viernes, 26 de abril de 2019

ADHESIÓN A LA UNIÓN DE PROMOCIONES


Pacificación Nacional Definitiva

Nuestro grupo adhiere y apoya a la Unión de Promociones en la presentación del libro “Crónica de una Guerra Negada”, cuyo autor es el señor ex Teniente Coronel Don Jorge Héctor Di Pasquale quién se encuentra injustamente detenido como Preso Político. La que se desarrollará en el marco de la Feria del Libro – Edición 2019, de acuerdo a los siguientes detalles:

 ·        Fecha: jueves 2 de mayo de 2019
·        Horario: de 20:00 a 22:30 (inicia puntualmente)
·        Lugar: Feria del Libro - Edición 2019 -  Sala Gorostiza - Pabellón Amarillo
·        Coordinadora: Prof. Ana Delia Magi de Barreiro
·        Moderador: Cnel. (R) Guillermo César Viola
·        Panel de Presentación:
o   Sr. Ceferino Reato (periodista)
o   Sr. Gabriel Levinas (periodista)
o   Ing. Pedro Güiraldes

Además del éxito que deseamos a los organizadores y participantes de este evento académico cultural, expresamos nuestro reconocimiento y felicitaciones por la tarea que llevan a cabo constantemente para dejar testimonio de la historia verdadera de los terribles años de la guerra revolucionaria, que fuera declarada unilateralmente por las organizaciones político-militares. Esa guerra ahora negada y que las mismas organizaciones se encargaron de reivindicar con testimonios que están debidamente acreditados en su propia propaganda y órganos de difusión. También esa misma guerra fue reconocida por la justicia argentina, en la sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal que llevó adelante los conocidos como Juicios a las Juntas Militares en 1985 (causa 13/84).

Respetuosamente,

Roberto José Rosales
Pacificación Nacional Definitiva
por Una Nueva Década en Paz y para Siempre

jueves, 25 de abril de 2019

MADRE DE LOS PATRIOTAS ARGENTINOS


Hace unos pocos días recibí de un amigo, una carta homenajeando a una mujer que es admirada por la mayoría de los argentinos y a veces una espina en el calzado de quienes ostentan el poder de turno.

Elegí publicarla el mismo día de su cumpleaños y rendirle un sentido como respetuoso homenaje. Por favor les ruego una amplia difusión a través sus contactos.


Buenos Aires, 18 de abril, jueves Santo de 2019

Sr. Director

Es casi una ley natural que ante situaciones límites el ser humano recurra al sentimiento de madre. En efecto, ante el dolor, el sacrificio o la muerte, siempre el pensamiento vuela hacia las raíces, hacia el principio, hacia donde se encuentra siempre la comprensión, el cobijo y el consuelo.

Esculpa el homenaje a la madre, por Francisco Reyes en el Paseo de las Esculturas

Y el sentimiento de madre jamás pondrá por delante otra cosa que no sea eso, el sentimiento maternal respecto de su hijo, sea éste bueno o malo, haya equivocado su camino o no.

En nuestra querida Argentina, esto está arraigado muy culturalmente y, en una parte importante de la población, encuentra su justificación y reconocimiento, una organización de madres de terroristas que causaron muchas muertes y dolor en la sociedad. Estas madres, lógicamente incapaces de desprenderse de ese sentimiento maternal que hiciéramos referencia y que sin dudas tiene su origen en el orden natural, toman sus pérdidas con un profundo resentimiento y lo transforman en un odio que hacen público ante toda la sociedad. Y como los vientos que corren por el mundo moderno, responden al hombre cada vez más alejado de Dios y se muestra lo bueno como malo y lo malo como bueno, es lógico que estas “madres del odio” sean presentadas ante el resto del mundo como un ejemplo de lucha, sin tener en cuenta que sus hijos ponían bombas donde morían indiscriminadamente, soldados, civiles, mujeres y niños.


