jueves, 12 de noviembre de 2015

CADA VEZ MUEREN MÁS PRESOS POLÍTICOS


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que lamentablemente fallecieron tres cuatro  camaradas más, acaecido en las fechas que para cada caso se especifican, quienes se encontraban injustamente detenidos como  Presos Políticos:
  • Martes 06 de octubre de 2015 15: señor Coronel (R) Jorge Oscar Félix Riu.  (Infantería - Promoción 84 - CMN): Estuvo Procesado. Se le había dictado la Falta de Mérito.

  • Lunes 26 Oct 15: señor Coronel (R) Osvaldo Ciro Oliveira. (Infantería - Promoción 81 - CMN).
  •  Sábado 07 Nov 15: señor Comisario Inspector (R) Ernesto Orosco. (Policía de la Provincia de Buenos Aires).
  • Jueves 12 Nov 15: señor Suboficial Principal (R) Luis Alberto Manzanelli. (EA).

Con ellos, 328 (trescientos veintiocho) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 205 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora. ¡BASTA!

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

miércoles, 11 de noviembre de 2015

MÁS HISTORIA IDEOLOGIZADA

EDITORIAL

Las represalias contra docentes que quisieron reivindicar a las víctimas del terrorismo resultan inadmisibles y propias de un sistema totalitario

LUNES 09 DE NOVIEMBRE DE 2015

Desde hace un mes se está dando un debate en la provincia de La Rioja respecto de la libertad de cátedra que tienen los docentes para brindar contenidos a sus alumnos que no están incluidos en los contemplados por el Ministerio de Educación de la Nación.

Fernanda Megías

El 5 del mes pasado, la docente Fernanda Megías, con la autorización de la rectora del Colegio Joaquín V. González de La Rioja, pretendió dar una charla a sus alumnos sobre las víctimas del terrorismo, es decir, aquellos ciudadanos inocentes que fueron victimizados por organizaciones armadas, como Montoneros o el ERP, responsables de la comisión de miles de atentados terroristas durante la década del setenta.


La fecha elegida no fue caprichosa porque ese día, en Formosa, se conmemoraba el Día Provincial del Soldado Formoseño en recuerdo y homenaje a los 10 soldados conscriptos que fueron asesinados por Montoneros el 5 de octubre de 1975, cuando fue atacado el Regimiento 29 de Monte de Formosa en el que estaban destinados. Los soldados, junto con un policía, un teniente y un suboficial, perdieron la vida cuando fueron agredidos con alevosía por los terroristas. Esa fecha, a su vez, fue la elegida por las víctimas para conmemorar el Día Nacional de las Víctimas del Terrorismo.

10 conscriptos y 3 policías asesinados

Por estas razones, Megías solicitó a sus superiores brindar una charla a sus alumnos en la que pudieran ver los rostros de las víctimas y conocer la etapa previa al gobierno de facto iniciado en 1976. Asimismo, contaría con el testimonio en vivo de la hija de un civil asesinado en Tucumán en 1975 y con el asesoramiento de la Asociación Civil del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), que nuclea a las víctimas en la Argentina y brinda este tipo de charlas en distintos colegios del país.

Délfor Brizuela

Ese día iba a iniciar la charla cuando otra docente y madre de una alumna la interrumpió aduciendo ser familiar de un detenido desaparecido y denunciando a Megías en la Secretaría de Derechos Humanos de esa provincia. Su titular, Délfor Brizuela, y la denunciante comenzaron una caza de brujas al acusar a Megías de apología del terrorismo de Estado e insultando la memoria de los 13 muertos de Formosa tildándolos de represores.

Luego de este escándalo suscitado frente a los alumnos, Megías y la rectora fueron separadas de sus cargos y se les ha iniciado un sumario para averiguar si cometieron una falta administrativa.

Se ha configurado así un nuevo hecho de censura preventiva, en el cual ni la docente ni la rectora han realizado acción alguna, siendo penalizadas por lo que podrían haber dicho y no por lo que efectivamente hicieron.


La libertad de cátedra es uno de los derechos humanos que surge de la libertad de expresión y si bien se encuentra consagrado dentro del nivel superior de la educación, no por ello es ajeno al nivel secundario, en el cual desde el Estado se hace profundo hincapié en la construcción de la memoria y el respeto a los derechos humanos. Sin embargo, estos propósitos parecen estar restringidos con exclusividad a lo ocurrido luego del 24 de marzo de 1976, cercenando la historia, desapareciendo a las víctimas del terrorismo de la misma y ensalzando a quienes fueron sus agresores, justificando sus acciones delictivas y eliminando cualquier rastro de culpabilidad y responsabilidad en la tragedia que todo el pueblo argentino vivió en los años 70.

Mientras miles de adolescentes absorben una historia parcial, en la cual como en un rompecabezas faltan importantes piezas que le den coherencia al conjunto, el Estado argentino se dedica a sumariar a docentes que intentan brindar una visión completa e integradora de uno de los momentos más relevantes de nuestro pasado como país.


Es lamentable que un gobierno democrático ejerza la censura y use el aparato estatal para perseguir a trabajadores por el simple hecho de pretender relatar los atentados terroristas que ocurrían en democracia en el país, y más preocupante aún es el mensaje que se les da a las nuevas generaciones, indicándoles que la violencia y el terrorismo son métodos válidos para la conquista del poder, como propugnaban Montoneros y el ERP.

La memoria de las 13 personas de Formosa y de las miles que fueron asesinadas, heridas y secuestradas clama por un espacio en la historia. Esperemos que pronto se inicie una etapa donde haya lugar para todo el dolor y no sólo para una parte.



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

FALLECIÓ EL CORONEL ROBERTO ADOLFO GARCIA


Hemos tomado conocimiento que falleció el señor Coronel (R) Roberto Adolfo García, ingeniero militar del Ejército Argentino.

El señor Coronel García no estaba procesado en los actuales juicios de persecución al personal de las FF.AA. de esa época. Se lo  recuerda como víctima del  terrorismo, ya que fue herido en el copamiento de la Fábrica Militar de Villa María -10 de agosto de 1974-  y fue secuestrado al igual que el señor Coronel Argentino del Valle Larrabure, durante la retirada de los terroristas, apreciaron que las heridas que presentaba eran graves y fue abandonado a la vera del camino dándolo por muerto, milagrosamente fue salvado y continuó su carrera militar.

Nunca se sobrepuso al shock postraumático y actualmente estaba internado en un Instituto psiquiátrico donde falleció.

Pedimos una oración en su memoria, deseamos que descanse en paz y hacemos un llamado de reflexión a la necesidad de “concordia”, unión nacional y respeto irrestricto de la ley.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

lunes, 9 de noviembre de 2015

HALLOWEEN EN LA HABANA

por Ricardo Angoso
@ricardoangoso
La celebración de Haloween en La Habana adquiere un tinte muy peculiar. Mientras en el resto del mundo se celebra el día de las brujas, en que la gente se disfraza, baila alegremente y sale de rumba, en Cuba se celebra, con arteros planes, una caza de brujas despiadada de disidentes y opositores políticos. La represión policial el pasado fin de semana ha sido brutal, violenta y sin ningún miramiento. La naturaleza militar del régimen comunista cubano le obliga a actuar por la fuerza frente a cualquier signo de disidencia. Está claro que los Castro que no van a bajar la guardia y que están dispuestos a morir matando, sin dejar ninguna esperanza para una transición hacia la democracia y el cambio. Los Castro tiene más que ver con Gadafi, que acabó sus días ejecutado tras haber iniciado una escalada represiva sin control, que con Jaruzelski, el hombre que lideró la transición política en Polonia y abrió las puertas a la libertad en el país.


Este fin de semana, mientras el mundo se divertía ajeno a lo que ocurría en la ergástula cubana, en La Habana se desarrollaba un auténtico aquelarre represivo. Más de dos centenares de activistas pro derechos humanos fueron detenidos y encarcelados en condiciones muy duras, sin apenas garantías jurídicas y procesales. Las protestas de las Damas de Blanco también fueron acalladas por la fuerza, algunas de las componentes de este grupo incluso fueron agredidas y detenidas y el aparato policial se mostró implacable pese a la naturaleza pacífica y no violenta del grupo. Muchas Damas de Blanco, indefensas y algunas de avanzada  edad, han sido también apaleadas por las turbas que envía el régimen para que acallen toda forma de protesta. Ni que decir tiene que esa chusma que ataca a las Damas no se organiza de forma espontánea, sino que tras estas "expresiones" de ira popular está el servicio secreto cubano: el tristemente conocido como G2.


A medida que crece la presión popular en las calles cubanas a favor del cambio político, la represión se incrementa y las detenciones aumentan. Según fuentes bien informadas de la isla, en los últimos dos meses el número de detenidos podría llegar hasta los dos millares y es más que seguro que de aquí a las Navidades -fechas que la dictadura castrista detesta por su carácter religioso- la persecución crecerá. Nada induce a pensar que vaya a a cesar, más bien lo contrario, como la historia demuestra; sino que a mayor presión a favor del cambio más dureza policiaca.

Increíblemente, esta nueva oleada represiva en la mayor cárcel mundo coincide con el acercamiento de los Estados Unidos a la isla y el proceso de recomposición de las relaciones políticas, diplomáticas y económicas entre los dos países. Nada parece detener a la dictadura de los hermanos Castro, ni siquiera los gestos aperturistas del presidente norteamericano, Barack Obama, hacia la segunda tiranía comunista más larga de la historia de la humanidad, tras la de Corea del Norte, han servido para aplacar a los esbirros del régimen.

VERGONZOSO SILENCIO DE LOS ESTADOS UNIDOS Y DE AMÉRICA LATINA

Pero si la actitud de los Estados Unidos de haber hecho concesiones a los Castro y otorgarles una suerte de legitimidad política, sin haber obtenido nada a cambio ni anuncios de reformas, hay que denunciar el silencio y la complacencia de todas las naciones de América Latina hacia el régimen más tiránico, criminal y opresivo que haya existido nunca en la historia del continente. Unos le apoyan descaradamente, como el idolatrado Pepe Múgica, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el de Bolivia, Evo Morales, el de Ecuador, Rafael Correa, la de Brasil, Dilma Rousseff, y también la de Argentina, Cristina Kirchner, mientras que otros, como en los casos de Chile y Perú, prefieren mirar para otro lado y tampoco se manifiestan. Mención aparte es el caso de Nicolás Maduro, ya que Venezuela se convirtió en una colonia cubana y no viceversa y el máximo líder venezolano fue elevado a la condición de cipayo mayor del régimen castrista. Un gran honor para un tipo execrable, burdo, violento, tiránico, autoritario e inhumano.

Casi seis décadas de represión en Cuba han conseguido destruir a la sociedad civil cubana y crear un mundo político monolítico, cerrado, intolerante y ajeno a cualquier demanda de cambio, mostrando a las claras la incapacidad que tiene el régimen comunista para adaptarse a las nuevas realidades y democratizarse. A diferencia de lo que ocurrió en los países comunistas bajo la órbita soviética, en Cuba nunca hubo reformas políticas y económicas, algo que ha generado un retraso en todos los órdenes muy notable.


El país se quedó detenido en el año 1959, tal como podemos apreciar en su parque móvil, y hoy se podría decir que es uno de los países más atrasados del mundo, por mucho que se empeñen los Castro en alardear de unos deportistas que cada vez que tienen ocasión se les largan y una supuesta educación de alta calidad. Cuba es una suerte de parque jurásico político y económico anclado en un pasado idealizado y mitificado tras una gesta revolucionaria de dudosa entidad moral y ética, sobre todo si tenemos en cuenta que se desarrolló a sangre y fuego sin ningún miramiento. Mientras se hablaba del "hombre nuevo" llamado a vivir en el paraíso socialista, el Che Guevara y los hermanos Castro hacían correr la sangre en los paredones de fusilamiento. Miles de ejecutados, millones de exiliados y huidos en condiciones terribles y once millones de presos todavía viviendo en la isla-prisión de Cuba, por no hablar de las torturas, el hambre y la miseria generalizada, es el balance del sistema político creado por los hermanos Castro y que al día de hoy mantiene intacta su estructura represiva y policial. ¡Qué tristeza de Haloween!

CARLOS ROBBIO


En la playa oscura de Malvinas se distinguía una pequeña luz: era el señor Teniente de Fragata Carlos María Robbio, un buzo táctico que con su linterna marcaba el lugar para el desembarco de la tropa.

Según los registros oficiales de la “Operación Rosario”, la vanguardia tocó tierra malvinense exactamente a la Hora Hotel [las 6.30]...

Recibió la Medalla La Nación Argentina al Valor en Combate,  la segunda más alta condecoración militar propuesta por la República Argentina.

La misma expresa: "Reconócese la actuación en la Guerra del Atlántico Sur por sus relevantes méritos, valor y heroísmo en defensa de la Patria."

El 2 de noviembre de 2015 fue sacado preso de su lugar de trabajo civil en Salta, como si fuese el más peligroso de los delincuentes, acusado por lesa humanidad.

Preguntas para pensar ¿Qué responsabilidad de mando le podía caber a un oficial subalterno[1] para ser acusado de semejante aberración? ¿Este es el reconocimiento para quienes con valor expusieron su vida por la Patria?
Esto pasa mientras la Justicia no les llega a los responsables de saquear la República.

SE RUEGA DIFUNDIR




[1] Carlos María Robbio nació en 1954 y terminó sus estudios en la Escuela Naval en 1974… en 1976 era Teniente de Corbeta en el primer año.

PUNTO FINAL Y OBEDIENCIA DEBIDA K


El  decreto 196/2015 -típicamente K-, dice que el funcionario no tiene responsabilidad y que el Estado le garantiza INDEMNIDAD (Punto Final).
 
Y, por si fuera poco, establece que EL ESTADO LO VA A DEFENDER, aún si violó la ley, cuando la actuación cuestionada del ex funcionario obedezca a “recomendaciones u órdenes emanadas de la autoridad…”. /OBEDIENCIA DEBIDA/
 
O sea: si cometió delitos o perjudicó al Estado, no tiene responsabilidad… y si los hizo cumpliendo órdenes, el Estado Nacional se va a ocupar de defenderlo, o sea… punto final y obediencia debida K.
 
Evidentemente los K se están preparando para evitar ir presos cuando pierdan el gobierno y para tratar de conservar la tropa, pensando que el próximo Gobierno, con la herencia que le  van a dejar, obligadamente ha de  perder el apoyo popular.

Pero presiento que este Decreto va a durar poco, es una de las tantas “barrabasadas” que el próximo gobierno deberá arreglar y debe contar con el apoyo del pueblo de la República Argentina.

Puedes leer el Decreto l96/2015 en:


Allí encontrarán abundante información que deberíamos hacerla llegar a todos los argentinos.

Con renovadas esperanzas de que nuestro pueblo no se vuelva a equivocar al votar en las próximas elecciones en el balotaje.

#22NOV a las 19:00 horas todos a las plazas del país
para evitar el fraude electoral de

La Cámpora en retirada

¿MÁS CLARO?... ¡ECHÁLE AGUA!


CARTA ABIERTA DE UN OFICIAL (R) A LOS ALTOS MANDOS INSTITUCIONALES DE CHILE

A los señores Generales y Almirantes de las FF.AA. y de Orden:

Soy un hombre de Honor y como tal no puedo seguir guardando silencio. Pido a Dios que estas palabras lleguen a las personas a quienes están dirigidas, a los mandos Superiores de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, entiéndase mejor, a todos los señores Generales y Almirantes de la República de Chile.

Siempre pensé que escribir en forma anónima era de cobardes, y a pesar de ello había decidido no dar mi nombre por una razón bien clara, ¡porque me obligan a no darlo! Pertenezco y perteneceré por siempre a la Gran Familia Uniformada chilena, y como se están dando las cosas en Chile y en nuestro entorno, mi identidad podría afectar a los de mi sangre que aún visten el uniforme, sea cual sea el parentesco, a mi padre, a mi hermano, a mi hijo, a mi sobrino o a mi nieto.

Pero recapacité, porque estoy seguro de que los conceptos que expondré, representan en forma fidedigna, no a todos, pero sí a la inmensa mayoría de los uniformados en retiro de Chile. Entonces mi nombre los representa a todos ellos.

Soy un Oficial en retiro, del Arma de Infantería, del Ejército de Chile, pero podría ser cualquier Oficial de las Fuerzas Armadas y de Orden, de cualquier Institución.

Y como todos los que un día vestimos el Uniforme de la Patria, hoy estoy profundamente amargado, tanto así que quisiera no estar viviendo todo esto. Increíble pero cierto, preferiría no estar, antes de seguir siendo testigo de toda la barbarie que viven tantos uniformados en retiro, de cualquier grado o Institución, por el sólo hecho de haber cumplido con su deber.

Exacto, por el sólo hecho de cumplir absoluta y cabalmente con el Juramento que un día hicimos ante Dios y la Bandera. Entiéndanlo, señores Generales y Almirantes de la República, por el sólo hecho de haber actuado conforme a nuestras conciencias y por nuestra Patria, de acuerdo a nuestra formación profesional. Porque actuamos profesionalmente, aplicando todo lo que alguien nos enseñó un día en las aulas de nuestras Escuelas Matrices o en los campos de instrucción.

Van a tener que perdonar, señores Generales y Almirantes, los conceptos que debo expresar. Lo que pasa es que hoy no estoy desilusionado del actual Gobierno. La verdad es que de esa lacra política nunca he esperado nada.

Pero de ustedes sí que siempre lo esperé todo, porque entendía que eran “Hombres de Honor”. Pero el concepto verdaderamente es muy grande para ustedes. Triste decirlo, pero es verdad. No se imaginan la desilusión que siento.

Me duele tener que encontrarlos muchas veces porque la formalidad me obliga a saludarlos. No se imaginan lo que pasa por mi mente cuando cínicamente les tiendo la mano. Es una verdadera amargura haber llegado a esto.

Yo fui Oficial. No importa el grado en que terminó mi carrera. Llegué a Teniente o Mayor, a Capitán de Navío o a General, eso no importa. Pero fui un Hombre Digno, un Caballero.

Ahora ya retirado de mi Institución vivo en cualquier parte, en Santiago o Valparaíso, en Arica o en Coyhaique, eso tampoco importa.

Pero me duele mucho cuando otras personas, que nunca usaron el Uniforme de la Patria, civiles ciudadanos de nuestro país, se acercan y me preguntan amable o impacientemente: ¿Qué está pasando?, ¿Hasta cuándo?, ¿Cómo es posible?, etc.

En un principio les daba cualquier respuesta, tratando de justificar lo injustificable. Pero ya no. No puedo seguir así.

No quiero ser cómplice de actos impropios de un uniformado. No quiero volver a ser parte de la desidia de ustedes señores Generales y Almirantes de la República. ¡Ya no más!

Yo algún día fui superior de ustedes, o fui su compañero, o su subalterno. Me sentí muy dichoso al ver coronadas sus carreras en el Generalato. Qué alegría más grande sentí cuando mi profesor, o mi amigo o mi alumno llegaron a la cúspide de su carrera. ¿Cuándo me iba a imaginar que hoy sentiría vergüenza de ustedes?

¿Cómo es posible que personas que recibieron una formación basada en valores, puedan vivir tan tranquilos ante la crudeza de las circunstancias?

No quisiera pensar que las bondades “muy temporales” de sus altos grados, sean más importantes que los valores de toda una vida.

¿Qué está pasando con ustedes?

¿Algún día se han detenido a pensar en la decenas de uniformados en retiro que están prisioneros?

¿O en los centenares que están sometidos a proceso y que terminarán tras las rejas?

¿Nunca han pensado en las familias de todos esos hombres? Yo sí pienso en ellos todos los días y me duele profundamente.

Me duele compartir con mi familia, sabiendo que la familia de mi amigo está triste.

Me duele jugar con mis hijos, sobrinos, o nietos, sabiendo que mi compañero de curso no lo puede hacer.

Me duele ver las estrellas en la noche sabiendo que ese buen hombre que un día fue mi superior, nunca más las podrá ver.

Me duele caminar con los míos por la playa y sentir el ruido del mar, sabiendo que hay una mujer con sus hijos que darían cualquier cosa por hacer lo mismo con el hombre que aman, ese que lo dio todo por su Patria, ese que injustamente está tras las rejas.

¿A ustedes no les pasa lo mismo?

¿Cómo pueden ser tan insensibles?

¿Se olvidaron tan fácilmente de esos hombres con los que tantas veces compartieron las bondades de nuestras carreras?

Les voy a decir algo muy sincero. Ustedes están muy equivocados si creen que lo están haciendo bien.

No crean que su actitud obedece al “irrestricto respeto a la Constitución y al Estado de Derecho”. Eso lamentablemente en Chile dejó de existir.

Desde el momento en que las más altas autoridades del gobierno, y me refiero a la Presidenta de la República, a un ex Ministro de Defensa, y otros personeros que ocupan altos cargos, tuvieron vinculaciones o militaron derechamente en movimientos terroristas involucrados en hechos de sangre, asaltos y secuestros, la Constitución perdió su peso.

Desde el momento en que la Ley encarcela a Militares, Marinos, Aviadores y Carabineros, e indulta terroristas criminales y delincuentes, el Estado de Derecho no existe. Eso es un hecho que connotados juristas podrán confirmarles.

¿En qué país están viviendo ustedes?

¿No han pensado que en esos hombres que viven tras diez candados, están representados todos ustedes?

¿Dónde estarían hoy si la orden la hubieran recibidos ustedes y no ellos?

¿Cuántos de ustedes mañana correrán la misma suerte cuando se saquen el uniforme? No sean insensatos. ¿De qué les sirve un presente ameno pero tan corto, cuando mañana van a estar solos?

¿De qué les sirven los temporales privilegios de sus investiduras, si mañana van a ser nada?

Mediten, señores Generales y Almirantes, aún tienen tiempo para reivindicarse con su propia conciencia, sus camaradas, sus subalternos y con una inmensa masa ciudadana que observa perpleja lo que ocurre casi a diario.

Nadie, y lo repito, nadie les pide que “den un golpe de Estado”, eso sería ridículo, sería atentar en contra de la institucionalidad que ustedes y nosotros construimos y que tanto bien ha hecho a Chile.

Nunca les pediría algo así. Pero ustedes saben perfectamente bien lo que sin apartarse de la Constitución y la ley… ¡puede y debe hacerse!

Busquen en las cárceles estadounidenses o europeas a algún militar prisionero por cumplir con su deber. Ustedes saben que nunca lo van a encontrar.

Lo que pasa, es que esas naciones que por años combatieron en contra de la sucia izquierda marxista, o cualquiera otra barbarie, saben lo que significa el Honor. Ese inmaculado concepto que ustedes simplemente dejaron en el olvido.

Sí, lo dejaron en el triste olvido, a pesar de la altísima investidura que la Patria les dio, porque me niego a pensar, una y otra vez, que hayan podido aceptarla a cambio de olvidar.

¿No les da vergüenza? Abran los ojos señores Generales y Almirantes.

No sólo nosotros los uniformados en retiro los observamos. Sus actuales subalternos lo hacen, y es un país entero el que no da crédito a su penosa y débil actuación.

¿Con qué cara se presentan públicamente en actos y ceremonias? ¿Se sienten por casualidad “dignos hombres” cuando se paran frente a sus subalternos?

¿No se dan cuenta de que ellos ya no los siguen por lealtad, sino como esclavos de la disciplina, porque no ven en ustedes aquellos líderes que fuimos y a los que nos formaron?

Señores Generales y Almirantes, ustedes algún día fueron mi jefe, mi compañero o mi subalterno. Yo los conozco muy bien. Yo sé que la tarde del 11 de septiembre de 1973, estábamos dichosos, como lo estaba la inmensa mayoría de los chilenos.

Yo sé que ustedes sirvieron fielmente al Gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden.

No se olviden nunca que la contienda de 1973 fue una guerra artera en contra del peor invasor.

Recuerden los arsenales que ustedes mismos encontraron en todos los rincones de Chile, empezando por La Moneda, Tomás Moro y El Cañaveral.

Recuerden la numerosa filmografía, revistas y elementos más propios de un “Porno Shop” que de las residencias del Presidente de Chile.

Recuerden los balcones de La Moneda llenos de terroristas con ametralladoras. Recuerden el rostro venenoso de Allende organizando la defensa de “su Revolución” recorriendo los pasillos de La Moneda con casco de combate y fusil de guerra.

¿Era eso un Presidente Constitucional? No. Ustedes saben que no lo era.

Ustedes saben que ese 11 de septiembre de 1973 y los días posteriores nuestra Instituciones lucharon con un enemigo voraz, con la peor de las hordas que acechaban en ese entonces al planeta.

Ustedes saben que nuestra victoria de entonces, fue el primer combate que esa rapiña perdió en el mundo. Y saben perfectamente bien que esa es la causa principal del odio que sienten hacia nosotros.

¡Ni perdón ni olvido! Han dicho y lo repiten.

Después de 40 años, ¿Qué pasa por sus mentes?

¿Piensan que ustedes habrían hecho las cosas distintas?

¿Piensan que abrían adoptado otras resoluciones? No se engañen. Ustedes habrían hecho lo mismo.

Sí, lo mismo, porque eso era lo único que las circunstancias permitían hacer… ¡COMBATIR! ¿Y si no estaban de acuerdo, por qué no abandonaron sus Instituciones por la puerta ancha, aquella misma por donde un día entraron?

Recuerden además que ese sucio adversario no se quedó tranquilo después de su derrota. Recuerden que nuestro suelo se vio invadido por la más siniestra andanada terrorista. ¿O se olvidaron de los uniformados y también civiles asesinados a mansalva por esa lacra?

¿Se olvidaron ya de ellos? ¿De los centenares de Carabineros asesinados? ¿Se olvidaron de todos los mutilados? Recuerden que esa caterva criminal no se podía combatir con instituciones regulares.

Recuerden que los Organismos de Seguridad nacieron por la imperiosa necesidad de defender a nuestros conciudadanos de ese sucio y criminal adversario.

Recuerden que nuestro suelo estaba invadido por criminales, salvajes criminales organizados y apoyados desde el extranjero.

Recuerden que ustedes mismos sacaron armas de infinidades de reductos luego de descubrir los desembarcos de Carrizal Bajo.

Ahí estaban los Organismos de Seguridad, integrados por gente nuestra, pertenecientes a nuestras Instituciones, y que tuvieron que desempeñarse en ese peligroso frente.

¿Ya lo olvidaron? ¿Qué tipo de amnesia están sufriendo?

Insisto. ¿No han pensado que la orden la pudieron recibir ustedes, y que cumpliendo con su deber habrían tenido que formar parte de esos necesarios Organismos de Seguridad?

¿Cómo pueden permitir que a Hombres de Honor se los trate de delincuentes?

¿O ustedes piensan que verdaderamente son delincuentes? Si fuera así nuestras Escuelas Matrices serían formadoras de delincuentes y ser Oficial sería lo mismo que ser un delincuente.

¡Ustedes mismos serían delincuentes!

Pero la realidad es otra.

Todos nuestros Camaradas Prisioneros Políticos y sometidos a proceso son dignos hombres de nuestro suelo. Son iguales a ustedes, con las mismas capacidades y la misma formación valórica, con la misma Fe y los mismos sentimientos.

Ellos cumplieron con su deber sagrado y derrotaron al enemigo de Chile. Sin embargo, ustedes ahora los desprecian.

Y lo que es peor, de tanto compartir con el que antes fue su adversario y hoy se viste de autoridad, da la impresión de que ya creen todas las falsedades que dicen, y no consideran el odio que brota de ellos, el que cada día le quita la paz a los nuestros y a sus familias.

Reaccionen de una vez. Chile entero los observa.

Sus camaradas de ayer los observamos permanentemente. Sus subalternos los observan día a día. Todos esperamos algo de ustedes. ¡Entiéndalo!

Mientras Chile tenga encarcelado a un uniformado que cumplió con su deber defendiendo a su tierra y a su pueblo, ustedes serán los responsables de su propia suerte.

La historia los espera. Salven su dignidad.

¿O pretenden quedar en el recuerdo de Chile como Hombres sin Honor, como ya tenemos a uno, aquél del “Nunca Más”?

¡Nunca es tarde!

Carta extraída de la página "La Voz de Punta Peuco"