jueves, 24 de mayo de 2012

Larrabure... aún les presenta batalla


El 24 de mayo de 2012 efectúo su declaración testimonial el ex integrante de la banda armada Montoneros Martín Caparrós, lo hizo en el marco de la causa “Srio Av s/ privación ilegítima de la libertad, violencia, amenazas, tormentos y muerte (víctima Argentino del Valle Larrabure).” Para la mayoría de las personas, este señor es un conocido periodista, novelista y ensayista premiados en el país y en España… suele vérselo muy seguido en los programas de cultura de la televisión argentina. Muy pocos recuerdan su militancia en Montoneros, situación que él no niega… por el contrario, la rescata en sus libros y escritos diversos.
Son varios los ex militantes de las organizaciones terroristas de los ’60 y ’70, que empiezan a hablar… a contar su verdad histórica, que contrasta con el “relato oficial” del poder de turno. Quién ha cooptado el sentimiento que despiertan los Derechos Humanos en cualquier persona. Haciéndolo en beneficio propio desde el año 2003, desarrollando una política de un modelo de  negocios corruptos, que se cree dueño de la verdad y hasta del país.


Uno de nuestros socios fundadores, el señor Arturo Cirilo Larrabure, nos hizo llegar un “parte de prensa” donde narra lo sucedido en el día de la fecha en el tribunal que debe determinar si el asesinato de su padre debe ser considerado de “lesa humanidad” o no. Arturo lleva una larga lucha en busca de justicia… la que hasta ahora le ha sido sistemáticamente negada. A continuación le dejamos lo que nos enviara nuestro querido amigo.

Parte de Prensa

En mi carácter de hijo del Cnel. Argentino del Valle Larrabure, y querellante en la causa donde se investiga si su asesinato constituye un crimen de lesa humanidad, informo que el 24/5/2012 declaró en la misma Martín Caparrós, quien fue citado con el fin de probar el plan criminal de la guerrilla, teniendo en cuenta que en su artículo  “El peor acuerdo”, publicado en Crítica Digital.com, en fecha 25/7/2008, había cuestionado el relato de la memoria, expresando:
“Nunca hubiera pensado que alguna vez podía llegar a estar de acuerdo con el hijo de puta del ex general Luciano Benjamín Menéndez. Y sin embargo, ayer.

Ayer, en su alegato final, el ex Menéndez, ex jefe de una de las unidades militares más asesinas, el Tercer Cuerpo de Ejército, hombre de cuchillos tomar y de presos matar, peroró en su defensa. Dijo, en síntesis, que las fuerzas armadas argentinas pelearon y ganaron para “evitar el asalto de la subversión marxista”. Y yo también lo creo.

Con algunos matices. La subversión marxista –o más o menos marxista, de la que yo también formaba parte– quería, sin duda, asaltar el poder en la Argentina para cambiar radicalmente el orden social. No queríamos un país capitalista y democrático: queríamos una sociedad socialista, sin economía de mercado, sin desigualdades, sin explotadores ni explotados, y sin muchas precisiones acerca de la forma política que eso adoptaría, pero que, sin duda, no sería la “democracia burguesa” que condenábamos cada vez que podíamos.

Por eso estoy de acuerdo con el hijo de mil putas cuando dice que “los guerrilleros no pueden decir que actuaban en defensa de la democracia”.

Tan de acuerdo que lo escribí por primera vez en 1993, cuando vi a Firmenich diciendo por televisión que los Montoneros peleábamos por la democracia: mentira cochina. Entonces escribí que creíamos muy sinceramente que la lucha armada era la única forma de llegar al poder, que incluso lo cantábamos: “Con las urnas al gobierno / con las armas al poder”, y que falsear la historia era lo peor que se les podía hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos. Me indigné y, de tan indignado, quise escribir “La Voluntad” para contar quiénes habían sido y qué querían realmente los militantes revolucionarios de los años sesentas y setentas… Es curioso cómo se reescribió aquella historia. Hoy la mayoría de los argentinos tiende a olvidar que estaba en contra de la violencia revolucionaria, que prefería el capitalismo y que estuvo muy satisfecha cuando los militares salieron a poner orden… El relato de la inocencia mayoritaria se ha impuesto, pese a sus contradicciones evidentes… Ése es el punto en que casi todos se hacen los boludos. La indignación siempre fue más fácil que el pensamiento. Supongo que es mejor que muchos, para sentirse probos, prefieran condenar a los militares antes que seguir apoyándolos como entonces. Pero no deja de inquietarme que todo sea tan fácil y que sólo un asesino hijo de puta suelte, de vez en cuando, “ciertas verdades tremebundas”.

Caparrós ratificó todo lo escrito en ese artículo y en su libro “La Voluntad”, y al preguntársele qué se persigue  falsificando  la verdad histórica, alegó: “No sé contestar esa pregunta. No sé qué se persigue”.

