jueves, 2 de mayo de 2013

DEMORADA REPARACIÓN DEL IRÍZAR PROVOCA OTRO CHOQUE


Por Edgardo Aguilera

Es entre el astillero Tandanor y las autoridades de la marina, que pidieron el arreglo del rompehielos emblema.

rompehielos A.R.A. Almirante Irizar en la Antárdtida
Las sucesivas demoras en la reparación del rompehielos Almirante Irízar provocaron el primer cortocircuito entre el contratante, la Armada, y el taller encargado de la obra: Tandanor. El director general de Material de la Armada, contraalmirante Ricardo Cavillotti, le mandó una nota a Mario Fadel, presidente del astillero estatal, en la que solicita informes sobre el grado de avance en la modernización y reparación del Irízar y pregunta acerca de las causas que motivaron atrasos en varios hitos del proyecto. "Demuestra un total desconocimiento de la obra", es una de las frases de la respuesta escrita de Fadel a su contratante. Sorprendió a los marinos el estilo agresivo en la redacción de la carta de quien se desempeña como titular del complejo de reparaciones navieras, que sobrevivió tras la quiebra en gran parte por los 493 millones de pesos invertidos en el Irízar.

Mario Fadel presidente de Tandanor
Fadel llegó al astillero de la mano de la exministra Nilda Garré, compartieron antes el calor del Frepaso como diputados en 1995. En la oficina 5 de Tandanor, centro neurálgico del proyecto Irízar, son un dato conocido los frecuentes reportes de Fadel a su exjefa y también al secretario de Asuntos Militares, Oscar Cuattromo, adherido a la misma línea.

ex ministro de Defensa Nilda Garre
La tensión en el directorio del astillero estatal responde a haber comprometido una fecha de entrega que se ha dilatado sin plazo cierto de conclusión y ahora la política busca un responsable. El 15 de setiembre de 2009 el entonces jefe de la Armada, almirante Jorge Godoy, y Fadel firmaron el contrato que preveía la entrega del Irízar en 28 meses y se fijó el final para el 19 de abril de 2011. No se cumplió y la finalización del proyecto es una tómbola de números variables.

Incendio del rompehielos Irizar el 10 de abril de 2007
Tandanor tiene alrededor de 550 operarios, con experiencia en soldadura de aceros, tuberías y carenados; el resto de las tareas especializadas, electricidad, electrónica y sistemas de control fueron asignadas a subcontratistas como Siemens, Sener y Autotrol SA. Una fuente del sector aseguró: "En tres meses se para todo el proyecto porque nos quedamos sin materiales". "No hay ninguna posibilidad de que cumplamos las pruebas de puerto previstas para el segundo semestre (agosto) de 2013", agregó.

rompehielos Irizar en reparaciones
La respuesta está en la oficina de compras y contrataciones de Tandanor, bajo la dirección de Gastón D'Have y Natalia Gjuka, e involucra tres órdenes de adquisición de 140.000 metros de cable a la empresa General Cable (España), de los cuales sólo se recibieron 48.000. Restan dos órdenes que -según a quién se pregunte- están en depósito fiscal de la Aduana o aún no se despacharon de la Unión Europea. Tamaña cantidad de conductores deriva de la modificación del sistema de propulsión, que pasó de ser corriente continua a alterna, con sus sistemas y tableros de control asociados.


La empresa Autotrol SA es la encargada de la instalación y conexionado de todo el buque, arranca con el análisis de la ingeniería del cableado, medición de longitudes reales de los conductores, fraccionamiento en los almacenes de Tandanor , tendido y fijación en las camas de cables, luego conexión de equipos con tableros y puesta en funcionamiento.


Apremiados por el tiempo, Fadel y su gerente general Marcelo Pappolla ordenaron avanzar en simultáneo con la soldadura de las camas para cables (sin contar con ellos) y con uno de los trabajos de mayor atraso que puede comprometer aún más la finalización del proyecto: el tendido e instalación de tuberías en la sala de máquinas.

La Armada dice en un informe técnico periódico que está al 50 por ciento y se consumió el 75 por ciento de las horas hombre programadas. La solución de emergencia colisiona con la lógica de la construcción; si hay que modificar y volver a soldar se corre el peligro de quemar el recubrimiento de los nuevos conductores. A estas calamidades se suma la partida del director general de la obra, ingeniero naval Martín Canevaro, que presentó la renuncia "por motivos personales". Tandanor dio a conocer en un comunicado interno el alejamiento voluntario de Canevaro, quien había puesto en marcha el proyecto Irízar y conoce como pocos los vericuetos de la modernización; la empresa designó a Raúl Ramis en su reemplazo.

Tandanor
El texto agrega leña a la hoguera de los marinos; dice: algunas circunstancias influyeron en la planificación general, la reelaboración de la ingeniería básica que había sido mal confeccionada por el astillero constructor (STX) y las exigencias de la sociedad de clasificación (DNV) para reemplazar acoplamientos insumieron más de 16 meses que tuvieron impacto negativo en los plazos cuya responsabilidad no es atribuible a Tandanor. En esa etapa se realizaron trabajos adicionales por solicitud de la Armada y por eventos imprevistos que surgieron a medida que avanzaba la obra.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.