lunes, 10 de febrero de 2020

APOYO A LA UPMAC



Sr Presidente de UPMAC
Cnl D. Francisco Verna

De mi mayor consideración:
Tengo el agrado de dirigirme a Ud. dado que he tomado conocimiento que, dentro de su inclaudicable lucha por los derechos de nuestras FFAA, en este caso IOSFA, tendrá el próximo martes una entrevista con el presidente designado en dicha entidad.

Son infinitas las causas por las cuales la Obra Social debe ser conducida por sus verdaderos usuarios en beneficio de los mismos y no a través de manos civiles inexpertas nombrados por una inexplicable razón política y que han provocado el deterioro de la misma fundamentalmente en el Servicio de Salud de los uniformados.

Por dicho motivo, informo a Ud. que circularé esta novedad en apoyo de su valerosa gestión y solicitando, a aquel que la reciba, que exprese y le comunique las causas del perjuicio ocasionado a fin de aumentar los fundamentos que sin dudas Ud. tendrá analizados.

Gracias por la entidad que preside y tenga presente mi incondicional apoyo y deseos de éxito.

Un gran abrazo,

Cnl Jorge Toccalino
jtoccalino@fibertel.com.ar

domingo, 9 de febrero de 2020

REPRESIÓN Y REPRESORES


Con Perdón de la Palabra

Por Juan Luis Gallardo 07.02.2020


Es notable hasta qué punto la manipulación del idioma puede llegar a tergiversar el sentido de las palabras al inyectarles una carga de mala intención. Los ejemplos de ello son múltiples pero me reduciré al que es motivo de estas líneas y que son los términos represión y represores que les sirven de título.

Resulta en efecto que la sola mención de los mismos provoca en el lector desprevenido una actitud de rechazo por considerarlos descalificatorios sin más. Y la cosa no es así.

Reprimir es una noble actividad que llevan a cabo las fuerzas armadas y de seguridad. La cual hace incluso a su razón de ser. Reprimen aquéllas a los enemigos externos de la nación y reprimen éstas a los enemigos internos de la sociedad[1]. Y cuanto más eficaces sean en realizar tales tareas mejor estarán cumpliendo con su misión.

Sin embargo, la carga de mala intención efectuada a su respecto llevó a que se descalifique lisa y llanamente a quienes las llevaron a cabo. Lo cual ha tenido por consecuencia, entre otras cosas, que el común de la gente acepte como algo lógico que los represores estén presos.

PENOSA SITUACION

Sobrellevan aquí esa penosa situación quienes, en su momento, enfrentaron a la subversión marxista durante los años 70. Y que permanecen presos, imputados como autores de delitos de lesa humanidad. Muchos sobrellevando una interminable prisión preventiva y otros en virtud de condenas dictadas con ligereza cuando no decididamente inicuas. Centenares de ellos han muerto en prisión y otros tienen su salud seriamente quebrantada.

Se me podrá objetar que esa gente no está presa por haber combatido a la guerrilla sino por los métodos que emplearon entonces. Es decir por haber hecho desaparecer a sus adversarios. Cosa que no siempre fue así. Y que, aunque lo fuera, contrasta con la suerte corrida por los guerrilleros, que gozan de total libertad, han desempeñado cargos públicos e, incluso, recibieron elogios por parte de funcionarios actuales.

Disparidad de criterios que refleja claramente el hecho de que a los represores se les imputen delitos imprescriptibles y hayan prescripto los cometidos por guerrilleros. Por ejemplo, murió en su cama Fray Antonio Puigjané, organizador y partícipe del asalto al cuartel de La Tablada y del asesinato de Tachito Somoza en Asunción. Mientras tanto sigue preso el Teniente Coronel Losito, que comandó a los defensores de Top Malo House en la Guerra de Malvinas.

Tiempo atrás la misa terminaba con una oración al arcángel San Miguel, en la cual, con referencia al demonio, se decía: Reprímale Dios pedimos suplicantes. Lo cual traigo a colación para ratificar hasta qué punto, a veces, reprimir es necesario y conveniente.

Juan Luis Gallardo


NOTA: La referencia no corresponde a la nota original.


[1] En 1975 el gobierno democrático del Partido Justicialista, siendo la Presidente de la Nación la Sra. María Estela Martínez de Perón, ordenó la intervención de las FFAA en todo el territorio nacional porque el accionar violento de las organizaciones político-militares terroristas había superado a las Fuerzas de Seguridad y Fuerzas Policiales.

¡AY, AXEL Y ALBERTO QUERIDOS!



"¿Hasta dónde pueden llevar a un hombre la fe
y la obediencia absoluta a una ideología?"
Leonardo Padura

En las dos últimas semanas, el país y los mercados estuvieron en vilo ante la probabilidad de que la Provincia de Buenos Aires cayera en default, ya que eso complicaría mucho la negociación de la Argentina con sus acreedores externos. Finalmente, el Gobernador anunció que pagará el vencimiento del bono que -contra sus afirmaciones- no había sido emitido por María Eugenia Vidal sino por Daniel Scioli; no podía ignorar que estaba mintiendo descaradamente puesto que él mismo, entonces como Ministro de Economía, había autorizado ese endeudamiento.

El episodio puso nuevamente sobre el tapete la enorme impericia que caracteriza a Axel Kiciloff desde su ingreso a la función pública. Basta con recordar su proceder ante Repsol y el Club de Paris siendo funcionario de Cristina Fernández, cuando ésta ejercía la Presidencia.

Todos tenemos presente la conferencia “"estatizar” las acciones que los españoles tenían en YPF, en una nueva vuelta de tuerca al gran negociado que fue la “compra” del 25% del capital por los Esquenazi/Kirchner, que derivó en la catastrófica pérdida del autoabastecimiento energético para el país.

Muy suelto de cuerpo, este groucho-marxista y neo-goebbeliano explicó entonces que no solamente no deberíamos indemnizar a la empresa expropiada sino que sería ésta quien debería abonar unos US$ 5.000 millones por los daños ambientales provocados durante su gestión. Sin embargo, no sólo tal reclamo jamás fue formulado sino que debimos hacernos cargo de una emisión especial de bonos que fueron entregados a Repsol por US$ 9.000 millones. Me cuentan que La Caixa, dueña de la compañía española, ordenó hacer sendos monumentos a Antonio Brufau, su CEO, y al propio Axel para agradecerles el “éxito” de la negociación.

El otro episodio, también carísimo, que forma parte del curriculum vitæ del Gobernador fue la “negociación” que encaró, en 2014, ante el Club de Paris que, curiosamente, se creó hace muchas décadas para gestionar en conjunto otra deuda argentina. Allí fue nuestro querido Kiciloff, ante el asombro de sus miembros, sin discutir aceptó pagar toda la deuda, incluyendo los intereses punitorios que siempre eran condonados. Y allí terminaron otros US$ 10.000 millones, sin que nadie imputara por mala praxis a nuestro enviado.

El miércoles pasado, el propio Ministro de Hacienda, Martín Guzmán, recomendado de Joseph Stiglitz, el economista preferido de la “abogada exitosa”, a quien el Presidente puso a cargo de negociar la deuda externa, criticó el acuerdo firmado por el actual Gobernador alegando que resulta absolutamente impagable el saldo de US$ 2.000 millones al 9% anual.

La fallida patoteada de Kiciloff a sus acreedores, que son los mismos que los de la nación, necesariamente hará que éstos sean más duros y apretarán a la Argentina mucho más de lo que era esperable antes del episodio. Si, como algunos creen, toda esta mascarada fue acordada entre Guzmán y la provincia, este fracaso resultará insoportable.

Con relación a Alberto Fernández, sorprendió su generosidad frente a los organismos de derechos humanos franceses, cuando éstos le propusieron instaurar una policía del pensamiento; se habría ofrecido a enviar al Hº Aguantadero un proyecto de ley para penar con la cárcel a quienes nieguen los delitos de lesa humanidad que habrían sido cometidos durante el proceso de 1976-1983 (¿la Triple A no hizo nada en la materia?) y para que se niegue a los únicos verdaderos presos políticos de la democracia -los 2.000 militares y civiles detenidos sin sentencia firme- los derechos que los códigos argentinos conceden al resto de los ciudadanos; para pedir este monumental disparate, adujeron la vigencia del Tratado de Roma, que nuestro país firmó en recién en 2001 y que no prevé la retroactividad.

Obviamente, esa noticia nos remite a la ley provincial que María Eugenia Vidal promulgó siendo Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, que lisa y llanamente prohíbe discutir el fantasioso número de 30.000 desaparecidos, que Luis Labraña, ex guerrillero, confesó haber inventado para tocar el alma y el bolsillo de la izquierda de escritorio europea.

Graciela Fernández Meijide, de quien nadie puede sospechar simpatía alguna con los militares de aquella época, se ha preguntado repetidas veces dónde están las familias o los amigos de los casi 22.000 que no figuran como desaparecidos en ningún lado, que no fueron denunciados como tales, no tienen nombre y no figuran en ningún registro. Hoy, a muchos años de la inauguración del Parque de la Memoria, en la costanera porteña, ese es la cantidad de chapas que no han obtenido la grabación de un nombre; es más, para llegar a los primeros 8.000, hubo que recurrir a los muertos por causas políticas desde 1955 y a incluir hasta los miembros del ERP y Montoneros fusilados por los mismos terroristas o que cayeron intentando asaltar cuarteles y dependencias militares.

Para finalizar, un pequeño reclamo a los diversos y otrora vocingleros organismos argentinos, aplicable a los gremios docentes ante el congelamiento de los aumentos, por ejemplo: ¡Muchaches (¿me habré puesto inclusivo?), olvidaron protestar contra Nicolás Maduro cuando éste prohibió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ingresar a Venezuela! Pretendía verificar in situ las ingentes denuncias por asesinatos, violaciones, encarcelamientos sin causa y hasta desapariciones, algo a lo que no se atrevió siquiera la Junta de Comandantes del Proceso de Reorganización Nacional argentino, tan denostado por esas mismas organizaciones.

Colonia del Sacramento, 8 Feb 20

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

EL PEOR GENOCIDIO



Por Jorge P. Mones Ruiz 08.02.2020

"La amenaza más grande que sufre la paz hoy en día es el aborto".

Santa Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, Washington DC, 3 de febrero de 1994.

Todo parece advertir que los pañuelos verdes, encandilados por una luz del mismo color que ilumina el gobierno, volverán a la escena nacional. Nuevamente las marchas, debates, declaraciones y otras expresiones sociales, civilizadas unas e iracundas otras, atraerán nuestra atención cuando se vuelva a tratar la legalización del aborto en el Parlamento.

Para analizar esta cuestión creo que lo primero que habría que definir es si la vida comienza en la concepción. Hace dos años, cuando se trató el tema en las comisiones del Congreso de la Nación, algunos pocos profesionales de la Medicina y el Derecho sostuvieron que no.

En estos tiempos contraculturales gramscianos, no debieran sorprendernos fútiles opiniones de médicos progres que traicionan su juramento hipocrático o vacuos alegatos de abogados mediáticos. ¿Acaso en instituciones fundamentales como la Iglesia o las fuerzas de seguridad no existen casos de curas abusadores y poliladrones que deshonran su condición?

Pero la mayoría de los facultativos y juristas, con inmejorables títulos profesionales y académicos que expusieron en las comisiones mencionadas, afirmaron lo contrario, avalados por la opinión científica de importantes instituciones de reconocida y sólida autoridad intelectual. Refiero algunas de ellas.

La Sociedad Argentina de Ética y Moral de Medicina y Biología y la Academia Nacional de Medicina de la Argentina consideran que el niño por nacer, científica y biológicamente, es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción. Esta última sostiene: “Desde el punto de vista jurídico, es un sujeto de derecho, como lo reconocen la Constitución Nacional, los tratados internacionales (Declaración de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas, entre otros) anexos y los distintos códigos nacionales y provinciales de nuestro país. Destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano”.

Finalmente, declara: “El pensamiento médico a partir de la ética hipocrática ha defendido la vida humana como condición inalienable desde la concepción. Por lo que la Academia Nacional de Medicina hace un llamado a todos los médicos del país a mantener la fidelidad a la que un día se comprometieron bajo juramento”. (Buenos Aires, 28 de Marzo de 2012 - AICA)

EL MANIFIESTO

El Manifiesto de Madrid es un documento firmado por un grupo de más de 2.000 científicos, profesores e intelectuales de distintas ramas de la Biomedicina, las Humanidades y las Ciencias Sociales, presentado en la capital del Reino de España el 18 de marzo de 2009. La premisa básica que defiende el manifiesto es que la vida empieza en el momento de la concepción, y que cualquier iniciativa legislativa que afecte al régimen jurídico del aborto debe asumir dicha premisa.

El Manifiesto se articula en doce puntos, siendo los dos primeros los más relevantes para el tema que nos ocupa. Afirman lo siguiente:

1 - Que existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular, la Biología celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial y la Embriología describe el desarrollo embrionario y fetal, revelando cómo se desenvuelve sin solución de continuidad;

2 - Que el cigoto, luego embrión y luego el feto, no forman parte de ningún órgano de la madre, sino que es la primera realidad corporal del ser humano, un ser nuevo y singular, distinto de su padre y su madre.

En abril de 2009, el Colegio Oficial de Médicos de Sevilla, de forma unánime, acordó adherirse al Manifiesto de Madrid. Lo hizo bajo esta afirmación: “Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación”.

En junio del mismo año, el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, apoyó el manifiesto de Madrid bajo las siguientes bases: “La vida comienza con la fecundación del óvulo, momento en el que se crea un ser vivo individual con su mapa genético determinado y con una esperanza de vida en el mundo desarrollado de 80 años”, afirmó en una nota de prensa Miguel García Alarilla, vicepresidente del Colegio. En ese sentido, concluye el texto, “no hay ninguna discontinuidad, no hay ningún momento en que podamos decir que había algo prehumano y luego un ser humano”.

En septiembre de 2009, la Comisión Nacional de Bioética española reconoce que el nasciturus (“el que va a nacer”) es un ser humano.

Atento a lo expuesto, el aborto es lisa y llanamente un crimen, es matar, “quitar la vida a un ser humano”. Llamemos las cosas apropiadamente por su nombre. No es un problema de salud pública atinente a la mujer: ¿Acaso el embarazo es una enfermedad que sufre la madre, el hijo en gestación, o ambos?

En todo caso, y como bien dice el Dr. Roberto Castellanos, presidente de la ONG Pro-Vida, “¿de qué salud estamos hablando cuando a una clínica u hospital entran vivas dos personas para practicar un aborto y una sale en una bolsa de residuos patológicos?”.

UNA FALACIA

Para los proclives al uso de un vocabulario evasivo y edulcorado resulta violento e inconveniente referirse al aborto como asesinato. Sería imposible defenderlo. Por eso se usan eufemismos para atemperar, morigerar o justificar el crimen atroz. La progresía global impone un nuevo y particular concepto: “interrupción voluntaria del embarazo”. Una falacia.

Al respecto, el joven politólogo y escritor Agustín Laje (autor, junto al Dr. Nicolás Márquez, de El Libro Negro de la Nueva Izquierda) nos aclara que una interrupción “es un cese transitorio de un proceso para su posterior reanudación”. El aborto es un cese definitivo y cruel de una vida; de la muerte no se vuelve, salvo en el día de la Parusía, según los creyentes.

¿Podemos imaginarnos y calificar un crimen conyugal (o de la pareja, según se trate) como “interrupción voluntaria del matrimonio” y, consecuentemente, legalizarlo?

Algunos argumentan a favor del aborto proclamando que la mujer tiene derechos sobre su cuerpo. El niño por nacer no forma parte del cuerpo materno; se encuentra temporalmente dentro del mismo. No es un órgano, un tumor o un quiste que posee la madre. El bebé posee ADN, factor sanguíneo y ritmo cardíaco propios. El primer latido de su corazón se produce a los 16 días de la concepción, según una investigación realizada en el año 2016 por la Universidad de Oxford y financiada por la Fundación Británica del Corazón (BHF). Ese niño es un ser único e irrepetible.

Suele argüirse para justificar el aborto la referencia a los terribles y traumáticos casos de violación, agravados cuando las víctimas son menores de edad. Ante este aberrante delito pareciera que el castigo, la pena de muerte, es para el inocente, indefenso y falto de toda responsabilidad en la comisión de tal delito, que es el niño por nacer.

Una víctima, por cierto, es la madre, que merece toda la atención, tratamiento y consideración posibles desde el punto de vista físico, psíquico y social para proteger su salud y su entorno. Pero también debe evitarse el sacrificio del nonato, la otra víctima. Decididamente, no podemos cometer un delito como respuesta, solución o consecuencia de otro anterior. ¿Y el violador? Hay casos que ni se entera de su crimen.

¿DERECHO A ELEGIR?

Se supone que en este sistema político se puede elegir libremente. ¿Qué clase de democracia permite a una madre (gestante, dicen ahora) poder elegir abortar pero se le niega ese poder al ser en gestación? Ese bebé, sujeto de derecho, no puede elegir.

Hace medio siglo, más o menos, empezamos a maravillarnos viendo por TV operaciones quirúrgicas a cielo abierto. Recuerdo el primer trasplante de corazón llevado a cabo en Ciudad del Cabo en 1968 por el Dr. Christian Barnard a un ex-rugbier sudafricano llamado Philip Blaiberg. Y orgullosos, como argentinos, también observábamos por TV los corazones latiendo sobre los cuales se practicaban las técnicas del bypass inventadas por nuestro compatriota en 1967, el Dr. René Favaloro, que revolucionaron las ciencias médicas, específicamente la cirugía cardiovascular.

Me pregunto y trato de imaginar: ¿Qué tipo de actitudes y gestos faciales advertiríamos en las feministas pañuelos verdes, en los políticos abortistas y en algunos periodistas y panelistas de la televisión, si en una pantalla gigante instalada en las cámaras del Congreso, en las plazas públicas, en un set de TV o cualquier otro lugar, se proyectara audiovisualmente todo el proceso de un aborto, observando a un bebé de 14 semanas de gestación o más, hasta en el noveno mes de embarazo (como ya se permite por ley desde el 22/1/2019 en el estado herodiano de New York), tratando de defender su vida, evitando las agujas, la cuchara o ser quemado con solución salina concentrada en “la panza de su madre”? Claro, dirían aterrorizados y ofendidos que es un golpe bajo e innoble... pero matar una criatura, ¿qué es, bajo, alto noble? ¿No aterra u ofende semejante infanticidio?

EDUCACION SEXUAL

Hoy se insiste con la educación sexual integral en las escuelas y colegios. Sería aconsejable que en esos ámbitos, aprovechando el Plan Nacional de Lectura dispuesto por el Ministro de Educación, se incorpore como texto una obra que también debería ser compartida y comentada en el seno de nuestras familias y amistades. Me refiero a la Autobiografía del hijito que no nació de Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría). En esta, su obra póstuma, el autor le da voz al bebé: “Ya soy un ser humano. Mi cuerpo es tan pequeño todavía que no puede ser visto por los ojos de nadie, pero mi alma es tan grande como lo será siempre. Mi madre todavía ignora que me dio el ser. Vivo en su seno desde hace solo un día”

Finalmente, observamos que, con total desparpajo y cinismo, algunos personajes de la farándula pontifican sobre las situaciones límites que conducen al aborto; que ellos también están en contra del mismo, que nadie en realidad lo desea pero, que aún así, se deben contemplar ciertos aspectos o casos particulares. La pregunta que nunca, lógicamente, pueden responder es: ¿Entonces por qué están en contra o por qué nadie lo desea realmente?

Jorge P. Mones Ruiz
Licenciado en Estrategia y Organización y ex Mayor del Ejército Argentino

NEGACIONISMO: NEGADORES DEL NEGACIONISMO VS. PLANTEOS DEL KIRCHNERISMO MÁS DURO



Si hablamos de negacionismo nos mostramos más cerca de la postura de Fernández Meijide, que de la sostenida por Carlotto.

Basta con presentar a quienes niegan que en la República Argentina, en la década de los '70 hubo una guerra civil[1], situación especial reconocida por la sentencia del 9 de diciembre de 1985 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal, integrada por los jueces Jorge Torlasco, Ricardo Gil Lavedra, León Carlos Arslanián, Jorge Valerga Araoz, Guillermo Ledesma y Andrés J. D’Alessio. El fiscal fue Julio César Strassera con quien colaboró el fiscal adjunto Luis Gabriel Moreno Ocampo, quienes utilizaron como base probatoria el informe Nunca más realizado por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).

También hay que destacar que ninguno de los ex Comandantes, en Jefe de esa Juntas Militares, fue condenado por los llamados “crímenes de lesa humanidad” y/o “genocidio”. El juicio demostró la responsabilidad de los jerarcas de las juntas y la falsedad de cualquier hipótesis sobre “excesos propios de cualquier acción militar” como pretendían los comandantes… Sin embargo hoy están privados de su libertad, algunos pocos condenados y la mayoría en una prisión preventiva eterna: los soldados que cumplieron las órdenes emanadas de los más altos niveles de conducción de estado (democrático -Partido Justicialista- o de facto -Proceso de Reorganización Nacional-, ninguno de ellos tiene una condena en firme y existen numerosas denuncias nacionales e internacionales de que esos juicios se han llevado a cabo con “serias irregularidades jurídicas” y el estado no cumplió se deber de “garantizar el debido proceso”.

Negar lo brevemente expresado en los párrafos precedentes también deben considerarse como negacionismo, llamemos las cosas por su verdadero nombre.





PIDEN INCLUIRLO EN LA DENOMINACIÓN 'INADI'

NEGACIONISMO: NEGADORES DEL NEGACIONISMO VS. PLANTEOS DEL KIRCHNERISMO MÁS DURO

Vie, 07/02/2020 - 6:51pm

El negacionismo no es una teoría en sí, sino que se trata de un comportamiento humano. La RAE lo define como una “actitud que consiste en la negación de hechos históricos recientes y graves que están generalmente aceptados”. Hay negacionismos en distintos contextos. Recientemente, el presidente Alberto Fernández anunció que se castigará “a quienes nieguen los crímenes perpetrados durante la última dictadura militar” en la Argentina. Sin embargo, los más críticos (y voces autorizadas) niegan que exista tal actitud al respecto, y en cambio afirman que tal anuncio se trata de otro planteo típico del kirchnerismo más duro.

Graciela Fernández Meijide

Los términos negacionismo como negacionista son válidos en alusión a las doctrinas que niegan algún hecho importante que está generalmente aceptado, en especial si es histórico o científico.

De esta manera, se encuentra cada vez en contextos como “negacionistas del cambio climático”, “negacionismo de la violencia machista” o “posturas negacionistas” de determinado genocidio.

La voz negacionismo ha sido incorporada a la vigesimotercera edición del Diccionario académico con el significado de “actitud que consiste en la negación de hechos históricos recientes y muy graves que están generalmente aceptados”.

Normalmente se ha usado en relación con el Holocausto y puede aplicarse también, como extensión de este sentido, a la negación de otros hechos que no son necesariamente históricos, en particular científicos, como ocurre con el cambio climático.

Hay casos de negacionismo respecto a la teoría de la evolución, el holocausto, situaciones de crisis económica o el calentamiento global; igual que en la antigüedad se observaron casos de negacionismo respecto a la igualdad entre todas las etnias de la especie humana o respecto a la teoría heliocéntrica.

En la Argentina, según la versión del oficialismo actual, existe uno que, según anunció el actual presidente Alberto Fernández, será castigado.

El dilema es que no todos creen que sea así. La  exintegrante de la Conadep que documentó las desapariciones durante el régimen militar, Graciela Fernández Meijide, así lo cree: “En la Argentina no hay negacionismo sobre la dictadura”, dijo.

Por este motivo criticó que se analice impulsar una ley para sancionar a quienes niegan esos crímenes, esto es, replicar la legislación europea contra los negacionistas del Holocausto y sancionar en la Argentina a quienes nieguen los crímenes perpetrados durante la última dictadura militar.

Meijide, quien tuvo un papel protagónico en la investigación y en la documentación de las desapariciones forzadas durante el último régimen militar, no sólo rechazó cualquier gestión oficial para impulsar esa iniciativa, sino que alertó sobre los planteos revisionistas.

“Eso fue una cosa típica del kirchnerismo duro. Cuando ingresó Néstor Kirchner a la (ex) ESMA dijo que por primera vez el Estado entraba ahí. Nosotros nos habíamos cansado de hacer inspecciones con la Conadep”, rememoró al respecto.

“Se intenta hacer una comparación con el negacionismo del Holocausto. Lo primero que afirmaría es que, en el caso de la Argentina, la comisión que investigó, la Conadep, la integramos funcionarios, es decir que era una investigación oficial. Ingresamos a los centros clandestinos y se comprobó que todo lo que se decían en las denuncias era cierto porque nos acompañaban sobrevivientes, se chequeaba con planos y se comprobaban con otros datos. Y después, cuando se hace el primer Juicio a las Juntas, ahí queda absolutamente en la jurisprudencia argentina la responsabilidad de la última dictadura de los crímenes atroces y aberrantes, es decir, de los crímenes de lesa humanidad. Por eso se sigue juzgando con esa característica. Esto no fue un tribunal de cuatro países como el de Núremberg, sino que fue un tribunal argentino. Fue lo más llamativo en el mundo esto”, remarcó.

Y dejó en claro que “no hay nadie que discuta ese tema. No hay negacionistas acá. Es tan así, que la excusa de muchos juzgados es la obediencia debida. No dicen que no ocurrió, dicen que cumplían órdenes. No veo que en la Argentina haya una política de negacionismo, por ahí hay gente que dice que esto no ocurrió, pero no es una discusión”.

“El argumento más fuerte es que los que eran acusados decían “yo obedecí”, no niegan que ocurría”, recalcó, y manifestó que “la sociedad argentina, en su conjunto, involucrada o no, siguió muy de cerca toda la gestión de la Conadep primero y después del juicio”. “Hubo una sociedad que acompañó muy bien todo ese proceso, no hay una sociedad que cuestione”, finalizó.

Carlotto

Por su parte, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, aseveró que “hay que resolver el problema del negacionismo cuanto antes”, y adelantó que le presentará a la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo, “un proyecto contra el negacionismo para que se ahorren tiempo junto a otras situaciones que son inherentes a su función y que conviene hablarlas cuanto antes”.

En diálogo con “El Destape Radio”, la referente en la lucha por los derechos humanos aseguró que “negar una realidad significa borrar la historia”, y en ese sentido señaló que los dichos negacionistas “entorpecen la relación con el pueblo”, por lo que “hay que defenderse” de dichas artimañas.

Respecto a los que mantienen una postura negacionista, Carlotto manifestó que “hay una maldad quizás pomposa en muchos, temerosos de ser involucrados por haber prestado ayuda para que se torture y mate gente”. “Va a haber que luchar contra la gente que nos quiere ignorar o cuestionar”, afirmó.

“Con este Gobierno estamos tranquilos de que va a haber una unidad total con el pensamiento del pueblo. Tenemos que recordar siempre algo, el gobierno no es un mago, es un hombre que está poniendo todo sobre la mesa. No se pueden hacer estas cosas en un mes”, puntualizó Carlotto.



[1] Según nuestra opinión fue una guerra civil limitada,  que se define, por oposición a guerra total, a la guerra en la que no se emplean todos los recursos (militares, humanos, económicos, tecnológicos, etc.) a disposición del beligerante que la considera de tal manera. La causa de tal limitación puede ser tanto su reserva de cara a otros posibles conflictos como la dificultad de emplearlos por distintas causas. También la gran mayoría de la población argentina no se vió involucrada en ese conflicto interno, si hubo daños en ella son los que se conocen como “daños colaterales”… sí existieron 2 claros bandos en oposición: las Fuerzas Legales del estado y las correspondientes a distintas organizaciones político-militares que abrieron la Caja de Pandora.

MUERTE Y PERVERSIDAD MORAL


“la vida es demasiado corta para que la hagamos mezquina”.
BENJAMÍN DISRAELI

Alegrarse de la muerte de una persona no es delito, pero muestra más mezquindad, bajeza moral e imbecilidad que ideología. Dos personas cercanas a la vicepresidente, su abogado lenguaraz y un “empresario” procesado por el juez muerto, al que ella eligió para mostrarse desafiante ante esa parte de la opinión pública que no duda que ella es la jefa de una asociación ilícita, no han ocultado su satisfacción en las redes sociales por la muerte del Juez Claudio Bonadío.

Ambos, en twitter, han escrito lo que creen que es un epitafio definitivo. El lenguaraz dijo: “Con Bonadio se muere una parte muy oscura de la Justicia, se muere la arbitrariedad…” el prebendario procesado fue más escueto; su twitt, propio de un malevo de barrio, decía: “¡Conmigo no pudo!”. Ambos se expresaron en perfecta consonancia con los ignorantes que componen ese séquito de desharrapados mentales autodenominados nacionales y populares y que en las redes sociales han atribuido a la justicia divina la muerte del juez y, aunque alegan hasta el hartazgo no sentir regocijo por su muerte, en cada uno de sus escritos la satisfacción que emana de ellos resulta repugnante.

Gerardo Ferreyra fue procesado por Bonadio

No hay nada que nos asombre ni esperemos de ellos retractación, compasión o un mínimo sentimiento de vergüenza por lo que han escrito, estos son atributos inherentes a quienes poseen una cierta firmeza moral de la que esta corte de los milagros, personalizada en Dalbón y Ferreyra, carece; tanto como carece de ella la persona a la que estos ruines le deben haciendas y fama.

Gregorio Dalbón, uno de los abogados de Cristina Kirchner, aseguró que la muerte del juez Bonadío llegó en un momento para “salvarlo de ser juzgado”

3 de Febrero de 2020

José Luis Milia

Non nobis, Domine, non nobis. Sed Nomini tuo da gloriam.

REGISTRO UNIFICADO DE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO DE ESTADO -RUVTE-



Número oficial de muertos y desaparecidos a hoy, (8/1/2020) según Registro Único de Víctimas del Terrorismo de Estado (RUVTE) 2015: 8.631. Según Parque de la Memoria: 8.751[1]. En ambos casos se incluyen los de1973/1976, asesinos convictos y confesos, asesinados por sus propiasorganizaciones, abatidos en combate, suicidas, enterrados por sus camaradas,casos truchos.  Se llevan pagadas casi 8.000 indemnizaciones por Ley 23.411 (muertos y desaparecidos) y  casi 12.000 por Ley 24.043 (detenciones “ilegales” y exilios “forzosos”).... Según la relación peso/dólar el total de “reparaciones” ha oscilado entre U$D 2.000 y 3.000 millones. A hoy unos 140.000 millones de pesos. Pero, en espera, existen más de 7.000 casos por exilios “forzosos” por otros 500/750 palitos verdes, depende como de atrasada esté la relación peso/dólar. El curro con los derechos humanos al palo puro y duro. Acá no se está discutiendo el “símbolo” de los 30.000 muertos y desaparecidos sino la realidad de 30.000 indemnizaciones, 3 de cada cuatro de ellas a argentinos vivos.


Pedro Güiraldes
DNI 11.317.418

NOTA: Las imágenes,  referencias y destacados no corresponden a la nota original.


[1] En 2016: 8753.