domingo, 6 de agosto de 2017

TERRATENIENTES LATINOAMERICANOS DEL SIGLO XXI


La vergonzosa prueba de incapacidad política demostrada por algunos legisladores vernáculos quedará en la historia de las grandes infamias argentinas.

Vociferan un socialismo y/o comunismo de cotillón, auto-definiéndose como humildes justicieros que no trepidan en correr en favor de los desposeídos y blandiendo al mismo tiempo su lanza y escudo para enfrentar a las “empresas despiadadas que explotan al ciudadano”.


Pero llegado el momento –su gran oportunidad– de hacer justicia, olvidaron sus proclamas idealistas y sin ponerse  colorados, en absoluto silencio, carentes de argumentos, cubrieron con un manto de inmunidad al mayor corrupto de la historia patria, al gestor y gerente de la banda de ladrones que se aposentó en la República para robar y llegar, en apenas poco más de una década, a convertirse en el grupo de multimillonarios criminales saqueadores del erario que más daño causó, justamente, a las clases humildes… el vergonzoso aumento de la pobreza, de las villas de emergencia, de la desocupación, del cierre de empresas, del retiro de inversiones, de la crisis fabril y agro ganadera, entre otras, son el sello que identifica al régimen kirchnerista, sin olvidar que viuda e hijos de NK y sus funcionarios de confianza son incapaces de justificar las obscenas fortunas acumuladas mediante exacciones al erario y demás defraudaciones.

Cumplida la orden, logrado el objetivo de evitar consecuencias al ladrón mayor del reino, con la cabeza gacha y en silencio, abandonaron el recinto…


Los ciudadanos habíamos abrigado esperanzas cuando un fiscal, con pruebas contundentes, pidió  el desafuero y la prisión para el Arq. De Vido, pero surgió de las sombras un juez berreta y corrupto, quien sin fundar su fallo rechazó el requerimiento. Y cuando la salud de la República quedó en manos del Congreso de la Nación…. Ahí estuvieron “los representantes de los humildes” para cubrir al ladrón e impedir que se haga justicia.

María Gabriela Chavez (a) Maby

Resultó patética la actitud de estos representantes del socialismo latinoamericano, admiradores de los regímenes Castrista y Chavista, países donde no hace falta detallar la crisis que sufren los más humildes, mientras que el extinto Arcángel revolucionario Fidel Castro llegó a ser más rico que muchos reyes y con una fortuna similar a la de algunos sultanes, ocupando el séptimo lugar entre los mandatarios más acaudalados del mundo y la hija del difunto revolucionario socialista bolivariano Hugo Chávez, es la mujer más rica de Venezuela con más de 4.000 millones de dólares desparramados en cuentas de Andorra y…. ¡Estados Unidos! (¿Guarda sus “ahorros” en el Imperio del mal? ¿Qué diría su padre si lo supiese?).

Ignoro si, como algunos aseguran, luego de octubre cambiarán las proporciones y mayorías en el Congreso impidiendo un nuevo “salvataje” de De Vido, de todo corazón deseo que así fuere y poder finalmente llevar a prisión a tantos ladrones de las ilusiones y esperanzas de los argentinos… y que devuelvan lo robado.


Estos son los gobernadores que ayudaron a Julio De Vido

Finalmente a todas estas mascaritas que se disfrazan de “socialistas” les recomiendo que vayan dejando de lado su hipócrita conducta y se dediquen a cumplir con la honrosa –aunque inmerecida– misión que sus votantes les han encomendado.

Juan Manuel Otero

sábado, 5 de agosto de 2017

RUMBO


En una carta sobre Venezuela, un lector agradece la llegada de Cambiemos, que torció el rumbo, pero los argentinos deberíamos agradecer a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad, que muchos antes perdieron su vida -y a los que, con más de 80 años, están en prisión injustamente-, sólo por haber enfrentado al terrorismo y a la guerrilla en los sangrientos años 70, tal vez con excesos, DESGRACIADAMENTE, como en toda guerra. 

Fueron ellos quienes impidieron que nuestro país se convirtiera en una dictadura marxista como las de Venezuela, Cuba o Corea del Norte, desde las cuales retornar a la democracia es prácticamente imposible...

Alberto José Fortin
DNI 7.608.868


LA HIPOCRESÍA DE LA IZQUIERDA FRENTE A LA TRAGEDIA VENEZOLANA

Para el progresismo argentino queda mal criticar a Maduro. Así de leve. No sería bien visto.


Por Jorge Lanata

Para la mayoría de la izquierda la democracia ha sido, en el mejor de los casos, un atajo cínico hacia el poder. En nuestra propia historia el argumento de ejercer el derecho contra la opresión fue falaz: combatió gobiernos democráticos como el de Perón y Cámpora, se organizó con grados militares e intentó desarrollar una guerra que, a poco de empezar, quedó sepultada por una represión militar enloquecida. Hacia adentro, la organización de las sectas poco tuvo que ver con la libertad de pensamiento: se persiguió la homosexualidad, se castigaba con cárcel del pueblo los “deslices” conyugales y se fusiló tropa propia y ajena cuando lo consideraron necesario. La contradicción señalada por Camus entre justicia y libertad como términos antagónicos se volvió cada vez mas cruel: ¿Es necesario que para comer haya que dejar de pensar?.

A lo largo del Siglo XX la izquierda se enamoró del populismo aunque en muchos casos fue perseguida por esos mismos gobiernos. En otros, esa admiración enferma los llevó a tratar de coparlos desde dentro: los montoneros queriendo enseñarle el peronismo a Perón. Como aquel viejo chiste que remataba “una cosa es la joda y otra es el laburo”: no hay conductas malas en sí, depende quien las sostenga. Hay, para la izquierda, muertes buenas y muertes malas. Y hay también disparadores que justifican la acción.

La intención justifica la acción: se vive en un estado de guerra preventiva en el que lo que la izquierda supone como intención del otro (aún no materializada) alcanza para lanzar la primera piedra. No importa que el otro lo haya hecho: importa que estemos convencidos de que quiere hacerlo.

Los sucesos de Venezuela han vuelto a poner sobre el tapete esta enfermedad: para el progresismo argentino queda mal criticar a Maduro. Así de leve. No sería bien visto en las fiestas.

Para Daniel Filmus, por ejemplo, el centenar de muertos en Caracas es comparable con “la represión del gobierno de Macri”, y a las escenas de Pepsi Co, donde solo hubo heridos uniformados y cuatro detenidos que ni siqiuiera eran del gremio que protestaba. Luis D’Elía, Ariel Basteiro, ATE, la CTA, Nuevo Encuentro y otros adhieren a las muertes sin chistar. Atilio Boron también provoca vergüenza ajena: le pidió a Maduro que “aplastara” a la oposición con el ejército. La crítica literaria Beatriz Sarlo intenta ser más elegante -aunque no lo logra- y le aclara a los Leuco que nunca fue peronista, confiesa que era maoísta (y que a la vez, ignoraba lo que sucedía en China. ¿Se referirá a los millones de muertos entre 1966 y 1976 en la Revolución Cultural?). Frente a la repregunta “¿Lo de Maduro es una dictadura?” Sarlo dice: ---Quizás es un problema técnico. Sí,es probable que uno pueda decirlo.

¿Más de ciento cincuenta mil exiliados venezolanos en Colombia, más de cien muertos y miles de exiliados económicos y políticos en la región son un problema técnico?

Los organismos internacionales divagan en zonas parecidas: discuten pronunciamientos inútiles, himnos vacíos que les permitan seguir viviendo en sus oficinas de lujo. En diálogo con Pablo Rossi el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti explicó parte de esa conducta a la izquierda de su país: “Acá en Uruguay la mitad del Frente Amplio no es demócrata, cree en la lucha de clases, cree en un marxismo de otros tiempos. Muy curioso, porque actúa dentro de los cánones tradicionales liberales. Pero ellos siguen opinando como si estuviesen en Rusia en 1917”.

El jueves Loris Zanatta, catedrático de la Universidad de Bolonia, observaba con lucidez el tema y realizó la pregunta exacta. El examen que el caso de Venezuela le plantea a la izquierda universal, pero latinoamericana principalmente, es: ¿Ustedes son verdaderamente democráticos o lo son cuando les conviene?


¡IREMOS POR MÁS!


"La sangre no nos condena a ser ni creer nada
pero impone que ciertos asuntos no puedan dejar
de concernirnos"
Lorenzo Silva

El jueves por la tarde miles de ciudadanos nos manifestamos ante el Palacio de Justicia para reclamar a la Corte Suprema, al Consejo de la Magistratura y a los jueces que asumieran ya mismo los roles que la Constitución respectivamente les asigna y que dejen de ser cómplices y encubridores de la corrupción, cuando no socios de la misma. La marcha se vio dificultada no sólo por la demoradas obras en curso, que impidieron el uso de las plazas, sino por un insólito vallado dispuesto, por pedido del siniestro Presidente de nuestro tribunal supremo, que bloqueó prácticamente la calle Talcahuano, entre Tucumán y Lavalle.

Minutos antes de la hora fijada para el comienzo de la ceremonia, llegó desde Comodoro Py la noticia de la confirmación, por parte de la Sala I de la Cámara Federal de la prisión preventiva del eterno contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, y de la ratificación del Juez Claudio Bonadío al frente de la investigación de la causa "Los Sauces", que tan mala sangre genera en doña Cristina y sus hijos. Eduardo Freiler, uno de sus integrantes, el ladrón auténtico, al menos tuvo la ¿decencia? de mantenerse leal al kircherismo votando en minoría en sentido contrario. De todas maneras, y pese a que era previsible, el fallo trajo algún alivio al ánimo de los presentes, una vez más de lamentablente muy alto promedio de edad. ¿Ignoran los jóvenes que lo hacemos por ellos?

La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia se hizo presente e hizo oír su reclamo en pos de justicia para los dos mil militares presos, mantenidos en prisión por un Poder Judicial venal y vengativo que, para lograrlo, ha violado todas las normas constitucionales. Pese a que lo hizo frente a importantes letrados y algún presidente de otras sociedades de abogados, como el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, ninguno de ellos se sumó al clamor; ignoro si lo hicieron por falta de coraje o por verdadera adhesión a la política caníbal que, al respecto, aún mantiene el Poder Ejecutivo, un importante grupo de asesinos togados y, por supuesto, la Procuración General de la Nación, a cargo de la inefable imputada Alejandra ¡Giles! Carbó.

Una prueba más de la morosidad de la Justicia se dio ayer mismo, cuando el Tribunal Oral Federal N° 1 debió absolver por prescripción a otro notorio delincuente, Amado Guitarrita Boudou, en la causa más insignificante de las varias que tiene en curso, la falsificación de los documentos de un auto para estafar a su ex mujer.

Sigo convencido que los inquilinos de Comodoro Py, en general, continuarán olfateando el viento para ver qué novedades traen las elecciones legislativas de octubre y, hasta conocer el resultado de las mismas, seguirán haciendo la plancha. Sin embargo, espero que la multitud que tanto los convirtió blanco de sus duras quejas el jueves los induzca a cambiar de actitud; si no lo hacen, habrá llegado la hora de reclamar su inmediato desplazamiento. Lo haremos cuando, finalmente, el Consejo de la Magistratura se desprenda de uno de sus miembros, el Senador por San Juan, Ruperto Godoy, un verdadero caradura que ni siquiera es abogado.

Para que ningún responsable de la podredumbre judicial se sienta tranquilo, iremos por más. Pronto no sólo repetiremos la del jueves sino que también nos manifestaremos ante el Congreso, el gran aguantadero de corruptos y delincuentes de toda laya, para exigir la modificación de los códigos de procedimiento y la inmediata sanción de las leyes que se necesitan para llevar adelante, con eficiencia y rapidez, las investigaciones sobre las iniquidades cometidas durante tantos años, en especial la ley penal empresaria. Se lo debemos al 30% de nuestros conciudadanos que, después del período en que más dinero ingresó a las arcas públicas en la historia, se debate entre la miseria y la pobreza, carece de agua potable, de cloacas, de vivienda digna, de educación y de salud.

Pero hoy, como a todos los argentinos, el tema que más nos preocupa y debiera ocuparnos es la verdadera tragedia en que el comunismo cubano y chino, el imperialismo ruso, la teocracia iraní, la corrupción y el narcotráfico han sumido a la ensangrentada y hambreada Venezuela. Recordemos que, sólo desde mi nota anterior, han muerto veinte jóvenes más, asesinados por las fuerzas represivas de Nicolás Maduro.

El estruendoso silencio de doña Cristina, que llegó a otorgar la máxima condecoración argentina a este criminal, y de los organismos de falsos derechos humanos locales frente a lo que allí sucede no hace más que confirmar que, para todos ellos, los terroristas Perro Verbitsky y Jorge Taiana incluidos, los genocidas sólo pueden serlo si no pertenecen a su bando ideológico; el último, en delirio, no dudó en igualar las salvajadas de los rojo-rojillos, que matan con real munición a opositores desarmados, con el desalojo judicial de la planta de Pepsico, que dejó quince policías heridos y varios revoltosos resfriados, producto de la mojadura con mangueras en pleno invierno.

No debiera sorprendernos, porque ya pasó con Joseph Stalin, que se permitió asesinar a más de veinte millones de sus compatriotas para sojuzgar definitivamente a su pueblo mientras el mundo miraba para otro lado, y con Fidel Castro y el Che Guevara, fusiladores compulsivos transformados en íconos de las progresías mundiales. Evidentemente,  Néstor Kirchner tuvo razón, cuando el desconcierto de Ramón Puerta llevó a éste a preguntarle por qué se disfrazaba de zurdo; la respuesta fue contundente: "Ramón, la izquierda te da fueros".

El ridículo tirano caribeño terminó el viernes de ponerse a la democracia de sombrero, después de la más que fraudulenta elección del domingo pasado, al poner en posesión de sus cargos a los más de quinientos constituyentes que reformarán el engendro del propio Hugo Chávez para convertir a su país en una dictadura de partido único, como hicieron hace más de sesenta años los gerontes cubanos que aún mantienen esclavizada a la población de la isla. Me pregunto si con Venezuela permitiremos que suceda lo mismo y, dentro de algunas décadas, visitemos el país para ver in situ los logros de tales revoluciones imaginadas.

Tal como sabíamos que ocurriría, los sistemas internacional y regional han demostrado, y lo seguirán haciendo, su total incapacidad para poner fin al drama humanitario que azota a ese país y avergüenza al mundo entero. Por ello, tampoco significará demasiado la exclusión o la suspensión de los bolivarianos que los cancilleres del Mercosur resolverán seguramente hoy en San Pablo; lo mismo sucedió con las demoradas sanciones personales que los Estados Unidos impusieron a los mayores personeros del régimen, acusados de narcotráfico, o con la tibia condena que, muy tardíamente por cierto, expresó S.S. Francisco esta semana respecto a la violación de los derechos humanos más elementales que allí se practica.

Para terminar, reitero: ¡iremos por más!. El que avisa no es traidor.

Bs.As., 5 Ago 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

miércoles, 2 de agosto de 2017

DERECHOS HUMANOS


Primero respaldaron a Julio De Vido, que seguirá en su banca. Después debatirán si a Milagro Sala, con cargos por corrupción, le dan prisión domiciliaria... parece el juego de la oca y retrocedemos 20 casilleros. A Milagro Sala no le corresponde domiciliaria, ni por salud ni por edad (53 años). La CIDH no debería ocuparse de políticos presos, tendría que ocupar su tiempo en los verdaderos presos políticos: militares, gendarmes, policías, jueces, sacerdotes y civiles hoy presos por los mal llamados juicios de "lesa humanidad", mayores de edad (promedio 76 años), enfermos de verdad, sin juicios, sin condena en la mayoría de los casos, en cárceles comunes, con prisiones preventivas que exceden los diez años cuando no deberían pasar más de dos. Lo dice la ley... que por lo visto también es selectiva. Para los presos de "lesa" (verdaderos presos políticos) no hay derechos humanos. Ni "derechos" ni "humanos".

María Guadalupe Jones

martes, 1 de agosto de 2017

NI OLVIDO NI PERDÓN


Por: Jorge Milia

La última sesión del Congreso, la del 26 de julio de 2017, quedará sin dudas, en la historia. No en aquellas páginas que hacen reverdecer el orgullo de ser argentinos y que memoran "los arquetipos y esplendores" que celebraba Borges en uno de sus poemas famosos. Será en esas páginas oscuras que quienes conserven algo de dignidad no querrían haber leído y quienes la hayan perdido se encargarán de ocultar, ignorar, hacer que la intelectualidad militante las impugne… o algo así. De una forma o de otra, en un incierto futuro, aparecerán reiteradamente, acorde también a la consigna del mismo Borges "sólo una cosa no hay, es el olvido".

Somos una generación desgraciada que entre todos los vestidos posibles eligió el de la hipocresía. Nadie explica cómo la conciencia de los argentinos fue ensuciándose de a poco, o de a mucho, pero, peor aún, pugnó por no reconocerlo por negar la culpa y travestirse de víctima de sus propias perfidias.

No hay que ser muy sagaz para reconocer todo esto. Quienes recuerdan al honorable Arturo Humberto Illia, se cuidan –a fuerza de ser políticamente correctos– de recordar que él fue quien dio la orden a la Gendarmería Nacional de terminar con la primera guerrilla del país, en la selva salteña de Orán, donde en 1962 el comandante Segundo (Jorge Masetti) y el capitán Hermes (Hermes Peña Torres) naufragaron entre la naturaleza salvaje y las balas de los gendarmes, no sin antes matar a uno de ellos y a varios obreros de la zona. No es bueno ponerse contra Illia pero ¿cómo aceptar que mandó a reprimir a aquellos primeros jóvenes soñadores e idealistas? Kirchner devolvió los restos de Peña Torres, como si fuera un héroe, al gobierno cubano, y nadie reclamó diciendo que era un delincuente que había atentado contra un gobierno constitucional.

El delirio guerrillero de los setenta encrespó los pelos de la nuca de políticos y gremialistas. Mientras los muchachos se dedicaran al empresariado esos secuestros y asesinatos eran travesuras, pero cuando abrieron el juego comprendieron que les podía tocar un premio de esa quiniela. La situación no podía ser controlada por López Rega y la triple A, así reclamaron que la orden de aniquilación a la guerrilla, dada por Isabelita iniciando el Operativo Independencia, era una muestra de blandura y rogaron por un golpe. No solamente rogaron, lo hicieron posible.

El audio del suspiro de alivio que muchos exhalaron el 24 de marzo fue enorme. Una vez más los militares interrumpían la democracia con el auxilio de los supuestos demócratas, que les agradecerían efusivamente la operación para luego hacerlos responsables. Un elemento inesperado trastocaría la historia: la guerra de Malvinas. El desastre fue grande. La cúpula militar y su inhabilidad política no solo perdió la guerra, perdió la derrota y con ello la capacidad de negociar la salida.

Sepamos que las páginas oscuras de la Historia Argentina no son solo el degüello por la nuca de Marcos Manuel Avellaneda a manos de los federales, ni las diatribas de Sarmiento al enterarse del asesinato del General Ángel Vicente Peñaloza deseándole "que la tierra le sea pesada". Las seguimos escribiendo. Nos indignamos con los militares y sus métodos sangrientos sin los cuales quizá seríamos Cuba pero con muchos más muertos, un millón y medio como prometía la guerrilla. Nos olvidamos de los más de veinte mil que se calcula murieron por distintas razones con el "corralito" y los que nunca podremos precisar por falta de asistencia con las "derivas" de fondos del kirchnerismo. Reclamamos por los desaparecidos de la dictadura pero ignoramos los muchos más desaparecidos en democracia, por las redes de trata, el narcotráfico y el delito en general que en muchos casos, por financiar campañas políticas, han tenido zonas liberadas.

Y ahora carecemos de actitud ante un cuarenta por ciento de los diputados nacionales que consideran factible que un réprobo siga siendo parte de tan "honorable" cuerpo. Un cuerpo solamente es honorable si lo son sus miembros. Lo que nos condena es nuestra naturaleza corruptible y la propensión a la complicidad.

No tendremos ni olvido ni perdón, no por un eslogan miserable de quienes han hecho de los derechos humanos su negocio sino por la conciencia que invariablemente nos acusa, porque si algo de dignidad nos queda, nos podremos ocultar de todo menos de ella.



PARA QUE ESTO NO SUCEDA MAS, 03/08, 18:00 HS. AL PALACIO DE TRIBUNALES

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO… ¿HASTA CUANDO o CUANTOS?


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que lamentablemente el domingo 30 de julio de 2017, falleció el señor Ex Juez Federal Luis Ángel Córdoba, Preso Político en cautiverio.

Consecuentemente, ya son 418 (cuatrocientos dieciocho) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

Debe destacarse que del total de Presos Políticos que han fallecido, 77 (setenta y siete) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de 207 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora. ¡BASTA!

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre