domingo, 3 de junio de 2018

A LA HORA SEÑALADA



"No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave
del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo".
Woody Allen

Los carteles que portaban muchos de quienes concurrieron a protestar al Obelisco ayer y hasta la pantalla gigante colocada ante el monumento repetía: "La Patria está en peligro". Los acorralados (por la Justicia) camioneros, las irredentas CTA, los tristemente famosos "metrodelegados", a un desaforado grupo de kirchneristas y a los izquierdistas de siempre fueron a gritar que enfrentarán al Gobierno en las calles (balas o urnas, al igual que Nicolás Maduro, en Venezuela), y las razones son claras.

Resultó notable la hipocresía de reclamar por los "presos y presas" políticos del Gobierno -ignoro a quiénes se referían- mientras exigían que se pudran en las cárceles dos mil ancianos militares, cuyas prisiones preventivas exceden cualquier máximo legal, o han sido condenados en juicios amañados para satisfacer la necesidad de Néstor Kirchner de encontrarse con la izquierda porque, según él mismo confesó, da fueros.

La convocatoria, por cierto multitudinaria, otra vez fue financiada -en ómnibus, choripanes y algunos pesos- por los intendentes del Conurbano y, quizás, con fondos arriesgados por Cristina y sus enriquecidos cómplices. Están buscando ahora un muerto, ya que fracasaron con Santiago Maldonado y, nuevamente, tendremos que preguntarnos todos si seguiremos con la suicida actitud de cuestionar a las fuerzas de seguridad.

Gritemos todos que la Patria no está en peligro, pero que sí lo estará si vuelve el kirchnerismo al poder, y eso deberemos discutirlo, sólo en las urnas, en octubre del año próximo. Mientras tanto, acompañemos al Gobierno que hemos elegido -inclusive aquéllos que no lo votaron- porque es la única forma en que podremos tener algún futuro. Me refiero a un país ideal, en que todos seamos lo suficientemente civilizados para elegir qué queremos como sociedad y, sobre todo, quién va a pagar por ello.

Tal como era fácil de prever, las protestas de todo tipo transformaron nuestra vida, en especial la de los porteños, en un infierno que sólo acaba de encenderse; a medida que avancen los días y los meses, y tal como anunciaran ellos mismos el 25 de Mayo, saldrán a pelear la calle con más frecuencia. Y recordemos que, entre quienes lo dijeron, estaban los maestros y los bancarios, capaces de infligir los daños mayores a los chicos y al trabajo diario de todos. ¿Seremos capaces de soportarlo o, una vez más, probaremos que la dura madera con que fuimos forjados se ha transformado en un leño podrido y perforado por las termitas?

Los reclamos eran diversos: salarios, despidos, la inexistente apertura de la economía y, en especial, la relación con el FBI y el pedido de auxilio financiero al que tuvo que recurrir el Gobierno. En este último tema viene a cuento un mensaje que inundó las redes sociales: "si usted no está de acuerdo con solicitar esa ayuda, sea coherente y renuncie a todos los subsidios y los planes sociales que recibe".

Porque es esa la verdad. Mauricio Macri intentó convencer a la sociedad que el gradualismo, en mi opinión indispensable, era la única receta que podía utilizarse para paliar la gigantesca crisis que había heredado, a riesgo de desatar un gigantesco conflicto social. No me cansaré de decir que no explicarla en detalle a un país que no la percibía fue el pecado original de Cambiemos, y lo seguirá purgando.

Pero ese gradualismo necesitaba financiación. Ésta no podía surgir de un aumento de impuestos -sí de una ampliación del universo que los tributa- porque ya teníamos la presión fiscal más alta del mundo, ni tampoco del ahorro interno, puesto que los argentinos tienen cerca de trescientas mil millones de dólares fuera, sin vocación de retornar. Entonces, ¿qué fuente quedaba disponible?

Obviamente, la primera y más obvia solución fue salir a pedir en los mercados internacionales de crédito, aunque para ello hubo que asumir tasas de interés altísimas, en razón de nuestra historia de defaulteadores seriales y de la inexistencia de seguridad jurídica. Y ese camino funcionó hasta que Donald Trump comenzó a fortalecer la economía de los Estados Unidos, transformándola en una gran aspiradora universal dinero que obligó a todos los países a devaluar sus monedas.

Y si le sumamos a esa circunstancia, ciertamente predecible, la fenomenal sequía que afectó al campo, con una pérdida de miles de millones de dólares en exportaciones (contra la favorable coyuntura de la que disfrutó Néstor Kirchner), la suba internacional del precio del petróleo (que puede incrementarse en razón de la denuncia del Presidente norteamericano del acuerdo de desnuclearización con Irán, y del aumento de la conflictividad en Medio Oriente), al cual nuestros combustibles están necesariamente atados, y la confirmada incapacidad de domar el potro de la inflación, tenemos el combo perfecto para explicar los problemas que debió afrontar el Gobierno en los últimos días.

La recurrencia al FMI, al cual -mal que les pese a los olvidadizos peronistas de todas las tribus- nunca dejamos de pertenecer, abarata el costo de la deuda que esta administración está obligada a asumir, a riesgo de desatar un problema social aún mayor y de impredecibles consecuencias. Pero, claro, la ayuda que vendrá, impulsada por un inédito apoyo internacional de casi todos los países importantes del mundo, no será simplemente un crédito para que la Argentina vuelva a despilfarrarlo; le será exigido al Gobierno una aceleración en la reducción del gasto que, indudablemente, generará nuevas protestas y conflictos.

El título de esta nota remite a una fantástica película de 1952, protagonizada por Gary Cooper. En ella, un sheriff se ve enfrentado a un criminal al cual puso en la cárcel y que, ya en libertad, regresa al pueblo para vengarse; sus conciudadanos lo dejan solo, y nadie sale a apoyarlo en ese duelo final. Hoy, más allá de las declamaciones favorables de las grandes organizaciones empresariales, cada uno de sus integrantes aprovecha la coyuntura para aumentar los precios e intentar maximizar sus ganancias.

Para controlar a los formadores de precios, el Gobierno no recurre a la pistola, al estilo de Guillermo Moreno, sino a poner en marcha a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, que dormía hace años, para evitar la cartelización de la oferta en sectores claves de la economía. Porque estos días ha quedado claro que muchos sectores continúan practicando esa nefasta forma de hacer negocios. Los afectados, como siempre, se sumarán a los quejosos, olvidando que ese organismo de control existe en todos los países serios del mundo, y ha aplicado multas a los grandes conglomerados (Microsoft, por ejemplo) y los ha obligado a dividir el mercado.

Macri ha tomado, tal vez por imposición de los grandes jugadores de las finanzas internacionales, una medida correcta: designó como coordinador de todos los ministerios vinculados, de un modo u otro, al devenir económico, a Nicolás Dujovne, que ha demostrado tener la cintura necesaria para negociar con ese difícil interlocutor, ahora personificado en Christine Lagarde, al cual se pretende transformar en un comprensivo acreedor.

La virulencia en la calle es -casi- comprensible, porque el desierto que deben atravesar los opositores (y algunos aliados) a Cambiemos es muy duro, sobre todo para aquéllos acostumbrados a las mieles y dineros que el poder conlleva, pero lo es menos cuando de los que creíamos más sensatos del universo tribal del PJ se trata. El miércoles próximo será tratado en el pleno de la Cámara de Senadores -por favor, lector, note que no he dicho "Honorable"- el tema de las tarifas de la energía.

En realidad, ninguno de los más encumbrados representantes del peronismo quiere seriamente que los precios vuelvan a diciembre de 2017, como planteó Sergio Massa, y menos a diciembre de 2015, como pretenden los energúmenos kirchneristas, y sólo buscan que Macri pague el costo político de vetar un adefesio, pero sé cuánto le costará al país la mera discusión del tema: los escasos inversores reales están huyendo en manada.

En fin, hemos festejado un nuevo 25 de Mayo y, aún, seguimos siendo un país. Espero que mis hijos y nietos puedan vivir en algo más: una Nación, es decir, algo mejor que un simple consorcio en el que convivimos sin respetar ninguna ley ni los derechos de nuestro prójimo.

Bs.As., 26 May 18

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

PRESOS POLÍTICOS DE LOS REGÍMENES DE DELINCUENCIA ORGANIZADA


Por Carlos Sánchez Berzain[1]
28 de mayo de 2018

Hay centenas de presos políticos en las Américas. Son víctimas de otra serie de delitos perpetrados, con modelo transnacional, por los gobernantes de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador/Correa y Argentina/Kirchner, para privar de libertad a ciudadanos señalados como "amenaza política", vengarse o sentar precedente de miedo. Los presos políticos del socialismo del siglo XXI son falseados como presos comunes manipulando el sistema de Justicia como medio de persecución y control político aplicando "leyes infames". Los presos políticos son prisioneros de los regímenes de delincuencia organizada transnacional.


Preso político es la "persona física que se mantenga en la cárcel o detenida de otro modo porque sus ideas supongan un desafío o una amenaza para el sistema político establecido". Se trata de personas consideradas "amenaza política", privadas de su libertad sin que existan razones legales reales, en violación de sus derechos humanos por decisión arbitraria del gobierno, con acusaciones mistificadas como un proceso legal.


El Foro Penal Venezolano, una "institución no gubernamental de asistencia a víctimas de violaciones de los derechos humanos", describe tres categorías de presos políticos: "Categoría 1: Aquellas personas detenidas o condenadas por representar individualmente una amenaza política para el gobierno, por tratarse de líderes políticos o sociales. En estos casos el objetivo de la detención es excluir a la persona del mundo político, neutralizarla como factor de movilización social o político, aislándola así del resto de la población. Categoría 2: Aquellas personas detenidas o condenadas, no por representar una amenaza política individual para el régimen, sino por ser parte de un grupo social al cual es necesario intimidar. En este grupo destacan estudiantes, defensores de derechos humanos, comunicadores, jueces, militares, activistas sociales y políticos, entre otros. Categoría 3: Aquellas personas que, sin que el gobierno los considere una amenaza política de forma individual o parte de un grupo social, son utilizadas por el gobierno para sustentar una campaña o una determinada narrativa política del poder con respecto a determinadas situaciones de trascendencia nacional".

La característica de los presos políticos de los regímenes instalados y sostenidos por el eje La Habana-Caracas en el siglo XXI es la judicialización. Se trata de la utilización del sistema de Justicia para acusar, investigar, realizar detenciones o justificar las ya hechas, iniciar procesos judiciales, producir sentencias y condenas e instituir un sistema penitenciario brutal, con la propaganda de que "no hay presos políticos sino políticos presos".


El sistema judicial de Cuba es la parte del régimen totalitario que tiene la función principal de proteger al régimen en lugar de administrar justicia; ha sido el modelo para que Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia, los Kirchner en Argentina, establecieran un sistema propio de "fiscales y jueces del régimen" y de "leyes infames" como los dos instrumentos para simular y falsificar como delitos comunes los procesos de persecución política.

"Ley infame" es la "norma que, elaborada y establecida siguiendo el procedimiento formal para su creación, viola en su objeto y contenido los derechos humanos y las libertades fundamentales". Son leyes que los regímenes castrochavistas aprueban con el control que tienen del Poder Legislativo, sostienen con el dominio que tienen del control de constitucionalidad y que aplican con el control que tienen de los fiscales y los jueces del régimen.

Anular la irretroactividad de la ley, que es un derecho humano, leyes mordaza, modificación de los códigos penales, agravación de penas y nuevos delitos, investigaciones sobre hechos prescritos con nuevas leyes infames, derogación de leyes, anulación de las garantías para el ejercicio de la abogacía, son, entre otras, el contenido común de las leyes infames usadas en Cuba, Venezuela, Ecuador/Correa, Bolivia, Nicaragua y la Argentina/Kirchner.


Someter a situación de indefensión, "asesinato de reputación" con control de prensa, amedrentar, acusar y encarcelar a los abogados que defienden casos, perseguir a fiscales y jueces que ya no ejecutan sus atrocidades, describen y prueban, con recurrencia y reincidencia, los delitos de los Castro, Chávez, Maduro, Correa, Ortega, Morales, Kirchner y sus entornos, confesados por los mismos fiscales y jueces que han huido del sistema de crimen organizado al que sirvieron y por los cientos de víctimas que están en las prisiones o en reclusión domiciliaria.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.



[1] El autor es abogado y politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy. www.carlossanchezberzain.com

viernes, 1 de junio de 2018

LA VERDAD SOBRE EL PEDIDO DE DETENCIÓN DE VEINTISÉIS OFICIALES Y SUBOFICIALES VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS


La Causa judicial se inició en la Provincia de Corrientes en el año 2007, a instancias del Subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia Dr. Pablo Vassel con la adhesión  de algunos ex soldados combatientes, quienes fueron instigados, manipulados  y preparados para efectuar denuncias de supuestas torturas, malos tratos y abuso de autoridad por parte de Cuadros integrantes de la Fuerza de Tareas “Yapeyú” desplegada en la Isla Gran Malvinas. La Causa fue radicada en el Juzgado Federal de Rio Grande, Tierra del Fuego, por razones de Jurisdicción, quedando claro desde su inicio que las verdaderas motivaciones de los denunciantes fueron de índole económica, mezclada con una evidente intencionalidad política de desprestigio de los Cuadros de las Fuerzas Armadas.

Los supuestos delitos fueron declarados crímenes de Lesa Humanidad y por lo tanto imprescriptibles por el Juez de Primera instancia, y ratificado en el año 2009 ante el recurso de apelación interpuesto por la Defensa, por la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia. Este fallo fue a la vez recurrido por la Defensa ante la Cámara de Casación Penal, cuya Sala I, dictaminó en un Fallo del año 2009, que los hechos denunciados no constituyen delitos de Lesa Humanidad y que por lo tanto las acciones penales están prescriptas. Con posterioridad el Procurador General de la Nación revoca el Fallo de Casación y deriva el juzgamiento de los imputados a la Corte Suprema de Justicia la que por un fallo del año 2015, ratificó la sentencia de la Cámara de Casación declarando prescripta la acción penal cerrando definitivamente el caso. Ya en el año 2011, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia en línea  con lo fijado por sus superiores de Casación  había firmado la prescripción de la Causa.

Pese a que por todo lo expuesto precedentemente  debe considerarse  la prescripción  “Cosa Juzgada”, a instancias del Centro de ex Combatientes de La Plata con el apoyo del Premio Nobel Pérez Esquivel, y aduciendo que a raíz de la desclasificación de los archivos de la Guerra  de Malvinas en el año 2015, surgieron nuevos elementos de prueba, pidieron la reapertura de la Causa, por lo cual ,  en el presente mes, el Fiscal  Federal de Rio Grande solicita la detención y declaración indagatoria de veintiséis militares. Como consecuencia de esta medida, han vuelto a surgir testimonios de ex soldados combatientes, que denuncian que habían sido manipulados y engañados con falsa promesas de resarcimiento económico para acusar a sus superiores, con expresiones tales como: “Se necesitan dos que afirmen que Pedro fue estaqueado, cuando lo llamen a Pedro, si lo desmiente, afirmaremos que es por miedo”.

Finalmente es importante destacar que los delitos que pudieran cometerse por el personal militar involucrado en acciones de Guerra, deben ser juzgados de acuerdo con el Derecho en la Guerra, más conocido por Derecho Internacional Humanitario, y sus autoridades de aplicación; Jueces Militares, Consejos de Guerra Ordinarios y Especiales, Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas etc., encuadrados en el Código de Justicia Militar plenamente vigente entonces. El Juzgamiento ocurrido es claramente violatorio de la Constitución Nacional que establece la prohibición de juzgamiento  por Jueces que no sean los naturales.

C.A.B.A. mayo de 2018.

Firman los Generales Retirados: Juan Miguel Giuliano - David Comini - Luis Cloux - Jorge Olivera.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

FF.AA. Y SEGURIDAD



En TV se anunció el empleo de las Fuerzas Armadas en la lucha contra narcotraficantes y elementos terroristas del Hezbollah en la Triple Frontera. Ojalá los militares tengan en cuenta que la Argentina es el único país del mundo que no posee un código de justicia militar ni tribunales militares para enmarcar sus responsabilidades. Por acción u omisión van a ser evaluados por el Código Penal y por los fiscales y los jueces que hoy persiguen a los soldados que lucharon contra la subversión en los años 70, subversión que produjo cientos de muertos y de atentados. Los soldados que tenían en ese entonces entre 20 y 30 años siguen en los penales, producto de una perfecta y muy bien instrumentada persecución y venganza. Se ha dicho "no" al cese de la prisión preventiva hasta el juicio, a la prisión domiciliaria, aunque la ley lo prevea. No a la ley más benigna, al dos por uno por hechos de hace más de 40 años, al Pacto de Roma -aunque se deba aplicar en hechos posteriores a 2003-, no a hechos prescriptos por el tiempo. No a todo. Que se mueran en la injusticia.


El pasado se va a repetir, y van a ser perseguidos por enfrentar a jóvenes idealistas de la droga, tal como son perseguidos ahora quienes enfrentaron en su momento a los jóvenes idealistas de las luchas armadas.

Lilian E. Aguirre

DNI 6.197.235


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

EL NEGOCIO DE LOS DD.HH. DESENMASCARADO POR EL “TATA” YOFRE

El 29 de mayo de 2018 Juan Bautista "Tata" Yofre fue entrevistado en el programa "El noticiero A24", de Eduardo Feinmann; por el canal "A24".


“Tata” Yofre es un periodista, investigador, escritor y político argentino. Fue secretario de Inteligencia del Estado entre 1989-1990 y embajador durante el gobierno de Carlos Menem. Sus varios libros muestran que siempre es poseedor de informaciones certeras y clasificadas; como testigo de aquella época, describe con mucha precisión los años violentos de la guerra civil limitada que sufrió nuestro país.

Esa guerra civil que la sociedad y el estado parece haber olvidado, a 60 años de los primeros actos terroristas que sembraron el caos y la sangre a nuestra Patria, hoy los únicos juzgados son las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y de otras organizaciones del estado que combatieron y vencieron a las fuerzas terroristas.

Esos juicios solo han sido posibles gracias a las “aberraciones jurídicas”, las que han sido precisamente demostradas por el cineasta argentino Andrés Paternostro en la película documental Será Venganza!!, que fuera producido por el Centro de Estudios en Política, Historia y Derechos Huamanos de Salta (CES).

martes, 29 de mayo de 2018

NADIE ES LA PATRIA



Oda por el sesquicentenario escrita por Jorge Luis Borges 


ODA ESCRITA EN 1966

Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.

Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.

La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.

Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.

¿FELIZ DÍA DEL EJÉRCITO ARGENTINO?



Estimados Amigos y Camaradas del Glorioso Ejército Argentino:

Hoy se conmemora el 208° aniversario de la creación de nuestro Ejército Argentino.

Desde los albores de nuestra Nación su ejército ha sido una de sus instituciones fundamentales para asegurar y defender la Patria. Con tristeza hoy hay que reconocer que la sociedad argentina se ha olvidado de sus Fuerzas Armadas, las mismas han sido denostadas, bastardeadas, escarniadas, sus hombres perseguidos, juzgados sin las seguridades de un juicio justo, algunos condenados, otros están a la espera de ser juzgados y muchos han muerto en una injusta prisión.


Desearle un Feliz Día en este nuevo aniversario, parecería una burla, los hombres del Ejército Argentino que lucharon contra el terrorismo, contra los ingleses en el conflicto del Atlántico Sur por Malvinas… ellos se sienten abandonados por su pueblo, el mismo pueblo que les reclamó que lo librara de la violencia del terrorismo, el mismo que miraba por televisión el Combate Mundial de Fútbol 1982 pocos días después del Combate de Puerto Argentino; ya se habían olvidados de sus Fuerzas Armadas… ahora solo eran “los milicos”.


“Los milicos” que se ajustaron a derecho y salvo escasas excepciones… todos se pusieron a disposición de la justicia. No le sacaron el pecho a las balas y tampoco se lo sacarán. El mismo estado que les ordenó aniquilar el accionar subversivo, ahora se presenta como querellante en los mal llamados “juicios de lesa humanidad”, es el único caso en la historia universal. Las fuerzas derrotadas por las armas… mutaron para ser acusadores y jueces de las fuerzas victoriosas de la guerra revolucionaria que ellas mismas iniciaron.

Hoy no les podemos decir “Feliz Día”… hoy les debemos decir “Perdón y Gracias”, nada más.

Un fuerte abrazo,

Pacificación Nacional Definitiva
Por una Nueva Década en Paz y para Siempre