Esta tergiversación de la realidad, más allá del sentimiento incondicional de madre que ya expresara, sin dudas ha influido en mi pensamiento para llegar a buscar, inconscientemente, su contrario, es decir alguien que en los tiempos modernos represente a las Madres de quienes dieron todo por la Patria, de aquellos que murieron en el acto de amor más grande que es el de dar la vida por los demás, por sus compatriotas, por sus hermanos, alguien que represente el amor por sobre todas las cosas. Todas las Madres de Malvinas, sin duda son la muestra más acabada de lo que es una verdadera, auténtica y legítima Madre Argentina. Su espíritu estuvo cada noche en las trincheras de la Patria alentando a sus hijos. Y las que los perdieron, les queda el consuelo de saber que sus hijos junto a ellas han alcanzado la Gloria de Dios.

Desde hace muchos años, más precisamente desde 1982 a la fecha, una Dama Mendocina, una SEÑORA con mayúsculas, madre del primer héroe moderno de la Historia Argentina, el señor capitán Don Pedro Edgardo Giachino, por su voluntad de lucha para continuar la Gesta Gloriosa de Malvinas por otros medios, sin dudas se ha convertido en la más alta expresión del porta estandarte Malvinero.

Su inteligencia, su capacidad para escribir, su inspiración para decir siempre lo justo, la han distinguido a lo largo de 37 años de post guerra por mantener siempre encendida la llama de Malvinas. Siempre el mismo discurso Patriótico y Cristiano que como brújula les marca el Norte a seguir a todos los veteranos y a todos los patriotas que sienten latir con fuerza en sus corazones el espíritu de Malvinas. Ella y sólo ella con altura, distinción y firmeza pone en su lugar a presidentes, políticos y personajes que, confundidos o no, yerran en sus políticas entreguistas respecto de Malvinas, haciéndoles sentir que la sangre argentina que sembró nuestro territorio jamás debe ser olvidada y por el contrario, tenida muy en cuenta como base de la reconstrucción Nacional.


Año tras año he recibido sus reflexiones, sus escritos y sus valientes testimonios.

Y hace más de diez, un día, en respuesta a uno de sus correos electrónicos, movido por la emoción que me embargaba y tomándome una atribución que nadie me había dado, decidí dirigirme a ella escribiendo: “Sra. María Delicia Rearte de Giachino, ¡Madre de los Patriotas Argentinos!”...

Imaginando su extrañeza ante mi calificativo, le expliqué que, para mi ella, Madre del primer héroe Malvinero, por su voluntad de lucha, por su espíritu patriótico, por ser un ejemplo de Madre Argentina, era merecedora de representar como Madre, no sólo a los veteranos Malvineros, sino también a todos los Patriotas Argentinos, por aquello de que: Esta extraordinaria mujer que transformó la muerte de su hijo en un acto de amor pleno abrazando con pasión arrolladora la Causa de Malvinas que es la Causa de la Patria misma, es un faro de luz en medio de la oscuridad. Es verdaderamente un ejemplo de Madre y mujer luchadora que no se amilana ante nada ni nadie y expresa las verdades con profunda convicción patriótica.


Vayan pues estas líneas dirigidas a todos los patriotas Argentinos, con la firme intención de hacer realidad este título honorífico que propongo para nuestra queridísima SEÑORA María Delicia Rearte de Giachino como “Madre de los Patriotas Argentinos”. Quiera Dios llegue a manos de quien pueda concretar tan merecida distinción.

¡Por Dios y por la Patria!

Hugo Reinaldo Abete
Ex Mayor E.A.

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

miércoles, 24 de abril de 2019

INGRESO VEDADO



El domingo de Pascuas el obispo castrense, Santiago Olivera, llegó a Campo de Mayo en su tarea pastoral a bendecir y saludar a los militares presos. Llegó acompañado, según fuentes muy confiables, de un diácono y un sacerdote para que lo asistan, ya que son cientos los presos políticos alojados allí. Me informan que el SPF no permitió el ingreso del sacerdote y el diácono, por lo que todos debieron retirarse, dejando a estas personas ancianas y enfermas que llevan años privadas de su libertad, en la mayoría de los casos por haber cumplido órdenes y defendido a la patria, sin asistencia espiritual en un día tan importante para los católicos. ¿Quién se hace responsable de esto? ¿Nadie controla estas medidas arbitrarias y absurdas? ¿Qué está pasando allí adentro? ¿Quién brega por la salud del alma y del cuerpo de estas personas ancianas? ¿De quién dependen estás medidas?

Qué difícil construir la paz en este país golpeado. Qué lejos estamos del respeto y de la caridad. Que doloroso que se pongan trabas para que los sacerdotes no puedan ingresar libremente a un penal. Tristeza enorme en un domingo de Pascuas donde tampoco han podido recibir a sus familiares.

Luz García Hamilton

lunes, 22 de abril de 2019

¿PAÍS?


18/04/2019                                         Por Mauricio Ortín

El ex terrorista Roberto Cirilo Perdía, primero durante el gobierno constitucional de Juan Perón e Isabel Martínez y luego durante el gobierno militar, ensangrentó la Argentina asesinando policías, militares, empresarios, sindicalistas, niños, políticos y ciudadanos comunes. Es responsable también de la muerte de miles de los suyos, a quienes abandonó escapando a Europa con los 60 millones de dólares del secuestro de los Born. Si bien nunca se hizo el recuento de los crímenes por los cuales este sujeto permanece impune, sólo en el atentado con bomba vietnamita al comedor de la Superintendencia de la Policía Federal de Buenos Aires este depravado segó la vida de 23 personas e hirió gravemente a otras sesenta. En libros y en notas de la que es autor, Perdía suele desplegar su pasado de homicida justificándolo sin el menor sentimiento de culpa. En la Argentina asesinar en nombre de la izquierda no está mal visto y hasta se puede reivindicar sin caer en apología del delito. Más aún si los asesinados son policías, militares o empresarios. Y a las pruebas me remito: los terroristas que atacaron el Cuartel de La Tablada están libres, los que lo defendieron siguiendo órdenes del gobierno constitucional de entonces, están presos. Así pagan los políticos argentinos.


Sin embargo, si bien la apología del delito de un criminal en libros y notas es grave, pavoroso, deplorable y perturbador, peor aún resulta que este criminal impune confiese y haga apología de su propio delito frente a un tribunal impávido. El jefe terrorista Roberto Cirilo Perdía declaró en la primera audiencia testimonial del juicio de lesa humanidad "Contraofensiva Montonera" ante el Tribunal Federal Número 4 de San Martín, integrado por los jueces Alejandro De Korvez, Matías Alejandro Mancini y Esteban Carlos Rodríguez Eggers, que tiene a nueve  acusados imputados por privación ilegítima de la libertad, tormentos y asesinatos. Bajo juramento, declaró: “Nuestro plan era atacar al grupo económico de Martínez de Hoz" con las TEI (Tropas Especiales de Infantería) montoneras, también, que en la “Contraofensiva” participaron más de 450 combatientes. “La mitad llegó al país del exterior, sobre todo desde México y España, y la otra mitad fue reclutada de militantes que estaban en Argentina”, agregó. No precisó detalles de cómo, cumpliendo el objetivo trazado, las TEI asesinaron a Francisco Soldatti y al cabo primero Ricardo Durán (Policía Federal Argentina), su chofer, en pleno centro de Buenos Aires, ni tampoco cómo volaron la casa de la familia Klein asesinando a los policías José Cardaci y Julio Moreno. Por cierto, los homicidios de Soldatti y Durán no les salieron gratis. En el lugar, cinco terroristas perdieron la vida. Dos abatidos por la policía y tres al manipular una bomba. Pues bien, para la Justicia argentina estos cinco y el resto de los abatidos lo fueron, no porque andaban asesinando según un plan terrorista preconcebido, sino porque al gobierno militar se le dio por matar civiles. Hay que decir que el asesino Perdía se retiró aplaudido por el público.

En relación al engendro legal llamado, “Plan Sistemático de Exterminio de la Población Civil”, conviene hacer algunas precisiones: 1) Que si el plan en verdad existió, es obvio que no era contra la población civil al voleo sino, en todo caso, específicamente contra aquellos que, además de civiles, eran salvajes asesinos; 2) Que de las propias palabras de Perdía, se desprende que la “Contraofensiva” constituía un deliberado plan sistemático de exterminio contra el “Grupo Martínez de Hoz”; 3) Que policías que abatieron a los asesinos de Soldatti no lo hicieron en virtud de ejecutar un Plan Sistemático de Exterminio de la Población Civil (que ni siquiera conocían) sino reacción espontánea en cumplimiento del deber de defender la vida de Soldatti y Durán; 4) Que sostener semejante disparate implica, por un lado, negar el ataque terrorista que sufrió la sociedad argentina y, por el otro, criminalizar en sí misma (no por su forma) a la represión contra el terrorismo con la patraña ridícula de confundirlo con “población civil”.

¿Se puede llamar seriamente “país” a una sociedad que tolera impasible que un criminal repugnante se erija en campeón de la moral y los derechos humanos? ¿Y que, además, se tomen sus dichos para condenar a los que evitaron que el sujeto siga asesinando? Que ni la Corte Suprema, el Concejo de la Magistratura, los colegios de abogados o los catedráticos de las facultades de derecho no hayan acusado recibo de semejante disparate lleva a inferir forzosamente que el sistema judicial argentino está intoxicado.

¿País, esto? Vaya murga que somos…

SIGUEN PREFIRIENDO A BARRABÁS


Viendo la película “La Pasión de Cristo”, de Mel Gibson, me vino a la mente un cuadro que, de no ser por lo osado y hasta irrespetuoso, podría describir lo que sucede en Argentina: la sociedad sigue prefiriendo a Barrabás.


Durante el transcurrir de la película, fueron desfilando distintos personajes a los que fui asociando con otros que vienen actuando en nuestro país, desde hace años.

Así fue que identifiqué a los cristianos con los miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y Penitenciarias y civiles, que hoy purgamos ilegal, ilegítima e injusta privación de libertad por haberle evitado a nuestra Patria, el caer en las garras del castro comunismo, tal como ha sucedido con Cuba, Nicaragua y Venezuela, resguardando, a costa de sangre y sacrificio, la libertad de la que hoy gozan todos los argentinos, libertad que a nosotros nos ha sido conculcada.


Identifiqué en los discípulos de Cristo, a nuestros amigos, camaradas y miembros de la sociedad argentina, que comulgan con nuestros ideales, pero que, por miedo, comodidad o indiferencia, también nos han abandonado; en los sumos sacerdotes y el populacho judío, a los organismos de derechos humanos y las hordas de violentos que, con cualquier excusa, permanentemente toman las calles, buscando revanchas y linchamientos; en Judas Iscariote, al resto de la sociedad argentina, aquéllos que se beneficiaron con nuestra lucha y a los que nada les importó, con tal que les quitáramos de encima el peligro de los atentados terroristas que sembraban muerte y destrucción por doquier, y hoy levanta sus dedos acusadores exigiendo cabezas; y asemejé a Poncio Pilatos, a los jueces que, por prebendas, temores y dineros, no han dudado en renegar de la Magistratura, destruyendo el Estado de Derecho y familias enteras, juzgando y condenando personas inocentes de delitos, en juicios amañados, por los que desfilan falsos testigos que brindan testimonios armados por la Escuela de Testigos “Fernando Ulloa”.


¿Y quién sería Barrabás? A la luz de las impunidades, honores, selecciones y reconocimientos, Barrabás estaría representado por aquellos que, con prisa y sin pausa, están haciendo todo lo posible para destruir nuestra castigada Patria y son los innumerables demonios que la azotan diariamente, perpetrando todo tipo de atentados contra su integridad moral y física: políticos, empresarios, periodistas, terroristas, docentes, intelectuales, sindicalistas, cabecillas de las organizaciones sociales, religiosos, uniformados, feministas, defensores del aborto y la ideología de género, a quienes vemos desfilar por cuanto medio de comunicación o reunión social existen, recibiendo almibarados tratamientos.



Mientras la sociedad siga prefiriendo a Barrabás, triste destino tiene nuestro país.

Emilio Guillermo Nani
Teniente Coronel (R)
Veterano de Guerra

NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.

sábado, 20 de abril de 2019

IDIOTAS Y CÓMPLICES



"El destino de la revolución dependía de nuestra capacidad para
 suministrar pan de manera fiable al proletariado y al ejército".
Oléxander Shlíjter

Esta semana, en medio de los furiosos huracanes que azotan la economía, el incendio de Notre Dame y el suicidio de Alan García, pasó desapercibido un hecho político: un cínico, el ex Ministro de Economía, Axel Kiciloff, presentó un libro, en el cual explica las recetas que, a su entender, deberían aplicarse para sacar al país del pantano en que él mismo -entre otros- lo introdujo e intentar justificar el desastre -del que fue autor intelectual- que legó Cristina Elisabet Fernández a su sucesor.

Entre los pecados de los cuales pretende exculpación destaca la tremenda crisis energética, que atribuye a una oferta estática frente a un explosivo crecimiento de la economía durante el kirchnerismo. Este verdadero caradura intenta negar así la catastrófica responsabilidad que le cupo a don Néstor, que provocó la pérdida del autoabastecimiento, en un momento en que la Argentina exportaba gas y electricidad a Chile, Uruguay y Brasil. Verdaderamente, nos toma por idiotas.

Y que lo hizo, con el único fin de robarse el 25% de YPF, mediante la asfixia a la industria petrolera nacional con el congelamiento de las tarifas en boca de pozo, y que concretó a través de sus testaferros, la familia Eskenazi, la misma que había colaborado en la fuga de los famosos "fondos de Santa Cruz". He escrito innumerables notas sobre el tema y, por ello, sólo reitero que los jueces no han siquiera llamado aún a sus miembros como imputados en las causas de corrupción.

La cobardía de los magistrados, que era casi patrimonio del fuero federal, se ha extendido a otros ámbitos. La demostración fue la triunfal resistencia que opuso la Fundación Madres de Plaza de Mayo ante un mero intento de inventariar sus bienes, previsto por la ley en los casos de quiebra. El Juzgado interviniente, ante la presencia hostil de militantes, retrocedió y sus oficiales debieron huir, mientras eran escupidos y empujados.

Así, una vez más, quedó claro que en Argentina hay hijos y entenados. Cualquier individuo que hubiera cometido ese delito estaría ya tras las rejas, mientras que Hebe Bonafini continúa insultando a la democracia, mientras pide a gritos la destitución del Gobierno, como ha hecho tantas veces, siempre impunemente, pese a las numerosas denuncias en su contra.

Mauricio Macri, aterrado por las encuestas que ahora lo dan perdedor en un eventual ballotage contra Cristina, lanzó un pequeño y paliativo paquete de medidas. Esas pesquisas impactan en los mercados internacionales, y el miércoles el "riesgo país" alcanzó un nuevo record. ¿Quién las paga si son carísimas, en especial en una campaña electoral que, por los "cuadernos", sufre de anorexia?

La ex Presidente, asesorada por sus propios gurúes, mantiene un silencio absoluto sobre su participación en las elecciones y, presumo, seguirá haciéndolo el vencimiento del plazo para la oficialización de candidaturas. Por lo demás, esas halagadoras encuestas garantizan que se presentará, atomizando así al universo panperonista.

Multiprocesada, fue nuevamente autorizada a viajar a Cuba (¡qué enorme diferencia con Perú, Brasil y Ecuador!), ejerciendo el privilegio que le otorgan los fueros malinterpretados por el Senado y los vientos que enfrían el ánimo de los jueces que, por miedo a que regrese al poder, dan diarias muestras de su falta de coraje para juzgarla.

¿Qué nos pasa?, ¿cómo imaginamos que sería un nuevo gobierno del kirchnerismo?, ¿a qué magia podría recurrir para regalar jubilaciones, subsidios, planes, tarifas, etc.? Es cierto que Cambiemos ha fracasado, por impericia y soberbia, en casi todos los frentes económicos, pero sigue contando con un enorme respaldo internacional, como lo ha demostrado la actitud del FMI.

Por el contrario, si la viuda regresara sólo podría contar con el apoyo de Irán y de la empobrecida Rusia, ya que su admirada Venezuela se hunde en la mayor tragedia humanitaria imaginable, y está arrastrando a Cuba a un nuevo "período especial", similar al que golpeó la isla cuando la URSS implosionó; ¿recibiríamos también, como Maduro, "asesores" cubanos y "guardias imperiales" iraníes? Después de permitirle instalar una base militar, con cesión de soberanía, ¿qué más concedería a China, que cuenta con enormes capitales y está ansiosa por aumentar su presencia en el continente por las materias primas que tanto necesita?

¿Y qué pasaría cuando lograra "democratizar" la Justicia y transformarla en "militante"?, ¿qué sucedería con las libertades individuales y con la prensa indócil?, ¿cuánto valdrían entonces los campos, las casas, las empresas?, ¿qué más podría robar la asociación ilícita que probadamente organizó y encabezó? Si la ciudadanía volviera a darle el triunfo, ya no sería su víctima sino, lisa y llanamente, su cómplice en la corrupción y el saqueo.

De todas maneras, y según sean sus creencias, que tengan usted y su familia muy feliz Pascua de Resurrección, o Jag Pesaj Sameaj.

Bs.As., 20 Abr 19

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

ES POR PLATA



Editorial

“…los integrantes de esos grupos terroristas se mantienen impunes y han recibido cuantiosas indemnizaciones, e incluso han llegado a ocupar cargos de gobierno, pese a la enormidad de sus repudiables conductas. Entre 2011 y 2016, las indemnizaciones sumaron algo más de 4000 millones de dólares. Se estima que en total, desde el inicio y hasta que se satisfagan todos los reclamos, alcanzarán 11.200 millones de dólares. Para continuar lo que alguien denominó “el curro de los derechos humanos”, aún hay varios miles de solicitudes bajo análisis.

Mientras tanto, desde que se llevó a cabo la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final, se impulsaron y se continúan abriendo cientos de causas judiciales contra miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, así como también civiles.”

Con estos párrafos finales, concluía su nota editorial el diario La Nación del viernes 16 de diciembre de 2017. La administración Macri acababa de lanzar su Plan Nacional de Derechos Humanos 2017-2020 que daba por tierra, definitivamente, con la promesa de campaña de “terminar con el curro de los DDHH”.

Nada ha cambiado desde entonces, con excepción de dos actos de involución manifiesta por parte de la Corte Suprema de la Nación, ambas negando derechos constitucionales a los juzgados por causas de “lesa humanidad”.

Está debidamente demostrado que a pocos importa que el propio sistema judicial argentino funcione precariamente y –en especial contra quienes se enfrentaron a las bandas terroristas que sembraron el caos y la muerte desde 1964 a 1989– contra los propios derechos y garantías establecidos claramente en nuestra Constitución Nacional. Tampoco parece preocupar al argentino común, que por imperio de ese injusto, perverso y silenciado sistema, más de medio millar de militares, gendarmes, prefectos, policías, penitenciarios, funcionarios judiciales, civiles y sacerdotes hayan muerto en paupérrimas condiciones de arresto, sin la debida atención médica, olvidados por sus conciudadanos, por sus pastores y por sus propios camaradas y colegas. Ni los cientos que soportan prolongadísimos excesos de prisiones preventivas, aguardando juicios que –como modernas miniseries– se entregan por capítulos, transformando en costosas pesadillas los últimos años de veteranos que son indagados, acusados y procesados por hechos ocurridos hace más de cuatro décadas, sin pruebas suficientes, con testigos preparados en institutos y organismos oficiales, con recursos públicos.

Todo eso lo conocemos muy bien. Forma parte de la anomia, el desinterés y el individualismo que caracteriza a esta etapa de la vida de los argentinos.

¿Pero conoce el ciudadano de a pie cuánto le está costando y le seguirá costando al país este mamarracho jurídico donde se mezclan las ideologías, el espíritu de venganza y la codicia más vil? Los casi u$s 12 mil millones son restados a la educación, a la salud, a la seguridad. Pocos reparan que esa cifra es superior a la recibida hace horas desde el FMI, como un salvavidas de último momento para frenar el aumento del dólar y su consiguiente efecto inflacionario. Ese caudal de dinero sale de las arcas públicas: lo pagamos todos.

No se trata ya de darnos lo mismo que un miembro de una monarquía lejana y desconocida, tire flores al Río de la Plata en un acto infame –por su esencial estafa– en el que casi nadie se detiene a observar. Es ni más ni menos que un enorme negociado que va mucho más allá de los dementes objetivos terroristas de los 70’. Ahora les ha gustado nuestro dinero. Es mucho más atractivo que poner bombas o matar a un vigilante para quedarse con su placa y su pistola.

¿Sabrán eso los organismos financieros internacionales? ¿Conocerán en qué se gasta el dinero argentino quienes pretenden invertir en el país? No es gratis el incumplir promesas de campaña. Más cuando está en juego la vida de los compatriotas y el patrimonio nacional.