martes, 23 de agosto de 2016

CHE GUEVARA


15/08/2016 - 00:01

Con estupor advierto que la Municipalidad de Alta Gracia planea la creación de un nuevo museo destinado a exaltar la memoria de Ernesto Che Guevara, en una casa donde vivió en dicha ciudad. Mayor aún es mi sorpresa al saber que la Agencia Córdoba Turismo y el Ministerio de Turismo de la Nación apoyan tan disparatado proyecto. Parece increíble que mientras el mundo civilizado avanza en la defensa de los derechos humanos, logra sentar en el banquillo de los acusados a quienes los violaron, a la vez que soporta un nuevo embate sangriento por parte de bandas terroristas, en nuestro país haya funcionarios que perseveran en el intento de homenajear a sombríos personajes que atropellaron esos derechos sin el menor miramiento. La prédica del odio y de la violencia del Che, sus aberrantes crímenes y la monarquía dinástica que ayudó a instaurar en Cuba, cuyos habitantes continúan, desde hace más de medio siglo, sometidos a la miseria y a la ausencia de elementales libertades, no pueden jamás merecer el reconocimiento de un pueblo que anhela vivir en paz y gozar del ejercicio de sus derechos. Me gustaría preguntarles a los impulsores de este despropósito si quieren que en la Argentina se instaure un sistema como el que Guevara y Castro impusieron en Cuba. Que desaparezca la propiedad privada, que los únicos medios de prensa sean del Estado, que el partido único sea el del dictador, que quien opine diferente al gobierno sea encarcelado y quien lo critique fusilado, y que el que intente huir –ya que salir libremente no se puede– merezca una condena a cadena perpetua. Pretender exaltar estas figuras abominables a la categoría de próceres es una dolorosa demostración de nuestra decadencia moral.

Por Prudencio Bustos Argañarás