La querella le recordó que ante la periodista de Clarín, Ana Laura Pérez, había el 22/11/1998 reconocido que”“durante muchos años todos, incluso los organismos de derechos humanos y los familiares de las víctimas de la dictadura, tendieron a decir que los muertos en el 70 eran muchachos muy buenos que estaban en la casa mirando la tele, vinieron los militares, que eran muy malos, muy malos, muy malos, y se los llevaron y les hicieron cosas horribles. Como si decir que militaban en organizaciones que tenían que ver con Montoneros y el ERP justificara que los militares los secuestraran y asesinaran. El no decir quiénes eran, qué habían hecho, el no decir por qué los militares los mataron, equivale de alguna manera a suscribir el discurso militar. Contra eso está hecha “La Voluntad”… Al no contar su historia de militantes y contarlos sólo como objeto de esas torturas, secuestros y asesinatos lo que se hacía, se hizo y se sigue haciendo, es desaparecer a los desaparecidos”

¿Cuáles son los motivos para que la historia de esos años se cuente así? le preguntó, respondiendo Caparrós: “Cuando empezó a ser contada no se podía contar de otra manera porque corría 1977 y era pasible del mismo tratamiento. A partir de entonces se fue consolidando esa versión de la historia que tendía a presentar a las víctimas de la represión como personas sin ninguna elección política definida…”.


Al preguntársele cómo consideraban ERP y Montoneros  a la lucha armada en relación a su propósito de llegar  al poder, respondió:”como es público y notorio era uno de los métodos de acción política que aplicaban”.

¿Qué tipo de orden social hubieran construido de haber triunfado?- insistió la querella, eludiendo Caparrós dar una respuesta precisa alegando que ERP y Montoneros tenían objetivos muy distintos.

¿Aceptaban o condenaban el orden democrático? se repreguntó. “Ni aceptaban ni condenaban, no eral el fin último de su acción política”- respondió el ex militante en la organización Montoneros.

Al preguntársele qué pensaban hacer con  los medios de producción, contestó que no creía que tuvieran una idea precisa sobre qué iban a hacer con ellos.

Interrogado respecto a si las organizaciones guerrilleras argentinas fueron financiadas e instruidas militarmente por el gobierno cubano, dijo: “Yo creo que hubo militantes de ese período que fueron entrenados en Cuba, lo que no sé es que haya habido una financiación directa de esas organizaciones por parte del gobierno cubano”.

Preguntado puntualmente si Jorge Ricardo Masetti fue enviado por Cuba a nuestro país y, en su caso, con qué fin, admitió que “Massetti vino a la Argentina a instalar un foco guerrillero en el Norte, en Salta, a principios de los años 60, pero no sé en qué medida fue enviado por Cuba”

¿Massetti fue instruido militarmente en el extranjero, y, en su caso, dónde? repreguntó la querella: “No lo sé, puedo suponer que en Cuba”- respondió Caparrós, admitiendo que Massetti era conocido con el sobrenombre de “Comandante Segundo”, que el “Comandante Primero” iba a ser Ernesto “Che” Guevara y que los guerrilleros que fugaron en agosto de l972  del penal de Rawson se refugiaron en Cuba.


Interrogado respecto a qué hizo la  revolución cubana con los opositores al llegar al poder?, dijo: “A algunos los hizo cambiar de bando, a otros los metió presos, a otros los mató, a otros los expulsó del país, a otros los ignoró y seguramente otras cosas que no recuerdo en este momento…”

Se leyó al testigo las afirmaciones que el ex miembro del bureau político del ERP, Arnol Kremer (alias Luis Mattini) vuelca en su libro La Revolución Imposible”,  donde expresa: “No nos chupemos el dedo. Está bien la pregunta, porque ahora hay una cantidad de compañeros que se hacen los blanditos. La historia es la historia y hay que hacerla con la verdad. Pero la verdad es que nosotros nunca pensamos en la democracia. Nosotros pensábamos en la democracia en términos de Lenin, como un paso, un instrumento para el Socialismo, teníamos toda la concepción leninista más dura. Para nosotros la sociedad socialista tenía una etapa previa que era la dictadura del proletariado; y en eso que no se hagan los desentendidos.”  preguntándole si coincidía con Kremer.


“Disiento en cuanto a que a mí me gusta chuparme el dedo; segundo la idea de la dictadura del proletariado es más propia que la ortodoxia Lenilista del ERP pero Montoneros no”- fue su respuesta.

Preguntado por qué en pleno gobierno constitucional peronista (l973/ marzo l976)  se realizaron los ataques a unidades militares y los asesinatos  de José Ignacio Rucci, Arturo Mor Roig, dijo no saberlo. “No sé tampoco quién mató a Rucci, más allá que miembros de la organización montoneros se atribuyeron su muerte”.

A los fines de probar la inserción de las organizaciones guerrilleras dentro del Estado, la querella le recordó que en su libro  “La Voluntad”, había escrito que Montoneros le presentó a Perón una lista de candidatos que contaban con su apoyo, entre ellos el gobernador Alberto Martínez Baca que “sostenía un discurso muy radical que coincidía con el de la organización en la necesidad de un cambio profundo y la construcción del socialismo nacional”.

¿Qué otros nombres propuso Montoneros a Perón para ocupar cargos en la administración pública? se le preguntó. “No lo recuerdo, salvo al Dr. Esteban Righi, ex Procurador General de la Nación. Que hayan sido afines a la izquierda peronista no significa que hayan sido propuestos por Montoneros a Perón. Que la izquierda peronista comprendía una cantidad de organizaciones entre las cuales se hallaba Montoneros”


¿En qué medida el Presidente Cámpora diseñó y ejecutó su política gubernamental en función de los fines trazados por Montoneros? inquirió la querella, respondiendo Caparrós irónicamente: “¿14,2%? La buena relación entre la juventud peronista y Cámpora era pública y notoria. La juventud peronista seguía las directivas de Montoneros”

Preguntado si en ese período Julio Troxler ocupó algún cargo en la estructura del Estado, y si  había militado en organizaciones guerrilleras, admitió que Troxler “fue Subjefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires…; creo que militó en Montoneros pero no estoy totalmente seguro, venía de una organización que se llamaba FAP”

                                                        Arturo Larrabure

miércoles, 23 de mayo de 2012

¡Miente, miente, miente... alguien quedará preso!

La utilización de “testigos estrella”, previamente “operados” por el oficialismo, para perseguir y enjuiciar a los adversarios políticos, es un modus operandi diseñado en Cuba, e implementado por los gobiernos pertenecientes al ALBA. Les vamos a narrar un reciente caso ocurrido en la provincia argentina de San Juan.



El pasado miércoles 16 de Mayo de 2012, en San Juan continuó el juicio oral de la  causa contra seis militares y un policía, por presuntos delitos de lesa humanidad cometidos en esa provincia durante el último gobierno militar.

En la causa están imputados los entonces: Tte. Cnel. Daniel Rolando Gómez, Mayor Jorge Antonio Olivera, Tte. 1º Gustavo Ramón de Marchi, Subof. Ppal. de Banda Osvaldo Benito Martel, Subof. Mayor Víctor A. Lazo y Comisario Ppal. Pol. Fed. HORACIO NIETO.

A pesar de no estar vinculada y ni siquiera mencionada en la causa, la ex diputada provincial por Partido Justicialista, Rosalía Garro, vieja militante revolucionaria, miembro de la banda terrorista Montoneros y actual funcionaria del gobierno de la provincia de San Juan en el cargo de Subsecretaria de Derechos Humanos, fue citada como testigo en la causa.

La testigo de marras había sido ofrecida por la Fiscalía. Inicialmente su declaración estaba prevista para mediados de marzo de 2012, luego la misma Fiscalía desistió de su declaración dado que nada aportaría sobre los años 75,76 y 77 porque nunca no estuvo detenida en San Juan.

No obstante al desistimiento anterior de la propia Fiscalía, Garro fue citada nuevamente a declarar y fue la única testigo que declaró en la jornada ante el Tribunal Oral de San Juan que integran los jueces Héctor Cortez, Raúl Fourcade y Alejandro Piña.





En su extensa declaración testimonial no hizo otra cosa que repetir las falacias del conocido “relato oficial” sobre actos propios de la Guerra Revolucionaria y Contrarrevolucionaria de los años ’70. Destacó que a su entender “hubo civiles participando en el proceso”, e incluso identificó al juez que actuó en su detención, Rafael Sarmiento, como “parte del aparato represivo”.

También cuenta por comentarios, que muchas detenidas en la U9 de La Plata le narraron la forma en que habían sido violadas en distintas provincias del país, teatralmente estalla en lágrimas y dice que  “era parte de un plan sistemático que en todo el país las mujeres debían ser violadas por los miembros de Fuerzas Armadas y de Seguridad. La interrumpe el Fiscal y le pregunta: 

Señora, las violaciones de que fueron objetos estas mujeres que usted comenta ¿en qué forma se realizaron?, fue ¿sexo oral, penetración?; ya indignado uno de los abogados de la defensa interrumpe al fiscal, objeta la pregunta ante el tribunal y fundamenta la interrupción diciendo:

¡Señor Fiscal estamos en un Juicio Oral, por favor… esta pregunta con respuestas inducidas de multiple choice (Varias Alternativas)  es una barbaridad jurídica; el Presidente del Tribunal hace lugar a la objeción y la cara del Fiscal se pone de un color rojo tomate maduro.

Para aclaración de los lectores, informamos que la Cámara de Casación Penal de la Nación tiene como objetivo que “se introduzca como delito de Lesa humanidad a las violaciones que ocurrieron en algunos lugares del país”, como el delito de violación es de instancia privada y el mismo esta prescripto dado el tiempo transcurrido, desean ahora introducir los mismos como una acción sistemática dirigida a todas las mujeres detenidas en la época del Proceso de Reorganización Nacional.

Transcurrido el incidente mencionado, “la testigo estrella” y actual  subsecretaria de DD.HH  de la provincia de San Juan, continúa “su propio relato” y narra:
  1. Que el 01 de Marzo de 1975 fue citada a la Delegación de la Policía Federal de San Juan junto a otro integrante de la OPM Montoneros –cuyo nombre no recuerda- y en esa oportunidad el Comisario Ernesto Pateta  (Jefe de la delegación de la Policía Federal de San Juan) luego de tres horas de conversación/interrogatorio les manifestó que si continuaban militando en Montoneros “SERÍAN BOLETA”, Garro se retira de delegación de la Policía Federal y decide de inmediato desaparecer de la provincia de San Juan porque tenía miedo a las amenazas recibidas del Comisario Pateta.
  2. Que al llegar a Buenos Aires, se contacta con integrantes de Montoneros y comienza a trabajar en el Sanatorio Güemes durante 8 meses, hasta que un día allanan el sanatorio y la llevan detenida; cuenta que luego de dos meses es llevada ante un Juez Federal en lo  Penal de la Capital Federal y el juez que la indaga es el Dr. Rafael Sarmiento, según Garro juez procesista y violador de los derechos humano; este hecho aconteció entre fines de febrero y principios de marzo de 1976.
Continuó la “testigo estrella” su declaración hasta que una vez finalizada la misma comenzó la ronda de preguntas de la fiscalía, querella, hasta que llegó el turno de la defensa, tomó la palabra el abogado Eduardo San Emeterio y las mismas fueron:

Señora ¿podría usted repetir y confirmar las fechas de su conversación con el Comisario Pateta de la Policía Federal de San Juan y la fecha de su detención en la Ciudad  Autónoma de Buenos Aires por parte del Juez Federal?

Contesta “la testigo estrella” y confirma las fechas señaladas anteriormente.

El abogado San Emeterio, peticiona al Tribunal que se requieran a la Policía Federal el Legajo del Comisario Ernesto Pateta y al Ministerio de Justicia de la Nación la fecha de nombramiento del juez federal Sarmiento en el juzgado que mencionó la testigo Garro.

El tribunal acepta los requerimientos solicitados por el abogado defensor.

A continuación el abogado San Emeterio, dirigiéndose al  Tribunal le solicita: “la inmediata detención de la testigo Garro por falso testimonio y le peticiona también que sea conducida como detenida al penal de Chimbas de San Juan.

San Emeterio fundamenta su petición en los siguientes aspectos:
  1. El Comisario Pateta se presentó como Jefe de la delegación de la Policía Federal en San Juan en septiembre de 1975 y permaneció en ese cargo hasta el 23 de marzo de 1976, fecha en la que es asesinado por la organización terrorista Montoneros de 23 tiros a una cuadra de la delegación en San Juan.
  2. Nunca pudo entonces el Comisario Pateta haber conversado con la testigo el 01 de marzo de 1975, en razón que el mismo aún no estaba en la provincia de San Juan.
  3. El Juez federal Dr. Rafael Sarmiento, recién se hace cargo del juzgado que menciona Garro el 4 de mayo de 1976, el juez que  deja detenida a “la testigo estrella”, es el Dr. Eugenio Zaffaroni (actual integrante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación), que era el juez procesista y violador de los DD.HH.  que ejercí la titularidad  de ese juzgado en la fecha que narra “la testigo estrella”. Existen varias denuncias contra el juez Zaffaroni por haber desestimado ligeramente muchas presentaciones de habeas corpus durante ese período y que a la fecha no han sido tenidas en cuenta por la justicia.

Se produce luego de esto se produce un gran revuelo en el Tribunal; se pasa a un cuarto intermedio en el cual los jueces del Tribunal deliberan; previa orden a “la testigo estrella” de permanecer en la sala a espera de la resolución del tribunal.

Finalizado el cuarto intermedio, se reanuda la audiencia y el presidente del tribunal anuncia: “que el pedido de detención por falso testimonio, quedará en suspenso hasta que lleguen los requerimientos de informes solicitados por el tribunal a las peticiones realizadas por el abogado defensor”.

Autorizan a retirarse a “la testigo estrella” y le manifiestan que tiene prohibido salir de la provincia sin autorización del Tribunal Oral Federal de San Juan.

Se retira “la testigo estrella” Rosalía Garro, la que ya no manifiesta en su rostro la soberbia, ni petulancia con la que ingresó al Tribunal Oral antes de su declaración: “No hubo aplausos por parte del público” y las caras de “la testigo” y de todos los presentes era de mucha preocupación.

Seguramente, todos “los testigos estrellas” que restan declarar reflexionarán antes de violar el juramento que se les toma antes de iniciar su declaración testimonial y será más difícil que mientan tan impunemente como hasta ahora lo han hecho, en todo el país, los que precedieron a Rosalía Garro, por la aplicación de la regla de tres simple cualquiera pensará: ¡Si a la Subsecretaria de DD.HH. y que además fue diputa de la provincia, casi la dejan presa por falso testimonio que me queda a mí que no soy funcionario!

En la República Argentina se encuentran ilegalmente detenidos como “Presos Políticos” más de 1.150 militares, gendarmes, prefectos, policías, agentes de otras dependencias del estado y civiles que combatieron y derrotaron a los terroristas de los ’70. Los mantienen en  cárceles comunes por el poder de turno afín, quién hizo diseñar un “modelo jurídico a medida de la venganza impiadosa” de los vencidos en campo de batalla y afines  al marxismo-cubano-venezolano y representado por el Foro de San Pablo, pareciera que esta modalidad de detención se ha puesto de moda en América Latina.

Por lejos la República Argentina es la que más “Presos Políticos” mantiene en sus cárceles, pasando a ser el único país en la historia de la humanidad que juzga a sus soldados vencedores de una guerra. Y todo ello basado sobre las grosería de los testimonios brindados por los “testigos estrellas” como Rosalía Garro.

Es hora de paz, concordia, reconciliación, justicia y memoria completas… la solución justa y pacificadora, está prevista por el Protocolo II de 1977, adicional a losConvenios de Ginebra de 1949, incorporado como vinculante  para la Argentina por la Ley 23.379, sancionada por el Congreso el 25 de Septiembre de 1986, promulgada por el Presidente Alfonsín el 9 de Octubre de ese año y publicada en el Boletín Oficial el 9 de Junio de 1988.

El Protocolo, en su título II, Artículo 6, punto 5, expresa: "A la cesación de las hostilidades , las autoridades en el poder, procurarán conceder la amnistía más amplia posible a las personas que hayan tomado parte en el conflicto armado o que se encuentren privadas de libertad, internadas o detenidas por motivos relacionados con el conflicto armado."





NOTA: El representante de UNOAMERICA en la República Argentina, nos informa en relación a uno de nuestros párrafo que “Colombia es el país que más presos políticos tiene, alrededor de 2.200 (entre militares, policías y soldados en cautiverio). Además existen 15.000 causas abiertas por violaciones a los DDHH y otros 5.000 procesados.”


martes, 22 de mayo de 2012

La Gata de Angola




“… parece que ya nada la sorprende,
parece saber todo de la vida,
parece pero no es lo que parece,
es una gata herida”
Cacho Castaña


Pocas veces un funcionario argentino debe haber contribuido tanto a enaltecer el escenario del burlesque universal como los dichos de nuestra inefable y jocosa Presidente durante su visita de Estado al país africano; con seguridad, y dada la visibilidad que impone su cargo, superó por amplio margen la imagen de nuestro eximio Canciller en Ezeiza, con tenazas en la mano, abriendo containers oficiales de los Estados Unidos, llegados al país en el marco de un acuerdo para entrenar a las policías criollas.


Después de acariciar ubres campeonas, de danzar alegremente con bailarinas locales (¡gracias a Dios, terminó el luto por “Él”!), de regalar toda clase de merchandising agraviante y de no obtener ningún acuerdo comercial entre ambos países, el exaltado discurso de doña Cristina resultó absolutamente desopilante, mucho más que la pétrea cara de Twitterman ante las filosas preguntas de Jorge Lanata acerca de la bifronte política nacional frente a los derechos humanos.

Más allá del hilarante viaje de esta verdadera “Armada Brancaleone” a Angola, en el cual Patotín se dio el lujo de reemplazar nada menos que a Vittorio Gassman (si usted es tan joven como para haberse perdido esa inolvidable película, búsquela ya mismo), la Argentina continuó esa semana su lento pero ahora acelerado descenso hacia el infierno.


El record absoluto en orden al ridículo, con injustificada poca trascendencia, fue el informe trimestral que las empresas que cotizan en la bolsa de Nueva York deben presentar a la misma y que, en el caso de YPF, esta vez fue firmado nada menos que por don De Vido, interventor de la petrolera. En ese documento, el señor Ministro, cómplice de don Néstor (q,.e.p.d.) y de doña Cristina en la ruinosa política energética argentina, explicó al organismo norteamericano que la compañía tuvo enormes complicaciones en razón ¡del congelamiento tarifario y la quita de las concesiones por parte de los gobiernos provinciales! Brufau, Presidente de la empresa confiscada, debe estar frotándose las manos ante la inesperada confesión, y tratando de contratar a don Julio de Vido como abogado.


En las más que transitorias y noveles manos ejecutivas de doña Beatriz Rojkés de Alperovich (Guita-rrita estaba en Suiza), nuestro país recibió una noticia que lo golpeó en donde más le duele: la falta de dólares. La cancelación, por parte de Repsol, de los embarques de gas licuado, fuerzan a Enarsa, nuestra petrolera fantasma e importadora, a salir a buscar su reemplazo en los mercados mundiales, que no están dispuestos a aceptar pesos ni promesas para desembarcar el fluido en Bahía Blanca o Escobar y que, cada día, cotizan más caro el producto.


Por otra parte, el miedo oficial que impulsó a Patotín a ordenar a don Echegaray vigilar la city con innumerables agentes de la Afip, humanos y caninos, y de la Policía Federal, no hizo más que contribuir, obviamente, a la disparada del dólar blue, haciéndolo superar con holgura la brecha mágica y amenazadora del 25% con el “oficial”.

A la supina ignorancia de don Moreno en materia económica, por cierto compartida por la señora Presidente, se suma el dogmatismo marxista del novel Kiciloff, ahora desautorizado por su jefa natural en su propuesta de desdoblamiento del mercado cambiario. Todos, alegremente, continúan pisoteando el termómetro para curar al paciente.


Señora y señores: ¡las enfermedades son la inflación, la corrupción y la inseguridad jurídica! Mientras no comprendan algo tan elemental nadie, sea nacional o extranjero, invertirá un peso (o un dólar) en la economía argentina. Y si nadie invierte, el único que continuará generando empleo es el sector público, incrementando la necesidad de financiamiento “trucho”, que realimenta la inflación. Hasta que estos irresponsables no entiendan esta norma básica, el perro seguirá mordiéndose la cola y deberán tomar por asalto más cajas para hacerse del dinero que necesitan; si, en el camino, hay que desterrar principios como la propiedad privada, siempre podrán recurrir a la invención de nuevos enemigos para justificarlo.

Mientras tanto, el oficialismo sigue jugando con un fuego muy peligroso. El apriete financiero dispuesto sobre el Motonauta, para impedir que su imagen –que ya supera en diez puntos a la de doña Cristina- continúe siendo invulnerable, parece olvidar que la Provincia de Buenos Aires es gobernada desde La Plata, pero sus zonas más calientes están en el  Conurbano sur y oeste, lo que implica decir a escasas cuadras de la Casa Rosada; incendiarla, entonces, no parece ser un buen plan, porque también la señora Presidente se verá envuelta en llamas. Salvo, claro está, que cuente con la Gendarmería para evitarlo.


Lo que está sucediendo en la Argentina, además de una calamidad es una pena. Con un poco de sensatez y de sentido común, y también de honestidad, nuestra situación mejoraría rápidamente. Sigo creyendo que la solución pasa alrededor de las sesenta propuestas que incorporé a la nota “La Argentina que quiero”, que puede leer en mi blog y que ha sido reproducida en muchos medios electrónicos merced a la generosidad de sus propietarios.

Se trata de brindar a los inversores previsibilidad y respeto a reglas y contratos, de mejorar la educación y la salud, de ofrecer seguridad ciudadana, de terminar con las prebendas oficiales y con la corrupción endémica.

Porque es real que el escenario macroeconómico es sideralmente mejor que aquél en el cual, en 2001, se desató la explosión. Sólo la torpeza y la impericia de quienes nos gobiernan, intentando combatir los síntomas y utilizando equivocados tratamientos, pueden convertir en falsa esa afirmación, y la obcecación en mantener insostenibles subsidios, en un cuadro de déficit energético de esta magnitud, agravará el problema. 

El panorama externo, con el real devaluándose, con el euro debilitándose frente al dólar, con frentes de conflicto abiertos con casi todas las economías del globo, con generalizada desconfianza respecto a nuestro país y sus políticas, en muchos casos debidas a nefastos comportamientos argentinos, aporta complicaciones graves que tampoco serán manejadas racionalmente, ya que primarán el discurso y el relato sobre la realidad. 

Hace unos días, Wen Jiabao, Primer Ministro de China, visitó a su colega Dilma Rousseff; en esa oportunidad, dejó para la posteridad, confidencialmente, diez sugerencias para mejorar Brasil. Pese al secreto impuesto al tema, tales consejos trascendieron, llegaron a mis manos y, si tiene interés, se los enviaré por mail, ya traducidos al español.


Si bien la misma China puede ser denostada por varios flancos complicados que presenta su realidad, resulta curioso descubrir que las recomendaciones podrían ser de perfecta aplicación para nuestro país, que sufre lacras muy parecidas a las brasileñas. Tal vez, si hiciéramos caso a Jiabao, los chinos dejarían de ser meros cuentos repetidos para transformarse en una posibilidad seria y concreta de impulsar nuestro verdadero desarrollo. 

Esta noche, seguramente, Jorge Lanata nos traerá, en televisión, otras jocosas anécdotas de nuestra gata de Angola y de esa curiosa Armada que la acompañó en su viaje. Cambiar a todo el mundo civilizado por un país tan especial como para sostener a un despótico tirano en el poder por treinta años no parece, tampoco, ser una buena receta de cara al futuro.

Bs.As., 20 May 12

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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La Democracia de Argentina tiene una solución legal para los militares presos

Señor Director:

          El editorial de LA NACION del domingo 13 de Mayo bajo el título "Valioso debate por la verdad completa y la concordia", es un valiente y creíble llamado a la realidad de las cosas y a la concordia nacional, sobre las heridas -aún abiertas- por la   guerra revolucionaria y contrarrevolucionaria vivida en nuestro país en los años setenta.

En referencia a las alternativas actuales para lograr una solución justa y pacificadora, entiendo que la misma está prevista por el Protocolo II de 1977, adicional a los Convenios de Ginebra de 1949, incorporado como vinculante  para la Argentina por la Ley 23.379, sancionada por el Congreso el 25 de Septiembre de 1986, promulgada por el Presidente Alfonsín el 9 de Octubre de ese año y publicada en el Boletín Oficial el 9 de Junio de 1988.

El Protocolo, en su título II, Artículo 6, punto 5, expresa: "A la cesación de las hostilidades , las autoridades en el poder, procurarán conceder la amnistía más amplia posible a las personas que hayan tomado parte en el conflicto armado o que se encuentren privadas de libertad, internadas o detenidas por motivos relacionados con el conflicto armado."

Lo saludo atentamente.
Santiago Floresa
Juncal al 1800
Capital Federal



lunes, 21 de mayo de 2012

SU MAJESTAD LA MENTIRA


Hemos tomado el artículo del escritor santafecino y “prisionero político” Eduardo Alberto Ramos Campagnolo, que publica en su propio blog y cuyo enlace encontrarán al final del mismo. Describe y desnuda a “SU MAJESTAD LA MENTIRA”… su párrafo más sobresaliente es cuando como testigo de la época narra la orden impartida públicamente, por el entonces presidente de la Nación Juan Domingo Perón, quién por la cadena nacional de radiodifusión dispuso "aniquilar" y "exterminar uno a uno" a los guerrilleros a quienes calificó de psicópatas.

Desencajado. Perón en el velatorio de Gay. Desde la derecha, Leandro Anaya, Jefe del Ejército, Isabel Perón y a la izquierda de Perón el coronel Jorge Sosa Molina, Jefe de Granaderos.

La medianoche del 19 de enero de 1974 el Ejército Revolucionario del Pueblo, ERP, la guerrilla trotskista que lideraba Roberto Mario Santucho, atacó una de las unidades militares más grandes y poderosas del país: el Regimiento 10 de Caballería Blindada y el Grupo de Artillería Blindada 1, con sede en Azul, provincia de Buenos Aires.

El ERP asesinó aquella noche al jefe del Regimiento 10, coronel Camilo Arturo Gay. Para entrar al cuartel asesinaron antes al conscripto Daniel González que cumplía con el servicio militar obligatorio.

En la mañana del 20, también fue asesinada en presencia de sus hijos, la señora del coronel Gay, Hilda Irma Casaux.

Los guerrilleros secuestraron al jefe del Grupo de Artillería 1, teniente coronel Jorge Ibarzábal, asesinado diez meses después de un largo y cruel martirio.

Perón, que había asumido la Presidencia apenas tres meses antes, tomó el episodio como un desafío a su gobierno, como un ataque a las Fuerzas Armadas y como una afrenta personal. Cargó las culpas sobre el entonces gobernador de Buenos Aires, Oscar Bidegain -vinculado a Montoneros- y lo obligó a renunciar.

Luego, en dos mensajes, uno al pueblo y otro a los militares de Azul, Perón habló de "aniquilar" y "exterminar uno a uno" a los guerrilleros a quienes calificó de psicópatas. Por primera vez un presidente constitucional usaba esos términos para definir el combate contra al flagelo guerrillero.

Este escenario parece poco creíble, después de haber “mamado” durante TANTO tiempo la mentira del “relato oficial” impuesto por los Kirchnner en su “uso de los derechos humanos y revisionismo histórico” exclusivamente con fines políticos, venganza del cobarde y posterior corrupción que permitió, facilitó y utilizó a antojo el negocio de los derechos  humanos… los que jurídicamente fueron bastardeados por un derecho diseñado a medida de sus propias necesidades y fines.

Por primera vez, el ya anciano general, hablaba de "aniquilar" y "exterminar uno a uno" a los guerrilleros.

Algo debió intuir Perón en el porvenir cercano que, sabía, ya no iba a vivir. La frase final de su discurso del 20 de enero de 1974 suena todavía como una súplica en las nieblas de la memoria.

-Ha pasado la hora de gritar "Perón. Ha llegado la hora de defenderlo".

Muy pocos lo escucharon… especialmente los políticos que hoy hacen sordos oídos a los reclamos de un gran sector de la sociedad argentina, que ha sido discriminada, escarniada, vilipendiada, juzgada y condenada en base SU MAJESTAD LA MENTIRA.


Domingo, 20 de mayo de 2012

Se puede promover una mentira para ocultar una verdad, verdad que no es conveniente a los intereses de un grupo de poder y a otros grupos de presión que reciben beneficios del grupo del poder y en razón de ello, atendiendo a sus intereses, financian (y no con sus dineros) y apoyan la difusión masiva de esa mentira. Y, si el grupo del poder dispone del control de la mayoría de los medios de comunicación social, de la prensa televisiva, radial, escrita y los utiliza hasta saturar a la población diariamente durante años con su propaganda oficialista, seguramente logrará su objetivo de ocultar las verdades históricas y además la realidad  actual, que le es adversa a sus intereses y desnuda la falsedad de sus discursos en los que intenta burdamente mostrar las maravillas de su gestión. Y el  pueblo, a sabiendas de la mentira, la escucha y la soporta, aunque no la comparta, porque cree que no afecta a sus intereses cotidianos. El pueblo argentino solo se moviliza y se manifiesta ofuscado cuando se ve afectado su salario, su poder adquisitivo, cuando cada sector social ve peligrar sus ingresos, los que dependen de las industrias, de los comercios, de la agricultura, de los servicios, de la ganadería, de los empleos públicos (nacionales, provinciales y municipales) y de los subsidios del Estado, entre otros. Es debido a esto que cuando una mentira, por más escandalosa que ella sea, reina, y no es contrariada por el conjunto del pueblo, porque no afecta a sus bolsillos. Y sabido es que en Argentina lo único que mueve a las protestas sociales auténticas y no alquiladas, es la flaqueza del bolsillo. También es conocida la realidad que es la incorrectamente denominada clase media la que motoriza las protestas sociales capaces de derrocar a gobiernos, así sucedieron los cacerolazos que hicieron dimitir al Presidente Fernando de la Rúa y así se reunieron trescientas mil personas apoyando la protesta de los sectores que dependen de la economía del campo, cuando el entonces Presidente Néstor Kirchner pretendió atentar contra sus intereses.

Retomando la cuestión de la promoción de las mentiras promocionadas por el poder, la historieta en desmedro de la historia y en relación a los juicios-farsa que el Estado nacional argentino orquesta contra los ciudadanos que participaron (o no) en el conflicto armado contra las organizaciones terroristas en el período de la guerra fría comprendido entre 1960 y 1980, la mentira comienza a desnudarse. En un principio se planteó esta temática sustentándosela en la teoría de los dos demonios y don Raúl Alfonsín, ilegalmente se abrogó causas que no eran competencia del Poder Ejecutivo y juzgó a las juntas militares, es decir sólo a los presuntos máximos responsables de los excesos cometidos durante los gobiernos militares. Hubo amnistías e indultos, luego se estableció la responsabilidad unilateral de las fuerzas armadas y de seguridad y los terroristas de las organizaciones armadas fueron eximidos de los homicidios, secuestros, asaltos, etc... que ello habían cometido. Con el pasar del tiempo y hasta nuestros días comenzó a verse que miles de argentinos había sido secuestrados, asesinados, etc... durante gobiernos democráticos comO el de María Estela Martínez de Perón, en 1975, de Arturo Humberto Illia, 1963-66, Héctor Cámpora en 1973 y hasta el de Raúl Alfonsín con el ataque terrorista del Movimiento Todos por la Patria ( organización terrorista organizada entre otros por el Secretario de derechos humanos argentinos Eduardo Luis Duhalde) al cuartel de La Tablada. Y también, al revisarse la historia afloró el conocimiento de los decretos firmados por la Presidente de la Nación: la señora viuda de Perón con la firma de los ministros Deheza, Ruckauf, Cafiero y otros, donde se ordenaba a los militares: ANIQUILAR a los terroristas. Ninguno de estos está preso en las cárceles donde están condenados a muerte lenta 1160 militares, policías, sacerdotes, civiles, jueces, mujeres, casi todos octogenarios, y donde ya murieron 160; ni siquiera son citados a prestar sus testimonios ante la "justicia" cómplice del gobierno en turno. ¿Porqué? es simple, porque asumir la verdad implicaría asumir la responsabilidad del poder político, especialmente y no exclusivamente del poder político peronista, que casualmente hoy gobierna Argentina y muchos responsables como los mencionados anteriormente aún viven; y ningún partido político manda a la cárcel a sus propios dirigentes históricos, la Sra. de Perón fué Vicepresidente y Presidente de la Nación, Cafiero Ministro, legislador nacional y ostentó otros cargos, Ruckauf el sonriente eterno también.
También el relato oficialista dirigido a un pueblo supuestamente tonto, contó que la organización paramilitar Triple  A fue concebida por el monje negro José López Rega, entonces Ministro de Bienestar Social y secretario personal del General Perón, así aún se piensa que los asesinatos cometidos durante las presidencias del General Perón y luego durante la presidencia de su esposa, fueron obra de "Lopecito y su Triple A".

En Argentina no se puede hablar, o escribir, mal de ciertos íconos como Gardel, Maradona, las santas abuelitas de la plaza de mayo, el Che Guevara o del General Perón; "de eso no se habla mal". Pero detengámonos en Perón ¿Porqué de él no se puede hablar mal y sin embargo no se lo menciona en los discursos oficiales? o sea que tampoco se puede hablar bien de él, simplemente se lo ha "desaparecido" de la historia argentina; y sí ,se exalta el recuerdo de Eva Perón (su esposa anterior).  Mi condición de testimonio vivo y estudioso de la historia argentina me otorga la autoridad suficiente para afirmar lo siguiente:

Fué el General Juan Domingo Perón, en ejercicio de la Presidencia de la Nación quién dió públicamente la orden de ANIQUILAR a los terroristas de las organizaciones Montoneros, FAR, ERP y tantas otras de la época. Y los documentos de la época (que se pretenden ocultar) avalan mi afirmación: Vestido con el uniforme de Teniente General el día Domingo 20 de enero de 1974, Perón, desde la residencia presidencial de Olivos, dirigió un mensaje por radio y televisión al pueblo argentino instándolo a luchar contra los elementos guerrilleros, en un segmento de su discurso dijo textualmente Perón: "...a las fuerzas políticas y al pueblo en general, pues ANIQUILAR cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compete a todos los que anhelamos una patria justa, libre y soberana..." La severa condena de Perón fue en respuesta al ataque criminal terrorista contra el Regimiento de Tiradores Blindados de Azul, en la provincia de Buenos Aires.

Poco a poco, la verdad , aparece, removida por el escalpelo implacable de la ciencia histórica y, cuando no quede otra opción que aceptarla, se arribará a la conclusión que quienes actuaron en defensa de la Patria, lo hicieron por orden del Presidente de la Nación Juan Domingo Perón y luego de su esposa y otros sucesores, todos de gobiernos democráticos, constitucionales y mayoritarios, y que, por si esto resultara poco, además estas órdenes contaban con la simpatía y el consenso de la inmensa mayoría del pueblo argentino. Esto explica por qué se oculta lo que no conviene, porque hubo una responsabilidad expresa política de un partido político del cual muchos funcionarios, legisladores y miembros del poder ejecutivo de hoy, formaron parte, avalaron con discursos enfervorizados su apoyo a la lucha antiterrorista y por lo tanto responsables de los sucesos por los cuales hoy solo se enjuicia ilegalmente a los militares. Llegará el día, tarde o temprano, que distintos partidos políticos, no solo el Justicialismo deberán asumir sus responsabilidades en la guerra sucia, ese día, para no asumirla como tal, seguramente dictaran una amnistía fundamentada en la necesidad de pacificar la Nación.
Eduardo Ramos Campagnolo