martes, 16 de febrero de 2016

¿ES MEJOR NO HABLAR DEL NÚMERO DE DESAPARECIDOS?



Debate por Luis Alberto Romero[1]

“Niño, que eso no se dice”. La canción de Serrat recuerda el artículo que María Elena Walsh publicó en 1981 sobre “el país Jardín de Infantes” y al célebre “de eso no se habla”. Los une el mismo espíritu libertario e inconformista que nos inspiró durante los años de la dictadura y también -no a todos, claro- durante los años del aplastante discurso kirchnerista. Creíamos que decir lo indebido era un acto de libertad y también una contribución a la construcción de una opinión libre y crítica.

Sorpresivamente, ha reaparecido algo parecido al paternal “de eso no se habla”. Unas declaraciones de Darío Lopérfido sobre el terrorismo de Estado y sus víctimas suscitaron la inmediata reacción del kirchnerismo, que acompañado por un conjunto internacional de “gente correcta” pero poco informada, como el propio Serrat, impugna la discusión del tema y hasta acusa a Macri de defender la dictadura. Lo sorprendente es que, al ya familiar “¡ni te atrevas!” de los Conti y los Kunkel, se agrega la admonición de quienes, tratando de cuidar al gobierno, objetan que se abra el debate sobre temas conflictivos y poco urgentes.

Todo se centra en las 30.000 víctimas. Es sabido que esa cifra se lanzó durante la lucha contra la dictadura militar, como una metáfora de lo horrendo, para despertar conciencias dentro y fuera del país. Cumplió su función, como una clave del relato de los derechos humanos que fundó la transición democrática.

En 1984 la CONADEP estableció una versión más ajustada y a la vez más terrible de lo ocurrido. Los Juicios a las Juntas convirtieron su informe en verdad judicial y se declaró que los derechos humanos, colocados más allá de la confrontación política, eran el fundamento ético del Estado de Derecho.

Desde entonces, el relato de lo ocurrido durante la dictadura transcurrió por caminos distintos. Algunos entendimos que lo que era adecuado durante la lucha contra la dictadura resultaba insuficiente y esquemático en democracia, y que para asegurar que el drama no se repetiría se necesitaba una comprensión más amplia y más sólida. El número exacto de víctimas era un punto importante pero menor en el conjunto de cuestiones conflictivas, viejas y nuevas, que debían revisarse. Muchos las debatimos intensamente cuando el kirchnerismo impuso su sesgada versión de los derechos humanos. No sorprende entonces la reacción de ese sector; sus reflejos funcionaron automáticamente para sostener el baluarte, un poco más firme que otros del alicaído relato kirchnerista.

Con la democracia, las organizaciones de derechos humanos se dividieron entre las que mantuvieron los fines originales -la impugnación ética y la vigilancia civil- y quienes, como Hebe de Bonafini, optaron por politizar la causa; ganaron éstas, y se quedaron con la franquicia de los DH. El sector originario creció con la suma de grupos provenientes de otras militancias, que identificaron los derechos humanos con la reivindicación del “setentismo”.

Desde entonces, la historia de la lucha por los derechos humanos se convirtió en un dogma y en un mito: una narración poética y autosatisfactoria, a la medida de las fantasías de jóvenes inexpertos y de mayores ansiosos por recuperar la ilusión juvenil, que se acomodó perfectamente en el relato unanimista montado por el kirchnerismo.

En nombre de los derechos humanos, los franquiciados reivindicaron a los héroes de la lucha armada, se convirtieron en jueces universales de conductas ajenas y hasta se animaron a exculpar al general Milani. A la vez, la franquicia DH los autorizó a sumarse al sistema de prebendas estatales y a asociarse a la corrupción, como con los “Sueños compartidos” de Sergio Schoklender[2].

La franquicia nuclea también a un plantel de profesionales, que encontró en la causa de los derechos humanos la posibilidad de una carrera rentada por el Estado. Hoy constituyen un lobby, que defiende sus principios y también la subsistencia de una cantidad de instituciones y programas financiados por el Estado, que claman por una auditoría.

Todo esto pende de un mito fundador. El mito es un relato compacto; cada parte es esencial para sostenerlo, y una pequeña brecha puede derrumbar todo el edificio. Su peor enemigo es la investigación crítica. Esto explica la importancia asignada a una cuestión ya esclarecida en lo grueso. La cifra de 30.000 víctimas no tiene ningún soporte empírico; al cabo de treinta años, la Secretaría de Derechos Humanos no ha podido registrar más de ocho mil casos. Es una cifra horrenda y cierta que, lejos del alegado negacionismo, le da consistencia a la tragedia. Pero los defensores del mito saben que detrás de este cuestionamiento vienen otros más importantes: quiénes están en la lista, quiénes deberían estar y quiénes no. Transformar el mito en historia es riesgoso.

La cuestión del número es un parte aguas entre una mirada del pasado rigurosa y comprensiva y otra mítica e intolerante. No es solo una discusión de especialistas. El mito sostiene la franquicia, alimenta el dogmatismo y bloquea la posibilidad de reconstruir una cultura política plural.

La causa de los derechos humanos, desprestigiada por quienes la han faccionalizado, merece mejores defensores. Por eso es necesario mantener abierta la discusión. El gobierno tiene derecho a elegir sus prioridades en los combates. Pero los ciudadanos independientes son libres de opinar y aceptar el “de eso no se habla” significaría aceptar la perduración del mito y de sus usufructuarios.




[1] Luis Alberto Romero es historiador.
[2]
El autor omitió decir que la corrupción de Schocklender no se hubiera llevado a cabo sin el conocimiento y anuencia de Hebe Pastor Vda. de Bonafini.

lunes, 15 de febrero de 2016

CUANDO LA IMPUDICIA ES LEY


"Y rendirá cuentas con esas manos tan pulcramente limpias
que rehúyen estrechar las otras para no contaminarse".
Arturo Pérez-Reverte.

La foto de un barbado Amado Guita-rrita Boudou, abrazado a Luis D'Elia en la Plaza de Mayo, en el acampe organizado allí por organizaciones kirchneristas y otros partiduchos de izquierda requiriendo la libertad de Milagro Sala, hubiera debido ser la gota que derramara el vaso de la paciencia ciudadana; sin embargo, nada de eso sucedió y la sociedad continuó impávida su ardua tarea de intentar sobrevivir en medio del desastre en que convirtió la realidad, no el "relato", la auto-exiliada en el Calafate. Días antes, también habían comparecido en la carpa allí instalada Agustín ¡Hundido! Rossi, Guillermo Patotín Moreno y hasta el inefable Raúl Proxeneta Zaffaroni.


El cuadro pintado en el párrafo anterior es revelador: un ex Vicepresidente multiprocesado, hermanado con un pseudo dirigente social inexplicablemente rico, en protesta por la prisión preventiva que afecta a una corrupta caudillo que esclavizaba a sus pares apoyada en dineros públicos malversados, en medio de la ocupación de un espacio emblemático que pertenece a todos; si a ese llamativo cocktail le sumamos a un ex Ministro al que se le fueron a pique buques de guerra en sus amarraderos mientras nombraba a su adolescente hija Directora del Banco de la Nación, a un ex Secretario de Comercio también procesado y autor intelectual de los mayores desaguisados económicos, y a un ex Juez supremo, dueño de prostíbulos, evasor de impuestos y líder de la corriente penal que privilegia a los delincuentes en perjuicio de sus víctimas, tenemos un combo letal que prueba cuán bajo hemos caído. ¿Qué lleva a estos nefastos personajes a desafiar así a los demás, convocando a la resistencia frente a un gobierno democrático que asumió hace sesenta y cuatro días y que ha dado acabadas muestras de pluralidad y respeto?


Resulta evidente el nivel de tolerancia que hemos adquirido frente a la impúdica exhibición de impunidad que los mayores jerarcas del régimen destronado realizan diariamente; eso constituye un peligrosísimo defecto social que sólo los jueces están en condiciones de corregir, ya que el Poder Ejecutivo debe limitarse a formular las denuncias del caso. Pero los magistrados deberán actuar rápidamente ahora, porque sólo así podrán evitar que el 1° de marzo, cuando el Presidente Macri inaugure las sesiones del Congreso y nos informe oficialmente del estado de la Nación que ha recibido, que muchos de los que deberán ajustarse el cinturón hasta la extenuación (los jubilados, los maestros, los médicos, los cuentapropistas, los trabajadores informales, los enfermos, los padres de hijos desnutridos, las víctimas de la violencia y de la droga, etc.) se dispongan al linchamiento de los responsables directos de todas estas calamidades, que los privan hasta de vivir mientras disfrutan de las fortunas amasadas sobre tantos sufrimientos ajenos.


No se trata de venganza sino de justicia, porque los sacrificios que la crucial hora en que nos toca vivir por obra y gracia de la faraona destronada y su cohorte de testaferros y cómplices públicos y privados sólo estaremos dispuestos a hacerlos si, en compensación, vemos que hay juicio y castigo a los culpables, incluyendo la apropiación por el Estado de sus patrimonios; no se nos podrá pedir nada si esos indispensables procesos no se corporizan, son resueltos con independencia y seriedad y, sobre todo, en tiempo hábil. Los dos distinguidos profesionales -Dres. Horacio Rosetti y Carlos Rosenkrantz- que Mauricio Macri ha propuesto al Congreso para integrar la Corte Suprema son una verdadera garantía en tal sentido y, una vez integrados al tribunal, deberán asumir esa responsabilidad de cara a la sociedad.

Resulta aún más inexplicable el -aunque magro- militante y persistente apoyo que concita la ex Presidente Kirchner, si pensamos que la terrible inflación que padecemos se debe a los disparates que ella misma y su "principal asesor" (sic), Axel Chiquito Kiciloff, impusieron a la economía: déficit de más de ocho puntos del producto bruto interno, un gasto público imparable, el saqueo de fondos de todos los organismos, la desaparición de las reservas internacionales, la emisión de dinero bastardo, la colonización del Estado con millones de empleados "para la resistencia", la absurda pelea con los holdouts y con la Justicia norteamericana (elegida por su marido muerto) después de las sentencias condenatorias, el consecuente destierro de los mercados internacionales de crédito, la pérdida del autoabastecimiento energético, las economías regionales arruinadas, la destrucción de la presencia de nuestras carnes en el mundo, etc.; ¿qué hace, entonces, que respetados artistas continúen respaldando a figuras como la propia Cristina, inexplicablemente enriquecida más allá de cualquier límite mientras encabezaba un gobierno que dejó muchos más pobres que los que encontró al llegar y a un país postrado por el descrédito y la inflación?

Este breve inventario, aunque incompleto, enmarca la fotografía sin fotoshop del país que heredó Mauricio Macri, que tanto le costará refundar. Como siempre digo, espero que Dios, que recordó ser argentino en las últimas elecciones, no pierda la memoria otra vez, como sucedió durante los doce años y medio que las precedieron.

Uruguay, 14 de febrero de 2016

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

NO ENTIENDO LO QUE SUCEDE EN MI PATRIA; PIDO POR FAVOR QUE ALGUIEN ME ILUSTRE


Hace un par de años, la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobreseyó definitivamente a un grupo de ex montoneros, entre ellos a Mario Firmenich y a Horacio Verbitsky, por la grave responsabilidad que pudo haberles correspondido en el sanguinario atentado perpetrado en el comedor del edificio de la Policía Federal, en 1976.

En aquel ataque fueron asesinadas 23 personas y un centenar de hombres y mujeres que allí estaban circunstancialmente resultaron heridos, en muchos casos de gravedad.

Este terrible atentado -apenas uno de tantos de los “jóvenes maravillosos”- contra inocentes y su conclusión sin consecuencias para sus responsables es otra muestra de la justicia prevaricadora que se instaló hace años en nuestra Nación. Podríamos hablar también de niños destrozados por bombas instaladas bajo su cama por “valientes” terroristas o soldados de la Patria secuestrados por largo tiempo en cuevas llamadas “cárceles del pueblo” y torturados hasta morir, pero centrémonos en este atentado para mejor comprensión de mis dudas.

El fundamento de este caso irresuelto es muy simple, el paso del tiempo sin que se llegue a sentencia ocasiona la prescripción del delito imputado.

Dejando de lado los años y años que esta causa “durmió” apilada juntando polvo, se trata de una conclusión jurídicamente -no moral ni éticamente- justa. Así lo establecen las leyes penales. Pero la gran diferencia es que en este país de prevaricadores jueces tuertos, a los terroristas asesinos que se alzaron en armas contra la Nación sembrando muerte y terror a su paso, les prescriben sus aberrantes delitos. En cambio a los integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad que cumplieron órdenes del Presidente de la Nación, enfrentando y derrotando a los traidores a la Patria, les cabe la tipificación de delitos de Lesa Humanidad y como tales, imprescriptibles.

Ahora bien, es universalmente sabido que cada imputación criminal debe ser juzgada conforme la Ley vigente al momento del hecho. Una Ley posterior no puede ni debe aplicarse para su juzgamiento. Esto es muy claro, la ley penal no es retroactiva, salvo la única excepción en que su aplicación favorezca la posición del imputado frente al Tribunal.

El 17 de Julio de 1998 se aprobó el Estatuto de Roma que tipificó, ergo creó, los delitos de Genocidio y Lesa Humanidad. Soportó media docena de enmiendas y finalmente entró en vigor el 1º de julio de 2002.

En su Art. 7º define como  “crimen de lesa humanidad” cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque. Y en algunos de sus incisos cita:

a) Asesinato;

b) Exterminio;

e) Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional;

f) Tortura;

h) Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género definido en el párrafo 3, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier acto mencionado en el presente párrafo o con cualquier crimen de la competencia de la Corte;

i) Desaparición forzada de personas;

k) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física.

Como vemos, se trata de delitos muy conocidos y sufridos por los argentinos en múltiples oportunidades cometidos por las organizaciones terroristas a través de sus integrantes entrenados, equipados y financiados en paraísos comunistas.

Es de aclarar que a estas organizaciones el mismo Estatuto las incluye como responsables, es decir que indefectiblemente  serán pasibles de juzgamiento por la comisión de tales delitos.

Además, conforme los principios universales del derecho penal, el Estatuto es muy claro respecto de la vigencia temporal de la ley penal.

“Nulla poena sine lege”

Artículo 23: Quien sea declarado culpable por la Corte únicamente podrá ser penado de conformidad con el presente Estatuto.

“Irretroactividad ratione personae”

Artículo 24: Nadie será penalmente responsable de conformidad con el presente Estatuto por una conducta anterior a su entrada en vigor.

De modificarse el derecho aplicable a una causa antes de que se dicte la sentencia definitiva, se aplicarán las disposiciones más favorables a la persona objeto de la investigación, el enjuiciamiento o la condena.

Y así llegamos finalmente al interrogante que ningún juez, legislador, funcionario o interesado en el tema nos ha podido responder.

Hemos referido, en uno y otro caso a crímenes cometidos en el siglo pasado cuando no existían los delitos de “Genocidio” ni de “Lesa Humanidad”, es decir que, independientemente de la pena que corresponda, el paso del tiempo prescribe la acción.

¿Por qué, entonces, se aplica la ley en forma retroactiva declarando imprescriptible sólo la represión de los integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad?

¿Por qué los crímenes de alzarse en armas contra la Nación, repelidos por las FFAA, son considerados prescriptos si les corresponde el mismo tratamiento?

Si la ley no es retroactiva ni unos ni otros deberían estar imputados. Y si se concede, con fundamentos contundentes, en aplicar la excepción de retroactividad, los imputados deberían ser también los terroristas junto a los integrantes de las FFAA que hubieran cometido los crímenes tipificados.

Pero atenta contra la moral y choca contra la justicia que quienes se alzaron en armas como cobardes Traidores a la Patria sean premiados con dineros públicos, ensalzadas sus gestas asesinas, elevados a cargos públicos y asesorías presidenciales y quienes cumplieron justas órdenes de combatirlos sufran cárceles inhumanas por años y años, sin sentencia, sin pruebas, sin derechos de excarcelación por avanzada edad, falta de resolución, estado de precaria salud, en fin por falta de DERECHOS HUMANOS.

Invito finalmente al Secretario de Derechos Humanos, a los jueces de la Nación, a Fiscales, a Legisladores y a tantos periodistas de renombre que se dedican a ensalzar a los terroristas y denostar a quienes nos defendieron del peligro  comunista, a que me ilustren porque no comprendo lo que sucede en mi querida Patria.

Juan Manuel Otero


LAS GRIETAS MÁS AGRIETADAS


No cabe duda de que la grieta más profunda desde la conformación de la república, a partir de la Revolución de Mayo en 1810, permanece abierta e intacta desde que los monto setentistas y el ERP de corte netamente trotzkista, la rama zurdelli elegida y preferida de Cristina Fernández de Kirchner.

Estos cánceres sociales con sus movimientos insurrectos, reaccionarios con destinos netamente totalitarios, sus más notables conductores se adiestraron casualmente en la Cuba del Che Guevara y los hermanos Fidel y Raúl Castro, para consumar su diabólica obra, accediendo al poder a través de una cruenta y criminal violencia que al principio descolocó a las Fuerzas Armadas Nacionales.

Las propuestas o las metas de estos para militares profanadores de la República, cuyos cabecillas principales se cansaron de secuestrar a ciudadanos de clase alta para surtirse de ingentes cifras económicas a través de la extorsión, entre otras cosas, fueron las de acceder al poder a través de la violencia.

Y las grietas se profundizan más cuando para una parte de la ciudadanía, Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, son heroínas nacionales, y lo contradictorio es que el hoy Presidente de la Nación, el Ing. Mauricio Macri, sabe la verdad de pe a pa, sin embargo, hasta el momento, hace mutis por el foro.

En esta guerra sucia, como son todas las guerras, cuyos inicios datan del tiempo en que una inútil y descolocada flor de cabaret, María Estela Martínez de Perón, presidía los destinos de la República, y el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, fue el general Jorge Rafael Videla, y los criminales actores de primera línea, fueron entre muchos otros: Mario Firmenich, Enrique Gorriarán Merlo, Fernando Abal Medina, Norma Arrostito, la Comandante Nilda Garré, Dardo Cabo, Marcos Osatinsky, Roberto Perdía, Fernando Vaca Narvaja, Rodolfo Galimberti, de los cuales desconozco sus destinos actuales, pero no están presos ni maltratados sin los derechos normales que le asiste a todo preso, muchos de ellos a pesar de los años transcurridos sin condena, pero que en esencia son a quienes les debemos que hoy Argentina no sea Cuba, aunque con Cristina llegamos a mimetizarnos en la Venezuela del zurdo estalinista Hugo Chávez, y esto también Macri lo sabe de pe a pa.

De manera que no ahondemos más; si Macri y cía. no toman al toro por sus astas y lisa y llanamente amnistían a todos los que están de una manera u otra encausados y meten presos a todos los que abusando del poder agrietaron la pobreza y condenaron a los jubilados a no poder disfrutar en los últimos años de su vida de una merecida tranquilidad largamente ganada.

Ésa sería de verdad una epopéyica victoria de los Derechos Humanos.

Manuel Lichtenstein







domingo, 14 de febrero de 2016

LAS ESCUELAS DE "MILITANCIA Y RESISTENCIA" QUE REFUGIAN AL KIRCHNERISMO

Por Fernando Morales


La Escuela de Defensa Nacional es el reducto al que se replegaron decenas de militantes K del ministerio. Otro funcionario del Frente para la Victoria se atrinchera en la Escuela Nacional de Náutica

El primo del ex ministro Agustín Rossi está entre los militantes K
que permanecen en la Escuela de Defensa Nacional
Imagen de archivo - Crédito: Adrián Escandar

A principios de 1948, el gobierno del General Perón comenzó a incubar la idea de crear una escuela superior dedicada al estudio de la defensa nacional, pero no relacionada con tácticas de combate o empleo de capacidades operacionales sino con un sentido estratégico de la defensa nacional.

Es así que un 29 de diciembre de 1950 mediante decreto Nº 28.525 se crea la Escuela Nacional de Guerra. Este nombre, que poco se ajustaba a la primigenia idea, fue cambiado posteriormente en 1973 por el propio Perón por el que conserva hasta ahora: Escuela de Defensa Nacional (EDENA).

Desde entonces y en forma ininterrumpida, este instituto dependiente del Ministerio de Defensa de la Nación ha tenido su sede en la Calle Maipú 262 en un coqueto edificio que data de fines del siglo XIX, cuyo estado de conservación demuestra que no escapa a las estrecheces presupuestarias del área.

Sus aulas han albergado a dos tipos de alumnos bien distintos; por un lado, militares en actividad que cursaban estudios por haber sido destinados por sus fuerzas y, por otro, profesionales civiles con vocación de comprometerse con la defensa estratégica de la patria; aquí es importante remarcar que para un militar nunca el hecho de haber sido destinado como alumno o incluso como autoridad a esta escuela fue algo muy deseable; en el espíritu de las Fuerzas Armadas la interacción académica con civiles no termina de ser aceptada, aunque hay que reconocer que esto viene revirtiéndose en los últimos años. Un poco por convicción y otro por imposición de la política.

A su tradicional "Curso Superior de Defensa Nacional" se agregó en 1992 la "Maestría en Defensa Nacional" y, recientemente, dentro de la ola de convenios entre organismos políticos y universidades, se inauguró la "Especialización en Gestión para la Defensa". Esta creación del ex ministro Agustín Rossi tenía el único propósito de capacitar cuadros políticos ya no para entender en la defensa nacional, sino para colonizar y politizar las Fuerzas Armadas al mejor estilo venezolano. Como no podía ser de otra manera, la institución encargada de esta tarea sería la Universidad Nacional de Tres de Febrero.

Fue la ex ministra Nilda Garré la que comenzó a desviar de sus objetivos naturales a esta escuela. Paulatinamente la conducción militar fue dejando paso a cargos políticos; allí recaló en primera instancia su ex viceministro Germán Montenegro (luego jefe de la policía aeroportuaria y actual docente en la universidad del sindicato de los encargados de edificios de la Capital Federal).

Actualmente la EDENA alberga además al Rectorado de la Universidad de la Defensa, al Centro de Egresados de la propia escuela y a la Subsecretaría de Formación del Ministerio de Defensa.

En la web de la Escuela de Defensa Nacional todavía se resisten
a poner el nombre de las nuevas autoridades

Pero alberga algo mucho más preocupante para la gestión del ministro Julio Martínez que un simple agrupamiento de organismos: decenas de militantes designados por la anterior gestión se amontonan en sus oficinas en una suerte de "resistencia estoica" a la nueva gestión. Entre los más conspicuos se encuentran el Rector de la aún no activa "Universidad de la Defensa" Dr. Jorge Fernández y el ex jefe de gabinete de ministros del ministerio, el agrimensor Sergio Rossi, primo del ex ministro.

Detrás de ellos, un centenar de funcionarios y empleados de distintos niveles, que simplemente esperan pasar inadvertidos durante el mayor tiempo posible para seguir gozando de los beneficios que ofrece un aparato estatal nacional con tantos vericuetos y escondites que cosas como ésta escapan al auditor más avezado.

Tan escandalosa es esta "resistencia", que si hoy se ingresa a su página oficial en la sección autoridades sigue figurando Agustín Rossi como ministro de Defensa y el propio Fernández como subsecretario de Formación de la cartera militar. Efectuada la consulta a la propia Escuela, la respuesta fue: "No hemos recibido la orden de hacer cambio alguno."

Podría suponerse que un empleado administrativo sin poder de mando en la estructura del Estado especule esperando que tal vez su designación resista la revisión que las nuevas autoridades están efectuando en torno a los nombramientos de la última etapa del gobierno de Cristina Kirchner. Pero funcionarios con jerarquía de secretarios o subsecretarios de Estado atrincherados es algo que va más allá del sentido común.

Resistiendo en soledad

Otro instituto dependiente del Ministerio de Defensa, es la Escuela Nacional de Náutica "Manuel Belgrano". Este instituto es además el más antiguo de todos los del área, ya que fue creado por el propio Belgrano un 25 de noviembre de 1799. Es administrado por la Armada Argentina, aunque al ser formador de personal superior de la Marina Mercante, la intención de las actuales autoridades parece indicar que pasará a la órbita civil en breve.

En 2010, y en medio de un escándalo administrativo y judicial, el Gobierno consiguió colocar como Director del mismo a un funcionario político que detentaba otro cargo a nivel nacional, con el agravante de que hasta el 10 de diciembre de 2015 siguió ocupando simultáneamente los dos cargos, a pesar que ambos son de "dedicación exclusiva".

Eyectado del cargo nacional, el capitán Sergio Dorrego se refugió en su actividad docente. El pasado jueves, fue convocado por la jefatura de personal de la Armada Argentina, donde con toda la elegancia posible se le expusieron una gran cantidad de sumarios internos y denuncias judiciales que figuran en su legajo, las que incluyen desde malos tratos a violación de normativa propia de la Armada, con la sugerencia que sería prudente un paso al costado de una manera elegante.

Fiel a su confesa militancia y emulando al ex titular del AFSCA, Dorrego le comunicó al Almirantazgo que resistirá en su puesto, refugiándose en su despacho rodeado de medio centenar de militares y unos 300 civiles que, por ahora, no pueden hacer otra cosa que seguir cumpliendo sus órdenes, hasta tanto el ojo de la nueva gestión termine de descubrir estos bastiones de la militancia que resiste más por el salario que por los ideales.

CAPITÁN (PM) HÉCTOR CÁCERES ¡PRESENTE!


Egresó del Colegio Militar de la Nación el 17 de diciembre de 1966 como Subteniente de Infantería, especializándose más tarde como Paracaidista y Comando.

Estaba destinado en el Regimiento de Infantería 22º (San Juan), cuando fue enviado a Tucumán para operar contra la guerrilla del ERP, muriendo heroicamente en combate junto al Río Pueblo Viejo el 14 de febrero de 1975. También murieron junto a Cáceres, el Cabo 1º Wilfredo Méndez y el Soldado Benito Pérez.

En el Dpto. de Monteros, Tucumán, se fundó un pueblo "Capitán (post mortem) Héctor Cáceres". El pueblo nació como iniciativa del General Domingo Antonio Bussi para poblar el oeste provincial donde se observaban focos de movimientos guerrilleros.

¡GLORIA Y HONOR A LOS SOLDADOS DE LA PATRIA
QUE VENCIERON AL TERRORISMO
EN LA PROVINCIA DE TUCUMÁN Y

LUEGO EN TODO EL TERRITORIO DE LA NACIÓN!

EJEMPLARIZANTES... NUEVAS MEDIDAS EN HOLANDA

10 de agosto de 2015


Esta  lectura ojalá permita pensarla, y pasársela a algún conocido que tenga políticamente el don de hacer razonar a esta manga de descerebrados, que no nos hacen favor alguno al traer a nuestro país, a esta suerte de engendros con forma de seres humanos, que con toda razón países desarrollados ven como nocivos para la civilización, tras que poco hacen por la  educación y la cultura, encima van en busca de estos sujetos que bien descritos están.

FELICITACIONES Y HONOR AL EL PUEBLO Y GOBIERNO HOLANDÉS


A partir de enero Holanda, donde el  6 % de la población es musulmana ahora se ve obligada a rechazar su sistema de “multiculturalismo”.

El gobierno holandés  está harto de ser “pisoteado” por los musulmanes y abandona dicho modelo. Después de mucho tiempo de “multiculturalismo” que no ha hecho más que alentar a los inmigrantes musulmanes a crearse una “sociedad paralela” y dañina para el país, emerge entonces un nuevo proyecto presentado al Parlamento holandés por el ministro del interior Piet Hein Donner el 16 de junio último dice:

«El Gobierno comparte la insatisfacción del pueblo holandés frente al modelo de sociedad multicultural en Holanda y expresa su intención de centrar sus prioridades hacia los valores fundamentales del pueblo holandés.

En el nuevo sistema de integración, los valores holandeses van a tener un rol fundamental y por ello el gobierno “no adhiere más al modelo de sociedad multicultural”.

La nota sigue:

“Una integración más rigurosa es ahora perfectamente justificada. Por esto es que dice al Gobierno y todo su pueblo, que esta orientación se ha vuelto absolutamente necesaria porque la sociedad holandesa, está a punto de disgregarse en términos de identidad y los holandeses ya no se siente “como en su propia casa”.

La nueva política de integración será mucho mas exigente para con los inmigrantes.

Por ejemplo, los inmigrantes deberán obligatoriamente aprender el idioma holandés y el gobierno va a tomar serias medidas coercitivas ante los inmigrantes que ignoren los valores del país y desobedezcan las leyes holandesas”

El Gobierno Holandés también dejara de otorgar subsidios especiales a los musulmanes en favor de la integración (ya que de cualquier manera ellos la ignoran). Según Donner, “no corresponde al Gobierno ni a los fondos públicos, integrar a los inmigrantes”.

Este proyecto  también prevé la creación de dos legislaciones la primera, prohibiendo los casamientos forzados y la segunda, imponiendo severas medidas para los inmigrantes musulmanes que disminuirán voluntariamente sus posibilidades de trabajar, simplemente por la manera que tienen de vestirse.

Más específicamente el Gobierno va a prohibir el uso de vestimentas que cubran todo el rostro como el velo, la burka, la hijab, todo esto a partir de enero de 2016.


Holanda se dio cuenta, quizá un poco tarde, que su liberalismo multicultural podría convertir su país en un territorio de “tribus musulmanas”, cuyo objetivo primordial es destruir la nación que los albergo y su propia identidad holandesa. El futuro del mundo tal y como lo conocemos esta en serio riesgo, por esta razón es muy factible que Australia, el Reino Unido,  Canadá, Bélgica, Francia y USA adopten esta iniciativa y ponerle fin a la proliferación mundial musulmana, la cual no respeta nada ni nadie. Esta medida es justa y muy necesaria, de lo contrario en veinte años nuestra manera de vida occidental, dejará de existir.


Felicitaciones y Honor al EL PUEBLO Y GOBIERNO HOLANDES !!!!!!!!

Carlos Jiron