miércoles, 29 de marzo de 2017

PATRIOTAS DE MANCHALÁ

















Recientemente se inauguró en Salta capital el Museo del General Martín Miguel de Güemes, con la presencia del presidente Macri y del gobernador Urtubey. Güemes, militar y gaucho, murió en batalla defendiendo la libertad luego de rechazar rendirse a cambio de médicos y títulos nobiliarios ofrecidos por los realistas. En 2013 derribaron en Salta el Monumento al Combate de Manchalá. Aquellos soldados que defendieron la Constitución y la libertad argentina del terrorismo marxista internacional en los 70, estando rodeados por guerrilleros del ERP -que los superaban en proporción de 10 a 1-, tampoco levantaron la bandera blanca ante el ofrecimiento erpiano. La destrucción del monumento que recordaba la gesta se hizo con el cómplice silencio de Urtubey y de Isa, entonces intendente. Esos patriotas hoy todavía esperan un desagravio. ¿Será que los políticos honran o calumnian próceres según conveniencias del momento?

"Combatieron con gloria, por la libertad y el honor argentino, el 28 de mayo de 1975."

David San Román
DNI 36.346.156


lunes, 27 de marzo de 2017

¿DEFENDER QUE?


¿Defender que?, ¿la democracia?, ¡por favor!, ahora todos quieren defender la democracia  pero se niegan a aceptar que si hoy hay democracia, no es porque Alfonsín la trajo, es porque en los setenta hubo militares, policías y gendarmes que se jugaron el cuero peleando contra la subversión, los mismos que hoy, ante el silencio de la mayoría de ustedes, están presos. ¿Qué vamos a defender?, si de puro miedosos no queremos aceptar que el viernes pasado se homenajeó a terroristas que pensaban hacer un estado totalitario sobre los cadáveres de 1.000.000 de argentinos.

Hubieran salido antes, cuando los que usufructuaron la democracia -y me refiero a radicales, peronistas, etc.- fomentaban que desde la escuela, desde la universidad, y desde la “prensa correcta” se hablara de estos terroristas como si fueran los ángeles custodios de nuestra Patria y se denostara a las Fuerzas Armadas como demonios sedientos de sangre. Nadie alzó la voz cuando un ignorante, como todos los presidentes que la Argentina ha tenido desde Arturo Frondizi, fuera denominado, por los mismos que hoy se preocupan por lo que le pueda suceder al país, “padre de la democracia” y montara un esperpento jurídico que le abrió las puertas a la venganza que vino después.

La democracia no es solo votar cada dos años; la democracia, para que sea efectiva debe significar un compromiso con todas las instituciones que hacen a un país, pero la mayoría de los que hoy llaman a marchas en defensa de la democracia -que por el día y la hora parecen organizadas por el kirchnerismo- se callaron cuando se prostituía la justicia, cuando con el cuento de que se destinaba el 6% del PBI a la educación contemplaron, “tolerantes”, la destrucción más feroz que en la Argentina se hizo de la escuela pública, y permanecieron en vergonzoso silencio -en una década donde el dinero entró a raudales- mientras morían, desnutridos, seis chicos por día; y cuando una desquiciada dijo “que iban por todo” siguieron en silencio. Es ahí donde se debería haber salido a defender a la democracia, pero reconózcanlo, había miedo, demasiado miedo como para animarse a algo.

Lamentablemente es así, defender la democracia hubiera debido hacerse antes, no ahora cuando la historia y no la memoria les hace caer la venda con que se cubrían los ojos, ¿o no vieron desfilar el viernes a los de “la campora” casi regimentados, tal como los “montos” desfilaban en los setenta?, y todavía hoy hay periodistas -por la plata baila el mono y por el miedo el oso- y una multitud de biempensantes que le cree a la “abuela” Carlotto cuando dice que hay que dejarlo terminar a Macri y juega al “policía bueno y policía malo” con la otra vieja que al menos dice las burradas que se le ocurren sin disimulo alguno.


