lunes, 9 de noviembre de 2015

HALLOWEEN EN LA HABANA

por Ricardo Angoso
@ricardoangoso
La celebración de Haloween en La Habana adquiere un tinte muy peculiar. Mientras en el resto del mundo se celebra el día de las brujas, en que la gente se disfraza, baila alegremente y sale de rumba, en Cuba se celebra, con arteros planes, una caza de brujas despiadada de disidentes y opositores políticos. La represión policial el pasado fin de semana ha sido brutal, violenta y sin ningún miramiento. La naturaleza militar del régimen comunista cubano le obliga a actuar por la fuerza frente a cualquier signo de disidencia. Está claro que los Castro que no van a bajar la guardia y que están dispuestos a morir matando, sin dejar ninguna esperanza para una transición hacia la democracia y el cambio. Los Castro tiene más que ver con Gadafi, que acabó sus días ejecutado tras haber iniciado una escalada represiva sin control, que con Jaruzelski, el hombre que lideró la transición política en Polonia y abrió las puertas a la libertad en el país.


Este fin de semana, mientras el mundo se divertía ajeno a lo que ocurría en la ergástula cubana, en La Habana se desarrollaba un auténtico aquelarre represivo. Más de dos centenares de activistas pro derechos humanos fueron detenidos y encarcelados en condiciones muy duras, sin apenas garantías jurídicas y procesales. Las protestas de las Damas de Blanco también fueron acalladas por la fuerza, algunas de las componentes de este grupo incluso fueron agredidas y detenidas y el aparato policial se mostró implacable pese a la naturaleza pacífica y no violenta del grupo. Muchas Damas de Blanco, indefensas y algunas de avanzada  edad, han sido también apaleadas por las turbas que envía el régimen para que acallen toda forma de protesta. Ni que decir tiene que esa chusma que ataca a las Damas no se organiza de forma espontánea, sino que tras estas "expresiones" de ira popular está el servicio secreto cubano: el tristemente conocido como G2.


A medida que crece la presión popular en las calles cubanas a favor del cambio político, la represión se incrementa y las detenciones aumentan. Según fuentes bien informadas de la isla, en los últimos dos meses el número de detenidos podría llegar hasta los dos millares y es más que seguro que de aquí a las Navidades -fechas que la dictadura castrista detesta por su carácter religioso- la persecución crecerá. Nada induce a pensar que vaya a a cesar, más bien lo contrario, como la historia demuestra; sino que a mayor presión a favor del cambio más dureza policiaca.

Increíblemente, esta nueva oleada represiva en la mayor cárcel mundo coincide con el acercamiento de los Estados Unidos a la isla y el proceso de recomposición de las relaciones políticas, diplomáticas y económicas entre los dos países. Nada parece detener a la dictadura de los hermanos Castro, ni siquiera los gestos aperturistas del presidente norteamericano, Barack Obama, hacia la segunda tiranía comunista más larga de la historia de la humanidad, tras la de Corea del Norte, han servido para aplacar a los esbirros del régimen.

VERGONZOSO SILENCIO DE LOS ESTADOS UNIDOS Y DE AMÉRICA LATINA

Pero si la actitud de los Estados Unidos de haber hecho concesiones a los Castro y otorgarles una suerte de legitimidad política, sin haber obtenido nada a cambio ni anuncios de reformas, hay que denunciar el silencio y la complacencia de todas las naciones de América Latina hacia el régimen más tiránico, criminal y opresivo que haya existido nunca en la historia del continente. Unos le apoyan descaradamente, como el idolatrado Pepe Múgica, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el de Bolivia, Evo Morales, el de Ecuador, Rafael Correa, la de Brasil, Dilma Rousseff, y también la de Argentina, Cristina Kirchner, mientras que otros, como en los casos de Chile y Perú, prefieren mirar para otro lado y tampoco se manifiestan. Mención aparte es el caso de Nicolás Maduro, ya que Venezuela se convirtió en una colonia cubana y no viceversa y el máximo líder venezolano fue elevado a la condición de cipayo mayor del régimen castrista. Un gran honor para un tipo execrable, burdo, violento, tiránico, autoritario e inhumano.

Casi seis décadas de represión en Cuba han conseguido destruir a la sociedad civil cubana y crear un mundo político monolítico, cerrado, intolerante y ajeno a cualquier demanda de cambio, mostrando a las claras la incapacidad que tiene el régimen comunista para adaptarse a las nuevas realidades y democratizarse. A diferencia de lo que ocurrió en los países comunistas bajo la órbita soviética, en Cuba nunca hubo reformas políticas y económicas, algo que ha generado un retraso en todos los órdenes muy notable.


El país se quedó detenido en el año 1959, tal como podemos apreciar en su parque móvil, y hoy se podría decir que es uno de los países más atrasados del mundo, por mucho que se empeñen los Castro en alardear de unos deportistas que cada vez que tienen ocasión se les largan y una supuesta educación de alta calidad. Cuba es una suerte de parque jurásico político y económico anclado en un pasado idealizado y mitificado tras una gesta revolucionaria de dudosa entidad moral y ética, sobre todo si tenemos en cuenta que se desarrolló a sangre y fuego sin ningún miramiento. Mientras se hablaba del "hombre nuevo" llamado a vivir en el paraíso socialista, el Che Guevara y los hermanos Castro hacían correr la sangre en los paredones de fusilamiento. Miles de ejecutados, millones de exiliados y huidos en condiciones terribles y once millones de presos todavía viviendo en la isla-prisión de Cuba, por no hablar de las torturas, el hambre y la miseria generalizada, es el balance del sistema político creado por los hermanos Castro y que al día de hoy mantiene intacta su estructura represiva y policial. ¡Qué tristeza de Haloween!

CARLOS ROBBIO


En la playa oscura de Malvinas se distinguía una pequeña luz: era el señor Teniente de Fragata Carlos María Robbio, un buzo táctico que con su linterna marcaba el lugar para el desembarco de la tropa.

Según los registros oficiales de la “Operación Rosario”, la vanguardia tocó tierra malvinense exactamente a la Hora Hotel [las 6.30]...

Recibió la Medalla La Nación Argentina al Valor en Combate,  la segunda más alta condecoración militar propuesta por la República Argentina.

La misma expresa: "Reconócese la actuación en la Guerra del Atlántico Sur por sus relevantes méritos, valor y heroísmo en defensa de la Patria."

El 2 de noviembre de 2015 fue sacado preso de su lugar de trabajo civil en Salta, como si fuese el más peligroso de los delincuentes, acusado por lesa humanidad.

Preguntas para pensar ¿Qué responsabilidad de mando le podía caber a un oficial subalterno[1] para ser acusado de semejante aberración? ¿Este es el reconocimiento para quienes con valor expusieron su vida por la Patria?
Esto pasa mientras la Justicia no les llega a los responsables de saquear la República.

SE RUEGA DIFUNDIR




[1] Carlos María Robbio nació en 1954 y terminó sus estudios en la Escuela Naval en 1974… en 1976 era Teniente de Corbeta en el primer año.

PUNTO FINAL Y OBEDIENCIA DEBIDA K


El  decreto 196/2015 -típicamente K-, dice que el funcionario no tiene responsabilidad y que el Estado le garantiza INDEMNIDAD (Punto Final).
 
Y, por si fuera poco, establece que EL ESTADO LO VA A DEFENDER, aún si violó la ley, cuando la actuación cuestionada del ex funcionario obedezca a “recomendaciones u órdenes emanadas de la autoridad…”. /OBEDIENCIA DEBIDA/
 
O sea: si cometió delitos o perjudicó al Estado, no tiene responsabilidad… y si los hizo cumpliendo órdenes, el Estado Nacional se va a ocupar de defenderlo, o sea… punto final y obediencia debida K.
 
Evidentemente los K se están preparando para evitar ir presos cuando pierdan el gobierno y para tratar de conservar la tropa, pensando que el próximo Gobierno, con la herencia que le  van a dejar, obligadamente ha de  perder el apoyo popular.

Pero presiento que este Decreto va a durar poco, es una de las tantas “barrabasadas” que el próximo gobierno deberá arreglar y debe contar con el apoyo del pueblo de la República Argentina.

Puedes leer el Decreto l96/2015 en:


Allí encontrarán abundante información que deberíamos hacerla llegar a todos los argentinos.

Con renovadas esperanzas de que nuestro pueblo no se vuelva a equivocar al votar en las próximas elecciones en el balotaje.

#22NOV a las 19:00 horas todos a las plazas del país
para evitar el fraude electoral de

La Cámpora en retirada

¿MÁS CLARO?... ¡ECHÁLE AGUA!


CARTA ABIERTA DE UN OFICIAL (R) A LOS ALTOS MANDOS INSTITUCIONALES DE CHILE

A los señores Generales y Almirantes de las FF.AA. y de Orden:

Soy un hombre de Honor y como tal no puedo seguir guardando silencio. Pido a Dios que estas palabras lleguen a las personas a quienes están dirigidas, a los mandos Superiores de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, entiéndase mejor, a todos los señores Generales y Almirantes de la República de Chile.

Siempre pensé que escribir en forma anónima era de cobardes, y a pesar de ello había decidido no dar mi nombre por una razón bien clara, ¡porque me obligan a no darlo! Pertenezco y perteneceré por siempre a la Gran Familia Uniformada chilena, y como se están dando las cosas en Chile y en nuestro entorno, mi identidad podría afectar a los de mi sangre que aún visten el uniforme, sea cual sea el parentesco, a mi padre, a mi hermano, a mi hijo, a mi sobrino o a mi nieto.

Pero recapacité, porque estoy seguro de que los conceptos que expondré, representan en forma fidedigna, no a todos, pero sí a la inmensa mayoría de los uniformados en retiro de Chile. Entonces mi nombre los representa a todos ellos.

Soy un Oficial en retiro, del Arma de Infantería, del Ejército de Chile, pero podría ser cualquier Oficial de las Fuerzas Armadas y de Orden, de cualquier Institución.

Y como todos los que un día vestimos el Uniforme de la Patria, hoy estoy profundamente amargado, tanto así que quisiera no estar viviendo todo esto. Increíble pero cierto, preferiría no estar, antes de seguir siendo testigo de toda la barbarie que viven tantos uniformados en retiro, de cualquier grado o Institución, por el sólo hecho de haber cumplido con su deber.

Exacto, por el sólo hecho de cumplir absoluta y cabalmente con el Juramento que un día hicimos ante Dios y la Bandera. Entiéndanlo, señores Generales y Almirantes de la República, por el sólo hecho de haber actuado conforme a nuestras conciencias y por nuestra Patria, de acuerdo a nuestra formación profesional. Porque actuamos profesionalmente, aplicando todo lo que alguien nos enseñó un día en las aulas de nuestras Escuelas Matrices o en los campos de instrucción.

Van a tener que perdonar, señores Generales y Almirantes, los conceptos que debo expresar. Lo que pasa es que hoy no estoy desilusionado del actual Gobierno. La verdad es que de esa lacra política nunca he esperado nada.

Pero de ustedes sí que siempre lo esperé todo, porque entendía que eran “Hombres de Honor”. Pero el concepto verdaderamente es muy grande para ustedes. Triste decirlo, pero es verdad. No se imaginan la desilusión que siento.

Me duele tener que encontrarlos muchas veces porque la formalidad me obliga a saludarlos. No se imaginan lo que pasa por mi mente cuando cínicamente les tiendo la mano. Es una verdadera amargura haber llegado a esto.

Yo fui Oficial. No importa el grado en que terminó mi carrera. Llegué a Teniente o Mayor, a Capitán de Navío o a General, eso no importa. Pero fui un Hombre Digno, un Caballero.

Ahora ya retirado de mi Institución vivo en cualquier parte, en Santiago o Valparaíso, en Arica o en Coyhaique, eso tampoco importa.

Pero me duele mucho cuando otras personas, que nunca usaron el Uniforme de la Patria, civiles ciudadanos de nuestro país, se acercan y me preguntan amable o impacientemente: ¿Qué está pasando?, ¿Hasta cuándo?, ¿Cómo es posible?, etc.

En un principio les daba cualquier respuesta, tratando de justificar lo injustificable. Pero ya no. No puedo seguir así.

No quiero ser cómplice de actos impropios de un uniformado. No quiero volver a ser parte de la desidia de ustedes señores Generales y Almirantes de la República. ¡Ya no más!

Yo algún día fui superior de ustedes, o fui su compañero, o su subalterno. Me sentí muy dichoso al ver coronadas sus carreras en el Generalato. Qué alegría más grande sentí cuando mi profesor, o mi amigo o mi alumno llegaron a la cúspide de su carrera. ¿Cuándo me iba a imaginar que hoy sentiría vergüenza de ustedes?

¿Cómo es posible que personas que recibieron una formación basada en valores, puedan vivir tan tranquilos ante la crudeza de las circunstancias?

No quisiera pensar que las bondades “muy temporales” de sus altos grados, sean más importantes que los valores de toda una vida.

¿Qué está pasando con ustedes?

¿Algún día se han detenido a pensar en la decenas de uniformados en retiro que están prisioneros?

¿O en los centenares que están sometidos a proceso y que terminarán tras las rejas?

¿Nunca han pensado en las familias de todos esos hombres? Yo sí pienso en ellos todos los días y me duele profundamente.

Me duele compartir con mi familia, sabiendo que la familia de mi amigo está triste.

Me duele jugar con mis hijos, sobrinos, o nietos, sabiendo que mi compañero de curso no lo puede hacer.

Me duele ver las estrellas en la noche sabiendo que ese buen hombre que un día fue mi superior, nunca más las podrá ver.

Me duele caminar con los míos por la playa y sentir el ruido del mar, sabiendo que hay una mujer con sus hijos que darían cualquier cosa por hacer lo mismo con el hombre que aman, ese que lo dio todo por su Patria, ese que injustamente está tras las rejas.

¿A ustedes no les pasa lo mismo?

¿Cómo pueden ser tan insensibles?

¿Se olvidaron tan fácilmente de esos hombres con los que tantas veces compartieron las bondades de nuestras carreras?

Les voy a decir algo muy sincero. Ustedes están muy equivocados si creen que lo están haciendo bien.

No crean que su actitud obedece al “irrestricto respeto a la Constitución y al Estado de Derecho”. Eso lamentablemente en Chile dejó de existir.

Desde el momento en que las más altas autoridades del gobierno, y me refiero a la Presidenta de la República, a un ex Ministro de Defensa, y otros personeros que ocupan altos cargos, tuvieron vinculaciones o militaron derechamente en movimientos terroristas involucrados en hechos de sangre, asaltos y secuestros, la Constitución perdió su peso.

Desde el momento en que la Ley encarcela a Militares, Marinos, Aviadores y Carabineros, e indulta terroristas criminales y delincuentes, el Estado de Derecho no existe. Eso es un hecho que connotados juristas podrán confirmarles.

¿En qué país están viviendo ustedes?

¿No han pensado que en esos hombres que viven tras diez candados, están representados todos ustedes?

¿Dónde estarían hoy si la orden la hubieran recibidos ustedes y no ellos?

¿Cuántos de ustedes mañana correrán la misma suerte cuando se saquen el uniforme? No sean insensatos. ¿De qué les sirve un presente ameno pero tan corto, cuando mañana van a estar solos?

¿De qué les sirven los temporales privilegios de sus investiduras, si mañana van a ser nada?

Mediten, señores Generales y Almirantes, aún tienen tiempo para reivindicarse con su propia conciencia, sus camaradas, sus subalternos y con una inmensa masa ciudadana que observa perpleja lo que ocurre casi a diario.

Nadie, y lo repito, nadie les pide que “den un golpe de Estado”, eso sería ridículo, sería atentar en contra de la institucionalidad que ustedes y nosotros construimos y que tanto bien ha hecho a Chile.

Nunca les pediría algo así. Pero ustedes saben perfectamente bien lo que sin apartarse de la Constitución y la ley… ¡puede y debe hacerse!

Busquen en las cárceles estadounidenses o europeas a algún militar prisionero por cumplir con su deber. Ustedes saben que nunca lo van a encontrar.

Lo que pasa, es que esas naciones que por años combatieron en contra de la sucia izquierda marxista, o cualquiera otra barbarie, saben lo que significa el Honor. Ese inmaculado concepto que ustedes simplemente dejaron en el olvido.

Sí, lo dejaron en el triste olvido, a pesar de la altísima investidura que la Patria les dio, porque me niego a pensar, una y otra vez, que hayan podido aceptarla a cambio de olvidar.

¿No les da vergüenza? Abran los ojos señores Generales y Almirantes.

No sólo nosotros los uniformados en retiro los observamos. Sus actuales subalternos lo hacen, y es un país entero el que no da crédito a su penosa y débil actuación.

¿Con qué cara se presentan públicamente en actos y ceremonias? ¿Se sienten por casualidad “dignos hombres” cuando se paran frente a sus subalternos?

¿No se dan cuenta de que ellos ya no los siguen por lealtad, sino como esclavos de la disciplina, porque no ven en ustedes aquellos líderes que fuimos y a los que nos formaron?

Señores Generales y Almirantes, ustedes algún día fueron mi jefe, mi compañero o mi subalterno. Yo los conozco muy bien. Yo sé que la tarde del 11 de septiembre de 1973, estábamos dichosos, como lo estaba la inmensa mayoría de los chilenos.

Yo sé que ustedes sirvieron fielmente al Gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden.

No se olviden nunca que la contienda de 1973 fue una guerra artera en contra del peor invasor.

Recuerden los arsenales que ustedes mismos encontraron en todos los rincones de Chile, empezando por La Moneda, Tomás Moro y El Cañaveral.

Recuerden la numerosa filmografía, revistas y elementos más propios de un “Porno Shop” que de las residencias del Presidente de Chile.

Recuerden los balcones de La Moneda llenos de terroristas con ametralladoras. Recuerden el rostro venenoso de Allende organizando la defensa de “su Revolución” recorriendo los pasillos de La Moneda con casco de combate y fusil de guerra.

¿Era eso un Presidente Constitucional? No. Ustedes saben que no lo era.

Ustedes saben que ese 11 de septiembre de 1973 y los días posteriores nuestra Instituciones lucharon con un enemigo voraz, con la peor de las hordas que acechaban en ese entonces al planeta.

Ustedes saben que nuestra victoria de entonces, fue el primer combate que esa rapiña perdió en el mundo. Y saben perfectamente bien que esa es la causa principal del odio que sienten hacia nosotros.

¡Ni perdón ni olvido! Han dicho y lo repiten.

Después de 40 años, ¿Qué pasa por sus mentes?

¿Piensan que ustedes habrían hecho las cosas distintas?

¿Piensan que abrían adoptado otras resoluciones? No se engañen. Ustedes habrían hecho lo mismo.

Sí, lo mismo, porque eso era lo único que las circunstancias permitían hacer… ¡COMBATIR! ¿Y si no estaban de acuerdo, por qué no abandonaron sus Instituciones por la puerta ancha, aquella misma por donde un día entraron?

Recuerden además que ese sucio adversario no se quedó tranquilo después de su derrota. Recuerden que nuestro suelo se vio invadido por la más siniestra andanada terrorista. ¿O se olvidaron de los uniformados y también civiles asesinados a mansalva por esa lacra?

¿Se olvidaron ya de ellos? ¿De los centenares de Carabineros asesinados? ¿Se olvidaron de todos los mutilados? Recuerden que esa caterva criminal no se podía combatir con instituciones regulares.

Recuerden que los Organismos de Seguridad nacieron por la imperiosa necesidad de defender a nuestros conciudadanos de ese sucio y criminal adversario.

Recuerden que nuestro suelo estaba invadido por criminales, salvajes criminales organizados y apoyados desde el extranjero.

Recuerden que ustedes mismos sacaron armas de infinidades de reductos luego de descubrir los desembarcos de Carrizal Bajo.

Ahí estaban los Organismos de Seguridad, integrados por gente nuestra, pertenecientes a nuestras Instituciones, y que tuvieron que desempeñarse en ese peligroso frente.

¿Ya lo olvidaron? ¿Qué tipo de amnesia están sufriendo?

Insisto. ¿No han pensado que la orden la pudieron recibir ustedes, y que cumpliendo con su deber habrían tenido que formar parte de esos necesarios Organismos de Seguridad?

¿Cómo pueden permitir que a Hombres de Honor se los trate de delincuentes?

¿O ustedes piensan que verdaderamente son delincuentes? Si fuera así nuestras Escuelas Matrices serían formadoras de delincuentes y ser Oficial sería lo mismo que ser un delincuente.

¡Ustedes mismos serían delincuentes!

Pero la realidad es otra.

Todos nuestros Camaradas Prisioneros Políticos y sometidos a proceso son dignos hombres de nuestro suelo. Son iguales a ustedes, con las mismas capacidades y la misma formación valórica, con la misma Fe y los mismos sentimientos.

Ellos cumplieron con su deber sagrado y derrotaron al enemigo de Chile. Sin embargo, ustedes ahora los desprecian.

Y lo que es peor, de tanto compartir con el que antes fue su adversario y hoy se viste de autoridad, da la impresión de que ya creen todas las falsedades que dicen, y no consideran el odio que brota de ellos, el que cada día le quita la paz a los nuestros y a sus familias.

Reaccionen de una vez. Chile entero los observa.

Sus camaradas de ayer los observamos permanentemente. Sus subalternos los observan día a día. Todos esperamos algo de ustedes. ¡Entiéndalo!

Mientras Chile tenga encarcelado a un uniformado que cumplió con su deber defendiendo a su tierra y a su pueblo, ustedes serán los responsables de su propia suerte.

La historia los espera. Salven su dignidad.

¿O pretenden quedar en el recuerdo de Chile como Hombres sin Honor, como ya tenemos a uno, aquél del “Nunca Más”?

¡Nunca es tarde!

Carta extraída de la página "La Voz de Punta Peuco"

domingo, 8 de noviembre de 2015

CANALLAS, HASTA EL ÚLTIMO DÍA

 

"Siempre habrá unos iluminados dispuestos a apropiarse de la verdad y a tratar de imponerles esa verdad a los demás". Leonardo Padura


El viernes, en su más reciente acto de apología de un "modelo" que, a ojos vista, ya ha estallado por los aires, una patética Cristina, arropada por el inexplicable entusiasmo de la banda de derrotados fascinerosos que la rodeaba, defendió al extremo la campaña sucia que el Frente para la des-Vergüenza está realizando contra Cambiemos, y culminó su arenga con una más que llamativa frase: "A mí no me vengan con 'que se vayan todos' porque yo no me voy a ningún lado; de aquí no se va nadie, nos quedamos todos". A su lado estaba Daniel Scioli, prestando su absurda conformidad, pese que su entorno le asegura que, cada vez que ella habla, pierde 700.000 votos (Samid dixit).

No voy a detenerme en esa inmunda campaña porque ya se ocuparon de ella las redes sociales, ridiculizándola con enorme gracia y convirtiéndola en la andanada de tiros en el pie que se inflige diariamente el Gobierno, pero me pareció el colmo del caradurismo que la noble viuda utilizara viejos dichos de un economista para intentar devaluar a Mauricio Macri cuando ni ella misma, ni nadie de su entorno, puede enfrentar un desafío semejante: allí están, en todos los medios gráficos, televisivos y electrónicos y a disposición de cualquiera, infinidad de recuerdos de las épocas en que los Kirchner colaboraban con el Proceso y comenzaban a amasar su fortuna, ponderaban la convertibilidad y a Domingo Cavallo, adulaban a Carlos Menem calificándolo como el mejor presidente de la historia y hacían lobby para privatizar YPF, y de multitud de sus funcionarios emblemáticos cuando ejercían cargos en los gobiernos de los 90's y de la Alianza: Daniel Scioli, Diana Conti, Chacho Alvarez, Débora Giorgi, Oscar Parrilli, Anímal Fernández, etc., etc.

El Gobierno, a treinta días de tener que entregar el poder por orden irrevocable de las urnas, continúa tirando mandobles a diestra y siniestra contra la República, o lo que queda de ella. En ese camino van la fraudulenta designación de nuevos integrantes de la Auditoría General de la Nación, de embajadores, de fiscales y de miles de militantes en nuevos organismos, el desplazamiento de jueces incómodos, la pretensión de crear tribunales y ocuparlos con amigos, la formación de comisiones especiales legislativas para perseguir a empresarios y la sanción de paquetes de leyes destinados a demoler las instituciones y complicar la vida a su sucesor, aunque quien deba pagar el pato sea la ciudadanía toda.

También van por ese carril los enormes desaguisados que está cometiendo el Banco Central, cuyas reales reservas han llegado a cero, pero sigue rifando dólares que no le pertenecen (manotea los encajes de los depósitos de los particulares y lo adeudado a los importadores con operaciones autorizadas y concretadas) y la monumental colocación de bonos en pesos atados a la cotización del dólar y con vencimientos en los primeros meses del año próximo, que obligarán a la próxima administración a emitir otra sideral cantidad de moneda para atenderlos. Y el Ministerio de Economía, que intenta forzar a las aseguradoras a desprenderse de sus tenencias en divisas (como antes hizo con las cerealeras, exigiéndoles adelantar las liquidaciones), mientras se dedica a quemar papeles y archivos comprometedores.

Pero, tal vez, el colmo de las canalladas sea la terrible ofensiva de intimidación pública que está ejecutando la Casa Rosada por orden directa de su actual inquilina: versiones de inminentes atentados de ignotos grupos islámicos contra los principales shopping-centers, amenazas de bombas en el Palacio de Justicia y en los subterráneos y otros servicios públicos, declaraciones insurreccionales de Luis D'Elía y Fernando Esteche, y llamamientos a desatar el caos, como denunció nada menos que Raúl Castells esta misma semana, antes o después del ballotage que ya dan por perdido, ya que la Presidente debe ser consciente que, a partir del 10 de diciembre, será Macri quien ejercerá el mando de la Policía y de la Gendarmería, siempre obedientes al poder de turno.

Pese a que una enorme proporción de los ciudadanos tiene menos de cuarenta años, la sociedad aún conserva muy fresca la memoria de los criminales terroristas que bañaron en sangre las calles durante la década de los 70's, e intentar reeditar esos hechos, entonces inspirados en absurdas ideologías mesiánicas, con ejércitos de sicarios que hoy sólo actúan por dinero o drogas sería la demencial frutilla de un postre con el que los argentinos nos intoxicamos hace ya casi trece años. ¿También en este aspecto Cristina quiere asemejarse a Nicolás Pajarico Chiquitico Maduro, que públicamente ha dicho que desconocerá el resultado de las elecciones de diciembre, si éste le fuera adverso, y que transformará al Gobierno venezolano en una dictadura cívico-militar?; sus dichos del viernes parecen confirmarlo.


La semana pasada alteré mi costumbre de publicar sólo una columna semanal para realizar una propuesta referida a la universidad pública, que mereció innumerables críticas, algunas feroces, y muchas ponderaciones, todas las cuales agradezco enormemente. En los próximos días volveré a hacerlo, esta vez para referirme al sector industrial, ese que tanto gusta de pescar en la bañadera o cazar en el zoológico y, para eso, busca y obtiene prebendas de cada gobierno; lo haré bajo la forma de una sugerencia para el futuro, con vistas a que sus protagonistas salgan a competir en el mundo y los beneficios que se generen, finalmente, derramen sobre toda la comunidad.

Si usted ha tenido la paciencia enorme de leer mis notas, sabrá cuanto he despotricado contra aquéllos que, merced a la educación, a la cultura, a la herencia o a la fortuna gozaban de privilegios y tenían, como contrapartida, la obligación de ejercer el liderazgo social pero habían abdicado; hoy, por el contrario, les rindo homenaje, toda vez que me consta el gigantesco esfuerzo que realizaron en la fiscalización de la primera vuelta electoral.

Pero ahora tenemos controlar, con mayor dedicación aún si cabe, el ballotage del 22 para evitar -o al menos, minimizar- el fraude que volverá a cometer el Frente para la des-Vergüenza, sobre todo en las provincias del norte y algunas intendencias del Conurbano, donde todavía disponen de poder territorial los señores feudales de la ignominia, como Insfrán, Capitanich, Zamora, Fellner y Milagro Sala, Beder Herrera, Corpacci, Alperovich y Manzur, Closs, Uribarri, Gioja, Curto, Sannatella, West, Espinoza, Ishii y algunos otros, aunque varios de ellos hayan caído derrotados en octubre.

Dios, la Patria y nuestos hijos y nietos nos lo exigen.

Bs.As., 8 Nov 15

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

25 ANIVERSARIO DEL 03 DE DICIEMBRE DE 1990

A todos los participantes del Pronunciamiento militar del 3 de Dic de 1990, a sus familias,  amigos y a los allegados que siempre nos acompañan:

Al igual que los últimos años, nuevamente contaremos con el apoyo invalorable del Grupo REUNA (Rezo por la Unidad Nacional), de Pergamino, quienes traerán la imagen de la Santísima Madre del Rosario de San Nicolás que presidirá el acto de recordación del Pronunciamiento Militar del 3 de Dic de 1990. (ver archivo adjunto).

En tal sentido, nos reuniremos entre las 1445 y 1500hs en la calle que pasa frente a la capilla central del cementerio de la Chacarita para recibir la imagen de la Santísima Madre. Desde ahí marcharemos en procesión hasta el lugar en que descansan los restos del Sr. Cnl Mohamed Alí Seineldín, donde se oficiará una misa y el acto conmemorativo.

Posteriormente, a las 19hs los esperamos en Viamonte 1596  1er piso, donde se presentará la obra "El Patriota que quieren olvidar - ¿Quién era Mohamed Alì Seineldìn"? de Juan Cruz Castiñeiras.

"Para la Verdad, el tiempo... Para la Justicia, Dios"

Cordialmente.

¡Por Dios y por la Patria!


Hugo Reinaldo Abete
Ex Mayor E.A.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO

EL PATRIOTA QUE QUIEREN OLVIDAR  - ¿QUIÉN ERA MOHAMED  ALI SEINELDÍN?

DE JUAN CRUZ CASTIÑEIRAS

La misma tendrá lugar el día jueves 3 de diciembre de 2015 a las 19hs en Viamonte 1596 1er piso y estará a cargo de la Sra. María Marta Seineldín, del ex mayor Hugo Reinaldo Abete y del autor.

Precio del ejemplar: 100$

LA GUERRA CONTRA LA FAMILIA Y CONTRA LA HUMANIDAD: SEGUNDA PARTE

Publicado el 6 nov. 2015

Hugo Verdera entrevista al Dr. Anselmo Francisco Celli, analizando como la actual revolución cultural radicalmente anticristiana para la instrumentar la "cultura de la muerte", Ataca primordial mente a la figura de la mujer, denigrando su rol primario querido por el creador, a través de un "feminismo radical", y procurando destruir la función vital de ella como portadora de la vida, Se considera como, para ello, se ha instrumentado la ideología del género, para construir un positivismo jurídico que posibilite la consolidación de un nuevo concepto de familia.