martes, 17 de diciembre de 2013

¿VINIERON POR OTRA CAJA?


Una abogada santafesina, miembro de La Cámpora, fue designada como nueva presidente del IAF, lo que abrió especulaciones sobre su absorción por el ANSES.

Ivana Cecilia Besmalinovich

El Ministro de Defensa, Agustín Rossi, designó a la abogada santafesina Ivana Cecilia Besmalinovich, como nueva presidenta del Instituto de Ayuda Financiera para las Fuerzas Armadas (IAF), según lo informó oficialmente la página oficial del organismo.

La resolución de designación lleva el número 600 con fecha 10 de diciembre 2013. La doctora Besmalinovich ejercerá simultáneamente la representación del Ministerio de Defensa en el citado organismo.

De acuerdo a lo que aparece en la página web, el resto de los directores militares por cada fuerza no fue cambiado y todos ellos permanecen en sus funciones.

La nueva funcionaria integra la línea partidaria del Frente para la Victoria en Santa Fe y trabajó en el área se seguridad social en estrecho contacto con Rossi en años anteriores. Se la identifica ideológicamente como perteneciente a La Cámpora.


Su sorpresiva designación, de la que dieron cuenta primero correos de Internet reabrió las especulaciones en torno a si el Gobierno, a través de la funcionaria, desembarcó finalmente en el IAF y en sus fondos en un proceso que no pocos temen terminen derivando en el Anses.


MEGACAUSA SALTA: “UNA PEQUEÑA MENTIRA”

14/12/2013                                                         Por Mauricio Ortín

La justicia es una de las caras de la moneda; la otra, es la verdad. En un país donde rige el Estado de Derecho, la sentencia condenatoria de un juez es una consecuencia directa del establecimiento de la verdad acerca de la culpabilidad del acusado.


Cualquier duda razonable, al respecto, favorece al reo. Ahora bien, a la verdad no se llega de cualquier manera o por cualquier atajo. La humanidad, con Occidente a la cabeza, ha descubierto, construido y perfeccionado el método que, más que ningún otro, minimiza la probabilidad del desacierto en la búsqueda de la verdad. Desde la Antigua Grecia hasta hoy, suman más de dos mil años en los que el método científico, por sus cualidades intrínsecas, ha demostrado ser mucho más fiable en sus resultados que lo que dicen las pitonisas, la borra del café, los brujos, etcétera. Un enunciado que pretende ostentar el título de “verdad científica” debe como mínimo reunir dos condiciones: a) ser lógicamente coherente y, b) poder ser contrastado con la realidad empírica. Así, por ejemplo, por absurdo no puede ser verdad (tampoco falso), el enunciado: “Juan, que nunca robó, es ladrón”. Separadamente, en cambio, de que “Juan es ladrón” o que “Juan nunca robó”, sí y sólo sí, se puede afirmar su verdad o falsedad cuando se presenten hechos que así lo corroboren. Una cosa, entonces, es afirmar algo en forma coherente y otra muy distinta es comprobar la verdad de esa afirmación. De ahí, que simple testimonio de alguien que acusa a otro de haber cometido un delito no alcance para invalidar el testimonio del que se dice inocente.

Ricardo Toranzos
Mucho menos, todavía, cuando se descubre que la acusación se funda en testimonio de dudosa veracidad. Pues bien, aparentemente no lo entendería así el fiscal de la Megacausa de Salta, Dr. Ricardo Toranzos, quién, a pesar de circunstancias como las descriptas, solicitó condena. Ello se desprende directamente del hecho de que el enjuiciado en la “Megacausa Unsa”, Marcelo Gatto, demostró con claridad meridiana, a partir de documentación obrante en el expediente que, la señora Cristina Cobos no dijo verdad respecto a un hecho central que supuestamente incriminaba al entonces Subteniente (Había declarado que lo reconoció como uno de sus interrogadores. Mas, entre las seis fotos que se le presentaron para tal fin no estaba la de Gatto). Luego, el fiscal (contra Gatto) no sólo no tiene pruebas sino, también, la posible falsedad del testimonio que lo incrimina. Circunstancia, esta última, que fue admitida en el alegato de Ricardo Toranzos cuando, en lugar de solicitar el procesamiento de Cobos por el presunto falso testimonio, intentó salvar el resto de los dichos de ésta que incriminaban a otros. Textualmente y en tono de interrogación, dijo: “... si solamente una pequeña mentira bastaba para adjudicar responsabilidad y negar la validez de un testimonio...

Cristina Cobos

¿Justicia? Lo que para Toranzos es una inocente y “pequeña mentira” de Cristina Cobos, para Gatto, Chaín y De la Vega puede llegar a ser la “gran monstruosa mentira” que los condenará de por vida a podrirse en la Cárcel.

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

CARTA ABIERTA AL SEÑOR FISCAL RICARDO TORANZOS

No sabemos en qué fuentes documentales habrá abrevado el Fiscal para redactar su alegato en Juicio de la Megacausa de Salta; aparentemente, sólo escuchó el repicar de una de las dos campanas

lunes, 16/12/2013 | 09:35 horas


Ricardo Toranzos
SALTA.- No sabemos en qué fuentes documentales habrá abrevado el Fiscal Ricardo Toranzos, para redactar su alegato en Juicio de la Megacausa de Salta; aparentemente, sólo escuchó el repicar de una de las dos campanas. En el Ítem, “II.- CONTEXTO NACIONAL AL MOMENTO DE LOS HECHOS”, entre otras cosas, deslinda, absolutamente, de toda responsabilidad al poder político por el terror ejercido desde el Estado durante el gobierno constitucional en la década del ’70. Siempre son las FFAA las responsables. Nada dice acerca de la masacre que los peronistas hicieron en Ezeiza y, la Triple A, pareciera nació de un rabanito y no de la intimidad del gobierno justicialista. Cita la, tristemente célebre, frase del general Ibérico Saint Jean, dicha en Mayo de 1977 (“Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores...”) pero no la del entonces presidente, Juan Perón, que tres años antes (22 de Enero de 1974), refiriéndose a los guerrilleros, dijo: “...que el reducido números de psicópatas que van quedando sea exterminado uno a uno para el bien de la República". Es falso, también, lo que afirma respecto a la represión cuando alega: “Toda esta actividad se desarrollaba sistemáticamente y estaba destinada al exterminio de toda persona que se sospechara como opositora del régimen de facto”. Tanto el gobierno constitucional de Juan e Isabel Perón, como el de facto, asesinaban a terroristas y subversivos. El propio Firmenich así lo certifica. Es, alevosamente, falso de que los militares exterminaban a todo sospechoso de opositor al régimen. Raúl Alfonsín; Oscar Alende; Jorge Abelardo Ramos; Arturo Frondizi y tantos otros eran opositores y no fueron ni encarcelados, ni exterminados. Es una argucia de baja estofa poner en la misma bolsa a asesinos y secuestradores con ciudadanos que creían en la democracia.

Por último, algo más de su tendencioso alegato nos revuelve las tripas y no se lo podemos dejar pasar. Dice usted que, María Cristina Viola, de dos años de vida, falleció porque su padre, el Capitán Humberto Viola se agachó en el momento en que le disparaban para asesinarlo. Que sentada en el asiento trasero del Citroen Ami 8 recibió el impacto que iba al padre, que estaba al volante. Otra vez usted distorsionando los hechos. Palabras más, palabras menos, se parece a la de los degenerados, genocidas y criminales de niños y de lesa humanidad que mataron al Capitán Humberto Viola y que publicaron como hazaña en la revista del ERP.  Esos cobardes (usted los llama, grupo comando) actuaron de manera muy distinta de como usted lo describe. Fue desde atrás y con una escopeta Itaka de cinco perdigones por cartucho que dispararon adentro del auto. Nadie se agachó, porque no vieron al atacante y no hay forma de esquivar una bala a tres metros y, mucho menos, a cinco proyectiles juntos de una escopeta. A continuación, le transcribimos el relato de, como sucedieron los hechos, según el Dr. Carlos Picón, cuñado y tío de las víctimas: “El primer escopetazo lo hicieron desde atrás, a no más de tres metros de distancia, prácticamente a quemarropa. La perdigonada entró de lleno por la ventanilla del asiento trasero, justamente donde estaban ubicadas las nenas. Tres postas de plomo dieron en el cráneo de María Cristina, destruyéndolo. Murió en el acto. Una posta entró por la base del cráneo de María Fernanda y se alojó, sin salida, en el lado derecho del frontal. Es decir, recorrió todo el cerebro de esa cabecita. María Fernanda, vive, sólo porque Dios así lo dispuso. Humberto recibió, en ese momento, una posta de plomo, por la espalda, en la base del pulmón. Es ahí, cuando desciende del Ami 8 y corre hacia adelante para alejarse del auto tratando de salvaguardar a sus hijas”. Ponga atención, Dr. Toranzos, a las seis últimas palabras de la frase anterior.

-: Señor fiscal, como representante del poder del Estado encargado de impartir Justicia, usted no tiene derecho a ofender la conducta de un hombre (cobarde y salvajemente asesinado) insinuando que privilegió su vida a la de sus hijas. No le pedimos que cambie su opinión angelical para con los que ensangrentaron al país desde la subversión; mas, como mínimo, le exigimos que no agravie gratuitamente, desde la función pública, la memoria de un gran militar argentino, excelente esposo y mejor padre, como lo fuera en vida el Capitán Humberto Antonio Viola.

Mario Cabanillas                   
DNI Nº 11282776
Guillermo Solá                      
DNI Nº   7636195
Belisario Saravia                    
DNI Nº   8019614
Jorge P. Mones Ruiz                  
LE Nº     8019504
Alejandro Patron Costas (h) 
DNI Nº 23079809
Mauricio Ortín                       
DNI Nº 13347228
Luisa María Arias               
DNI Nº 12957744
Maria Cecilia Arias                
DNI Nº 10993228
Luis M. Cabanillas                      
DNI Nº 16883922
Mariano Segundo Gradín     
DNI Nº   4461773
Federico Javier Gatto D'Andrea
DNI Nº 28886350
María Laura Gatto D'Andrea      
DNI Nº 31338433
Jorge Daurat


Siguen las firmas
ENVIAR ADHESIONES mcabanillas@arnet.com.ar




sábado, 14 de diciembre de 2013

RAUL ARGEMI, ASESINO DEL EX JUEZ QUIROGA, EN BUENOS AIRES

El 28 de abril de 1974 dos terroristas, Raúl Argemi y Marino Amador Fernández, asesinaron a mansalva al ex juez de la Cámara Federal en lo Penal de la Nación Dr. Jorge Vicente Quiroga. Esa mañana de abril, en la intersección de las calles Viamonte y Paraná, Quiroga se dirigía a buscar a un amigo para ver un partido de fútbol, cuando los dos terroristas que circulaban en una motocicleta se le arrimaron y le dispararon seis tiros a quemarropa, cinco de los cuales lo impactaron en el cuerpo. Trasladado de urgencia al Hospital Rawson, murió cerca de las 17:00 horas.


Uno de esos asesinos, Raúl Argemi, emigró a España después de cobrar una jugosa indemnización del estado argentino, ahora se dedica a escribir en novelas del género policial y reside en Barcelona. Increíblemente vendrá a nuestro país a presentar una colección de novelas y lo hará el próximo jueves 19 de diciembre a 19:00 horas en el café El Gato Negro (Av. Corrientes al 1600). Conocidos sus violentos antecedentes, seguramente Argemi en sus novelas puede narrar con fría precisión como mataba en su época de “joven idealista”.

Seguramente y sin ninguna muestra de arrepentimiento aprovechará para tramitar la pensión, otorgada graciosamente por los representantes del pueblo, por haber sido un "detenido político" al haber asesinado a un juez de la Nación.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre




13 de diciembre de 2013 • 19:16

CÓDIGO NEGRO, UNA NUEVA COLECCIÓN DE NOVELA POLICIAL

Código Negro, la nueva colección de la editorial Punto de Encuentro, dedicada a la novela policial, será presentada el próximo jueves en el café El Gato Negro por los autores Rubén Tizziani, Raúl Argemí, Miguel Molfino, Kike Ferrari y Juan Sasturain.

La colección, dirigida por Rolo Diez (México) y Roberto Bardini (Argentina), publicará obras de escritores de América Latina y España y, además, editará cuentos, ensayos, artículos y entrevistas que tengan vinculación con el género.

Raúl Argemi, asesino del  Dr. Jorge Vicente Quiroga
Los cuatro primeros títulos que ofrecerá la colección son "El Gordo, el Francés y el Ratón Pérez", de Raúl Argemí; "Que en vez de infierno encuentres gloria", de Lorenzo Lunar; "Noches sin lunas ni soles", de Rubén Tizziani, y "Chau, papá", de Juan Damonte.

La presentación de Código Negro se llevará a cabo el próximo jueves, a las 19, en el café El Gato Negro, ubicado en Avenida Corrientes 1669.



NOTA: Las imágenes, resaltados y negritas no corresponden a la nota original.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

ENTREVISTA A ALEJANDRO ORDÓÑEZ, PROCURADOR GENERAL DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA... ¿UN EJEMPLO PARA ARGENTINA?


En Buenos Aires hoy, 11 de junio de 2013 a 18:00 horas, se inició una movilización en protesta frente a las oficinas de la   Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó. Quién pidió la suspensión del fiscal José María Campagnoli que se animó a investigar a Lázaro Báez y provocó una reacción que apunta a evitar que la solicitud encuentre respaldo judicial.

En el sitio www.change.org ya hay más de medio millar de firmas que avala la carta dirigida a Gils Carbó, en la que se plantea: "Por una democratización de la Justicia decimos no al juicio político, remoción o suspensión del fiscal José María Campagnoli". Esta acción comenzó en internet y fue impulsada ayer por Jorge Lanata, quien a principios de 2013  puso en el centro de la escena a Lázaro Báez a través de resonantes informes en los que se denunció la existencia de una red de corrupción de dinero estatal.

En nuestro país el rol  que le corresponde a los fiscales que conforman el Ministerio Público Fiscal tiene fines y objetivos muy claros: defender los intereses generales de la sociedad. ¿Por qué? En primer lugar, está determinado en nuestra Constitución, en el artículo 120. Pero además, porque al Estado y a la sociedad le interesa particularmente que se persigan todos los delitos. No puede la cabeza del Ministerio Público Federal, en este caso la Procuradora General Gils Carbó, destituir o suspender a un fiscal que hace bien su trabajo. Sobre todo en casos de una horrible corrupción que golpea e hiere a la sociedad toda. Sería muy bueno que esa señora comprenda que su cargo es una institución al servicio del verdadero soberano: el pueblo y no de quién se cree soberana.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


NOTA: Lamentablemente el fiscal José María Campagnoli el día 12 de diciembre de 2013, fue suspendido en sus funciones. La suspensión, según la ley, no es apelable. Es, además, un pésimo augurio para el fiscal porque el mismo tribunal que lo suspendió es el que deberá juzgarlo.



por Ricardo Angoso
Jurista de raíces conservadoras y cristianas y autor de varios ensayos referidos a la organización del Estado, Alejandro Ordóñez es el actual Procurador General de la República de Colombia. Hombre controvertido, locuaz y sincero, siempre dice lo que piensa, aunque sus opiniones no sean políticamente correctas, y actúa siguiendo sus convicciones morales.  Por dicho motivo, algunos le odian en su país, pero una buena parte de la sociedad colombiana le admira. En cualquier caso, sus opiniones siempre generan polémica y le sitúan, como reconoce Ordóñez, en el ojo del huracán.


Ricardo Angoso: ¿Qué puede decirnos del atentado que sufrió hace unos días, cuando le dispararon muy cerca de su oficina?

Alejandro Ordóñez: Fue una circunstancia que se enmarca dentro de escalada de violencia de la cual estamos siendo objeto todos los colombianos, entre ellos los funcionarios que tenemos alguna investidura. Pienso que este hecho podría considerarse como una amenaza, un afán de neutralizar el ejercicio transparente  e independiente de mi función. Desde luego, aquí hay autoridades que tienen la competencia para investigar estos hechos y dar razones, señalando la autoría de estos actos delictivos. Espero que las autoridades prontamente se pronuncien sobre el tema. Pero ya habido hechos similares, como cuando unos días antes de mi reelección un automóvil de mi caravana fue atacado por un disparo que no produjo víctimas. Pese a todos estos atentados, lejos de desanimarme en mi tarea me han servido de acicate para seguir trabajando en la dirección que creo que es la conveniente para el país y seguir defendiendo los valores por los que he luchado siempre. Los funcionarios debemos asumir estos riegos, y cuando yo asumí este cargo sabía lo que me podría ocurrir, tal como ha sido, y sé que me va en el cargo este tipo de eventualidades no deseadas, desde luego.

R.A.: Parece que hay indicios que apuntan a que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) pensaban atentar con el ex presidente Alvaro Uribe y contra usted mismo, ¿se sabe algo de este asunto, tiene noticias?

A.O.: Esas informaciones las he tenido reiteradamente y las he puesto en conocimiento de las autoridades correspondientes. Espero que sean investigadas, aclaradas, verificadas y desmentidas si hiciera falta, pero estoy en disposición de colaborar para que el asunto se aclare con los organismos de seguridad y de la justicia que son los encargados de tales funciones.

R.A.: ¿Tiene alguna información al respecto más concreta?

A.O.: Los hechos a los que se refiere han sido puestos en conocimiento de las autoridades a las que señalaba antes, pero usted comprenderá que yo debo respetar las misiones y competencias de dichas instancias a las que me refiero. Espero que lleguemos a buen puerto en esta cuestión y que se investigue a fondo, pero entenderá que tampoco puedo decirle mucho más.

R.A.: ¿Cómo ve el proceso de paz con las Farc, atentados incluidos durante el mismo, creo que dará los resultados esperados?


A.O.: Debemos poner en su contexto verdadero este tema. El Procurador en Colombia, como institución, representa a la sociedad y entre sus funciones está la de intervenir en la elaboración de las políticas públicas y defender los derechos de toda la sociedad. Aquí, en este proceso de paz, hay muchos escenarios que implican y que exigen el pronunciamiento de la Procuraduría General en nombre de las víctimas, pero también para que se cumplan todas las demandas jurídicas que el país tiene y que ha adquirido con la firma de algunos tratados internacionales.

He dicho reiteradamente a la sociedad, al presidente de la República, a los organismos judiciales, a la Corte Constitucional también, que todo el mundo acepta que para transitar de la guerra a la paz se requieren algunos instrumentos jurídicos que sean atractivos para los alzados en armas, que es lo que se llama justicia transicional y que no es un fenómeno nuevo en Colombia. Es algo conocido desde el año 1997, pero ello no conlleva la impunidad y aquí es donde estamos ante una exigencia de las Farc ante el Estado y la sociedad que no se puede aceptar.

¿Y cuáles son esas exigencias? Impunidad absoluta y total por los hechos criminales que se han perpetrado. Creo, sinceramente, que ha llegado el momento de decirle a estos señores que hay líneas rojas que no se pueden superar ni internamente ni internacionalmente. Hay también límites éticos y políticos que tampoco se deben transgredir, que no pueden ser superados, y el asunto de la impunidad es uno de ellos. El Estado colombiano no debe ni puede aceptar la impunidad de los crímenes perpetrados por las Farc. No puede haber impunidad, ni dejar que se ejecuten las condenas; las Farc y sus máximos dirigentes deben pagar las condenas que le corresponden y deben ir, desde luego, a la cárcel. Serán penas flexibilizadas y ajustadas al derecho, pero deben pagarlas.

Y el Gobierno debe ser claro con las Farc y decirles claramente que la sociedad no puede cumplir con lo que demandan en la mesa de negociaciones, pero nos encontramos con que los que negocian tienen miedo a señalar esas líneas rojas y me veo, como representante del Estado, en la obligación de señalarlas. Corremos grandes riesgos y no es aceptable ese juego, yo no me presto al mismo. Luego está la comunidad internacional, que creo debería persuadir a las Farc de que pretender esa impunidad a cambio de la paz no es posible. No se puede someter al Estado colombiano a esas demandas que yo, personalmente, considero inaceptables y absurdas.

Por ese motivo, y en defensa de las víctimas y del ordenamiento jurídico colombiano, estoy dando la batalla, ya que creo que no se puede pretender la paz a cambio de la impunidad.  Esta premisa, si se acepta, construirá escenarios de mayor violencia y serán insoportables en muy poco tiempo. Aquí vivimos esta situación. Cuando las víctimas ven a sus victimarios no condenados, sino premiados, existe el riesgo de que las víctimas tomen la justicia por sus propias manos. Si se acepta esa paz a cambio de impunidad, veremos una situación parecida a la de 1986, en que vivimos unos momentos bárbaros por no haber llegado a una paz con una verdadera justicia reparadora para las víctimas. Ese, desde luego, no es el camino. Y esa es la contribución de la Procuraduría a la paz: poner polo a tierra. Por otra parte, no debemos tener el temor de no estar en el coro del unanimismo, en la corriente general que impera. Es mejor discrepar, incluso estar solo en la sociedad defendiendo a las víctimas, que hacer un coro para avalar la impunidad, como pretenden algunos.

R.A.: ¿No tiene la impresión de que Colombia vive una situación anómala? ¿Cómo es posible que la única expresión de la oposición sea el ex presidente Alvaro Uribe y que los partidos casi no se manifiesten sobre los grandes temas?


A.O.: La situación es totalmente anómala. Estamos en un acelerado proceso de desinstitucionalización, de falta y debilidad de las instituciones públicas. Este hecho se puede corroborar muy fácilmente. Si ve las encuestas, más del 70% de las instituciones están muy mal valoradas e incluso diría que desacreditadas, excepto las fuerzas de seguridad y el ejército. Puede que algún individuo de las Fuerzas Armadas haya cometido excesos, se trata de casos particulares, pero en general la sociedad les reconoce su papel y las valora. Las demás instituciones casi no tienen credibilidad y ese hecho amenaza con desfondar el establecimiento. Así ocurre que los movimientos sociales acaban desbordando a las instituciones. Hay un creciente descontento de la sociedad con respecto a sus instituciones, así lo perciben las encuestas y también lo veo yo así.

R.A.: Usted se convirtió este año en protagonista público, no sé si deseado, por su oposición a los matrimonios gays, ¿se siente en el ojo del huracán en muchas ocasiones?

A.O.: Mas por las decisiones que ido tomando que por lo que es la institución en sí, que tiene un indudable carácter transversal. La Procuraduría está presente en muchos aspectos de la vida del país y tiene muchas funciones. Somos un agente que representa a la sociedad en todas partes. Actuó por exigencia de la institución, no por capricho mío, y trato de cumplir las competencias que me fueron asignadas. Estoy en el ojo del huracán porque trato de cumplir con los roles y funciones que me fueron asignadas por el cargo. La coherencia en el cumplimiento de mis obligaciones me ha hecho estar presente en numerosos actos y estar, como ha dicho antes, en el ojo del huracán.

R.A.: Hay un gran debate acerca de la despenalización de las drogas como forma para afrontar el problema, ¿usted qué piensa?

A.O.: Eso no es ninguna solución. Quienes defienden y promueven la despenalización, o incluso la regularización, como otros lo definen, desconocen varios aspectos. Lo primero que desconocen es que la despenalización, o la legalización, aumentaría el consumo de las drogas; hay una relación casual entre un tema y otro. Colombia, por ejemplo, ha pasado de ser un país productor a país consumidor como consecuencia de las decisiones de la Corte Constitucional que permitió y despenalizó el consumo de la droga. Se han generado unas consecuencias de carácter social que no son reconocidas por quienes promueven la despenalización de la droga. Los dramas sociales y familiares se potencian con esas erróneas decisiones a las que usted se refería.


Pero hay otro aspecto que se desconoce, como es el hecho de la relación entre el consumo y la violencia. Si usted despenaliza el consumo, la pregunta que yo hago siempre a quien está a favor de esas políticas es ¿a quién le va a comprar el Estado la droga para garantizar el consumo? No se puede pensar en legalizar el consumo sin legalizar la producción de drogas, eso está claro. Pero también se pretende legalizar el tráfico. Y en Colombia, por ejemplo, los mayores productores de drogas son las Farc, que es el principal cartel del país. No es ocasional que la propuesta del presidente de la República, Juan Manuel Santos, en el sentido de despenalizar las drogas, se haga en el inicio de las conversaciones con las Farc, precisamente porque los beneficiarios finales son los productores, es decir, los terroristas.  Ese es otro de los aspectos del proceso de paz que no ha sido analizado en profundidad y que la sociedad tendrá que conocer en su momento.

Luego se plantea la legalización de las drogas desde el siguiente planteamiento: que la adicción no se puede tratar como un tema criminal, sino de salud. Es cierto, pero eso no es nuevo, ya que fue tratado en Colombia en el pasado. Se nos dice que no se debe de tratar este asunto con políticas represivas, pero sigo diciendo que en Colombia desde el año 2009 este asunto fue abordado y las normas constitucionales señalan que la política antidroga debe tener un tratamiento penal y otro ingrediente de carácter preventivo, profiláctico y pedagógico. Nunca se abandonaron esos dos principios, tanto el criminal como el que atañe al individuo. Este narcotráfico que afecta a Colombia generó mucha violencia en el pasado y el origen de la misma está en la producción. Nos traen luego ejemplos de otros países, como Portugal, que es consumidor y no productor. No se pueden aplicar modelos tan distintos al caso colombiano, ya que tenemos nuestras propias características y problemas propios. Colombia no está en Europa, tenemos otra problemática bien distinta.


Aparte de todo estas explicaciones, hay un aspecto financiero, ya que el mercado de la droga mueve miles de millones de dólares al año y hay muchos intereses en juego detrás del narcotráfico. Hay empresas de todo tipo, incluso las farmacéuticas, que esperan ser las grandes beneficiarias de este mercado. Hasta intereses globales que ambientan la legalización de las drogas, pero prefiero no acusar a nadie ni señalar nombres. Lo que tengo claro es que hay una política global en favor de la despenalización de las drogas que tiene nombres y apellidos, ya que hay mucho dinero en este asunto e intereses muy poderosos.

R.A.: ¿Comparte el análisis que hace el ex presidente Uribe sobre el retroceso que ha habido en el país en estos años en materia de seguridad?


A.O.: Ha habido un incremento en los hechos de violencia, independientemente de lo que haya dicho el ex presidente Uribe, pero eso no es una percepción es un hecho objetivo y avalado por datos concretos. Ha habido un deterioro claro en la seguridad en los últimos años. Pero aparte de este retroceso, hay que añadir algo que me preocupa y es el hecho de la desmoralización de las fuerzas de seguridad y cuerpos militares, ya que se genera un efecto dominó en la sociedad colombiana. El Estado y la sociedad deben reconocer esta situación y afrontarla. Ha habido muchas decisiones judiciales contra miembros de las fuerzas de seguridad que han sido muy controvertidas y emitidas por jueces y fiscales que desconocen el modo de operar de estos agentes sancionados o procesados. Incluso algunas sentencias fueron con pruebas falsas y testigos muy discutibles. También se anuló el Fuero Militar, que fue un atentado contra la paz, un error en definitiva.

R.A.: ¿No cree que se asiste a una crisis moral en Colombia que tiene mucho que ver con una política sin ética ni principios?

A.O.: Claro que sí, por supuesto. La crisis colombiana es moral. De esa crisis moral se derivan todos los problemas políticos, sociales y económicos, pero el centro es esa moral herida. Hay una creciente pérdida de nuestra identidad cultural, de nuestras convicciones éticas y religiosas. El problema de las sociedades contemporáneas tiene un carácter moral, ético y religioso. Y esto hay que decirlo con toda tranquilidad y lo digo como padre de familia. Así lo percibo y lo veo en el día a día. Perdimos el hombre contemporáneo por razones culturales y, desgraciadamente, se perdió el miedo a Dios. Cuando se pierden los valores morales y religiosos, se pierde todo en una sociedad y se asiste a este fenómeno de erosión de la unidad familiar, que es en última instancia el lugar donde se transmiten los valores de todo orden. La formación debe darla la familia, pero se pretende que ahora sea el Estado y el mercado quienes otorguen esos valores. Creo que la verdadera gran reforma social que necesitamos es el regreso a la unidad familiar como verdadero soporte de los valores, principios y valores sobre los que debe asentarse de nuevo nuestra sociedad, pero claro defender eso hoy en Colombia es lo que me coloca, definitivamente, en el ojo del huracán.

martes, 10 de diciembre de 2013

LA DÉCADA PERDIDA.

Conmemoramos hoy treinta años ininterrumpidos de democracia.

¡Enhorabuena!

Sin embargo, bien podría el festejo representar el cuadragésimo aniversario si no fuera por...

25 de Mayo de 1973

Quienes peinamos canas y tenemos memoria, recordamos aquel Mayo de 1973 cuando el Gral. Lanusse entregó el Poder al Dr. Héctor J. Cámpora. Aparentemente atrás habían quedado los intentos de grupos terroristas que, traidores a la Patria, se habían alzado en armas sembrando el miedo y regando de sangre el territorio de la Nación. Habían sido juzgados por una Cámara Penal especialmente creada, con absoluto respeto de sus derechos a la defensa y demás garantías procesales, finalmente encarcelados unos, sobreseídos otros por falta de pruebas.

La Patria se encauzaba en paz a la ansiada y merecida democracia.

Esteban "bebe" Righi
Recordamos también la noche de aquel triste 25 de Mayo de 1973, con la absurda resolución del entonces joven Dr. Righi, quien devenido en Ministro del Interior abrió las puertas de las cárceles, liberando a todos los terroristas devolviéndoles sus armas.

Y ese mismo día comenzó la pérdida de una nueva década.

Nadie olvida la precipitada vuelta al país del Gral. Perón para sacar al Dr. Cámpora a patadas en el culo del sillón de Rivadavia. Tampoco se olvida su orden, como Comandante en Jefe del Ejército[1], de ANIQUILAR la guerrilla mediante la muerte “uno a uno de esos psicópatas”.

Menos aún olvidar que, sabiéndose momentáneo sobreviviente, el viejo General le había ofrecido la Vicepresidencia de la Nación al Dr. Balbín, quien por “las cosas de la política” debió pedir permiso a la Unión Cívica Radical recibiendo la correspondiente negativa que generó el ascenso de la recordada Isabelita.


Eran los inicios de una nueva década perdida, los terroristas armados y envalentonados sembraron la muerte a su paso, jueces, políticos, miembros de las Fuerzas Armadas, hombres, mujeres, niños, conscriptos que se encontraban sirviendo a la Patria, todos caían bajo las armas de Montoneros, ERP y demás bandas que asolaban el país.

Fue cuando el General Perón los echó de la Plaza ordenando su eliminación que se inició una cruenta guerra entre hermanos, unos defendiendo la patria cumpliendo órdenes presidenciales, otros intentando dividir el país, tomar el poder y reemplazar la celeste y blanca por el rojo pendón.

Fueron sus palabras: "El aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compete a todos los que anhelamos una patria justa, libre y soberana, lo que nos obliga perentoriamente a movilizarnos en su defensa y empeñarnos decididamente en la lucha a que dé lugar."

Eran sus últimos días, muerto el General Perón su esposa asumió la Presidencia de la Nación y todos recordamos el nuevo golpe militar, la guerra contra los terroristas y sus consecuencias para ambos bandos.


Finalmente derrotada la guerrilla, el llamado a elecciones ungió al Dr. Alfonsín dando inicio a un nuevo período democrático que hoy celebra tres décadas.

Pero, insisto, los terroristas nos robaron diez años.

En esta celebración de treinta años de democracia, vaya entonces mi humilde homenaje a quienes ayer dieron su vida y a quienes hoy sufren injustos encierros y olvidos, simplemente por haber decidido defender la celeste y blanca.

Me avergüenza que sus propios camaradas miren hacia otro lado, no me sorprende en cambio la actitud del arco político y su triste silencio.

¡VIVA LA PATRIA!

Juan Manuel Otero
oterojm123@yahoo.com.ar

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.


[1] En realidad el entonces Presidente de la Nación, Tte. Gral. Juan Domingo Perón, era el Comandante en Jefe de las FFAA.

domingo, 8 de diciembre de 2013

INDAGARÁN A MÉDICOS DE VIDELA POR NEGLIGENCIA Y MALA PRAXIS

El estado inoperante, ineficaz y mentiroso pretende cortar el hilo de responsabilidades, en la muerte del señor Teniente General Jorge Rafael Videla, por su lado más delgado: los médicos del Servicio Penitenciario Federal.

¿Qué pasa con los jueces del tribunal que lo vieron totalmente herido de muerte y pretendieron hacerlo declarar? Jugada a la que el anciano y honorable soldado no se prestó.

¿Qué pasa con el ministro de defensa agustín rossi que prohibió que los militares detenidos sean atendidos en los hospitales militares? ¿Qué pasa con el ministro de justicia julio alak que convalidó lo actuado por rossi e impartió instrucciones al respecto?

¿Qué pasa con el Servicio Penitenciario Federal que acepta una tarea sanitaria para la cual no tiene el personal ni los medios idóneos para cumplirla adecuadamente? ¿Qué pasa con el  cuidado de la salud es, por lo tanto, de gran importancia y la salud de los presos tiene que ser una prioridad en el trato en la institución penal?

La muerte del señor General Videla fue sospechada desde el primer día, su salud seriamente deteriorada se puede apreciar en el siguiente video.


En respeto a su memoria esperamos que la justicia encuentre y sancione a los verdaderos responsables de su muerte, no son solo los médicos, a Videla al igual que todos los Presos Políticos le son negados en forma sistemática sus principales derechos humanitarios y jurídicos.

También exigimos que se levante la prohibición, del ministro de defensa, para la atención e internación en los hospitales militares de todos los soldados Presos Políticos que lo necesiten.

Hoy todos se llenan la boca y se han vueltos expertos en Nelson Mandela y su valioso legado, el mejor homenaje que podemos hacer a tan grande líder mundial es liberar a los soldados y civiles Presos Políticos que derrotaron al terrorismo internacional e impidieron la instauración de un estado comunista en nuestra amada Patria.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


INDAGARÁN A MÉDICOS DE VIDELA POR NEGLIGENCIA Y MALA PRAXIS

Se trata de los tres galenos que revisaron al dictador en el penal donde cumplía detención por delitos de lesa humanidad.

Foto: "Disposición Final"/  Ceferino Reato

Tres médicos que revisaron al dictador  Jorge Rafael Videla en el penal donde cumplía su condena por delitos de lesa humanidad fueron citados por la Justicia, acusados por "negligencia" y "mala praxis".

Videla fue encontrado muerto el 17 de mayo a las 8.25 en el complejo penitenciario de Marcos Paz: concretamente, estaba sentado sin signos vitales en el inodoro de su celda.

Su familia denunció mala praxis de los médicos en su muerte, puesto que -tal cual trascendió luego- Videla había tenido una caída cinco días antes en la ducha de su celda y se sospecha que ese fue el motivo de su posterior deceso. La autopsia incluso reveló que la muerte de Videla fue producida por fracturas múltiples, hemorragia interna y cardiopatía dilata: tuvo lesiones en tres costillas, fractura costal posterior, y fragmento de pubis. Así fue como se imputó a tres médicos que lo revisaron minutos posteriores luego de su caída ese 12 de mayo, cinco días de su muerte: Cecilia Sussano, Jorge Alberto Domínguez y Tamara Urbina.

Según señaló la acusación, los médicos no advirtieron la gravedad de la caída y no tomaron ningún tipo de recaudo, tal como la internación o algún tratamiento, lo que presumen pudo haber evitado la muerte del dictador, en ese momento enfrentando un juicio por delitos cometidos en el marco del Plan Cóndor.

Los tres médicos fueron citados para la semana que pasada, pero el abogado Vadim Mischanchuk, defensor de Sussano y Domínguez, pidió la postergación de las audiencias. En el expediente en manos del juez Juan Pablo Salas, la familia

Videla está como querellante, y al menos dos médicas, Adriana Pietrantonio y Cinthya Urroz, testificaron que las fracturas pudieron no haber sido advertidas por los profesionales. Esa es la hipótesis que aducirá el abogado Mischanchuk, quien si bien al ser consultado por Noticias Argentinas se negó a dar detalles de la causa, sí dijo que los médicos pudieron no haber advertido las fracturas por la mala calidad de las placas sacadas a Videla.

Además, el abogado dejará entrever que Videla pudo haber tenido otra caída más allá de la ocurrida ese 12 de mayo, que provocaron las fracturas, o bien que hasta pudo haber sido golpeado.

El abogado defensor aseguró que Videla fue revisado como método de rutina por dos médicos cuando concurrió a una audiencia en Comodoro Py, y que ninguno de ellos advirtió las fracturas, ni tampoco pareció tener alguna molestia el dictador cuando estuvo frente a tres jueces en Tribunales.

Los médicos están imputados por homicidio culposo y ahora serán nuevamente citados por el juez Salas.