Pensemos fríamente, argentinos “biempensantes”, ustedes que creyeron que iban a "acabar con el curro de los derechos humanos" y ven que hoy los que desde siempre manejaron el "curro" son los mismos que en los últimos días se han dedicado a la gimnasia revolucionaria haciendo marchas “docentes”, piquetes que pararon una ciudad, homenajes multitudinarios a delincuentes como pasos previos a hacerse con el poder. ¿Que les quieren oponer?, ¿algunos grupos golpeando cacerolas? Ellos -a los que nunca les interesó la democracia, ellos, a los que ustedes apoyaron cuando les contaban el cuento del salvajismo de las Fuerzas Armadas- lo han dicho, van por todo. Ustedes sigan votando, mientras puedan, sigan hablando, mientras los dejen, que los tipos que una vez los defendieron, hoy se mueren de viejos en los penales federales.

Jose Luis Milia

30.000 DESAPARECIDOS. LA MENTIRA ERIGIDA EN LEY

26/03/17
Por Mauricio Ortín

El Senado bonaerense transformó en ley la iniciativa kirchnerista originada en diputados que deja establecido como inamovible que el número de los desaparecidos en el gobierno de facto, iniciado el 24 de marzo de 1976, es de 30.000. Al parecer los legisladores que aprobaron la ley creen que las mayorías simple que obtuvieron en las votaciones respectivas poseen el poder suficiente para cambiar la realidad. A su vez, el informe del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, sostiene que el número de desaparecidos durante la última dictadura fue de 6.348 (662 casos ocurrieron durante el gobierno de Isabel Perón), Luego, la diferencia entre la cifra de la legislatura, que ya es ley provincial, y la oficial del Ministerio de la Nación es casi de un 80% ¿Acaso se trata de un error? Para nada. Treinta y cinco años de gobiernos constitucionales fueron más que suficientes para que familiares o allegados de personas desaparecidas hayan denunciado esa situación en los organismos correspondientes estatales y no estatales. Que son 30.000 no es un error sino una burda y cochina mentira. Mentira que Bonafini y Carlotto esgrimen con cinismo impune contra la montaña de evidencias que la refutan y mentira con la que los legisladores bonaerenses envilecen la política. No existe un solo fundamento en los considerandos de la ley que avale la cifra de 30.000.

Apenas y como si se tratara de una gran verdad una cita, que a los efectos nada agrega, de la carta abierta del terrorista-homicida Rodolfo Walsh. Si Buenos Aires fuera provincia de verdad y no de mentira y si este país no fuera bananero, la sola presentación del mendaz y evidente proyecto de ley hubiera desencadenado sobre su autor, el legislador kirchnerista Darío Díaz Pérez, el correspondiente juicio político y destitución. Como es obvio sucedió lo contario. Ni el sindicalista opositor Baradel, ni el ministro de Educación, Esteban Bullrich, ni los becarios del CONICET, ni obispo alguno de la Conferencia Episcopal Argentina, ni Carrió, Lanata, Leuco o Nelson Castro se pronunciaron en contra de semejante atentado a la verdad. Son COM-PLI-CES.

Tampoco, la gobernadora Vidal acusó recibo. Ahora tiene la obligación de vetar la patraña convertida en ley so pena de convertirse en encubridora del delito de envenenar a los niños vía los textos escolares. De no suceder tal cosa estamos en el horno. La posibilidad de que, de oficio, algún fiscal se ocupe de denunciar a los legisladores ante la justicia es más que remota si tenemos en cuenta que la gran mayoría de ellos repite la mentira de los 30.000 en los juicios de lesa humanidad.


Usar el poder del Estado, aventando el odio hacia al colectivo de las FF.AA. instalando, por ley, 24.000 crímenes que jamás sucedieron bien podría encuadrarse tranquilamente en la figura de crimen de lesa humanidad. El cual no prescribe y por él que, si llegamos a recuperar al país de la decadencia en que está sumido, los corruptos y los pusilánimes tendrán que rendir cuentas de su traición.

