lunes, 16 de mayo de 2011

La Manipulación de los Derechos Humanos...

Otra sería la situación de las instituciones –especialmente de las Fuerzas Armadas y de Seguridad-, las de las personas detenidas y condenadas como “presos políticos” si los medios de comunicación social habrían actuado de la misma manera que lo hacen en la editorial de la edición impresa del diario La Nación del día de la fecha.

Utilizado prácticamente los mismos argumentos que las defensas de los “presos políticos”, hoy esos medios se ven amenazados por el accionar del poder ejecutivo, la obediencia del poder judicial y la ausencia del poder legislativo.

En la anterior nota elegimos el chiste de Nik… nos quedamos con esa elección, pero como somos firmes defensores de la libertad de expresión apoyamos las preocupaciones y críticas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Vergonzosa manipulación de los derechos humanos
Una causa judicial fraudulenta impulsada por el Gobierno tergiversa la verdad para atacar a La Nación y Clarín
Lunes 16 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa

En recientes entrevistas con medios periodísticos afines al Gobierno, motivados por la visita al país de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el secretario de Comunicación Pública, Juan Abal Medina, intentó banalizar las preocupaciones y críticas de la SIP sobre las graves amenazas a la libertad de prensa. También reivindicó la posición oficial sobre Papel Prensa al confirmar la continuidad de los embates gubernamentales contra La Nación y Clarín.

En ese contexto, no debe sorprender el recrudecimiento de los ataques en el plano judicial. En particular, la insistencia de la Unidad Fiscal Federal en tergiversar los hechos e ignorar las múltiples pruebas aportadas en los últimos nueve meses, para intentar presentar la compra de Papel Prensa por La Nación, Clarín y La Razón como un hecho delictivo, forzando su calificación como delito de lesa humanidad.
La actuación arbitraria de la Unidad Fiscal Federal reviste gravedad, pues ello no sólo confirma la falta de independencia de un órgano que debiera actuar con criterios jurídicos y no políticos ni ideológicos, sino también el propósito del Gobierno de crear un antecedente en el que el uso forzado del concepto de delito de lesa humanidad sirva para revertir la titularidad de las acciones de Papel Prensa a algunos miembros de la familia Graiver que participan de la estrategia oficial.

En nuestro editorial titulado "Vamos por todo", de marzo pasado, advertimos sobre esta nueva metodología basada en el uso antijurídico de los llamados delitos de lesa humanidad para doblegar a determinadas empresas o forzar su traspaso a "amigos del gobierno", y a la vez generar una industria de reclamos indemnizatorios.

Esta advertencia ha cobrado una preocupante actualidad a la luz de las recientes declaraciones del subsecretario de Protección de Derechos Humanos, Luis Alem, que reconoció abiertamente que si la persecución penal por Papel Prensa logra una "condena firme, vuelve la situación al momento previo de la producción del acto criminal, con la devolución de las acciones [de Papel Prensa] a los herederos de David Graiver".

Se dice habitualmente que no hay mejor defensa que un ataque. Fue justamente la que hizo el Gobierno para intentar disimular el fracaso de la "historia oficial" presentada por la presidenta Cristina Kirchner en agosto de 2010.

Es que se procuró vincular la venta de Papel Prensa a La Nación y Clarín con la posterior, y por cierto condenable, detención ilegal y apremios sufridos por la familia Graiver.
    
Toda la prueba producida desde ese entonces en la causa penal iniciada por el Gobierno desmiente categóricamente esa tesis. No sólo está probado que la detención y los apremios ilegales a los Graiver sucedieron varios meses después de concretarse la venta de Papel Prensa, sino que estuvieron relacionados con el hecho, también probado por la Justicia en democracia, de que David Graiver actuaba como agente financiero del grupo terrorista Montoneros.

Las investigaciones judiciales establecieron que la decisión de la familia Graiver de vender Papel Prensa y otros varios activos fue producto de la difícil situación financiera en que quedó el grupo familiar después de la muerte de David Graiver en 1976. Con bancos en el exterior quebrados y sus directivos procesados, como asimismo las amenazas de la organización terrorista sobre sus familiares para recobrar los 17 millones de dólares entregados por Montoneros a David Graiver proveniente de los secuestros de los hermanos Born y de Metz, empresario de Mercedes-Benz.

Esas circunstancias fueron acreditadas en diversos procesos judiciales después de la restauración de la democracia y confirmados por Isidoro Graiver, hermano de David, quien estuvo a cargo de las negociaciones de la venta de Papel Prensa, al declarar el año pasado en la causa judicial que motivó el dictamen fiscal cuestionado, desmintiendo así las acusaciones de Lidia Papaleo, viuda de David Graiver.

Otros participantes de la negociación de la venta de las acciones, entre ellos asesores del entonces Grupo Graiver, corroboraron lo dicho por Isidoro Graiver.

La detención ilegal de los Graiver, así como su vínculo con Montoneros, fue objeto de varias investigaciones judiciales desde 1983 a la fecha, algunas de ellas recientes. En ninguna, ni los Graiver ni la Justicia imputaron a los diarios responsabilidad alguna en esos hechos.

La activa participación de la Secretaría de Derechos Humanos como querellante también reviste gravedad institucional. Por una parte, porque su titular, Eduardo Luis Duhalde, fue un notorio apologista de las organizaciones terroristas en los años 70 como director de la revista Militancia. Es obvio que, en este caso, aquel no sólo actúa por expresas instrucciones del gobierno nacional, como quedó expuesto en la presentación judicial efectuada en agosto de 2010 a instancias de la Presidencia de la Nación, sino que tendría un interés particular en tergiversar la verdad de los hechos.

La estrategia oficial de usar la Justicia con el objetivo de someter a la prensa libre y revertir la transferencia accionaria de Papel Prensa conlleva una enorme gravedad.

Hay sectores de nuestro país que tienden a ignorar la peligrosidad de estas acciones sin advertir el grave riesgo que traen aparejadas, creyéndose inmunes a ellas. De lo que realmente se trata es de extremar el respeto al principio de legalidad, con estricto acatamiento de los tipos penales, como modo de garantía de la libertad de los ciudadanos, solamente sujetos a la ley, evitando toda extensión que responda a ideologías o preconceptos de neto corte político.

Convertir a la interpretación ideológica o a la forzada recreación histórica de los hechos del pasado en fuente de represión penal para algunos ciudadanos es la puerta abierta a la tiranía y a la utilización del sistema represivo del Estado para la persecución del ocasional adversario.

Resulta evidente que la maniobra consiste en disfrazar una compra legítima de delito de lesa humanidad con el solo objeto de burlar la prescripción y así impulsar una persecución en la que no hubo delito alguno.

El pasado jueves, una resolución judicial del juez federal de La Plata refuta la tesis oficial de vincular la compra del paquete accionario de Papel Prensa por La Nación, Clarín y La Razón. Ello es así, pues aquel juez declinó expresamente su competencia para intervenir en el caso promovido por el Gobierno sobre la base de que no existe vinculación con las privaciones ilegales de libertad y los apremios ocurridos en centros de detención de la provincia de Buenos Aires.

El Gobierno ha anunciado que tiene intenciones de continuar la persecución contra La Nación y Clarín ante un juez federal de la Capital Federal, Daniel Rafecas, que ya prejuzgó groseramente a favor de la posición oficial.

Es imprescindible que el Poder Judicial impida estas maniobras, que no son sino una espuria utilización de los derechos humanos con fines claramente políticos e ideológicos.

La independencia de los jueces y el estricto respeto a los principios constitucionales y los volcados en los tratados internacionales suscriptos por el país deben ser preservados a cualquier costo. Los jueces son, en definitiva, los garantes de las libertades ciudadanas, cuando éstas se ven amenazadas.

Inicio de Semana


por Nik para La Nación

Viendo las noticias publicadas en el diario La Nación y siendo las más leídas en el día de la fecha… nos quedamos con el chiste de Nik del mismo diario. ¿Usted que elige?

·        Cristina, entre el legado de Néstor, la ruptura y el jefe de la CGT

·        "La candidatura de Cristina es inevitable", reiteró Aníbal Fernández

·        Feletti: "El populismo debe radicalizarse"

Se acuerda de aquella vieja película… ¡la vímos tantas veces!

Haga clic en cada noticia y véala nuevamente.

sábado, 14 de mayo de 2011

¿Reconocer la historia verdadera, es mucho pedir?

La historia del gobierno de facto militar y la “aniquilación” de las organizaciones subversivas, que mediante la violencia y el teror, pretendían hacerse del poder en la República Argentina es bien conocida en casi el mundo entero; sin embargo, la tragedia desencadenada por las organizaciones terroristas marxistas es sistemáticamente ignorada. Pero es necesario destacar que la “guerra revolucionaria” fue declarada por esas organizaciones, llamadas entonces “subversivas”, las que impusieron sus métodos violentos y de terror mucho antes del famoso 24 de Marzo de 1976.


En las décadas de los años 60 y 70 miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, Diplomáticos, Políticos, Empresarios, Civiles: hombres, mujeres y niños fueron secuestrados, torturados y asesinados. Otros se transformaron en los hoy denominamos como “daños colaterales” de los múltiples atentados que violentaban a toda la sociedad. 

Menores de edad, de ambos sexos, fueron reclutados por las organizaciones terroristas, y Montoneros les exigía suicidarse con una pastilla de cianuro, provista por la organización, antes que fueran detenidos por las fuerzas del estado... mientras tanto los "jeracas" y "cabecillas" terroristas gozaban de un exilio dorado a costa del dinero obtenido en sus múltiples secuestros y robos.
A pesar de la magnitud de esta tragedia, las víctimas del terrorismo han sido sistemáticamente olvidadas por el estado argentino y no ha existido un tratamiento igualitario ante la ley. Esto ha dado lugar a una generación de argentinos que han crecido sin una plena comprensión y conocimiento de ese período de la historia.

Decía San Agustín que “una verdad a medias… es una mentira entera” y eso es lo que ha pasado en la República Argentina, desde 2003 a la fecha el estado argentino y algunas organizaciones de Derechos Humanos han engañado, a la sociedad argentina y a parte de resto del mundo, no informando la verdadera historia de esos violentos acontecimientos históricos que constituyeron una verdadera “guerra civil revolucionaria y contrarrevolucionaria limitada”.

Usamos el término “limitada” para calificar un conflicto violento que no afectó a toda la población y el territorio nacional, esencialmente se desarrolló en zonas rurales y urbanas focalizadas –algunas de mayor violencia que otras-  entre las fuerzas del estado y las organizaciones terroristas… el resto de la población hacía su vida normal con los temores de quién conoce perfectamente el escenario violento y subterráneo del país en esa triste y dolorosa época de la historia reciente.

Es hora que las heridas de la guerra cicatricen, que los argentinos nos reconciliemos y todos juntos tratemos de buscar un futuro mejor y digno para legarle a las siguientes generaciones. Es hora que la República Argentina salga de su letargo, de su pasado y se ponga de pie ante el desafío que se aproxima en un mundo con demasiados problemas, como para agregarles los del pasado. 

No proponemos impunidad, proponemos justicia verdadera y completa dentro de un sistema  judicial ajustado a derecho, el cumplimiento irrestricto de la Constitución Nacional, el restablecimiento pleno de todas las instituciones y el desarrollo de políticas de estado que permitan alcanzar nuestro máximo desarrollo como país democrático, federal e independiente.
¿Es mucho pedir?

viernes, 13 de mayo de 2011

Presidente José "Pepe" Mujica objeta que se anule la ley de caducidad

A pesar de las noticias adversas no negamos a bajar los conceptos e ideas de este presidente de la República Oriental del Uruguay, José "Pepe" Mujica, estadista y obsecado en pacificar definitivamente a su país... hoy las noticias provenientes de la otra orilla del Plata nos dan la razón. Mujica está por encima de las ideologias en las políticas públicas.

MONTEVIDEO.- “No habrá quien convenza -a los uruguayos- de que una decisión legislativa puede matar a una consulta popular. ¡Y menos a dos!”, dijo ayer el presidente de Uruguay, José Mujica.

Ese fue su último intento de impedir que la bancada oficialista desoiga su llamado para no votar un proyecto que anule la ley de caducidad , la que hace un cuarto de siglo implicó un paraguas legal para militares acusados de crímenes durante la dictadura, que fue ratificada en dos plebiscitos realizados con 20 años de separación.
Pero la alerta que lanzó Mujica cayó en saco roto en la mayoría de los dirigentes de la coalición oficialista que gobierna Uruguay. Así, la revisión de los hechos de la dictadura generó una severa crisis en la alianza, porque varios sectores del Frente Amplio están dispuestos a contrariar el planteo del mandatario.
“No es bueno que las reglas grandes de la democracia pasen a ser asunto de la aristocracia intelectual. No es bueno que se le diga -a la gente- que se la consultó por equivocación porque en realidad no tenía derecho a decidir nada; no es bueno que se le diga que no entiende cuando vota”, dijo el jefe de Estado, disgustado porque sus legisladores siguen firmes en su decisión de lograr en el Parlamento lo que no consiguieron en las urnas.
Anoche, la Mesa Política del Frente Amplio, el órgano de conducción partidaria, aceptó convocar a una instancia superior para mañana, en la que debatirá si se hace lugar al planteo de Mujica. Ese es el primer paso necesario para dar marcha atrás en la votación de este polémico proyecto. Es que el Plenario Nacional, órgano que integran 85 delegados de los 23 grupos que conforman la coalición, y 85 delegados de comités de base, ha dado mandato imperativo a los legisladores para votar el texto que Mujica quiere que rechacen.
El Partido Comunista, el Nuevo Espacio que conduce el senador Rafael Michelini, la Vertiente Artiguista y el Partido por la Victoria del Pueblo se aferran ahora a un complejo mecanismo para seguir adelante con la anulación de la ley de caducidad y abrir las puertas de la justicia a las citaciones para decenas de militares y policías. Proponen votar la semana próxima la ley que resiste Mujica, luego otra ley de reglamentación del recurso de referéndum, convocar a que los uruguayos a que digan si quieren plebiscitar la nueva norma, y si se llega al 25% del electorado, llamar a una votación obligatoria para que la ciudadanía exprese su última voluntad.
Pero eso implica que toda la coalición oficialista desoiga el llamado que hicieron Mujica y el vicepresidente Danilo Astori; ambos invocaron incluso al ex presidente Tabaré Vázquez.
Ayer, además, Mujica procuró jugar otra carta fuerte para frenar la anulación de la ley de caducidad. Anunció que emitirá decretos para derogar resoluciones de ex presidentes, que establecieron que denuncias contra militares quedaban archivadas por estar comprendidas en la ley de caducidad. El presidente sostiene que se puede seguir con los juicios sin que el Frente Amplio recurra a su mayoría parlamentaria para anular la ley que fue ratificada en dos votaciones populares: el referéndum de abril de 1989 (que se convocó para derogar la ley de caducidad) y el de octubre de 2009 (que se citó para una enmienda constitucional que anulara la ley de amparo a militares).
Michelini dijo a La Nacion que su grupo habilitó el Plenario, pero no está de acuerdo en dar marcha atrás y que “la prioridad es anular la ley de caducidad antes del 20 de mayo”, fecha en que cada año se cumple la Marcha del Silencio. Ese día, pero en 1976, el cuerpo de su padre, el senador Zelmar Michelini, apareció muerto en Buenos Aires junto al diputado Héctor Gutiérrez Ruiz y dos militantes del Movimiento Tupamaro.
El senador Enrique Rubio, del grupo Vertiente Artiguista, subrayó anoche que está “convencido de que el Plenario mantendrá la decisión de anular la ley” y agregó que hay “una inmensa mayoría” en ese sentido.
Rubio fue el impulsor del curioso mecanismo para encontrar un aval popular. Eso lleva a que los legisladores del Frente Amplio voten la ley anulatoria, luego presenten un recurso contra ella ante la Corte Electoral y después convoquen a respaldarla.
La oposición ha lanzado una dura ofensiva contra el oficialismo. “Quieren hacer un plebiscito para desconocer otros dos”, dijo el presidente de la bancada parlamentaria del Partido Nacional, el senador Jorge Larrañaga. “Una vez más, imponen su mayoría sin importarles nada. Esta vez, además, violentando la voluntad popular expresada dos veces”, declaró la diputada Ana Lía Piñeyrúa.
En su mensaje al oficialismo, Mujica fue incluso más allá: les recordó a los legisladores de su partido que la mayoría legislativa fue conseguida con menos del 1% de diferencia de votos sobre los de la oposición y que eso los obliga a ser doblemente cautelosos. De 99 diputados, 50 son del Frente Amplio y 49, opositores.
“La mayoría -legislativa- es absolutamente legítima, pero hay que reconocer que fue por un pelo. Y eso debería obligarnos a ser prudentes cuando intervenimos en asuntos de este tamaño que pueden marcar la historia de este país para los próximos 20 años”, dijo el presidente.
En las últimas horas, Mujica ha insistido en reclamar una reacción política, pero aunque esta semana había una tendencia a contemplar su planteo, anoche se vio un avance firme en seguir adelante.
El mandatario señaló que aunque el Parlamento vote la anulación de la ley, él no está dispuesto a aplicar el veto porque no es partidario de esa herramienta.
FALLO DE LA CORTE SUPREMA
MONTEVIDEO.- La Corte Suprema falló ayer que los crímenes cometidos durante la dictadura no son delitos de lesa humanidad sino homicidios que prescriben con el tiempo, en un fallo que afectaría otros casos. La decisión afecta sólo a dos ex militares, pero sienta jurisprudencia
EN VOZ ALTA
“Se están pasando por arriba dos plebiscitos. No habrá quién convenza [a los uruguayos] de que una decisión legislativa puede matar a una consulta popular. ¡Y menos a dos!”
“No es bueno que las reglas grandes de la democracia pasen a ser asunto de la aristocracia intelectual”
“No es bueno que se le diga -a la gente- que se le consultó por equivocación porque en realidad no tenía derecho a decir nada”
“Deberíamos ser prudentes cuando intervenimos en asuntos de este tamaño, que pueden marcar la historia de este país durante 20 años”
“Si avanza el proyecto de anulación, el Frente Amplio va a tener costos, creo, importantes. Para un frentista de alma como yo, dañar al Frente es una forma de dañar el país y sobre todo a los mas débiles”
JOSE MUJICA, presidente de Uruguay

UNA POLÉMICA LEY
22 DE DICIEMBRE DE 1986
Ley de caducidad
Otorga la amnistía a militares y policías acusados de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
2 DE MAYO DE 1988
Constitucionalidad
La Corte Suprema determina que la ley es constitucional.

TERRORISMO E IMPUNIDAD EN ARGENTINA

Presentamos disculpas a nuestros lectores por los problemas de editar las noticias del Oslo Freedom Forum oportunamente, el blogger de Google presentó un falla inesperada y no podíamos tener acceso  para edita nuestro blog. A continuación les dejamos la disertación que ayer pronunciara Victoria Villaruel en el foro de Oslo y damos gracias a uno de nuestros socios fundadores, Artuto Cirilo Larrabure, por brindarnos la oportunidad de presentarla en forma completa. 

Disertación de la Dra. Victoria Villarruel, presidente del CELTYV en el foro de Oslo sobre Derechos Humanos
de Arturo Cirilo LARRABURE, el jueves, 12 de mayo de 2011 a las 12:18

Quiero agradecer a HRF (HUMAN RIGHTS FOUNDANTION) y a su presidente Thor Halvorssen y a todos los organizadores de este evento por garantizar la libertad de expresión y permitirme darle voz a las miles de personas desaparecidas de la memoria social en la Argentina.


Cuando se habla de mi país se cuenta una parte de lo ocurrido, pero me gustaría profundizar en el dolor y olvido que sufren miles de ciudadanos inocentes, que hasta el presente no gozan del reconocimiento de sus DDHH.

Desgraciadamente en Argentina el poder eligió qué parte de la historia contar y cuál ocultar, ahondando así en el desamparo que sufren todos los que padecieron atentados terroristas.

La historia oficial relata que entre 1976 y 1983 asumió un gobierno de facto. A este período se lo denominó Guerra Sucia.

Durante esos 6 años, el gobierno de facto reprimió a las organizaciones terroristas, pero violó sus DDHH victimizándolos a ellos y a sectores afines.

Posteriormente los familiares de los detenidos y desaparecidos comenzaron a reunirse y en el período siguiente las Madres de Plaza de Mayo y otras organizaciones lucharon por los derechos de sus hijos.
La historia que se difundió también incluye la legitimación de los actos terroristas porque se oponían a una dictadura.

Entre fines de los 60´s y principios de los 80´s surgieron aproximadamente 17 organizaciones armadas en la Argentina. Ellas actuaron cometiendo actos terroristas tanto en gobiernos democráticos como de facto.

Cinco de estas organizaciones alcanzaron relevancia nacional.

Y dos de ellas ERP y Montoneros alcanzaron nivel internacional a partir de sus contactos, en Cuba, Libia y Nicaragua, como así también con la ETA y OLP.

Los Montoneros por ejemplo recibieron entrenamiento militar en Medio Oriente y a cambio cedieron tecnología para la fabricación de explosivo plástico C4, que la OLP usó posteriormente en varios atentados en Israel.

Los actos criminales de estas organizaciones terroristas no forman parte de la historia difundida y por lo tanto tampoco existen sus víctimas.

Estas organizaciones buscaban tomar el poder y emplearon el terrorismo para lograr sus fines. Durante los 10 años que actuaron dejaron miles de víctimas inocentes.

Como hemos visto el período que se difunde es el referido a los años 1976 a 1983.

Pero es fundamental aclarar que antes del gobierno de facto de 1976 existió una democracia y los miembros de las organizaciones terroristas fueron amnistiados e invitados a participar en política.

Sin embargo las organizaciones terroristas incrementaron sus ataques durante el período democrático. Fue en ese momento cuando comenzaron a formar militarmente a sus milicianos, estimados entre 15 y 20 mil personas, para integrar los ejércitos irregulares que estaban creando. El ejército revolucionario del pueblo y el ejército montonero.

Estas dos organizaciones terroristas iniciaron sus ataques durante un gobierno militar en 1970, continuaron durante la democracia y finalizaron:

El ERP en 1978 con el ataque a un teatro

y Montoneros a fines de 1979 con el asesinato de un ciudadano suizo-argentino y su chofer.

Entre 1969 y 1980 se produjeron más de 21.000 ataques terroristas de diferente magnitud, lo que arroja el lamentable promedio de 7 atentados diarios durante 10 años.

En diciembre de 1977 el Times de Londres dijo: “Los terroristas italianos y germano-occidentales no pueden ser comparados con la fuerza y la ferocidad de los grupos argentinos… “

Hoy en América Latina se observa un nuevo fenómeno: antiguos terroristas alcanzan funciones de gobierno. Independientemente del éxito de su gestión, desde el punto de vista ético es un retroceso en la batalla contra el terrorismo. El mensaje que les transmitimos a los jóvenes es que el terrorismo es un camino viable para lograr objetivos políticos, lo que debiera desalentarse porque solo a través de las instituciones de la democracia y el respeto y diálogo se puede conducir el destino de una nación.

Esta charla lleva por título “Terrorismo e Impunidad en Argentina” y Uds. se preguntarán dónde puede estar la impunidad en un país que se considera a la vanguardia en la lucha de los DDHH. Sin embargo, hoy mientras converso con Uds., miles de ciudadanos anónimos siguen sin poder gozar del reconocimiento de sus DDHH porque el Estado ha elegido excluirlos y discriminarlos de cualquier política gubernamental relacionada con la época en la que ocurrieron estos terribles hechos.

Hablar de víctimas, puede parecer abstracto, por eso quiero materializarlas brevemente en estos rostros, que representan a las miles que en Argentina no tienen derechos y siguen esperando desde hace 28 años de democracia que el Estado las ampare y no fomente como hasta ahora la impunidad de sus victimarios.

Entre ellos hay obreros, jueces, empresarios, niños, políticos, filósofos, ciudadanos de Alemania, Suiza, España, Italia, Holanda, Portugal, Francia. Gran Bretaña, USA, etc.

Ellos fueron asesinados, secuestrados, torturados, perdieron sus bienes destruidos por las bombas o quedaron lisiados para siempre por los actos terroristas.

Ninguna causa judicial reclamando por los derechos de las víctimas prosperó en la justicia argentina. Los jueces parecen ser garantes de la impunidad de los culpables.

Mientras los integrantes de las organizaciones terroristas, gozan de la plenitud de sus derechos, reconocimiento social, apoyo gubernamental y soporte de ONGs y gobiernos extranjeros.

El Estado argentino y muy especialmente el gobierno actual han creado la mayor discriminación entre víctimas al negarles los derechos a miles de personas y otorgarle todos los derechos a sus victimarios.

Las dictaduras son inaceptables. El terrorismo también lo es. Sin embargo en Argentina se eligió mostrar las violaciones de un lado y ocultar las del otro y en el medio quedó la población civil y no combatiente, mayoritariamente agredidos por los terroristas que sin embargo permanecen desamparados cruzándose en las calles con sus agresores, hoy funcionarios, periodistas, pero fundamentalmente ciudadanos que gozan de impunidad.

El gobierno se muestra al mundo como un ferviente defensor de los derechos humanos.

Pero en realidad tras su acción en este campo, generó una profunda discriminación en perjuicio de las víctimas inocentes. Ninguna investigación judicial relacionada con el terrorismo avanza en Argentina, incluso el actual gobierno protege a terroristas extranjeros denegándole su extradición a otras naciones.

La Causa por el atentado de la mutual judía AMIA lleva más de 15 años sin resolverse y sobrevuela sobre ella el rumor de la complicidad gubernamental con Irán, como ha denunciado hace poco tiempo atrás un reconocido periodista.

Los únicos derechos plenos que el gobierno argentino otorgó son los de miembros de organizaciones terroristas victimizadas por el gobierno de facto. A cambio estas organizaciones pasaron a convalidar los actos de gobierno.

El grado de reparación y homenaje público a los ex terroristas es de tal magnitud que las víctimas civiles inocentes se encuentran con monumentos dedicados a los asesinos de sus familiares.

En Argentina el concepto de derechos humanos está desnaturalizado y conlleva un claro sesgo ideológico. El gobierno, mientras se muestra a la vanguardia de la justicia transicional, no solo discrimina entre víctimas, sino que es reticente para condenar las violaciones de los derechos humanos en países como Cuba, Venezuela, Libia o Irán.

Estos rostros son los mismos que vimos en las Torres Gemelas, en Atocha, en el metro de Londres, en la estación de Bologna y en tantos otros episodios lamentables.

Ellos sufrieron el mismo dolor y en algunos casos el mismo terror.

Las organizaciones terroristas de mi país están impunes y sus víctimas continúan privadas de sus derechos. Muchas gracias.

martes, 10 de mayo de 2011

Oportunidades pérdidas en el Oslo Freedom Forum

Por CELTYV nos enteramos que acaba de exponer en el Oslo Freedom Forum, el periodista Uki Goñi quien hablo del tema de los desaparecidos, desgraciadamente se perdió una excelente oportunidad para conocer este tema despojado de visiones ideologizadas.

Para quienes no lo conocen, Uki Goñi nació en Washington en 1953, es un escritor y periodista radicado en la República Argentina.

Es conocido por su trabajo de investigación sobre la huida de criminales nazis a Argentina tras la Segunda Guerra Mundial, contenida en su libro "The Real Odessa" publicado en Londres en  2002.

Es opinión de CELTYV y la compartimos plenamente “que hubiera sido importante contarle a la gente como se modifico el prologo de Sabato del Nunca Mas o la inclusión en las listas de combatientes y no de personas desaparecidas, muy importante habría sido contar la inclusión de terroristas que se suicidaron y que hoy figuran como luchadores sociales... ¡Qué pena perder esta oportunidad para dar luz a un asunto que sigue sin clarificarse! También habría que aprovechar para informar de los terroristas pseudo-juzgados y muertos por sus propios compañeros mediante "Tribunales Revolucionarios", por "traidores". Y de los "desaparecidos "que se fugaron y hoy están de vuelta, o de los que siguen dándose una gran vida en otros países. Ni hablar de la jueza de CSJ Carmen Argibay que aún está pensando como devolver el dinero que cobró en concepto de indemnización como “desaparecida” y hoy ejerce esa alta magistratura.

Denuncian a Martín Balza por Crímenes de Lesa Humanidad

El día 09 de Mayo a 0910 horas el abogado Dr. Eduardo San Emeterio radicó una denuncia contra el ex Jefe de Estado Mayor del Ejército Argentino Martín Antonio Balza, la misma fue presentada  ante el Juzgado Federal de Paso de los Libres, a cargo de la Dra. Borda, Secretaría de Derechos Humanos, a cargo del Dr. Balsante.

Balza en esta denuncia es imputado por delitos de lesa humanidad, los mismos por los que pidió disculpas mediáticamente y sirviera para que Oficiales, Suboficiales y hasta Soldados Conscriptos hayan sido juzgados o estén siendo juzgados por haber cumplido las órdenes impartidas por el estado a las Fuerzas Armadas y de Seguridad a través de la Cadena de Mandos de la cual, el ahora imputado, formaba parte como Jefe del Grupo de Artillería en la zona de Paso de los Libres. Esa Jefatura la ejerció Balza desde el 03 de diciembre de 1979 hasta agosto de 1982,período en el que se desarrolló la llamada “Contraofensiva” montonera, y de la cual no puede resultar ajeno por el cargo que desempeñaba.

Es hora que la Justicia cite a declarar a semejante testigo y tal vez responsable de impartir “órdenes indecentes” para que las cumplieran sus subordinados. Es bueno recordar que el “principio de obediencia debida” es aceptado internacionalmente por la Corte Penal Internacional en el Estatuto de Roma.

En nuestro país no se está cumpliendo el principio de la “ley igualitaria”, si otros Soldados están siendo juzgados sería justo que los Terroristas que desataron en infierno de violencia que enfermó de muerte a nuestra Republica Argentina… también sería justo que Martín Antonio Balza sea juzgado.

Si desea leer la denuncia completa, por favor vaya
a la página de más arriba titulada:
“Balza es denunicado por crímenes de Lesa Humanidad”