lunes, 10 de septiembre de 2018

UN FALLO VERGONZOSO


09/09/2018


“Mis enemigos son medrosos y pusilánimes ante iguales y superiores, impulsivos, cortantes y autoritarios ante inferiores, débiles, cautivos y desarmados. Valientes en las sombras, en la sorpresa, en la espalda o en el insidioso dardo arrojado por detrás a su oponente… No puedo imaginar qué ventura de hálito bondadoso y sutil acaricia su accionar delictivo, qué hace que su carroña se transforme en doradas mieses”. (Frase del coronel Argentino del Valle Larrabure escrito en su diario de cautiverio)

En medio de los vaivenes de la crisis económicosocial que vive Argentina, un fallo judicial pasó casi inadvertido. Y es que la coyuntura política y financiera se fagocita cuestiones no menores que hacen a la seguridad jurídica del país. El viernes 31 -y mientras la calle y los mercados levantaban temperatura a la vez que el dólar subía en su cotización en las pizarras de la City porteña, el circuito financiero de Buenos Aires- un fallo unánime de la Cámara Federal de Rosario decidió que el secuestro, tortura y asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, por parte de integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), no fue un delito de lesa humanidad. Este fallo fue firmado por los cinco jueces del tribunal integrado por Fernando Barbará, Aníbal Pineda, Jorge Gallino, Elida Vidal y José Toledo, que ratificaron el archivo de la investigación.


Casi seis meses antes, en marzo de este año, los mismos jueces atendieron los argumentos de la querella y de la defensa. En la audiencia, el abogado que representa a la familia Larrabure, Javier Vigo Leguizamón, consideró que el caso debía ser desarrollado como un crimen de lesa humanidad y reclamó que el ex jefe del ERP, Juan Arnold Kremer, conocido como “Luis Mattini” -su nom de guerre en la organización terrorista marxista- fuera indagado como “autor material” del homicidio del oficial del Ejército Argentino.

¿Qué sucedió con el coronel Larrabure? En la noche del 10 al 11 de agosto de 1974, durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, un comando de 60 guerrilleros del ERP asaltó la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos próxima a la localidad cordobesa de Villa María, Córdoba, para robar armamentos, municiones y explosivos que se encontraban en la fábrica para abastecer a las brigadas combatientes de la organización.

En el ataque mueren 1 policía y 2 guerrilleros y 4 miliares y 3 efectivos policiales resultan heridos. El entonces mayor Argentino del Valle Larrabure (ascendido post mortem a coronel), quien se desempeñaba como subdirector de la fábrica, fue secuestrado. Larrabure permaneció prisionero 372 días en una llamada “cárcel del pueblo” en Rosario hasta su asesinato, ocurrido por estrangulamiento el 19 de agosto de 1975 (fecha confirmada por el mismo ERP en uno de sus clásicos y sombríos “comunicados de guerra”), y el 23 de agosto de 1975 su cadáver apareció cubierto con una sábana y una manta, en un zanjón cercano al cruce de la avenida Ovidio Lagos y calle Muñoz, poco antes de la salida de la ruta nacional 178, en Rosario.


En febrero de 2007, el hijo del coronel, Arturo Larrabure, presentó en el Juzgado Federal Nº 1 de Rosario una solicitud de reapertura de la causa original mediante la declaración del mismo como “delito de lesa humanidad”, junto a su admisión como querellante en la causa. Larrabure sostuvo que el crimen de su padre se correspondía con la definición de un delito de lesa humanidad según el Estatuto de Roma, ya que consideraba que había sido cometido como parte de un “ataque sistemático a la población civil llevado a cabo por las organizaciones terroristas” que combatieron al Estado argentino durante en la década del ’70.

En octubre de 2010, el cuerpo médico forense de la Corte dictaminó que el coronel Larrabure fue “víctima de asfixia mecánica por compresión cervical externa al haber sido estrangulado”, según el informe médico. Los peritos forenses que efectuaron los estudios fueron Oscar Ignacio Lossetti y Roberto Cohen, quienes contaron con la cooperación del titular de la Cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Buenos Aires, Luis Alberto Kivitko, y del perito de parte, Enio Linares, quienes por unanimidad concordaron en la hipótesis de la muerte violenta.

Contrario a lo que encarnan las palabras “derechos humanos” (que son universales y, por lo tanto, para todos), representantes de estas organizaciones firmaron en mayo de este año ante la Cámara Federal de Rosario un amicus curiae (un término latino que se utiliza para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a una demanda, que brindan voluntariamente su sentir para ayudar en la resolución de la materia objeto del proceso) para reclamar que no se reabra la causa Larrabure.

Entre los firmantes estaban Estela de Carlotto, titular de  Abuelas de Plaza de Mayo (cuya posición a favor de delincuentes, tiranos e integrantes de las organizaciones armadas marxistas es pública); Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, alias “Taty Almeida” de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora (madre del desaparecido Alejandro Martín Almeida, miembro de la organización terrorista ERP-22); el ex terrorista de Montoneros -devenido en periodista- Horacio Verbitsky, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS); Ángela Catalina Paolin de Boitano, presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas; Graciela Rosenblum de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (la misma que en los `90 pedía una amnistía para los detenidos por el sangriento ataque al cuartel de La Tablada, que también dice que los funcionarios detenidos por causas de corrupción durante el kirchnerismo son “presos políticos” o que vitorea la consigna  “30.000 compañeros detenidos-desaparecidos presentes, aquí estamos para llevar sus ideales a la victoria creando poder popular”, léase revolución marxista), así como la agrupación HIJOS (que reivindica el accionar de sus padres y compañeros en las estructuras terroristas) y la adhesión de Nora Cortiñas (madre del desaparecido Carlos Gustavo Cortiñas, militante de la Juventud Universitaria Peronista y Montoneros, e integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora) y Adolfo Pérez Esquivel, el extraño ganador del Premio Nobel de la Paz que ensalza figuras como Fidel Castro, el “Che” Guevara, Hugo Chávez o Nicolás Maduro.

Ahora bien, y ya hablando del fallo en sí, para el camarista Jorge Gallino, en los considerandos del mismo, señala que “la doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de nuestro máximo tribunal impone, de momento, el rechazo de la imprescriptibilidad de los hechos que nos ocupan. En efecto, en primer lugar, no se ha acreditado que el hecho tratado fuera cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil en el marco de una política de Estado o de una organización con apoyo estatal, extremos que es crucial probar, por tratarse de elementos de contexto descritos en el encabezado o preámbulo del Artículo 7 del Estatuto de Roma, que establecen las condiciones que debe reunir la comisión de alguno de los delitos que se enumeran en el artículo para constituir un crimen lesa humanidad”.

Gallino, en este considerando, miente al decir que un delito de lesa humanidad sea cometido exclusivamente por el Estado o con apoyo estatal. Eso no dice el Art. 7 del Estatuto. El Artículo 7 indica textualmente: “A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “crimen de lesa humanidad” cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque”. Y en el primer punto del párrafo 2, explica que “Por “ataque contra una población civil” se entenderá una línea de conducta que implique la comisión múltiple de actos mencionados en el párrafo 1 contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización de cometer ese ataque o para promover esa política”.

Es claro el Estatuto de Roma -menos para Gallino-, cuando señala que no sólo son crímenes de lesa humanidad los cometidos por el Estado, sino también los consumados por organizaciones armadas, en este caso el ERP.

Jorge Gallino agregó que “respecto a las organizaciones o grupos no estatales, inexorablemente se requiere que cuenten con el apoyo, la colaboración o tolerancia del poder público en la infracción de los derechos reconocidos en la Convención, quedando al margen del concepto de crimen de lesa humanidad los actos individuales que no respondan a una política sistemática y general violatoria de los derechos humanos”. Nuevamente Gallino peca de ignorancia cuando dice que “inexorablemente se requiere que cuenten con el apoyo, la colaboración o tolerancia del poder público”. No lo dice el Estatuto de Roma en ningún punto. Y el inciso 1 del Artículo 3 de común a los cuatro Convenios de Ginebra, firmados el 12 de Agosto de 1949 (de la cual Argentina es signataria), establece que: “Las personas que no participen directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate por enfermedad, herida, detención o por cualquier otra causa, serán, en todas las circunstancias, tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable basada en la raza, el color, la religión o la creencia, el sexo, el nacimiento o la fortuna o cualquier otro criterio análogo. A este respecto, se prohíben, en cualquier tiempo y lugar, por lo que atañe a las personas arriba mencionadas:

1. a) los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratos crueles, la tortura y los suplicios;
2. b) la toma de rehenes;
3. c) los atenta dos contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes;
4. d) las condenas dictadas y las ejecuciones sin previo juicio ante un tribunal legítimamente constituido, con garantías judiciales reconocidas como indispensables por los pueblos civilizados”.

Para el juez Gallino, “Pese a su destacado empeño, la querella no ha logrado acreditar hasta el momento la colaboración, apoyo o tolerancia por parte del Estado con el accionar de la Organización ERP, lo que obsta a que los hechos sean declarados imprescriptibles”. Toda una casi jocosa definición, porque el ERP contó con apoyo, colaboración y financiación del gobierno de Cuba, tal cual lo relató el mismísimo Enrique Aroldo Gorriarán Merlo, uno de los jefes del ERP y el autor intelectual del copamiento al Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada, el 23 de enero de 1989, en plena democracia alfonsinista.

Si bien el tribunal rosarino archivó la causa, Arturo Larrabure, en “vista de las  numerosas arbitrariedades”, según dejó trascender en el parte de prensa dado a publicidad después de conocerse el fallo, interpondrá un recurso de casación y prometió llegar hasta las instancias internacionales de no obtener justicia en Argentina. Un camino largo y tedioso.

Creo que, en realidad, el problema surge porque los defensores de los terroristas y sus acciones criminales, no reconocen que hubo una lucha armada entre dos bandos concretos (hoy diríamos un conflicto de baja intensidad), aunque el propio ex jefe de Montoneros, Mario Eduardo Firmenich, dijo en una entrevista con radio La Red en 2001 que “en un país que ha vivido una guerra civil, todos tienen las manos manchadas de sangre”. Y esto es porque la victimización (para la opinión pública, porque internamente siempre han reivindicado la lucha armada y sus crímenes) tuvo efectos concretos: la recompensa económica, el manejo de desmedidos recursos económicos y la manipulación de la historia. Cosas que aún siguen bajo el gobierno de Mauricio Macri, aunque haya prometido en plena campaña electoral que iba “a terminar con el curro de los Derechos Humanos”.

En realidad, el fallo de la Cámara Federal de Rosario no hace otra cosa que seguir la línea argumental de la justicia argentina desde 2003, en relación al juzgamiento de militares, personal de las fuerzas de seguridad y civiles que combatieron a las organizaciones armadas en los ´70. De hecho, podría decir que la justicia tergiversa la verdad histórica, tal cual lo hizo el camarista Gallino y los otros miembros de la Sala. Cabe recordar que en 2003 el gobierno de Néstor Kirchner declaró nulas las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, sancionadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín, en 1986 y 1987 respectivamente, y los decretos de amnistía de 1989 y 1990 de Carlos Menem a personal militar, de seguridad y civiles, así también como a los líderes de las organizaciones subversivas.

La segregación del kirchnerismo (del cual muchos de sus funcionarios fueron integrantes de las estructuras terroristas) fue evidente, ya que solo se volvieron a juzgar a los militares y personal de las fuerzas de seguridad, dejando de lado -y aún recibiendo honores y homenajes- a los miembros de las organizaciones subversivas, que incluso recibieron millonarias pensiones reparatorias (compensaciones que no percibieron los familiares de las víctimas del terrorismo), a pesar de tener las manos manchadas con sangre, al igual que muchos de los que figuran en el falaz Muro de la Memoria, que yo llamo de la “desmemoria”, porque solo recuerda a una parte de los muertos de la tragedia de los ´70. Digo una parte porque exactamente rinde tributo a 8.717 (no los declamados “30.000 desaparecidos”, simplemente porque ese número es una falacia, aunque hayan colocado igualmente 30.000 placas) y porque muchos de ellos no son desaparecidos, sino simples criminales subversivos que murieron en democracia atacando cuarteles o comisarías o fueron ejecutados por sus propios camaradas por traidores o soplones.

Tal es la infamia, que en ese muro figuran los nombres de Justino Argañaraz, Ivar Brollo y José Luis Boscarol, los miembros del ERP que murieron durante el ataque a la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos de Villa María en agosto de 1975, donde secuestraron al coronel Larrabure. Casi una broma macabra de la historia. Una historia parcializada.


Para quienes deseen continuar leyendo sobre este tema: LARRABURE: UN FALLO QUE NO HACE JUSTICIA.

viernes, 7 de septiembre de 2018

DOS FOTOS PARA ILUSTRAR LA DECADENCIA ARGENTINA

Eduardo Labougle, Embajador Argentino en Alemania antes de presentar sus cartas credenciales ante el Presidente Alemán, Mariscal Hindenburg, año 1932.


Ezequiel Sabor, embajador argentino en México, recibiendo a la Fragata A.R.A. Libertad, año 2018.



Se recomienda leer la nota NO BASTA SER, SINO PARECER.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

LA OBRA SOCIAL DE LAS FFAA EN PELIGRO





Circular 94

1.   Nota al Ministro de Defensa

Habida cuenta del cúmulo de aparentes inconsistencias halladas en nuestras investigaciones preliminares, días pasados hemos solicitado una audiencia urgente al Sr. Ministro de Defensa.

Ante la falta de respuesta, UPMAC presentó un escrito explicando la situación y formulando un requerimiento concreto para beneficio de la masa de afiliados y sus familiares y en resguardo de la imagen del Comandante en Jefe de las FFAA y del propio Ministro de Defensa, que podrían quedar expuestos ante el deficiente manejo de las Obras Sociales (ver Nota).

Se trata de retomar la conducción y el control de los institutos creados con nuestros aportes individuales e intervenidos arbitrariamente por el estado nacional sin causa que lo justifique, bregando por una gestión más eficiente, transparente y con la necesaria continuidad.

2.   Apoyo a las palabras del Obispo Castrense

Es de público conocimiento la carta de lectores publicada en La Nación el pasado 16 de agosto por Monseñor Santiago Olivera, denunciando la vergonzosa discriminación de que son objeto los miembros de las FFAA y FFSS a raíz de los juicios por las mal llamadas causas de lesa humanidad (Ver).

La contundencia de sus afirmaciones provocó la inmediata reacción de los organismos de DDHH, que recurrieron a las autoridades de la Conferencia Episcopal, quienes –seguramente mal asesorados- se dejan llevar fácilmente por estos lobos con piel de cordero, cuyo único objetivo es la venganza.

Nuestra Asociación apoya enfáticamente al Sr. Obispo Castrense por decir la Verdad sin temor a sus consecuencias, y se suma a las declaraciones del Centro de Estudios Salta (ver) y de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia (ver) asumiendo su justa defensa. Hacemos nuestras las palabras de esta asociación en una carta dirigida al Vicario:

“Quiera Dios que el ejemplo de VE cunda y sirva para deponer falsos temores y propalar la verdad, lo que ayudará, sin duda, a suturar la llaga que divide a los argentinos”.

3.   Negación de Justicia

El reciente fallo de la Cámara Federal de Rosario, desestimando por unanimidad el pedido de justicia de los familiares del Cnl Arturo Larrabure, encarcelado, torturado y asesinado por el ERP, constituye a nuestro entender una clara negación de justicia, solo comprensible a la luz de una actitud ideologizada que busca desvincular de toda responsabilidad a quienes intentaron transformar nuestro país en una sociedad marxista, a través de la guerra revolucionaria (Ver)

Ponemos a disposición de nuestros lectores el Parte de Prensa de la Flia Larrabure con la crítica a dicho fallo, que esperamos se revierta algún día para que la Justicia llegue a todos por igual.

4.   Repudio ante la actitud de un embajador

La Comisión Directiva de UPMAC se solidariza con todos los integrantes de la Armada Argentina, y en particular con la tripulación de la Fragata ARA Libertad, a raíz de la grave afrenta propiciada por el embajador de la República Argentina en Méjico, Ezequiel Sabor, en ocasión de una visita realizada por este a la emblemática nave, “embajadora argentina ante el mundo”, el pasado 21 de agosto en el puerto de Veracruz, al presentarse vistiendo ropa deportiva mientras era recibido con los honores correspondientes a su elevada función.

