domingo, 19 de enero de 2014

EL CIRKO JUDICIAL DE SAN LUIS

Una vez más en San Luis se está desarrollando un segundo CirKo oral y público por presuntos delitos de lesa humanidad, una vez más el “relato de la Guerra Revolucionaria” se ajusta a un guion preestablecido y repetido en la mayoría de los escenarios donde se presenta la obra: “Destrucción de las FFAA, hasta dejar inerme a la Nación”.

Una vez más la venganza montonera se basa solo en dichos de “testigos aleccionados” y ninguna prueba contundente que no deje lugar a duda alguna.

Una vez más hombres supuestamente del derecho cometen el delito de prevaricato al llevar adelante la parodia, de finalizar con una sentencia que ya está escrita y que se puede recitar de memoria: uno o dos absueltos –para mantener las apariencias–, personal de distintas jerarquías con condenas menores de 15 a 18 años de prisión y el resto a 25 años o prisión perpetua… penas que, dadas las edades y estados de salud de los ancianos soldados que nos defendieron del violento ataque del marxismo, equivalen a una pena de muerte.



Una vez más una sociedad hipócrita que olvida su historia, sus pedidos de golpe de estado para poner orden en la República, terminar con la corrupción e ineficiencia del estado y aniquilar al terrorismo para que hubiera paz en el país. Órdenes de exterminio que fueran impartidas por el mismísimo presidente de la Nación Juan Domingo Perón, continuadas por su viuda María Estela Martínez, el Dr. Italo Argentino Luder en ejercicio de la  presidencia del poder ejecutivo, refrendandas por sus ministros, avaladas por la mayoría de los partidos políticos y en distintas sesiones por el Congreso de la Nación (ver diario de sesiones de ambas cámaras años 1974 y 1975).



Una vez más jóvenes confundidos que desconocen la historia verdadera y sin querer se tragaron el sapo del “relato oficial”, gracias a políticas educativas tendenciosas y los medios comunicación social que en este doloroso tema han sido cómplices del poder de turno.

Por primera vez en la historia universal se juzga a los vencedores de una guerra y no a los derrotados… vaya paradoja, algunos montoneros encaramados en el poder de turno concibieron la idea de la venganza y la están llevando a cabo gracias a la pasividad de las instituciones armadas, el apoyo de la oposición política –quienes no tienen ni siquiera en cuenta, que si el terrorismo ganaba la Guerra Revolucionaria la democracia sería un bien inalcanzable–, y una población ausente de este drama. Todo el espectáculo basado en una falsa política de defensa de los DD.HH., que solo ha servido para encarcelar y escarniar a miembros de las Fuerzas Legales de la Nación y terminado en un negocio corrupto de indemnizaciones sin control alguno, negociados de la Fundación Sueños Compartidos, una corrupción generalizada que corroe las mismas entrañas del estado y ha tejido una alianza de complicidades, coimas, sobreprecios y desvió de fondos como nunca se vió en la historia de la Nación. Para expresarlo más crudamente: NUNCA SE ROBÓ TANTO… y el pueblo baila al compás del tamboril el agraviado himno nacional, interpretado con ritmo de cumbia tropical.



El 4 de noviembre de 2013 comenzó el CirKo por supuestos delitos de lesa humanidad, están siendo juzgados 29 imputados, se desarrolla en la Sala de Audiencias del Tribunal, ubicada en el segundo piso del edificio de Illia N° 36. 

El expediente lleva el número 2460-M-12-TOCFSL y está caratulado “Menéndez, Luciano Benjamín y Otros s/Averiguación de infracciones a los artículos 144 bis inciso 1º agravado por el artículo 142 incisos 1º, 2º y 5º del Código Penal, etc.". Quien fuera el jefe del III° Cuerpo de Ejército, no está en la sala porque debe responder por otras acusaciones en Córdoba y La Rioja, simultáneamente. Entre los acusados hay policías provinciales, federales, militares del Ejército y la Aeronáutica y también civiles.

Para la primera parte del show cirkense el tribunal fijó las audiencias del debate para los martes y miércoles de noviembre y continuó en diciembre los jueves y viernes, hasta el 20. Luego vino un receso por la feria judicial hasta que se retome en febrero de 2014, continuando los jueves y viernes. Es por eso que no se puede conocer una fecha cierta de la sentencia… la que ya sabemos escrita de antemano, solo falta develar los que serán beneficiados por la absolución.

Pablo Salinas del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Mendoza

Los abogados Norberto Foresti (ex PRT- ERP) y Carlos Pereyra son los representantes de los familiares de las víctimas y querellantes por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de San Luis y cuentan con la asistencia de Pablo Salinas del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Mendoza. La querella aportará alrededor de 160 “testigos adiestrados” y se estiman que se escucharán en el recinto unos 300 testimonios plagados de inexactitudes, con vagos conceptos y recuerdos que luego se emplearán para justificar las condenas, sin hacer lugar a los vanos reclamos y recursos de las defensas.

Carlos Pereyra y Norberto Foresti, representantes de la APDH, querellante en el juicio

Las audiencias son en el mismo escenario donde se desarrolló el primer juicio, pero ahora sólo se permite la presencia de unas 20 personas entre familiares de las víctimas y de los procesados para poder participar de las audiencias. La prensa tiene un espacio especial fuera de la sala y sólo se le permite tomar imágenes en los momentos que el tribunal lo determine.

Los imputados

Cuatro de los imputados serán juzgados nuevamente ya que fueron sentenciados en el primer juicio realizado en 2009: Cnl. (R) Miguel Ángel Fernández Gez, Cabo Pol. Prov. Luis Alberto Orozco, Crio. Pol. Prov. Juan Carlos Pérez y el ex Subjefe de Policía Cap. Carlos Esteban Pla. Ahora se han sumado: Luciano Benjamín Menéndez (juzgado en ausencia), Vicente Ernesto Moreno Recalde, Carlos María Alemán Urquiza, Celso Juan Ángel Borzalino, Luis Mario Calderón, Hugo Ricardo Cremonte, Horacio Ángel Dana, Andrés Leonardo García Calderón, Juan Amador Garro, Pedro Armando Gil Puebla, Nelson Humberto Godoy -ex jefe departamental de la Policía en Villa Mercedes-, Marcelo Eduardo González Moure, Benjamín Jofré, Rafael Leyes, Raúl Benjamín López, Omar Lucero, Armando Nicolás Martínez, Alberto Jorge Moreira, Jorge Félix Natel, Enrique Manuel Ortuvia Salinas, Carlos Alberto Ozarán, Santos Tomás Palma, Higinio Rafael Robles, Roque Rubén Rodríguez, Oscar Guillermo Rosello y Ricardo Alfredo Rossi.

El Tribunal

El Tribunal está integrado por José María Pérez Villalobo, de Córdoba, Marcelo Alvero, de Buenos Aires y Héctor Cortez de Mendoza (hay un cuarto juez, Oscar Hergott, que cumple el rol que ocupó Cortez en el primer juicio) y deberá determinar las responsabilidades de los acusados. Por la Fiscalía estaban presentes Cristian Rachid y Mónica Spagnuolo. (El Juez Pérez Villalobo fue recusado por los defensores por haber jurado el cargo de Juez por “la sangre derramada por los héroes de Trelew, haber participado en una marcha por los DDHH con las Abuelas de Plaza de Mayo, él y toda su familia y por haber reivindicado al exGobernador montonero Obregón Cano en una conferencia en la Universidad de Córdoba donde además se jactó de “sus recuerdos cargados en una vieja mochila de juventud en pos de los ideales revolucionarios”). La recusación fue rechazada.

El CIJ TV (Centro de Información Judicial TV) transmitió las instancias en vivo, según publicó en su página en Internet.

Como en todo CirKo no podía faltar la murga y payasos, desde temprano en todas las audiencias, un grupo de personas, en su mayoría militantes de La Cámpora y Kolina, se concentraban frente al edificio con banderas y pancartas, en las que exigían "cadena perpetua" para los acusados, apretando a la justicia y buscando influir en el ánimo del tribunal y fiscales –en forma innecesaria, ellos ya conocen su papel de memoria–.

Los representantes del Ministerio Fiscal

Tras finalizar la requisitoria fiscal, los abogados defensores de los 29 imputados argumentaron sus alegatos anticipados, y coincidieron en enfatizar desde sus puntos de vista que el proceso es nulo e ilegal, que es una causa política en la cual los procesados ya están condenados y criticaron a la fiscalía por no tener peticiones fundadas en ninguno de los casos. (El Tribunal respondió que este pedido de nulidad iba a ser considerado a la finalización del juicio??????)

En todos los casos anticiparon que recurrirán a instancias judiciales superiores ante las negativas del Tribunal en dar lugar a las nulidades, y señalaron que se está "frente a procesados inocentes y los estamos juzgando para ver si son culpables, entonces veamos caso por caso pero hay que tratarlos como lo que son hasta ahora o sea inocentes", peticionó el defensor Rodolfo Contreras.

Este escenario se repite en todos los tribunales que se encargan de estos juicios, el guión es el mismo… solo cambian los actores. Mientras tantos los ex terroristas ocupan importantes funciones en el estado, han sido elevados a la categoría de patriotas sacrificados en aras del bien popular y gozan de una libertad inmerecida. Despreciamos a quienes han permitido esta situación y exigimos que se aplique el principio que “la ley es igual para todos”.

DOS ATAQUES TERRORISTAS QUE DEBEN SER RECORDADOS

Se cumplen 40 años del intento de copamiento de la guarnición militar de Azul y 25 del registrado en La Tablada, ambos sucedidos en plena democracia

El 19 de enero de 1974, en pleno ejercicio de la presidencia de Juan Domingo Perón, la organización terrorista Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) atacó el cuartel de la Guarnición del Ejército Argentino en Azul, provincia de Buenos Aires.

Enrique Gorriarán Merlo

El grupo guerrillero, formado por aproximadamente 240 hombres, estuvo conducido por el recordado y ya fallecido comandante del ERP, Enrique Gorriarán MerloLa acción de guerra tenía como objetivo, más allá del hecho político, apropiarse de armamento, municiones y explosivos para incrementar el poder de combate de la organización. La fecha elegida no fue casual: se trataba de un sábado en el mes de enero, por lo cual muchos efectivos militares estaban de franco y algunos otros, con licencia anual. La defensa del cuartel fue realizada por 60 militares que impidieron la sustracción de material bélico por parte de los comandos guerrilleros, que sufrieron unas 25 bajas.

Coronel (P.M.) Jorge Ibarzábal

En la acción, que tuvo una fuerte repercusión política y social, fue muerto combatiendo en la defensa el jefe de la guarnición, el coronel Camilo Arturo Gay, y asesinada la esposa de éste, Nilda Irma Casaux de Gay, a quien los guerrilleros mantenían como rehén junto con sus dos hijos de 14 y 21 años. También merece ser recordado el soldado conscripto Daniel González, quien fue ultimado en el puesto de guardia. En el ataque fue tomado prisionero el jefe del grupo de Artillería Blindada, el teniente coronel Jorge Ibarzábal, quien resultó asesinado luego de diez meses de cautiverio, el 19 de noviembre de 1974, en un traslado por parte de los guerrilleros de una "cárcel del pueblo" a otra, ante un control caminero.


Estos datos dan clara cuenta del grado de violencia existente, que hoy parece ser olvidado por gran parte de la dirigencia nacional. El ERP reivindicó el ataque en un comunicado de guerra, al tiempo que condecoró a sus combatientes. La conmoción por lo sangriento del intento de copamiento fue tal, que el entonces presidente Perón, vistiendo su uniforme de teniente general, dirigió un día después del ataque un mensaje al país por cadena nacional, cuyos conceptos de extremada dureza nos hablan de la situación de guerra interior que se vivía. Perón expresó: "Pido asimismo, a todas las fuerzas políticas y al pueblo en general, que tomen partido activo en defensa de la República, que es la afectada en las actuales circunstancias. Ya no se trata de contiendas políticas parciales, sino de poner coto a la acción disolvente y criminal que atenta contra la existencia misma de la patria y sus instituciones. Aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compromete a todos los que anhelamos una patria justa, libre y soberana, lo que nos obliga perentoriamente a movilizarnos en su defensa y empeñarnos en la lucha a que dé lugar". Se anunciaba, desde la primera magistratura nacional, lo que sucedería en los años siguientes.


Bastante tiempo después, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, el 23 de enero de 1989, hace casi exactamente 25 años, se produjo el ataque del Movimiento Todos por la Patria (MTP) al Regimiento de Infantería Mecanizada, con asiento en La Tablada, conducido también por Gorriarán Merlo, quien había acumulado experiencia de guerra, en el ejército sandinista de Nicaragua. La citada organización atacó la unidad militar, con la excusa de que se avecinaba un alzamiento del sector carapintada del Ejército que pretendía derrocar al gobierno democrático, tratando de cosechar adhesiones al movimiento guerrillero que derivaran en apoyo popular al MTP.

Horacio Fernández Cutiellos con su familia

La rápida reacción de la policía bonaerense impidió la retirada de las fuerzas guerrilleras, quedando al descubierto la maniobra. Luego de casi un día de combate, el regimiento fue recuperado. En la acción murieron dos policías y nueve efectivos militares, entre oficiales, suboficiales y soldados conscriptos, incluido el segundo jefe del regimiento, mayor Horacio Fernández Cutiellos, y hubo más de 60 heridos, que en algunos casos sufrieron mutilaciones severas. Entre los atacantes, 32 guerrilleros fueron abatidos.

Cecilia Pando y su protesta en el Edificio del EMGE

Tanto el intento de copamiento de la unidad de Azul como el ataque al regimiento de La Tablada constituyen dos trágicos sucesos promovidos por las organizaciones guerrilleras en plena democracia. La memoria, como la historia, se constituye con hechos, y no con construcciones de un relato parcial. Desde la llegada del gobierno kirchnerista, se ha buscado presentar a la trágica década del 70 como una novela dividida en ángeles y demonios, sin asumir con honestidad y responsabilidad la violencia política que sumergió al país en un baño de sangre. En ese afán de venganza política, hoy llenan las cárceles, son enjuiciados y condenados, los por entonces jóvenes oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas y de seguridad que enfrentaron a organizaciones terroristas que, mediante la lucha armada, buscaron tomar el poder. Sólo un ánimo de pacificación nacional podrá superar y cubrir, desde la verdad, la tragedia que enlutó a la Argentina en aquellos años, asumiendo con grandeza y generosidad de espíritu el cruento saldo que tuvo la guerra interna que se vivió en el país. De lo contrario, continuaremos creando una sociedad de licántropos, donde el odio y el deseo de venganza nos aniquilarán y frustrarán un futuro de paz y concordia.



NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

SÓLO RESTA SABER CÓMO Y CUÁNDO

Por: Alberto Medina Méndez

Argentina recorre un sendero sin retorno. La farsa está llegando a su fin. Lo que hace meses se ponía en dudas, hoy ya es una realidad. Se vive una etapa de incertidumbre. Nadie tiene precisiones de cómo y cuándo ocurrirá el desenlace de este gran sainete que lleva muchos años.

Una vez más, se ha demostrado que las tropelías y los dislates sólo conducen hacia el desastre. En esta ocasión, el país, que fue siempre bendecido por su suerte y sus condiciones naturales privilegiadas, pudo sostener este engaño por un tiempo más prolongado que el razonable.

El “viento de cola”, las circunstancias internacionales altamente favorables, determinados eventos sin méritos propios, hicieron  que los planetas se alinearan mejorando las posibilidades de una nación que supo ser potencia, pero que se ha especializado en desperdiciar oportunidades. Lamentablemente, esta vez, no ha sido la excepción.

El derrumbe progresivo se hace cada vez más indisimulable. Las reservas del Banco Central en caída permanente, un cepo cambiario que muestra una debilidad absoluta, el inocultable deterioro institucional, el poder centralizado en pocas manos, las libertades que desaparecen una a una, una moneda devaluada, un prestigio internacional de gran fragilidad, una economía cerrada por una actitud de aislamiento, la inflación y su triste podio mundial, y la lista continua con innumerables cuestiones que demuestran el desgaste que evoluciona semana a semana sin detenerse.

Hasta hace poco, algunos ardides permitían dejar el abordaje de los temas de fondo y sus soluciones para más adelante. Esas medidas se han agotado. Como sucede con la medicación, ciertas formulas ya no generan el efecto deseado. La credibilidad del gobierno pasa por su peor momento y su legitimidad es cuestionada sin mostrar señales de recuperación.

Frente a ese escenario, el resultado es evidente. La discusión ya no pasa por lo que inexorablemente ocurrirá, sino más bien por estar a tiempo de elegir el cómo y el cuándo. El estado de situación permite, por ahora, cierta elección de caminos. Todavía admite la chance de definir de qué manera se quiere concluir esta etapa, para empezar la siguiente, y hasta es probable que se pueda optar por el momento más adecuado. Pronto, ya ni siquiera será posible elegir ni el instante ni las formas.

No es deseable que el gobierno tenga que huir anticipadamente como ya ha ocurrido tristemente en el pasado, con todo lo que ello implica. Ese contexto dejaría a la sociedad a la deriva, complicando aun más la compleja situación real, agregando una crisis política institucional absolutamente innecesaria.

Lo esperable es que el gobierno se haga cargo de sus disparates e imprudencias y vuelva sobre sus pasos, dejando su orgullo político de lado y su fundamentalismo ideológico sobreactuado, aunque este tipo de actitudes de razonabilidad y madurez no son atributos habituales del oficialismo.

Aun sin asumir sus compromisos y continuando con su desacreditado relato, es de esperar que el Gobierno intente concluir el mandato constitucional, a cualquier costo, aunque ello signifique hacerle pagar a los ciudadanos un costo exagerado, no por ello menos merecido. Después de todo, el hecho de apoyar a determinados dirigentes respaldando sus políticas debe tener consecuencias y nada se aprende evadiendo responsabilidades.

La oposición, al menos por ahora, solo recita diagnósticos y a veces sólo narra la crónica de los hechos, como si fuera una simple espectadora. No parece tener un programa de acción serio, ni siquiera para proponerle al oficialismo ciertas variantes a sus equivocadas políticas.

En definitiva, con gobernantes necios y claramente desorientados, será difícil que el final del camino no sea el imaginado. Pero también es cierto que con opositores sin soluciones, que privilegian las disputas por sobre su rol como alternativa política, es imposible ser optimistas.

Siendo que el itinerario parece inevitable, habrá que poner energías en elegir el momento y la manera de transcurrir la situación con el menor daño posible. Tal vez aún se pueda elegir el modo de aterrizar “el avión” y hasta la oportunidad. Puede que luego sea demasiado tarde y no sea factible decidir nada para solo aceptar el colapso sin margen de maniobra.

Es importante asumir responsabilidades. Las tienen los que gobiernan, pero también los que cumplen el rol de opositores. La gente que al votar, apoya políticas equivocadas porque cree en la magia de que todo es gratis y nadie paga la fiesta es tan responsable como los que decidieron dejar que todo suceda, cruzarse de brazos y hacerse los distraídos. Se trata de un final anunciado. Solo resta saber cómo y cuándo.


EL PAÍS TODAVÍA NO HA RECUPERADO LA CONCORDIA

Por el coronel (R) Horacio Guglielmone

A 40 años de lo ocurrido en la noche del sábado 19 al 20 de enero de 1974, cuando el autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) atacó el cuartel de la Guarnición de Ejército Azul (provincia de Buenos Aires), es oportuno el recuerdo, el reconocimiento y la reflexión, en el contexto de aquellos años.

Enrique Haroldo Gorriarán Merlo

Esa noche, siendo las 23.40, el ERP atacó el citado cuartel con unos 240 efectivos, conducidos por Enrique Haroldo Gorriarán Merlo (el 23 de enero de 1989 también dirigió el sangriento ataque al cuartel de La Tablada) y con el objetivo principal de robar armamento, munición y explosivos para incrementar el poder de combate de la organización. En el cuartel, esa noche, había sólo unos 60 hombres, por tratarse de un sábado y estar en período de licencias anuales y cambios de destino.

Pese a tener a su favor factores determinantes, como son la sorpresa y la significativa superioridad de efectivos, el ataque fue un rotundo fracaso, ya que no pudieron robar absolutamente nada, por no lograr llegar a ningún depósito o a la Sala de Armas. Por el contrario, en su huida abandonaron una notable cantidad de armamento, munición y equipo, además de sufrir las bajas de 25 atacantes. Lo que sí lograron fue asesinar al entonces soldado conscripto Daniel Osvaldo González, que se desempeñaba como centinela en el puesto de guardia N° 4; al jefe de la guarnición, coronel Camilo Arturo Gay, que murió en combate al ser interceptado cuando se dirigía al cuartel para conducir la defensa, y a su esposa, Nilda Irma Cazaux, a la que mantenían como rehén, junto a sus dos hijos de 14 y 21 años, a un amigo de este último, que estaba de visita, y a un suboficial.

coronel Jorge Roberto Ibarzábal

El jefe del Grupo de Artillería Blindado 1, teniente coronel Jorge Roberto Ibarzábal, fue secuestrado y asesinado luego de un torturador cautiverio de 10 meses, el 19 de noviembre de 1974, cuando en un control de tránsito fue interceptado, en la localidad de Francisco Solano, el vehículo en el que era trasladado de una de las llamadas "cárceles del pueblo" a otra. Ibarzábal fue encontrado en la caja de la pick-up Rastrojero interceptada, dentro de un armario metálico de 1,65 m por 0,65 m por 0,45 m, donde fue acribillado con tres disparos de revólver calibre 3,57 magnum, para evitar que fuera rescatado.


Ante los hechos acaecidos en Azul, el entonces presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, el 20 de enero de 1974 dirigió un mensaje al país, por la cadena de emisoras de radio y televisión, en el que, entre otras cosas, dijo: "No es por casualidad que estas acciones se produzcan en determinadas jurisdicciones. Es indudable que ello obedece a una impunidad en la que la desaprensión e incapacidad lo hacen posible, o lo que sería aún peor, si mediara, como se sospecha, una tolerancia culposa. (....) Pido, asimismo, a todas las fuerzas políticas y al pueblo en general que tomen partido activo en la defensa de la República, que es la afectada en las actuales circunstancias. Ya no se trata de contiendas políticas parciales, sino de poner coto a la acción disolvente y criminal que atenta contra la existencia misma de la Patria y sus instituciones, que es preciso destruir antes de que nuestra debilidad produzca males que puedan llegar a ser irreparables en el futuro. (...) El aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compete a todos los que anhelamos una Patria justa, libre y soberana, lo que nos obliga perentoriamente a movilizarnos en su defensa y empeñarnos decididamente en la lucha a que dé lugar".


Asimismo, el 23 de enero Perón dirigió una carta a los jefes, oficiales, suboficiales y soldados de la guarnición Azul, en la que nos decía, entre otras cosas, lo siguiente: "El objetivo perseguido por estos grupos minoritarios es el pueblo argentino, y para ello llevan a cabo una agresión integral. Por ello, sepan ustedes que en esta lucha no están solos, sino que es todo el pueblo que está empeñado en exterminar este mal y será el accionar de todos el que impedirá que ocurran más agresiones y secuestros. (.) La decisión soberana de las grandes mayorías nacionales de protagonizar una revolución en paz y el repudio unánime de la ciudadanía harán que el reducido número de sicópatas que va quedando, sea exterminado uno a uno para bien de la República. (.) Quiera Dios que el heroico desempeño de todos ustedes nos sirva siempre de ejemplo".

gobernador de la provincia de Buenos Aires, Dr. Oscar Raúl Bidegain

Este mensaje al país, el 20 de enero de 1974, marca un hito en la citada guerra, porque Perón identifica el accionar de estas organizaciones como una agresión a la Nación toda y llama a sus habitantes a contribuir a su aniquilamiento. Luego, en la carta dirigida a los oficiales, suboficiales y Soldados de la Guarnición Azul, habla de exterminarlos. Son éstos los duros términos que usa, pues eran momentos de definición, decisivos para la vida de la República. Asimismo, sin nombrarlo, hace un cargo directo al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Dr. Oscar Raúl Bidegain, lo que lleva a la renuncia de éste, el 24 de enero de 1974.

Han pasado 40 años y la Argentina sigue anclada en los años 70. Qué paradoja la que vemos: hoy, más de 1600 civiles e integrantes de las Fuerzas Armadas, de seguridad, policiales y penitenciarias son sometidos, por un gobierno que se dice "peronista", a parodias de juicios cuyo final de condena se conoce de antemano. Paralelamente, nada se dice y todo se niega respecto de las víctimas del terrorismo. Simultáneamente, quienes integraron o apoyaron a organizaciones terroristas para imponer un régimen totalitario al mejor estilo castrista son homenajeados y se les pagan suculentas indemnizaciones y pensiones que en mucho superan a la jubilación de los ancianos que trabajaron y aportaron toda su vida. Y todo esto ocurre con la complicidad de los distintos partidos políticos y del Poder Judicial, que no son capaces de oponerse a tamañas barbaridades.


Basta ver la reciente votación, prácticamente unánime, en el Congreso, de la ley que otorga pensiones de por vida a los llamados "presos políticos" de los 70, para poner en evidencia la citada complicidad. Si el Poder Legislativo, el Poder Judicial y los más altos dirigentes de los distintos ámbitos del quehacer nacional no comienzan a trabajar de inmediato por la restitución de las instituciones de la República y la concordia entre los argentinos, se dejará avanzar la germinación de nuevos conflictos motorizados por la ilegalidad, la injusticia, la mentira y la corrupción evidentes.


Pero hay una luz en el camino, y es la que se vió en la Feria del Libro de Buenos Aires en 2012, cuando la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia presentó un coloquio denominado "Concordia Política" (editorial de LA NACIÓN del 13 de mayo de 2012), en el que oficiales del Ejército retirados e integrantes de organizaciones armadas, así como víctimas de esa guerra, que piensan en el bien común y en el futuro de nuestra Nación, antes que en el interés personal, y conocedores de la verdad sobre aquella guerra, por haberla vivido muy de cerca, dieron y siguen dando a la sociedad sus sinceros e impactantes testimonios y opiniones.

Los integrantes del Congreso de la Nación, como representantes de la ciudadanía, deberían escucharlos. Dios guarde a la Argentina, nuestra querida patria.

El autor participó de la defensa del cuartel de la Guarnición Azul con el grado de subteniente, cuando tenía 21 años.



NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

NO HAY QUE CALLARSE MÁS / s/ "FALLECIMIENTO DE JUAN GELMAN"

Estimados todos:

Hoy en La Nación puede leerse una nota de Ceferino Reato respecto de Juan Gelman. Va inmediatamente abajo.

Es útil para reavivar las memorias dormidas, para despertar los entendimientos distraídos y, especialmente, para darle a los centenares de imitadores de Gelman -imitadores en su hipocresía- un mensaje claro.

Los "jóvenes idealistas", tan utilizados por el peronismo, desde Perón a los K, no tenían en modo alguno en sus planes la liberación de este país de las garras de una dictadura. La intención era instalar otra dictadura, bien modelada en Cuba, más repugnante aún que la que se vivió acá, a la cual le daban el nombre eufemístico de Patria Socialista.

No vinieron a liberar nada; no vinieron a restablecer la Constitución de la Nación Argentina. Basta pensar que ya habían empezado su accionar bajo gobiernos perfectamente constitucionales.

Es decir que SE ALZARON EN ARMAS CONTRA LA NACIÓN ARGENTINA PARA CAMBIAR POR LA FUERZA SU SISTEMA POLÍTICO. Y, PARA LOGRARLO, NO TREPIDARON EN NUTRIRSE DE ARMAS, LOGÍSTICA, ENTRENAMIENTO, FINANCIAMIENTO Y COBIJO PROVISTOS POR POTENCIAS EXTRANJERAS (CUBA, LIBIA, URSS, y otras), LO CUAL LOS COLOCA EN LA MÁS GRAVE CATEGORÍA DE INFAMES TRAIDORES A LA NACIÓN.

Y ASÍ DEBEN SER CONSIDERADOS HASTA QUE, COMO VENGO PIDIENDO HACE MUCHO Y LO PIDE Oscar Del Barco en la carta de más abajo, PIDAN PÚBLICO PERDÓN A LA NACIÓN POR SUS CRÍMENES Y TRAICIÓN.

YO AGREGO: DEVUELVAN LOS DINEROS QUE HAN RECIBIDO COMO ESPÚREA Y ESCANDALOSA "INDEMNIZACIÓN" O "COMPENSACIÓN". NO LO MERECEN. ACEPTARLOS SOLO HA AGRAVADO MÁS SU FALTA. LA CIUDADANÍA DEBERÁ EXIGIR CUENTA DE ESE OTORGAMIENTO A LOS FUNCIONARIOS QUE MALGASTARON LOS FONDOS PÚBLICOS.

Esta carta va con copia a la Sra. Beatriz Sarlo, una reputada intelectual, frecuentadora de programas políticos Clase A, cuyo pasado es similar al de Gelman. Nunca escuché de labios de Sarlo una sola frase de perdón a la Nación. Nunca un arrepentimiento por haber querido violarla. Le solicito haga llegar copia de la presente a Martín Caparrós -quien hace pocos días escribió que él todavía se ilusiona con "lograr los objetivos"- y a tantos otros compañeros de ruta de aquellos años, como Nilda Garré y el Sr. Vaca Narvaja, quien tuvo el tupé de jurar su cargo en nombre de "los 30.000 desaparecidos" que jamás podrá probar. Podría también la Sra. Sarlo enviarle copia de esta carta al Peteco Carabajal, artista como Gelman, autor de una chacarera honrando a Roberto Mario Santucho (ese que consideraba necesario llegar a un millón, millón y medio de muertos para instalar la Patria Socialista) para que Peteco nos responda claramente si aprueba y apoya el accionar del occiso homenajeado.


No hay que callarse más, ciudadanos. Hemos permitido que la farsa de los caraduras llegue demasiado lejos.

Vienen envenenando nuestra vida política desde hace décadas. Hace apenas días que homenajearon a "los héroes de Monte Chingolo", están preparando las jornadas de la Escuela Guevarista acá en Rosario, hicieron demoler el monumento al combate de Manchalá, logran puestos públicos, están en las universidades...

No hay que callarse más, ciudadanos. Por haberlo hecho llegamos hasta acá y, si nos mantenemos inocuos, esto empeorará.

Suenan como mayoría, pero no lo son.

Demostrémoselos: Difundan esta carta. No es necesario ocultar mi firma.

Saludos a todos.

CARLOS GALVALIZI
Rosario, Santa Fe
republica.del.soberano@gmail.com

NOTA: Las imágenes no pertenecen a la nota original.


Jueves 16 de enero de 2014 |
Los olvidos del 70 del poeta-mártir
Por Ceferino Reato |  Para LA NACION

Juan Gelman fue un poeta extraordinario; la búsqueda de su nieta -robada apenas nació- fue ejemplar y conmovedora; la pérdida de su hijo y de su nuera durante la dictadura provoca dolor y espanto, como sucede con todos y cada uno de los desaparecidos. Todo eso es verdad. También es verdad que desde fines de los 70 Gelman abrazó la lucha armada y que entre 1973 y 1979 fue "oficial" de Montoneros. Es decir, tomó el riesgo de morir por la "patria socialista", pero también la decisión de matar a otros argentinos.

Esos seis años en Montoneros incluyen los tres años de los cuatro gobiernos constitucionales del peronismo, donde hubo atentados como el que le costó la vida al sindicalista José Ignacio Rucci, hombre de confianza del general Juan Domingo Perón, y ataques como el de Formosa, donde murieron doce defensores de un cuartel ubicado en los suburbios de esa ciudad, entre ellos diez soldados conscriptos de 21 años que estaban de guardia aquel domingo 5 de octubre de 1975.

Luego de romper con Montoneros, en 1979, Gelman se dedicó a la escritura y no quiso hablar de su experiencia armada. Sí hizo frecuentes y sentidos reclamos por la verdad y la justicia con relación a los crímenes de la dictadura. Una astucia que convence a muchos, pero no a todos. Por ejemplo, no ha convencido al filósofo Oscar del Barco, un venerado intelectual de izquierda que en 2005 provocó una intensa polémica entre sus camaradas y compañeros, que derivó incluso en un libro titulado No matar, sobre la responsabilidad. (Nota de CAG: esa carta se reproduce abajo)

Es que en diciembre de aquel año, la revista La Intemperie publicó una carta de lectores en la que Del Barco realizó una profunda autocrítica sobre su respaldo a distintos grupos guerrilleros. "Ningún justificativo nos vuelve inocentes. No hay «causas» ni «ideales» que sirvan para eximirnos de culpa. Se trata, por lo tanto, de asumir ese acto esencialmente irredimible, la responsabilidad inaudita de haber causado intencionalmente la muerte de un ser humano", señaló.

Lo había conmovido una entrevista de esa revista cordobesa a un ex miembro del Ejército Guerrillero del Pueblo, quien relató que habían fusilado en forma sumaria a dos de sus compañeros porque no lograban adaptarse a la vida en la selva. Eso ocurrió en 1964, en la zona de Orán, en Salta. Era un grupo guerrillero enviado por el Che Guevara y financiado por el gobierno cubano para contagiar la revolución socialista en nuestro país.

En su carta, Del Barco recordó un reportaje reciente de Gelman en el que el poeta se pronunciaba a favor de la verdad y de la justicia, como lo haría dos años después al recibir el Premio Cervantes por su obra literaria.

Del Barco, quien conocía a Gelman desde su común militancia en el Partido Comunista, agregó: "Es cierto. Pero para comenzar él mismo tiene que abandonar su postura de poeta-mártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad".

"Los otros mataban, pero los «nuestros» también mataban. La verdad y la justicia deben ser para todos", señaló.

El filósofo admitió que Gelman padecía "el dolor insondable de tener un hijo muerto, el cual, debemos reconocerlo, también se preparaba para matar".

Son palabras que ahora vuelven a cobrar sentido y necesidad, con la fuerza de esas verdades pronunciadas en soledad, frente a un coro políticamente correcto.


Carta de Oscar del Barco a   Sergio Schmuckler, Director de la Revista La Intemperie - Diciembre de 2004.


Sobre el fallecimiento del ex terrorista montonero, Juan Gelman.

"NO MATARAS".

La carta de Oscar del Barco.

(...) Aunque pueda sonar a extemporáneo corresponde hacer un acto de contrición y pedir perdón.

El camino no es el de "tapar" como dice Juan Gelman, porque eso -agrega- "es un cáncer que late constantemente debajo de la memoria cívica e impide construir de modo sano". Es cierto. Pero para comenzar él mismo (que padece el dolor insondable de tener un hijo muerto, el cual, debemos reconocerlo, también se preparaba para matar) tiene que abandonar su postura de poeta-mártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Su responsabilidad fue directa en el asesinato de policías y militares, a veces de algunos familiares de los militares, e incluso de algunos militantes montoneros que fueron "condenados" a muerte. Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad. No un perdón verbal sino el perdón real que implica la supresión de uno mismo. Es hora, como él dice, de que digamos la verdad. Pero no sólo la verdad de los otros sino ante todo la verdad "nuestra". Según él pareciera que los únicos asesinos fueron los militares, y no el EGP, el ERP y los Montoneros. ¿Por qué se excluye y nos excluye, no se da cuenta de que así "tapa" la realidad?

Gelman y yo fuimos partidarios del comunismo ruso, después del chino, después del cubano, y como tal callamos el exterminio de millones de seres humanos que murieron en los diversos gulags del mal llamado "socialismo real". ¿No sabíamos? El no saber, el hecho de creer, de tener una presunta buena fe o buena conciencia, no es un argumento, o es un argumento bastardo. No sabíamos porque de alguna manera no queríamos saber. Los informes eran públicos. ¿O no existió Gide, Koestler, Víctor Serge e incluso Trotsky, entre tantos otros? Nosotros seguimos en el Partido Comunista hasta muchos años después que el Informe-Krutschev denunciara los "crímenes de Stalin". Esto implica responsabilidades. También implica responsabilidad haber estado en la dirección de Montoneros (Gelman dirá, por supuesto que él no estuvo en la Dirección, que él era un simple militante, que se fue, que lo persiguieron, que lo intentaron matar, etc., lo cual, aun en el caso de que fuera cierto, no lo exime de su responsabilidad como dirigente e, incluso como simple miembro de la organización armada). Los otros mataban, pero los "nuestros" también mataban. Hay que denunciar con todas nuestras fuerzas el terrorismo de Estado, pero sin callar nuestro propio terrorismo. Así de dolorosa es lo que Gelman llama la "verdad" y la "justicia". Pero la verdad y la justicia deben ser para todos.


Carta enviada a Sergio Schmuckler.