffaroni rechazó 130 y está en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

D.R.: Usted fue uno de los pocos jueces que se opuso a la implementación de la ley de medios y usted deduce entonces que, por lo mismo, como venganza, le han erigido esta causa.

O.R.: De eso estoy seguro porque lo primero que dijo Kirchner fue que “a la Ley de Medios la paran los jueces de la Dictadura”, y ahí empezó la persecución.

Penitenciaría de San Felipe, Mendoza. Según el juez Romano “para la Ciencia Penal
una cárcel no es apta para albergar mayores de 50 años.
El promedio de edad de los Presos Políticos es de 70”.

D.R.: Para contextualizar, ¿qué hacía usted durante los años del gobierno Cívico Militar y hasta dónde entonces podía actuar la Justicia en aquel momento? Porque muchas personas dicen que los militares entonces tendrían que haber juzgado a los terroristas, haberlos condenado, etc. Lo que mucha gente ignora es que el gobierno de Cámpora fue el que abolió la Cámara Federal en lo Penal, que era el único organismo argentino con competencia para condenar crímenes tipificados dentro del terrorismo.

O.R.: Yo en esa época era fiscal. Yo acusé a todos los terroristas que actuaron en Mendoza en aquella época, acusé a los terroristas si había pruebas y si no había pruebas pedí el sobreseimiento. Funcionaba la Justicia. Para que comprenda cómo funciona esta justicia de la democracia, que yo la llamo “justicia de la vergüenza o farsante”, esta justicia tiene 91% de los casos con condena, y nosotros, de la gente que fue juzgada tenemos el 42% de casos con condena. Hay una diferencia, ¿no? Es decir ahora no hay justicia, la persona que está imputada de un delito mal llamado de lesa humanidad tiene 91% de posibilidades de ser condenados porque no hay ninguna garantía. Los jueces sólo condenan, es juicio y condena, no es juicio y sentencia.

D.R.: Durante la época del gobierno cívico militar queda claro que efectivamente se llevó a cabo una jurisprudencia para casos tipificados dentro del terrorismo.

O.R.: Exactamente, y condenamos a muchas personas y a otras las sobreseímos o las absolvieron, y cada uno jugaba su papel: el fiscal podía acusar, el juez podía sobreseer o absolver, iba la Cámara, la Cámara revocaba y disponía libremente de una u otra postura. En cambio, ahora es condena y rechazo a las domiciliarias.

D.R.: ¿Qué opina usted sobre la desaparición de personas, cuestión de tanto se le endilga al útimo gobierno Cívico Militar?

O.R.: Nadie puede negar que existen los desaparecidos. El problema es que las personas que yo conozco eran cuadros inferiores del Ejército, cuadros inferiores de la Policía, que carecían de poder de decisión. Estos son rehenes de este sistema, que es un sistema corrupto, un sistema para seguir originando entrega de dinero. Yo lo dije hace mucho. Yo pensaba que cuando viniera este gobierno (el macrismo) se iban a abrir las cajas de la Secretaría de Derechos Humanos, cosa que no se ha hecho.

D.R.: Como dicen los medios, ¿usted estuvo fugado de la Justicia argentina?

O.R.: No, el que se fuga es el que usted no sabe dónde está. Yo hice uso del derecho de asilo que está en el pacto de San José de Costa Rica. Yo me presenté en Chile, presenté un escrito y fijé domicilio. Y ahí me mandaban a la Policía de Investigaciones de Chile cada tanto a constatar el domicilio. Esta prisión domiciliaria que para mí ha tardado aquí en Argentina más de dos años y seis meses… para que me la acuerden, en Chile, me la concedieron en 20 minutos, con certificados médicos argentinos y de médicos privados.

“Tengo miedo de volver a la cárcel. Pero tengo más dignidad que miedo”.

D.R.: ¿Entonces usted estaba preso en Chile?

O.R.: Cuando yo llegué a Chile y pidieron la extradición me citó un juez de la Corte de Chile. Le dije: “Estas son mis enfermedades”. No sé con quién habló, supongo que con un médico, por teléfono, y en 20 minutos me concedió la prisión domiciliaria.

D.R.: ¿Por qué se fue de Argentina? ¿Por qué se refugió en Chile? ¿Porque se la veía venir?

O.R.: Me la veía venir, era una persecución sin lugar a dudas. El gobierno chileno entendió que yo no había demostrado que era una persecución y me asila en Chile por la razón de que allá tengo dos hijos chicos que me podían ir a ver.

D.R.: ¿Es verdad que el gobierno chileno del entonces presidente Piñera a usted lo quiso canjear por el terrorista Apablaza refugiado en Argentina durante épocas del kirchnerismo?

O.R.:  No, eso tampoco es cierto. En Chile se hizo todo legal y se hizo todo bajo la égida de la Justicia chilena.

D.R.:  Más allá de que el gobierno de Piñera lo haya extraditado, qué concepto tiene de él.

O.R.: El ex presidente Piñera, en el tema de los militares, se comportó como un cobarde. Les prometió a los militares chilenos que los iba a amnistiar, después dijo que los iba a indultar… y entregó el gobierno y no los indultó.

D.R.: Para que la gente entienda el calvario que vive hoy un Preso Político en Argentina, ¿cómo podría ilustrarnos la vida en el Penal de San Felipe?

O.R.: Un Preso Político por estos delitos de Lesa Humanidad es un paria, es un muerto civil, y la familia sufre padecimientos porque tiene que ir al penal, gente que no está acostumbrada a esa vida de penal, de penitenciaría, de juzgados, entonces sufren absolutamente todos los Presos Políticos, y las familias que son gente de bien, tiene que ir y soportar las humillaciones que se sufre en un penal, requisas a las mujeres y a los hombres porque creen que llevan drogas. Realmente un sufrimiento: las colas terribles al frío, la lluvia, el sol. Y la cárcel de San Felipe realmente es un desastre: tienen patios chicos, está muy mugrienta.

En su presidio en San Felipe, el juez Romano fue entrevistado
por Christian Sanz (Mendoza Post).

D.R.: ¿Cuántos Presos Políticos hay dentro del Penal de San Felipe?

O.R.: Hay 26, y están mezclados en un módulo que son sólo para funcionarios con otros presos comunes.

D.R.: ¿Cuál es la edad promedio de los Presos Políticos en San Felipe?

O.R.: el más joven tiene 60 años y el más viejo tiene 79. Todos los demás están casi llegando a 70.

D.R.: ¿Una cárcel no está preparada para albergar a personas de esa edad, no es así?

O.R.: La Ciencia Penal dice que una cárcel no está preparada para albergar personas mayores de 50, y el Penal de San Felipe tiene personas de 70 años. Más allá de la buena voluntad de los médicos… no tienen nada. El servicio sanitario de San Felipe no tiene absolutamente nada; ni siquiera movilidad. Hay, además, un protocolo donde cualquier persona, ante una crisis (por caso un ACV), tarda por lo menos una hora o más para llegar al hospital. Es una barbaridad.

D.R.: ¿Cuáles son los motivos por los que usted pidió prisión domiciliaria?

O.R.: En primer lugar, soy diabético insulinodependiente. Una enfermedad que, por supuesto, trae otras afecciones: visión monocular, infección urinaria, glaucoma. También padezco hipertensión, cosa que conoce el mismo Tribunal. Otra enfermedad que tengo es policitemia vera, que es una enfermedad proliferativa de la sangre; es una enfermedad cancerosa que requiere medicamentos oncológicos. Es una enfermedad que yo tenía remitida pero que por la falta de control y atención del hospital surgió nuevamente. Una de las primeras indicaciones de la medicación que tomo es que el lugar donde debe ingerirse debe ser aséptico ya que baja las defensas.

Yo presenté tres pedidos de prisión domiciliaria, me rechazaron dos. Y éste último me llevó seis meses.

Las condiciones sanitarias del Penal de San Felipe han hecho hablar a todo el país.

D.R.: ¿Qué opina usted de que haya narcotraficantes, jóvenes e íntegros, que gocen de prisión domiciliaria?

O.R.: Es cierto. Violadores, con prisión domiciliaria… Violadores y narcotraficantes a los que les dieron la domiciliaria a los dos días y que este mismo Tribunal se las dio por enfermedades mucho menores que las mías.

D.R.: ¿Cómo están los Presos Políticos en el Penal de San Felipe, comen bien, tienen frío… qué necesidades pasan?

O.R.: Comer bien, no se come bien. En el Penal se come mal. El Penal, además, tiene problemas de suministro de medicamentos. No hay medicamentos para la presión, que es lo que más requieren los Presos Políticos de edad más avanzada. Y del frío… ni hablemos… El sol entra muy poco ya que el patio es chico, está mal hecho… En realidad, todos las pasan muy mal.

D.R.: ¿Tiene usted miedo de volver a la cárcel?

O.R.: Miedo… tengo. Pero tengo más dignidad que miedo.

D.R.: Evidentemente no hay un cambio notable en materia de Justicia a partir de la asunción del nuevo gobierno en lo que respecta a la cuestión Presos Políticos. ¿Pero aún conserva alguna pequeña luz de esperanza?

O.R.: Sí. Sí tengo una pequeña luz de esperanza. Muy leve ha sido el cambio, muy paulatino… casi imperceptible. Es que los jueces, estos jueces que son prevaricadores, ya han fijado la jurisprudencia. Ahora es difícil apartarse de ella. Está imposibilitado el buen ejercicio de la defensa. Haría falta un fallo señero para explicar qué son los Delitos de Lesa Humanidad… han aplicado mal el Tratado de Roma. Lo han aplicado retroactivamente cuando el propio Tratado de Roma dice que no se puede aplicar de ese modo.

El gobierno kirchnerista predicaba que Argentina es “ejemplo en el mundo en materia de DD.HH.”. En realidad, nuestro país es ejemplo de lo que no debe hacerse. Este “ejemplo”, efectivamente, no ocurrió en ningún lado. Los propios tribunales españoles están rechazando todas las extradiciones… cosa de la que no habla la prensa.

Postal de una de las “suites” del Penal de San Felipe. 26 Presos Políticos
alberga el complejo penintenciario. 70 años la edad promedio.
D.R.: Me gustaría que usted aproveche este espacio para dirigirse exclusivamente a la única persona que puede hacer algo por ustedes, es decir, al presidente Mauricio Macri.

O.R.: Yo le pediría, primero, que cumpla lo que prometió: acabar con el curro de los Derechos Humanos. Este curro tiene dos objetivos: por un lado, mantener a la izquierda tranquila para que justamente no denuncie los actos de corrupción; por otra parte, es una fuente de corrupción. Cosa que el presidente ya sabe.

Él también sabe que la Justicia está absolutamente contaminada. Yo me dirigí al presidente Macri y solamente le pedí que quiero jueces imparciales, que es la base de debido proceso. Estoy pidiendo lo que nadie se atrevería a pedir en ningún tribunal del mundo porque ya se supone que los jueces son imparciales. Si yo hubiera tenido jueces imparciales, no jueces dependientes y coimeros, no me hubieran ni siquiera iniciado el juicio.

D.R.: ¿Y qué piensa de los jueces que el macrismo ha impuesto en la Corte Suprema de Justicia, como es el caso de Rosatti y Rosenkrantz?

O.R.: Hay que verlos caminar. Por los antecedentes, son impecables.

