lunes, 25 de marzo de 2013

CERRAR LA PUERTA



“Vamos bajando la cuesta
“que arriba en mi calle
“se acabó la fiesta”.
Joan Manuel Serrat

Para comenzar, dos avisos parroquiales. El 10 de abril, a las 19:00, Carlos Manuel Acuña y yo daremos una charla en Quintana 161, Capital; si está en Buenos Aires entonces, lo esperaremos. Y el 18 de abril, todos los argentinos participaremos de una gigantesca concentración, que superará a la que logramos el 8 de noviembre; nos reuniremos en los mismos lugares y en todo el país.


Ahora, manos a la obra. Pese a que me había propuesto no escribir sobre la coyuntura y privilegiar los planes para el futuro, para no “comprar” la agenda que impone el Gobierno, la realidad es más fuerte –“la única verdad”, ¿se acuerda? y la aceleración de los tiempos me obliga a contradecir mis intenciones.

La mala praxis, la torpeza y la ideología han desatado una tormenta económico-financiera de consecuencias impredecibles, ya que ha comenzado a hacer impacto sobre la base electoral más firme del oficialismo, la “patria subsidiada”. Los orígenes de este verdadero tsunami deben rastrearse (¡cuándo no!) en la corrupción y en el populismo.


Los grandes males de nuestra actualidad vienen de lejos. La insana e imbécil política ganadera, anunciada como “proteger la mesa de los argentinos”, que llevó a la pérdida de doce millones de cabezas y a ceder nuestro secular papel como gran exportador a favor de Uruguay, Paraguay y, sobre todo, Brasil, fue anticipada, con precisión quirúrgica, en una nota “Lo inexplicable”, de mayo de 2006; cuando aún no sabíamos de la rapacidad del kirchnerismo, y pensando que sólo se trataba de errores garrafales, otra nota “La crisis energética …” adelantó lo que sucedería en el sector que, hoy, resulta uno de los responsables de la carencia de dólares en el sistema.

Más tarde, el inenarrable horror llegó de la mano del conocimiento público de la “compra” por la familia Eskenazi, entonces testaferros de don Néstor (q.e.p.d.), ya que nos enteramos de cuánto tenía de buscada esa crisis, con el único propósito de incorporar, a la ya inmensa fortuna de la familia imperial, el 25% de YPF. Si este hecho hubiera sido gratuito, ya era muy malo pero si, como dice Alieto Guadgni, le costó al país el equivalente a quinientos millones de cabezas, en reservas de gas y de petróleo, se convirtió en criminal. El Gobierno, y nosotros, estamos pagando por ello con importaciones crecientes de combustibles, aún en plena recesión, a precios cada vez mayores, a costa de una sangría de dólares imparable.


Sin embargo, es el desenfrenado gasto público –gran parte del cual continúa destinándose a subsidiar al sector más pudiente de la Argentina, a través de congelamiento de precios al gas y a la energía, de Aerolíneas Argentinas, del “dólar turista” y del “dólar automóviles de lujo”– que crecerá aún más en un año electoral en el cual el oficialismo se jugará su supervivencia, hoy sostenido por una emisión de moneda que, el año pasado, llegó al 40%, el principal responsable de la inflación, que no cede aún en una economía paralizada.

Las reservas monetarias han caído sensiblemente, y están constituidas, en gran medida, por papelitos de colores o “pagadiós” que el Gobierno deja en el Banco Central a cambio de los billetes verdes que no puede imprimir; la Reserva Federal estadounidense se ha negado de plano a conceder a Ciccone una franquicia al respecto, y doña Cristina no consigue flotar sobre un mar de petróleo, como su idolatrado Chávez (q.e.p.d.). Mis amigos economistas, en especial aquéllos que saben más de moneda, dicen que la paridad real (circulante contra reservas) ha superado ya a los $ 10 por dólar.

Responder a estos males, en lugar de enderezar el rumbo, con medidas policiales, forma parte del argumento de una vieja película que los argentinos hemos visto infinidad de veces, y siempre terminó dolorosamente antes de que apareciera la inexorable palabra “fin”. Lo malo es que siempre fueron los espectadores comunes quienes llevaron la peor parte, sin haber logrado nunca aparecer, siquiera, entre los actores de reparto.


La fiesta organizada por el oficialismo desde sus orígenes, pero cuyo costo se ocultó desde que se intervino el Indec, se ha terminado y, como dijo Serrat en su canción “vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas”. Ha llegado, una vez más, la hora de pagar la cuenta y no dejo de pensar que, antes de irse, incendiarán Roma.

Le he preguntado, muchas veces, si podemos vivir tres años más en este desmadre pero ahora, a pesar de saber cuánto subirán los costos para la Argentina hasta 2015, prefiero que, al menos esta vez, sean los responsables –públicos y privados– de este nuevo desastre quienes tengan que soportar la explosión entre sus manos, y para ello hay que cerrar cualquier puerta de escape, para evitar que se transformen en nuevas víctimas. Cuando ese momento llegue quizás, sólo quizás, seamos capaces de entender, de una vez y para siempre, que únicamente podremos sobrevivir como país si terminamos con los populismos y los abusos del poder, si volvemos a la República y a la Constitución y a la Ley y, sin encandilarnos con el progresismo, nos ponemos a trabajar por el progreso.


Es cierto que será una ardua tarea, y que habrá marchas y contramarchas. No es fácil, después de tantas décadas, que aprendamos a no mirar al Estado como un padre dadivoso y severo y comenzamos a verlo como lo que debiera ser: simplemente, un administrador de los bienes públicos. No soy demasiado optimista, debo confesar. Hoy, el gran parte de los argentinos cree que debemos tener una línea aérea de bandera, o “Fútbol para todos”, o una irracional y absurda protección industrial, o una universidad con ingreso irrestricto y totalmente gratuita, o que no debemos endeudarnos con el exterior, o que es bueno estar en guerra permanente con el mundo.

Para salir de este marasmo, deberán tomarse medidas muy duras y, para hacerlas posibles, se requerirá de un masivo apoyo que sólo una profunda y terminal tragedia puede otorgar para quien emerja de ella como nuevo líder. No estoy hablando de un dictador, sino de alguien capaz de plantarse frente a la sociedad con un programa de gobierno, creíble y sustentable, y que asuma el irrevocable compromiso de respetar las instituciones y las libertades individuales.


A pesar de la declamada crisis internacional -¡qué puntería tiene!; sólo nos afecta a nosotros, mientras que todos nuestros vecinos crecen y deben enfrentar la cotidiana lluvia de dólares que revaloriza sus monedas nacionales- la Argentina tiene una enorme oportunidad de cara al futuro, pero es requisito indispensable que se transforme en un país serio y considerado, que deje de ser el hazmerreír global, que entierre de una vez el pasado, que respete sus contratos y que cumpla sus obligaciones, que vuelva a tener una educación pública de excelencia, y que sea un faro de libertad y cultura para el mundo.

Dios, con su infinita generosidad, nos permitió, una vez más, demostrar de qué somos capaces los argentinos como individuos. Es imperioso que, ahora, probemos que podemos trabajar en equipo, que podemos jugar todos juntos, para ser, simplemente, un país mejor.

Bs.As., 24 Mar 13

Enrique Guillermo Avogadro
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domingo, 24 de marzo de 2013

HORACIO VERBISKY: EL INQUISIDOR QUEDÓ AL DESNUDO


Por Francisco Sotelo, El Tribuno

La elección del padre Jorge Bergoglio, el jesuita de Flores y de San Lorenzo, ahora papa Francisco, tan parecido a los sesentistas Juan XXIII y Paulo VI, ya tuvo un efecto en la cultura argentina: el desenmascaramiento de Horacio Verbitsky.

No se trata de una anécdota acerca de una persona, sino de la demolición del periodismo entendido como extorsión, del pasado trágico utilizado como relleno del vacío ideológico, de los derechos humanos como propiedad intelectual de organizaciones anacrónicas y, sobre todo, de los que Perón llamaba “los sabios tontos”.

Horacio Verbisky: el inquisidor quedó al desnudo

La Argentina está enferma de pasado.

Enferma, porque una supuesta memoria, la memoria subjetiva, emocional, condicionada por el dolor y por los intereses mezquinos, reemplazó a la verdadera memoria de los pueblos, constituida por la Historia y por la Justicia.

El oficio de acusar

Verbitsky es el referente de todas estas construcciones cuya banalidad se ha desnudado. Su eficacia verbal de inquisidor aficionado no pudo con la contundencia de la Iglesia, que se mueve con la sabiduría del tiempo.

El viernes 15 de marzo, un comunicado de Roma y el testimonio de una de las víctimas de la dictadura decretaron el final de la credibilidad de un hombre persuasivo pero falaz. Pero, además, eliminaron de las bibliografías serias a una enorme cantidad de libros firmados a repetición por Verbitsky con los que pretendió convertirse en historiador de la Iglesia argentina. Y censor moral del país.

De su obra, solo perdurará un tratado sobre el poderío aéreo de los argentinos, que escribió en 1979 para el comodoro Ricardo Güiraldes.  No es serio acusar de colaboracionismo a alguien solo por un indicio, pero los intelectuales de Carta Abierta saben mejor que nadie lo que fue el terrorismo de Estado: el aparato genocida no hubiera permitido semejante asociación; a Güiraldes. lo hubieran ejecutado sin piedad; y si lo atrapaban, al escritor fantasma.

La Fuerza Aérea también participó en el terrorismo de Estado. No es creíble, ni compatible con lo que sucedía en esos años, que un dirigente encumbrado de la Tendencia pudiera ganarse la vida escribiendo libros para uniformados y en el territorio argentino.

La explicación está pendiente.

El pseudo historiador

Que Verbitsky haya logrado ocupar un lugar destacado en la reconstrucción de nuestro pasado inmediato es otra muestra de la endeblez de la cultura argentina.

Muchos intelectuales disienten del pensamiento de Bergoglio, pero saben diferenciar entre eso y la acusación de “buchón”.

Los últimos balbuceos del director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, máximo referente de Carta Abierta, no son más que indicios de desconcierto y, también, de impudicia intelectual. Cuesta creer que este sociólogo se haya avenido a funcionar como parterner de Verbitsky sin percibir que la realidad y los valores corren por caminos muy alejados de las columnas que este escribe los domingos.

Es el desconcierto que nace del surgimiento del Papa argentino, la gran derrota de El Perro.

No se trata, en este caso, sobre la simpatía o la adhesión que merezca Bergoglio. Se trata de la realidad. Claramente, entre el peronismo revolucionario del que participó González y el peronismo peronista de Bergoglio hay un precipicio. Bergoglio nunca aceptó ninguna forma de violencia y no compartió esa divisoria sangrienta de aguas que se trazó con el enfrentamiento de Ezeiza y el asesinato de José Ignacio Rucci. Esa distancia está clara, porque siempre lo estuvo.

No es cierto, y eso lo sabe González, que los que pensaban que la violencia de ERP y Montoneros era mesiánica necesariamente hayan apoyado al terrorismo de Estado.

Por eso resulta hipócrita que este sociólogo domesticado por Verbitsky y que vivió en el exterior durante las dictaduras de Onganía y de Videla, diga, como dijo, que Bergoglio hizo poco por los desaparecidos. Es hipócrita y necio, porque en esa afirmación involucra a infinidad de sexagenarios que hoy ocupan sitios de poder y que tampoco hicieron nada.

El, por lo pronto, se escapó gracias a sus privilegios de clase. Verbistky aún tiene que explicarlo. Acá quedaron infinidad de militantes que sufrieron la indefensión en que los dejaron los líderes. Algunos, a manos de la Fuerza Aérea, donde revistaba Güiraldes, el empleador del columnista.

Es que el terrorismo de Estado fue algo muy serio: al que levantaba la cabeza lo mataban. Eso es lo que una generación entera de supuestos herederos de la revolución abortada hace cuatro décadas no entienden.

La calumnia

La acusación de Verbitsky contra el entonces cardenal Bergoglio se hizo pública en 2004; es evidente que el redactor buscaba congraciarse con Néstor Kirchner y, de paso, influir en el expresidente.

La sola lectura de ese texto demuestra que se toma una discrepancia interna de la orden para convertirla en una calumnia.

Es el mismo método -característico de los servicios de inteligencia- que utilizó para condicionar a los senadores que rechazaban las retenciones a la soja en 2008: Verbitsky no dudó en acusar al santiagueño Emilio Rached de un homicidio nunca probado, pasando por alto la conversión al kirchnerismo, nada menos, que de Ramón Saadi.

El golpe de la Iglesia, esta vez, fue lapidario.

El comunicado vaticano fulminó para siempre la bibliografía de Verbitsky, que ningún historiador serio considera Historia.

Y no se puede decir que no le dieron tiempo ni que usaron malas artes.

El testimonio del padre Francisco Jalics fue demoledor y terrible. El religioso dejó en claro que sus diferencias con Bergoglio fueron internas de la Iglesia. Hay que ser muy cínico para sostener, como hacen ahora los que tratan de salvar a Verbitsky del naufragio, que el entonces provincial jesuita podía proteger del terrorismo de Estado a dos religiosos que vivían en una villa miseria y que fueron denunciados por una catequista secuestrada y torturada.

Lo máximo que podía hacer era sacarlos del país. Es lo que les propuso y que ellos recién aceptaron cuando salieron en libertad.

Todos sabemos hoy que el actual Papa tuvo el coraje de plantear la situación a Videla y a Massera. ¿Alguno de sus detractores lo hizo? Sin embargo, Horacio González y otros voceros de una cantera reaccionaria disfrazada de progresismo le reprochan “no haber denunciado nada”.

Jalics y Orlando Yorio, las víctimas, salieron en libertad después de seis meses de martirio. El único que intercedió por ellas fue el supuesto delator.

La infamia, en este caso, no está solo en la calumnia, sino en la tergiversación intencionada de la historia.

Nuestro país está enfermo de pasado, porque pocos asumen ese pasado en plenitud. Después de treinta años de democracia, ningún presidente logró que se abran los verdaderos archivos del genocidio, en manos del Estado. En 1983 era imposible, debido al poder real de los militares. Hoy, ese silencio obedece a la falta de voluntad, o al temor de que esos archivos sean una Caja de Pandora.

La izquierda, a su vez, se niega a debatir sobre el rol de las organizaciones armadas y la violencia que impregnó la vida de los argentinos desde el bombardeo a Plaza de Mayo hasta el triunfo de Raúl Alfonsín.

Probablemente, empiece ahora el tiempo del sinceramiento.


NOTA: Fuentes de la provincia de Salta nos informan que el autor de la nota, en su juventud, fue simpatizantes de los montoneros. Es bueno recordar que Horacio Vertisky, hace años que viene siendo denunciado como "traidor" por ex miembros de la organización político militar Montoneros.

CASTIGAR Y PERDONAR


Desde México el famoso historiador de la Cristiada[1], Jean Meyer, nos acerca en el prestigioso diario El Universal un artículo apropiado a esta fecha Domingo de Ramos[2] y Día de la Memoria[3].

