domingo, 27 de abril de 2014

¿SE DEBE REIMPLANTAR EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO?

El sábado 26 de abril, ayer, publicamos un artículo de Roberto Porcel cuyo título era “VOLVER A SERVIR A LA PATRIA”, el autor hacía reflexiones sobre un planteamiento que había efectuado Jesús Cariglino sobre la necesidad de volver a cumplir con “la colimba”.

Los antecedentes del Servicio Militar se remontan a la “leva popular” efectuada por los españoles durante el Virreinato de Río de la Plata y continuó durante nuestras guerras de la independencia y posteriores. Existieron varios modos en que los criollos fueron reclutados para defender la hegemonía del país, cumpliendo con la llamada “contribución de sangre” a la que todos los argentinos estábamos llamados por ley, a efectuar en un momento de necesidad para nuestra patria. La “leva popular” está muy bien descrita en el Martín Fierro de José Hernández.


En los primeros Ejércitos de Líneas estaban los “enganchados” y los “destinados”, los “enganchados” lo hacían en forma voluntaria, por su parte los “destinados” eran obligados a servir en el ejército por una ley del 30 de Octubre de 1858, que decía que: “los vagos y mal entretenidos, los que en día de labor se encuentran habitualmente en casas de juego o en tabernas, los que usen cuchillos o arma blanca en la capital y pueblos de campaña, los que cometan hurtos simples o los que infieran heridas leves, serán destinados al servicio de las armas por un término que no baje de dos años ni exceda de cuatro”.


La primera manifestación normativa en materia de conscripción estuvo vinculada con la creación de la Guardia Nacional. Posteriormente la ley Nº 542, de 1872, legisló sobre el reclutamiento del ejército nacional; la Ley Nº 3.318 se ocupó de la organización del Ejército y de la Guardia Nacional, cosa que reiteró la ley Nº 3.686. Luego en 1901, se sancionó y promulgó la ley 4.031, de organización del Ejército, la cual fue superada por la ley 4.707 y así sucesivamente se continuaron con modificaciones y leyes nuevas hasta que finalmente en el año 1995 se sanciona la Ley 24.429 del servicio militar voluntario, esta ley deroga el servicio militar obligatorio en la República Argentina, pero establece en su artículo 19º, que en caso excepcional y con la autorización del Congreso, el Presidente podrá convocar a los ciudadanos en los términos que establece la ley 17.531. La derogación de este servicio a la Patria fue recibida con enorme algarabía por la mayoría del pueblo argentino.

Ahora algunos dirigentes políticos están pensando en su reimplantación, basado en necesidades políticas de “seguridad interna y contención de los NI-NI”, es casi como retrotraer la situación que imperaba en 1858, de ser así no hemos avanzado un ápice en nuestra experiencia de errores cometidos.

Los señores políticos deben diseñar políticas de estado que hagan al bien común, es necesaria la actuación urgente de todos y cada uno de nosotros para regenerar moral y democráticamente nuestro estilo de vida y las instituciones políticas que la regirán. Allí descubriremos los fundamentos necesarios para reimplantar o no el Servicio Militar Obligatorio. No arrojemos a las FFAA lo que no supo resolver la política.

Sinceramente,
Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


UN LEGISLADOR KIRCHNERISTA PROPUSO REACTIVAR EL SERVICIO MILITAR

Mario Ishii, senador bonaerense y ex intentende de Jose C. Paz, solicitó "una consulta popular" y argumentó que "los jóvenes necesitan contención"

Mario Ishii. Créditp: TELAM

El senador bonaerense Mario Ishii propuso la vuelta del servicio militar obligatorio "para contener a los jóvenes", y solicitó que se realice una "consulta popular".

"Los jóvenes necesitan contención", dijo Ishii al fundamentar su iniciativa para que, a través de una consulta popular, "los ciudadanos expongan si quieren o no que se retome el servicio militar obligatorio para los jóvenes que no estudian ni trabajan, los chicos llamados Ni-Ni".


A través de un comunicado, agregó que "la vuelta del servicio militar es una medida de seguridad" y destacó que, además, los jóvenes podrán recibir "una mensualidad".

Por último, Ishii pidió "leyes más duras y terminar con el garantismo", porque "la población lo necesita".


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.