D.R.: ¿Qué pasaría si el día de mañana se termina toda esta historia de los Presos Políticos? ¿Qué habría que hacer toda esta gente que tanto daño ha hecho al país?

O.R.: Yo creo que habría que revisar todos los procesos y observar cómo se ha discriminado a la gente procesada por delitos de Lesa Humanidad en su perjuicio y por supuesto habría que juzgar a esos jueces.

FUENTE: http://www.davidrey.com.ar/otilio-romano-que-macri-cumpla-lo-que-prometio-terminar-con-el-curro-de-los-derechos-humanos/

jueves, 14 de julio de 2016

MUERTE ANUNCIADA DE UN PRESO POLÍTICO


El día de ayer difundimos la penosa y valerosa carta del señor General de División (R) Eduardo Rodolfo Cabanilllas, quién se encuentra detenido en calidad de Preso Político en la Unidad Penal N° 31 de Ezeiza. Este soldado de la Patria después de soportar 10 años de injusto encierro y sometido a verdaderas aberraciones jurídicos que posibilitan su juzgamiento y excesiva prisión preventiva se siente discriminado y abandonado -al igual que más de 1.000 camaradas en la misma situación- por el estado y la sociedad que debía cuidar de él y su familia.

Cansado de esta situación y desesperanzado de sufrir un trato desigual ante la ley decidió en el día de ayer, miércoles 13 de julio de 2016, iniciar una huelga de hambre durante la cual no tomará ningún remedio y sólo consumirá líquidos, hasta que fallezca o se le otorgue el beneficio de la prisión domiciliaria[1], denegada arbitrariamente, ya por cuarta vez, por el T.O.F. 1.

En prisión efectiva y/o domiciliaria ya han fallecidos 369 (trescientos sesenta y nueve) Presos Políticos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles. Todos en un marco de un proceso sistemático de persecución, venganza y exterminio. SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora. Es hora de decir ¡BASTA! ¿Hasta cuándo seguiremos soportando esta irregular, injusta y asimétrica situación jurídica?

Del total de Presos Políticos que han fallecido, 27 (veintisiete) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015. El actual gobierno debe adoptar una decisión política… la justicia no encuentra el camino adecuado para solucionar este gravísimo problema que mancha al país.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre




[1] La nueva redacción del art. 33 de la Ley 24.660 establece lo siguiente: “El Juez de ejecución o juez competente podrá disponer el cumplimiento de la pena impuesta en detención domiciliaria:      a)  Al interno enfermo cuando la privación de la libertad en el establecimiento carcelario le impida recuperarse o  tratar adecuadamente su dolencia y no correspondiere su alojamiento en un establecimiento hospitalario;      b)  Al interno que padezca una enfermedad incurable en período terminal;      c)  Al interno discapacitado cuando la privación de la libertad en el establecimiento carcelario es inadecuada por su condición implicándole un trato indigno, inhumano o cruel;      d)  Al interno mayor de setenta (70) años;      e)  A la mujer embarazada;       f)  A la madre de un niño menor de cinco (5) años o de una persona con discapacidad a su cargo.” – Leer más: http://www.ppn.gov.ar/?q=info-arresto-domiciliario#sthash.qrtTh3m2.dpuf

DEFENSA: POR AHORA SÓLO DESFILES

 

La realización de desfiles en conmemoración del Bicentenario de nuestra Independencia fue un indicio de la reubicación de las Fuerzas Armadas en la consideración oficial y probablemente también social. En palabras del ministro de Defensa, Julio Martínez, al anunciar el evento: "En el gobierno anterior hubo maltrato, persecución y falta de respeto a nuestras Fuerzas Armadas, a las que tenían escondidas" y agregó: "No es para mostrar poder, que tampoco tenemos porque hemos recibido las Fuerzas Armadas con falta de capacidades y presupuesto".


Es todavía prematuro asumir que la realización de los importantes desfiles realizados el fin de semana último y esas palabras del ministro sean el comienzo de un proceso de recuperación del sistema de defensa. Las severas limitaciones presupuestarias que debe enfrentar el gobierno de Mauricio Macri se contraponen con la necesidad de inversiones en un aparato militar desmantelado. Desde 1983, en el marco de un ambiente político adverso a las Fuerzas Armadas, se practicó un desarme, sin declararlo formalmente. La Argentina fue así un caso atípico de un país que procede de esa manera sin precaverse mediante un acuerdo de defensa o de desarme regional, o mediante un convenio de protección por otra potencia militar. En 33 años de gobiernos constitucionales el Congreso nunca desarrolló una discusión seria sobre las implicancias de quitar gradualmente a las Fuerzas Armadas su capacidad defensiva. Pero esto sucedió. Cualquier voz señalando esa falencia sería mal considerada políticamente y sospechada de defender "represores" o de alimentar intenciones golpistas. Si el propósito sigue siendo mantener desarmadas las fuerzas para asegurar que no haya golpes militares, ello significaría después de 33 años otro grave problema de madurez institucional. El acatamiento militar a las autoridades de la Constitución debe entenderse como un hecho ya consolidado.


No tiene sentido continuar afrontando un importante gasto en defensa para destinarlo en cerca de un 90 por ciento a pagar salarios y gastos corrientes sin ningún impacto defensivo. El presupuesto de Defensa para 2016 continúa con esa misma característica y no expone un mejoramiento en aquellos objetivos que están sujetos a alguna cuantificación. Por ejemplo, la cantidad de días de operaciones, horas de vuelo de entrenamiento o tiempos de navegación. Aun siendo estas metas muy poco ambiciosas, a menudo no se cumplen por la escasa disponibilidad de equipamiento o munición. La Fuerza Aérea carece de aviones de combate operativos para poder cumplir con las horas de vuelo requeridas en la formación de pilotos. En la aviación naval la situación es aún más crítica.


Dentro de estas extremas escaseces, el presupuesto de defensa expone en sus limitadas inversiones la prioridad por impulsar la industria militar local. Este objetivo puede estar en contradicción, y de hecho lo está, con el logro de la mayor eficacia militar basada en armamento de última generación. Por ejemplo, se propone modernizar el Polo Químico de la Fábrica Militar de Río Tercero. También se han programado una línea de armado de vagones y una planta de fabricación de pistolas en la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán. Ninguna de estas inversiones aportará capacidad militar significativa. La pregunta, entonces, es por qué el presupuesto de defensa pone al Estado a armar vagones de uso civil.

Avión de entrenamiento IA-100

La Fuerza Aérea prevé la producción de un avión de entrenamiento IA-100 en la Fábrica Argentina de Aviones Brigadier San Martin (Fadea). En el mismo establecimiento se contratarán el mejoramiento del IA-58 Pucará y la fabricación de aviones Pampa II. Como un programa plurianual el Ejército invertirá en la transformación de helicópteros UH-1 y en la modernización del Tanque Argentino Mediano. La Armada continuará la renovación de equipamientos en los destructores Meko 360. Puede observarse en este programa que será priorizado el uso de la industria militar local en la fabricación y que además se apunta a equipamientos para entrenamiento más que para operaciones. Por lo tanto, no se modificará el curso de las tendencias observadas en los últimos años.

Destructor A.R.A. La Argentina

Se impone una completa revisión de la política de defensa que debería sustentarse en una discusión que se inicie con la decisión de contar con fuerzas armadas. Salvado esto, el marco de un programa consensuado debe incluir la reconciliación y la superación de los sentimientos antimilitares que han motivado no sólo el deterioro defensivo que exponemos en este editorial, sino también un tratamiento judicial asimétrico y claramente violatorio de los principios de la justicia en el tratamiento de los hechos de la guerra antisubversiva que nuestro país vivió en los años setenta.



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