CASTIGAR Y PERDONAR
Domingo 24 de marzo de 2013 | Jean meyer | El Universal

“Castigar y perdonar cuando conviene a la república”. Esa frase se utilizó mucho en los años de nuestras guerras de Independencia. Justicia, memoria y perdón forman una trinidad contradictoria desde que los hombres se portan como lobos para los hombres.


Argentina pasó por varios momentos después de la caída de la dictadura militar: desde la teoría de los dos demonios, que condenaba la violencia de los militares y la de los Montoneros, hasta el gobierno de Kirchner que, a partir de 2003, reabrió exclusivamente el expediente de la violencia militar. El tribunal acaba de condenar al último general golpista. Hizo bien, igual que la justicia guatemalteca que persigue al “hermano” general.


Pero cientos de antiguos militares argentinos, cuyas edades oscilan entre los 60 y 90 años, se encuentran desde hace años en la cárcel sin juicio ni condena firme. Más de mil procesados han sido sentenciados, la mayoría con condenas de 15 años para arriba, lo que significa que morirán en prisión. Entre los de mayor edad, varios fallecieron durante el juicio o poco tiempo después de recibir su condena.


Un breve punto de historia: el general Perón regresa de su largo exilio en la España de su amigo Franco, se desata la violencia; redobla a su muerte en tiempos de su segunda esposa Isabel Martínez de Perón, la cual firma un decreto ordenando al ejército “aniquilar la subversión”, a saber los “Montoneros” de izquierda que se habían lanzado a la lucha armada. Una junta militar toma el poder y “aniquila la subversión”. Una historia terrible. En 1983 vuelve la democracia, gracias a la derrota sufrida por los generales en la breve y dura guerra de las Malvinas. El acuerdo es de juzgar a los superiores (el general Videla y sus compañeros de la Junta) y a ciertos militares que se distinguieron por su ferocidad, dejando en paz a los subalternos que habían cumplido órdenes. Para ello, en 1987, se promulgan las dos leyes de “Obediencia debida” y “de Punto Final”.


En 2003, en una Argentina al borde del caos y sumida desde 2001 en una profunda crisis, llegó al poder Néstor Kirchner, quien devolvió la esperanza a sus compatriotas; su éxito económico le valió ganar las elecciones parlamentarias de medio término. Entonces emprendió una toma de control de la justicia y lanzó el tema de la revisión del pasado y del castigo para los represores de los años 70, lo que necesitó de cancelar las leyes de perdón para aplicar de manera retroactiva el derecho penal. En 2007 una nueva Corte Suprema anuló los indultos presidenciales para los militares. Siguen válidos para los civiles.


Los hechos de los años 70 se recategorizan como “delitos de lesa humanidad”, lo que permite procesar; se ratifica de manera tardía la Convención de imprescriptibilidad de la ONU (1968) para dictar los fallos de persecución. El resultado es que cientos de oficiales menores, que hace 40 años eran subtenientes o tenientes de entre 22 y 25 años, han sido condenados, de hecho, a morir en la cárcel, mientras que otros tantos esperan, en prisión, desde hace años un juicio que no viene.


Los Kirchner no han seguido el ejemplo de Nelson Mandela en África del Sur y no han leído a Max Weber: “La responsabilidad del porvenir recae sobre el vencedor(…) Todo nuevo asunto llevado decenas de años después tiene por único resultado el despertar clamores indignados, la ira y el odio, cuando sería mejor enterrar a la guerra, moralmente, cuando ha terminado. Pero tal actitud es solamente posible cuando uno tiene el sentido de las realidades, el sentido caballeresco y, antes que todo, de la dignidad” (Politik als Beruf).


Cajón de sastre: una buena noticia. No embalsamaron a Hugo Chávez. Dos malas: Nubia Macías tuvo que renunciar a la dirección de la FIL en Guadalajara; las autoridades del DF avalaron una acción golpista en la UACM.

 Jean Meyer
Profesor e investigador del CIDE








NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

REFERENCIAS;


[1] La Guerra Cristera (también conocida como Guerra de los Cristeros o Cristiada) en México fue un conflicto armado que se prolongó desde 1926 a 1929 entre el gobierno de Plutarco Elías Calles y milicias de laicos, presbíteros y religiosos católicos que resistían la aplicación de legislación y políticas públicas orientadas a restringir la participación de la Iglesia católica sobre los bienes de la nación así como en procedimientos civiles.

[2] Domingo de Ramos. Hoy la Iglesia celebra la entrada de Jesús en Jerusalén para realizar la obra de la Redención, dado que allí iba a padecer, morir y resucitar.
Jesús entró en la ciudad, según relatan los evangelios, montado en un burro y fue recibido triunfalmente por el pueblo judío que con ramos de olivo en las manos gritaba: "Hosanna al hijo de David; bendito el que viene en nombre del Señor". Jesús es un Rey pero un Rey de paz, de humildad y de amor. Universalmente la paloma con una rama de paz en su pico es el símbolo de la paz, tiene un origen milenario y está fuertemente ligada a la cultura judeo-cristiana. En el Viejo Testamento Noé lanza una paloma blanca con el fin de encontrar tierra tras la inundación, al cabo de un tiempo la paloma regresa al Arca con un ramo de olivo en su pico significando que la inundación había acabado y que por ende Dios estaba de nuevo en paz con la humanidad. Ahora la paloma blanca puede representar dos tipos de paz: Si se la representa con el ramo de olivo en su pico simboliza el deseo de mantener la paz ya alcanzada; mientras que si se la simboliza volando, como por ejemplo en los actos donde se lanza una paloma blanca al aire, simboliza el deseo de alcanzar la paz al enviar un mensajero que la transmita.

[3] Argentina conmemora hoy, 24 de Marzo, el "Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia". Un repaso por los acontecimientos que no deben ser olvidados. Para que realmente sea un día nacional, falta incluir a las Víctimas del Terrorismo y las bajas de las fuerzas del estado que combatieron al terrorismo, al estar todos incluidos se pondrá fin a una injusta discriminación… debería ser un día de serena reflexión, para nunca más se comentan los graves errores que aun mantienen desunido al pueblo argentino.

DEMOS EL GRAN PASO HACIA LA CONCORDIA NACIONAL


El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia debería ser el día en el que se conmemora en Argentina a todas las muertes de civiles y uniformados, mujeres, niños y hombres producidas durante las últimas guerras revolucionaria y contrarrevolucionaria; que enlutaron a la Patria en las décadas de los 60 y 70.

Haciendo un poco de historia reciente, el 2 de agosto de 2002 el Congreso de la Nación Argentina dictó la ley 25.633 creando al Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia con el fin de conmemorar a las víctimas del accionar del estado en esos años, pero sin darle categoría de día no laborable. Tres años después, durante la gestión del presidente Néstor Kirchner, se impulsó desde el mismo Poder Ejecutivo Nacional que la fecha se convirtiera en un día no laborable, inamovible.

Sin querer ofender a nadie, sostenemos que esa ley es mezquina, no incluye a las Víctimas del Terrorismo y tampoco a las bajas que sufrieron las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y otros Agentes de diversas reparticiones del estado, quienes cayeron en la feroz guerra fratricida.

El día de ayer la presidente sorprendió ayer con un giro en su discurso y abogó por el diálogo y por el entendimiento de “los 40 millones de argentinos”. El impactante cambio ocurrió durante un acto conmemorativo por los 37 años del último golpe militar. Fue en la Casa de la Memoria y la Vida, donde entre 1977 y 1978 funcionó uno de los centros detención de la última dictadura militar, la primer magistrada reclamó que los argentinos “nos entendamos de una vez por todas” y recalcó: “Lo que quiero es que no peleemos, que nos entendamos. Ahí está la clave.”

En otra parte de su sorprendente mensaje, dijo: “Sería fácil imaginar que quienes cometieron estos hechos fueron monstruos o seres extraterrestres, porque nos dejaría con la conciencia tranquila”. “Pero no –continuó–, los que han hecho estas cosas han sido hombres que cuando llegaban a sus casas dormían con su mujer, besaban a su hijo, acariciaban a su perro, comían en la mesa, y también iban a misa o a cualquier lado”. Y concluyó que “está en cada uno de nosotros hacer el esfuerzo personal para que en cada uno aflore únicamente lo bueno y lo mejor; que tengamos la fuerza suficiente para dejar de lado lo malo, lo feo, el odio”.

Pareciera que la presidente ha tomado conciencia que de la mano del Papa Francisco, ha llegado la hora de la paz, concordia, memoria, justicia e historias completas… bajo el imperio de la igualdad ante la ley.

Somos de opinión que los grandes pasos a dar en pos de esos nobles objetivos son justamente el reconocimiento,  libertad y reparación histórica de todos los compatriotas que combatieron al terrorismo o cayeron como víctimas y bajas en la cruel contienda. Los otros ciudadanos que declararon la guerra revolucionaria ya recibieron todos esos beneficios… ahora debería darse el inmenso paso de la misericordia, amor y perdón para todos los combatientes por igual. 

El día que se adopte esa decisión política e histórica debería ser declarado el verdadero y nuevo Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, para los 40 millones de argentinos y que sea realmente un día de serena y objetiva reflexión, para entonces nunca más repetir los errores del pasado.

Respetuosamente elevamos nuestra petición,

Pacificación Nacional Definitiva
Por una Nueva Década en Paz y para Siempre




EL SOL ARGENTINO EN EL ESCUDO PAPAL


LUNES, 18 DE MARZO DE 2013

Se ha dado a conocer el emblema del Santo Padre


La Santa Sede ha dado a conocer el Escudo del Papa Francisco y el significado de sus armas y blasones, lo cual publicamos abajo.

Dicen que los jardineros papales están muy preocupados buscando la solución para armar con plantas el sol de 32 rayos (16 rectos y 16 flamígeros), en los jardines vaticanos como es costumbre.

Fuera de broma, en su libro de la Cábala al Progresismo, el padre Menvielle dice que de los 10 Sefiroth que asisten al trono del Altísmo, y de las 22 letras del alfabeto hebreo, se obtiene el número 32 que simboliza la Sabiduría por la cual Dios ha creado todo lo que existe.