DIA DE LA MEMORIA


A propósito de la reivindicación de la lucha armada de los años 70, expresada por numerosas voces en los Actos por el Día de la Memoria en el día de ayer, debemos reflexionar acerca de la gravedad de tales expresiones y sus posibles consecuencias hacia el futuro. Queda en evidencia que muchos argentinos no han asimilado las enseñanzas de esa trágica etapa de nuestra historia que no debería volver a repetirse. A la vez es una severa advertencia para las Instituciones de la República, ya que por razones obvias, esta vez ya no estarán las Fuerzas Armadas  disponibles para enfrentar como entonces, al flagelo que ensangrentó al País.

Juan Miguel Giuliano
General (R)
DNI 4.866.846
Presidente del Foro de Generales Retirados

¿QUÉ ES LO QUE SE HOMENAJEÓ, EN REALIDAD…?

Silvia Ibarzábal


Entrevista con Silvia Ibarzábal, hija de una víctima del terrorismo. Y también del “relato”, como muchos argentinos

26 Marzo, 2017

A horas de haberse conmemorado el 24 de Marzo. ¿Qué es lo que se homenajeó, en realidad…?

Difícil respuesta es la que merece el título de la presente nota, y no porque se desconozca, sino porque los interesados en generar confusión, para eludir la prisión y auto justificarse de sus crímenes, lograron esos propósitos a través de tanto engaño, y durante tanto tiempo.

Pero también para que no se les reclamen las importantes indemnizaciones que lograron cobrar. Dineros de todos los argentinos.

Ninguno de ellos dirá -no lo quieren reconocer-, que la Argentina sufrió un ataque terrorista promovido por Estados extranjeros, y también local, como lo fue la Provincia de Buenos Aires, en pleno Gobierno constitucional, elegido libremente por el pueblo.

También ocultarán que hubo un clamor, de parte de la enorme mayoría de la población, pidiendo ser defendida de los horrendos e injustificados crímenes por parte de quienes luego los argentinos vinieron a enterarse que habían sido “jóvenes idealistas”, quienes además fueron llevados a la muerte por sus promotores, mientras estos disfrutaban de confortables y seguros destinos en el extranjero.

A Silvia Ibarzábal le publicó recientemente una Carta de Lectores, el Diario LA NACIÓN, y ENFOQUES POSITIVOS tomó la posta en la intención de ampliar los dichos de quien fuera una de las muchísimas víctimas que provocaron quienes iniciaron una guerra en la Argentina.

A continuación, las respuestas que da al Portal, la aludida víctima:

P: En su Carta a LA NACIÓN fue usted muy precisa en cuanto a la presentación de los hechos que la motivaron a escribirla. ¿Puede darnos algunos detalles que allí no expuso, acerca de los graves hechos que terminaron con el asesinato de su padre, a manos de los terroristas de los años setenta en la Argentina?:

R: “Mi papá, el Coronel Jorge R. Ibarzábal, era Jefe de la Unidad Militar más poderosa en el país la que fue atacada por la organización armada Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) a fin de llevarse todo el armamento que allí se encontraba.

Esto fue durante el Gobierno constitucional del General Juan Domingo Perón, en Enero de 1974. Mes en dónde la mayoría del personal se encuentra licenciado o de pase.

El ataque lo realizaron 230 efectivos aproximadamente, 80 de los cuales no ingresan para dar apoyo desde afuera.

Es un caso emblemático ya que provoca el discurso más fuerte de Perón en donde los llama “reducido número de psicópatas al que hay que ir exterminando uno a uno por el bien de la República”.

El ataque fue brutal, fue sangriento, puedo recordarlo perfectamente ya que era una adolescente y vivíamos en frente al Cuartel. Mataron un soldado para ingresar, luego al Jefe del Regimiento, el Coronel Camilo Gay, más tarde a su señora esposa delante de sus hijos, dejando una gran cantidad de heridos y llevándose secuestrado a mi papá. Lo tienen secuestrado 300 días exactos para luego asesinarlo.
Quiero destacar que su asesino, se encuentra homenajeado en el Parque de la Memoria al igual que tantos otros que atacaron la República”.

