lunes, 20 de enero de 2020

SOLDADO DE MARCHI



En el penal de Ezeiza está muriendo el ex teniente primero paracaidista, Gustavo Ramón De Marchi.

A él le gusta que lo llamen, simplemente, “soldado”.

Tiene 71 años y hace casi 11 que está con prisión preventiva.

Ha decidido prestar su último servicio a la Patria y no ingerir más alimentos sólidos ni medicamentos hasta morir.

Pide igualdad ante la ley, para él y para sus camaradas presos.

Ofrenda su vida para llamar la atención de una sociedad que los ha abandonado dentro del pozo negro del olvido y la indiferencia.

Con su huelga de hambre denuncia la permanente violación de los derechos constitucionales a los que son sometidos los militares que combatieron la subversión y son acusados de crímenes de “lesa humanidad”.


Más de 400[1] camaradas ya han muerto en prisión, la gran mayoría sin condena y sin respeto por sus derechos y garantías.

De Marchi ha excedido el régimen de prisión preventiva según lo establecido por el código procesal y no se le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria para adultos mayores.

Él no pide su excarcelación, sino que se cumpla la ley para todos los presos de “lesa humanidad”.

Y se va a morir en el intento.

Lo espeluznante es que esto simplemente ocurra. Que haya ocurrido tantos años gracias a la indiferencia generalizada.


Hace un tiempo, otro corajudo la cantó bien justa antes de volarse la cabeza. El Malevo Ferreyra anunció que estas indignidades, traiciones y venganzas eran lo que les esperaba.

Quienes ganaron la guerra de las armas hoy padecen la derrota en la guerra cultural. Desde los calabozos y las mazmorras, durante años, ven desfilar por los gobiernos, la justicia y los medios de comunicación a sus vencidos y a los hijos y familias de sus vencidos. Ellos deciden sobre las vidas y muertes de los soldados que evitaron el comunismo en los 70.

Los argentinos lo sabemos, pero no hacemos nada. Mueren como moscas, en digno silencio, como los soldados que fueron.

La industria del juicio, como la llamó Malevo,  todo lo puede. Tumbas sin cuerpos, cuerpos sin tumbas, desaparecidos muertos y desaparecidos vivos y coleando a los que se les llevan flores y rinden honores y pagan suculentas indemnizaciones…

Un día anunciaron que se acabaría el curro de los DDHH pero al día siguiente se arrepintieron porque a alguien se le escapó decir que no fueron 30.000. Entonces sacaron una ley y lo hicieron obligatorio.

De Marchi y sus 2.000 camaradas son una especie subhumana que debe desaparecer, no por cuestiones jurídicas sino políticas, económicas y de relato cultural.

Todo este desastre proviene de la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final. Fue la capitulación de La Nación frente al terrorismo setentista. Fue la destrucción de los cimientos de la República.

No volveremos a ser República ni tendremos paz mientas Argentina no se redima de su delito de lesa Patria. En otras épocas hubiera significado el fusilamiento de todos los que lo votaron…

Con la Dra. Carrió a la cabeza de la fila, por ser quien impulsó el proyecto de anulación de las leyes.


Mientras De Marchi se apaga, a los medios argentinos los ocupa un lechón que tiran desde un helicóptero a la pileta. Los dichos de Susana Giménez…  si Nicole le deja ver sus hijas a Cubero… si Pampita festeja su cumpleaños 42… Si Tinelli se hizo tatuaje nuevo… si Cafiero es  más vivo que Peña… toda sarasa anestésica, mientras De Marchi presta su último servicio.

Abandonado en el pozo negro de Ezeiza por un sistema judicial que se basa en la venganza y no en la justicia.

Como sociedad, no tenemos memoria ni vergüenza ni humanidad.

Estoy dolido, caliente y avergonzado. Nada bueno merecemos si no nos importa la verdad y la justicia.

Dice De Marchi que “el soldado no muere en combate. A lo sumo ahí podrá ser mutilado o perder la vida corporal… el soldado muere cuando es traicionado por la Patria”.

Disculpá que te incomode, a vos, que te tomas el trabajo de leerme, pero siento que se lo debemos a De Marchi y a todos los camaradas que reclaman justicia.

Como en los 70, lo hace por nosotros. A puro sacrificio.

Juan Martín Perkins


NOTA: Las imágenes, referencias y destacados no corresponden a la nota original.


[1] Al día de la fecha son 544 los fallecidos en prisión.

CARTA ABIERTA AL SR PTE DE LA NACIÓN ARGENTINA Y COMANDANTE EN JEFE DE LAS FFAA



SR. PRESIDENTE:

Como ciudadana argentina me tomo la libertad de hacerle algunas reflexiones sobre la realidad actual de nuestra amada PATRIA, que el destino ha puesto en sus manos como resultado de una elección limpia y correcta, hace apenas cuarenta días...

Me voy a dirigir a usted en su carácter de COMANDANTE EN JEFE DE LAS FFAA ARGENTINAS...


Soy MARIA DELICIA REARTE DE GIACHINO, ciudadana argentina, con ascendencia argentina paterna y materna por varias generaciones, de noventa y siete años de edad, residente en la provincia de Mendoza y con el muy alto honor de ser madre del PRIMER MUERTO EN LA RECUPERACIÓN DE LAS ISLAS MALVINAS, el 2 de Abril de 1982, SR. CFIM (PM) D. PEDRO EDGARDO GIACHINO

A partir del 83, con el advenimiento de la tan ponderada democracia, pésimos gobiernos han descuidado y atropellado las FFAA, que dieran al mundo en setenta y cuatro días de GUERRA contra un enemigo poderoso, un gran ejemplo de valor, deber, honor y sacrificio...


La VICTORIA en la derrota, no fue asumida por ninguno de los ciudadanos que detentaron el honor de sentarse en el  "SILLON DE RIVADAVIA" y mucho menos asumir con orgullo el dolor de una POS GUERRA...

Durante casi treinta y ocho años esas FFAA que dieran a través de la historia grande de la República Argentina, ejemplos de virtudes cívicas y profesionales, admiradas por el mundo entero han ido demostrando su dolorosa decadencia, hasta llegar al estado de absoluta indefensión que se hace día a día, más notable...

El proceso incalificable de la desmalvinización, iniciado con la presidencia del Dr. Alfonsin, lejos de contenerse, con el correr del tiempo y la total indiferencia de los SRES.COMANDANTES EN JEFE, sean del signo político que sean y  que hemos sabido concebir,  en su afán de estabilizar las relaciones económicas y comerciales, han ignorado olímpicamente el sentir nacional...

Habiendo librado una GUERRA heroica sus VGM y sus familias, sufren total ostracismo, refugiándose en sus heridas y sus recuerdos...

Y es así SR. COMANDANTE EN JEFE, que en cárceles inicuas, denigrantes, vergonzantes, se hacinan cientos de hombres de esas FFAA que comanda y que también libraron una guerra. Una guerra sucia, fratricida, terriblemente dolorosa, cuyas heridas serán muy difíciles de cerrar, mientras la Justicia y la Verdad, no se impongan en juicios justos y ecuánimes, como debió hacerse y no inmolar en aras de venganza y odio la vida y el honor de tantos soldados, entre los cuales muchos son VGM...

SR. COMANDANTE EN JEFE DE LAS FFAA de mi Patria, no estoy reclamando clemencia, sino AUTORIDAD. El hacerlo denigraría el honor de los SRES PP. Es muy fácil llamar PP (PRESOS POLÍTICOS) a quienes han expuesto sus vidas y sus familias en el cumplimiento del deber y lo menos que merecen es un JUICIO JUSTO y no resignarse a morir en condiciones infrahumanas...


En estos momentos, un SR PP, reclama esa AUTORIDAD, con su propia vida...

AUTORIDAD, que se ha ido diluyendo en los sucesivos gobiernos por egoísmos sectoriales, complacencia, incapacidad, ignorancia, comodidad, corrupción...


Está en sus manos terminar con esta aberrante situación ya que está usted rigiendo por los próximos cuatro años una NACIÓN, que ostenta en su bandera, el SOL de la LIBERTAD y que intereses bastardos ocultan  y solo brilla esplendoroso en nuestras ISLAS MALVINAS, recordando al mundo entero que de esa turba fiera, de ese cielo borrascoso, de ese mar insolente, resuena el grito crispado de un soldado argentino vivo, muerto, preso en cárcel de ignominia: ¡¡¡MALVINAS, VOLVEREMOS...!!!

SR. PRESIDENTE Y SR CTE EN JEFE FFAA ARGENTINAS, que Dios guie en su profunda Sabiduría, sus pasos y de sus colaboradores, para que este país, envidiado y codiciado, vuelva a brillar en el concierto de las naciones orgullosas y dignas...

Que la STMA. VIRGEN DE LUJAN, peregrina desde la ignota ANTARTIDA, después de treinta y siete años de exilio en tierra del usurpador, devuelva a la ARGENTINA, la verdadera GLORIA  de una PATRIA  SOBERANA.

CON  MI MAYOR RESPETO.

MARIA DELICIA REARTE DE GIACHINO
DNI 1.695.228



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

TODOS SOMOS MARGARET THATCHER





Roibeárd Gearóid Ó Seachnasaigh; conocido popularmente como Bobby Sands, nació en Irlanda del Norte, el 9 de marzo de 1954, católico, parlamentario británico hasta su muerte, fue el líder de la huelga de hambre en la que los prisioneros republicanos irlandeses protestaban contra el retiro del Estatus de Categoría Especial (presos políticos) a los miembros de organizaciones paramilitares nacionalistas irlandesas.

La base de la protesta era, principalmente, la supresión de este Estatus, decidida por el establishment unionista, que implicaba ser juzgados y condenados por tribunales sin jurados, presididos por jueces afectos a la causa unionista que indefectiblemente condenaban a los acusados fueran estos del IRA o simplemente, irlandeses católicos.

También se pedía que los prisioneros irlandeses fueran, ante determinada gravedad de sus enfermedades, derivados a hospitales civiles, ya que, independientemente de la gravedad de sus dolencias, eran atendidos en el “hospital” de la cárcel de Maze, un miserable dispensario organizado por el servicio médico del RUC (Royal Ulster Constabulary)


Casi cincuenta años después esto se repite en Argentina. El Tte 1° Gustavo Ramón Demarchi, oficial del Ejército Argentino que lleva diez años de prisión preventiva sin condena, ciudadano argentino al que se le han conculcado todos sus derechos ha decidido, como única manera de hacerse oír iniciar una huelga de hambre -ya lleva veinticinco días- hasta las últimas consecuencia. No tiene veintiséis años como Bobby Sands, su edad y su salud no le permitirá siquiera alcanzar los 66 días de martirio de éste, pero suceda lo que suceda, los argentinos cargaremos con un nuevo premio a la cobardía.


La huelga de hambre de los irlandeses fue en aumento y el 5 de mayo Sands fue el primer prisionero en morir después de 66 días de huelga de hambre. Tenía 26 años. Ante su muerte, Margaret Thatcher dijo: “Sands era un criminal convicto. El eligió acabar con su propia vida”. Thatcher, la primer ministro británica, decidió que no se debían hacer concesiones a los huelguistas. Con una crueldad fría y calculada, ella y su camarilla decidieron dejarles morir.

El establishment argentino -políticos, jueces, curas, periodistas, empresarios e inclusive los mandos de las Fuerzas Armadas- ha decidido hacer la “gran Thatcher”, dejarlo morir al Tte 1° Gustavo Ramón Demarchi en su huelga de hambre. Pero hay una diferencia importante en las actitudes de la inglesa y ellos, mientras Thachter daba, ahíta de crueldad y cinismo, la cara, los integrantes del establishment argentino, esa miasma que se refocila hablando de derechos humanos selectivos, se han lavado las manos en este caso y al igual que cualquier cucaracha que se esconde en los intersticios de un albañal, ellos se han escondido en su incapacidad moral.

Pehuajó, zona rural, 18 de enero de 2020

Jose Luis Milia
josemilia_686@hotmail.com

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

LA DEUDA PENDIENTE CON LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO


Se debe hacer efectivo el justo y merecido reconocimiento a quienes murieron en defensa del regimiento de Formosa, hace ya 44 años

Hace tres meses, el presidente Mauricio Macri rendía un tardío homenaje público a los defensores del Regimiento de Infantería de Monte 29, de Formosa, que rechazaron el ataque de la organización Montoneros, en octubre de 1975, comprometiéndose a indemnizar a sus familiares tal como plasmó en un DNU dos días antes de dejar el cargo.


En una acción bélica cinematográfica conocida como Operación Primicia, Montoneros secuestró un vuelo con 102 pasajeros de Aerolíneas Argentinas, en Aeroparque, para desviarlo a Formosa, copó allí el Aeropuerto Internacional El Pucú, con toma de rehenes, y atacó el referido cuartel militar, tras lo cual los miembros de esa organización se fugaron en el avión secuestrado para aterrizar en una pista preparada para la ocasión, cerca de Rafaela, Santa Fe. El ataque tenía por objetivo robar armamento y munición para continuar la lucha armada con el fin de desestabilizar al gobierno democráticamente elegido, encabezado por María Estela Martínez de Perón.


En media hora de feroz combate, cayeron muertos 12 atacantes montoneros y 12 defensores del regimiento. Hubo numerosos heridos de ambos bandos y un policía formoseño fallecido en el aeropuerto local. La Operación Primicia fue un fracaso. Al día siguiente del ataque, por decreto presidencial, el gobierno constitucional dispuso el aniquilamiento del accionar subversivo a cargo de las Fuerzas Armadas y subordinó a órdenes de aquellas a las fuerzas de seguridad.

En 1983, al recuperarse la democracia, la represión ilegal de la dictadura militar quedó en la mira. La política de Memoria, Verdad y Justicia contemplaba también el accionar del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y del Ejército Montoneros, las organizaciones guerrilleras más importantes en la guerra revolucionaria librada. Asistimos desde entonces al informe de la Conadep, conocido como Nunca más; al juicio y a la condena de las juntas militares; a los procesos judiciales contra los cabecillas de la guerrilla; a las leyes de punto final y obediencia debida; a las llamadas "leyes reparatorias" para muertos, desaparecidos y detenidos víctimas de la violencia estatal, y a los indultos a jefes militares y guerrilleros.

A partir de 2003, con la derogación de las leyes de punto final y obediencia debida, una versión maniquea, deliberada y burdamente simplificada de nuestra historia reciente ganó terreno. Por un lado, la falseada cifra de 30.000 desaparecidos se instaló como verdad para muchos y los juicios por delitos de lesa humanidad, muchos de ellos plagados de irregularidades jurídicas, continuaron sumando acusados, procesados, detenidos, condenados y muertos en prisión, muchos sin siquiera tener condena. No nos cansaremos de señalar desde estas columnas que sus derechos humanos no se respetan, como recientemente denunció el propio obispo castrense, monseñor Santiago Olivera. Mientras tanto, los crímenes y víctimas del terrorismo, como los soldados fallecidos en Formosa, son ignorados por la historia.


Tres informes oficiales -el de la Conadep de 1984, el de la Secretaría de Derechos Humanos de 2006 y el del Registro Único de Víctimas del Terrorismo de Estado (Ruvte) de 2015- pormenorizan los casos y las circunstancias de las muertes y desapariciones de 8631 personas, entre 1966 y 1983. De hecho, el Parque de la Memoria, emplazado en la Costanera Norte, identificado como Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, lleva inscripto el nombre de 8751 muertos o desaparecidos, entre 1969 y 1983.

Las llamadas leyes reparatorias, cuya interpretación y aplicación siempre favorecieron a las víctimas de la violencia estatal incluyeron indemnizaciones para exdetenidos (ley 24.043), indemnizaciones por desaparición forzada o muerte (ley 24.411), indemnización para hijos de detenidos, muertos y desaparecidos (ley 25.914) y pensiones graciables para exdetenidos (ley 26.913).

Deliberadamente, no existen registros oficiales en los que consten los montos abonados y sus destinatarios. Investigaciones periodísticas con información reconstruida hasta fines de 2015 dan cuenta detallada de casi 20.000 indemnizaciones pagadas por un total superior a los 2000 millones de dólares en moneda actual. Se suman las compensaciones pagadas entre 2015 y 2019 y los más de 7300 reclamos pendientes por detenciones ilegales y exilios forzosos que representan, también en moneda actual, otros 475 millones de dólares.

En total asimetría, nada cobraron las víctimas de las guerrillas. El recuerdo, el homenaje y la gratitud se circunscribieron exclusivamente a sus familias, amigos, camaradas e integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad. Ningún informe oficial las reconoce. Ningún monumento nacional las homenajea. Ausencia de reparación moral y también monetaria.

Paradójicamente, los nombres de los montoneros abatidos en el ataque al regimiento de Formosa están inscriptos en el Parque de la Memoria. Para los informes oficiales, fueron "asesinados" por agentes estatales, y sus familiares cobraron indemnizaciones por considerárselos víctimas del terrorismo de Estado. Quienes, en cambio, ofrendaron sus vidas en defensa de la democracia fueron borrados de la historia y de la memoria colectiva. Es esta la flagrante injusticia que ha intentado reparar el presidente Macri, el primer presidente desde 1983 que homenajeó e indemnizó a víctimas de las guerrillas revolucionarias. Se deben destacar las gestiones del exsecretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, tanto en el tributo presidencial como en la reparación económica en ciernes, y las de los diputados nacionales por Formosa Ricardo Buryaile y Mario Arce (Juntos por el Cambio), quienes habían impulsado diversos proyectos de ley indemnizatorios.


Jovina Luna, hermana del soldado conscripto Hermindo Luna, caído el 5 de octubre de 1975 al grito de "¡aquí no se rinde nadie, mierda!", tenía entonces 11 años. Esta valiente formoseña presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal, solicitando que se investigue el indebido pago de indemnizaciones a los atacantes del regimiento de Formosa, al tiempo que pidió que los nombres de los guerrilleros abatidos sean retirados del Parque de la Memoria y del Ruvte. La causa, que recayó en el Juzgado Federal N° 3, a cargo de Daniel Rafecas, ha sido caratulada "NN, s/estafa", y el Ministerio de Economía, al responder un requerimiento del fiscal Ramiro González, confirmó con precisión lo denunciado por Jovina Luna: se han pagado indemnizaciones por nueve de los montoneros abatidos en combate aquel día.

El 17 de diciembre pasado, los familiares de los caídos y los sobrevivientes de este ataque al regimiento formoseño elevaron un pedido al Ministerio de Defensa, como órgano de aplicación, instando a hacer efectivo el pago aprobado por el DNU del 6 de ese mes. El presidente de la Nación, Alberto Fernández, ha manifestado su firme compromiso de contribuir a cerrar la denominada "grieta" y, en ese sentido, tiene frente a sí una oportunidad insustituible. Luego de 44 años del violento episodio, podría ratificar y ordenar que se ejecute sin más demoras el DNU que reconoce el pago de la merecida reparación.

Es hora de que los argentinos encontremos el camino para recordar, honrar y homenajear a todos nuestros muertos. Es tiempo de mitigar el dolor y sufrimiento de todas las víctimas sobrevivientes de aquella década trágica, lo cual contribuiría a unirnos en la diversidad para encarar los enormes desafíos del presente. El mundo ha cambiado. Los problemas que hoy enfrentamos nos convocan a superar aquellas visiones encontradas que tanto daño nos han hecho. Dejemos ya de enfrentarnos entre nosotros. Enfrentemos, juntos, los nuevos retos y oportunidades.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

EL AUTORITARISMO DE LOS PAÑUELOS BLANCOS


Por Darío Lopérfido










Alberto Fernández junto a Taty Almeida, Agustín Rossi y Horacio Pietragalla (@alferdez)

La decadencia intelectual de conspicuos integrantes de organismos de derechos humanos es imparable. Ante cada escándalo, parece que más bajo no pueden caer y sucede algo nuevo que supera nuestro asombro. Aquellas personas que habían logrado, hace mucho tiempo, respeto, están terminando sus carreras con patéticas arremetidas autoritarias que harán que pasen a la historia como miembros de una secta dogmática y no como humanistas, que es lo que uno espera de gente que dice defender los derechos humanos.

La señora Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo, fue junto a un grupo a la Casa Rosada a reunirse con el Presidente y al término de la reunión afirmó: “Parece mentira volver a esta casa que estuvo tomada por cuatro años”. El desprecio por el funcionamiento de las instituciones democráticas que representa esa frase es monumental. La gestión del anterior gobierno puede gustarle más o menos a cualquier ciudadano, pero decir que esa administración tuvo “tomada” a la Casa Rosada cuando fue un gobierno que tuvo un nacimiento y desarrollo legítimo, otorgado por la voluntad popular, es una expresión digna de alguien que no tiene un mínimo de sentido democrático. Entre las muchas expresiones de rechazo que esto generó sobresale la de Matías Reggiardo, que expresó: “Como nieto restituido por Abuelas de Plaza de Mayo, quiero señalar mi profundo rechazo y pesar por los dichos de Taty Almeida que pretende desconocer la legitimidad de un presidente constitucional democráticamente elegido por el voto popular”.

Como soy un amante de los datos históricos, no puedo sustraerme al hecho de que el hijo de Taty Almeida desapareció en 1975 durante un gobierno del mismo signo político que el actual. Al poder estaba el gobierno peronista, en un momento donde el país era rehén (una vez más) de la violencia de esa organización política. Alejandro Martín Almeida no desapareció durante la dictadura militar. Entre 1973 y 1976 gobernaba el peronismo (Cámpora, Perón e Isabel Perón). Este gobierno es claramente del mismo signo que aquel que gobernaba cuando sucedió la desgracia de la señora Almeida. Como dato de color podríamos agregar que hasta había un Cafiero por esos tiempos en ese gobierno y ahora hay otro. O sea, a esta señora le da mucha felicidad que esté en el gobierno la fuerza política que estaba cuando desapareció su hijo. Por otro lado, desprecia a una fuerza política (el gobierno anterior) que no tuvo nada que ver con ese hecho. Ese tipo de deformaciones históricas y de fanatismo irracional son una de las peores cosas (entre otras muy perversas) que el peronismo histórico instaló en la Argentina y que en su etapa última (kirchnerismo) se han visto exacerbadas hasta límites impensables. Hay un libro fantástico de Aleksandr Solzhenitsyn llamado Un día en la vida de Iván Denisovich que me hizo acordar a este episodio. Los prisioneros de los campos de concentración de Stalin no saben por qué se encuentran allí, pero piensan que, seguramente, Stalin y el Partido tienen razón en haberlos enviado a ese lugar: el síndrome de Estocolmo de los autoritarismos. Ese mismo que padece mucha gente en Argentina con el peronismo. En 1974 y 1975, durante el gobierno del mismo signo político que el actual, hubo más de 2000 desaparecidos en Argentina: los desaparecidos y tantísimos exilados del peronismo. A su vez, hubo gente asesinada por Montoneros y la Triple A, organizaciones con lazos con el gobierno imposibles de esconder. La coalición Cambiemos, que para Taty Almeida “tomó” la Casa Rosada, nada tuvo que ver con esos hechos desgraciados.

Si seguimos buscando datos, encontraremos algunos que hacen aún más inexplicable la alegría de la señora Almeida. Ese mismo gobierno justicialista fue el que dictó dos decretos en los que ordenaba a las Fuerzas Armadas “aniquilar” a los “elementos subversivos”. Usaron la palabra “aniquilar” en los decretos. Era un gobierno constitucional como el de ahora y perteneciente al mismo signo político que el actual. Esta semana Graciela Fernández Meijide (la gran y digna dirigente de derechos humanos de la Argentina) recordó que el peronismo no quiso integrar la Conadep (el organismo que presidió Ernesto Sabato en la vuelta de la democracia y que reunía la información sobre las personas desaparecidas). Mientras, el Presidente puso una foto en sus redes con Taty Almeida y escribió: “La memoria no se puede robar, siempre la mantendremos viva”. Creo que no le conviene la memoria. Algunos nos acordamos de todas esas cosas. También nos acordamos de que cuando Alberto Fernández era funcionario de Menem le parecía bien el indulto que el ex Presidente dictó para militares y terroristas. Pero a los fanáticos todas esas cosas no les importan. El gran escritor israelí Amos Oz dice que “el fanatismo es el gen maldito de la humanidad”. Toda esta gente está tan llena de odio que le es difícil ver. Alguien dijo alguna vez: “La diferencia entre un ciego y un fanático es que el ciego sabe que no ve.”

Los dichos de Taty Almeida fueron después de una reunión con algunos de estos referentes de “derechos humanos”, entre la que se encontraba Estela de Carlotto, quien afirmó: “Se habló de Milagro Sala. Se pidió especialmente por este tema”. Esta semana el Tribunal Superior de Jujuy confirmó la condena de 13 años de prisión por defraudación al Estado. Independientemente de la condena, esta semana la periodista jujeña Rosario Agostini recordó: “Luca Arias recibió una golpiza tremenda de parte de Milagro Sala y sus ‘muchachos’ tupaqueros. Murió 6 meses después. Pato Conodorí murió atravesado por una bala cuando ‘orgas’ de Sala intentaban tomar tierras en Humahuaca. Y sigue la lista de jujeños cuyas muertes siguen impunes”. Tiene que ser muy difícil ser víctima de Milagro Sala y que, en Buenos Aires, la secta de los derechos humanos te ignore y apañe a tu victimario frente al Presidente y que nadie se ocupe de los verdaderos damnificados.

Del mismo modo, a los fanáticos no les importaron los derechos humanos de las familias de los soldados (conscriptos-civiles) muertos en Formosa en 1975 (en el reg. 29 de Monte) por un ataque terrorista de la organización Montoneros realizado en democracia. Hay una causa en la justicia federal por estafa, ya que hay grandes indicios de que les pagaron a familiares de terroristas cifras millonarias como si estos hubieran sido víctimas del Estado, cuando en realidad fueron los agresores. Incluso los nombres de estos terroristas fueron colocados en los muros del Parque de la Memoria. La mezcla que surge define muy bien al peronismo: violencia política y corrupción. Como siempre, hay un silencio atronador de la secta en la que se han convertido Carlotto, Bonafini, Almeida, Pérez Esquivel, Verbitsky y tantos otros. La causa en cuestión está en el juzgado de Daniel Rafecas. Hay que tener cuidado porque es un juez amigo de la secta, sancionado por cerrar la causa Nisman sin mirarla, aquel que hizo una payasada en la causa sobre las presuntas coimas en el Senado durante el gobierno de De la Rúa (el juicio oral demostró que todo era una operación política) y el que juzgaba a Boudou en una causa y chateaba con él acerca de la misma. Lamentablemente, le ofrecen ahora el cargo de Procurador por ser un empleado disciplinado del PJ.

En 2010 visitó la Argentina Tzvetan Todorov. Fue un extraordinario filósofo y semiólogo humanista. Padeció el comunismo en Bulgaria y fue crítico de cosas del conservadurismo extremo. Un hombre brillante, libre y honesto. También se dedicó a estudiar campos de concentración. En ese viaje fue invitado a conocer el Parque de la Memoria y la ESMA, y cuando los kirchneristas pensaban que obtendrían la aprobación de un gran referente mundial se encontraron con lo contrario e intentaron acallar su visita. Luego de su visita, Todorov escribió una extraordinaria carta llamada “Un Viaje a Argentina”, cuya lectura recomiendo y que se encuentra fácilmente en Internet. En su introducción dice: “Una sociedad necesita conocer la Historia, no sólo tener memoria. En el caso argentino, un terrorismo revolucionario precedió al terrorismo de Estado de los militares y no se puede comprender el uno sin el otro”. En otra parte explica: “La memoria colectiva es subjetiva: refleja las vivencias de uno de los grupos constitutivos de la sociedad, por eso puede ser utilizada por ese grupo como un medio para adquirir o reforzar una posición política”. En 2010, con un par de días en Argentina, Todorov entendió que algo estaba mal. Se había construido un relato y se negaban los hechos. La decadencia actual se explica con sus dichos. Si no se entiende esto la decadencia será imparable.

HUELGA DE HAMBRE


El teniente primero Gustavo Ramón De Marchi, preso político de la Argentina, se encuentra en huelga de hambre y medicamentos desde el 21/12/19. Tiene 71 años y ya se puede notar en su cuerpo y su salud que la medida está causando estragos. Afirma que sostendrá esta postura hasta la muerte en protesta por los ilegales e ilegítimos juicios mal llamados de "lesa humanidad" a los que son sometidas más de 2000 personas. No pide su libertad, no pide prisión domiciliaria, sino que se termine con la estafa judicial que comenzó en 1983 y tuvo su clímax a partir del gobierno de los Kirchner en 2003.

¿Van a dejar que muera el preso político? Probablemente, pero los jueces, que ya dejaron morir 544 en similares condiciones, serán responsables por siempre del escándalo judicial al que someten a la sociedad argentina toda y no faltará oportunidad para que sean juzgados por el delito imprescriptible de lesa humanidad, pues en este momento (y no en los años 70) está vigente el Estatuto de Roma.

Andrea Palomas Alarcón
DNI 18.011.160


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

POR ROBAR, HASTA LA ÉTICA Y LA PALABRA


"El relativismo ético que abraza el posmodernismo apunta a que no habría tal
cosa como lo bueno y lo malo. Así, el incumplimiento de la palabra empeñada o
el estímulo a la antropofagia no serían malos o inmorales en abstracto".
Alberto Benegas Lynch (h)

Si bien muchos estábamos convencidos de que el kirchnerismo volvería a la Casa Rosada envuelto en sus viejas banderas de falso relato, falta de principios, corrupción y venganza, nadie imaginó que las llevaría al campo de batalla político y social con tanta rapidez. Ahora están robando la ética y el valor de la palabra.

La compulsión por reescribir la historia que padece Cristina Fernández, que ya la llevó a intentar subordinar el Poder Judicial argentino a un consejo de juristas internacionales en el caso del memorándum con Irán, hizo que una de sus principales espadas jurídicas, el Dr. Eduardo Barcesat (miembro del Partido Comunista y defensor de Hebe de Bonafini y Milagro Salas), se autodesigne como árbitro -un verdadero okupa- de la moral y pase a integrar un curioso "tribunal de ética" internacional.

El engendro, parido en Madrid en noviembre pasado, es presidido por Baltasar Garzón, ese ex Juez de la Audiencia Nacional española eyectado del cargo por sus pares por prevaricato, que recaló en la Argentina en 2012 a sueldo de la ex Presidente; lo integran, entre otros, los abogados que defienden a los más notorios ex funcionarios prófugos, procesados o ya condenados por corrupción en sus respectivos países: nuestra ilustre Vicepresidente y su ex Ministro Julio de Vido, Rafael Correa, Luiz Inácio Lula da Silva, etc..

Por supuesto, en todos los casos se las califica como persecuciones políticas disfrazadas de procesos judiciales -el famoso "lawfare", esgrimido por Cristina Fernández y hecho suyo por S.S. Francisco- y, como es obvio, busca la impunidad de los nombrados y al invertir la realidad, imputar a quienes los juzgaron, como Claudio Bonadio, Julián Ercolini y Sérgio Moro. Pero "nuestro" representante ante ese curioso engendro no se detuvo allí y pretende reproducir la persecución a la prensa que tanto practicó su patrona; es más, dijo que deberían presentarse ante ese mamarracho periodistas prestigiosos como Luis Majul, Jorge Lanata y Daniel Santoro.

Hasta en este posmodernismo que padece el mundo, tan plagado de líderes creadores de la posverdad, que pretenden permanecer en el poder a como dé lugar, vaciando las instituciones democráticas y transformándolas en meros instrumentos de su ambición, los argentinos conseguimos destacarnos.

Alberto Fernández ha obtenido una ley violatoria -¡cuándo no!- de la Constitución Nacional por las facultades legislativos que le delega, a la que llamó "de solidaridad". La manipulación nuevamente queda expuesta ya que, si cualquier afectado se opone a ella, automáticamente se transformará en un egoísta carente de todo principio a favor de la sociedad.

Lo absurdo es que, en esta nueva persecución a quienes han construido legítimamente un patrimonio o, simplemente, superan el nivel de miseria de las jubilaciones mínimas, no se requiera esa misma solidaridad a los saqueadores monumentales de la década anterior ni se deje de nombrar a privilegiados en cargos públicos de inmenso salario. ¿Cuánto se aliviarían los problemas del Fisco si la Vicepresidente y sus hijos, Lázaro Báez y los suyos, Cristóbal López y Fabián de Souza, los gremialistas eternos, y tantos otros devolvieran lo robado? No conozco la cifra, pero un amigo sugirió que, en lugar de recurrir al FMI en busca de fondos, mejor hubiera sido pedírselos a los jueces; olvidó que éstos, y los legisladores que se niegan a votar la ley de extinción de dominio, son tan deshonestos como aquéllos.

A la vez, el Presidente ha consentido -¿tenía otra opción?- en ceder a Cristina Fernández inmensos resortes de poder no sólo en lo que respecta a la Justicia sino en los organismos de control y de recaudación, precisamente aquéllos que, cumpliendo sus obligaciones, actúan como querellantes en las causas por corrupción que tanto le preocupan; ya están en sus manos la AFIP, la DGI, la UIF y la Oficina Anticorrupción. Seguramente, todos ellos desistirán de sus acciones, y la Vicepresidente y sus cómplices -funcionarios y empresarios- habrán dado así un inmenso paso hacia la impunidad pretendida. Falta ver cómo reaccionaremos todos si ello ocurre.

Hoy se cumplen cinco años del asesinato -lo dice la pericia judicial firmada por más de cincuenta expertos y lo dijo esta semana el propio Mohsen Rabbani, el principal acusado como autor intelectual- del Fiscal Alberto Nisman, tres días después de denunciar a la entonces Presidente, Cristina Kirchner, y otros por traición a la Patria y un día antes de exponer el caso ante el Congreso, y aún no sabemos quién y cómo lo mataron por cumplir su deber. La Ministra de Seguridad, Sabina Fréderic, para encharcar aún más la investigación, pretende "revisar" esa pericia, y el Presidente, el mismo que dijo las peores atrocidades de su actual Vicepresidente sobre el tema durante diez años y ahora pretende que lo olvidemos, la respaldó públicamente.

El robo de la palabra también aparece aquí en una marquesina destellante: basta con recurrir a los archivos que tanto circulan por WhatsApp para comprobar las estruendosas contradicciones en que incurrieron al respecto Alberto y Cristina, Sergio Massa y hasta los jueces, fiscales, espías y policías que intervinieron en el caso.

Hoy mismo, a las 18;30, la ciudadanía tiene una cita de honor y se reunirá en la Plaza del Vaticano (Viamonte, entre Libertad y Cerrito) de la ciudad de Buenos Aires y en todas las plazas del país y de las capitales del mundo para honrar al Fiscal muerto y reclamar, una vez más, el definitivo esclarecimiento de lo sucedido bajo el milenario lema bíblico: "Justicia perseguirás". No habrá banderas políticas ni discursos, pero todos leeremos en voz alta un documento.

Bs.As., 18 Ene 20

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado