jueves, 14 de febrero de 2013

¿Y PARA CUANDO... UN MEA CULPA DE LOS TERRORISTAS?


Hoy el diario La Nación en su sección Carta de Lectores, publica la carta de una hija de una víctima asesinada por el delirio violento del terrorismo, quién nos invita a empezar de nuevo todos juntos y tirar del carro por nuestra Argentina, aunque tengamos ideas políticas distintas. 

Una clara indicación que la "unión hace la fuerza". Mirando hacia el futuro del país, se hace una reflexión sobre el resentimiento, la reconciliación, la verdad, la confesión y el perdón.


Antecedentes

Un 7 de febrero de 1975 era asesinado el Sr. Antonio Muscat, un hombre muy querido en el barrio donde actuaba como asesor de varias comisiones vecinales en forma gratuita, y quien se desempeñaba como Gerente Administrativo en la firma Bunge y Born.


El día de su muerte manejaba por Quilmes en compañía de una sus hijas, de 23 años. Lo seguía un auto por el flanco derecho, y otro desde atrás. Este último lo interceptó, forzándolo a frenar sobre la vereda. Fue entonces cuando cuatro jóvenes armados que lo hicieron descender, disparándole a quemarropa. Según testigos, caminó en forma tambaleante unos metros, mientras le hacían otros disparos, hasta que cayó al suelo sin vida.

Su hija, con la ayuda de algunos vecinos, lo introdujo de vuelta en el auto y lo llevó hasta el Sanatorio Modelo de Quilmes, donde se comprobó que ya había muerto.

En la revista estrella Roja Nro. 49, órgano de prensa del ERP, se publicó que “un comando (extremista) ejecutó al gerente de Alba, Antonio Muscat”. Posteriormente se conoció que ese comando pertenecía al ERP 22 de agosto.





Jueves 14 de febrero de 2013 | Publicado en edición impresa
Cartas de los lectores

MEA CULPA
Como hija de una víctima de la subversión de los años 70, se me abrió una hendija de esperanza después de leer la nota de Héctor Leis del 5 de este mes. Creo que es la primera vez desde que recuperamos la democracia que escucho -de boca de un ex montonero- un reconocimiento de culpas y responsabilidades de las organizaciones guerrilleras por la violencia que sufrió la Argentina en la década del 70. Leis señala, además, que esos actores siguen impunes. Lejos de hacerse justicia y de incorporar aquel proceder violento a la memoria colectiva y la condena social, hoy en día se pretende presentar cómo héroes y ejemplares adalides de derechos humanos a quienes fueron en otras décadas, cuando menos, enérgicos defensores del terrorismo subversivo, y hasta algunos de ellos incluso ocupan cargos públicos. Hace tiempo que me pregunto por qué los montoneros y la extrema izquierda no hacen un mea culpa como han hecho los militares y la Iglesia, que reconocieron errores del pasado. Puedo aceptar que eran, como dicen, "jóvenes idealistas", pero, ¿por qué ahora, 40 años después y con la madurez que supuestamente nos da la edad, no reconocen sus excesos y admiten que esos años ‘70 de terrorismo subversivo, en un gobierno democrático, también forman parte de la página negra de nuestra historia, tanto como la atroz represión militar que vino después?

Y empecemos de nuevo todos juntos a tirar del carro por nuestra Argentina, aunque tengamos ideas políticas distintas.

Claudia Muscat
DNI 12.622.699

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original