P: Resulta llamativo el primer párrafo de la carta aludida, el que dice: “Curioso país éste en donde la memoria reemplaza a la historia …”. Sería importante que explique el sentido que quiso darle a esa frase…

R: “La memoria es muy subjetiva y particularmente en el caso de la Argentina se utilizó con fines ideológicos. Los Organismos de DDHH (que son de izquierda) fueron muy activos durante todos estos años. Nosotros,… los otros, llevamos en cambio un luto silencioso.

Puedo decir que el pasado, martillado con vehemencia una y otra vez por la dirigencia política oficial durante la última década, sigue marcando el compás que anima el presente de los argentinos.

Se falsifica la realidad de lo acontecido y se parcializa la visión de los hechos. Lejos de curar las heridas violentan el orden jurídico y la verdad.

Esto se da con el advenimiento de la democracia, es decir más de 30 años, construyendo una memoria acomodaticia y sesgada. Lo que incide en las generaciones más jóvenes acerca de nuestra historia real y completa.

A esto le llamo memoria que no es historia, que no es verdad.

En la Argentina de hoy existe una falsa memoria, todavía se escuchan voces que no se encuentran.

Es hora de reconocer que nadie es dueño de la verdad completa, que cada uno tiene un pedazo”.

P: Nadie podría cuestionarle su deseo de “… mirar hacia adelante… trabajando por la necesaria concordia política…”. Pese a que también usted dice que “no hay que olvidar lo que pasó”. ¿No cree que algún lector que prefiera eludir los compromisos cívicos y patriotas, quiera quedarse sólo con la comodidad “de mirar hacia adelante”, y con ello dejar de lado una imprescindible exigencia de reparación y reconocimiento del daño cometido por parte de quienes iniciaron la guerra, absolutamente ilegítima, y obviamente también ilegal…?

R: “Es cierto, el poco espacio con que cuentan los Medios hace que uno no pueda explayarse. No fue mi intención expresar que los argentinos tendríamos que mirar para otro lado, al contrario. Creo que todos los sectores tendrían que hacer una autocrítica, no solo los combatientes. También la Iglesia, sindicatos, empresarios, medios de comunicación etcétera. Sería una forma de ir transitando hacia la concordia política, hacerse cargo de lo sucedido desde el lugar que a cada uno le tocó vivir.

Luego, nuestros muertos deberían ocupar el lugar en la historia que les corresponde. Eso para mí es una justa y exacta reparación, claro está que habría que comenzar por la educación y manuales de lectura desde la primaria.

Muchas cosas hay por hacer y serían muy reparadoras”.

P: Desde San Agustín hasta nuestros días, y aún desde mucho antes, se dice que no hay paz sin una justicia previa. ¿Podríamos pedirles a tantas víctimas de los horrores de esa guerra, que no esperen la justicia y que se conformen con la interesada “solución” que la Política le ha dado a este emblemático caso?:

R: “Creo que la Política no ha dado ninguna solución a ningún caso de los muertos por el terrorismo subversivo. Muy por el contrario, ha reabierto las heridas. En lo personal, opino que los argentinos nunca nos vamos a reconciliar… corrió mucha sangre, quedó mucho dolor pero también creo que podríamos reparar nuestro espíritu.

Después de una guerra, civil o internacional, los grandes países curan rápidamente las heridas para afrontar un futuro superado por las diferencias del pasado. Concordia y verdad no son algo mágico que se da de inmediato, es todo un proceso y es necesario para un país con una historia reciente, hacer el esfuerzo de comenzar a transitar”.


sábado, 25 de marzo de 2017

RECONCILIACIÓN


El lunes pasado estaba volviendo en colectivo de la Facultad de Ingeniería (UBA) cuando vi un cartel en la calle. Era una invitación a la marcha por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en conmemoración de los desaparecidos de la última dictadura militar, realizada ayer. Una frase de este cartel me llamó la atención: "No a la reconciliación". Lo primero que pensé es lo fuerte de esta frase. Alguien que no se reconcilia es alguien que tiene rencor, y alguien con rencor no puede hacer el bien. Nunca. En segundo lugar pensé en la ridiculez de la frase. ¿No a la reconciliación con quién? ¿Las fuerzas armadas? O sea que la Argentina está condenada a subsistir sin defensa, con un organismo (básico en una república) totalmente en ruinas. ¿O se refiere a la reconciliación con los que encabezaron la dictadura? La mayoría están muertos.