Tal actitud es un símbolo de desprecio que no puede ser tolerado, más aún cuando el hecho trascendió ampliamente por la prensa y las redes sociales, ante la mirada seguramente perpleja de las tripulaciones de los demás integrantes del Encuentro Internacional de Grandes Veleros de Latinoamérica 2018, evento que concitó tras una larga travesía el interés internacional.

Es aún más preocupante que la Cancillería Argentina haya intentado justificar el hecho con sendos comunicados de una participación del funcionario en una tenida náutica. Señor Canciller, los compromisos del Buque Escuela son programados con la suficiente anterioridad y detalle para que los funcionarios involucrados actúen en consecuencia. VERGONZOSO!!!

Buenos Aires, 5 de septiembre de 2018.



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Unión del Personal Militar Asociación Civil - U.P.M.A.C.
Domicilio Legal: Uruguay 654 – 9º piso – Of. 907 – CABA – Tel. (011) 4372-0291  -  www.upmac.org.ar

Sede Social: Alberti 1665 – 14 / “A” – CABA – Tel. (011) 5330-5855 / 2066-6646  -  info@upmac.org.ar

AVISO PRESENTACIÓN EN MENDOZA



PRÓXIMAMENTE, PRESENTACIÓN EN LA CIUDAD DE MENDOZA, DEL LIBRO:

TESTIMONIOS III

Cartas de lectores, artículos, documentos y alocuciones sobre la lucha "carapintada" (2007 - 2017).

Hugo Reinaldo Abete

Ya fue presentado en la ciudades de Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Concordia y Paraná y continuaremos por otras ciudades del interior del país.

Muchas gracias a todos los compatriotas que con la compra de ejemplares posibilitan el financiamiento de esas presentaciones.

Puntos de Venta en Buenos Aires

1. Club del Libro Cívico. Marcelo T. de Alvear 1348 Local 147. CABA. Tel: 01148136780

2. Editorial y Librería Vórtice. Hipólito Yrigoyen 1970. CABA. Tel: 01149528383

3. Librería Imagen y Palabra. Bartolomé Mitre 1721- CABA.  Tel: 01143713344.

4. Kiosco de entrada al Hospital Militar Central. Avda. Luis María Campos 726 - CABA.

5. Kiosco esquina de Sociedad Militar Seguro de Vida. (Córdoba y Rodríguez Peña) – CABA.

6.  WALKIRIA – Atributos militares e indumentaria para las FFAA – Ruta 8 Nro 3309 – Loc 4 – (1663) San Miguel Pcia Bs As (frente a Campo de Mayo). Tel: 01146647479.



FAVOR COLABORAR EN DIFUNDIR AMPLIAMENTE. GRACIAS!

NO BASTA SER, SINO PARECER



La Fragata ARA “Libertad” tiene como misión completar la formación profesional de Guardiamarinas, contribuyendo al incremento de sus conocimientos marítimos, náuticos y a su formación en la cultura de trabajo en equipo y el nacimiento de futuros líderes naturales.

A fin de, contribuir a la política exterior de la Nación representando a la República Argentina al difundir las bondades de su  realidad geográfica, cultural y productiva, mostrando su vocación como un país eminentemente marítimo.

En ese sentido, por Decreto Presidencial Nº 727 del 30 de mayo del 2001 el Poder Ejecutivo Nacional designó a la Fragata ARA “Libertad”: “Embajadora de la República con carácter de distinción honorífica y con efecto exclusivamente protocolar”.

Un embajador es el máximo representante de un determinado país ante otro, o ante una organización internacional.


Oficialmente en los países del Occidente a fines del siglo XIX los embajadores tenían un uniforme muy engalanado con bordados pectorales y que recordaba al de un general de ese tiempo, incluyendo a un bicornio (o en francés, que desde el s XVII era el idioma de la diplomacia, un châpeau de bras o casquete o sombrero de brazo).


Actualmente las relaciones públicas exigen un ceremonial dinámico, a tono con las exigencias del tiempo, cuyo valor se acrecienta día a día y con las modalidades del mundo moderno que desecha la pompa, el boato, lo inútil y que busca, por el contrario, lo práctico y ágil, lo sencillo y esquemático.

Es obvio que no entender debidamente esos conceptos modernos del protocolo… produjo un profundo malestar generó en las Fuerzas Armadas la indumentaria con la que el embajador argentino en México, Ezequiel Sabor, recibió a los integrantes de la Fragata A.R.A. Libertad que recaló en el Puerto de Cozumel en su escala mexicana para el 47° viaje de instrucción. El funcionario apareció vestido con una chomba deportiva, pantalones bermudas y zapatillas, mientras los integrantes de la Fragata Libertad se muestran vestidos de gala.  También el cuerpo diplomático de la Cancillería argentina dejó trascender su malestar… no basta con que un embajador efectúe una insólita justificación del embajador en México para explicar por qué uso ropa deportiva para recibir a la Fragata Libertad.


Ese tipo de displicencia por los aspectos formales nos obliga a recordar que el protocolo establece las normas, decretos y reglamentaciones que deberán observarse en el ceremonial; y que este toma del protocolo las herramientas para la organización. Permite crear el escenario, el cuadro, la atmósfera. Es la forma.

Las Fuerzas Armadas de la Nación tienen una formación protocolar y ceremonial muy estricta, las que también tenían a las otras instituciones del estado… desde el 2003 nuestro país se ha ido acostumbrando al desprecio por lo formal y desconsideración faltando el respeto hasta al pabellón nacional. Vayan como simple ejemplo, las siguientes imágenes:

Despedida de la fragata Libertad 2009

Normalmente toda zarpada del Buque Escuela Fragata ARA Libertad era despedida por el presidente de la Nación o altas autoridades del poder ejecutivo nacional. En el año 2009, esa despedida quedó a cargo de la subsecretaria de Formación del ministerio de Defensa, Dra. Sabina Frederic (tercer nivel dentro del ministerio). Sin mayores comentarios.

El 8 de enero de 2013 después de la vergüenza internacional por la detención del Buque Escuela en un puerto de Ghana, debido a una orden judicial empredendida por acreedores de títulos de la deuda de Argentina que piden el embargo de la nave como forma de pago, la presidente de la Nación la recibió con un discurso de neto corte político y un carnaval de militantes. Se usó la llegada del Buque Escuela para un acto político y no para dar su bienvenida, un despropósito.

Bienvenida a la Fragata Libertad

El 2 de abril de 2018 el Presidente Provisional del Senado, Doctor Federico Pinedo, el Ministro de Defensa, Doctor Oscar Aguad, y el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General VGM Bari del Valle Sosa, presidieron el acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Es demasiado evidente la “forma” del senador Pinedo respecto al resto de las autoridades… ¿Era un mensaje? ¿Qué quiso expresar?

Ceremonia por la guerra de Malvinas

Podríamos dar muchos ejemplos más, pero preferimos dejar esa tarea a la memoria de nuestros lectores, quienes seguramente recordaran amargamente los bailes en las ceremonias a cargo de la Mancha de Rolando  y otros cumbiancheros.

Cristina Fernández de Kirchner no dudaba en mostrar sus dotes de baile en actos oficiales. (Foto: Getty Images)

Preferimos enfocarnos en las distintas formalidades que se destacaron en el acto de dar un mensaje, para calmar a los mercados, por parte del señor presidente Mauricio Macri.


Creemos que por primera vez se dirigió a los argentinos desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, en una jornada colmada de expectativas. Con sus palabras trató de comunicar de manera clara su mensaje, al que también acompañó con un lenguaje no verbal.

Desde la elección del lugar hasta la vestimenta, nada fue dejado al azar durante el mensaje presidencial, se lo apreció con una actitud distinta: saber vestir adecuadamente. El vestuario es la mejor tarjeta de presentación de una persona. Cambiar una mala primera impresión es bastante difícil. Hay que saber vestir de forma correcta en función del qué, cómo, cuándo y dónde. En esta oportunidad/emergencia el señor presidente dejó de lado lo que hasta ese día era habitual en Cambiemos/PRO: los globos, bailes, risas, etc.


Sería bueno que ese cambio en las formas del señor presidente sea acompañado por el resto de los funcionarios de todo el estado y que además de ser, lo sean.


Según cuenta Plutarco en su obra “Vidas paralelas”, Publio Clodio Pulcro, un patricio romano dueño de una gran riqueza y dotado con el don de la elocuencia, estaba enamorado de la mujer de Julio César, llamada Pompeya. Era tanto su amor que un día se infiltró en la casa de César disfrazado como músico, mientras celebraban la fiesta de la Buena Diosa, a la que solo asistían mujeres; allí fue apresado y condenado por engaño y sacrilegio. Además, César reprochó a Pompeya por este hecho; aunque estaba seguro de que ella no había cometido delito alguno, dejó claro que no le agradaba que su mujer fuera sospechosa de infidelidad diciendo: “No basta que la mujer de César sea honesta, también tiene que parecerlo”.


La frase del emperador ha quedado como un paradigma de la conducta que se debe exigir a quien ocupa un cargo de responsabilidad en la sociedad. Ser y parecer deberían ser dos categorías tan ligadas como la teoría y la práctica. La misma frase se ha hecho popular y se ha usado para cualquier caso en el que alguien es sospechoso de haber hecho algo ilícito, incluso cuando no haya dudas de su inocencia.

FUENTE: distintas fuentes indirectas de Internet.

martes, 4 de septiembre de 2018

LARRABURE, PREVARICACIÓN E HIPOCRESÍA



Piero Calamandrei. Elogio de los Jueces. 1935

Nadie puede refutar la frase del epígrafe; son los hombres, los jueces, quienes hacen que una justicia sea buena. Pero son también los hombres los que- amparados en su investidura y guiados por provechos políticos, íntimos enconos o simple cobardía- la prostituyen y la convierten en injusticia. Y no importa de dónde venga ni contra quién vaya: la injusticia es inaceptable siempre. La injusticia desmoraliza al universo social, elimina la confianza y menoscaba inexorablemente a los ciudadanos, “Cualquier injusticia contra una sola persona representa una amenaza hacia todas las demás” indicó, hace casi trescientos años, el barón de Montesquieu.


¿Por qué debíamos creer que la justicia federal por una vez no trataría de manera oblicua el caso “Larrabure”?, porque el art. 7 del Estatuto de Roma que creó la Corte Penal Internacional, al definir los crímenes de lesa humanidad, dice, taxativamente, que estos pueden ser cometidos “por un Estado o una organización”. Más que claro el argumento porque el crimen del Coronel Larrabure, su secuestro, prisión y posterior ejecución, fue cometido por una organización, el ERP, y no por cuatro loquitos mandados por Santucho o Kremer. Tan claro, que si este reclamo hubiera sido elevado en un sistema judicial donde las leyes fueran aplicadas por hombres probos ni siquiera hubiera hecho falta un abogado de la jerarquía de Javier Vigo Leguizamón; con un abogado de oficio hubiera bastado.

Dr. Javier Vigo Leguizamón


Pero estamos en Argentina, donde la justicia federal ha dado fehacientes pruebas de que está al servicio de una determinada causa política y la injusticia -acunada entre la prevaricación y la falsedad- se ha convertido en la moneda corriente con que son tasadas la maldad y sevicia que ponen en sus sentencias los jueces.


Nada duele más que una injusticia, nada hace sentir más impotente a una persona que una sentencia inicua. Es allí donde el Estado, representado por los jueces muestra su cara oscura. El peor de todos los delincuentes es el operador judicial llamado juez, que, amparado en su investidura y anclado en el poder punitivo que le confiere la constitución y la ley, arrasa con pruebas y argumentos, sin más guía que sus intereses políticos y odios personales.


El Coronel Larrabure murió perdonando a sus verdugos, a ese nivel de grandeza había llegado, pero eso no obsta que nosotros,  que no tenemos esa nobleza, consideremos a aquellos que lo mataron, asesinos y a los jueces de la cámara de Rosario, encubridores.

El Recadito, 03/09/2018

José Luis Milia

NOTA: Las imágenes, enlaces y destacados no corresponden a la nota original.

lunes, 3 de septiembre de 2018

LAS VÍCTIMAS IGNORADAS


F.M. 99.9 MAR DEL PLATA

Publicado el 3 sept. 2018

El abogado se refirió al fallo del Tribunal Federal de Rosario en contrario del pedido de declarar la causa Larrabure como delito de lesa humanidad.