Por tanto el Sol de 32 rayos ha representa en la iconografía cristiana al Verbo, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, Sol que nace de los alto (Lc 1 -78), por quien han sido hechas todas las cosas, y sin Él no ha sido hecha cosa alguna (Jn 1-3).


Este sol, que adorna la primera moneda de la República Argentina (1813), y que luego fue colocado en la bandera nacional en 1818, por moción del Diputado por Buenos Aires al Congreso de Tucumán RP Dr. Luis Chorroarín, figura en todos los guantes episcopales y en antiquísimas pinturas de la Virgen de la Esperanza:


En esta imagen del siglo XVI de la Virgen apunto de dar a luz, se ve el sol de 32 rayos (16 rectos y 16 flamígeros) sobre su seno, para representar a Jesucristo.

Lo mismo en la imagen de abajo, Virgen de la Esperanza, que se venera en el Santuario carmelita de Onda, Castellón, Valencia, en la que se ven los colores de la Bandera Nacional.


El sol de 32 rayos terminó siendo el monograma de los jesuitas, con la diferencia que en lugar de los rasgos de una cara, lleva en su centro la inscripción "IHS - Jesucristo Salvador de los hombres".

Nos congratulamos pues en que el Sol de nuestra bandera figure en el emblema del Santo Padre Francisco.

A continuacion la explicación suministrada por la Santa Sede (en nuestra traducción):

En las secciones, esencialmente, el Papa Francisco ha deseado mantener su escudo anterior, elegido en el momento de su consagración episcopal, y caracterizado por una simplicidad lineal.

El escudo azul está rematado por los símbolos de la dignidad pontificia, iguales a los deseados por su predecesor Benedicto XVI (mitra colocada entre llaves cruzadas de oro y plata, unidas por un cordón rojo).  En la parte superior el emblema de la orden de procedencia del Papa, la Compañía de Jesús; un sol radiante y flamígero, cargado con las letras, en rojo, IHS, monograma de Cristo. La letra H está coronada con una cruz en punta; y puesta sobre tres clavos negras.

Debajo se encuentran una estrella y una flor de nardo. La estrella, según la antigua tradición heráldica, representa a la Virgen María, madre de Cristo y madre de la Iglesia; mientras que la flor de nardo simboliza a San José, patrono de la Iglesia universal. En la tradición iconográfica hispánica, en efecto, se representa a San José con un ramo de nardo en la mano. Poniendo en su escudo tales imágenes, el Santo Padre ha querido manifestar su particular devoción hacia la Virgen Santísima y hacia San José.

 El lema del Santo Padre Francisco ha sido tomado de la homilía de San Beda el Venerable (Om. 21; CCL 122, 149-151), sacerdote que, comentando el episodio evangélico de la vocación de San Mateo, escribe:
"Vidit ergo Iesus publicanum et quia miserando atque eligendo vidit, ait illi Sequere me - Vió Jesús un publicano, lo miró con piedad, lo eligió y le dijo: Sígueme".

Esta homilía es un homenaje a la misericordia divina, y está reproducida en la Liturgia de las Horas, en la fiesta de San Mateo. Tiene un significado especial en la vida y en el itinerario espiritual del Papa. En efecto, en la fiesta de San Mateo de 1953, el joven Jorge Mario Bergoglio experimento, a la edad de 17 años, de un modo muy particular, la presencia amorosa de Dios en su vida. A raíz de una confesión, sintió que su corazón era tocado y advirtió el descenso de la misericordia de Dios, que con una mirada de tierno amor lo llamaba a la vida religiosa, siguiendo el ejemplo de San Ignacio de Loyola.

Una vez elegido Obispo, S.E. Mons. Bergoglio, en memoria del acontecimiento que marcó el inicio de su consagración total a Dios en su Iglesia,  decidió elegir como su lema y forma de vida la expresión de san Beda: "miserando atque eligendo" que ha querido mantener también en su escudo pontificio.

¡Por favor, deje su comentario!

FUENTE: http://pagina-catolica.blogspot.com.ar/2013/03/el-sol-argentino-en-el-escudo-papal.html

¿SERA EL PRÓXIMO 24 DE MARZO, UN DÍA DE SERENA REFLEXIÓN?


Lamentamos publicar este tipo de noticias… es como compartir “la muerte nuestra de cada día”, la creciente inseguridad golpea cada día más violentamente en el corazón de la sociedad argentina y ya no es solo en la ciudad de Buenos Aires o en el conurbano bonaerense, se ha extendido al interior del país… en aquellos pacíficos pueblos, en los que no se echaba llave a la puerta al ir a dormir de noche, donde se dejaban las llaves puestas en el coche, donde los niños aun jugaban en la calle, donde los vecinos se sentaban a matear en la vereda… toda esa seguridad se ha perdido.


Pero el encallecido corazón de la Ministro de Seguridad, no se conmueve, al igual que el de aquellos jueces garantistas que facilitan la salida de los delincuentes. Mañana es feriado nacional, es el Día de la Memoria, teóricamente un día de serena reflexión… ¿Cómo puede ser serena en medio de tanta muerte, violencia, pobreza e injusticia? ¿Será el día que los funcionarios del poder de turno, reflexionarán sobre todos los errores que han cometido y tendrán la humildad de corregir el rumbo de ese modelo… qué solo ellos entienden?

El juez Sal Lari, ha sido numerosamente acusado por  
familiares de las víctimas asesinadas por delincuentes liberados por el magistrado, 
ha sido sobreseído porque los jueces no pueden hacer “futurología”

A la vez que nos conmueve la carta escrita a sus hijos, por un policía que sería asesinado al poco tiempo de su redacción, nos indigna la ineficiencia e indiferencia oficial para solucionar el problema que más preocupa e interesa a la sociedad entera, excluidos los delincuentes.


Escuchamos por radio al padre de una de las tantas víctimas abatida por los delincuentes que andan sueltos y armados, ese inconsolable padre se preguntaba con mucho dolor: ¿Dónde están los derechos humanos y el derecho a la vida de mi hijo? ¿Dónde están las organizaciones de los Derechos Humanos?… ni una sola  me vino a dar una palabra de consuelo, pero diariamente las vemos en televisión ocupándose de los derechos y garantías de los  delincuentes. No señor! Ya no deseo vivir en un país así.


Comprendemos el terrible dolor de ese padre que sabe que su hijo ya no regresará más a su casa y expresamos nuestras sentidas condolencias a todos los familiares, allegados, compañeros, camaradas y amigos de las innumerables víctimas de la Argentina, rogándole al Señor que les conceda pronta y cristiana resignación. Pedimos a la sociedad argentina que en su próxima y  justa Protesta y Movilización, incorpore un también justo reclamo por la seguridad interna, paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
Por una Nueva Década en Paz y para Siempre


Sábado 23 de marzo de 2013 | Publicado en edición impresa

Emotiva carta de un policía a sus hijos antes de que lo maten

La escribió en la red social el teniente primero Marcelo Vicaria, que murió al recibir dos balazos en Quilmes

El uniformado asesinado en Quilmes. Foto: Facebook
Dos días antes de que lo mataran de dos balazos en Quilmes, el teniente primero Marcelo Vicaria utilizó la red social Facebook para dejarles un emotivo mensaje a sus tres hijos. Sin saberlo fue una despedida anticipada.

"Quiero que sepan que su papá, por más que no esté con ustedes físicamente, siempre va a estar para defenderlos de cualquier cosa que les pase o que necesiten", escribió en su muro de Facebook el suboficial.

Y agregó: "Soy consciente que están grandes y ya son unos hombres. Quiero que sepan que estoy reorgulloso de lo que son como personas e hijos la verdad, que son un ejemplo de hijos y que van a ser excelentes padres y hombres de bien".

El mensaje del policía, que fue asesinado en un estación de servicio de la avenida Calchaquí y José Craviotto, en Quilmes Oeste, continuó de la siguiente manera: "Los amos mucho, con todo mi corazón y quiero que lo recuerden en toda su vida".

El muro de Facebook de Vicaria se llenó de mensajes de amigos que lo despidieron con emoción. También subieron fotos de la víctima vestido de policía. Varios decían que lo querían recordar con una sonrisa.

El martes pasado, Vicaria, de 40 años, recibió un disparo en la cabeza y otro en el estómago. Falleció cuando lo trasladaban al hospital El Cruce, en Florencio Varela.

Cuando ocurrió el robo, le faltaban 30 minutos para terminar su adicional en la estación de servicio, donde cumplía el turno de 24 a 6. Su servicio regular lo cumplía en el Grupo de Apoyo Departamental (GAD).

Eran las 5.30 cuando dos ladrones llegaron en un Chevrolet Corsa 2 beige e ingresaron en el maxiquiosco de la estación. Para simular ser clientes, uno de los delincuentes pidió un paquete de cigarrillos, pero enseguida sacó un arma y le apuntó al encargado.

Todo fue visto por Vicaria, que ingresó en el minimercado, se identificó y ordenó que todos se arrojaran al piso. El teniente primero no llegó a ver al segundo delincuente, que le disparó los dos tiros.

Los ladrones huyeron con un botín de 500 pesos. El vehículo fue hallado horas después por la policía en San Francisco Solano. Según las fuentes, en el interior del vehículo se hallaron manchas de sangre y una parte de la caja registradora del minimercado asaltado. El automóvil había sido robado pocas horas antes y llevaba una patente falsa.

Ese mismo día, a 300 metros de donde se halló el vehículo fue detenido un joven, acusado de ser uno de los autores del robo y del homicidio.

Ayer hubo novedades en la investigación del homicidio de Vicaria. Un hombre de unos 40 años llegó al hospital Pirovano, en el barrio de Coghlan, con una herida de bala en uno de sus hombros.

Los médicos se comunicaron con la comisaría 49a. de la Policía Federal, que dio aviso a la fiscalía descentralizada de Saavedra-Núñez, a cargo de José María Campagnoli.

El personal de la fiscalía y de la Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE), dependiente de la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos con Autor Desconocido, que también depende de Campagnoli, determinaron que el proyectil extraído al herido en el hospital Pirovano era compatible con el arma reglamentaria de Vicaria.

DE SAAVEDRA A QUILMES

Los investigadores, explicaron fuentes judiciales, sostuvieron que el sospechoso, que se encuentra en grave estado y con custodia policial, vive en el barrio Mitre, en Saavedra.

"El automóvil que utilizaron para llegar hasta la estación de servicio de Quilmes había sido robado pocas horas antes en cercanías de la cancha de Platense, situada muy cerca del barrio Mitre", dijo un investigador judicial.

Ahora los pesquisas tratan de determinar cómo llegó el sospechoso hasta el hospital Pirovano.

El acusado que fue detenido en Quilmes, cerca de donde dejaron abandonado el automóvil, sería hijo de la persona que está internada y con custodia policial en el hospital Pirovano, según agregaron las fuentes consultadas.

El homicidio del suboficial Vicaria es investigado por el fiscal Andrés Nieva Woodgate, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 3 del Departamento Judicial Quilmes.

CRONOLOGÍA DE LOS ATAQUES

Policías asesinados en 2013

23 de enero
Leonardo Damián Pérez
Este teniente de la policía bonaerense, de 31 años, fue asesinado cuando intentó defender a una mujer en un asalto en Zárate

27 de febrero
Gustavo Galeano
Lo mataron en Castelar, cuando intentó impedir una entradera contra una vecina de la diputada nacional Juliana Di Tullio

5 de marzo
Leandro Walter Olmedo
Tenía 40 años y se desempeñaba en la policía de Santa Fe. Lo mataron en Guernica, donde fue a visitar a un familiar

21 de marzo
Marcelo Vicaria
Este suboficial, de 40 años, fue asesinado de dos balazos en un asalto contra una estación de servicio en Quilmes

DETENIDOS POR EL HOMICIDIO DE UN UNIFORMADO

La policía detuvo en las últimas horas a tres sospechosos, de entre 19 y 20 años, acusados de participar en los homicidios de un policía en Luis Guillón y de un vecino de Ingeniero Budge. Los imputados fueron apresados en la localidad de Villa Transradio. Fuentes policiales explicaron que a los imputados la Justicia les adjudicó los asesinatos del policía bonaerense Mauricio Paruchevsky, ocurrido el 31 de octubre pasado, y de Raúl Reinoso, a quien mataron para robarle la moto.

Paruchevsky había sido asesinado de tres balazos cuando intentó detener a dos delincuentes que habían asaltado un quiosco, y murió 17 días después en el hospital en el que estaba internado. Mientras que Reinoso fue asesinado el 29 de noviembre pasado en Ingeniero Budge tras resistirse al robo de su moto. Además, se investiga la participación de los delincuentes en otros asaltos ocurridos en el sur del conurbano.


sábado, 23 de marzo de 2013

“DÍA DE LA MEMORIA”

MAURICIO ORTIN

Para las efemérides argentinas se ha elegido este día como el “Día de la Memoria”, y la memoria de un país que se respete a sí mismo debe ser memoria de todo y no de una parte. Por más que no nos guste, debemos asumir nuestro pasado sin beneficio de inventario.


Tergiversar, ocultar u omitir los hechos o parte de ellos sería, justamente, traicionar, en el “Día de la Memoria”, la memoria de los argentinos. Un país maduro que pretenda superar su pasado trágico debe, primero, conocerlo.

¿Qué sentido tiene entonces, para la sociedad argentina, recordar hoy ese 24 de marzo de 1976? En mi opinión, este acto que se celebra hoy tendría sentido si lo que se busca es conocer la verdad desnuda para no repetir la fracasada, dolorosa y sangrienta experiencia que vivimos los argentinos en la década del 70. Digo década del 70 y no 24 de marzo de 1976, o a partir del 24 de marzo, porque esta última fecha más que aclarar, oscurece, si es que no hacemos una vista panorámica de lo que sucedió alrededor de ese día.


El asesinato político, la tortura, el secuestro extorsivo, la desaparición de personas, el robo, el terrorismo de Estado, no comenzaron de repente en la mañana del 24. El día 23, el 22 y los días y los meses y por lo menos los cuatro años anteriores, el país se encontraba preso de bandas armadas que resolvían sus cuestiones políticas a balazo limpio y asesinaban al que se interponía entre ellos y el poder. Es un deber urgente decir la verdad a nuestros alumnos. Y la verdad es que no empezó un 24 de marzo ni fueron los militares los únicos responsables de esa década luctuosa. Fueron también, lamentablemente, los civiles, los que integraron la Triple A, haciendo terrorismo desde el Estado, y las bandas terroristas de la izquierda. La noche empezó antes del 24 de marzo de 1976. Los gobiernos constitucionales de los presidentes Cámpora, Lastiri, Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón formaron parte de ella. También debemos decir que víctimas y victimarios hubo en los dos lados. Algunos que murieron en su ley, matando. Otros, en cambio, fueron mutilados de la sociedad por su humanismo insobornable. El gobernador Miguel Ragone es uno de estos últimos que quedaría fuera del homenaje del “Día de la Memoria” por haber sido desaparecido antes del golpe de estado del 24 de marzo de 1976. El, otros como él y no los que murieron asesinando compatriotas debieran ser los ilustres recordados.


La “memoria” sesgada, incompleta, parcial, que oculta la verdadera historia, será memoria pero “memoria mutilada”.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.