Este cartel es una invitación al odio, al enfrentamiento. ¿De verdad necesitamos eso en una sociedad que ya está dividida en casi todos los aspectos, desde el fútbol hasta la política? Me pregunto cuándo nos vamos a dar cuenta de que si queremos que nuestro país sane y crezca, necesitamos eso mismo que se rechaza en el cartel: la reconciliación.

Matías Marcó del Pont
DNI 40.649.246


CON PANTALONES LARGOS


"El peor enemigo de un gobierno corrupto es un pueblo culto".

El sábado 1° de abril, a las 18:00 horas, ha sido convocada la ciudadanía para expresar, en todas las plazas del país, su innegociable decisión de vivir en democracia. Se pide que los asistentes no lleven banderas partidarias, para demostrar que no se trata de dar apoyo a fuerza política alguna, sino de rechazar todos los movimientos destituyentes -el llamado "club del helicóptero"- que hoy pretenden expulsar al circunstancial ocupante de la Casa de Gobierno para regresar al país que sueñan seguir depredando impunemente.

Las usinas kirchneristas llevan semanas enviando por las redes sociales mensajes contradictorios para impedir esta marcha, y muchos tilingos la criticaron por haber sido fijada para un sábado, cuando muchos salen de la ciudad; por eso digo que, si usted no está dispuesto a entregar una tarde, o unas horas, para defender pacíficamente nuestro sistema de vida, no merece disfrutarlo. Piense sólo que le está dejando el monopolio del espacio público a quienes quieren terminar con él y, si logran su propósito, usted será responsable; aquí no hay opciones, seremos Argentina libre o Venezuela esclavizada, saqueada, hambreada.

En estos días, de la mano de Baradel y otros impresentables como él, el kirchnerismo puso finalmente en claro cuáles son sus prioridades: por la vía subversiva tratar de evitar el futuro carcelario que ya respira en la nuca de su jefa espiritual, y mantener en la pobreza a su triste clientela, formada por quienes son obligados a seguir en la ignorancia por la desastrosa educación pública que se les imparte.

Los gobiernos provinciales, con sus ofertas de "cláusulas gatillo" en caso de incremento de la inflación y de premios por "presentismo", dejó a los gremios docentes sin argumentos válidos, y la insistencia en la necesidad de una paritaria nacional, cuando la Nación no tiene una sola escuela ni un maestro a su cargo, desnudó la verdadera sinrazón política de las huelgas salvajes, que prometen continuar. Por su parte, María Eugenia Vidal se ha mantenido firme frente a la extorsión, justificando las encuestas que la señalan como la figura política mejor valorada del país.

Después de la divulgación de la última estadística de la pésima situación en que se encuentra el aprendizaje de los chicos en la Argentina, creo que sobran las pruebas de lo dicho, reafirmado por la resistencia a la evaluación de los propios docentes, que siguen enseñando con formas y contenidos del siglo XIX cuando el mundo entero ya ha entrado en una nueva revolución tecnológica que, como fue la industrial en su momento, está cambiando el futuro de la humanidad.

En la marcha que concretaron el martes, también quedó en claro cómo se aumenta artificialmente el número de manifestantes, cuando un video "viralizado" mostró que se repartían guardapolvos blancos a reconocidos piqueteros para disfrazarlos de genuinos maestros; también fueron difundidas muchas denuncias que hablan del sistema para reclutar a gente muy humilde, mediante el pago de una suma fija mensual para retribuir la presencia habitual en los cortes de calles y avenidas; el dinero que financia todo ese disparate es el mismo que entrega el Estado a las organizaciones y municipios, sin controlar cómo lo utilizan. 

Ante al desmadre cotidiano que impide a los porteños concurrir a trabajar y regresar después de hacerlo, por la permanente ocupación del espacio común que protagonizan quienes obedecen las directivas que llegan desde el Calafate, finalmente el Gobierno se puso los pantalones largos. Después de haber cedido mucho frente a la agresividad de quienes pretenden derribarlo, Macri modificó el tono en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Ese cambio fue reafirmado esta semana por Marcos Peña en su presentación habitual sobre la marcha del país.

El Jefe de Gabinete no trepidó en responder con justificada furia cuando Axel Kiciloff, responsable de los mayores desastres ordenados por Cristina contra la economía del país, dijo que el Gobierno navegaba sin instrumentos; ponderó la metáfora y lo acusó de haberlos destruido, como fue el caso del INDEC; acto seguido, y con la misma vehemencia, exigió a los ex-funcionarios y legisladores K que se hicieran cargo, de una buena vez, de las nefastas consecuencias que dejaron sus más de doce años en el poder.

Cambiemos, de ese modo, ha comenzado a reconciliarse con su base electoral, que lleva meses reclamando que abandone esa postura tan zen que lo hizo olvidar un consejo del propio peronismo ("a nosotros hay que cobrarnos al contado y pagarnos en cuotas") y ceder a las permanentes presiones de quienes usan nuestro dinero para sus acciones destituyentes. Hizo bien, ya que la tolerancia hacia los abusos que todos los días se realizan sobre la libertad para circular no le aportaba en ningún caso la adhesión de los responsables, mientras desilusionaba precisamente a quienes lo votaron pretendiendo un cambio profundo en las costumbres y hábitos sociales.

Vale recordar una reflexión de Fernando Henrique Cardoso, ex Presidente de Brasil: "Leyendo los diarios y revistas, mirando la televisión, conversando en los bares y paradas de colectivos, en las antesalas de ministerios, en los corredores del Congreso y aún del gobierno, se espera, se ruega a veces, por un acto, un gesto heroico, en fin, cualquier cosa que solucione en seguida las aflicciones del pueblo, o los intereses de algún grupo. Estos últimos tal vez puedan ser atendidos en un momento. Los intereses de todo un pueblo, no. Dependen de la acción continuada que cambie prácticas, mentalidades, estructuras".

Es cierto que la economía deja mucho que desear todavía, en especial para los más humildes, pero sólo podrá mejorar cuando lleguen las indispensables inversiones de propios y ajenos y el país comience nuevamente a crecer. Y esto sólo se verá cuando podamos ofrecer al mundo un lugar en el que la Justicia desempeña su rol con independencia, con seriedad y con rapidez; cuando exhibamos un territorio con paz social, con respeto por la ley, la palabra y los contratos, y con reglas claras y precisas que no son modificadas abruptamente. Todo, además, sumado a una sociedad educada y culta, como la que tuvimos cuando Sarmiento logró terminar, en pocas décadas, con el analfabetismo; esa enfermedad social que, como inexplicables suicidas, hemos permitido que nos ataque nuevamente, de la mano de las políticas populistas y clientelistas de los últimos setenta años.

Ayer, las ex-entidades de derechos humanos (Bonafini reconoció que las Madres son una organización política), la izquierda trotskista y todos los kirchneristas celebraron el 24 de marzo en con una nueva "misa" de memoria tuerta, negándose a aceptar la verdad histórica. En este tema también sería altamente positivo que el Gobierno cambiara; una forma de hacerlo, sin necesidad de alterar su discurso políticamente correcto, sería convocar a un plebiscito, como lo hizo Uruguay, para que la sociedad toda sea quien decida, democráticamente, si quiere recuperar la concordia y terminar con la inicua persecución a los ancianos soldados que rescataron a la Patria de las fauces del marxismo cubano y hoy siguen muriendo en las mazmorras de toda la Argentina.

Bs.As., 25 Mar 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado